«El español es muy, pero que muy obediente»

#MAKMAEntrevistas | Jano García
‘La Gran Manipulación’ (La Esfera de los Libros, 2020)
Miércoles 17 de junio de 2020

“El Gobierno condenó el presente para salvar supuestamente el futuro, sin embargo, condenó el presente y ha condenado el futuro de generaciones enteras“. Es una de las rotundas afirmaciones que incluye ‘La Gran Manipulación’ (La Esfera de los Libros), de Jano García. Autor de dos libros que definen su postura ideológica –’El siglo del socialismo criminal’, en dos volúmenes y muy presente en las redes–, García reconstruye una minuciosa cronología del proceso de la COVID-19 y analiza el papel manipulador de los medios, especialmente de la televisión y las redes sociales. ¿Panfleto oportunista o lúcida reflexión? En todo caso un texto polémico escrito en tiempo récord por alguien que se define a sí mismo como «liberal pragmático” y autodidacta de la historia, “gracias al privilegio de haber nacido en una época en la que el acceso a la información es más sencillo, rápido y económico que nunca”. Lo que más le fascina de ella es que, como en un inmenso bucle, “todo lo que ocurre ahora ya ha ocurrido antes”. 

Jano García no se considera activista, agitador de conciencias ni youtuber. ”Vivo de vender libros y de mis podcast. Para mí YouTube y las redes sociales son una herramienta de trabajo, nada más. Lo que ocurre es que hoy en día compartes espacio, aunque sea virtual, con el activista y el youtuber, actividad respetable donde las haya, pero no es lo mío”. El pasado noviembre creó el programa ‘En Libertad’, la voz de “los inconformistas, de los que se niegan a rendirse y están dispuestos a dar la batalla por la verdad, (…) sin estar sometidos a intereses partidistas o vendidos a conglomerados empresariales”.

Portada del libro ‘La Gran Manipulación’, de Jano García.

Se mueve con soltura por las redes sociales. ¿Por qué este libro?

Era un deber moral dejar reflejado lo que hemos vivido. Nos olvidamos pronto de las cosas y lo hemos asistido a la mayor crisis económica, sanitaria y social desde el final de la última Guerra Civil.

Acusa al Gobierno de negligencia e incompetencia. ¿La derecha hubiera gestionado mejor la crisis?

No los acuso, simplemente relato los hechos que no son opinables y que demuestran su negligencia y responsabilidad directa de la pérdida de miles de vidas. Tampoco creo que la oposición lo hubiera hecho mejor. Son multitud las Comunidades Autónomas gobernadas por ‘la derecha’ que podrían haber hecho mucho más y ninguna de ellas protegió a los ciudadanos. No escuché a ningún político alertar sobre la inminente tragedia.

¿En qué momento deberían haberse aplicado las medidas de control?

En el mes de febrero ya eran varios los países que no permitían la entrada de personas procedentes de China. La primera semana de marzo muchos países cancelaron multitud de eventos e, incluso, teníamos el caso de Italia, que nos advirtió de lo que iba a ocurrir. Ahora sabemos que el epidemiólogo jefe de Reino Unido, Ferguson, afirmó que simplemente habiendo tomado medidas restrictivas una semana antes se habrían salvado la mitad de las vidas que han perdido los británicos.

¿Por qué cree que se tardó tanto en reaccionar? 

Por motivos puramente ideológicos. El 8M es el mayor espectáculo de masas del año y había que celebrarlo sí o sí. Si ese gran show político, basado en el puro sentimentalismo barato, tuviera fecha el 25 de febrero, por ejemplo, no hubiéramos esperado tanto tiempo para tomar medidas. El que crea que no habría cambiado nada es porque es estúpido.

¿Percibe algún vínculo entre la nueva normalidad y el nuevo orden mundial?

La nueva normalidad será la del mayor control del ciudadano utilizando la excusa de la salud. Ya vemos como el Gobierno ha pedido eliminar el dinero en efectivo y, claro, hay muchos pobres de intelecto que aplauden la medida, obviando que, de ser así, estaríamos en manos de los bancos que podrían cobrarnos tasas abusivas y dejar nuestro futuro en sus manos. La combinación banca-poder político es un cáncer para cualquier sociedad.

Gente paseando con mascarillas. EFE.

¿La mascarilla bozal es una metáfora de la pérdida de libertades a la que nos tendremos que acostumbrar?

Por supuesto. Esto ha servido a muchos gobiernos para saber hasta qué punto su población es obediente, y en el caso de España se ha demostrado nuevamente que el español es muy, pero que muy obediente.

¿Comulga con las teorías que corren sobre la vacuna como medio de control total?

No. Ahora bien, yo no me la pondré cuando esté disponible. Primero que se la ponga Sánchez y su ejecutivo.

Tilda a la sociedad española de fanática y enferma. Gente sumisa y borrega que se conforma con un sueldecito, pisito y vacaciones. ¿No es una visión demasiado pesimista del españolito de a pie?

Desgraciadamente, no. Es la realidad del español medio de las últimas décadas. Franco fue de los pocos dictadores del siglo XX que murió en la cama, lo que demuestra que a los españoles no les importa vivir bajo una dictadura mientras tengan esas necesidades cubiertas. 

Han pasado tres meses desde el vértice del horror y parece que ya se ha olvidado. La gente solo piensa en volver al bar y a la playa. ¿Confirma esto su negativa visión de la ciudadanía como una masa amorfa que sólo piensa en divertirse?

Efectivamente. Antes que las bibliotecas y los comercios han vuelto el fútbol y las terrazas. Que en España haya salido más gente a protestar por el asesinato de un negro al otro lado del charco que por los 45.000 muertos por culpa de la negligencia gubernamental, demuestra que tenemos una masa podrida.

¿Se atreve a hacer alguna predicción política y económica a medio o largo plazo?

Estamos asistiendo a la muerte de Occidente. Es algo que ya viene de tiempo atrás, unos diez años, pero que esta pandemia ha acelerado. Es evidente que este es el siglo de China y el sudeste asiático. Nosotros estamos en decadencia y en la era de los derechos, mientras que ellos están en auge y en la era del trabajo duro para vivir mejor. Algunos dicen que esto ya pasó tras la Segunda Guerra Mundial y que Europa se recuperó, pero olvidan que Asia también fue duramente golpeada durante la guerra. Ahora no, ahora ellos saldrán adelante porque la mayoría de sus ciudadanos solamente piensa en trabajar más para vivir mejor y mejorar la vida de su familia, mientras que en Occidente pensamos en trabajar menos y con sobrevivir nos conformamos.

Jano García. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

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