La divina comedia: tres actos, tres intérpretes

La divina comedia, de la compañía La Imperdible
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 6 al 8 de octubre de 2017

Tras levantar el telón de su séptima temporada el domingo 1 de octubre con el concierto Mujeres Bolero, Sala Russafa inaugura esta semana su programación teatral con ‘La Divina Comedia’, una de las piezas más destacadas de la literatura universal, pero cuyo formato la ha ido alejando progresivamente de los lectores contemporáneos.

Un centenar de cantos forman el poema que Dante Alighieri compuso en el siglo XIV y que dibuja una fascinante descripción del paso del purgatorio al infierno y, finalmente, al paraíso. Una historia que marcó la imaginería del sufrimiento y la redención, influyendo en gran parte de la ficción que ha venido después. Para facilitar su salto al siglo XXI y acercarla al espectador contemporáneo, la compañía sevillana La Imperdible ha creado una novedosa versión teatral que estrena del 6 al 8 de octubre en la Comunidad Valenciana.

La divina comedia, por la compañía La Imperdible. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La divina comedia, por la compañía La Imperdible. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La formación cuenta con una trayectoria de casi treinta años en la investigación escénica y con el Premio Andalucía de Teatro, entre otros reconocimientos. Además, obtuvo el Premio del Público de Sala Russafa en 2012 gracias a un montaje de ‘Pareja Abierta’. Y ha visitado el centro cultural en varias ocasiones con propuestas como ‘Los Monólogos de la Vagina’ o ‘Mozart vs Salieri’, ésta última en el arranque del pasado ejercicio.

Desde la Antigüedad, la simbología del número tres ha estado y sigue estando muy patente en la tradición cultural occidental. Símbolo de la perfección en el medievo, también se recogió esta fascinación en la Trinidad cristiana, en la geometría o en la aritmética. Y es clave tanto en el texto original de ‘La Divina Comedia’ como en la curiosa adaptación con el que la compañía sevillana lo actualiza, estableciendo un puente entre la edad media y nuestros días.

Durante tres actos, tres intérpretes llevan a escena este impactante viaje mediante tres elementos: la palabra, la música en vivo y las artes plásticas. Una adaptación del poema original hace más asequible la trama de esta aventura que el actor Moncho Sánchez-Diezma narra como un oscuro cuento.

Lo ambientan en directo los músicos David Ruiz y José María Roca con una composición original que incluye sintetizadores y teclados, percusión e instrumentos de viento como el saxo o la flauta, para ir reflejando el estado de ánimo de los protagonistas. Y la puesta en escena se completa con la proyección de las 80 famosas ilustraciones realizadas por  Gustave Doré en el S. XIX. Una impactante propuesta interdisciplinar, en la que lo clásico y lo contemporáneo colaboran para acercar al espectador y mantener con vida esta obra cumbre de la literatura.

La programación del ‘Ciclo de Compañías Nacionales’ de Sala Russafa continuará hasta el 26 de noviembre y la próxima semana ofrecerá su segunda propuesta, ‘Sigue la tormenta’ (14 y 15 de octubre), un texto contemporáneo del dramaturgo francés Enzo Cormman en manos de la formación zaragozana Tranvía Teatro. La oferta del centro cultural se completará con el arranque de la programación familiar, estrenando en la Comunitat Valenciana ‘El caso del fantasma percursionista’ (14 y 15), de la compañía jerezana La Gotera de Lazotea.

La divina comedia, por la compañía La Imperdible. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La divina comedia, por la compañía La Imperdible. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Es posible alcanzar el paraíso?

