A golpes contra el patriarcado

Patriarcado, de Cristina Lucas y Eulàlia Valldosera
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 30 de junio de 2019

El sistema patriarcal continúa siendo respaldado por la historia del arte mostrada en los museos, donde se sigue olvidando a las artistas del pasado y limitando la presencia de otras de artistas vivas. Esto es lo que piensan Cristina Lucas y Eulàlia Valldosera, cuyas obras acoge el Centre del Carme en la muestra ‘Patriarcado’ realizada en colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.  

La exposición presenta acciones performativas registradas en vídeo y tiene su origen en el programa Kora desarrollado por el Thyssen-Bornemisza, que presenta una muestra al año bajo la perspectiva de género, una revisión iconográfica de obras de la antigüedad, en este caso apoyándose en la escultura, en las obras de Lucas y Valldosera.

Patriarcado. Video de Cristina Lucas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Patriarcado’ presenta dos propuestas complementarias frente a ese patriarcado, sobre las que actúan dos mujeres. En el vídeo ‘Habla’ (2008), la artista Cristina Lucas golpea la estatua del Moisés de Miguel Ángel, recordando la leyenda de la incisión que hizo el artista en la rodilla de la estatua una vez acabada, increpándola a que hablara. Moisés es el gran padre de las tres religiones monoteístas y patriarcales, en cuyas tradiciones se ha naturalizado la dominación masculina.

‘Dependencia mutua’ (2009), de Eulàlia Valldosera, presenta una acción que tuvo lugar en el Museo Arqueológico de Nápoles, donde vemos a una mujer de la limpieza (alter ego de la artista) bruñendo la estatua de un emperador romano, tocando y mancillando el objeto de culto en el templo del arte. Los fantasmas de la libido femenina afloran en la anodina acción gracias al tratamiento fílmico. En este video se observa el rol de la mujer sumisa, símbolo del patriarcardo, también dentro de la propia institución artística.

Patriarcado. Video de Cristina Lucas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, señaló que “el arte de hoy es un dispositivo de transformación social que nos exhorta y nos descubre que todos podemos ser agentes sociales para el cambio”. Por su parte, el director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, subrayó que “los museos han sido instituciones dedicadas a la patria, fortalezas del patriarcado. Con estos proyectos estamos empezando a dar pasos para que las cosas cambien. Esta exposición es uno de los ladrillos fundamentales en esta construcción”.

La comisaria de la muestra, Rocío de la Villa, apuntó que “la escultura en el siglo XVIII mostraba a la sociedad los valores a seguir. Los trabajos de ambas artistas, realizados en 2008 y 2009, son obras ya de madurez con un planteamiento claramente feminista: las dos utilizan la figura masculina como símbolo del sistema patriarcal”.

Según De la Villa, “Cristina Lucas incide en el realismo de la figura, adoptando una actitud iconoclasta. Es la propia artista la que realiza esta acción de destrucción tras mostrarse a sí misma como símbolo de la feminidad, una joven frágil e inconsciente”. “El conjunto de los dos vídeos contrapuestos favorecen una lectura compleja: por un lado de la mujer frente al patriarcado y, por otro, de las artistas frente al propio sistema artístico”, añadió.

Patriarcado. Video de Cristina Lucas. Imagen cortesía del Centre del Carme

El padre: el fin del patriarcado

El padre, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama
Dirección: Juan Prado
Sala Russafa
C/ Dènia, 55. Valencia

Los conflictos entre padres y madres a la hora de educar a los hijos, el principio del fin del patriarcado, la envidia del hombre ante el vínculo visceral que se establece entre la mujer y sus hijos. Son algunas de las cuestiones esenciales que plantea ‘El Padre’. Una adaptación del clásico de August Strindberg, dirigida por Juan Prado, que se estrenó este pasado fin de semana en la Sala Russafa a cargo de la nueva compañía valenciana Atelier del Drama integrada por María Minaya, Begoña Navarro, Andrés Simarro, Vicente Soriano, Isabel Torrijo, Amparo Iserte y Carlos Bañuls.

«Es un doble estreno, el de la compañía y el de la pieza, por eso decidimos trabajar sobre un texto de Strindberg, ya que es el mejor entrenamiento”, dice Prado, protagonista de la obra. “Sus personajes ofrecen tal riqueza que son un sueño para cualquier actor».

Hay muchos motivos para disfrutar de este gran dramaturgo capaz de trazar “un retrato profundo y clarividente de nuestras almas escindidas, incapaces de conocernos a nosotros mismos y mucho menos a la  persona con la que compartimos la  vida”, dice Prado. “Strindberg tiene la habilidad de formular tantas preguntas, que seguro que alguna va a hacer pensar al espectador”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Padre ‘versus’ madre

La trama se sitúa en 1880, en Suecia, donde un capitán de caballería y científico de prestigio se enfrenta a su mujer por un desacuerdo en la forma de educar a la hija de ambos. Una disputa que derivará en una dura y tensa batalla entre sexos. Insistiendo en la autoridad que le otorga su condición de padre, el capitán topará con la firme oposición de su esposa, convencida de la precaria salud mental de éste y dispuesta a utilizar cualquier arma para evitar que lleve a cabo sus planes.

“La obra reflexiona sobre la envidia del hombre ante el vínculo natural de una madre con un hijo, del que se siente excluido y es incapaz de comprender”, comenta Prado. “La mujer sólo por el hecho de ser madre ya es creadora, el hombre, en cambio, ha necesitado crear civilizaciones para sentirse creativo. Este cuento de Strindberg es su personal visión de cómo los cambios que empezaron en su época llegarían a transformar la sociedad occidental, la caída del patriarcado. También nos advierte de que si las mujeres se aferran al poder como los hombres, el resultado será más de lo mismo, en una constante rueda de lucha por el poder”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Según Prado, este texto marca el nacimiento del drama moderno y anuncia, hace un siglo, un colapso del patriarcado que está hoy de plena vigencia. «Nunca antes se había hablado sobre este tema de manera tan clara y profunda. Strindberg llega a plantear qué es lo que nos hace realmente hombres y mujeres, madres y padres. Además, siembra la duda de si alguna vez podremos llegar a conocer al otro y a nosotros mismos».

Veinte años de experiencia

Prado ha desarrollado durante dos décadas su carrera en Madrid. Ha trabajado en proyectos cinematográficos, la televisión y en la Compañía de Teatro Español. Ha ejercido como ayudante de dirección en numerosos montajes del Centro Dramático Nacional y ha impartido cursos de interpretación. Además, ha dirigido ocho montajes, el último una adaptación para la compañía cántabra Suma Teatro del texto de Arthur Miller, ‘Panorama desde el puente’.  Hace unos meses por circunstancias personales, Prado regresó a Valencia y decidió mantenerse en activo, impulsando esta nueva compañía que inicia su andadura.

El estreno en Sala Russafa es el primer paso de un proceso que continúa. «Vamos a seguir trabajando, profundizando en los personajes y mensajes de ‘El Padre’ porque, mientras el montaje esté activo, el teatro no deja de evolucionar y crecer.  Esperamos llevarla a Madrid y toda España, pero vamos paso a paso”, concluye Prado.

El padre. Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco