Autenticidad en estado puro

‘Glory of the Artifice’ /’Liquid Portraits’, de Christto & Andrew
Galería Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 29 de abril de 2016

Los fotografías de Christto y Andrew expuestas en Espai Tactel narran situaciones que podrían parecer banales, en un principio, pero con detenerse un par de segundos, conceptos transversales de historia, política o economía quedan transformados, casi puestos en ridículo, plasmados como si de una inocentada se tratara. Este extraño efecto lo consiguen dotando a sus fotografías de particularidades de intemporalidad. La figura sobre fondo monocromático es el eje estético del que estos dos artistas no suelen alejarse. Los primeros y medios planos son lo común en cuanto a la aparición de personas, mientras que los bodegones destacan por los colores saturados.

La residencia en Qatar de los artistas les hace tomar símbolos de una cultura popular que puede no sernos cercana. Los arquetipos pertenecen a la sociedad oriental, que hoy en día se encuentra en constante cambio, casi alcanzando límites vertiginosos. Es precisamente este proceso el que pretenden captar, la continua contraposición de lo tradicional y lo moderno. Lo realizan a través de una construcción artificial, donde ponen en relieve perfiles falsificados que se manifiestan en un todo, aunándose en una perfecta sintonía con el objeto representado. Oriente y Occidente y sus respectivas e inherentes particularidades sociales se mezclan ininterrumpidamente conformándose en extraños productos de la globalización. Este proceso ha sido bautizado por Eduardo García Nieto como “zona de fricción”, metáfora visual que explica a la perfección lo que Christto y Andrew transmiten con sus obras.

'Advent of absolute knowledge' una de las obras de la exposición. Imagen cortesía de la galería.

‘Advent of absolute knowledge’ una de las obras de la exposición. Imagen cortesía de la galería.

A pesar de todo, la exposición posee una coherencia narrativa que rememora, inevitablemente, composiciones clásicas de la historia del arte: naturalezas muertas o retratos de semi-perfil. Esta perspectiva es perfectamente identificada por el espectador pues hablamos, de nuevo, de un espectador occidental que reconoce, aunque no sea consciente, los parámetros de la pintura renacentista italiana y ha crecido con ellos. El choque impulsivo es ocasionado, casi inmediatamente, debido a la extrañeza que supone admirar dichas estructuras desde una paleta cromática tan abarrotada. El sfumato de Da Vinci que querríamos esperar ha desaparecido a través de la lente fotográfica.

Para finalizar, cabe resaltar que la variedad y diferenciación suele ser un hecho normal en otros conjuntos artísticos, pero en este caso, de las prácticas de Christto y Andrew surgen piezas perfectamente encajadas y en las que no se es capaz de distinguir autoría individual. No se puede negar que las obras de Christto y Andrew en Espai Tactel nos hacen reflexionar sobre los patrones que nuestra actual cultura social ha ido pre-estableciendo en cada individuo y cómo poco a poco han acabado por extenderse a otras sociedades.

Vista general. Imagen cortesía de la galería.

Vista general. Imagen cortesía de la galería.

María Ramis

Meditaciones, un libro para entender el alma

Meditaciones, de Enrique Rosell
Editorial Círculo Rojo

“El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa.”

Oriente y su mística lleva mucho tiempo siendo la cuna de un nuevo estilo de vida, un estilo de vida que nos acerca cada vez más a nosotros mismos. Algo que por supuesto en Occidente no hemos sabido hacer. El ayuno es una práctica que realizan yogis de todo el mundo, pero que también ha calado fuerte en el ideario común, en la parcela más personal de nuestro quehacer diario. Ayunar es un modo de encontrarse con uno mismo, de conocer sus límites, eso que parece que buscamos en maratones interminables o en montañas infernales. Encontrarnos en el laberinto en el que a cada uno le ha tocado vivir es una suerte de lucha interna.

Enrique Rosell ha escrito tres libros, en sus tres obras ha buscado el misticismo, la interiorización de nuestras miserias como seres humanos. En ellos ha destripado sus ideas para aclarar las nuestras. Ahora acaba de autopublicar, con todo el esfuerzo que supone eso, su tercer trabajo en papel. Meditaciones, nace con ganas de enseñar, de ser nuestro maestro, el sensei que nos inicie en algo desconocido para nosotros. Nos hace reflexionar sobre la importancia de los privado, de lo íntimo de ser uno con nuestro cuerpo.

Mi vida experimentó un cambio desde 1993, cuando fui diagnosticado de Esquizofrenia Catatónica. Desde entonces he ido probando métodos, técnicas, o terapias como el vegetarianismo, el yoga, la meditación… El ayuno parecía un paso natural e inicié su práctica con curiosidad y entusiasmo. Proporciona unas sensaciones únicas, cuyos paralelismos sólo puedo comparar con el uso de sustancias psicodélicas, que he consumido. Opera un cambio de conciencia, suave y natural, una ingravidez y una sensación de ligereza y lucidez, un hermanamiento con toda forma de vida, la recuperación de un ritmo más lento y conforme a nuestra naturaleza, autoestima, fuerza de voluntad y la posibilidad de pasar hambre “controlada”, lo que ayuda a comprender un fenómeno tan espantoso como es la falta de algo básico como la comida entre millones de personas en el mundo”, dice el autor sobre lo que le ha impulsado a escribir este ensayo.

