Lo que nos separa y nos une

Les set diferències, de El Pont Flotant
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 26 de marzo al 6 de mayo de 2018

El Teatre Escalante produce el primer montaje de la compañía valenciana El Pont Flotant dirigido a público infantil. La propuesta, programada del 26 de marzo al 6 de mayo en el Teatro Talia, es una reflexión sobre la diversidad y lleva por título ‘Les set diferències’. El lenguaje del cuerpo, la música, el juego, el humor y la mezcla de las historias reales de los intérpretes con la ficción son algunos de los ingredientes de un espectáculo que reflexiona a propósito de lo que realmente nos separa y nos une a las personas.

“El Pont Flotant son una de las voces más personales del teatro valenciano actual. Sus espectáculos siempre tienen un componente humano y social, a menudo autobiográfico, que los acerca mucho al espectador. Todos los miembros de la compañía están inmersos en la aventura de la maternidad-paternidad y pensé que estarían haciéndose mil y una preguntas sobre la niñez y cómo enfrentarse al reto de la educación de los hijos…”, valoró el director artístico de Teatre Escalante, Josep Policarpo, acerca de su apuesta por la compañía.

Presentación de 'Les set diferències' en el Teatre Talia. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Presentación de ‘Les set diferències’ en el Teatre Talia. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

‘Les set diferències’ nos muestra en escena a personas de rasgos físicos y de orígenes muy distintos. Sobre el escenario suben seis intérpretes, dos valencianos y cuatro procedentes de Guinea Ecuatorial, Bangladesh, Perú y China. Hay pieles negras, blancas, rosas; ojos alargados, redondos; labios gordos, delgados; africanos, asiáticos, europeos… Un montón de formas y colores, un abanico de lenguas, de costumbres y de maneras de entender la vida que resumen la diversidad humana con la que convivimos día en día.

“La obra se llama ‘Las siete diferencias’, pero habla precisamente de lo contrario, de la igualdad. Es muy importante que desde pequeñas y pequeños eduquemos en determinados valores, entre ellos el de la igualdad de derechos, independientemente de sexo, raza y estatura”, subrayó la diputada de Inclusión Social, Teatros y Memoria Histórica, Rosa Pérez Garijo.

“El gran reto ha estado en cómo dirigirnos al público infantil, cómo acercarnos a él conservando nuestro lenguaje, nuestra mirada personal. Pensar, sentir desde nosotros pero con un ojo en esa mirada curiosa, rápida -siempre van por delante-, atenta, inquieta y exigente de los niños para que les resulte atractivo, entretenido, sugerente. Y, al mismo tiempo, documentarnos sobre su conocimiento y sus opiniones sobre el tema. Nuestra mirada a través de la suya”, detallaron Pau Pons y Jesús Muñoz, que asumen la dramaturgia y el protagonismo de la octava obra de la compañía. Sus otros dos miembros, Joan Collado y Àlex Cantó, se encargan en esta ocasión de la producción y la escenografía.

El escenario está conformado por una mesa, cuatro sillas y un surtido de cajas que guardan todo tipo de objetos. Por su calidad practicable, las cajas han dado mucho juego a la compañía para jugar, como lo harían los niños, e inventar historias. Así mismo, las cajas tienen un gran papel simbólico, pues representan el viaje, la mudanza y el cambio. “Es todo aquello que te llevas cuando te vas a otro lugar, pero también, por defecto, todo aquello que no cabe, que no puedes llevarte. Las cajas son los recuerdos, la memoria, por eso también nos ayudan a reconstruir parte de esas historias”, agregaron Pons y Muñoz.

Pau Pons durante la presentación de 'Les set diferències', de El Pont Flotant. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Pau Pons durante la presentación de ‘Les set diferències’, de El Pont Flotant. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

¿Qué hijo te gustaría tener?

El fill que vull tindre, de El Pont Flotant
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Del 11 al 14 de febrero de 2016

El fill que vull tindre (El hijo que quiero tener) es una reflexión sobre la educación y el papel de los padres, de los abuelos, de los maestros y de los hijos en el proceso de aprendizaje. De su importancia y de su valor, la dificultad y el esfuerzo que requiere educar.

En esta nueva producción de la compañía -la séptima- El Pont Flotant reflexiona sobre el hecho de tener hijos hoy en día. ¿Qué educación queremos darles? ¿Qué sistema educativo sería el mejor? ¿Cómo educamos en casa? ¿Qué educación recibimos nosotros? ¿Qué cambiaríamos? ¿Qué mantendríamos siempre? ¿Qué está cambiando y ya no podemos parar? ¿Qué responsabilidad tienen los abuelos? ¿Qué espacios quedan para los niños y para los mayores? ¿Cómo podríamos convivir mejor?

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

Una propuesta que habla sobre los lazos emocionales con los hijos y con los padres, sobre los conflictos, las alegrías y las penas. Sobre cómo proyectamos en los otros nuestros miedos, nuestras deficiencias o nuestras expectativas. Del esfuerzo que debemos hacer para comprender a los hijos y los nuevos tiempos que corren, y también de la dificultad para comprender a las generaciones pasadas.

Un trabajo de creación colectiva de Àlex Cantó, Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons, que cuenta con la presencia de tres generaciones en escena que han participado en un Taller Escénico Intergeneracional para la creación de la pieza.

De nuevo, El Pont Flotant teje una dramaturgia con el hilo del tiempo, no exenta de autocrítica, humor, ternura e ironía. Esta vez, presente, pasado y futuro se encuentran en escena para contarnos historias que hablan en definitiva, de la vida, de cómo amamos a nuestros hijos y a nuestros padres, y de cómo nos cuesta, a veces, comunicarnos.

Humor, ternura, momentos de alta irradiación emotiva, proximidad con el espectador, realidad dentro de la ficción y uso de diferentes lenguajes son algunos de los ingredientes fundamentales de esta nueva creación de la compañía valenciana que estrenó su primer montaje en el año 2002.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

 

Voces contra la violencia invisible

016. Relatos que se deben contar, por Generación Bibliocafé
Día Internacional contra la Violencia de Género

Unas 60 mujeres fallecen cada año en España, víctimas de la violencia de género. Desde 2003, un total de 757 víctimas, 44 en lo que va de año. Se estima que  alrededor del 80% de las mujeres que sufre maltrato no lo cuentan y, desde 2009, el número de denuncias ha ido en descenso.  Son algunos de los datos que se barajaron con motivo de la celebración, el pasado 25 de noviembre, del Día Internacional contra la Violencia de Género.

Coincidiendo con esta fecha, el grupo de escritores Generación Bibliocafé presentó un libro comprometido, que se atreve a denunciar esa vergüenza social en clave literaria: ‘016 Relatos que se deben contar’. “Es un asunto difícil de tratar, doloroso y complejo”, dice Mauro Guillén, editor y coordinador del texto. “Conscientes de la seriedad del tema, contamos con la colaboración de Susana Gisbert, autora del grupo y fiscal especializada en la violencia de género, que ha supervisado todos y cada uno de los originales. El prólogo es de otro especialista en la materia, el abogado José Antonio Burriel, que se implicó al máximo en este nuevo proyecto”.

Portada del libro '016 Relatos que se deben contar', de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

Portada del libro ‘016 Relatos que se deben contar’, de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

‘016. Relatos que se deben contar’, reúne las historias de 19 autores, cuatro de ellos hombres, que plasman la violencia de género como denominador común.  Felicidad Batista, María Tordera, Antonio Briones, Isabel Barceló Chico, Alicia Muñoz Alabau, José Luis Rodríguez-Núñez Ramón, Susi Bonilla Hernández, María Isabel Peral del Valle, Luisa Berbel Torrente, Rosa Pastor Carballo, Ángel Marqués, Herminia Luque, Inmaculada Martínez, Susana Gisbert, Loreto Ochando, Inmaculada López Arce, Luz Gómez-Perreta, Pilar Descalza y Nacho Gisbert.

‘Porque me quería’ es el título del relato de Isabel Barceló. “La frase empezó a martillearme en la cabeza aún sin saber exactamente qué historia podría salir de ahí”, dice Barceló. “Esa expresión, tantas veces repetida por algunas mujeres en un tiempo pasado muy reciente, señalaba una especie de aceptación, una asunción del argumento de que era el amor el que llevaba a sus parejas a (mal) tratarlas. Ellos les pegaban por su bien, para que aprendieran de una vez, pues toda la culpa la tenían ellas mismas, por ser tan torpes, tan tontas y tan faltas de competencia para actuar y trabajar como era debido. En una palabra, la víctima asumía el discurso de su verdugo”.

En el perfil del personaje femenino maltratado se refleja esa aceptación del papel que le ha asignado su marido. “Sin embargo, cuando el maltratador excede los límites de lo que esta mujer puede soportar, ella reacciona, actúa por instinto y nos sorprende”, señala la autora. “El relato está teñido de género negro. Hay en él una bajada a los infiernos y también se adivina un resurgir, una salida”.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de 'Pausses Luarges'. Imagen cortesía de Crit.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de ‘Passos Lleugers’. Imagen cortesía de Crit.

Ocho testimonios

Con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género, el 27 de noviembre se representó ‘Passos Lleugers’ en el Gran Teatro de Alzira ante alumnos del segundo ciclo de ESO y de Bachillerato. Amnistía Internacional, a través de su grupo local de La Ribera, Ediciones 96 y la compañía de teatro valenciana CRIT han colaborado en un proyecto teatral, construido a partir de casos reales, documentados por Amnistía Internacional y dramatizados por la escritora italiana Dacia Maraini, dentro de la campaña mundial, Nunca más violencia contra las mujeres.

‘Passos Lleugers’ (Pase affrettati) es un proyecto de sensibilización contra la violencia machista y una herramienta para la promoción de la igualdad. Consiste en una lectura dramatizada de repercusión internacional que se lleva a cabo desde hace años en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Japón y otros países. El evento incluyó un coloquio posterior con participación del público adolescente, la compañía CRIT y activistas de Amnistía Internacional.

La pieza recoge los testimonios de ocho mujeres que simbolizan una tragedia cotidiana. Las crónicas reflejan el horror y el miedo de las que en su propia casa son víctimas de padres, esposos, hijos o compañeros. Integran el reparto: Rosana Pastor, Maribel Bravo, Pau Pons, Anna Marí, Pau Gregori, Josep Valero y Daniel Tormo, bajo la dirección de Dacia Maraini.

Detalle de la imagen de la portada del libro. Fotografía: Jordi Pla.

Detalle de la imagen de la portada del libro 016 Relatos que se deben contar. Fotografía: Jordi Pla.

Bel Carrasco

Jo de major vull ser Fermín Jiménez

Teatre Tantarantana
C/ Les Flors, 20, Barcelona
Del 20 al 22 de septiembre de 2013

jo-de-major-cartell_webcLa obra de teatro Jo de major vull ser Fermín Jiménez combina la realidad y la ficción con la naturalidad de saber que cada una necesita de la otra para existir. Al estar disfrutándola viene a la mente la dedicatoria con la que Paul Auster inicia Leviatán, una de sus mejores novelas. La dedicatoria está dirigida a la artista visual y fotógrafa francesa Sophie Calle y dice algo parecido a esto: “Agradezco a Sophie Calle el haberme dejado mezclar la realidad con la ficción”. Una de los personajes de la novela, María, realiza acciones y obras artísticas extraídas de las propias de Sophie Calle y otras que el escritor añade, jugando a meterse en la piel y la mente de la fotógrafa para perfilar una protagonista de gran profundidad. Años después, la artista generó la obra Double game (Doble juego) donde convierte en obras o acciones registradas suyas, aquellas que creó Auster a través de la protagonista María. El círculo entre realidad y ficción se cerró, convirtiéndose en las obras a cuatro manos de dos grandes creadores.

pont-flotant--647x300

La compañía teatral El pont flotant también ha subsumido la vida y obra del artista Fermín Jiménez (Pamplona, 1979) y ha realizado una extensión de sí mismo, sin dejar por ello de incluir elementos autobiográficos de los propios miembros del equipo: Joan Collado, Jesús Muñoz, Àlex Cantó o Pau Pons. Tal vez radique su importancia en haber generado una obra que, siendo claramente propia de esta compañía valenciana y de sus miembros, con detalles afines a sus espectáculos anteriores, genera otra cosa que respira el aire de una creación propia del artista pamplonés. Para quien conozca sus instalaciones, sus juegos de palabras, el modo en que relaciona elementos de gran solidez con gestos aparentemente pueriles o absurdos, esta obra consigue agrupar un sentimiento y una noción claros sobre el trabajo artístico de Fermín Jiménez. Del mismo modo, quienes lo conozcan, dudarán sobre la necesidad del vídeo final, que opta por la promoción de la persona, más que por el misterio de mezclar (aún un poco más) la ficción de un personaje con la realidad de una llamada telefónica en directo al artista. Para quien no conozca la obra del artista o la persona, el vídeo cierra un puzzle construido y mantenido en vilo durante la representación.

La obra se divide en apartados que están escritos en una pizarra frente al público, a modo de obligaciones anotadas en una agenda, el orden del día, las cosas que hay que hacer para sentirse plenamente ocupados. Entre estas acciones, los dos actores Jesús Muñoz y Àlex Cantó (sensacionales a lo largo de la función), juegan el doble juego de ser Fermín Jiménez y ser ellos mismos; en ocasiones pareciéndose en gestos, risas y expresiones al artista retratado, en otras relatando sus vidas o las de los otros dos miembros de la compañía, Pau y Joan. Las escenas donde juegan a las palas y van relatando qué harían en su segundo libre, en su minuto libre, y así pasando por la hora, el día, la semana, el mes, el año y la vida libre, es un canto a la reflexión del tiempo: del tiempo ocupado (o del que viene determinado, el cronos) y del que queda entre los ratos en que no trabajamos, en que no vamos de aquí para allá estresados pensando qué haremos después, aquél que esperamos poder gestionar en algún momento, el de las experiencias propias, el subjetivo (el kairós).

pont

Jo de major vull ser Fermín Jiménez consigue hacer más por la didáctica del arte contemporáneo que todas las guías que pudiera pensar hacerse a partir de ahora o las hechas hasta la fecha. La obra de teatro no sólo promociona (y muy bien) la obra plural e híbrida de Fermín Jiménez, también consigue explicar que este tipo de acciones, las obras resultantes (muy bien explicadas en algunos casos concretos) no responden a una boutade, sino a un compromiso con una actitud ante el trabajo artístico y, en definitiva, responde a un estilo de vida. Este estilo de vida y de obra juega con el tiempo de una forma libre y serena, potenciando el presente como un tesoro y el futuro inmediato como una prolongación del propio juego. Tras la conversación telefónica en directo con Fermín nos enteramos de que, gracias a una beca, se va en breve a Singapur un mes y medio y que después su intención es recorrerse España de punta a punta nadando de piscina en piscina, emulando (aunque multiplicándola por mucho) la hazaña de Neddy Merryl, el personaje protagonista del cuento de John Cheever El nadador. Algunas de las cosas que Jesús y Àlex hacen o dicen durante los casi 100 minutos de representación podría servir en un futuro de punto de inicio para alguna obra o acción nueva de Fermín Jiménez, cerrando a su vez el ciclo entre realidad y ficción, potenciando los vínculos entre aquello que querríamos hacer y lo que realmente somos capaces de llevar a cabo. Como la vida misma.

Álvaro de los Ángeles

Pincha aquí para conocer más del trabajo artístico de Fermín Jiménez Landa.