‘Paraísos artificiales’
Jose Ramón Ais, Ana Barriga, Sergio Belinchón, Xavier Deloray, Leo Gutiérrez Guerra,  Jesús Madriñán, Deva Sand, Kalo Vicent y Nelo Vinuesa
Las Naves, espai d’innovació i creació
C/ Juan Verdeguer 16, Valencia
Hasta el 18 de junio de 2016

El romanticismo moderno de Baudelaire continúa teniendo una gran trascendencia sobre un gran número de artistas, sobretodo en numerosos que tratan las artes plásticas visuales. No sorprende que en sus poesías y ensayos estuviera presente una continuada relación entre arte y drogas, casi como si de una pareja inseparable se tratara. Esta dualidad ha sido una analogía continuada desde la bohemia parisina del XIX, y sino que se lo digan a Ken Kesey y al ponche de ácido lisérgico que, desde otra perspectiva, también ayudó al periodista Tom Wolfe…

El ensayo ‘Paraísos artificiales’ publicado en 1860 narra todo un viaje, ese que le llevó a escribir ‘Un comedor de opio’ y ‘El poema del hachís’. Desde entonces, y obviando el escándalo que la propia persona de Charles Baudelaire producía en su coetánea sociedad, prácticamente no existen tabúes en lo referente a la recepción de estos estímulos exteriores a la hora de crear. En palabras de Francisco Ramallo “Se trata de una práctica ya conocida en tiempos primitivos, que ha originado praxis tan interesantes como la escritura automática de Masson o el arte psicodélico (…)”. Por supuesto, no se trata de exaltar el consumo en ningún momento, ya que las diez propuestas artísticas reflexionan en torno a la pregunta lanzada por Baudelaire “¿qué sentido tiene trabajar, labrar el suelo, escribir un libro, crear y dar forma a lo que fuere, si es posible acceder de inmediato al paraíso?”.

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Nelo Vinuesa. Imagen cortesía de la organización.

Nos adentramos en esa reinterpretación del paraíso a través de la obra de Jorge Fuembuena. ‘The Warner them park’ es una gran fotografía de un paisaje urbano subdividido por el propio marco. El artista, en su afán por redescubrir la realidad centra la mirada del espectador a través de la imagen partida. En esta pieza perteneciente a la serie ‘Inside Insect’ investiga y homenajea el trabajo de Luis Buñuel, que también se relacionó con la vanguardia parisina. Diferente paisaje pero reconocible a su estilo es el que muestra Nelo Vinuesa, donde la naturalidad se esconde bajo los monocromos y acaba por desaparecer. Vinuesa, como siempre, nos traslada a paisajes soñados pero artificiales,  bucólicos pero sintéticos… Con esta sensación regresamos al ‘Palacio Ingrávido’ de Deva Sand que pudimos disfrutar hace poco en la galería Mr.Pink. La instalación encaja dentro de la muestra ya que continua con el idilio planteado por Baudelaire donde los sueños juegan un papel esencial en la búsqueda del paraíso, para Sand el paraíso se encuentra en su interior.

La fotografía es una constante a lo largo de la muestra y vuelve a actuar justo enfrente de la instalación de Sand con piezas creadas por José Ramón Ais y con Sergio Belinchón. El hiperrealismo que desprende Ais lo toma de los antecedentes románticos de Baudelaire aportando, con esas naturalezas imposibles despejadas de intervención humana, el toque de materia imprevisible, de paraíso temible. Belinchón, por su parte, continua con esa carencia de humanidad pero recalcando lo surreal y fotografiando grandes construcciones fantasmales o animales ingentes, o jugando con la paradoja de fotografiar una playa abarrotada.

Xavier Delory expone su personal ‘Villa Saboye’ ideada por Le Corbusier en una serie de fotografías donde se aprecia el edificio como si hubiera sido abandonado y profundamente maltratado. Esta estética ruinosa hace reflexionar al espectador sobre el factible paso del tiempo, ¿es el paraíso, tal y como lo entendemos, infinito? Con ‘Apnea’ Leo Gutiérrez Guerra plantea otra posibilidad para el edén, una bajo el agua. Haciendo hincapié en una poética de nuevo relacionada con el mundo de los sueños, Gutiérrez compone una metáfora que sale de la fotografía para convertirse en una escultura de mármol de una aleta.

'Apnea' de Leo Gutiérrez. Imagen cortesía de la organización.

‘Apnea’ de Leo Gutiérrez. Imagen cortesía de la organización.