Llevo practicando ayunos desde 2010. Con el tiempo, se me ocurrió que podría llevar una especie de diario de todo lo que se me ocurría en esos 2 días que lo practico, todo lo que pensaba o experimentaba, y a la vez compartirlo con unos posibles lectores, interesados en el tema. A la vez pensé que podría constituir una especie de experimento literario y a la vez psicológico, con un cierto toque “científico”, y con esa idea surgió “Meditaciones”.

Enrique hace de lo difícil algo fácil, llevar un diario, no debe ser complicado, pero abrir en canal sus ideas y vomitarlas en un libro, siempre es algo complejo, sobre todo, y como sucede en el libro, lo hace de forma seria y sincera. Quizás la mente se despeje un poco más cuando no esté supeditada al deseo de comer, tal vez la densidad espacial se expanda y se aprecien detalles insospechados. Jamás he hecho ayuno, me veo inútil en ese terror, podría caer en la obviedad de decir que me gusta comer, y quedarme en esa frase que dice en realidad poco. Quizás ayunar me  convertiría en alguien diferente, con unos reflejos cambiado, no sé si a Enrique le ayuda a crecer o a llegar a lugares distintos.

El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa. Ayunar es un acto de introspección, de repliegue sobre uno mismo, de soledad, pero a la vez de conexión con todo lo que nos rodea y cuyas sensaciones más cercanas, como ya he comentado, son las que experimenta el consumidor de sustancias psicodélicas”.

Se puede deducir de las pausadas palabras del sonriente Enrique que la trascendencia de la persona se puede alcanzar con el ayuno, o al menos es un principio, “El misticismo está presente en todos y cada uno de nosotros, consciente o inconsciente. La mística, a pesar de la desvalorización que las iglesias oficiales han producido en el fenómeno religioso, es un componente humano. Significa buscar la trascendencia, experimentar nuestra conexión con nuestro yo más íntimo y a la vez con el universo. Esto era más frecuente o común en sociedades mal llamadas primitivas, porque eran más simples y a la vez más naturales, espontáneas y sin tanto conocimiento científico ni normas o leyes sociales. La mística es una llamada al autoconocimiento, a la búsqueda de respuestas, a “sentir”, más que a “pensar” y es un oasis en un mundo tecnificado, normativizado, programado y previsible. En mi caso, también he buceado en métodos ascéticos y místicos y forma parte, con otros muchos, de lo que entiendo por vida plena. El ayuno es también una forma de mística y siempre me han atraído las personas que utilizan su propia vida como búsqueda de experimentación, a pesar de los riesgos. No entiendo la vida sin mística, pero tampoco sin materialismo, porque ambos mundos son complementarios, como los árboles, que tienen una parte aérea y luminosa y otra subterránea y en tinieblas”.

Enrique parece un sabio en sus palabras, su mundo se abre paso a la vulgaridad para hacernos entender, de un modo placentero y nada impositivo, que hay muchas más cosas que las que nuestros ojos pueden ver. Abrir en libro es como atreverte a abrir el pestillo de una ventana antigua y asomar la cabeza por ella, no temblar al sentir el frío, pues esa sensación es nuestra, es parte de nuestra libertad de ser. En el libro encontraremos su visión de este país nuestro, pero siempre desde el ayuno, “Aparte del universo propio del ayuno, desde su práctica, sus sensaciones, sus luces y sus sombras, (este libro) es la excusa perfecta para observar y comentar la sociedad contemporánea, la realidad española, el sistema de valores imperantes, el actual estado de crisis económica, política, social e ideológica. Y como no, la realidad de un enfermo mental, su universo, sus experiencias, sus recuerdos, sus sueños, su intento de ayudar a quienes acaban de ingresar en este extraño “club”. “Meditaciones” es un libro de reflexión, de filosofía, de crítica, pero también de autoayuda, de humor, de amor, de amistad y de sano cachondeo.

Pero, ¿es una acto de rebeldía un libro con esta temática y con su especial socarronería?, “Escribir algo interesante y antisistema, aunque sea minoritario, es ya un acto de rebeldía. Todo lo que rompe con el estatus quo, con los valores dominantes o contra lo “correcto”, llámese capitalismo, patriarcado, liberalismo o el mundo clasista, ya constituye una rebeldía. No soy un revolucionario, nunca lo he sido, y creo que el arma de transformación es la educación y la cultura, y mis libros intentan hacer reflexionar, adoptar otras pautas, describir el verdadero rostro de nuestra sociedad y promover alternativas. Podría también entenderse que ayunar en una cultura consumista es un acto de paradoja, de absurda oposición, y de delirante locura, pero también de resistencia pacífica”.

Y la autoedición, ¿sería también un acto de rebeldía?, “Para escritores que empiezan es la mejor opción. Una editorial convencional sólo apuesta por inversiones “seguras”, por autores consolidados o productos que puedan dar dinero rápido. Por otro lado, los porcentajes que dejan al autor suelen ser de entre el 20 y el 30 % de las ventas. Publicar un libro con autoedición implica pagar tú los costes de impresión de la obra y distribuirlos por tu cuenta, casi siempre en tiradas limitadas, pero también la posibilidad de ganar algo más, puesto que conoces a los clientes potenciales (muchos de ellos amigos, familiares o conocidos) y vas creando unas expectativas en tu entorno más inmediato. Además autoeditarse es una guerra contra los intermediarios entre el autor y el lector, que se aprovechan y se benefician de tu propio trabajo, casi sin arriesgarse ni haber trabajado en ello”.

Llegados hasta éste punto, uno se para y reflexiona algo, podría levantar ampollas un libro que habla, apartando el lado místico que conlleva encartado, y parece hacer apología del ayuno, cuando asistimos a una devastación social, donde hay gente, entre ellos niños, que no pueden comer en nuestro país. “La única manera consciente y voluntaria de ponerse en situación de conocer lo que es el hambre que padecen millones de personas en el mundo, es practicando el ayuno. Para conocer un problema de verdad, hay que experimentarlo, es el camino más directo. Por tanto llamar demagógico o burgués al ayuno es absurdo, porque no se trata de una pose o de una moda, sino de un proceso de minimalismo, donde uno intenta curarse y a la vez mostrar solidaridad, empatía y cercanía con mucha gente que pasa hambre de modo voluntario y a la vez, paradójicamente, se ahorran alimentos. El ayuno enseña que se puede vivir con poco, que la medicina natural está al alcance incluso de los más humildes y que lo importante no es nadar en la abundancia o cometer excesos alimenticios, sino todo lo contrario. El ayuno no es demagógico o burgués, sino un método popular, barato y sencillo, donde se ahorra dinero, se gana salud y te hermana con el hambre mundial y con las clases que padecen muchas necesidades, y que por tanto un burgués o un rico quizás nunca entiendan, porque su universo es el de la abundancia, el exceso y el despilfarro”.

libro-meditaciones2

Javier Caro

Si después de haber leído la entrevista deseas comprar el libro, puedes hacerlo a través de:
E-mail: enriqe-rosell@hotmail.com
Facebook: Enrique Cerrillo Rosell

La África de Sissako en Filmoteca

Ciclo de Abderrahmane Sissako
Filmoteca de CulturArts IVAC
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Proyección de ‘Timbuktu’, miércoles 1 de abril, a las 20.00h

La Filmoteca de CulturArts IVAC acoge un ciclo sobre el cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, que arranca con la proyección este miércoles 1 de abril, en la sala Berlanga, de ‘Timbuktu’ (2014), con la que estuvo nominado al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en la pasada edición de los premios de la Academia.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

La Filmoteca, en colaboración con el Festival del Cine Africano de Córdoba, repasa la filmografía de Abderrahmane Sissako, uno de los cineastas que mejor han sabido mostrar la realidad de África y sus conflictos étnicos, religiosos, políticos y culturales. El ciclo arranca con ‘Timbuktu’, su último largometraje, en el que relata la ocupación de una ciudad maliense por parte de los yihadistas. Una película necesaria y cargada de humanidad que arrasó en los premios Cesar franceses, además de su  nominación al Oscar.

Con este ciclo, La Filmoteca de CulturArts IVAC participa como una de las entidades colaboradoras del proyecto ‘Los Rostros de la francofonía’, con el que el Instituto Francés de Valencia se une a la celebración de la francofonía, que tiene lugar en países de todo el mundo cada mes de marzo.

Abderrahmane Sissako nace en 1961 en Kiffa (Mauritania) y pasa su infancia en Mali. A partir de 1983, estudia en Moscú en la VGIK, la célebre escuela de cine estatal rusa, donde realiza sus dos primeros cortometrajes, ‘Le Jeu y Octobre’, que se presenta en la sección Un certain regard del Festival de Cannes de 1993. En 1995 realiza por encargo ‘Le Chameau et les bâtons flottants’, basado en las fábulas de La Fontaine, seguido de ‘Sabriya’, corto inscrito en la serie Africa Dreamings que narra la historia de dos hombres en un café perdido en un universo de arena.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

En 1998, en el marco de la colección ‘2000 vu par?’, filma ‘La Vie sur Terre’, híbrido de documental y ficción en el que él mismo interpreta a un cineasta que vive en Francia y que, en vísperas del año 2000, viaja hasta Sokolo, el pueblo maliense donde vive su padre. Un agridulce “regreso a los orígenes” en sintonía con los textos del poeta Aimé Césaire que Sissako introduce en la película.

En 2002, dirige en Mauritania ‘Heremakono’, que aborda el exilio y las relaciones entre África y Occidente. Seleccionada en numerosos festivales internacionales, la película obtuvo el premio de la crítica internacional en Cannes, el Gran Premio del Festival Panafricano de Cine y Televisión de Ouagadougou y el Gran Premio de la Bienal de los cines árabes de París.

En 2006, Sissako rueda en su casa paterna de Mali Bamako, en la que pone en escena un proceso de las instituciones internacionales frente a las injusticias que sufre África. Seleccionada fuera de competición en el Festival de Cannes de 2006, obtuvo el Gran Premio del Público en los Rencontres Paris Cinéma. Todas estas películas forman parte del ciclo que ahora inicia la Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

El-Sherbini: ¿Deberíamos reírnos de esto?

No sé si debería reírme de esto…
Yara El-Sherbini
Galería pazYcomedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 18 de abril, 2015

Es de padre egipcio y de madre caribeña. Y se nota. Se nota esa mezcla de tensión vivida en el país de Tutankamón y de alegría antillana. De manera que Yara El-Sherbini (Inglaterra, 1978) se toma las cosas en serio para reírse de ellas. Que es lo que hace en la galería pazYcomedias, donde muestra una selección de su obra comisariada por José Luis Pérez Pont, estrenando en Valencia una pieza jamás vista: ‘End of Conflict in the Middle East’.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Está considerada como una de las principales exponentes de la nueva generación de artistas británicos y una de las más destacadas protagonistas del movimiento Live Art. Arte vivo por oposición a ese otro que los artistas de esta (in)disciplina artística consideran, si no muerto, obsoleto. ‘No sé si debería reírme de esto…’, tal es el título de la exposición en pazYcomedias, va en esa dirección: la del “tono desafiante e inconformista” de una obra repleta de “humor ácido y rebelde”, según palabras de su comisario.

Y lo cierto es que Yara El-Sherbini se ríe de unas cuantas cosas, todas ellas relacionados con algunos de los clichés de la sociedad contemporánea. Por ejemplo, las relaciones entre Oriente y Occidente. La mayoría de trabajos que muestra en Valencia tiene que ver con ello. ¿Debería reírse del velo que portan las mujeres árabes? ¿O de las bombas caídas en Oriente Próximo? Deba o no, El-Sherbini no se muerde la lengua y lo hace: se ríe con sus propuestas críticas y obliga al espectador a cuestionarse los límites de esa sonrisa.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

La pieza ‘A Carpet Bomb (Persian)’ es eso: una alfombra bomba creada como si fuera una lámpara granada, con su mecha y todo. La instalación ‘Tipping Point’ está hecha con bolos cubiertos de velos, quién sabe si esperando que alguna mano los derribe lanzando contra ellos su agresiva bola. También hay un alfabeto magnético que actúa a modo de chiste, en el que se lee: “Una mujer con velo fue arrestada sospechosa de atentar contra la seguridad nacional. Ella señaló que estaba trabajando bajo cubierto”. El título de la pieza lo aclara todo: ‘Jokes from the dark side’ (bromas desde el lado oscuro).

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición 'No sé si debería reírme de esto'. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Yara El-Sherbini en la exposición ‘No sé si debería reírme de esto’. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Yara El-Sherbini utiliza ese lado oscuro de la práctica artística para revelar cierto inconsciente, al que apela como motor de una creatividad entre siniestra y juguetona. El estreno absoluto en Valencia de ‘End of Conflict in the Middle East’ se nutre de esa mezcla de oscuridad y chispeante ingenio. Pérez Pont lo explica así: “Es el resultado de una performance en una biblioteca, donde hace desaparecer todo el interior del libro ‘Conflict in the Middle East’ a base de perforar todas sus páginas con una taladradora de papel, acabando simbólicamente con el ‘conflicto’”.

Es la manera que tiene El-Sherbini de enfrentarse a la conflictiva realidad, haciendo uso de los clichés para zarandearlos mediante sus acciones terapéuticas. De hecho, como bien explicaba Freud en ‘El chiste y su relación con el inconsciente’, el desconcierto figura entre las premisas de lo cómico. Desconcierto al que sigue cierto esclarecimiento posterior fruto de la descarga emotiva. ¿Deberíamos reírnos entonces de la propuesta que acoge pazYcomedias? Hay tiempo hasta el 18 de abril de responder a una pregunta que requiere, eso sí, ponerse a prueba.

Conflict in the Middle East, de Yara El-Sherbini. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Conflict in the Middle East, de Yara El-Sherbini. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Salva Torres

Las Diosas: figuraciones de lo femenino

VII Congreso Internacional de Análisis Textual: Las Diosas
Facultad de Ciencias de la Información
Universidad Complutense de Madrid
25, 26 y 27 de marzo de 2015

La consolidación del Dios de Occidente, monoteísta y patriarcal, vino a desdibujar un largo periodo anterior en el que las divinidades matriarcales ocupaban lugares de privilegio en sus respectivos panteones. Su estudio sigue pendiente, no sólo para ampliar el conocimiento de los universos simbólicos del pasado, sino también para mejor comprender y aquilatar la novedad que hubo de suponer la irrupción del nuevo Dios que vino a arrinconarlas en un panteón profundamente transformado por su nuevo protagonismo.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es ésta, por otra parte, una temática que cobra una especial actualidad una vez que el Dios patriarcal ha caído de la que fuera su posición de dominio. Son muchas las preguntas que desde entonces han quedado abiertas, no sólo para la antropología, sino también para la psicología y el psicoanálisis, para la historia del arte y la de los discursos de los medios de comunicación de masas, para la sociología, la política, los estudios culturales y de género…

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

La caída del Dios patriarcal, ¿constituye el punto final de la historia de los dioses o abre el campo al retorno de otras divinidades más antiguas? ¿En qué medida los discursos indigenistas, ecologistas o nacionalistas poseen resonancias mitológicas de antiguas divinidades maternas? Si el Dios patriarcal fue el pilar simbólico en el que se asentaba el prestigio de la función paterna, ¿hasta qué punto su caída dificulta la presencia y la eficacia de ésta? Y sobre todo: la construcción de la subjetividad en el mundo contemporáneo, ¿se realiza al margen de todo presupuesto mitológico o, por el contrario, actúan en él moldes mitológicos implícitos que escapan a la conciencia de los sujetos?

