“No me parece peyorativo ser un artista formalista”

No solo mires. Escucha. Pepe Gimeno Proyectos 2002-2017
E CA (Espai d’Art Contemporani ‘El Castell’)
Plaza Roja. Riba-roja (Valencia)
Hasta el 1 de octubre de 2017

Con motivo de la exposición retrospectiva de Pepe Gimeno en el E CA (Espai d’Art Contemporani ‘El Castell’) de Riba-roja, conversamos con el autor sobre su proceso creativo y sus motivaciones estéticas.

En tu faceta como diseñador estás obligado a ordenar los elementos para transmitir una información muy concreta. En tu vertiente de artista plástico, ¿cómo te planteas la composición de tus obras?

Tanto en mi trabajo plástico como en el artístico, la estructura nunca es aleatoria, siempre es intencionada y está elegida para que potencie la expresión del concepto que quiero transmitir. Me gusta trabajar con estructuras muy sencillas, lo que me lleva a trabajarlas mucho. Tanto es así que, en muchos casos, el interés de la obra recae en su totalidad en la composición. Eso me ocurre sobre todo cuando trabajo con materiales de desecho en los que no intervengo para nada en su forma y en su color, los utilizo tal cual los encuentro, por eso mi trabajo se concentra en ordenarlos y distribuirlos en el espacio.

Pepe Gimeno, en el centro de blanco, en la inauguración de su muestra retrospectiva en el E CA de Riga-roja.

Pepe Gimeno, en el centro de blanco, en la inauguración de su muestra retrospectiva en el E CA de Riga-roja. Imagen cortesía del Espai d’Art Contemporani El Castell.

¿Temes ser tildado de artista formalista?

No me parece nada peyorativo ser un artista formalista. Pienso que el arte cuya importancia radica única y exclusivamente en el concepto, tan de moda en los últimos años, está sobrevalorado y además no me interesa demasiado. Al arte llegamos a través de la vista y la razón por lo que la obra debe estar creada con la finalidad de satisfacer y estimular ambas acciones, la de ver y la de razonar. En el ámbito literario, escribir una novela exige al escritor no solo narrar una historia interesante sino que además debe estar bien escrita para que nos plazca leerla. El dominio de los elementos visuales que componen la obra, que en este momento están tan infravalorados, es tan complejo que su estudio justifica en ocasiones un trabajo “formalista”, como dices. Quizás el equívoco está en que se asocie el formalismo con el trabajo de los que no tienen nada que decir.

¿Cómo se hace para escuchar con la mirada?

La música y la pintura comparten una serie de elementos que las convierten en disciplinas muy próximas. No es extraño que oigamos hablar tanto en música como en pintura de color, de ritmo, de espacios, de cadencias, de silencios o de espacios en blanco, etc… Es decir, ambas disciplinas utilizan conceptos muy similares pero cada una los resuelve con recursos diferentes para que puedan ser percibidos a través de distintos sentidos, la vista y el oído.

Cuando presenté en el IVAM mi proyecto Grafía callada, el músico Joan Cerveró, que participó en el catálogo, me indicó que muchas de las obras que componían la exposición se podían leer musicalmente. Al principio me sorprendí. Yo no había caído en la cuenta y no era consciente de esa lectura de la obra. Pero poco a poco me fui dando cuenta de que tenía mucha razón.

Mucho tiempo después conocí a la compositora Sonia Megías y me propuso que preparáramos una video partitura a partir de una de la piezas de Grafía callada. De ahí nació Grafía cantada, una obra en la que el CoroDelantal codifica los elementos visuales de la pieza y los traduce a sonidos. Un proyecto muy interesante con una clara intención de hacer oír lo que se ve.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Alambres, trozos de madera, objetos cotidianos rotos. Todos estos elementos que recoges en la playa acaban formando parte de tus trabajos plásticos. ¿Qué te lleva a recuperar y reciclar la memoria de esos desechos?

Para mí el material de desecho es muy inspirador. Al margen de las intenciones éticas y de denuncia ambiental que mueven claramente el proyecto, existen otras razones que me motivan a volver a trabajar una y otra vez con este tipo de materiales.
En primer lugar la poética y lo sugerente que me resulta trazar un recorrido imaginario de la historia de cada una de las piezas. En segundo lugar, las texturas, formas y colores que contienen. Siempre intento aplicarlas intactas a las obras, exactamente tal como las encontré. Nunca las deformo, ni las pinto, ni las modifico. Solo las uno, las ordeno y las compongo en el espacio. Por último, me resulta un continuo reto ayudar a este material a dar el paso en esa transfiguración que supone pasar de formar parte de la basura a convertirse en una pieza con interés visual.

¿Cómo te sientes al escapar de los medios tecnológicos e informáticos que imperan actualmente en el diseño?

Por mi trayectoria y mi edad siempre me he sentido cómodo trabajando en el mundo analógico. Ese ha sido el entorno en el que me he formado. El mundo digital me cayó encima con una cierta madurez y he intentado aprovechar las ventajas que ofrece, que son muchas, pero mi relación directa con los materiales, su escala, su tacto y su manipulación es muy importante para mí. El mundo analógico y digital son absolutamente complementarios y enriquecen y facilitan mucho el trabajo creativo. No me parece mejor uno que otro, simplemente son distintos y complementarios. Lo importante es saber elegir en el momento cual de los dos resulta el adecuado.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Siempre has destacado la importancia de la tipografía en el apartado gráfico. Una de las vertientes del proyecto Grafía callada es un libro de caracteres ilegibles que se publicó en 2004. ¿Qué buscabas usando esa tipografía tan particular?

El diseño gráfico es una profesión que se encuentra situada entre las disciplinas relacionadas con la comunicación, como el marketing y la publicidad y las disciplinas artísticas, con las que comparte el lenguaje plástico, como la fotografía, la ilustración, la pintura… Ninguna de estas disciplinas contempla el uso de la tipografía como eje central de su razón de ser. Solo al diseño gráfico le resulta imprescindible su manejo dentro de su actividad. Claramente la tipografía es el elemento que por excelencia distingue al diseño gráfico del resto de disciplinas artísticas. De ahí mi lógico interés por ella.

Grafía callada es un proyecto de gráfica experimental. Nace con el propósito de ser un libro con todas las partes clásicas que lo componen, portada, guardas, portadilla, índice… pero un libro realizado únicamente con materiales encontrados en la playa y en el que no se puede leer una sola palabra.

Un libro que habla sobre la escritura y el signo y que no se puede leer gramaticalmente, solo visualmente. Las escrituras que allí aparecen son inventadas, no corresponden a ningún alfabeto preexistente. No están hechas con la intención de ser leídas. Es un ejercicio de análisis de las formas en el que me interesaba por las distintas estructuras que componen los caracteres de ciertos alfabetos, cúales pueden ser los códigos para crear uno nuevo y las características que reúnen la mayoría de los alfabetos que conocemos.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Vista de la exposición de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

En 2010 realizaste los Dibujos automáticos con los trazos y manchas que surgían de tu cabeza. ¿Qué imagen de tu inconsciente sacaste con ese proyecto?

Lo de los Dibujos automáticos es una actividad que llevo realizando desde hace más de cuarenta años. Es el tipo de obra que llevo más tiempo realizando. El situarme delante de un espacio en blanco con un pincel y pintura negra a mano es una actividad que me encanta. Actúo de forma automática e inmediata. Son dibujos realizados muy rápido y sus formas son totalmente inconscientes y aleatorias.

Este ejercicio, que se completa con un análisis posterior de los resultados y en el que acabo dotando a cada dibujo de un formato y composición determinada, me ha sido de gran ayuda para trabajar con el material de desecho. En esta segunda parte de racionalización de los Dibujos automáticos actúo de forma similar a cómo lo hago para ordenar y dar sentido al material  de desecho.

Un libro, esculturas, pinturas e, incluso, la vídeo-partitura de Grafía cantada. ¿Qué te impulsa a usar cada  una de estas técnicas?

Mis proyectos y mis retos personales siempre esconden el deseo de dar respuesta a una o varias preguntas. Cuando empecé con el material de desecho me preguntaba que haría yo si me encontrara perdido en medio de la nada, sin ningún recurso ni tecnología y con la necesidad que tengo de expresarme.

Cuando empecé con Grafía callada me preguntaba se era posible realizar un libro sin una sola palabra que se pudiera leer. Empecé a trabajar esculturas por preguntarme si era capaz de convertir en esculturas todos los alambres que contenía una bolsa verde que me habían regalado. La pintura, con el reto de trasladar y potenciar la expresión de algunas esculturas a las dos dimensiones. Y así siempre, cada proyecto surge como respuesta a alguna pregunta.

Pepe Gimeno en una imagen del interior del catálogo editado de su exposición. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Pepe Gimeno en una imagen del interior del catálogo editado de su exposición. Imagen cortesía del E CA de Riba-roja.

Por último, ¿Qué referencias artísticas han influido en tu trabajo? ¿Qué otras disciplinas y autores te sirven de inspiración?

Toda mi vida he sido un amante del arte. He visto y observado obras de toda época, tendencia y condición. Toda en su conjunto creo que tiene su parte de influencia en mi trayectoria. Pero creo que debo mucho a las últimas vanguardias del siglo pasado. Ha sido una época muy interesante del arte, con muchas propuestas y muchísimo contenido para desgranar.

Me interesa y me inspira todo lo que tenga que ver con el ingenio humano. Desde como está solucionado el plegado de un packaging a como está solucionada una caricatura con tres rasgos. Hay mucho donde aprender y admirar en cosas muy sencillas. Solo es necesario tener los ojos abiertos y mirar preguntando.

Irene Gómez

Los objetos animados de Pepe Gimeno

No solo mires. Escucha, de Pepe Gimeno
Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA)
C / Cisternas, 2. Riba-roja de Túria (Valencia)
Hasta el 1 de octubre de 2017

L’Espai d’Art Contemporani ‘El Castell’ (E CA) de Riba-roja de Túria acoge una exposición antológica de las obras del artista y diseñador valenciano Pepe Gimeno con el título ‘No solo mires. Escucha. Proyectos 2002/2017′. Se trata de una muestra organizada a través de nueve espacios que corresponden a diversas facetas de la trayectoria artística del autor.

Objetos recogidos en la playa -alambres, trozos de madera y elementos cotidianos mutilados- se mezclan con pinturas acrílicas, piezas de metacrilato y cemento para mostrar a los visitantes la partitura plástica de Gimeno. La exhibición se podrá visitar hasta el próximo 1 de octubre en las salas del Castillo de la localidad del Camp de Túria.

‘Grafía Callada’ es un proyecto artístico experimental con dos componentes. El primero de ellos es un libro de edición limitada de 100 ejemplares, publicado en 2015 e impreso en papel de algodón, que tiene una particularidad especial: ninguno de sus caracteres se puede leer. Por otra parte, los 113 originales que forman parte del volumen han sido enmarcados de dos en dos de manera que sugieren las dobles páginas del libro. Las obras, o capítulos, fueron creadas entre 2002 y 2004 con los desperdicios que Pepe Gimeno encontraba cuando paseaba por la playa. “Debo de tener el síndrome de Diógenes”, apunta el autor.

Vista de la exposición 'No solo mires. Escucha', de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del ECA.

Vista de la exposición ‘No solo mires. Escucha’, de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA.

Esta misma reflexión se puede observar en ‘Grafía Cantada (2016)’, una animación digital de poco más de 9 minutos que plasma la vídeo-partitura compuesta por el autor. En este caso, los restos vegetales y plásticos, ordenados en el tiempo y el espacio, se convierten en un objeto sonoro. Para su realización, Gimeno contó con la inspiración y dirección de Sonia Megías, la interpretación del Coro Delantal y la producción de vídeo de Marta J. Lamsfus.

Por último, la sección ‘Diario de un Náufrago (2002-2004)’ vuelve a transformar al diseñador en un “poeta de elementos encontrados”. Las letras de sus versos están escritas con clavos oxidados, suelas de zapatos y partes de unas gafas de sol. Y construyen, señala el periodista cultural y autor del texto de presentación de la exposición Salva Torres, “estructuras que, pese a carecer de un referente concreto, transmiten, mediante la sutil combinatoria de sus elementos, sensaciones asociadas con estados de ánimo para los cuales no tenemos palabras, pero sí un repertorio de indicios provocados por la contemplación de la propia obra de arte”.

Vista de la exposición 'No solo mires. Escucha', de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA.

Vista de la exposición ‘No solo mires. Escucha’, de Pepe Gimeno. Imagen cortesía del E CA.

…en 59 fragmentos

En 2009, Pepe Gimeno dio a luz un conjunto de obras con el que quería “construir un discurso para los sentidos, una narración gráfica poco convencional, con ausencia de cualquier signo reconocible”. Para conseguirlo, utilizó cartones y papeles de periódico como lienzos sobre los que hizo trazos con pintura acrílica, o pegaba pajitas de plástico. Además, convirtió tubos de acero en mástiles donde enganchaba restos vegetales, plásticos y gomas. Esas son las piezas que podemos contemplar en el ‘Manifiesto Emocional’ y cuyo significado solo se puede descifrar mediante “la evocación y la sugerencia”.

“Veo pequeñas verdades pero en ningún momento alcanzo a entender la totalidad del caos que me rodea”. Con estas palabras describe el artista la percepción que tiene del mundo. Una mirada que trasladó con el pincel sobre varios soportes (lienzo, kraft, papel, cartón y madera) en unas composiciones cuyas piezas originales fueron cortadas, desordenadas y colocadas de nuevo para crear nuevas secuencias narrativas. Son las ‘Fragmentaciones (2011/2013)’, basadas en la partición discursiva que algunos escritores y cineastas utilizan en sus novelas y películas.

La sección ‘The Green Bag (2014)’ está formada por 26 esculturas surgidas a partir de los alambres que contenía una bolsa verde que Gimeno encontró en una estantería. Tras esparcir aquellos objetos sobre la mesa y ver un conjunto de formas aleatorias, el artista asoció la imagen “con las páginas de un diccionario”. Eran “formas sueltas que, como las palabras, parecían buscar una frase que las completara y les diera sentido”. De esta manera, empezó a disponer los filamentos en el espacio, añadiendo otros elementos cuando era necesario, hasta proporcionar a cada una de las piezas “de un contexto determinado que les dotara de significado”.

Pepe Gimeno, en el centro con camisa blanca, dando explicaciones de su exposición. Imagen cortesía del E CA.

Pepe Gimeno, en el centro con camisa blanca, dando explicaciones de su exposición. Imagen cortesía del E CA.

Dibujos, esculturas y pinturas

Un conjunto de imágenes figurativas y composiciones abstractas han dado origen al apartado ‘Dibujos automáticos’. Fue en verano de 2010 cuando Gimeno cogió un pincel y plasmó repetidamente sobre el papel todo aquello que le dictaba el inconsciente. Como resultado, líneas y manchas que reproducen las imágenes y estructuras que pasaban por su mente. “Mi inconsciente quedó reflejado minuciosamente en el proceso”, explica el artista.

Entre los años 2014 y 2016, el diseñador creó nuevas piezas a partir de materiales de desecho. Ladrillos desmenuzados, tapones de botellas y trozos de rejas metálicas configuran las Esculturas donde el autor quiere armar “estructuras narrativas que cuenten historias, que planteen conflictos y describan situaciones y vivencias”.

Finalmente, las ‘Pinturas (2017)’ surgieron de la voluntad de trasladar al lienzo las estructuras escultóricas mencionadas anteriormente. Se recrean así “el diálogo que plantean y la emoción que me producen” las figuras “desde un nuevo punto de vista, desde una nueva mirada”.

Pepe Gimeno, de la expresión a la estructura

Al Hilo del Pensamiento, de Pepe Gimeno
Galería Mr. Pink Av. Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: jueves 4 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 15 de junio de 2017

Los trazos, líneas y colores que habitan el mapa del inconsciente del diseñador gráfico Pepe Gimeno, del estudio GimenoGràfic, han traspasado de la mente al lienzo y son los protagonistas de la exposición ‘Al Hilo del Pensamiento’ que exhibirá la galería de arte Mr.Pink de Valencia del 4 de mayo al 15 de junio.

Este espacio creativo, abierto al arte de vanguardia y a tendencias y disciplinas artísticas nuevas, dará cabida al lenguaje poético de las pinturas y esculturas concebidas por Pepe Gimeno, diseñador gráfico de referencia en la Comunitat Valenciana y cuyos últimos trabajos incluyen la imagen del Circuit Ricardo Tormo y de la Plaça de Bous de València.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

La exposición se articula en tres bloques: ‘El Gesto’, una recopilación de trazos o dibujos en blanco y negro sobre papel; ‘La Estructura’, una colección de esculturas nacidas de materiales de desecho; y ‘La expresión’, un trabajo pictórico sobre lienzo a partir de las estructuras que contienen sus esculturas.

‘El Gesto’, parte introductoria de la exposición, incluye una serie de dibujos que, según el autor, “responde a un ejercicio del verano de 2010. Armado con un pincel y con la mente en blanco, plasmaba sobre un papel lo que me dictaba el inconsciente. La mano fluía ligera y libre creando líneas y manchas en las que tomaban forma mis sensaciones. El pincel reproducía imágenes y estructuras que pasaban veloces por mi mente. El ejercicio lo repetí innumerables veces. Mi inconsciente quedó reflejado minuciosamente en el proceso”, explica el diseñador. El resultado son un conjunto de imágenes figurativas y estructuras abstractas difíciles de crear racionalmente. “Son, en su conjunto, una respuesta primaria y contundente a preguntas complejas que verbalmente me era imposible contestar”, según Pepe Gimeno.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

En ‘La Estructura’, que mantiene el pulso de sus colecciones anteriores como ‘En 59 fragmentos’ y ‘The Green bag’, retoma el uso de los desechos para crear esculturas que establecen un diálogo fluido y rico entre los elementos que las conforman. “Lo que me lleva a desarrollar estas obras es una continua búsqueda de estructuras. Estructuras narrativas que cuenten historias, que planteen conflictos y que describan situaciones y vivencias. Mi intención es que las formas de los diferentes elementos que combino se relacionen y establezcan un diálogo fluido y rico entre ellas”, explica el autor.

Por último, y sin duda la parte más renovada de la obra plástica de Gimeno, se presenta ‘La Expresión’, un conjunto de lienzos en las que reinterpreta las estructuras de sus esculturas. “Me preguntaba si podría trasladar los conceptos que contienen estas estructuras tridimensionales a las dos dimensiones. Quería, apoyándome en la experiencia gestual desarrollada años antes, recoger en un plano la expresión que me transmitían las esculturas. Recrear el diálogo que plantean y la emoción que me producen desde un punto de vista nuevo, desde una mirada nueva”, añade el diseñador.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pepe Gimeno. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Pepe Gimeno en el Instituto Cervantes de Chicago

Grafía Callada, de Pepe Gimeno
Instituto Cervantes de Chicago
31 W Ohio St. Chicago
Del 9 de febrero al 29 de marzo de 2016

Tras su paso por el Type Directors Club (TDC) de Nueva York, la exposición Grafia Callada, del diseñador valenciano Pepe Gimeno, sigue su viaje norteamericano que le lleva ahora hasta el Instituto Cervantes de Chicago, donde estará hasta el 29 de marzo. La muestra está conformada para ser vista como libro, pero desde el punto de vista de una lectura gráfica. La acción intencionada de separar contenido y forma, convierte la estructura gráfica del libro en su argumento.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

El proyecto está realizado en su totalidad con materiales y residuos encontrados en la playa. Con ellos, Pepe Gimeno ha creado sugerentes aproximaciones formales de distintas escrituras, antiguos jeroglíficos, alfabetos binarios y un buen número de motivos hasta conseguir que los fragmentos de piedras, cañas, tapones de plástico, restos de juguetes, conchas, colillas y cristales, se conviertan en mensajes cargados de expresión y de una enorme fuerza poética.

La exposición del libro se puede abordar con una doble mirada: una, con la lectura secuenciada y ordenada del conjunto de impactantes imágenes que contiene el libro, y la otra, con la observación directa y detallada de los objetos con los que están compuestas las sorprendentes piezas originales, dobles páginas en tamaño grande que conforman las páginas del libro.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

En el Instituto Cervantes de Chicago se exhibirán 20 de las 57 piezas que conforman su libro ‘Grafía Callada’, una colección de páginas compuestas a partir de materiales reciclados que revelan la fuerza de comunicación a través de los símbolos y sin necesidad de palabras.

Durante la inauguración el diseñador ofrecerá una conferencia para hablar sobre el proceso creativo que ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años. Su trabajo es de carácter personal y se sitúa dentro del arte experimental y gráfico. Además de Nueva York y Chicago, Grafía Callada viajará a partir del mes de junio a Miami, al  Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Type Directors Club.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Instituto Cervantes de Chicago.

 

Las Naves reúne 30 años de diseño valenciano

Tres décadas de diseño
Organizada por la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Hasta el 5 de septiembre

Acercar y dar a conocer una parte de los treinta años de diseño gráfico e industrial en la Comunidad Valenciana a todos los públicos y poner en valor el talento y gran trabajo de los profesionales que viven y trabajan en la Comunitat Valenciana. Y hacerlo de una manera accesible, cercana, donde el visitante pudiera tocar, disfrutar y manipular cada uno de los diseños. Estos son dos de los principales objetivos de la exposición Tres décadas de diseño, una muestra organizada por la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV) y comisariada por Marisa Gallén y Carmina Ibáñez, del estudio Gallén+Ibáñez.

Esta actividad, enmarcada dentro del programa #30ADCV, pretende reunir y mostrar algunas de las piezas más icónicas y representativas que han desarrollado durante estos años los diseñadores valencianos. La exposición, que se encuentra en Las Naves, ha sido prorrogada en las últimas semanas y se podrá visitar hasta el próximo 5 de septiembre.

La muestra presenta tres escenografías para las tres décadas de vida de la ADCV (1985-1995/1995-2005/2005-2015) y pretende reflejar el espíritu que dio personalidad formal a cada una de estas décadas a partir de escenografías configuradas con obras de los socios profesionales y empresas asociadas. “Queríamos mostrar una exposición donde convivieran con naturalidad las piezas de diseño, tanto gráfico como de producto, de los socios de la asociación en estos 30 años”, explica Carmina Ibáñez.

Una de las instalaciones de la exposición 'Tres décadas de diseño'. Imagen cortesía de Las Naves.

Una de las instalaciones de la exposición ‘Tres décadas de diseño’. Imagen cortesía de Las Naves.

“Para ello intentamos dar cabida al mayor número posible de piezas de los socios. Al tratarse de escenografías, las piezas debían ser armónicas entre sí y configurar ambientes habitables. Este peculiar concepto expositivo permite al visitante el contacto directo con el diseño ya que hemos orientado la puesta en escena para ser paladeada sin las restricciones habituales que impiden el acceso a las piezas y al disfrute de aquellos aspectos que van más allá de lo visual. En esta exposición se puede hojear un libro, sentarse en un sillón o abrir los cajones. De este modo el visitante puede analizar cómo el diseñador plantea un proyecto atendiendo a diferentes aspectos como la ergonomía, el confort, los valores táctiles de los materiales, la secuencia de un libro, etc”, destaca Marisa Gallén.

Tres décadas de diseño reúne algunas de las piezas más icónicas del diseño valenciano, como la estantería Literatura de Punt Mobles, el sillón Gong de José Juan Belda, la etiqueta del Premio Nacional Daniel Nebot para Maduresa (Bodega Celler del Roure), el primer cartel de Nude o el botijo La Siesta de Hector Serrano.

Sin embargo, hay muchas otras que no han podido estar presentes. “Al comisariar esta exposición nos hemos dado cuenta de que la historia del diseño valenciano se está perdiendo. Hay muchísimas piezas que fueron grandes protagonistas del diseño nacional e internacional de las cuáles quedan escasos ejemplares. Bien porque las empresas no guardan los muebles descatalogados o porque no ha habido una iniciativa pública para preservar ejemplares de estos diseños y los pocos ejemplares que quedan en manos privadas no se prestan por miedo a perderlos o estropearlos”, comenta Ibáñez.

Pasar un rato en esta muestra, sentarse en sus muebles, consultar sus libros, admirar sus carteles… es una manera de entender la evolución del diseño en estos años. “Durante los años 80 se produjo el boom del diseño español. Sin embargo, no existía en el mundo empresarial una cultura del proyecto, fue la administración pública la abanderada del diseño. La recién estrenada España democrática pretendía integrarse en Europa y el diseño se contempló como una herramienta imprescindible para conferir un plus de eficiencia e imaginación que le permitiera competir en el libre mercado. En esta década, el diseñador era visto como alguien más ligado a la moda o al arte y que o bien podía lanzarte a la fama con un producto estrella o te hundía la empresa con sus locas ideas creativas. En los 90, sobre todo tras la crisis del 93, se produjo un cambio hacia formas más contenidas y muchas empresas empezaron a contemplarlo como un elemento fundamental para su estrategia empresarial. Además, fue en esta década cuando se reguló la enseñanza del diseño”, subraya Gallén, que del 85 al 91 vivió uno de los momentos más estimulantes de la explosión del diseño valenciano en el colectivo La Nave.

Una de las instalaciones de la exposición 'Tres décadas de diseño'. Imagen cortesía de Las Naves.

Una de las instalaciones de la exposición ‘Tres décadas de diseño’. Imagen cortesía de Las Naves.

Para Nacho Lavernia, socio fundador y presidente de la asociación durante los años 1992-1996: “Se vivía con la sensación de que todo estaba por hacer. De que estábamos construyendo algo, haciendo país. Era un momento estimulante, lleno de ilusión y muy propicio al esfuerzo colectivo. La administración pública tenía ideas y estrategias para modernizar el tejido productivo valenciano. Y en este contexto la Asociación era una herramienta importante de su política industrial. Lo sabíamos y queríamos aprovecharlo porque estar juntos nos parecía importante.” De esta década son piezas tan representativas como la Lámpara Tauré de Eduardo Albors, la Vajilla Aymara de Pepe Gimeno, el cartel Franchise to Spain de Paco Bascuñán o la ya mencionada estantería Literatura de Vicent Martínez.

A partir de la segunda década (1995-2005) el diseño ha entrado a formar parte de la cultura empresarial y será la demanda industrial la que absorba la mayor parte de los esfuerzos reemplazando a la administración pública en la promoción del diseño. Para Mac Diego, presidente de la asociación entre los años 2001-2005, “el ordenador es una herramienta de trabajo imprescindible y la llave de acceso, con un sólo clik, a toda la cultura visual mundial”. De estos años encontramos piezas firmadas por CuldeSac, Ximo Roca, Carlos Tíscar, Miguel Herránz, Sandra Figuerola + Marisa Gallén, Paco Bascuñán, Ramón Pérez, Mac Diego, Pepe Gimeno, Vicente Gallega, Juan Martínez Estudio, Juan Nava, Didac Ballester o Ibán Ramón.

Hasta llegar a su época más reciente, marcada según Kike Correcher (presidente de la asociación entre los años 2005-2006) por dos fenómenos: “El positivo empuje de una nueva generación de profesionales con una visión mucho más global, y el negativo advenimiento de una crisis económica que dura hasta nuestros días”. Para Marisa Gallén, “la generación fundacional ha demostrado en su madurez un gran nivel profesional, ha logrado situar el diseño valenciano en el panorama nacional e internacional y, en su labor docente, ha contribuido a formar a la segunda generación. Por primera vez tenemos dos generaciones de diseñadores trabajando simultáneamente y con un alto grado de compromiso con la profesión”, concluye.

De esta última etapa encontramos proyectos de estudios tan consolidados como Lavernia & Cienfuegos, Pepe Gimeno, Gallén+Ibáñez, Carlos Tíscar… y, además, nuevos proyectos de diseñadores más jóvenes que despuntan por su talento tanto a nivel nacional como internacional. Ejemplos como Yonoh, Odosdesign, Inma Bermúdez, Borja García, Nueve Estudio, Estudio Merienda, Pixelarte, Yinsen, Luis Eslava, Menta y muchos otros que han posicionado a Valencia como una de las capitales del diseño.

En definitiva, una muestra donde el visitante está invitado a pasar, ver y tocar, y sobretodo a disfrutar de la exposición desde el respeto a las obras expuestas. La exposición, realizada en colaboración con  Las Naves, se inauguró el 28 de mayo, y está producida por Ricardo Alcaide y patrocinada por la Fundación Banco Sabadell.  Además contó con las colaboraciones de Finsa, OTH y Turia como cerveza oficial. En ella, también se podrá visionar un video que complementará virtualmente esta retrospectiva del diseño valenciano.

 

Porras, porros, movida y paro

La Nau de la Universitat de València

Universitarios contra la dictadura

Valencia

C / Universidad, 2

Hasta el 1 de septiembre

Que el franquismo puso firme a España, está claro. Que hubo focos de resistencia, también. Pero, pasado el tiempo, parece que aquí fue todo el mundo antifranquista. Y tampoco es eso. Aún así, conviene refrescar la memoria, aunque sólo sea para constatar lo difícil y peligroso que resulta siempre oponerse a las dictaduras. Que es lo que demuestra la exposición que La Nau de la Universitat de València le dedica al movimiento estudiantil en su lucha contra la dictadura franquista.

La exposición Memoria y vigencia de un compromiso. Universitarios contra la dictadura ocupa dos salas del edificio de La Nau: la Sala Acadèmia (más de 350 m2) y la Sala Estudi General (más de 200). Dos salas repletas de decenas de documentos inéditos, extraídos de unos archivos policiales “todavía cerrados a los investigadores”, subrayó María José Millán, comisaria de la muestra. Documentos y centenares de fotografías, audiovisuales realizados ex profeso para la exposición y obras de arte contemporáneo (Equipo Crónica, Anzo, Juan Genovés, Rafael Canogar, Equipo Realidad o Spadari), procedentes de prestadores de diferente naturaleza tanto pública como privada.

El montaje expositivo subraya las diferentes etapas por la que pasó ese movimiento estudiantil: desde el silencio de los primeros años (1939-1956), a la paulatina toma de conciencia (1957-1964), pasando por la rebelión posterior y la vigencia actual de aquel compromiso. Recorrido que empieza de manera tenebrosa, música incluida, y termina arrojando cierta luz al final del túnel. Todo ello salpicado de carteles y panfletos, distribuidos por paredes que simulan aquellas calles por las que blandían sus porras la policía encargada del orden.

Las porras y cargas policiales se fueron poco a poco mezclando con los primeros porros, cuyo humo señalaba el fuego que ya había prendido en el mayo francés, la primavera de Praga o la protesta contra la guerra del Vietnam. Diversos audiovisuales, con películas que reflejaban ese malestar, y documentales sirven de testimonio de toda esa agitación. Agitación que desembocó en la famosa movida y que, años después, sigue vigente en forma de bucle. Porque de aquella dictadura franquista hemos pasado a la dictadura de los mercados, y vuelta a empezar. De ahí, como explicó Millán, la vigencia del compromiso recogido en imágenes como las de la “Primavera valenciana”, seleccionadas por Tania Castro, y el documental “Estudiar en primavera” de Amparo Fortuny.

Universitarios contra la dictadura es una exposición profusamente documentada y estupendamente montada por Pepe Gimeno, en la que la Universitat de València ilustra el movimiento estudiantil que contribuyó a la construcción de la democracia. Parece que toca volver a empezar, a la vista del paro alcanzado y las medidas económicas que siguen propiciándolo. Pero la dictadura económica parece tener un rostro menos fiero. Eso o que las dictaduras necesitan del tiempo para engrandecer los focos de resistencia. Tomemos buena nota del compromiso que La Nau refleja en sus dos grandes salas, para seguirle el reguero a nuestro presente más inmediato. 

Salva Torres

La reivindicación del diseño valenciano

From Valencia with Design, (FVWD) es una cita con el diseño valenciano más internacional, organizada la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV) y Las Naves-Espacio de Creación Contemporánea.

Esta exposición de itinerancia internacional hizo su presentación el 7 de marzo en Las naves, donde reunió las piezas que diferentes diseñadores y estudios de diseño valenciano (pertenecientes todos ellos a la ADCV) han desarrollado para empresas extranjeras.

FVWD quiere dar difusión y reivindicar una realidad desconocida para algunos: la internacionalización y calidad del diseño valenciano, un gran exportador de servicios para grandes empresas internacionales cuyos proyectos han sido reconocidos con numerosos premios internacionales.

FVWD reune proyectos de sectores muy diversos, desde la automoción a la cosmética, pasando por el mobiliario, la iluminación o el packaging para hacer un recorrido cuya última parada es mostrar la auténtica identidad del diseño valenciano.

La exposición recorre varios países tras su estancia en Valencia y se puede visitar en centros culturales y de diseño, museos o centros de negocios de diferentes países de Europa, Asia y América.

ORIGEN: VALENCIA | 100 PROYECTOS | 20 PAÍSES | 29 DISEÑADORES

Eduardo Albors
Rafa Armero
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Yonoh, Silla Blanc, imagen cedida por FVWD