Tras la inmersión, se aproximan las últimas paredes. En la esquina más visible del espacio, Ana Barriga nos desprende de la centralidad en su obra pues le propone al observador, a través de la experimentación con la pintura, que trate de completar los huecos que va dejando en blanco. Provoca así que nos alejemos de la realidad, aunque al mismo tiempo tratemos de permanecer en ella. Del gallego Jesús Madriñán podemos ver una muestra de sus fotografías donde la retratística barroca de la pintura ha dejado paso a las nuevas tecnologías y a formas de ocio nocturno, aunque sin perder la solemnidad. Imágenes de naturaleza nocturna acompañan a estos personajes creando un contexto nuevo, en el que parecen no encajar; al igual que Baudelaire no encaja en su época. Por último, Kalo Vicent dirige su mirada hacia un proyecto autobiográfico, de ensoñaciones y narrativa personal, donde muestra cuál es su experiencia en su propio nirvana terrenal.

Este último grupo de obras da paso a lo que se avecina, pues una vez haya terminado ‘Paraísos artificiales’ se dará paso a ‘Paraísos Terrenales’, donde otra serie de artistas nos aportarán su particular visión sobre este concepto tan aprovechado a lo largo de la Historia. Los intermediarios que han hecho posible llevar a cabo esta muestra colectiva se hacen llamar ‘Black Refuge’ un grupo conformado por Ismael Chappaz, Juanma Menero y María Tinoco. Los dos primeros son directores de Espai Tactel y del estudio de diseño Tactelgraphics. Por su parte, Tinoco dirige la galería Mister Pink y, ambas galerías formar parte de LaVAC. Es por eso que quizá podamos identificar a artistas que ya han trabajado con estas galerías, reconocemos piezas de ambos ambientes, pero que quedan unificados bajo este interesante proyecto que pone en valor literatura, fotografía, instalación, escultura y en general, la interdisciplinariedad de las artes bajo la atenta mirada teórica que nos proporcionó en su día el gran poeta maldito Charles Baudelaire.

Obra de Jesús Madriñán. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Jesús Madriñán. Imagen cortesía de la organización.

 

María Ramis

Los sótanos más oscuros de la sociedad austríaca

En el sótano, de Ulrich Seidl
Sala Berlanga de La Filmoteca de CulturArts
Plaza del Ayuntamiento, 18. Valencia
Viernes 15 de enero, a las 22.30h

La Filmoteca de CulturArts estrena el viernes 15 de enero en la sala Berlanga el documental En el sótano (2014) del cineasta austríaco Ulrich Seidl, uno de los  directores más controvertidos y originales del cine europeo actual.

Fotograma de 'En el sótano', de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

Fotograma de ‘En el sótano’, de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

Tras la aclamada Import-Export (2007) y la perturbadora trilogía Paraíso (Fe, Amor y Esperanza) de 2012, Ulrich Seidl retorna al campo documental de sus orígenes con una indagación sobre los usos insospechados  que suelen dar los austríacos a los sótanos de sus casas.

Ulrich Seidl vuelve a sumergirse en los aspectos más oscuros de la sociedad austriaca y se aproxima a ciertos temas polémicos como el sadomasoquismo, la pasión por las armas de fuego o la ideología nazi, desde una perspectiva en la que conviven el humor y la ternura con lo sórdido, lo terrorífico y lo grotesco.

La última película de Ulrich Seidl se estrena en Valencia en la Filmoteca de CulturArts,  tras exhibirse en certámenes como la Mostra de Venecia, el Festival Europeo de Sevilla o el Festival Internacional de Cinema d´Autor de Barcelona.

Fotograma de 'En el sótano', de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

Fotograma de ‘En el sótano’, de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

Cartel de la película 'En el sótano', de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

Cartel de la película ‘En el sótano’, de Ulrich Seidl. Imagen cortesía de La Filmoteca de CulturArts.

 

 

 

La felicidad completa de Horacio Silva

Shangri-La, de Horacio Silva
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 20 de septiembre de 2015
Prorrogada hasta el 30 de octubre 2015

Shangri-La es el paraíso imaginado por James Hilton en su novela Horizontes perdidos, después trasladada al cine por Frank Capra. Paraíso, utopía, tanto da. Un mundo ajeno a la codicia humana, donde la felicidad es una mezcla de vivir el presente proyectando hacia el futuro la armonía conciliadora del hombre bondadoso que también imaginó Rousseau. Horacio Silva viajó hace unos años a ese Shangri-La y lo que encontró fue una felicidad contradictoria, que ahora muestra en la Sala Ferreres (“no hay sala más bonita en España”) con obras de gran formato que vienen a cerrar un ciclo existencial.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

“Shangri-La para mí es el Centro del Carmen, porque aquí pasé los mejores años de mi vida como estudiante, de manera que esta exposición es el colofón, el cierre a un ciclo de mi vida”. Por eso Horacio reconoció que se trataba de la exposición “más importante de mi vida”. Shangri-La, aunque cerca del lugar bautizado con ese nombre, se refiere al espacio donde el artista valenciano trabajó durante su estancia en Pekín hace siete años. Nada que ver con la utopía evocada por Hilton en su novela.

“China es un país de muchos contrastes”, destacó Felipe Garín, director del Centro del Carmen. Contrastes como los que señaló el propio Silva, recordando las fachadas cubiertas de pan de oro de algunos edificios, junto a otras plagadas de mugre en el perímetro del aeropuerto alejado del centro de Pekín. Contrastes que pueden verse en el video que acompaña la muestra titulada precisamente Shangri-La. “Al principio pensé en el título de Ciudad Prohibida, incluso pensé en dividir la exposición teniendo en cuenta los pabellones que uno encuentra en esa ciudad, pero finalmente lo deseché con buen criterio”.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

Más que trasladar ya sea la Ciudad Prohibida o el Shangri-La de Pekín a Valencia, lo que Horacio Silva hace es recrear sensaciones de ese viaje a Oriente. “No hace falta recurrir a Cavafis o a Ítaca para hacer un elogio del viaje”, estimó Garín, poniendo el acento en el trayecto más que en el propio destino, y subrayando cómo Horacio Silva “no se ha dejado llevar por el mimetismo de lo tópico”.

Sí es cierto que hay rostros de mujeres chinas, algunos mayúsculos y de un colorido desbordante, lo mismo que hay jinetes, relojes, piedras y joyas evocando aquellos pabellones por los que transitaba el emperador. Pero Silva, lejos de reproducir aquel ambiente vivido, esculpe sus sensaciones a base de colores bien distintos a los utilizados en su obra más reciente. “Hay verdes, rojos, rosáceos y violetas que no aparecen en mi pintura anterior”. Colores que vienen a reflejar igualmente el cambio social que se experimenta en el país asiático, donde el gris “debido al control ejercido por el régimen político”, va dejando paso a “colores fuertes y vibrantes en las fachadas”.

Obra de Horacio Silva. Shangri-La. Centro del Camen.

Obra de Horacio Silva. Shangri-La. Centro del Camen.

El Shangri-La de la Sala Ferreres destila esa felicidad contradictoria del viaje como depósito de intensas sensaciones que el tiempo almacena. “La sala no se come la exposición”, precisó Garín. Puntualización que sirve a su vez para explicar la tensión entre el grandilocuente escenario evocado, nada menos que el lejano Oriente, y el materialismo poético de la obra expuesta. Melancolía del viaje, que el avión representa, pero que en el caso de Silva se abre en dos: “Como las lágrimas que aparecen en algunos de los cuadros, pueden aludir a momentos de tristeza pero igualmente de alegría”. He ahí la completa felicidad del Shangri-La de Horacio Silva.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

Salva Torres

Barcelona o muerte

Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara
Sala SGAE
C / Blanquerías, 6. Valencia
Jueves 5 de febrero, a las 19.00 h

Conquistar el paraíso o morir ahogados en el mar.  Los senegaleses que se enfrentan a los peligros de un incierto viaje tienen un lema, Barcelona o Barsaj. Barcelona representa su ilusión de alcanzar un territorio propicio a realizar sus sueños, un triunfo similar al del famoso club de fútbol que todo el mundo admira. Barsaj significa la muerte, el más allá, un fracaso que les costará la vida. Cuando consiguen llegar a la tierra prometida muchos exclaman: ¡Barcelona, Barcelona! o ¡Barça, Barça!, expresando así su satisfacción por haber alcanzado su objetivo.

Fotograma del cortometraje 'Barcelone ba Barsakh', de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma del cortometraje ‘Barcelone ba Barsakh’, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’, en lengua wólof de El Senegal,  es el título de un cortometraje de ficción de 13 minutos, dirigido por Nacho Gil y Cristina Vergara, que se estrena en la SGAE  el 5 de febrero, a las 19 horas. Producido por Faules, fue rodado durante una semana de la pasada primavera en localizaciones de Valencia: Benimaclet, la playa de la Malvarrosa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Viveros, etcétera.

Cuenta la historia de Demba, personaje interpretado Thimbo Samb, un senegalés de 27 años que posee un gran talento dramático y forma parte del grupo de teatro de CEAR.  “Thimbo es una persona carismática y alegre que demuestra un gran talento interpretativo”, dice Vergara. “En Valencia estudió interpretación pero tuvo que dejar las clases para poder ganarse la vida. Su historia personal y sus experiencias nos ayudaron a escribir la historia de Demba, que es un poco su otro yo, aunque dimos al relato un tono onírico más que realista”.

Fotograma de 'Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de ‘Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Colaboración de CEAR

Los guionistas contaron con la colaboración de representantes de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), que les ayudaron a conocer la realidad de la inmigración y los dramas que viven sus protagonistas. Además, les conectó con los dos actores que forman parte de su grupo teatral, Thimbo Samb y Abdoulaye Sy.

El proyecto nace con la intención de crear un cortometraje de ficción que aborda algunos aspectos de la realidad de la inmigración. “Tenemos noticia de cientos de muertos en el mar Mediterráneo y nadie hace nada por evitar esta tragedia”, dice Vergara. “La inestabilidad y los conflictos de algunos países, los saqueos de sus recursos naturales o la especulación con los precios de los alimentos, son algunos de los motivos que les impulsan a huir. Los países del norte tenemos una gran responsabilidad en ese aspecto”.

El cortometraje trata también el tema de las oportunidades, de la capacidad de elección de las personas en momentos claves de su vida. “Muchas deciden arriesgar sus vidas y las de sus hijos por un futuro incierto”, añade Vergara. “La suerte se torna decisiva y crucial en el viaje. Una vez superada la prueba, las dificultades continúan. Se enfrentan a los CIE, la falta de cobertura sanitaria y los problemas que les ponen las autoridades locales para poder realizar la venta ambulante”.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’ ha sido un proyecto muy especial para Nacho Gil. “Durante la fase de guión la historia fue evolucionando y en todo momento tuvimos muy presente de qué manera queríamos transmitir las ideas que queríamos incorporar en el guión”, dice el director. “Estudiamos las posibilidades de elección, la soledad del protagonista, pero a su vez, su alegría y su energía que le llevan a hacer amistades y a iniciar vínculos con personas cercanas”.

La historia arranca cuando Demba lleva ya un par de meses viviendo en Valencia, después de un duro viaje. Es un momento de inflexión en la vida del personaje, todo ha cambiado y en el camino ha sufrido una gran pérdida. El mar y el cielo de Valencia son nexos muy importantes en la historia. “Por una parte, el mar nos acerca a las raíces de Demba, a su ciudad natal Kayar en Senegal, donde el mar alimentaba a su familia, le daba trabajo y esperanzas”, dice Gil. “Pero también le arrebató algo muy preciado, y ha sido un terrible adversario al que superar en su peligroso viaje”.

Para recrear el viaje de Demba el guion incluye un pasaje sonoro que transmite sensaciones de peligro y drama, compuesto por Miguel Gómez Ortín, autor de la banda sonora del corto. Junto a Thimbo Samb, los actores  valencianos Marta Rey y Jesús Martínez, y Abdoulaye Sy, joven inmigrante senegalés de Dakar, que encarna a Aziz, amigo de Demba.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Bel Carrasco

Rubenimichi o la azarosa mirabilia anímica

Sobrenatural, de Rubenimichi
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 17 de abril

Descubrimos un mundo plagado de fantasías, magia, reliquias, rituales y celebraciones sumergidas en lo más profundo de la naturaleza. Imágenes propias de un cuento o de un conjuro medieval en el que a través de la pintura encontramos establecida una especie de jerarquía de lo original a lo derivado, de lo natural a lo artificial. Hablamos de Sobrenatural, proyecto del colectivo Rubenimichi, que a modo de aquellos fascinantes breviarios del siglo XII nos introducen por un mundo recóndito, asumiendo una función puramente poética, que parece recuperar historias antiguas, de catálogos imaginarios, y que solo son posible disfrutar como flactus vocis, defendiéndolos en toda su prospección.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Manos, calaveras extraídas de las raíces de la naturaleza, animales con cuerpo de ave y cabeza de mamífero, arbustos, troncos, medusas o verduras que surgen de la tierra observándonos con inquietantes ojos, conforman el personal bestiario de Michi, Rubén y Luisjo, a medio camino entre el Low Brow (Pop Surrealista) y las coloristas ilustraciones de un manuscrito o códice antiguo. Un bestiario, cuyas referencias son también una aproximación al lenguaje simbólico de los animales en la literatura, al arte pagano de occidente, la pintura flamenca y el Pop art.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

 

Podríamos pensar que las pinturas de Sobrenatural nos están narrando una historia a través de diferentes personajes camuflados en la espesura del bosque, un hilo conductor compuesto por el enamorado, la enamorada, la madre, el herido,  la herida y finalmente el árbol de la ciencia, transmisor del bien y el mal. Sin embargo, ésta es una labor que deberá realizar finalmente el espectador, que habrá de construir su propia historia a través de la imaginación. Eso sí, una historia mágica que ahonda en la relación entre el mundo extrasensorial, y una serie de imágenes desconcertantes, en ocasiones grotescas en las que no son raros los personajes inquietantes, e incluso siniestros.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

En conjunto, encontramos la intención de los artistas de tomar aquello que ha sido representativo en toda la cultura católica a través de la naturaleza; Adan y Eva, el Paraíso, el árbol prohibido (…) distorsionarlo y mostrarnos la otra cara que no veíamos en ello: símbolos masónicos, dos grotescos personajes heridos tras comer la manzana de paraíso, reliquias, máscaras venecianas como metáfora del hedonismo, llamas, troncos o la madre naturaleza que esconden cierta critica de fondo a nuestra historia social y religiosa.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Hay una suerte de mirabilia anímica, cuyo componente azaroso se representa  a través de la imagen de los dados a lo largo de toda la serie “bestiario”.  El azar irreverente en la naturaleza a través de lo grotesco y lo deforme, sin envolturas. En este sentido, Rubenimichi adaptan no únicamente el simbolismo, concepto básico del Low Brow, sino la irreverencia hacia lo que nos cuenta la historia valiéndose de la libertad del proceso artístico, sin hegemonías ni academicismos inherentes al establishment del Arte Contemporáneo.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Un conjunto de miradas hacia todo lo bello y lo mágico, lo maravilloso y seductor de la Historia del Arte, sin limitaciones o códigos, burlándose de manera morbosa y hasta macabra de cualquier mandato impuesto.  Porque ellos saben que en lo maravilloso, lo sobrenatural, y en lo extraordinario se encuentra la belleza, y como ya  señalará en “Historia de la Fealdad”, Umberto Eco: «La fealdad es siempre un error de sintaxis y por eso es infinita, porque las maneras de construir una frase de forma correcta son escasas, pero las de hacerlo mal son infinitas. Sólo lo extremadamente feo es interesante”. Un precepto básico que la naturaleza se encarga de hacernos recordar, y decididamente Rubenimichi apuestan por la armonía de lo asimétrico, por lo que nos desconcierta o mueve emocionalmente, apuestan por la fantasía.  Considerándola en cada ocasión, y hasta el punto que tenían razón las brujas que en el primer acto de Macbeth gritan: «Lo bello es feo y lo feo es bello».

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Rosa Ulpiano