Barbar: «Mi cuerpo podría llevar un tatuaje doloroso»

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Barbar (Barbora Kysilkova)
‘La pintora y el ladrón’ (‘The Painter and the Thief’), de Benjamin Ree
Con Barbar (Barbora Kysilkova) y Karl-Bertil Nordland
102′, Noruega | Medieoperatørene, VGTV y Tremolo Productions (2020)
Premio del público de Atlàntida Film Fest | Filmin
Jueves 17 de septiembre de 2020

Si “es extraño, pero es verdad. La verdad es cosa extraña; más extraña que la ficción” –aseveraba el poeta londinense Lord Byron (1788-1824)–, cierto es que bajo esa epidermis insólita habitan, en ocasones, certezas que adquieren un excelso carácter semántico, enalteciendo así la superficie de los hechos sobre el ingenio de la imaginación.

Y tales apreciaciones bien pudieran sintetizar las inquietudes primeras (y últimas) que provoca en los espectadores ‘La pintora y el ladrón’, un impecable y sobrecogedor documental del cineasta noruego Benjamin Ree –reciente premio del público en la décima edición de Atlàntida Film Fest (Filmin)–, quien radiografía durante tres años la singularísima relación entre la pintora hiperrealista checa Barbar (nombre artístico de Barbora Kysilkova) y Karl-Bertil Nordland, un joven drogadicto que, junto a un narcotizado compañero de hurto, roba dos cuadros emblemáticos de la artista (entonces afincada en Noruega) en una galería de Oslo.

Un inopinado suceso que exhorta a Barbar a ponerse en contacto con el ladrón de sus piezas (tras el subsiguiente juicio) con el fin de realizar un retrato del incógnito delincuente, fraguándose, a partir de entonces, un lírico y epopéyico vínculo artístico y emocional –de compartidas vulnerabilidades– aupado por la inteligente naturaleza compositiva de Ree para secundar la desigual evolución de sus protagonistas.

A la postre, ‘La pintora y el ladrón’ se revela en mirífico retrato de vicisitudes y transformaciones frente al que situarnos en compañía de Barbar, quien ahonda y reflexiona acerca de las complejidades de su relación y de su obra en la siguiente entrevista para MAKMA.

¿Cuál fue tu impresión al conocer el interés del cineasta Benjamin Ree por vuestra, entonces, incipiente historia en común? ¿Ratificó, de algún modo, tu primera inquietud sobre Karl-Bertil Nordland?

Esta es una pregunta bastante complicada (pero gracias por ello). En el momento en que Benjamin entró en nuestras vidas, nos hemos reunido con Bertil unas cuatro veces. Se puede decir que estábamos al comienzo de algo que luego ha confirmado su condición de amistad. El hecho que nos unió –el robo de arte– no es una forma muy común de cómo encontrar un nuevo amigo (no hace falta decir un alma gemela), pero sucedió. Sería una ingenua si negara que el interés de un cineasta ha añadido una capa extra que nos ha unido aún más.

¿Coincides con Ree en que las sesiones de grabación se transforman y evolucionan, cobrando profundo sentido como lírico documento cinematográfico, tras la inesperada y emotiva reacción de Bertil ante su retrato en ‘The Pussy In You’?

No soy cineasta ni soy lo suficientemente nerd del cine como para planteármelo desde esa perspectiva. Pero puedo darte una idea de lo que significó para mí, como pintora, ese momento en el que Bertil vio su retrato.

Uno alberga dudas constantes de si la obra de arte tiene sentido para continuar, si es lo suficientemente buena. Especialmente, cuando no eres recibida con mucho interés por parte del mundo del arte y luchas en todos los niveles existenciales (la mayoría de los artistas, realmente, no viven del aire).

La reacción de Bertil me dejó sin aliento (seguro que eso no paga el alquiler y no elimina todas mis dudas, pero entendí que tiene sentido seguir haciendo lo que creo que nací para hacer). Vio algo en esa pintura y solo él sabe qué fue lo que le sucedió. Probablemente, tocó una vieja cuerda oxidada y polvorienta dentro dentro de sí. Meses después, Bertil me dijo que ese momento y ese cuadro le hicieron sentir, por primera vez, que lo veían. Esa es una de las capacidades que el arte puede ofrecer.

Karl-Bertil Nordland y Barbar se abrazan frente a la obra ‘The Pussy In You’, durante un instante del documental. Fotografía cortesía de Atlàntida Film Fest.

¿Eras consciente de haber sido partícipe y responsable de una secuencia emocional y audiovisualmente transmutada en una epifanía personal?

Participar (en un documental) y ser responsable son dos cosas distintas. Muchas de las escenas grabadas eran extraordinarias, lo que no es inusual con Bertil alrededor.

De todos modos, en esos momentos no hay espacio en tu mente para tener en cuenta la presencia de la cámara. Además, Benjamin Ree, quien a menudo desempeñaba el papel de fotógrafo, es una persona sumamente sensible y sensata que tiene una habilidad asombrosa para convertirse en una persona invisible mientras filma.

Si hablamos de responsabilidad, entonces sí, me sentí, y todavía me siento, responsable de mis acciones como ser humano y como pintora. La amistad también es un contrato de responsabilidad, pero esa es otra historia.

El primer plano reflexivo de la película ofrece un recorrido ascendente de reconversión de Bertil, de los sótanos turbios de las adicciones a la superficie de la sobriedad, material y vigoréxica. Sin embargo, para un espectador avezado, el trayecto más inquietante y complejo reside en tus propias vulnerabilidades y, por extensión, en tu obra artística. ¿Estás de acuerdo?

No me atrevo a poner una palabra en boca de ningún espectador. Se puede comparar con diferentes perspectivas sobre una pintura: tantos espectadores, tantas interpretaciones y preferencias.

Esta película no trata, en mi opinión, acerca de cuál de los personajes desea ganar. Estás invitado a unirte a tres años de la vida de Bertil y mía (y de algunas personas importantes más), lo que implica tanta complejidad como la propia existencia. Uno influye en el otro y viceversa. No es una historia de la pintora y el ladrón; es una historia de seres humanos que se cruzan en los caminos de los demás y comienzan a caminar juntos. Difícilmente seríamos iguales el uno sin el otro.

Pero gracias por la borrachera de ego, si tu atención se centra en la lucha de la pintora.

Karl-Bertil Nordland y Barbar en el estudio de la artista durante un instante del documental. Fotografía cortesía de Atlàntida Film Fest.

Si Bertil Nordland porta consigo, tatuado en el pecho, “Snitchers Are A Dying Breed” (“Los delatores son una raza moribunda”), instituido en un vestigio indeleble de su pasado, ¿qué sentencia podría evocar o definir, hasta ahora, tu devenir existencial como artista?

Amo, realmente, ese tatuaje de Bertil (ahí está expresada la máxima lealtad). Amo esta cualidad suya. El siguiente momento está grabado en mi memoria para siempre: invito al ladrón de mis obras a mi taller, para pintarlo. Tengo interés por los tatuajes en general, pero, en ese momento, especialmente por los suyos, por lo que le pedí que se quitara la camisa. Allí estaba, en su pecho. En ese instante entendí que, incluso si quisiera, nunca obtendría una respuesta sobre el paradero de mis pinturas.

Creo que mi cuerpo podría llevar un tatuaje doloroso (“painthing”). Por cierto, Bertil se ha hecho un nuevo tatuaje recientemente: en su bíceps izquierdo –que crece junto con su pasión por levantar pesas–, dice “Barbar”. Así que, finalmente, me introduje debajo de su piel…

En ‘El retrato de Dorian Gray’, de Oscar Wilde, Lord Henry sentencia frente al joven que “ése es uno de los grandes secretos de la vida: curar el alma por medio de los sentidos, y los sentidos por medio del alma. Usted es una criatura asombrosa. Sabe más de lo que cree saber, pero menos de lo que quiere”. ¿Consideras que este diálogo, reconvertido en afamado aforismo, permite sintetizar vuestros respectivos trayectos a lo largo del documental?

El diálogo que he iniciado con Bertil está lejos de llegar a su fin. No puedo permitir que mi musa se duerma, ni tomaré de él más de lo que él me permita. Aunque creo que me he ganado su confianza (como ser humano y como pintora) y me permite profundizar más. A veces, es como caminar sobre una fina capa de hielo, pero la obra pictórica debe ser lo suficientemente fuerte como para manejarlo (y justificarlo). Seguro que todavía sé menos de lo que quiero.

«(…) para sanar el alma por medio de los sentidos y los sentidos por medio del alma». Me gustaría saber cuál podría ser el comentario de Bertil sobre ello.

En cuanto a la pasión de Lord Henry por la belleza: la belleza trasciende la muerte. No es necesario hacer tratos semejantes con Fausto.

¿Confías en que ‘La pintora y el ladrón’, que se ha granjeado un sobresaliente refrendo de crítica y público, permita situar tu obra pictórica en un marco semejante? ¿Has recibido propuestas y ofertas de galerías de arte desde su estreno en Sundance a principios de año?

Cada forma de arte tiene un escenario diferente para mostrarse. En nuestro tiempo, es mucho más fácil y accesible ver una película que encontrar el camino hacia una galería de arte. Sin embargo, estas dos formas de arte, el cine y la pintura, se han encontrado en nuestra película. He estado recibiendo muchos mensajes de diferentes lugares del mundo. Un tipo de ellos puede expresarse del siguiente modo: “Nunca me ha interesado el arte. Nunca ha estado en mi pensamiento. Pero esto ha cambiado después de ver ‘La pintora y el ladrón’”.

Verás, lo más probable es que estas personas nunca hayan estado en una exposición, nunca hayan considerado el arte como algo a lo que prestar atención. Para mí es abrumador hacer ese cambio en su forma de pensar. Tener a un guardia de prisión de Estados Unidos que coge el dinero extra del presupuesto familiar para comprarme una obra de arte, simplemente porque se da cuenta de lo que el arte hace y significa para él.

El mundo de las galerías es algo diferente. Sus reglas y políticas siguen siendo un pequeño enigma para mí. Mis siete años de experiencia en la escena artística de Berlín me han dado una idea. Hay que seguirle el juego, ser bueno para vender y presentarse, tener red y contactos, y yo, realmente, no podría mezclarme con todo eso, así que prefiero quedarme en mi taller y pintar, en lugar de ir a otro vernissage.

Los galeristas suelen tener una soberbia que supera al inseguro orgullo de los artistas. Quizás la película pueda cambiar las reglas del juego. Ya veremos.

¿Qué nuevas series o proyectos pictóricos atesoras en marcha?

He estado trabajando, recientemente, en una nueva serie de pinturas llamada ‘MANIKARNIKA’.

En la ciudad santa de Varanasi, en la India, se encuentra Manikarnika Ghat, junto al río Ganges. Es el lugar definitivo donde la muerte estrecha su mano con la vida, de una manera tan alegre. Un lugar donde se incinera a los hindúes después de que su alma abandone el cuerpo. Un lugar repleto de rituales, aceptación, celebraciones y hogueras activas durante las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.

Pasé muchos días y noches en medio de ese torbellino recolectando imágenes, olores y formas de entender cómo se concibe la muerte en esa cultura. Y debo decir que mi paleta nunca ha sido tan colorida como ahora, que estoy trabajando en este proyecto.

tatuaje, Barbar,
La artista checha Barbar junto a su obra ‘Madonna Pruina’. Fotografía cortesía de la artista.

Jose Ramón Alarcón

Resistencias invisibles en Fundación La Posta

La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación
Be Andr y Regina de Miguel
Fundación La Posta
C / Pintor Fillol, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero, 2015

Uno de los aspectos claves para entender el mapa de conocimiento proyectual trazado en la Fundación La Posta es el diálogo entre arte, tecnología, ciencias sociales y arquitectura. Este marco de actuación multidimensional genera sinergias capaces de plantear las cuestiones más importantes en la actualidad y en ese contexto nos sentimos capaces de aportar algo al discurso cultural actual como una organización constituida sin ánimo de lucro. Esta nueva forma de multi-dimensionalidad es, en palabras de Mosquera “una prisión sin muros”, y nos recuerda que el mejor laberinto en el mundo es el desierto y que en la mayor parte del siglo XXI los artistas han encontrado refugio entre sus espacios olvidados.

Con la atención puesta en ese diálogo entre disciplinas que tiende a generar la tensión necesaria para la creación y que de alguna forma define y tamiza las identidades de los actores culturales del siglo XXI, he esbozado ‘La Resistencia Invisible de lo Cotidiano’, una iniciativa que se completa con dos exposiciones (La Resistencia Invisible de lo Cotidiano I: Reificación / La Resistencia Invisible de lo Cotidiano II: Equívoco) y que persigue habilitar esos espacios generados entre diferentes territorios del conocimiento para hacerlos visibles y respirables.

Imagen del video de Regina de Miguel en la exposición 'Las resistencias invisibles de lo cotidiano I: Reificación'. Fundación La Posta.

Imagen del video de Regina de Miguel en la exposición ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación’. Fundación La Posta.

Creo firmemente en la capacidad del arte como elemento transformador en cualquiera de los ámbitos de la vida, pero esencialmente del tejido social. Admiro la capacidad que posee para vehicular pensamientos y sensaciones que de otra forma no serían incorporados ni estructurados como componente estética y experiencial particular. Esta relación entre arte, la cotidianeidad y la resistencia entre equivalentes y no entre opuestos, me ha llevado a plantear una serie de diálogos entre artistas que trabajan aspectos relacionados con esos procesos.

En un momento social muy comprometido, donde la estructura se desmorona y el sistema muestra demasiadas heridas abiertas, la idea de una resistencia invisible que fluye desde los trabajos seleccionados sirve como reactivo de la función transformadora del arte. He buscado establecer un diálogo entre agentes que se mueven en un entorno global pero que alcanzan a resolver a través de sus trabajos problemas específicos. Esas “diferencias similares” permiten que los trabajos aborden perspectivas diferentes sobre temas comunes generando voces individuales totalmente integradas en un proyecto conjunto.

Obra de Be Andr en la muestra 'La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación'. Fundación La Posta.

Obra de Be Andr en la muestra ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I: Reificación’. Fundación La Posta.

Los artistas invitados a formar parte de la primera parte del proyecto son Be Andr y Regina de Miguel, ambos afincados en Europa -Andr en Londres y de Miguel en Berlín- y con lugares de procedencia distintos a los lugares en los que viven y trabajan. El hecho de ser artistas habituados a desenvolverse en un entorno ajeno al de sus lugares de procedencia -Andr es noruego y de Miguel es española- les ha permitido trabajar desde esa mirada global condicionada por factores locales ajenos.

Sin duda el poder de la migración ejerce una influencia excepcional a la hora de establecer nuevos códigos con los que evaluar y situarse en el mundo. Regina de Miguel y Be Andr son capaces de restaurar mediante su obras cuestiones necesarias relativas a los códigos culturales, científicos o textuales hegemónicos y pretendidamente consolidados. Ambos artistas, desde lugares estéticos y conceptuales diferentes, se acercan a esa resistencia invisible que genera la duda de lo establecido y no elegido, planteándose cómo sacrificar parte de lo aprendido para evocar nuevas situaciones que transforman la realidad, ya sea la suya, la nuestra o la que compartimos.

Imagen del video de Regina de Miguel que forma parte de la exposición de Fundación La Posta.

Imagen del video de Regina de Miguel que forma parte de la exposición ‘La resistencia invisible de lo cotidiano I. Reificación’. Fundación La Posta.

Juan Fabuel

«La política de Wert es de las más nefastas»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

The Architect is present

The Architect is present. De la arquitectura del espectáculo a la arquitectura de la razón.
Museo ICO
C/ Zorrilla, 3. Madrid
Hasta el 18 de mayo de 2014

Esta innovadora exposición, The Architect is Present, desvela las claves de un futuro arquitectónico, ya presente… en que el barro, el bambú, la madera, la cerámica y los elementos reutilizados son los componentes de la revolución de una nueva arquitectura. El futuro se puede construir con un nuevo lenguaje y nuevas técnicas.

©PasiAalto. Imagen cortesía del Museo ICO.

©PasiAalto. Imagen cortesía del Museo ICO.

The Architect is Present reúne cinco estudios internacionales cuyos proyectos persiguen el objetivo de cubrir las necesidades de la sociedad aprovechando al máximo los recursos disponibles. Así, Diébédo Francis Kéré, TYIN Tegnestue Architects, Anupama Kundoo, Solano Benítez y Anna Heringer han construido alojamientos, escuelas rurales o centros sociales con extraordinaria economía de medios, adaptando cada proyecto a las demandas colectivas. Desde Noruega y Alemania hasta Burkina Faso, y desde Paraguay hasta Australia, pasando por India o Tailandia, la excelente materialización constructiva de sus proyectos ha facilitado que nuevas generaciones de arquitectos de todo el mundo empiecen a inspirarse en este compromiso con la ética y con la arquitectura responsable.

©PasiAalto. Imagen cortesía del Museo ICO.

©PasiAalto. Imagen cortesía del Museo ICO.

®Sonja Winkler. Imagen cortesía del Museo ICO.

®Sonja Winkler. Imagen cortesía del Museo ICO.

Luis Fernández-Galiano, arquitecto y comisario de la exposición define la muestra de esta manera: «La exposición muestra la obra de cinco influyentes estudios internacionales que han hecho de la austeridad su referente ético y estético. Extendidos por los cinco continentes, estos jóvenes arquitectos trabajan en entornos de economía precaria, mostrando que la escasez de recursos puede ser un estímulo para la inventiva técnica y la participación comunitaria, y el fundamento de una arquitectura responsable donde la vocación de servicio no excluya la belleza y la emoción».

©Andreas Deffner. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Andreas Deffner. Imagen cortesía del Museo ICO.

Los cinco arquitectos han sido escogidos porque entre todos, ya sea por su origen o por los lugares donde construyen, cubren los cinco continentes y en prácticamente todos los casos construyen con trabajadores locales y materiales autóctonos, reduciendo así costes materiales y de transporte.

®kurt.hoerbst. Imagen cortesía del Museo ICO.

®kurt.hoerbst. Imagen cortesía del Museo ICO.

Esta muestra no parte de un concepto expositivo habitual. El proyecto está creciendo a medida que pasan las semanas, y sólo se podrá ver al completo al final del mismo.

©Naquib Houssain. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Naquib Houssain. Imagen cortesía del Museo ICO.

Además, para facilitar la comunicación de sus ideas, se ha creado un diálogo profesional y académico, para el que cada uno de los arquitectos dirige un taller de dos semanas a un grupo escogido de estudiantes avanzados y titulados recientes. El material producido en los talleres sucesivos se va incorporando a la muestra. También son importantes las conferencias en diferentes Escuelas de Arquitecturas del país, para acercar a los más jóvenes el mensaje de responsabilidad y optimismo.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

DIÉBÉDO FRANNCIS KÉRÉ «la solidaridad no es una opción, sino una necesidad, una solución».
Diébédo Francis Kéré nació en Gando, una aldea de Burkina Faso, en 1965, y fue la primera persona de su pueblo en estudiar y en hacerlo en el extranjero. Se graduó en la TU de Berlín, donde, con la ayuda de sus compañeros de estudios, fundó la asociación Schulbausteine für Gando (ladrillos para la escuela en Gando). Gracias a esta asociación pudo recaudar los fondos necesarios para construir la Escuela Primaria, un edificio que fue construido por los propios habitantes de su pueblo natal, y que obtuvo el premio Aga Khan de Arquitectura en 2004. Aparte de dirigir su propio estudio desde 2005, Kéré enseña en la TU de Berlín. Sus principales intereses son la vivienda y el desarrollo urbano, la utilización de materiales sostenibles y técnicas tradicionales de construcción.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

©Kéré. Imagen cortesía del Museo ICO.

TYIN «El principal activo en nuestros proyectos es la comunidad local».
TYIN Tegnestue Architects es un estudio de arquitectura fundado por Andreas G. Gjertsen y Yashar Hanstad en el año 2008 que ha enfocado su trabajo hacia la construcción de proyectos en áreas pobres y subdesarrolladas de Tailandia, Birmania, Haití y Uganda. El trabajo del estudio no sólo se queda en la oficina, implica también a la población local de forma activa en el diseño y en la construcción de los proyectos. De esta manera son capaces de establecer un marco para el intercambio de conocimientos y habilidades. Todos los materiales utilizados en sus proyectos se recogen cerca de los solares o se compran a los comerciantes locales. El estudio ha ganado varios premios internacionales y sus proyectos han sido publicados y expuestos en todo el mundo.

©TYIN. Imagen cortesía del Museo ICO.

©TYIN. Imagen cortesía del Museo ICO.

ANUPAMA KUNDOO «Mi objetivo es revelar la belleza natural de los materiales».
Nacida en Pune (India) en 1967, Anupama Kundoo fundó su estudio en 1990 en Auroville. Su trabajo se centra en la investigación de materiales y la experimentación para producir una arquitectura de bajo impacto ambiental y adecuada al contexto socio-económico. Entre 1992 y 1996 trabajó en Berlín en el campo de la vivienda social. Desde 1996 continuó su práctica independiente en la India. De 2002 a 2004, fue «asesora de diseño sostenible» para ICAEN, en un proyecto de la Comisión Europea. En 2008 se doctoró en la TU Berlín. Ha sido profesora en varias escuelas, como la Architectural Association de Londres, TU Darmstadt, la TU Berlín y, hasta 2011, la Parsons New School of Design. Actualmente enseña en la Universidad of Queensland en Brisbane. A partir de septiembre de 2014 lo hará en la ESAYT, Escuela de Arquitectura de la UCJC de Madrid.

©Caitling Moore (Anupama Kundoo). Imagen cortesía del Museo ICO.

©Caitling Moore (Anupama Kundoo). Imagen cortesía del Museo ICO.

SOLANO BENÍTEZ «la gran arquitectura trata con la gente, y cuida de ella».
Solano Benítez nació en Asunción (Paraguay) en 1963. Se licenció en arquitectura en la Universidad Nacional de Asunción (FAUNA) en 1986, y en 1987 fundó Gabinete de Arquitectura, la sociedad profesional que en la actualidad comparte con Alberto Marinoni y Gloria Cabral. Entre los premios que ha recibido Benítez destacan las distinciones como «Joven sobresaliente» por la Cámara Junior de Paraguay por su contribución a la cultura paraguaya (1999); el BSI Swiss Architectural Award (2008); y una mención honorífica del Congreso Nacional Paraguayo por aportes a la nación(2011). También fue elegido «Arquitecto del Bicentenario» por la Asociación Paraguaya de Arquitectos (2011) y miembro honorario del American Institute of Architects (2012).

©Solano. imagen cortesía del Museo ICO.

©Solano. imagen cortesía del Museo ICO.

ANNA HERINGER «Para mí la sostenibilidad es sinónimo de belleza y de felicidad».
Anna Heringer nació en Rosenheim (Alemania) en 1977. Su trabajo se centra en el uso de materiales y técnicas locales para crear edificios que sean distintivos de su lugar. Su proyecto fin de carrera —una escuela en Bangladesh construida con barro y bambú—, se materializó en 2006 en Rudrapur, donde vivió en 1998 como voluntaria de la ONG local, Dipshikha. Desde 2008 hasta 2011 dirigió el estudio BASEhabitat en la Universidad de Linz. Además, ha sido profesora de talleres internacionales en Bangladesh y Austria, y desde 2010 es profesora honoraria de la Cátedra UNESCO de Arquitectura de Tierra. Su trabajo se ha expuesto en el MoMA de Nueva York, en La Loge de Bruselas, en la Cité d’architecture et du patrimonie de París y en el MAM de São Paulo.

©Stefano Mori (Anna Heringer). Imagen cortesía del Museo ICO.

©Stefano Mori (Anna Heringer). Imagen cortesía del Museo ICO.

Imagen de la exposición. Cortesía del Museo ICO.

Imagen de la exposición. Cortesía del Museo ICO.

Cinema Jove, 28 años y creciendo

Balance de Cinema Jove

Festival Internacional de Cine de Valencia

Celebrado del 21 al 28 de junio de 2013

Si tuviéramos una idea de conjunto, en lugar del sálvese quien pueda habitual, podríamos hacer de Valencia un referente cultural de primer orden. Bastaría con hacer un calendario, mes a mes, y explotar las actividades que destacan mediante un plan organizado que se hiciera eco de todo ello en un gran mapa turístico internacional. Tenemos, así a bote pronto, el Festival de Jazz del Palau, según su responsable Julio Martí, “el mejor de España”; Sagunt a Escena, en agosto; Russafa Escènica en septiembre; el Festival de Mediometrajes La Cabina, en noviembre; Dansa València, entre abril y junio, y el Festival Cinema Jove, que es el que ahora nos ocupa, en junio. Faltan muchos otros, que completaran ese mapa, mes a mes, pero los nombrados ya dan muestra de su singularidad y enorme atractivo.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki, Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki, Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

El Festival Internacional de Cine de Valencia ha hecho balance, tras la celebración de su 28ª edición entre el 21 y 28 de junio, y los resultados confirman su “crecimiento progresivo y continuado”. Las 24.000 personas que participaron en los diversos actos programados, a razón de más de 3.000 por día, así lo atestiguan. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, valora esos datos como “un logro considerable en un panorama en el que el descenso de público que están experimentando las salas de cine está llevando al cierre de muchas de ellas”. Un logro considerable que agradecen las miles de personas que pueden ver películas de una altísima calidad internacional, gracias al único festival de cine existente en Valencia.

Encuentro con el público del director Rodrigo Cortés. Imagen cortesía de Cinema Jove

Encuentro con el público del director Rodrigo Cortés. Imagen cortesía de Cinema Jove

El cuidado y empuje tanto público como privado para que Cinema Jove siga creciendo hasta alcanzar la altura merecida se antoja básico. Islandia, con la tercera parte de población que Valencia capital, ha apostado por la industria cultural y está saliendo de la crisis gracias a su empuje. El público demanda espacios que iluminen tan oscuro panorama, y las salas de cine proyectan películas que van esa dirección. Sin ir mas lejos, la premiada en la Sección Oficial de Largometrajes, Loving (Milosc), del polaco Slawomir Fabicki, un drama de intenso calado emocional protagonizado por una pareja que, abocada al fracaso sentimental, sale finalmente adelante a base de un tenso pulso amoroso. A pesar de todo, fue la noruega Into the dark, de Thomas Wangsmo, la que contó con mayor afluencia del público que acudió a las 114 proyecciones de Cinema Jove, principalmente en las salas Berlanga y Rialto del IVAC-La Filmoteca.

La actriz Julia Kijowska en un momento de la película Loving, de Slawomir Fabicki. Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

La actriz Julia Kijowska en un momento de la película Loving, de Slawomir Fabicki. Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

Otra de las notas positivas del festival ha sido la “cada vez mayor presencia de contenidos vinculados a las nuevas tecnologías”, tal y como subraya la organización de Cinema Jove. También las nuevas tendencias como los fashion films, el crowdfunding o la animación, bien presente en la última edición, con el Premio Luna de Valencia otorgado a Jonathan Hodgson o el cortometraje ganador Oh Willy, de Enma De Swaef. Prime Animation se sumó igualmente a esa fiebre por el cine de animación, al reunir los mejores trabajos de las escuelas más relevantes a nivel internacional. Las visitas a la web del festival, con 36.539 nuevos usuarios, los 5.810 fans de Facebook o las 6.413 reproducciones de video en Youtube son datos igualmente concluyentes del paulatino crecimiento de Cinema Jove, un festival referente a nivel nacional e internacional. Una apuesta más decidida, tanto por el Festival Internacional de Cine de Valencia, como por aquellos otros que como él se convierten en reclamo cultural, mes a mes, darían protagonismo a un sector que puede ser, sin duda, el banderín de enganche para salir de la crisis.

Fotograma de Loving, del polaco Slawomir Fabicki, Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

Fotograma de Loving, del polaco Slawomir Fabicki, Premio Luna de Valencia. Cinema Jove

 Salva Torres