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Y está, por otra parte, el paisaje visual contemporáneo, tal y como se realiza en la web y en la televisión, en la publicidad, en el cine, en la literatura, la pintura y las nuevas escenografías de la música contemporánea. Todo parece indicar que en él, y con independencia de la valoración final que de ello pueda realizarse, cierta aura de divinidad inviste a las más variadas figuraciones de lo femenino.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es éste pues un territorio tan amplio como pregnante que resulta idóneo para orientar los trabajos del VII Congreso Internacional de Análisis Textual que, con el tema «Las Diosas», convoca la Asociación Cultural Trama y Fondo con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para los días 25, 26 y 27 del mes de marzo de 2015.

Como es costumbre en los congresos de Trama y Fondo, sólo existe un pie forzado para participar en él: que las reflexiones suscitadas encuentren su apoyo y verificación en el ejercicio de análisis de un determinado texto o conjunto de textos de referencia.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso 'Las Diosas' de Trama y Fondo.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso ‘Las Diosas’ de Trama y Fondo.

Arte japonés y japonismo

Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 15 de septiembre, 2014

La actual crisis económica es una de las muchas otras crisis que nos afectan, la punta del iceberg de una crisis más profunda que engloba a todas: la crisis de relación, con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea.

La crisis económica empieza desde el momento en que consideramos que la suma de nuestros actos se resuelve en cifras; o dicho con otras palabras, cuando existe una deformación peligrosa en la relación con el sentido de la posesión.

La misma alteración existe en la manera de tratar la naturaleza: los mares se convierten en cloacas, y países enteros en vertederos; los bosques son arrancados y quemados; los animales son abandonados, sacrificados o mutilados.

Una de las piezas mostradas en la exposición de Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una de las piezas mostradas en la exposición de Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

A esta crisis ecológica sin precedentes, se suma la crisis de relación interpersonal (en proporción inversa al boom de las comunicaciones), donde los otros se vuelven objeto de deseo o de miedo, en ángeles o demonios, un reflejo de esa otra relación deformada –quizá la principal-, que existe interiormente con nuestras propias ideas y sentimientos. Nos vemos con otras personas, tenemos ideas, nos asaltan sentimientos, pero no sabemos nada de unas y otras; nos limitamos a establecer preferencias, sin interés ninguno por conocer y comprender.

A pesar de todo, como si fuera un diamante bajo el carbón, existe el entendimiento de una razón de ser que da valor a lo que hacemos –o dejamos de hacer. Es la razón que nos lleva a comprender en toda su compleja dimensión la interrelación de todas las cosas. Un sentido intuitivo que desmonta el engaño de esa relación personal basada en el comportamiento binario (o funciona o no funciona) que peligrosamente se está desencadenando por impacto de la tecnología informática.

De esta razón o sentido intuitivo nos habla la muestra que el Museo de Bellas Artes de Bilbao presenta hasta el final del verano sobre arte japonés. Piezas de un arte cuya belleza se hace traslúcida precisamente por el valor de lo imperfecto, lo inacabado, lo asimétrico, el carácter pasajero de las cosas, lo imprevisto, todo aquello que desafía esa relación binaria que acabamos de mencionar.

Una de las obras de la exposición sobre Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una de las obras de la exposición sobre Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

La exposición se compone de casi trescientas piezas, en su mayoría pertenecientes al período Edo (siglos XVIII y XIX): pinturas, libros y estampas, estuches, abanicos, una de las mejores colecciones europeas de tsuba (guarda de la hoja del sable japonés), inrô (cajita que cuelga del cinturón del kimono), suzuribako (caja escritorio), objetos namban y cerámica para la ceremonia del té basada en la estética Zen. Todas ellas son piezas realizadas con técnicas distintas pero que comparten el mismo interés por la belleza de los objetos sencillos. El artista japonés, profundamente vinculado con su obra, siente los materiales como parte esencial de su vida y de su relación con el medio del que forma parte.

En Japón, el arte (gei), tiene un sentido distinto que en occidente, más trasgresor de los límites impuestos por la forma sensible. Más, o de otra manera. Es un arte que explora la materia como gen creador de vida, una estética que tantea lo que la vida pueda tener de sentido por medio del arte. O para decirlo abiertamente: por medio de la belleza. Una belleza que para estos artistas es igual a armonía, un impulso poético, un principio sensitivo que lleva a la materialización de la obra, que no tiene finalidad en sí, sino que la traspasa y va a un infinito creativo.

La belleza alude directamente a la existencia; tiene por tanto carácter ontológico: consiste en alcanzar el sentido con el todo. Este tipo de arte está basado en cualidades que, desde lo aislado o separado, sugieran o remitan a la totalidad. Y lo esencial que sugiere la totalidad es el vacío, la razón de ser de todo lo que existe.

La exposición incluye además treinta obras pertenecientes a la colección del museo donde se destaca el japonismo, la influencia que el arte japonés tuvo en el arte occidental del siglo XIX (Gauguin, Mary Cassatt, Ignacio Zuloaga) y en la abstracción y el informalismo (Tàpies, Chillida).

Ilustración de una de las obras de la exposición de Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Ilustración de una de las obras de la exposición de Arte Japonés en el Museo de BBAA. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Hélène Crécent toma vuelo en Trentatres

Prende son envol, de Hélène Crécent
Trentatres Gallery
C / Sueca, 33. Valencia
Hasta el 14 de junio

La etérea estética emanó en Occidente en el Siglo de la física. Se intentó vincular la razón con el gusto mas se hizo evidente que éstos eran dos sujetos bien dispares, así que se procedió a relacionar el gusto con una nueva función: el sentimiento. Este factor hizo que se admitiera cierto relativismo en los juicios. El arte y el sentimiento de lo bello se divorciaron así de lo normativo y lo perfecto. Se introdujeron entonces en el sentimiento artístico la gracia, lo sublime y el afamado no-sé-qué.

En la flamante instalación artística de Hélène Crécent (Pau, 1966) parece estar sonando una cautivadora orquesta con el leitmotiv del eminente Art Brut. Este sustancial concepto de leitmotiv se relaciona al viejo compositor Richard Wagner (Leipzig, 1813 –Venecia, 1883). Se trata de una melodía basada en los motivos que guían la acción y que describe los hechos, las emociones y cada uno de los sentimientos. Tentamos pues en esta muestra ese potencial creativo que la sociedad invalida con sus códigos establecidos.

Obra de Hélène Crecent. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Obra de Hélène Crecent. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Y adentrándonos en su lozana serie de dibujos bautizada con el nombre de QRCorps podremos descifrar mediante la aplicación tecnológica indicada unos tan contemporáneos códigos QR de los que brotarán poemas compuestos por la misma Crécent. Y una vez descorchados estos códigos volveremos a desenmascarar al desorden disfrazado con el traje del sistema. Ya en su momento el italiano Giambattista Vico (Nápoles, 1668 – ibídem, 1744) estableció una contraposición entre poesía y filosofía, atribuyendo a la primera fantasía y a la segunda la razón. Según Vico, “la fantasía es tan más fuerte cuanto más débil es el raciocinio”, por tanto, la poesía es más verdadera cuanto es más individual, justo al contrario que la filosofía.

A su vez, los emocionales cuerpos de mujer de esta férrea artista propalan una convulsión interior de la francesa. No oteamos pretensiones de la belleza per se ni en sus esculturas ni en sus dibujos pero en su instalación total irradia en armonía la complejidad y lo absoluto de una vida que se hace trizas recomponiéndose una y otra vez. Engalanadas con charol, tela y otros materiales industriales pero de factura artesanal hace homenaje a gloriosas mujeres de la Historia con las vestiduras rasgadas por la lucha.

En suma, Trentatres Gallery acoge la nueva exposición ‘Prendre son envol’ de la consolidada artista francesa Hélène Crécent. Con piezas inéditas al más puro estilo de la artista acudiremos a una muestra cargada de innovación, fuerza y su siempre inherente tensión expresada tanto volumétrica como bidimensionalmente y palpable en el todo del conjunto.

Obra de Hélène Crécent. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Obra de Hélène Crécent. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Bartolomé Mata

Greta Alfaro: tabaco y fantasmas

European Dark Room, de Greta Alfaro
Galería Rosa Santos
C / Bolsería 21. Valencia
Hasta el 14 de marzo

La galería Rosa Santos expone, hasta el próximo 14 de marzo, una muestra de arte fotográfico que reflexiona sobre nuestro pasado colonial: European Dark Room. A través del visor de la artista Greta Alfaro, los visitantes podrán contemplar la verdad que se esconde tras las exóticas plantaciones que se forman en la imaginación al evocar las colonias. Las instantáneas no reflejan interminables campos, sino el interior de la Fábrica de Tabacos de Madrid: oficinas desiertas donde los poderosos actuaban con el mayor secretismo, donde se forjaron abusos y corrupciones, las oscuras salas donde las élites ejercían su soberanía en una sociedad esclavista.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Cuenta la leyenda que, en 1493, un explorador volvía a su Huelva natal tras su primera expedición a las Américas. Deseoso de compartir con sus vecinos y paisanos las maravillas del Nuevo Mundo, los reunió para mostrarles una de las costumbres que había adquirido allí. Sacó unas hojas de tabaco y, para el horror de los asistentes, las prendió fuego y se las llevó a la boca, para después despedir un aro de humo. Cundió el pánico y el explorador Rodrigo de Jerez fue juzgado por brujería. “Sólo un demonio sería capaz de sacar humo por la boca”, concluyó el tribunal, y el explorador fue encerrado en las profundas mazmorras del Santo Oficio. Para cuando lo hubieron soltado, siete años más tarde, el uso del tabaco ya había comenzado la conquista del mundo entero.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

European Dark Room nos presenta habitaciones asfixiantes, misteriosas, cubiertas de marrón.  Y es que 400 kilos de chocolate fundido y aplicado sobre todas las superficies nos recuerdan la esclavitud sobre la que se sostuvo el ‘Imperio Español’. Chocolate y tabaco cobran protagonismo en esta muestra, productos estrella de América convertidos en objetos de deseo hedonistas, lujosos, pero consumidos de manera masiva y ‘democrática’ en todo Occidente. Estos dos productos son el dispositivo crítico que saca a la luz los fantasmas de nuestro pasado esclavista y colonial, un pasado que se encuentra ausente en nuestro discurso contemporáneo y merece una profunda reflexión.

Un momento de la inauguración de 'European Dark Room', de Greta Alfaro.

Un momento de la inauguración de ‘European Dark Room’, de Greta Alfaro.

Estas enigmáticas fotografías ponen de manifiesto la carencia de pensamiento crítico que existe con nuestro pasado colonial en España. Salas fantasmales, oscuras e inquietantes, son retratadas con maestría por Greta Alfaro. Como si del escenario de un auténtico thriller se tratara, los espacios cerrados y asfixiantes de cada fotografía aúnan chocolate con suciedad, placer con explotación, codicia con miseria. En cada instantánea el visitante puede reconocer una tradición de desigualdad e injusticia que forma parte de nuestra Historia.

Greta Alfaro (Pamplona, 1977) trabaja constantemente con materiales comestibles y perecederos, reflexionando sobre el interés simbólico de la comida (entendida como sustento y fuente de vida, pero a su vez como sacrificio) y el interés social (los rituales en los que participamos al cocinar y comer). En este proyecto, el chocolate es el motor crítico de nuestro pasado que nos inclina a reflexionar sobre la esclavitud, el poder y la riqueza.

Obra de Greta Alfaro, de 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, de ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Beatriz Vera

«La ciencia ficción es más difícil que la fantasía»

Sindbad en el País del Sueño
Juan Miguel Aguilera
Editorial Fantascy
De venta en liberías

Juan Miguel Aguilera (Valencia, 1960) estudió diseño industrial, pero su vocación es la de diseñar historias en mundos paralelos, tanto en el ámbito de la ciencia ficción hard como de la fantasía oriental. A esta modalidad del género fantástico pertenece su última novela, Sindbad en el País del Sueño, un magnífico relato de aventuras de corte clásico, inspirado en las leyendas de Las Mil y Una Noches. Su trayectoria lo sitúa en uno de los peldaños más altos del podio de los escritores de literatura fantástica que en Valencia cuenta con dos primeras figuras: Laura Gallego, en versión juvenil, y Pilar Pedraza, en la línea gótica.

Una de las ilustraciones del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Aguilera escribió sus primeras obras en colaboración con Javier Redal, historias enmarcadas en la ciencia ficción dura, y ambientadas en La Saga de Akasa-Puspa, una recreación de mundos y ambientes consistente y detallista. Mundos en el abismo y sus continuaciones, Hijos de la eternidad y Mundos y demonios, combinan una trama típica de Opera Space con elementos de ciencia ficción hard. El refugio muestra una gran influencia científica en biotecnología, bioquímica, comunicación entre especies o en evolución. También ha colaborado con el conocido autor Rafael Marín Trechera y participado como guionista en la película Náufragos y en el cómic Avatar. Como ilustrador ha elaborado numerosas portadas para libros de ciencia ficción.

¿Su Sindbad tiene algo que ver con el de Las Mil y Una Noches?

He jugado con la idea de que se trata del personaje real cuya leyenda dio origen a los relatos de Las Mil y Una Noches. Para ello lo he situado en esta época, en el Bagdad del califa Harún al-Rashid, en el año 800 de nuestra era. Nunca me planteé adaptar los cuentos originales, sino crear una historia nueva con este personaje legendario. El que esté interesado en las historias de Sindbad que aparecen en Las Mil y Una Noches, podrá acceder a ellas en la traducción de Vicente Blasco Ibáñez gracias a unos códigos QR contenidos en mi libro. También he usado estos códigos, que se pueden entender como notas a pie de página, para ampliar la información histórica relacionada con la época y la ambientación de la novela.

¿El País de los Sueños y los seres que lo pueblan como djinn en sus diversas variantes están inspirados en algún relato o leyenda oriental, o son fruto de su imaginación?

Los djinn son citados muchas veces en el Corán. Es más, una de las suras está dedicada íntegramente a ellos. Por lo tanto, para un musulmán devoto los djinn existen sin ninguna duda, creen en ellos como yo creo en los maoríes aunque nunca haya visto a ninguno. Según el Corán, Alá creó a los ángeles en primer lugar, pero los hizo perfectos y sin voluntad propia. Luego se le ocurrió la idea de crear a los djinn, unas criaturas menos poderosas que los ángeles pero con libre albedrío, que decidirían por sí mismos si le eran fieles o no, y les dio la Tierra para habitarla. Por fin, Alá creo al ser humano, le dio la capacidad de decidir y también le dio la Tierra, lo que hizo inevitable el enfrentamiento entre hombres y djinn. Me parece una mitología fascinante, y aún más cuando es algo real para una parte importante de la humanidad. Organizando y dándole un poco más de coherencia a estas leyendas creé la trama fantástica de mi novela, imagino que de una forma semejante a como Tolkien utilizó las antiguas leyendas centroeuropeas como base para su Tierra Media.

Portada del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Portada del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

¿Cómo combina la fantasía y la realidad en cuanto a la descripción de lugares reales como Bagdag o las costas de África?

He intentado ser lo más riguroso posible con el entorno histórico, no olvidando nunca que se trata de una novela de aventuras. Es divertido pensar que algún detalle histórico le parecerá increíble a más de uno. Por ejemplo, el personaje de Yahiz es real; escribió el Libro de los Animales del que se habla en la novela, un claro precedente a la teoría de la evolución de Darwin. La embajada de Carlomagno es real y sucedió en esa época. Carlomagno, al hostigar a los rebeldes de al-Ándalus desde el norte, se convirtió en un inesperado aliado del califa Harún al-Rashid. Mi objetivo de mezclar datos reales con fantasía es suspender la incredulidad del lector, facilitarle que se sumerja en la historia, que crea que está leyendo algo real y que así disfrute más con la novela. Es como hacer un truco de magia: es una ilusión pero parece verdad.

¿Cómo se inserta este libro en el conjunto de tu obra?

Suelo decir que soy aficionado a la ciencia ficción pero no tanto a la fantasía. Sin embargo hay un tipo de fantasía que siempre me ha fascinado y es la que leía de niño, la que está relacionada con el universo de Las Mil y Una Noches y con películas como El viaje fantástico de Simbad, con los maravillosos efectos de Ray Harryhausen, o El ladrón de Bagdad, la versión protagonizada por Sabú. Es decir: Bagdad, las aventuras de navegantes en océano Índico, los comerciantes que regatean en un mercado por el valor de unas perlas, los genios (o djinn) saliendo de una lámpara, los animales gigantescos y fabulosos como el ave Roc, los desiertos misteriosos, las noches árabes, las junglas impenetrables… Ese era el mundo de fantasía de las novelas con las que crecí y todo eso está en Sindbad en el País del Sueño. Descubrí a Tolkien mucho más tarde y aunque también me gusta no puede emocionarme igual.

Varias veces ha escrito a cuatro manos con otro autor. ¿Qué sistema utilizasen estos casos?

Es difícil. Para empezar necesitas trabajar con alguien con quien ya exista un respeto mutuo, una admiración por la obra del otro, sólo así es posible confiarse tanto como para ceder parte de tu autonomía como autor. Después de eso, lo mejor es seguir un esquema muy detallado, no puedes empezar sin tenerlo todo claro de antemano. Aun así he tenido varios fracasos, novelas que he empezado con algún compañero y que no he llegado a terminar. Pero cuando sale bien, te sientes arrastrado por una especie de sinergia que hace que todo el esfuerzo valga la pena.

Una de las ilustraciones del libro 'Sindbad en el País del Sueño', de Juan Miguel Aguilerea. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones del libro ‘Sindbad en el País del Sueño’, de Juan Miguel Aguilerea. Imagen cortesía del autor.

¿La ciencia ficción es en su opinión un apartado dentro del género fantástico o algo autónomo? Lo fantástico arrasa, sin embargo la ciencia ficción parece en punto muerto.  ¿Qué opina al respecto?

Creo que son géneros diferentes y tienen historias diferentes. La fantasía existe desde hace mucho, las novelas de caballería que leía don Quijote eran novelas de fantasía no muy diferentes a las actuales. La ciencia ficción es hija de la revolución industrial y la primera novela que podemos considerar como tal es el Frankenstein de Mary Shelley. Creo que la ciencia ficción es un género más difícil, mucha gente piensa en la saga de Star Wars cuando se habla de ciencia ficción, pero estas películas están más cerca de la fantasía que de la ciencia ficción. Blade Runner es un buen ejemplo de película de ciencia ficción, es más difícil, responde a los miedos de una época, muchas veces trata temas profundos y no suele ser tan divertida y escapista como la fantasía. Quizá por eso tiene menos éxito.

Es evidente que siente una fascinación por lo oriental y su rica y milenaria civilización. ¿Qué piensa cuando lee las noticias sobre los conflictos que asolan esa parte del mundo? ¿Por qué esos países se han quedado tan atrasados?

Tras publicar mi novela Rihla, palabra que significa viaje iniciático en árabe, me invitaron a un festival en Egipto, unos meses antes de la caída de Mubarak. Pasé el mes de junio de 2010 en el Cairo e hice buenos amigos allí. Gran parte de la documentación sobre los djinn, y la forma en la que los musulmanes los ven, la obtuve en ese viaje. Cuando volví a España seguí en comunicación con mis amigos y amigas egipcios, que a través de chats me informaban de todo lo que estaba pasando y cómo lo estaban viviendo. Muchos de ellos fueron muy activos durante la revolución y recuerdo que me emocioné a altas horas de la madrugada, cuando me contaron desde la plaza de Tahrir la dimisión de Mubarak. Me recordaron los sentimientos de alegría durante la Transición española, ese deseo legítimo de vivir en un país libre. Pero claro, entonces aparecieron los religiosos que habían permanecido agazapados durante toda esa lucha. ¿Por qué están atrasados? Porque el gran avance de occidente es la separación entre la religión y el Estado, y ese es un paso que ellos aún no han dado.

Las ilustraciones del libro son también suyas. ¿Aparte de escribir se dedica también a la pintura?

Soy diseñador. Tenía un estudio de diseño e ilustración con Paco Roca, el autor de Arrugas. La portada y las ilustraciones interiores de Sindbad en el País del Sueño las tuve claras desde el principio, formaban parte de mi imaginación mientras estaba escribiendo la novela. Hice muchos bocetos para decidir el aspecto de los djinn, quería diferenciar las distintas razas que los componen y a la vez ser fiel a las descripciones de los textos antiguos. Hice un modelo en 3d del dhow de Sindbad para orientarme en las descripciones, imaginaba la luz del puerto de Basora y también la de la jungla, y el aspecto físico de los personajes con mucho detalle. Tengo una imaginación visual y a veces intento plasmar estar imágenes con palabras y otras con ilustraciones.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco