Dani Cardona: «Me hubiera encantado nacer optimista»

#MAKMAMúsica #MAKMAEntrevistas | Dani Cardona (músico, productor, escritor y artista plástico)
Lunes 25 de mayo de 2020

Quizás porque en ese cuerpo delgado y ágil no cabe mucho ego, tal vez porque mirar tan azul y reconocerse desde la ironía da pie a que su personalidad asome lúcida entre resquicios de talento, autenticidad y preste más atención a estéticas razones. El nombre de Dani Cardona aparece en muchísimos de los discos que se han editado en nuestra ciudad en las últimas décadas, su trabajo exquisito en el estudio de grabación es siempre valorado por las bandas, pero no lleva bien los halagos. Cuando se habla mucho de él coge su moto y se va.

Dani Cardona durante un concierto de Desguace Café en 16 Toneladas. Fotografía de Susana Sánchez Marfil.

Estudió Bellas Artes, es músico –ha formado parte de grupos ya míticos como Los Flacos, Doctor Divago o Una Sonrisa Terrible–, productor, artista plástico y desde hace unos años escribe relatos en los que cuenta retazos de infancia, andanzas de juventud roquera, pasajes sorprendentes en los que a veces la casualidad o el destino juegan bazas inesperadas en garitos nocturnos, locales de ensayo, estudios de pintura, sótanos y escenarios.

¿Cómo estás llevando este tiempo de confinamiento, Dani?

Pues, en general, es el tiempo el que me ha llevado a mí. Yo he sido obediente y me he quedado quieto, pero a él no le ha dado por ahí. Tiene muy mala idea.

La última vez que la vida te hizo parar y quedarte en casa unos meses escribiste el libro ‘Fractura de tibia y peroné’. ¿Saldrá una nueva publicación de este enclaustramiento?

El libro está en marcha, lo estaba antes del encierro, ahora lo complicado es reunir fuerzas para promocionarlo –una vez más– por un circuito independiente (y angosto). Mi único modo de promoción siempre han sido pequeñas fiestas. Tengo que inventar algo nuevo. Además, no sé en qué fase permitirán sonreír y firmar libros a la vez.

Además de escribir, eres músico, eres artista plástico… Tú lo tienes más fácil para soportar la monotonía de los días.

Pues no creas, primero porque la monotonía no me disgusta. Y no soy un tío muy prolífico; a veces, el sentido de culpa de no estar haciendo nada no me deja hacer nada; no sé cómo lo llevarán otros, pero no ha sido un ambiente favorable para mí. Aun así, lo he peleado.

¿Qué has descubierto de bueno durante estos meses tan distintos?

Durante casi dos meses he estado casi convencido de que el mundo podía cambiar (para bien); que las personas seríamos capaces de sacudirnos la rabia que veníamos arrastrando y empujaríamos, a partir de ahora, en la misma dirección. Pero esta idea se va desintegrando conforme las fases avanzan hacia la normalidad.

También he descubierto libros en mi estantería que no sabía que tenía y que me han encantado. Ah, y he descubierto que tenía vecinos en la puerta de enfrente de mi rellano –¡los descubrí un día por el balcón!–.

¿Qué te da más miedo de lo que nos espera?

Precisamente que tengamos miedo unos de otros. Y tener miedo a la enfermedad. Vivir con miedo.

¿Sacaremos algún aprendizaje o todo seguirá igual?

Me hubiera encantado nacer optimista (son un tipo de personas a las que envidio terriblemente).

Dibujo de Dani Cardona. Fotografía cortesía del autor.

¿Por qué en tus dibujos y en tus cuadros aparecen tantos aviones?

Pues, en primer lugar, tengo que confesar que tengo muchísimo vértigo, y que en las pocas ocasiones en que he subido en avión lo he pasado fatal… Mi hobby es el patinaje artístico sobre ruedas. Lo descubrí gracias a mi hija –tarde…, me hubiera encantado patinar en serio–. En el parque donde practico, observo, casi a diario, enormes atardeceres, como los de los grandes cuadros del Museo del Prado, pero atravesados por líneas de aviones que los convierten en arte pop. Me hacen pensar… Sé que es una extraña relación, pero los aviones tienen que ver con el patinaje artístico.

Y te parecerá una locura, pero después del confinamiento, patinar tiene algo de diferente, y me desconcertaba no saber el qué. Y gracias a tu pregunta lo he descubierto: ¡no hay aviones!

Formas parte de las bandas Desguace Café y Ramonets. Este parón os afecta muchísimo porque aún tardaréis en subiros a un escenario. ¿Cómo lo sobrelleváis?

Antes de la gran movida, con Ramonets, aparte de los ensayos, todas las semanas nos reuníamos al menos una vez para intentar gestar ideas nuevas, proponer acciones o directrices de trabajo. Desde que estamos confinados hemos tenido ¡una reunión diaria! a través de videoconferencia. No puedo más. No los aguanto. Espero que todo vuelva pronto a la antigua normalidad.

Por otro lado, estoy aprovechando el encierro para aprender a tocar la batería –con carácter retroactivo– en el colchón de la cama. No se puede ser más incoherente; ahora entiendo el porqué de mi desordenada carrera artística. En cualquier caso, tengo una idea para que vuelvan los conciertos: aforos a tope, pero con entrada solo permitida a los que ya hayan pasado por la enfermedad (espero que Simón lo vea tan claro como yo). Si no funciona, la cosa está malita.

Desguace Café es mi proyecto más personal. Eso se dice siempre de los proyectos que no dan dinero. En ese sentido es muy muy personal. Y lo cierto es que hace tiempo que no sacamos a pasear las chaquetas, sobre todo porque nuestro otro proyecto, Ramonets, ha tenido mucha actividad (Roberto –el guitarrista– y yo estamos en los dos proyectos). Isa Terrible ha estado también a tope con la carrera de Bellas Artes. Con la nueva normalidad, los espectáculos de poco aforo parece que tendrán más sentido. Una vez vino una sola persona a vernos, o sea que yo creo que lo vamos a petar. No, ahora en serio, quizás sea un buen momento para ese tipo de propuestas, así que…, ¡a ensayar!

Años 80. Dani Cardona en la puerta del mítico Gasolinera. Fotografía cortesía del autor.

Hace un tiempo, después de más de 20 años grabando y produciendo a infinidad de grupos, decidiste cerrar tu estudio. ¿Echas de menos bajar al sótano, pasar horas escuchando y trabajando en las creaciones de otros músicos?

Lo cierto es que tengo sentimientos encontrados. Después de dos décadas en el estudio había muchas cosas que también empezaban a pesarme. Todo negocio que dependa de un alquiler tiene una parte de esclavitud. Ahora lo estaría pasando muy mal. Además, creo que no supe adaptarme, y los nuevos tiempos me pasaron por encima. La tecnología, los nuevos métodos de grabación…, todo eso me viene un poco grande. Para mí, grabar era un trabajo casi artesanal, preciosista y, en ese sentido, no sé si quiero estar al día. Te contaré una anécdota para que entiendas mi postura: cuando era jovencito, en casa de un amigo, este le preguntó a su padre “¿Papá, cuándo vamos a tener video (se refería al moderno VHS)?”, a lo que su padre le respondió “¿Qué te crees, que yo no lo quiero? Estoy esperando a que lo perfeccionen”. Pues el caso es que yo también he decidido esperar a que todo mejore… Aunque me temo que mi amigo se quedó sin video.

Por otro lado, echo muchísimo de menos estar implicado en el proceso de creación de tantas cosas interesantes. La ilusión con la que alguien entra en un estudio de grabación es una energía brutal, adictiva.

A través de las páginas de tus libros llegan vivencias, relatos, anécdotas de la València underground de los ochenta, de los noventa… Pasaban tantas cosas y se cuentan tan poco. Nuestra ciudad vive ajena, muchas veces, a una historia reciente plagada de nombres imprescindibles, de grupos y sonidos interesantes. ¿Crees que otros lugares han reivindicado más o mejor su cultura musical más alternativa?

En todas las épocas ocurren cosas interesantes, pero en esa época tuve la sensación de ser testigo del nacimiento de una independencia musical y artística, con sus nuevas normas estéticas e ingenuas formas de funcionar. Yo la viví con mucha intensidad, al igual que vivo mi presente. Pero el ejercicio de recordar me hace más risa. Soy capaz de reírme de mi yo pasado porque es como reírse de otro. De otro que no sea yo, nunca lo haría.

En cuanto a nuestra ciudad, creo que València ha sido muchas veces víctima de su extrema modernidad. Lo moderno suele existir a costa del rechazo al pasado reciente, y aquí hemos pecado un poco de reivindicar lo supermoderno riéndonos de lo moderno, y lo ultramoderno chafando a lo super… Yo tengo que confesar que soy megaultrasupermoderno. Mmm, espera… Ya no.

Dani Cardona en el balcón de su casa durante el confinamiento. Fotografía cortesía del autor.

Marisa Giménez Soler

Conociendo a Javirroyo

Encuentro con Javier Royo
Video entrevista
Confinados Covid19

Javier Royo, etiquetado como humorista gráfico, nos concede unos momentos en estos tiempos de pandemia para descubrir mejor su obra y a él mismo.

Abierto, sincero y dispuesto a no dejarse abatir por ninguna piedra del camino, Javier Royo consigue causar un gran furor entre el público ¿su secreto? La síntesis; nos confiesa que, en una sociedad capaz de visualizar más de cien imágenes por minuto, aquello que marca es lo directo, los trazos sencillos que él mezcla con textos.

Javirroyo – My Charm School
Ilustración de Javirroyo

Sus primeros pasos se inician en un barrio obrero de Zaragoza, devorando comics infantiles, hasta que llegaron a sus manos las páginas underground de los años 80, donde violencia, sexo y drogas, son los protagonistas. A los 23 años, ya pudo subsistir de sus ideas y proyectos y, a día de hoy, ha conseguido ser editor en El Estafador, dirigir la empresa de vinilos decorativos Chispum, escribir 15 libros y dar forma al vegetal más peligroso de todos los tiempos: La Cebolla Asesina.

La cebolla asesina #3 (Subterfuge Comix)
La cebolla asesina. Cómic nº3. Javier Royo Espallargas

Últimamente, su arma principal reside en las ilustraciones; considera que se trata de un arte emergente y que aún no ha llegado a su pico más álgido, pero que ya empieza a tener mucho peso en el mundo del arte. Dichas ilustraciones se suelen inspirar en la actualidad, destacando por la forma de despertar a la población a través del ingenio; critica aquello que no considera justo con el humor, cuyos límites se encuentran en el contexto, en la ética y en la moral: “el humor reside en el plano cultural, hay que saber cuándo utilizarlo, y la única norma que me autoimpongo es que siempre tiene que ir a por los de arriba, nunca utilizarlo contra las minorías, contra los desfavorecidos y, en ningún momento, atentando contra los derechos humanos”.

Javirroyo: «Los hombres somos víctimas del patrón de macho que nos ...
Ilustración de javirroyo en su libro Homo Machus.

Para él, el universo artístico está plagado de definiciones y atributos que pueden provocar un estancamiento en la trayectoria de un artista. Según Javier “un artista tiene que sentirse feliz con lo que realiza, independientemente que sea por encargo o por cuenta propia, ambos forman parte de su día a día”. Y es que, en esta realidad dinámica, engullida por la tecnología, rebosante de publicidad e imágenes, a un artista ya no se le puede colgar la etiqueta de genio o artesano, ha ido evolucionando hasta lo que podría ser una hibridación. Por otra parte, nos subraya la importancia de una formación teórica en todos aquellos que se van a dedicar a la creación de arte, pues «solo si conoces a los grandes, puedes aprender de ellos y acabar creando tu propio estilo«.

Como pincelada final, nos subraya la importancia de las redes sociales en su trabajo, así como la débil línea entre utilizarlas, y acabar siendo súbditos de ellas. También se dirige a aquellos artistas principiantes para darles un pequeño consejo: se pueden perder muchas cosas con el paso de los años, pero la imaginación y la creatividad son un bien que nunca desaparece; hay que pasear por las ciudades con determinación y autoestima, creyéndonos capaces de todo, aunque los edificios se vayan derrumbando por los lados. Como manifestó Javier Royo antes de finalizar la videoconferencia, al mirarnos al espejo tenemos que pensar: “Encantado de haberme conocido”.

Tamara Pérez

Distopías de Hollywood: sueños en ‘Fase 0 (y medio)’

#MAKMAOpinión #MAKMACine | Sueños en Fase 0 (y medio)
‘Erase una vez en… Hollywood’ (Tarantino, 2019) y ‘Hollywood’ (Ryan Murphy, 2020)
Viernes 22 de mayo de 2020

Durante todas estas semanas de pandemia global y de confinamiento, resulta tentador analizar esta época y nuestra sociedad aplicando todo lo que hemos aprendido de las innumerables distopías que consumimos en formato televisivo, cinematográfico o literario.

Inevitablemente, en nuestra mente se agolpan imágenes de extrañas enfermedades que transforman a la población en un peligro mortal para sus congéneres, ya sea transformándoles en zombies, hombres lobo o en vampiros anteriores a ‘True Blood’ (2008-2014) y a ‘Crepúsculo’ (2008). Incluso hemos podido ver en las noticias como las calles de Singapur pueden ser controladas y transformadas en ‘Metalhead’, uno de los episodios más inquietantes de la cuarta temporada de ‘Black Mirror’ (2011-actualidad). Todos los sueños anteriores a la COVID-19 se han ido transformando en aquellas pesadillas que nunca imaginábamos poder leer en la prensa ni ver en las noticias, y aún menos en ‘Sálvame’.

Sin embargo, frente a esta visión distópica del mundo –que ya deja de serlo por el mero hecho de haberse convertido en nuestra cotidianeidad–, 2020 también, aún sin pretenderlo, nos está mostrando un portal abierto a presentes alternativos solo con que un pequeño detalle del pasado se hubiera modificado. Frente a la pesadilla real surge un no menos inquietante “What if?” que deja patente el carácter irreconciliable, aunque no incompatible, entre el “gran sueño americano,” presentado y vendido bajo el atractivo envoltorio de la fabrica de sueños hollywoodiense, y unos seres humanos que torpedean unos principios tan básicos y primordiales como deberían ser la coexistencia feliz, la autoaceptación, la importancia de ser diferente. En el presente del mundo desde los balcones, los aplausos también conviven con la policía de los balcones.

Leonardo Di Caprio y Brad Pitt en una escena de ‘Erase una vez en… Hollywood’, de Quentin Tarantino.

El título de ‘Erase una vez en… Hollywood’ (Tarantino, 2019), inevitablemente, remite al mundo de los cuentos infantiles en un desplazamiento hacia un tiempo y un espacio narrativo en el que los personajes van adquiriendo distintas funciones proppianas dependiendo del plano en el que se mueven. La realidad, la ficción, la metaficción y la faction se desarrollan en un tiempo mítico de finales de los años 60, con glamurosas fiestas de Hollywood y los últimos coletazos del movimiento hippie. Los westerns y sus protagonistas, versiones maduras y caducas de un antiguo star system, intentan convivir con las nuevas comedias de Hollywood y sus jóvenes y prometedoras estrellas, del mismo modo que se desdoblan y se convierten en narraciones dentro de la narración. Dentro de este marco temporal de cambio surge, tras los puntos suspensivos, Hollywood, ese espacio mítico e imaginado en el que los sueños se pueden cumplir.

A lo largo de la mayor parte de las casi tres horas de película, el espectador se va moviendo por el mundo onírico de Hollywood en el que ficción y realidad se mezclan. Solo en este estadio de onirismo resulta posible que a Cliff Booth se le pueda confundir, solo dentro de la ficción, con Rick Dalton, el actor de westerns llegado a menos al que doblaba en sus escenas peligrosas. Esta suerte de doppelgänger de ficción se mueve por una ciudad y una industria en la que la ficción se convierte en vecina de Roman Polanski y de Sharon Tate en Cielo Drive, una convivencia entre destinos similar a la de la transformación del set de rodaje de ‘Bounty Law’, interpretada por Rick, en el hogar de la secta de James Manson. Resulta a su vez relevante y revelador que el esperable resultado de la suma de violencia, en la que los elementos aditivos son Manson y Tarantino, demuestra que dos más dos no siempre dan cuatro. La violencia resultante, lejos de convertir la existencia de los personajes en una pesadilla, se transforma en un final abierto en el que sus sueños se pueden cumplir. Sin embargo, el espectador sabe que la historia no fue así, que lo que acaba de presenciar es un final de cuento de hadas, un “y fueron felices y comieron perdices” que hace olvidar que las heroínas de los cuentos nunca tienen una existencia idílica.

La misma fábrica de sueños, aunque esta vez durante la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, se convierte en el marco espacial de ‘Hollywood’ (Ryan Murphy, 2020). De nuevo, la ficción y la realidad habitan el mismo espacio: Rock Hudson o Hattie McDaniel conviven con los personajes salidos de la mente de Murphy y, al igual que en ‘Erase una vez… en Hollywood’, se convierten en personajes dentro de juegos metanarrativos y metacinematográficos que comienzan un viaje liberador desde la gasolinera de Ernie West a ‘Dreamland’, esa tierra de sueños que libera sexualmente a mujeres casadas y a hombres gays. En este Hollywood, la historia del suicidio de Peg Entwistle se reescribe para convertirse en un ejercicio de transformación de la mentalidad hostil de los años 40 a la visibilidad de la diferencia, de Peg a Meg solo cambiando una letra. Una ‘M’ permite que Rock Hudson pueda vivir su homosexualidad de manera abierta y convertirse en un icono gay positivo en vez de la primera víctima famosa de sida, con toda la estigmatización que ello conllevaba durante la época de Reagan. Una ‘M’ que permite a Camille Washington abandonar sus papeles de criada sobreactuada y ganar un Óscar como protagonista y convertirse en un espejo en el que muchas otras Camilles racializadas puedan soñar despiertas –y devolver su lugar y su dignidad a actrices como Hattie McDaniel–. Meg sobrevive a la censura y se convierte en un éxito, el éxito de la diversidad racial, de la diversidad de género, de la diversidad afectiva y sexual. De nuevo, como en ‘Erase una vez… en Hollywood’, un “What If?” da como resultado otro final de cuento de hadas tan hermoso como ficticio, en el que Rock Hudson puede interpretar ‘Dreamland’, la primera historia de amor entre hombres.

En un momento histórico como el actual, el futuro que albergaba planes y sueños se ha transformado en un momento incierto y aterrador a la espera de avanzar al menos media décima. La desescalada global que va a permitir esa “nueva normalidad” de la que oímos hablar está lejos de ser ese proceso tan liberador como se esperaba y se anhelaba, ya sea por sufrir el “síndrome de la cabaña” o por experimentar este nuevo espacio público, que se parece al que conocíamos, pero que ya no es el mismo, como si hubiéramos abandonado la habitación de ‘Habitación’ (Lenny Abrahamson, 2015). Frente a este futuro y a un presente que acota nuestros movimientos y nuestras relaciones personales y sociales, resulta inevitable mirar hacia el pasado, mitificarlo, idealizarlo y revivirlo como si realmente hubiéramos sido felices, como si nuestros vecinos de Cielo Drive nos hubieran invitado a su fiesta, como si hubiéramos ocupado la butaca que nos merecíamos, y sentir que ahora se nos ha privado de él. Las viviendas se han convertido en crisálidas de transformación del pasado a un nuevo futuro y, en esta nueva vida en fases, la sociedad puede que salga transformada en mariposa empoderada o, tal vez, siga estando conformada por gusanos soñadores.

Fotograma perteneciente al opening de la serie ‘Hollywood’, de Ryan Murphy.

Eduardo García Agustín

Editoras en tiempos convulsos (I)

#MAKMAEntrevistas | Editoras en tiempos convulsos (I)
Con las editoras Ana Orantes (Kaótica Libros y Lastura Ediciones), Carmen Moreno (Cazadora de Ratas), Charo Fierro (Huerga & Fierro) y Marian Bango (Satori Ediciones)
Miércoles 19 de mayo de 2020

Artistas plásticas, escritoras, editoras, bailarinas, actrices, directoras de arte, comisarias, cineastas, y tantos otras, que, con iniciativa, talento y perseverancia, trabajan diariamente para mantener activo el tejido cultural, a pesar de no ver siempre recompensada su labor por ignominiosos motivos de género, a los que sumar las innumerables casuísticas de sus respectivos sectores.

El pasado domingo 17 de mayo, ‘Día das Letras galegas 2020’, fue una oportuna jornada para revisitar la figura de la escritora, editora y periodista –entre otras y fértiles dedicaciones– Emilia Pardo Bazán (1851-1921), ilustre aristócrata abanderada de los derechos de la mujer, quien encabezada sus correspondencias y diversas obras con el lema “De bellum lucem” (“La luz en la batalla” o “La luz de la guerra”).

Y conviene conducirse a partir de esta sentencia idealista y motivacional para resaltar el decisivo trabajo de un reducido, aunque contundente, grupo de mujeres que imprimen entusiasmo, lucidez y capacidad de gestión en sus proyectos editoriales, y que aportan conocimiento y destreza en la materialización de los títulos que componen el catálogo de sus sellos.

Mujeres combatientes y carentes de corsés que han convertido las virtudes literarias en senda profesional, cuyo cauce y dinámica presentes se han visto gravemente afectados por las consecuencias sanitarias y económicas de la COVID-19, dibujando un impredecible escenario sobre el que reflexionar a partir de las siguientes cuestiones que les planteamos desde MAKMA.

1) ¿Qué ha supuesto para ti esta inesperada situación de alarma sanitaria y confinamiento?
2) ¿Cómo has afrontado a nivel profesional la presente situación?
3) ¿De qué modo vislumbras con inmediatez y a medio plazo el devenir editorial? ¿Qué cambios, a tu juicio, deberían implementarse?.
4) ¿Qué títulos y/o novedades han visto afectadas sus presentaciones durante estos meses?
5) ¿Consideras que serán rentables las normas sanitarias que habrán de implementar ferias y festivales del libro durante el último tercio del año?
6) Otros reflexiones y comentarios.

ANA ORANTES (KAÓTICA LIBROS Y LASTURA EDICIONES | MADRID)

1) Ha supuesto un gran cambio de rutinas diarias; he pasado de estar casi todo el tiempo fuera de casa a no salir de ella. Me ha permitido hacer una vida social mayor con mi comunidad, con la que normalmente, en una ciudad como Madrid, se tiene poco trato. También me estoy comunicando más con familiares y amigos que de forma habitual. He reflexionado mucho más sobre mi vida personal y profesional, lo que me ha empujado a realizar cambios que quizá en otro momento no me hubiera atrevido a llevar a cabo. Lo peor está siendo no poder ver a mis familiares y amigos, que, por suerte, están todos bien. Este aislamiento físico me ha llevado a pensar más en los demás y a repensarme. Me agarro a eso y a que soy afortunada por poder trabajar en lo que me gusta. Además, puedo dar paseos todos los días con mi perra –ella siempre me salva del caos–.

2) Comencé la cuarentena trabajando para una editorial en la que he puesto todo mi esfuerzo durante más de dos años y empezando mi propio proyecto de edición. Ahora trabajo para otra editorial distinta, Lastura Ediciones, y continúo con más ganas que nunca en Kaótica Libros. Como comentaba antes, me he atrevido a realizar cambios y, sin saltar de sector, me he embarcado en estos dos proyectos en los que creo realmente. Lastura ya es una editorial sólida en la que espero poder aportar cosas buenas y de la que voy a aprender muchísimo junto a Lidia López Miguel; y Kaótica Libros, que nació en enero de 2020, ha surgido del mismo caos y en el caos. Nunca me imaginé que de tal forma, pero, a pesar de los miedos y de las especiales complicaciones que está sufriendo el mundo del libro, siento que Kaótica tendrá futuro. Soy afortunada porque a este proyecto personal que llevo años imaginando han querido sumarse con su apoyo las editoras Lidia López Miguel y Sofía Sánchez.

3) El confinamiento para muchos está siendo un periodo de incertidumbre al tener que paralizar la actividad normal. Ahora mismo, con la reapertura de las librerías y todas las estrategias de venta online que han surgido, parece que vuelve a haber movimiento, pero tenemos que ser conscientes de que va a ser mínimo en comparación a lo que son estos meses otros años, en los que realizamos ferias y eventos que nos aportan las mayores ventas del año. Todos queremos que nuestros libros estén disponibles, vamos cargados de novedades, pero tampoco podemos colapsar el mercado.

Deberíamos reflexionar sobre el ritmo que mantenemos en general y, en particular, sobre el ritmo de publicación. A medio plazo, espero que la situación de salud pública haya mejorado y podamos volver a hacer presentaciones y actividades, aunque sean de aforo limitado y con precauciones. Lo que ayudaría de verdad al sector de la cultura y en especial al del libro (siempre el más perjudicado), es que vuelva a haber subvenciones para bibliotecas e instituciones así como protección y facilidades para las editoriales y librerías independientes, tanto para el negocio físico como para el digital. Es necesario crear alianzas entre libreros y editores y, hasta que nos sea posible, volver a dialogar cara a cara de nuestros libros, potenciar la venta online y los eventos virtuales.

4) Desde Lastura Ediciones hemos mantenido el calendario de publicaciones, pero sí hemos tenido que cancelar muchas presentaciones. Estamos realizándolas online y hemos lanzado una propuesta, ‘Al habla con la editora’, a través de los directos de Instagram. En Kaótica Libros hemos aplazado el lanzamiento de las novedades y la presentación oficial de la editorial, que esperamos poder hacerla pronto. La primera novedad va a ver la luz el mes que viene; se trata del libro ‘Manifiesto Cíborg’, de Donna Haraway, dentro de nuestra colección de ensayos ‘Teorías del caos’, un libro de cabecera que define totalmente los cuatro pilares en lo que se basa la editorial: feminismo, ecología, teorías queer y transhumanización ética. Próximamente, también publicaremos ‘El hilo de Ariadna. Las mujeres y lo femenino en la salida del laberinto’, de Manuel Ángel Vázquez Medel.

5) Para ferias y festivales independientes sí lo veo viable, pero lo veo complicado para las ferias del libro más grandes en las que se invierte más dinero y las ventas se realizan por la cantidad de público constante que acude a ellas. Va a ser difícil llegar a tener ganancias con un aforo controlado, manteniendo las distancias, teniendo que desinfectar las casetas… Pensar en una feria en la que no puedes abrazar a tus compañeros, autores, amigos y clientes se hace realmente extraño.

6) Fuerza a todos para continuar en este caos, de las crisis siempre emergen nuevas oportunidades.

CARMEN MORENO (CAZADOR DE RATAS | CÁDIZ)

1) Creo que, como a todo el mundo, un momento de desconcierto brutal que continúa, porque nadie ha dicho que esto haya acabado, solo que ha mejorado. No creo que vayan a retomarse ni ferias ni eventos literarios (ojalá me equivoque) y eso hace que todo lo que habíamos planeado para este año se haya ido al garete. En cuanto a lo de no salir, me da bastante igual. La vida del editor y del escritor es muy solitaria. Se sale poco en general, así que sin demasiados cambios. Lo peor es la incertidumbre, pero una editorial pequeña siempre vive en ella.

2) Ya te digo, intentando hacer muchos cambios dentro de la editorial y proyectando diferentes cosas para intentar salir adelante. Lo cierto es que la primera decisión fue dejar de imprimir todo lo que no fuera imprescindible. Los autores/as lo han entendido, pero eso no hace que te quede un regusto amargo por ellos y por ti.

3) Es complicado. Ya se ha dado un paso importante, establecer el IVA del libro electrónico en el 4%, era algo necesario. Por lo demás, no me gustaría estar en el pellejo de nadie del Gobierno en este momento. En Andalucía, tanto PP como Vox tienen una clara política de menosprecio al libro; de hecho, el Centro Andaluz de las Letras sigue sin tener quien lo dirija después del despido de Juan José Téllez.

Cuando el sector del automóvil está en crisis, los Gobiernos ha puesto en marcha innumerables campañas de ayudas. Cuando la banca estuvo al borde de la quiebra por (vamos a llamarlo) «mala praxis», nos obligaron a pagar sus deudas y a que arrimáramos el hombro para sacar a entidades que no se conocen por sacar al ser humano del hoyo en el que ellas solitas se habían metido. Lo menos que podemos esperar en el sector es que se nos ayude, pero ya te digo que en Cádiz, por ejemplo, las ayudas van a ser retransmitidas por Facebook, así que, o eres seguidora del partido en el poder, o te vas a enterar de poco. Bueno, también se lo comentan a algún medio escrito que casi nadie lee.

4) Uf. Más de 15 títulos. Títulos que o salieron en marzo, con lo cual se tuvo que cancelar todo, o algunos otros que deberían haber salido en abril o mayo y no van a salir porque ¿para qué? No hemos querido estarnos quietas, pero, desde luego, no podemos asumir ahora gastos de libros que no se pueden promocionar. Los libros que sacamos: ‘Diario de Dimas’, de Pepe Maestro (juvenil), ‘Todo forma parte del plan’, de Marisa Adal, ‘Impías’, de Carmen Moreno, ‘El saludo de las brujas’, de Emília Pardo Bazán, ‘Hija de las sombras’, de Felicidad Martínez.

5) No. De hecho, ya hay muchas ferias que han comunicado que se cancelan definitivamente. Además, ¿cómo vas a mantener dos metros de distancia de seguridad en un stand? Es imposible. ¿Cómo consigues controlar el aforo en grandes recintos o en parques como El Retiro. Pensemos que llega el verano, sí, pero que las autoridades ya han dicho que hay que estar preparados porque este virus se activa con el frío. Y lo más importante, ¿merece la pena poner en riesgo la vida de los lectores por vender? Creo que hasta que esto no haya sido controlado –y eso solo pasará cuando haya vacunas para todos– no vamos a poder ponernos en marcha.

6) Hay que ser cuidadosos, pero no hay que tirar la toalla.

CHARO FIERRO (HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Parón, reflexión, saneamiento y priorización de proyectos para beneficio de las colecciones y la continuidad del sello Huerga & Fierro.

2) Creo que la respuesta ya la he dado en la primera pregunta. Pero si hablamos de cómo afronto esta situación, diría que intentando tener la suficiente calma para no precipitarme en decisiones que puedan perjudicar nuestra trayectoria y a nuestrxs autorxs.

3) Junto con mi compañero, llevo 40 años dando identidad propia al sello H & F. Somos un sello independiente que siempre hemos resistido a los múltiples envites y retos que el mercado ha ido imponiendo. Los cambios más significativos serán los que a partir de ahora nos inponga la situación acontecida: fomentar más las estrategias comerciales y de promoción por vía redes sociales e implantación tecnológica.

4) A finales de 2019 inauguramos una nueva colección –’Rayo Azul Poesía–, dirigida por Oscar Ayala y Enrique Villagrasa; arrancamos con seis títulos: ‘Dije Luz’, de Mar Benegas, ‘Placeres y Mentiras’, de Mercedes Escolano, ‘Después’, de Isabel Bono, ‘Pavesas y Lar’, de José A. Hernández, ‘En este momento que llamamos lugar’, de Juan A. Tello, y ‘Vikinga’, de Isabel Tejada Balsas. Justo en el mes de marzo, unos días antes del confinamiento, llegaron de imprenta 7 títulos más: ‘Aquí y Ahora’, de José M. Lucía Mejías, ‘Trilogía de las Sombras’, de Enrique Falcón, ‘Ciclo del 9’, de Raúl Herrero, ‘El aliento del Klai’, de Alejandro Céspedes, ‘La llama inversa’, de BeatrizRrusso, ‘Que llueva siempre’, de Luis Miguel Rabanal, y ‘Lo que dejamos fuera’, de Regina Salcedo’. En total, 13 títulos que en todas y cada una de las ferias y eventos hubieran sido la novedad tanto como nacimiento de la colección así como de cada título individual. También otras novedades de poesía, como ‘Habitada por Palabras’, de Rocío Rojas-Marcos, ‘Lo que pudo haber sido’, de Itziar Mínguez, ‘Pastos de invierno’, de Isaac Alonso, etc., se han visto afectadas en los distintos eventos y ferias que estaban programadas sus participaciones.

