Sobre lindes y otros colapsos

‘Atlas Mundial de Selecciones’, Juan José Martín Andrés
Galería Aural
C / Labradores, 17. Alicante
Del 25 de mayo al 1 de julio de 2017

La naturaleza crea barreras casi imposibles de salvar que han condicionado, desde los orígenes de la humanidad, incluso los rasgos de las poblaciones y actuales asentamientos. A pesar de todo, el ser humano ha ido superando estos obstáculos naturales en su afán por conocer. Ya casi no existen fronteras naturales, por lo menos no las psicológicas, pero en cambio, se han ido creando otro tipo de límites. Sin duda alguna, guerras y conflictos son fuentes de creación de barreras artificiales.

Juan José Martín Andrés nos pone sobre la pista del origen de algunas de las pugnas actuales por el territorio en su nueva exposición ‘Atlas Mundial de Selecciones’ de manera sencilla pero muy eficaz. Actualmente residente en México, el artista presenta sus últimos trabajos gráficos, mapas originales intervenidos. Originales en el sentido de que muestran las divisiones de la época para la que fueron concebidos: el siglo XX, un siglo de profundas y cambiantes demarcaciones. Si el espectador se fija, no podrá reconocer muchos de ellos, no solo por el hecho de que el artista ha ocultado con opaca tinta vastas zonas con el objetivo de deshacer el concepto territorio-nación, sino por el gran cambio  sucedido (no en términos de calidad, sino en cantidad) en cuanto a la situación de las fronteras.

'Nations of the world' Una de las obras que puede verse en la exposición. imagen cortesía Galería Aural.

‘Nations of the world’ Una de las obras que puede verse en la exposición. imagen cortesía Galería Aural.

Imperios, repúblicas, constantes anexiones o separaciones de líneas rectas son elementos que Juan José Martín Andrés recalca a través del vacío. La ausencia de dibujo sirve aquí para hacer denotar el espacio. Los cambios de perspectiva y las distorsiones permiten al artista añadir reflexión y juego. Un juego que ya adelantaban en 1980 Guattari y Deleuze, cuando teorizaron sobre la máquina de guerra y el Estado. Mientras que el primero combate por una apertura espacial, el segundo controla y marca los límites de dicho espacio. Las maniobras resultantes quedan reflejadas en el presente, en ese tablero en el que fuerzas políticas y económicas ‘juegan’, como si no estuvieran en el mundo real.

Martín Andrés proyecta una distancia que resulta complicada de pronosticar para el día a día del ciudadano, y consigue, aunque sea de forma imperceptible, que se admire el panorama desde un punto de vista de global. En un mundo donde el cerebro humano está constantemente recibiendo datos, pero que solo retiene un escaso tanto por ciento, se hace necesario y agradable el reposo y el detalle. Aún teniendo en cuenta este consejo, se advierte que, con un rápido vistazo a ’Atlas Mundial de Selecciones’, una abrumadora sensación de velocidad histórica puede recaer sobre la conciencia, provocando, casi sin remedio, una exteriorización facial de incredulidad.

María Ramis

La razón cromática de Joaquín Capa en Galería 9

‘Colores abiertos’, de Joaquín Capa
Galería 9
Conde de Salvatierra 9, Valencia
Hasta el 16 de junio de 2017

Galería 9 acoge, hasta el 16 de junio de 2016, la exposición ‘Colores abiertos’, del artista santanderino Joaquín Capa, una selección de lienzos y obra gráfica enmarcada por la propia galería, reportadora de un lúcido testimonio conceptual que perfila, perseverantemente, la idiosincrasia del trabajo de uno de los excelsos e imprescindibles artistas y grabadores españoles del último medio siglo, autor de más de ochocientas ediciones de grabado a lo largo de su extensa trayectoria.

‘Colores abiertos’ supone un ejercicio reiterativo de las claves que vienen particularizando el devenir de sus inquietudes, asentando un mapa testimonial que huye, premeditadamente, de los microcosmos de la realidad no pictórica, solidifando un sostenido ejercicio de reflexión acerca los elementos y componentes esenciales de la pintura, polarizados en torno de motivos cromáticos que gozan ya de preeminencia desde la nominación de cada una de las obras, abogando por la centralidad del color que habita, verbigracia, en ‘Círculos azules color’, ‘Gris amarillo’, ‘Yellow yellow color’ o ‘Azul oro color’.

Imagen de la obra 'Seaside', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Imagen de la obra ‘Seaside’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Concebidas como un encuentro molecular con los límites de la materia, las manchas de color formulan espacios abstractos, se erigen en filtros imperfilados de la realidad, en la que habitan las geometrías euclídeas, las circunferencias que moran, como una constante, en casi toda su obra gráfica y pictórica, a la que incorpora, como una dilatada novedad, el empleo de tonos fluorescentes que, combinados con el empleo de tonos unificados del collage, posibilitan piezas como las que pertecen a la serie ‘Variante’ -’Variante Amarilla (Frankfurter Allgemeine)’, ‘Variante Amarilla (The Times)’ y ‘Variante Dos Flo (Il Messaggeri)’, a la que debe sumarse la ‘Variante’ del periódico ABC, no presente en la exposición-.

La obra, la existencia y el oficio de Joaquín Capa debe entenderse mediante un planteamiento de equilibrios entre los céfiros informalistas que rubrican sus influjos y la evolución heterodoxa de su dominio con el grabado, técnica con la que su punta seca sobre el zinc ha propiciado sus definitivos surcos como referencia incuestionable en este universal territorio de la impresión y cuyos fundamentos -en sempiterna huida de los plúmbeos academicismos- se han transformado en sostenido magisterio internacional, de América Central a la cosmpolita ciudad de Bhopal -en el centro de la India- en la que le fue premiado en su I Bienal Internacional, o sus sucesivas visitas a la Universidad de Baroda -en el centro oeste del vastísimo país asiático-, desde los albores de los años ochenta.

La relación de Capa con el grabado se gesta desde la estocástica, desde su primigenio manejo con el dibujo a plumilla en tinta china, recién cumplida su formación pictórica en la Escuela de Bellas de San Fernando -en la que sería alumno de primer curso de Antoñito López (cálido diminutivo con el que el artista se refiere al ínclito pintor de Tomelloso)-, en pleno distanciamiento de los postulados realistas que se manejaban por la gélida Meseta Central, trufada de vetustos radiodores y otros motivos de lo consuetudinario que alimentaban el manejo con los óleos.

Imagen de detalle de la obra 'Variante Amarilla (The Times)', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Imagen de detalle de la obra ‘Variante Amarilla (The Times)’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Se revelan, entonces, la figuras del grabador de orgien griego Dimitri Papagueorguiu -erigido en referencia de la técnica y sus enseñanzas desde el madrileño Estudio Boj, por el que han transitado los más ínclitos grabadores del horizonte artístico español desde 1958, Joaquín Capa entre ellos- y el artista británico Stanley William Hayter, uno de los grabadores más relevantes del siglo XX, en cuyo taller parisino -compartiendo vecindad con el conspicuo escultor suizo Alberto Giacometti- Capa, becado por la Fundación Juan March, incursiona, a mediados de los años setenta, en los territorios del empleo del color a través del aprendizaje de la técnica que porta, homónima, el también químico y geólogo londinense.

Ambas formaciones magistrales alimentan la focalización y predilección del artista santaderino durante más de tres lustros de dedicación exclusiva con las prensas, el entintado de láminas y las suaves crestas de metal que rebaban la superficie de la obra, y no sería hasta mediados de los años ochenta cuando se reconcilia con la pintura, sobre la que vuelca toda su experiencia con el grabado y a la que nutre con la interacción de texturas y el raspado como fuente de visualización de la tela, con el fin de controlar cuanto de indómito y mórbido habita en el lienzo como soporte. Existe en Capa, en consecuencia, una estrecha consanguinidad entre el grabado y la pintura, mediante una constante metodológica que impide el simultaneismo, en tanto que el artista concibe ambos territorios como oficios distintos que requieren de postulados formales antagónicos.

‘Colores abiertos’ permite, de este modo, aproximarse al oficio del sobresaliente acerbo técnico y creativo de un artista cuya perseverante inquietud por la síntesis aditiva del color ha posibilitado la génesis de un surco de abstracción que porta consigo la firma inconfundible y estilística de Joaquín Capa.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición 'Colores abiertos', en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición ‘Colores abiertos’, en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Surcando L’Horta valenciana

‘Solcades’ de María José Planells
Galería 9
C / Conde Salvatierra, 9. Valencia
Hasta el 15 de abril de 2016

‘Solcades’ es un conjunto dinamizador de varias disciplinas que giran entorno a una misma idea. Obra gráfica, instalación, libro de artista e incluso una acción performática, son los enclaves que la artista utiliza para poner en valor a la mujer desde una perspectiva que podría resultarnos muy cercana. Mezclando técnicas de grabado como el grabado calcográfico, la litografía, el linograbado o la xilografía, Planells consigue crear texturas que hacen de su estética algo reconocible.

Tomando la premisa de que las mujeres han sido, desde siempre, las responsables de aportar alimentos y cuidados a los hijos, María José Planells forma un discurso de visibilización de este papel. Una verdad que ha sido, en muchas ocasiones, olvidada y menospreciada. De este modo, tomando como referencia próxima a las mujeres de L’Horta de Valencia plantea un recorrido expositivo en el que desea crear una dualidad continua entre el cuerpo humano y la naturaleza. De ahí que prácticamente todas sus piezas posean ese carácter natural que se ve claramente reflejado en obras como ‘Celular I’ (2016) o ‘Petjada arrel’ (2014).

'Celular I' (2016) Litografía. Imagen cortesía de la galería.

‘Celular I’ (2016) Litografía. Imagen cortesía de la galería.

El título de la exposición se toma de una de las piezas centrales, ‘Solcades’ (2016), que podría resumir perfectamente el doble significado de toda la exposición. Dicha pieza se compone de una litografía y fotolitografía que se expande por el suelo, escribiendo con tierra oscura la palabra que parece repetirse: solcades. Esta obra parece haber sido elegida para explicar el conjunto de la exposición.

Se recoge de ella un un doble significado relacionado con la palabra. El grabado, como técnica principal, lleva implícito una hendidura en el papel, un surco que, al finalizar, acabará conformando la obra. Al mismo tiempo, a raíz del sugerimiento continuo de lo agrícola que la artista no olvida en ningún momento, se forma la imagen mental de un surco de tierra que va tomando forma conforme observamos la exposición. Desde luego, la artista Maria José Planells ha conseguido dejar huella con sus leves y etéreos grabados.

'Solcades' (2016) Litografía y fotolitografía. Imagen cortesía de la galería.

‘Solcades’ (2016) Litografía y fotolitografía. Imagen cortesía de la galería.

María Ramis

El MuVIM, contra el pensamiento único

Presentación de los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia
Rafael Company y Francesc Tamarit
Diputación de Valencia

Xavier Rius, diputado de Cultura, presentó a los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia, Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente, como “personas de la casa”. Sus predecesores en el cargo, Francisco Molina y Joan Gregori, también lo eran. Al menos así fueron presentados en su momento. ¿La diferencia? Que ahora, según se desprendió de las palabras de Rius, los directores gozarían de total independencia, libres de las injerencias políticas habidas en muchos casos hasta la fecha. Rafael Company, al tomar la palabra, fue más lejos al señalar que el MuVIM impulsará el debate social, pudiendo incluso “resultar una entidad incómoda para los abanderados del pensamiento único”.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Company, que fue quien dirigió el MuVIM en su nacimiento hace ya 14 años, pretende volver a los orígenes de un museo caracterizado por la exposición de obra gráfica, carteles y fotografías precisamente enmarcadas en la Ilustración y la Modernidad de la que hace gala el nombre de la institución museística. De esta forma, Company, que fuera alumno aventajado de Román de la Calle, su sucesor en el cargo en aquellos tempranos días del MuVIM, parece igualmente querer recuperar lo que tantas veces promovió su mentor: que no hubiera exposición, sin reflexión.

Francesc Tamarit, director del Museu d'Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit, director del Museu d’Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit viene a reemplazar a Joan Gregori, quien a su vez reemplazó hace bien poco a Joan Seguí, al frente del Museu d’Etnologia. En este caso, navegará por aguas menos turbulentas que las del MuVIM, por cuanto Seguí ha gozado durante los ochos años que ha dirigido el museo de un reconocimiento al que se sumó el propio Tamarit. De hecho, desembarca con la idea de seguir interpretando la cultura popular valenciana, al tiempo que se profundiza en el estudio de sus valores vigentes. Puso un ejemplo: el planteamiento de una exposición acerca de si nuestros antepasados eran más ecologistas que los ciudadanos actuales.

Xavier Rius quiso dejar claro que la dirección de ambos museos estaba ahora en manos de “profesionales con experiencia” y, sin duda, “personas de la casa”. Y lo justificó diciendo: “No podemos buscar fuera lo que tenemos dentro”. Sobre todo después de responder a la pregunta de por qué no se han sacado ambas plazas a concurso público, alegando que la Diputación de Valencia no puede hacerlo porque “la tasa de reposición impuesta por el Gobierno central es cero”.

La presentación de Company y Tamarit vino acompañada de cierta declaración de intenciones acerca de la “transversalidad” entre los distintos organismos culturales de la Diputación, de “recuperar la valencianidad”, así como “redescubrir el riquísimo patrimonio artístico de la Diputación de Valencia”. También José Miguel Cortés, director del IVAM, apostó al tomar el cargo en sustitución de Consuelo Císcar por potenciar el valioso patrimonio artístico con el que cuenta el museo valenciano de arte moderno. La necesidad, por aquello de la crisis económica y, sin duda, de la propia convicción en lo que se tiene, transformándose en virtud.

De la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’, auténtica joya del MuVIM impulsada originariamente por quien ahora vuelve a tomar las riendas del museo, dijo Company que se abrirá “a la mayor brevedad posible”. Problemas derivados de la licitación pública destinada a renovar sus contenidos, han obligado a mantenerla cerrada más allá del tiempo previsto.

De izquierda a derecha, Rafael Company, Maria Josep Amigó, Xavier Rius y Francesc Tamarit.

De izquierda a derecha, Rafael Company (MuVIM), Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, diputado de Cultura, y Francesc Tamarit (Etnologia).

Salva Torres

Las catedrales de Manuel Jorge

Catedrales, de Manuel Jorge
Galería Isabel Bilbao
Avenida Ausiàs March, 9-11. Jávea (Alicante)
Hasta el 11 de septiembre de 2015

El Museo Soler Blasco, la Casa del Cable y Ca Lambert, son los tres espacios municipales de Xàbia/Jávea, en donde se darán cita alrededor de 200 obras de Manuel Jorge y que representan una parte de las más de 2000 obras que forman la colección de la Fundación Manuel Jorge.

Con motivo de la magna exposición y en colaboración con la Fundación Manuel Jorge, Isabel Bilbao Galería de Arte expone una serie expresamente pensada para serigrafía de temática y título Catedrales. Consta de una treintena de obras cuya tirada varía entre 10 a 25 ejemplares firmados y numerados. Esta serie se convierte en la única creación bidimensional de Manuel Jorge a la venta hasta el momento, dada su voluntad y la de la Fundación de que la colección permanezca unida.

Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao, por cortesía de la galería.

Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao, por cortesía de la galería.

La colección de la Fundación Manuel Jorge consta de más de 2000 obras entre las que se incluyen bocetos, dibujos, pinturas y varias series de obra gráfica. En sus archivos figuran esbozos, planos y fotografías de toda la obra arquitectónica realizada por Manuel Jorge desde 1959. La fundación, garante de la obra de Manuel Jorge, realiza diversas actividades, programa exposiciones y edita publicaciones sobre los trabajos del arquitecto pintor.

Manuel Jorge nace en Chantada (Lugo) en 1929. En 1959 obtiene el título de Arquitecto Superior y en 1965 el de Doctor Arquitecto. En 1960, vive y pinta en Menorca y en 1961 expone en la Galería Biosca de Madrid, dirigida en aquel entonces por Juana Mordó.

Durante el año 1961 se traslada a Cadaqués (Girona) donde conoce a la pintora finlandesa, Christina Snellman, quien pronto se convertiría en su esposa. A partir de 1963, Manuel Jorge y Christina Snellman se instalan en Jávea (Alicante) donde erige sus primeros proyectos arquitectónicos.

En 1975 se trasladan -Manuel y Christina- a París (Francia). Viven y pintan en la Cite Internacionale des Arts, fundada en los años cincuenta según una idea de Eero Snellman, el padre de Christina. Viajan por España, Escandinavia, Inglaterra, Italia, Rusia, Grecia, Centro Europa, los Estados Unidos de América, Egipto, Arabia Saudí, Australia…

A partir de mediados de los setenta el matrimonio alterna su vida en Jávea con viajes a Finlandia y otros países y ciudades del mundo. Manuel ha combinado desde entonces sus dos pasiones: la arquitectura y la pintura; siempre al lado de su mejor amiga y compañera, Christina.

Tarjeta de presentación de la exposición Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao. Cortesía de la galería.

Tarjeta de presentación de la exposición Catedrales, de Manuel Jorge, en Isabel Bilbao. Cortesía de la galería.

 

Moisés Yagües, artista de cabezas

Cabeza de artista, de Moisés Yagües
Centro Internacional de la Estampa Contemporánea
Rúa do Castro, 2. Betanzos (A Coruña)
Hasta el 26 de febrero, 2015

La serie de Moisés Yagües (Molina de Segura, Murcia, 1972), ‘Cabeza de artista’  presenta obras gráficas realizadas con la técnica tradicional de la punta seca pero iluminadas a mano. Yagües propone una visión irónica del mundo del arte, tratado con humor y un aire festivo.

Autodidacta, su formación en la gráfica y la ilustración se ha perfilado gracias a becas y estancias de formación, entre ellas en el Centro de Arte Guanlan de Shenzhen en China, en Casa Falconieri de Cerdeña, en la Fundación Pilar y Joán Miró de Mallorca o en el CIEC de Betanzos. Además, compagina su faceta como artista con la docencia artística en Educación Infantil y Ciclo de Primaria.

Cabeza Bacon, de Moisés Yagües, en el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea de Betanzos (A Coruña). Cortesía del autor.

Cabeza Bacon, de Moisés Yagües, en el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea de Betanzos (A Coruña). Cortesía del autor.

Este contacto con los más pequeños se trasluce en el espíritu libre de sus obras y en los peculiares nombres que las identifican. Además de su participación en muestras colectivas nacionales e internacionales (entre ellas la 28ª Bienal de Arte Gráfico de Ljubljana y la bienal IEEB5 de Bucarest), ha recibido reconocimientos como el Segundo Premio en el XXXIV Premio Internacional Carmen Arozena, el primero en el IX Certamen de Creación Joven de Almería, el Premio de la Calcografía Nacional en 2007 o el Premio Corzón en los XVI Premios Nacionales de Obra Gráfica del Museo de Marbella.

Moisés Yagües, trabajando en su estudio. Imagen cortesía del autor.

Moisés Yagües, trabajando en su estudio. Imagen cortesía del autor.

Moisés Yagües entiende el arte como un arma cargada de crítica e ironía, como un juego pero que hay que tomarse muy en serio. Ha mostrado su obra en ferias de arte contemporáneo como ArtMadrid, JustMad, Estampa, Chaco (Chile), Artelisboa (Portugal), AAF Hamburgo/London/Bruselas, Contemporary Art Ruhr(Alemania). Ha expuesto en galerías de España, Alemania, EEUU, Japón.

Su trabajo ha sido seleccionado para bienales como las ya citadas XXVIII Bienal de Arte Gráfico de Ljublljana (Eslovenia) y IEEB5 de Bucarest (Rumanía),  además de Münsterlandfestival pArt.3 Lüdinghausen (Alemania). Su obra forma parte del Centro Internacional del Arte Gráfico de Ljubljana (Eslovenia), Museo Kloster Bentlage (Alemania), Museo Burg Vischering. Lüdinghausen. (Alemania),Guanlan Print. Shenzhen.(China), Calcografía Nacional (Madrid), Fundació Pilar i Joan Miró (Mallorca), Museo de grabado de Acqui Terme (Italia), Museo del Grabado Español Contemporáneo (Marbella), Fundación CIEC. Betanzos. (A Coruña) y Fundación Casa de la Moneda(Madrid), entre otros.

Picasso en el taller, de Moisés Yagües, en el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea de Betanzos (A Coruña). Cortesía del autor.

Picasso en el taller, de Moisés Yagües, en el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea de Betanzos (A Coruña). Cortesía del autor.

Las afinidades electivas de Sean Mackaoui

Unchained, de Sean Mackaoui
Set Espai d’Art
Plaza Miracle del Mocadoret, 4. Valencia
Inauguración: miércoles 24 de septiembre, a las 20.00 horas
Hasta el 15 de noviembre, 2014

Set Espai d’Art comienza su temporada expositiva presentando el último proyecto de Sean Mackaoui (Lausanne, 1969). ‘Unchained’ es un recorrido por las múltiples y extrañas formas del “amor” entendido bajo los prismas de un artista atípico y sagaz como Sean Mackaoui.

Obra de Sean Mackaoui en la exposición 'Unchained'. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Sean Mackaoui en la exposición ‘Unchained’. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

Asomarse a sus obras es descubrir el territorio sorpresa donde conviven imágenes que nunca antes estuvieron juntas, en este sentido, su modo de trabajar parece muy similar al poético. Mackaoui es un poeta de la tijera, no hay nada mecánico en su forma de proceder, sino que cada asociación ha pasado previamente por el filtro del conocimiento y la razón para expresar exactamente lo que quiere decir o para dejarse sorprender por lo que las piezas dicen en sus afinidades electivas.

Obra de Sean Mackaoui en la exposición 'Unchained'. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Sean Mackaoui en la exposición ‘Unchained’. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

El “encuentro fortuito” de las imágenes extrañas, recortes de prensa, revistas antiguas, palabras de diferente tipografía que el artista reúne y guarda ha dado lugar a 20 collages en una explosión de sentido. Se eligieron 15 imágenes que fueron intervenidas hasta encarnarse en una suite de obra gráfica original con tiradas limitadas.

Esta manipulación ha permitido que el artista juegue con las dimensiones de las piezas, lo que supone que por primera vez la relación entre el artista, su obra en papel y el espectador se sale de sus márgenes habituales. El resultado es que se nos permite que entremos frontalmente en las desconcertantes y múltiples lecturas que el amor tiene en el apasionante universo Mackaoui.

Obra de Sean Mackaoui en la muestra "Unchained'. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Sean Mackaoui en la muestra “Unchained’. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

Cada pieza cuenta un relato y muestra esos otros sentidos de las cosas y el sentido del humor que anida en casi todo cuando se sabe mirar más allá de los significados conocidos.

La producción de las obras, que se realizó en estrecha colaboración entre el taller Benveniste Contemporary con Sean Mackaoui y Tamsin Wilkinson Editions a lo largo del verano de 2014 en Madrid, se muestra por primera vez en Set Espai d’Art antes de comenzar un viaje que las llevará por otras ciudades del mundo.

 

Obra de Sean Mackaoui en la exposición 'Unchained'. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Sean Mackaoui en la exposición ‘Unchained’. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

SET cumple 10

Javi Moreno, Juan Olivares, Cristina Almodóvar, Rubén Tortosa, Ibán Ramón, Isidro Ferrer, Lukas Ulmi, Sara Sanz, Sean Mackaoui, Sergio Barrera, Andreu Alfaro, Chema Madoz.
Set Espai d’Art
C/ En Grenyó, 7. Jávea (Alicante)
Inauguración: 12 de julio, 20 h.
Hasta el 30 de agosto de 2014

Set Espai d’Art celebra sus primeros 10 años en su sede de Jávea (Alicante). Para festejarlo inaugura una exposición colectiva con algunos de los artistas representados por esta galería, con piezas especialmente seleccionadas, a través del dibujo, pintura, fotografía, escultura, instalación y obra gráfica.

Fachada de Set Espai d'Art en el casco antiguo de Jávea (Alicante). Imagen cortesía de la galería.

Fachada de Set Espai d’Art en el casco antiguo de Jávea (Alicante). Imagen cortesía de la galería.

Trazas, la materia se resiste

Trazas, exposición colectiva de obra gráfica
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 12 de octubre

La ‘arqueología industrial’ de Antonio Alcaraz pugnando con ‘el proceso’ kafkiano de Alejandro Rodríguez. O ‘el supermercado de las emociones’ de Óscar Mora librando similar batalla con ‘el proyecto para prisión abandonada’ de Patricia Gómez y María Jesús González. He ahí las diferentes huellas o rastros a seguir de la exposición ‘Trazas’, conjunto de obra gráfica de 18 artistas comisariada por Juan Bautista Peiró que se muestra en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Hablamos de propuestas diferentes que se relacionan entre sí por el vínculo de la materia que se resiste. Todas esas huellas, que los diferentes artistas de ‘Trazas’ representan en sus obras, evocan los sucesivos intentos por domeñar la materia y las igualmente continuas resistencias de ésta por escapar a la racionalidad de quien se atrevió con ella. El paisaje industrial de Alcaraz, pensado en su día para seguir desarrollando cierta productividad, se yergue de pronto autónomo, mostrando lo real de sus estructuras abandonadas.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Lo mismo le sucede a los trozos de muro sobre tela negra de Gómez y González, vestigios de una prisión que encerró a los hombres culpables de violar ciertas leyes, para exhibir su lacerante materia. Los siniestros rostros de Alejandro Rodríguez van en esta misma dirección mortificante, que Óscar Mora ironiza con sus 600 cajas de cartón de serigrafía estampada, antesala de aquella materia convertida en banal espectáculo.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

‘Trazas’ es una exposición de obra gráfica que delata ese vaivén de la modernidad impulsora del orden racional que, a modo de reverso, muestra las huellas de la materia que se resiste a ser configurada bajo estrictos parámetros lógicos. Por eso hay xilografías, grabados, papel tallado a mano, serigrafías, instalaciones y proyecciones mostrando, desde diferentes puntos de vista, esa constante relación entre la materia sometida y su huella como depósito de rastros más profundos.
Jonay N. Cogollos recoge esas huellas en su ‘Street marks’, conjunto de 24 piezas que tomando a la calle como referencia evoca signos de pinturas ancestrales. Eva Mengual y Laura Pilar Delgado se hacen eco de ciertas huellas negras derivadas de cierta impresión, en el doble sentido del material que sirve de base expresiva como del impacto que provoca su rastro. Rubén Martínez convierte el ‘EON’ en la proyección de magmáticas formas, que Miguel Ángel Ríos transforma en abstractos cuadros mediante el grabado calcográfico.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Marta Blasco toma el cuerpo semidesnudo de una joven para mostrar de forma velada su figura, próxima a desintegrarse en el fondo matérico del que parece proceder o a punto de ser engullida por él. Los ‘tres cuerpos, tres tumbas’ de Rosell Meseguer, junto a sus 21 piezas de grafito sobre papel, siguen el mismo rastro de esa materia resistente al servicio de su instrumentalización simbólica.
Manuel Blázquez, Frédéric Coché, Altea Grau, Susana Guerrero, LUCE, Rubén Martínez y María José Planells muestran diversas formas de acceder a esa huella de lo humano, a veces demasiado humano, en combate con la naturaleza interior y exterior que nos conforma. ‘Trazas’ que merece la pena rastrear para que ‘el supermercado de las emociones’ que Óscar Mora revela adquiera el estatuto superior del sentimiento no fingido.

Instalación de Óscar Mora en la exposición 'Trazas'. Centro del Carmen.

Instalación de Óscar Mora en la exposición ‘Trazas’. Centro del Carmen.

Salva Torres