5) Rentables, no; necesarias, sí. Ahora bien, creo que si en los supermercados, centros comerciales y otros establecimientos, la gente entra, elige el producto, lo toca…, y en las cajas se aglomera la gente, en ferias y librerías no tendríamos que estar tan limitados a la hora de poder abrir y recibir a los lectores; estoy convencida que en ellas se cumplirán los mismos protocolos que en los locales que he mencionado y con mucha más garantía, seguridad e higiene.

6) Considero que el libro es también ALIMENTO de PRIMERA NECESIDAD.

MARIAN BANGO (SATORI EDICIONES | GIJÓN)

1) Por un lado, una gran preocupación debido a la situación de extrema gravedad a nivel sanitario y de suma tristeza por la pérdida de vidas de tantas personas. La preocupación se extiende también al futuro, pues afrontaremos en el muy corto plazo una gran incertidumbre económica en todo el país. A nivel personal, he de confesar que el confinamiento me ha ayudado a desconectarme de una rutina laboral demasiado intensa y de unas dinámicas de trabajo demasiado autoexigentes, así que me he permitido reconectar conmigo misma y disfrutar de lecturas que tenía pendientes y que nada tenían que ver con mi trabajo.

2) La idea principal que me he autoimpuesto es la de no proyectar un futuro apocalíptico ante nosotros. Comenzar poco a poco, valorando la situación que se abre ante nosotros a cada momento y buscar en ella, sino los aspectos positivos, al menos los escenarios más realistas.

3) Ojalá lo tuviera claro, pero no creo estar en posición de aventurar qué nos deparará todo esto al sector editorial. La cancelación de Sant Jordi y la FdL de Madrid, por ejemplo, supone un durísimo golpe, pero quizá se pueda amortiguar en cierto modo con las nuevas fechas que se han propuesto (julio y octubre, respectivamente). Me preocupan especialmente las librerías, cuya situación antes de la COVID-19 no era especialmente buena. Quizá deberían de implementarse medidas de apoyo a los pequeños libreros, ayudas al alquiler de sus negocios, por ejemplo.

4) Lo cierto es que habíamos realizado una apuesta muy fuerte para el primer cuatrimestre de este año que se ha visto perjudicada por toda esta situación. Han quedado en suspenso la presentación de algunos libros y mangas que constituían nuestra apuesta principal del cuatrimestre y que apenas disfrutaron de una semana en librerías antes de que se decretase el estado de alarma.

5) Creo que la situación actual es tan volátil que se me antoja difícil aventurar una respuesta. Puede surgir un repunte de contagios en cualquier momento. También hay que tener en cuenta que el miedo al contagio ha enraizado en muchas personas que, muy seguramente, no querrán acudir a actos con demasiada gente. En este contexto, y muy especialmente para editoriales periféricas como nosotros, acudir a una feria –que supone gastos de participación, desplazamiento y alojamiento y manutención considerables– implica tener la seguridad de obtener un mínimo de rentabilidad. Cosa que a día de hoy me parece algo muy lejano.

‘Fahrenheit 451’ (1966), de François Truffaut.

Merche Medina

“Hay que acabar con la precariedad de los artistas”

#MAKMAEntrevistas | José Miguel Cortés (IVAM), Rafael Company (MuVIM) y Carlos Reyero (Museo de Bellas Artes de Valencia)
Día Internacional de los Museos
Lunes 18 de mayo de 2020

¿Ya nada será igual o todo volverá a su cauce? ¿Los museos deberán cambiar de modelo expositivo y la forma de mostrarlo? ¿Y, como los museos, el resto de agentes culturales y sociales que, a rebufo de lo que les sucede a estas instituciones más o menos longevas, se ha visto igualmente afectado en su actividad diaria por la inesperada irrupción de la pandemia a causa del coronavirus? A estas y otras cuestiones tratan de dar respuesta los directores del IVAM, José Miguel Cortés, del MuVIM, Rafael Company, y del Museo de Bellas Artes de Valencia, Carlos Reyero, con motivo del Día Internacional de los Museos, que cada 18 de mayo se viene celebrando desde hace ya más de 40 años.

“Yo rara vez entro en un museo de historia natural sin sentirme como si estuviera asistiendo a un funeral”, decía el ensayista John Burroughs. El poeta Jean Cocteau profundizaba en ese carácter funerario: “El Louvre es un depósito de cadáveres. Vas allí a reconocer a tus amigos”. Por el contrario, el literato Jules de Goncourt veía su lado positivo: “Lo que, tal vez, tiene más sentido que cualquier otra cosa en el mundo es un cuadro en un museo”. Para concluir, el escritor Henry James se refería a ellos mediante la siguiente paradoja: “En los museos y los palacios somos radicales y conservadores alternativamente”. Bueno, pues cuando todavía ni tan siquiera se había resuelto el papel de los museos en la sociedad de consumo, viene ahora un virus y zarandea aún más sus frágiles cimientos.

Obras de Jorge Peris. Imagen cortesía del IVAM.

“La pandemia pone de relieve, de forma dramática y en un contexto desolador, que determinados retos se han de abordar con mayor premura de la prevista. Hay generaciones que, aunque pueden estar acercándose al fenómeno museístico por prescripción de los educadores, o de otras personas, quizá no estén interiorizando -o no del todo- el altísimo valor cívico y cultural de estas instituciones”, señala Company, quien plantea que «la respuesta» a las necesidades de las nuevas generaciones “exige, con seguridad, algo más que la filmación de una exposición, por más que esto también deba hacerse”.

En el MuVIM dice haber tenido “experiencias fantásticas con, por ejemplo, la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’: han sido personas muy jóvenes las que han hecho venir al museo a sus amigos de fuera del instituto, a sus padres o abuelos… pero creo que deberemos reflexionar muy mucho. Al fin y al cabo, ya se han publicado libros con títulos tan sugerentes como ‘Por qué no vienen a los museos’, y por más que el MuVIM haya tenido cifras francamente magníficas de asistencia, las nuevas condiciones que la pandemia está creando no pueden obtener la callada por respuesta”.

La artista Julia Galán (dcha) y la comisaria Semíramis González, junto al mural ‘Un grito a voces’. Imagen cortesía del MuVIM.

“Yo hablaría”, afirma Cortés, “de dos tipos de cambios: unos más inmediatos y otros más profundos. De los inmediatos, nos encontramos con una gran paradoja, porque durante mucho tiempo hemos estado luchando porque los museos fueran más participativos, más accesibles, más colaborativos, incluso facilitar por ejemplo a personas invidentes que pudieran tocar determinadas esculturas o el hecho de que hubiera hojas de sala o revistillas para que la gente las cogiera y, de repente, todo esto se ha anulado completamente, y eso ya es de efecto inmediato. Aparte de las distancias, los recorridos, los geles, las mascarillas…”.

“Luego está el hecho”, añade Cortés, “de las exposiciones que podremos o no podremos hacer. Porque no es lo mismo hacer una de artistas valencianos, que las obras que tenemos que recoger están a tres calles, que el 80% de las internacionales que solemos hacer y que ahora estamos pendientes de un hilo, porque igual un correo que tiene que venir de Alemania, pues igual ahora no quiere venir, por no hablar del transporte y del cierre de fronteras”.

Vista de una de las salas del Museo de Bellas Artes de Valencia, por cortesía de la Generalitat Valenciana.

Para el director del IVAM, el museo hay que entenderlo “como una institución vinculada al resto de sectores sociales. Al igual que cuando se dice que de esta pandemia saldremos todos o no saldremos, del museo cabe decir lo mismo. Hay que reconfigurarlo, con los medios digitales, pero al mismo tiempo hay que plantear qué pasa con los otros sectores sociales, qué pasa con el desprecio profesional por los artistas y de las personas que colaboran con los museos, desde los técnicos hasta los que hacen los videos o las visitas guiadas. Hay que acabar ya con esta precariedad absoluta de los artistas, de manera que tengan las condiciones laborales pertinentes. Y esto no se soluciona con subvenciones, sino con programas estructurales de largo alcance y pensados, no con ocurrencias”.

¿En qué sentido ha cambiado la estrategia de los museos la inesperada aparición de la pandemia? Reyero responde que, “fundamentalmente, en tres direcciones”, y las enumera: “En primer lugar, una necesidad de potenciar los fondos propios y la especificidad de cada museo; en segundo lugar, un mayor cuidado por los intereses concretos de los visitantes: y, en tercer lugar, un relanzamiento de las actividades virtuales”.

Rafael Company, en el centro de la mesa, durante la presentación de una de las exposiciones del MuVIM. Imagen cortesía del MuVIM.

Company asegura que hacer conjeturas, con respecto a la tendencia futura del público que acude a los museos, ante un virus del que no conocemos casi nada le parece demasiado arriesgado. “La ‘democratización de la cultura’ tras la Segunda Guerra Mundial no puede ser considerada un fenómeno negativo: al contrario. Otra cosa es la existencia de determinados excesos y de mercantilizaciones abusivas. Pero, desde luego, a mediados de mayo de 2020 no se puede augurar nada concluyente ni sobre las dimensiones y paradojas del turismo de masas ni sobre los aspectos anejos. El tiempo dirá aunque, por desgracia, he de reconocer que alguna cabra siempre querrá tirar al monte”.

“El museo no existe sin público”, señala Reyero. “Será necesario promover experiencias más intimas con la obra de arte. Probablemente cambien las razones por las que se visita un museo”, añade. Company extiende la reflexión más allá de los miembros de la profesión museística: “Creo que debe abrirse mucho el abanico de consultas, que deben ser muchas las experiencias a contrastar, y muchas las ideas a valorar. Si entendemos que somos un servicio público, y lo somos, debemos comportarnos como tal. Y, en la nueva coyuntura, determinados factores no pueden obviarse; quiero que se me entienda bien: antes de la pandemia ya no podían ignorarse, pero es que después de la pandemia sería pura ceguera menospreciarlos. Las plurales necesidades sociales, siempre, en el centro de las iniciativas. E insisto en lo de plurales”. 

‘Radicantes’, ciclo de danza en el IVAM, por cortesía del Instituto Valenciano.

“Tenemos que cambiar la concepción”, subraya Cortés, “no puede ser que la gente entienda venir al museo cada dos o tres meses porque se cambia una exposición. Tenemos que plantear el museo como un lugar en el que uno acude habitualmente. Un museo no puede ser ese lugar sacrosanto, de templo, sino que debe ser un espacio más participativo y colaborativo, en el que la gente tenga el deseo y la necesidad de acudir periódicamente. Es un cambio no tanto de masas, sino de maneras de funcionar. Hay que estar preocupado por el entorno, pero sin dejar de ser un museo internacional”.

¿La percepción de los artistas e incluso del público tendrán igualmente consecuencias a la hora de la creación y del propio consumo? “En los museos de carácter clásico el canon de valoración de las obras depende de muchos factores. El hecho de que sean más o menos visitados no cambiará el prestigio de los artistas ni de las piezas”, apunta Reyero, quien afronta el Día Internacional de los Museos, este año bajo el lema de la igualdad, diversidad e inclusión, con “actividades presenciales restringidas” y el impulso de una pintura colaborativa online “con la ayuda de la artista plástica Tina McCallan”.

Vista de una de las salas del Museo de Bellas Artes, antes de que se desencadenara la pandemia. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

“Vamos a proponer a los usuarios, necesitamos 110, para pintar el cuadro ‘El oído’, de Miguel March (València, 1633-1670). Cada uno desde su casa pintará un cuadrado del cuadro y luego la artista unirá los cuadrados. El resultado final se publicará en la web y las redes sociales del museo. Es un proyecto que despierta la creatividad de los usuarios, los hace partícipes de una pintura colectiva y crea interés por la colección del museo”, agrega Reyero.

¿Saldremos de esta pandemia con otra percepción de la vida y del arte? Company se refiere a la inquietud reinante: “Muchas personas de la industria cultural tienen por delante meses, cuanto menos, de grandes zozobras. De reinvenciones perentorias. De cuestionamientos sobre la continuidad de muchas cosas. Y tampoco es, ni será un camino de rosas para los trabajadores de la administración: la vuelta a los despachos, a los espacios de siempre, no está exenta de interrogantes. Así que, resumiendo, en este mayo de 2020 y a pesar de todo, el MuVIM y otros muchísimos museos hemos querido y podido ‘izar el pabellón’ en la medida en que ha sido posible. Todo un logro, francamente”.   

  

Nuria Enguita y José Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

“Los seres humanos somos muy olvidadizos”, proclama Cortés. “Si esto se soluciona de aquí al verano será una cosa, pero si en septiembre se produce un repunte y volvemos a encerrarnos será otra. Con la crisis de 2008 ya se habló de cambiar los sistemas productivos y estamos en 2020 y no ha cambiado nada. Tras los atentados terroristas de Nueva York se escribieron centenares de artículos diciendo que ya jamás se construirían rascacielos por el temor de la gente, y nunca se han construido más rascacielos que desde entonces. En la llamada fiebre española de hace un siglo murieron entre 50 y 100 millones de personas y afectó a la gente de entre 20 y 40 años, y quién se acuerda de todo aquello y qué cambió. No es bueno hacer predicciones en caliente”, subraya el director del IVAM, quien tiene previsto para este Día Internacional de los Museos la exhibición de varios videos sobre el tema de los signos, también un diálogo con Nuria Enguita (directora de Bombas Gens) y, con respecto a lo virtual, “tenemos que dar un paso adelante y, para ello, hace falta tiempo y mucho dinero e imaginación para hacerlo posible”, concluye.

Charlotte, obra del artista Iñaki Torres.

Salva Torres

“La gente se interesa por las noticias que le dan la razón”

#MAKMAEntrevistas | José Antonio Marina
Sábado 16 de mayo de 2020

En medio de la cascada de noticias que afloran en tiempos pandemia, filtradas por el sesgo ideológico de cada cual, de manera que la veracidad o falsedad de las mismas depende más de las respectivas militancias políticas que de una reflexión objetiva de los acontecimientos, pensadores como José Antonio Marina se hacen más que nunca necesarios. Sus reflexiones, lejos de avivar fuegos, los apagan, lo cual es un valor de primera magnitud en cualquier tiempo y lugar, pero especialmente en el nuestro tan convulso por la irrupción de un virus que nos tiene a todos confinados. Incluso mentalmente, a tenor del escaso nivel de las argumentaciones. Marina, en esta entrevista, vuelve a elevar ese nivel, para que su voz se oiga por encima de tanto ruido de sables.

¿Qué desafíos le está planteando a la filosofía la actual pandemia?

Conviene distinguir entre Filosofía subjetiva, que es el conjunto de opiniones conceptualmente elaboradas sobre un tema, y Filosofía como saber estricto, que tiene un objetivo preciso: estudiar el funcionamiento, las posibilidades y los límites de la inteligencia, y comprender sus creaciones (ciencia, derecho, religión, arte, política, moral, etc.). Esto ultimo da lugar a conocimientos de segundo nivel: Filosofía de la Ciencia, de la Religión, del derecho, etc.). La Filosofía subjetiva es autobiografía conceptual, lo que una persona piensa sobre un tema, que puede ser interesante, inteligente, sugestivo, pero es tan solo su modo de ver el mundo. La Filosofía tiende en cambio a conocimientos objetivos. La pandemia debe ser estudiada por la medicina, la sociología, la psicología, el derecho y la economía. A la Filosofía le corresponde evaluar esos estudios y como Filosofía de la Ética o de la Política estudiar los posibles conflictos y las posibles soluciones desde un punto de vista crítico. Por ejemplo, las tensiones entre Libertad y Seguridad pertenecen a la Filosofía del Derecho, y esas se han planteado.

José Antonio Marina. Imagen cortesía del autor.

“¿Vamos a aprender algo de esta crisis?”, se preguntaba usted mismo en un artículo en El Mundo del sábado 2 de mayo. Y respondía: “Tendremos que aprender a mejorar nuestro sistema sanitario y asistencial, nuestro sistema educativo, judicial y económico”. ¿Y el cultural? Porque ministros de países como Francia o Alemania catalogan la cultura como bien de primera necesidad. ¿Por qué no cala esa misma idea en nuestro país de forma efectiva?

Plantea usted un tema muy interesante que podría zanjar con gran facilidad. ¡En España no valoramos la cultura, no la apoyamos, el Estado no la protege, los creadores están desprotegidos! Las respuestas tópicas o políticamente correctas son siempre cómodas. Pero por respeto a sus lectores -y a mí mismo- voy a sacudirme la pereza mental y pensar un poco. ¿De qué ‘cultura’ estamos hablando al decir que es un bien de primera necesidad? He criticado mucho un concepto de ‘cultura’ que la reduce a la literatura y demás artes o, como mucho, a las humanidades. Es lo que hacen, por ejemplo, los suplementos culturales de los periódicos. O lo que hacemos al hablar de ‘industrias culturales’. Y, sobre todo, lo que sugiere la aparición administrativa de un Ministerio de Cultura. Fomentar la creación y la industria cultural me parece importante, sin duda, pero más importante me parece ayudar a que el nivel cultural de la ciudadanía mejore. La gran creación de esa cultura es aumentar lo que denomino ‘capital social’, el conjunto de valores, de modos de convivencia, de forma de resolver los conflictos, de tratar las desigualdades que una sociedad tiene. En ese sentido es, sin duda, un bien esencial y hay que protegerlo.

¿Cree, como apunta el filósofo Slavoj Zizek, que el Covid19 está anunciando el fin del capitalismo? ¿O es otra de las tantas muertes anunciadas por filósofos e historiadores en las últimas décadas?

El marxismo anunció que el capitalismo se autodestruiría. Cuando la crisis económica del 2008 también se predijo que el capitalismo estaba agonizando. No creo que el capitalismo desaparezca porque no tenemos otro sistema económico, político y social que lo sustituya. El sistema capitalista está basado en tres columnas: la propiedad privada de los medios de producción, la importancia del capital como generador de riqueza, y el mercado como sistema de asignación de recursos. ¿De cuál de ellos se podría prescindir? Creo que es más útil intentar reformas en el sistema. Por ejemplo, reducir el peso del ‘capitalismo financiero’, regular su funcionamiento, dar mayor peso a las rentas del trabajo, reducir las externalidades negativas, etc.

Usted en ‘El misterio de la voluntad perdida’ habla de control, por medio de una cita de William Powers, como “la producción de resultados estables frente a factores que deberían producir inestabilidad”. ¿Anhelamos de los gobiernos este control, al que nos sometemos gustosos como barrera protectora ante el peligro de esa inestabilidad provocada por el virus? 

El Estado surgió para promover la seguridad. Lo acaban de explicar muy bien Acemoglu y Robinson en un libro espléndido de título anodino: El pasillo estrecho. Sin el Estado reina la anarquía, pero el Estado puede tener excesivo poder y degenerar en tiranía. Lo que necesitamos es un Estado fuerte controlado por una Sociedad civil fuerte también. Con motivo de las quejas acerca del excesivo control estatal durante el confinamiento he escrito en varias ocasiones que necesitamos tener presente una característica básica de los sistemas democráticos: hay derechos fundamentales que pueden entrar en colisión, y que la solución no es nunca la eliminación de uno de ellos, sino la ponderación, es decir, saber en qué momento debe prevalecer uno u otro. Mientras la seguridad exija medidas de control, la defensa de la libertad exige que se impongan. Mas que la injerencia tiránica del Estado me preocupa un desencanto por la libertad que veo en mucha gente, y que está fomentando la aparición de ‘democracias no-liberales’, y el desdén por el pensamiento crítico.

José Antonio Marina. Imagen cortesía del autor.

Una reciente encuesta del CIS formulaba precisamente la idea de otro tipo de control, el de la información, en la pregunta acerca de si estaríamos de acuerdo con que hubiera una sola fuente de información para acabar con los bulos, las informaciones engañosas o poco fundamentadas. ¿Los gobiernos aprovechan las crisis para aumentar su poder hasta ese punto totalitario?

Periódicamente se plantea el tema de si se deben censurar los medios de comunicación para evitar que difundan informaciones falsas. La experiencia nos dice que la solución puede ser peor que el problema. Hay medios legales para proteger el derecho a la información veraz. Lo que ocurre es que en este momento la sociedad no está muy interesada en tener buena información, sino en tener aquella información que le da la razón, que protege a su grupo o a sus intereses, que denigra al contrario. La sociedad es la que tiene que desprestigiar a los que difunden noticias falsas.  Me resulta escandalosa la poca influencia que tienen los esfuerzos para deshacer las fake news, como son las organizaciones que se dedican a evaluar la veracidad de las noticias. Un ejemplo claro fue el éxito de Trump o de los defensores del Brexit, a pesar de que la ciudadanía tenía medios para saber que estaban mintiendo.

En su ‘Tratado de Filosofía Zoom’ dice que la querencia por lo irreal está en nuestro ADN. ¿El Covid19 trastoca esta querencia por lo irreal, con ese deseo de vuelta a la realidad, a la nueva normalidad?

La tesis de ese libro es que la inteligencia humana maneja la realidad a través de sistemas simbólicos, que son irreales. También dirigimos nuestra acción mediante proyectos que son también irrealidades. El Coronavirus es una realidad a la que intentamos conocer mediante nuestras teorías científicas, y a eliminar mediante nuestros métodos científicos y técnicos. El desconfinamiento no significa la vuelta a la realidad, sino la vuelta al modo de vida al que estamos acostumbrados.

Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. ¿Lo mismo cabe decir de las redes sociales, que nos permiten conectarnos con otras personas en estos tiempos de confinamiento, al tiempo que nos mantiene cada vez más aislados y dependientes de esa realidad virtual?

La historia de la humanidad puede interpretarse como el establecimiento de redes sociales cada vez mas intensas y extensas. Las redes digitales son el último paso en esa tendencia. Nos proporcionan grandes posibilidades y plantean algunos problemas. Para mí el mayor es que olvidemos que una red tiene dos elementos: los enlaces y los nodos. En las redes sociales, los nodos son las personas. Si sólo nos fijamos en los enlaces y en lo que transita por ellos, si decimos que el conocimiento está en la red, devaluamos la importancia de los nodos, es decir de las personas. Para que la red no nos maneje, debemos fortalecer la inteligencia de los nodos.

Asustan las pandemias, pero también el avance de la inteligencia artificial que usted se plantea en su ‘Historia Visual de la Inteligencia’. ¿Dónde queda el alma a estas alturas del poshumanismo? 

El “poshumanismo”, la singularidad, el desembarco de sistemas de inteligencia artificial potentísimos, baratos y fáciles de manejar lo que plantea es si vamos a un rediseño de la naturaleza humana o al menos de su inteligencia. El tema central es si la toma de decisiones va a seguir dependiendo de la inteligencia natural o se la encargaremos a los sistemas de IA que van a disponer de mas datos y de eficientes algoritmos para utilizarlos. El Proyecto Centauro en el que trabajo intenta resolver el problema defendiendo que la memoria humana -núcleo de la inteligencia- va a configurarse en dos formatos que colaboraran desde su inicio, es decir, desde la infancia. Una memoria estará en formato neuronal, la otra en formato digital. El nuevo diseño tiene que precisar qué debe haber en cada una de ellas. En la neuronal tienen que estar (1) los conceptos claves para comprender la información guardada en el ordenador, (2) las rutinas necesarias para aprovechar esta información y (3) la capacidad de establecer metas y criterios de evaluación. Los sistemas de Inteligencia Artificial son muy eficientes para resolver problemas, pero los problemas, su selección y prioridades debe fijarlos la inteligencia humana.

José Antonio Marina. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)
13 de mayo de 2020

Erigido en título imprescindible del ensayismo de entreguerras y –por su prevalente presencia en el orbe literario del pasado y del presente siglo– pieza fundamental de la literatura filosófica (que no ficción filosófica) contemporánea, ‘Elogio de la sombra’, del escritor japonés Junichiro Tanizaki (1886-1965), se revela en un deleitoso compenido de reflexiones estéticas en torno de la sombra (in’ei) y su influyente papel en el ámbito consuetudinario de la tradición arquitectónica, escénica, espiritual y costumbrista nipona, progresivamente sometida por la injerencia aséptica y refulgente de las predilecciones occidentales.

De este modo, Tanizaki refrenda la virtud de contemplar la turbiedad de los rudimentos domésticos, los objetos no bruñidos, que dejan de resplandecer, y encomia la pátina del tiempo, el sólido “lustre de las cosas manoseadas”, el shutaku (brillo de manos) –”la elegancia es roñosa (…) esa forma de elegancia que tanto nos gusta lleva en sí algo en cierta medida sucio, poco higiénico. Frente a los occidentales, dispuestos siempre a exponer a la luz la mugre y eliminarla de raíz, los orientales la atesoramos, la idealizamos en sí misma (…) y la fatalidad nos lleva a amar las cosas que portan esa mugre humana”–.

Quizás por ello, sumidos en un horizonte antiséptico y desinsectante, resulte tan tentador proceder con un desnortado inquirimiento de la belleza entre los acicalados fangales que configuran el envés de todos los dioramas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI) | Domingo 3 de mayo 2020

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida” (Alfred Hitchcock).

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Quinta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LII) | Lunes 4 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣2️⃣..(Alice) –“Mira”.(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.(Karl) –“¿Sí?”.(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.(Karl) –“Mientras sean felices”..Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico..🎥 'Little Joe' (2019), de Jessica Hausner..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LittleJoe #JessicaHausner #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 4 mai 2020

(Alice) –“Mira”.
(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.
(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.
(Karl) –“¿Sí?”.
(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.
(Karl) –“Mientras sean felices”.

Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico.

‘Little Joe’ (2019), de Jessica Hausner.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIII) | Martes 5 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣3️⃣..🗣️ –“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”..Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo..🎥 'Los páramos' (2019), de Jaime Puertas..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LosPáramos #JaimePuertas #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 5 mai 2020

–“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”.

Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo.

‘Los páramos’ (2019), de Jaime Puertas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIV) | Miércoles 6 de mayo 2020

“Apoyados en las barras, mirando el prodigioso manantial del agua y la frasca del mollate, nos hemos confesado muchas veces con el tabernero. (…) Siempre decíamos en las redacciones que la noticia estaba en los bares, pero los bares fueron algo más para los que llegábamos con gazuza. Fueron el cuarto de estar, la oficina de colocación, el sitio donde ligar y dar sablazos (…). Solo quedan los espectros” (Raúl del Pozo | ‘Las barras’).

Tornar con diligencia a los enmudecidos bares, las cantinas, el mesón vernáculo y la tasca regional; regresar, asépticos, a los silenciados cafés de cacofonías vespertinas, la cervecería uniformada de gambas y gabardinas de domingo, el enmoquetado pub y el ambigú…

‘El último pistolero’, de Raúl del Pozo (Círculo de Tiza, 2017).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LV) | Jueves 7 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣5️⃣.–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”..Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades..🎥 'Sátántangó' (1994), de Béla Tarr..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #Sátántangó #BélaTarr #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 7 mai 2020

–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”.

Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades.

‘Sátántangó’ (1994), de Béla Tarr.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVI) | Viernes 8 de mayo 2020

“Iba cruzándose con muy poca gente. La tradicional animación callejera de las noches de Madrid había desaparecido desde el comienzo del asedio franquista. Regía el toque de queda y los vecinos se refugiaban en sus domicilios a la caída del sol” (Javier Valenzuela | ‘Año Nuevo’).

Trazar un perforado mapa de la urbe a retazos de plomo, credenciales y anarquía. Madrid escollera y malecón, espigón machadiano de todas las prosapias, abolengos y linajes.

‘Pólvora, tabaco y cuero’, de Javier Valenzuela (Huso, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVII) | Sábdo 9 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣7️⃣..✒️ “Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de 'Roma' muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: 'Roma 340 km'. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. 'Ha escrito desde América', dice una mujer. '¿Y?', se pregunta otra. 'Allí toda la comida la venden en latas'. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse”. (John Baxter | 'Una ciudad que se llama así misma eterna: 'Roma')..Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar como una exorbitante impresión de lejanía..📖 'Fellini', de John Baxter (Ediciones B, 1994)..🎥 'Roma' (1972), de Federico Fellini..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #Roma #Fellini #Biografía #LibrosPandémicos #mequedoencasaleyendo #yomequedoencasaleyendo #librosrecomendados #bookstagram

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 9 mai 2020

“Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de ‘Roma’ muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: ‘Roma 340 km’. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. ‘Ha escrito desde América’, dice una mujer. ‘¿Y?’, se pregunta otra. ‘Allí toda la comida la venden en latas’. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse” (John Baxter | ‘Una ciudad que se llama así misma eterna: ‘Roma’).

Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar con una exorbitante impresión de lejanía.

‘Fellini’, de John Baxter (Ediciones B, 1994).

‘Roma’ (1972), de Federico Fellini.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVIII) | Domingo 10 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣8️⃣..✒️ “Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” ['Las cuitas del joven Werhter' (1774), de Johann Wolfgang von Goethe]..Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo..🎥 'Los lobos' (2019), de Samuel Kishi..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #LosLobos #SamuelKishi #DAFilmFestival #Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 10 mai 2020

“Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” [‘Las cuitas del joven Werhter’ (1774), de Johann Wolfgang von Goethe].

Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo.

‘Los lobos’ (2019), de Samuel Kishi.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIX) | Lunes 11 de mayo 2020

“No, ya no deambulan por las lóbregas callejas del ‘Barrio Chino’ aquellos tipos de infra-humano pintoresquismo. Ni ‘Marieta enfarinada’, ni ‘el gran Gilbert’, ni ‘la Moños’, ni ‘la Bertini’, ni Ivonne ‘la francesa’… Los tenderetes y puestos al aire libre han desaparecido de allí para siempre. Y los garitos. Y los lupanares. Y las sórdidas tabernas. (…) Por ellas ya no corre ahora la sangre ni lucen las navajas. (…) Allí ahora ya no hay misterio alguno que pueda atraer la trasnochada curiosidad de nadie” (Augusto Parquer).

Fisonomía de apocadas semblanzas por un tiempo de cal nocturna, tahúres y peristas insomnes. Melancolía de camastros y mercados, de pensiones y casas de comidas, folclorismos y absenta portuaria.

‘Historia del Barrio Chino de Barcelona’, de Augusto Parquer (Ediciones Rodegar, 1962).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LX) | Martes 12 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰6️⃣0️⃣..🗣️ (Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”.Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos..🎥 'El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante' (1989), de Peter Greenaway. .#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #PeterGreenaway

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 12 mai 2020

(Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”

Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos.

‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (1989), de Peter Greenaway.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (V)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (V)
3 de mayo de 2020

Ciertas egregias efemérides exigen o portan consigo, ineludiblemente, el menester de recapitular para componer un apresurado retrato de aquello que se conmemora –sea un episodio preponderante para el devenir histórico o un recurrrente óbito epiceno de alguna corifea figura de la modernidad–, cuyas facciones deben contener la neurálgicas razones que justifican la remembranza.

Coyunturalmente, la referencia cobra densidad de acontecimiento y este eclosiona uniformado de apéndices ensayísticos y extremidades cinematográficas, lenguajes e instrumentos pintiparados y eficientes con los que granjear el interés de vastas audiencias usufructuarias o exiguos auditorios instruidos, e, incluso, para ejercitar ciertas predilecciones preexistentes o revelar ignotas y florecientes propensiones.

A buen seguro que la evocación que ocupa mi lirondo exordio cobrará categóricas hechuras cronológicas dentro de una década; sin embargo, avecinarse a la ufana y rolliza silueta de Alfred Hitchcock, tras el cuadragésimo aniversario de su fallecimiento, se instituye en justificado motivo para revisitar la que, hasta el momento (y con orfandad de motivos para esperar lo contrario), sea la más fecunda y sugestiva publicación en torno al cineasta: ‘El cine según Hitchcock’ (1966), extensa y monumental conversación con François Truffaut en la que el director británico (con credenciales estadounidenses), entre otras vivificantes aserciones, aventura los siguiente:

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida”.

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLI) | Jueves 23 de abril de 2020

“No es simpatía lo que hay entre nosotros; somos parecidos. Eso es todo. Está solo como yo… Ha de esperar su Náusea o algo por el estilo. (…) Debe de saber bien que nada podemos el uno por el otro. Las familias están en sus casas, en medio de sus recuerdos. Y aquí nosotros, dos ruinas sin memoria” (Jean-Paul Sartre | ‘La náusea’).

Y en civilizada soledad compartida, desde el acomodado feudo de la memoria doméstica, uno cumple, contumaz y sin otro fin que el de la sorda predilección, con su dietario/memorando (tras cuarenta inopinadas jornadas de feraz reclusión) ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Cuarta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLII) | Viernes 24 de abril de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Vendredi 24 avril 2020

«En 2005, con el inicio fuerte de la fama del Leopoldo monstruo (aunque aún no tanto) y ya muerto Michi, el cantante aragonés Enrique Bunbury decidió hacer un corto sobre Leopoldo, porque había cantado algún poema suyo. El documental (21 minutos en total) fue rodado por Jacobo Beut, aunque son Bunbury y Carlos Ann los que lo inspiran. Pasan un día en Las Palmas con Leopoldo en bares, terrazas y librerías. (…) Quizás el momento más entrañable es cuando le preguntan qué echa de menos en el manicomio: Echo a faltar trasnochar, beber y… joder. Debía ser absolutamente cierto” (Luis Antonio de Villena).

Evocación vívida de las pavesas que colman las urnas cinerarias de todos los Panero, disperas y solo umbilicales por el óbito. Semblanza de una destrucción, entre el empíreo y el averno.

‘Lúcidos bordes de abismo. Memoria personal de los Panero’, de Luis Antonio de Villena (Fundación José Manuel Lara, 2014).

‘Un día con Leopoldo María Panero’ (2005), de Jacobo Beut.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIII) | Sábado 25 de abril de 2020

“Unos años después, en 1958, Eberhard Schlotter compone la serie ‘Una gran familia’. Cuadros compuestos en torno a figuras humanas en un ámbito aislado y sencillo. (…) Hay una cierta inquietud y un cierto misterio en la frialdad de las presencias. Seres aislados en su presente, con mínimos atributos que los identifican. (…) la figura se halla, sin embargo, mediatizada por su propia vital circunstancia: la incomunicación, y un determinado componente eningmático. A mitad de camino entre la reflexión sobre la identidad individual y el drama rural, propuesto como acontecer colectivo” (Manuel Muños Ibáñez, director de la Sala Parpalló y del Centre Cultural La Beneficència de la Diputación de Valencia en 1997).

Atesora el carnicero el ojal místico del tocino chacinero. / Exuda el descarnador la reclusa desventura del sebo devanador.

‘Eberhard Schlotter. La luz y la sombra’, catálogo de la exposición homónima del pintor alemán Eberhard Schlotter (1921-2014) –afincado en Altea (Alicante) desde 1956–, que tuvo lugar en el Palau Gravina de Alicante y en la Sala Parpalló del Centre Cultural La Beneficència durante 1997.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIV) | Domingo 26 de abril de 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰4️⃣4️⃣..✒️ (Liudmila Ignatenko | Esposa del bomero fallecido Vasili Ignatenko) —“Entretanto, la ciudad se llenó de vehículos militares, se cerraron todas las carreteras… Se veían soldados por todas partes. Dejaron de circular los trenes de cercanías, los expresos… Lavaban las calles con un polvo blanco… Me alarmé: ¿cómo iba a conseguir llegar al pueblo al día siguiente para comprarle leche fresca? Nadie hablaba de la radiación… Solo los militares iban con caretas. La gente de la ciudad llevaba su pan de las tiendas, las bolsas abiertas con los bollos. En los estantes había pasteles… La vía seguía como de costumbre. Solo… lavaban las calles con un polvo…" ['Voces de Chernóbil' (1997), de Svetlana Aleksiévich)..Conmerorar, desde los vestigios de la hecatombe, el aniversario de un apocalipsis y amaitinar los apolíneos escombros del irradiante cataclismo..🎥 ‘Stalking Chernobyl: exploration after apocalypse' (2020), de Iara Lee..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerDocumentales #yomequedoencasaviendodocumentales #DocumentalesPandémicos #StalkingChernobyl #Chernobyl #Chernóbil #Stalker #IaraLee #VocesDeChernóbil #VoicesFromChernobyl #SvetlanaAleksiévich #InternationalChernobylDisasterRemembranceDay #ChernobylDay

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 26 avril 2020

(Liudmila Ignatenko | Esposa del bomero fallecido Vasili Ignatenko) —“Entretanto, la ciudad se llenó de vehículos militares, se cerraron todas las carreteras… Se veían soldados por todas partes. Dejaron de circular los trenes de cercanías, los expresos… Lavaban las calles con un polvo blanco… Me alarmé: ¿cómo iba a conseguir llegar al pueblo al día siguiente para comprarle leche fresca? Nadie hablaba de la radiación… Solo los militares iban con caretas. La gente de la ciudad llevaba su pan de las tiendas, las bolsas abiertas con los bollos. En los estantes había pasteles… La vía seguía como de costumbre. Solo… lavaban las calles con un polvo…» [‘Voces de Chernóbil’ (1997), de Svetlana Aleksiévich).

Conmerorar, desde los vestigios de la hecatombe, el aniversario de un apocalipsis y amaitinar los apolíneos escombros del irradiante cataclismo.

‘Stalking Chernobyl: exploration after apocalypse’ (2020), de Iara Lee.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLV) | Lunes 27 de abril de 2020

«Tal pueblo tiene el espíritu pesado y estúpido; otro lo tiene vivo, ligero, penetrante. ¿De dónde proviene esto si no es en parte de la alimentación que toma, de la simiente de sus padres y de este caos de diversos elementos que nadan en la inmensidad del aire? El espíritu tiene, como el cuerpo, sus enfermedades epidémicas y su escorbuto. Es tal el poder del clima, que un hombre que cambia de clima se resiente, a pesar suyo, de este cambio. Es una planta ambulante que se ha transplantado a sí misma, si el clima no es ya el mismo es lógico que degenere o mejore” [‘La influencia del aire y del clima’ (‘El cuerpo es una máquina que toma su energía del exterior’) | La Mettrie].

Peritar el alma y ataviarla de engranajes fisiológicos, fluidos, trabazones y alzaprimas. Refutar la escolástica y huir del trampal uliginoso de aedados dualismos.

‘El Hombre Máquina’ (1748), de Julien Offray de La Mettrie (Editorial Alhambra, 1987).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVI) | Martes 28de abril de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 28 avril 2020

«Orton (Joe) y Halliwell (Kenneth) murieron a primera hora del 9 de agosto de 1967. Joe tenía todo el lado derecho de la cabeza destrozado a martillazos; el martillo estaba sobre la colcha a su lado. El cráneo tenía marcas de nueve martillazos que, para el forense, indicaban un arrebato de locura. (…) Halliwell yacía desnudo en el centro del cuarto. Se había quitado la chaqueta del pijama manchada, que estaba en una silla. (…) Cerca de él, en el suelo, había un vaso y una lata de zumo de uvas, con el que se había tomado veintidós pastillas de Nembtual. Halliwell murió antes que Orton. (…) En el escritorio, la policía encontró una nota: ‘Todo se aclarará si leen este diario. K.H. P.S. – Sobre todo la última parte’”.

Libar de las proclividades canallas, el collage doméstico y la clandestinidad tangerina de dos martirizados. Mórbido y siniestro epílogo, lacerado de animosidad, pesadumbre y arrobamiento, en la periférica Islington.

‘Diario’ (1967), de Joe Orton (Ediciones Grijalbo, 1988).

‘Ábrete de orejas’ (1987), de Stephen Frears.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVII) | Miércoles 29 de abril de 2020

“Cape Cod Evening is concerned with the loss of a viable rural America: it focuses on those people and places that have been left in the wake of progress. Today it is rarely remembered how enormous were the differences between the rural and urban population the late 1930s. At that time three out of every four farms were lit by kerosene lamps, a quarter of the rural homes lacked running water, and a third were without flush toilet. Cape Cod Evening was created the same year as the New York World’s Fair, which was entitled The World of Tomorrow. The fair featured a robot called Elektro, which could talk and smoke…” (‘Edward Hopper. Paintings, Biography, and Quotes’ | www.edwardhopper.net).

Profetizar el ineludible detrimento y augurar la agonía –deceso de los intervalos obsoletos–.

‘Cape Cod Evening’ (1939), de Edward Hopper.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLVIII) | Jueves 30 de abril de 2020

“Siempre me interesaron las vanitas, las pinturas de vanitas, y los textos breves que en muchas de ellas aparecen aludiendo, generalmente, al paso del tiempo. Textos como mensajes, la mayor parte de las veces dotados de una carga moral dirigida a que el espectador considerara la temporalidad como un bien superior sobre el que no tiene el menor control y del que exclusivamente posee, en el mejor de los casos, el dato de un principio y la absoluta seguridad de un final. Un regalo que no debería desaprovechar” (Sebastán Nicolau).

Oscilar por el perímetro del georama intrínseco, expedito y confesional de las dimanaciones del artista. Otear los intervalos, los ciclos, el espacio en el que mora la existencia, entre la eclosión, la música y la muerte.

‘Mercurio entre los dedos. Piedras calaverinas’, de Sebastián Nicolau (MAKMA, 2018).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLIX) | Viernes 1 de mayo de 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰4️⃣9️⃣..🗣️ (Andrey Tarkovsky) –“Está el tema de la libertad, ¿qué es la libertad? La libertad es algo interior, la libertad espiritual de un individuo. Pero no es lo mismo que sus derechos. Los derechos pueden ser arrebatados. La libertad interior no. La libertad es algo que pertenece al individuo. Es parte intrínseca de uno mismo, pues somos seres espirituales. Simplificando, Hamlet, o más bien, Shakespeare lo expresó por boca de Hamlet: 'Podría estar encerrado en la cáscara de una nuez y sentirme rey del infinito espacio'”..Conmoverse ante la epifanía de un erudito culminante, límpido y nicotínico argonauta con el que atravesar las aguas mesmerizantes y cinematográficas en búsqueda del vellocino místico de la perpetuidad..🎥 ‘Andrey Tarkovsky. A cinema prayer' (2019), de Andrei A. Tarkovski..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerDocumentales #yomequedoencasaviendodocumentales #DocumentalesPandémicos #AndreyTarkovsky #ACinemaPrayer #Cine #Documental

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Vendredi 1 mai 2020

(Andrey Tarkovsky) –“Está el tema de la libertad, ¿qué es la libertad? La libertad es algo interior, la libertad espiritual de un individuo. Pero no es lo mismo que sus derechos. Los derechos pueden ser arrebatados. La libertad interior no. La libertad es algo que pertenece al individuo. Es parte intrínseca de uno mismo, pues somos seres espirituales. Simplificando, Hamlet, o más bien, Shakespeare lo expresó por boca de Hamlet: ‘Podría estar encerrado en la cáscara de una nuez y sentirme rey del infinito espacio’”.

Conmoverse ante la epifanía de un erudito culminante, límpido y nicotínico argonauta con el que atravesar las aguas mesmerizantes y cinematográficas en búsqueda del vellocino místico de la perpetuidad.

‘Andrey Tarkovsky. A cinema prayer’ (2019), de Andrei A. Tarkovski.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (L) | Sábado 2 de mayo de 2020

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 2 mai 2020

“Me gustaría que ‘El crack’ fuera como las películas de entonces, que se veían sin consultar jamás el reloj. (…) ‘El crack’ es una película española, negra, pero española. Una película urbana, sobre Madrid (…) y sobre la Gran Vía. Mi idea, desde que tecleaba el guion con mi amigo Horacio Valcárcel, era que Madrid, día y noche, se fuera enroscando a la historia hasta llegar a ser un personaje más, como Germán Areta o el ‘Moro’. Igual que Los Angeles en ‘Perdición’, Londres en ‘Noche en la ciudad’, Viena en ‘El tercer hombre’ o Nueva York en ‘Manos peligrosas’ (José Luis Garci).

Poblar en la sombría y adversa metrópoli insomne del celuloide que sabe a caramelo destilado de fracasos, ebriedades y melancolía.

‘Noir’, de José Luis Garci (Notorious Ediciones, 2013).

‘El útimo crack (Un homenaje a J.L.Garci)’ (2014), de Javier Di Granti.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)
23 de abril de 2020

Conducido hacia un irremediable proceso de iluminación intelectual que eclosiona entre el légamo de la sinrazón y el aislamiento existencial de su personaje, el mirífico filósofo existencialista parisino Jean-Paul Sartre (1905-1980) –de reciente actualidad por la efeméride, el pasado miércoles 15 de abril, del cuadragésimo aniversario de su fallecimiento– depositaba en Antoine Roquentin las primigenias inquietudes fenomenológicas que encintan el sustrato conceptual y narrativo de ‘La náusea’, título capital de la novela filosófica del siglo XX y obra primigenia del escritor francés, cuya versión definitiva se hubo publicado, bajo el sello Èditions Gallimard, en 1938.

De entre cuantos asuntos y materias pueblan el torso reflexivo de ‘La náusea’, deba ser el vacío del individuo –situado en el epicentro mismo del conocimiento frente a la moral esencialista y al razonamiento científico– el sustento argumental que configura la deriva del diario implementado por su protagonista, de entre cuyas páginas recupero el siguiente juicio:

“No es simpatía lo que hay entre nosotros; somos parecidos. Eso es todo. Está solo como yo… Ha de esperar su Náusea o algo por el estilo. (…) Debe de saber bien que nada podemos el uno por el otro. Las familias están en sus casas, en medio de sus recuerdos. Y aquí nosotros, dos ruinas sin memoria”.

Y en civilizada soledad compartida, desde el acomodado feudo de la memoria doméstica, uno cumple, contumaz y sin otro fin que el de la sorda predilección, con su dietario/memorando (tras cuarenta inopinadas jornadas de feraz reclusión) ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXI) | Lunes 13 de abril de 2020

“El individuo puede tener presentes toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales extrae la energía para los grandes esfuerzos y actividades; ahora bien, cuando lo impersonal que le rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, en el fondo está falta de objetivos y de esperanzas, cuando ésta se le revela como una época sin esperanzas, sin perspectivas y sin rumbo, y cuando la pregunta sobre el sentido último, inmediato y más que personal de todos esos esfuerzos y actividades –pregunta planteada de manera consciente o inconsciente, pero planteada al fin y al cabo–, no encuentra otra respuesta que el silencio del vacío, resultará inevitable que, precisamente a los individuos más rectos, esta circunstancia conlleve cierto efecto paralizante que, por vía de lo espiritual y moral, se extienda sobre todo a la parte física y orgánica del individuo” (‘La montaña mágica’, de Thomas Mann).

Y, quizás, a un servidor no le reste otra porfiada voluntad que henchir la inmanejable concavidad del presente y desnortado trecho, para eludir la ataraxia, asiéndose al manubrio del hallazgo rutinario, morfología gimnástica de ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Tercera parte de mi memorando/dietario para MAKMA desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXII) | Martes 14 de abril de 2020

“Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York City is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I said hey Joe, take a walk on the wild side”.

Cuando otrora hubo urbes como flancos selváticos y voluptuosos, lares de lenocinio y crematística de urinarios y sótanos.

‘Walk on the Wilde Side’ (1972), de Lou Reed.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIII) | Miércoles 15 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣3️⃣..🗣 (Anatoli Kárpov) –"Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.🗣 (Comentarista) –"Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón".🗣 (Periodista) –"Disculpe, ¿cúando preparó usted esto? 🗣 (Garri Kaspárov) "En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa".🗣 (Periodista) –"Interesante". .👉 Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos..♟ ‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerAjedrez #ConfinadoParaJugarAlAjedrez #PartidasPandémicas #Kaspárov #Kárpov #KaspárovVsKárpov #Ajedrez #Chess

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mercredi 15 avril 2020

(Anatoli Kárpov) –»Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.
(Comentarista) –»Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón».
(Periodista) –»Disculpe, ¿cúando preparó usted esto?
(Garri Kaspárov) «En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa».
(Periodista) –»Interesante».

Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos.

‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIV) | Jueves 16 de abril de 2020

“El síntoma más llamativo de la enfermedad es la tos, esa tos seca crónica que quiebra al doliente. Pero también la fiebre, la sudoración nocturna, la pérdida de peso, la languidez y el rostro demacrado. Y algo muy repulsivo para el afectado, la sangre en el esputo, esa sangre que impregna llamativamente el pañuelo después de expectorar.

André Gide y Roland Barthes engrosan la nómina de escritores afectados por la enfermedad. También ellos tuvieron su montaña mágica”.

Confluir, converger, desembocar –equidistantes– en parentescas aflicciones, zozobras e inquietudes; latifundio del que vaciar el compromiso hedonista, violeta y protestante con la literatura.

‘Gide/Barthes. Cuaderno de niebla’, de J. Benito Fernández (Montesinos – Ensayo, 2011).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXV) | Viernes 17 de abril de 2020

«Provoke-era photographs, as many have noted, resist our visual understanding, with their bafflingly oblique angles, blurs, and speed-lines, framing «empty» infrastructural landscapes of wires, darkness, and roadside barriers. ‘Beauty’ is no longer at issue. To grasp the conceptual impetus behind them, one can begin with the work of the several prior generations of photographers, against whom these next waves of photographers rebelled –or, in a more generous metaphor, whose work they extended in unexpected ways» (‘Conceptualizing Japanese Post-War Photography: Snap, Movement, Refusal’ | Miryam Sas).

Acrisolarse desde la vigilia sobre las consecuencias del retorno a Yokosuka; hallazgo de ruinas nocturnas, naturalezas extintas y cimbreantes burdeles.

Fotografías de la serie ‘Noche sin fin / Endless Night (1978–1980)’, de Ishiuchi Miyako.

‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’ (Bombas Centre d’Art Gens / La Fábrica, 2019). Catálogo de la exposición homónima exhibida en Bombas Gens Centre d’Art, del 22 de febrero de 2019 al 2 de febrero de 2020.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVI) | Sábado 18 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣6️⃣..🗣 (Volker Spengler) —“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: 'Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo'. Y Christoph decía: 'Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'"..👉 Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane. .🎥 ‘Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #UnAñoConTreceLunas #RainerWernerFassbinder #Fassbinder Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 18 avril 2020

(Volker Spengler) –“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: ‘Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo’. Y Christoph decía: ‘Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'».

Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane.

Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVII) | Domingo 19 de abril de 2020

«Temporary first-aid post erected by the Red Cross inside Bastille Métro station during August 1944, as locals struggled to cope with the injuries caused by the street fighting, to finally oust the Nazi occupying forces».

Derivarse hacia las cruciales máculas de los rieles metropolitanos –planisferio subterráneo de bóvedas y acero– de la Île-de-France.

‘Paris Underground. The maps, stations, and design of the Métro’, de Mark Ovenden (Penguin Books, 2009).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVIII) | Lunes 20 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣8️⃣..🗣 (Michel Foucault) —"Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)". .🗣️(Noam Chomsky) —"(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender -como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente- o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible". .🗣️ (Televisiepresentator) –"¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?"..👉 Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.. 📺 'Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder' (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971)..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerFilosofía #ConfinadoParaEscucharFilosofía #ConfinadoParaLeerFilosofía #yomequedoencasaviendofilosofía #NoamChomsky #MichelFoucault #NaturalezaHumana #JusticiaVsPoder #InternationalPhilosophersProject #NederlandseOmroepStichting #NOS #Holanda #TvHolanda #Filosofía #Debate #DebateFilosófico

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 20 avril 2020

(Michel Foucault) –»Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)».

(Noam Chomsky) –»(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender –como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente– o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible».

(Televisiepresentator) –»¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?».

Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.

‘Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder’ (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XXXIX) | Martes 21 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣9️⃣..🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué era eso?".🗣 (Mikkonen) —"Tranquilizantes".🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Y eso?". 🗣️ (Mikkonen) –"Pregúntamelo dentro de un año". 🗣️(Taisto Kasurinen) –"¿Qué haces normalmente?". 🗣️ (Mikkonen) –"¿Qué significa 'normalmente'? Estoy aquí desde siempre". 🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué piensas hacer cuando salgas?"..👉 Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios ..🎥 ‘Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #CinePandémico #PelículasPandémicas #yomequedoencasaviendocine #Ariel #AkiKaurismäki

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 21 avril 2020

(Taisto Kasurinen) –»¿Qué era eso?».
(Mikkonen) —»Tranquilizantes».
(Taisto Kasurinen) –»¿Y eso?».
(Mikkonen) –»Pregúntamelo dentro de un año».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué haces normalmente?».
(Mikkonen) –»¿Qué significa ‘normalmente’? Estoy aquí desde siempre».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué piensas hacer cuando salgas?».

Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios .

Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XL) | Miércoles 22 de abril de 2020

«He llegado al negro. El negro devuelve al fundamento, al origen. (…) Obscuridad, antro de donde todo puede surgir, en donde todo ha de buscarse. Bajo las pieles, las cutículas, bajo una faja, bajo chapas, capós, tablazones, muros, bajo fachadas, bajo el casco de un buque, debajo de un blindaje, todo lo que importa, lo que es órgano, función o máquina, y lo que es ‘secreto’, está resguardado de la luz. En lo negro está lo que importa conocer, y en la noche es donde la humanidad se ha formado en su primera edad y en donde ha vivido su Edad Media. Más tarde vino la época del día a discreción, del día sin fin… se acabó la sumisión, libre pensamiento, libre de aprensión, libre de respeto» (Henri Michaux).

Florilegio incólume de cavilación, lirismo e ideogramas. Acudir tras la introspección enteógena, mezcalina lúbrica para registrar el éxtasis de todos las vesanias.

‘Escritos sobre pintura’, de Henri Michaux | Edición y traducción de Chantal Maillard (Vaso Roto, 2018).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón