«La muerte la tengo asumida, la he visto mucho»

Moreatón, de José Morea
Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. València
Hasta el 24 de noviembre de 2019

“Soy cáncer, pues hala, jódete”. José Morea (Chiva, 1951) no puede contener, como sucede en su obra, el desgarro interior que constituye su manera de ser y su forma de pintar. Lo dijo a propósito de un cáncer del que ha sido operado y que, por fortuna, parece controlado, llevándolo al terreno del horóscopo y al del humor negro. “La muerte la tengo asumida, la he visto mucho”, apuntó, recordando la enfermedad y los pocos meses de vida que le daban. Ahora, recién recuperado del “bichito”, como él lo llama, Morea hace acopio de sus 40 años de trabajo en el cubo del MuVIM, allí donde el museo, como recordó la diputada Glòria Tello, “nunca cierra”.

Bajo el título de Moreatón (“suena a maratón”; “no, qué va, se refiere a Tutankamón”, corrigió el artista), José Morea se adentra en la muerte, para dejar testimonio plástico de su visión en una muestra que él calificó de “lúdica y colorista”. Un “cóctel de obras” que repasa de un modo cronológico y como si fuera una “especie de dibujo animado”, lo que ha sido su trayectoria artística, tomando como referencia esa muerte que él desdramatiza. 

Vista interior del cubo donde se expone ‘Moreatón’, de José Morea. Imagen cortesía del MuVIM.

Y es que Morea no entiende la existencia bajo el gran ojo de Dios que aparece en una de las caras del cubo del MuVIM, sino constituida por la misma energía que destila su obra y su manera de entender la vida. Energía diríase volcánica, cuya lava apenas se mantiene apaciguada durante los breves instantes en que le toca explicarla públicamente. Lejos de los focos mediáticos, Morea la emprende a sablazos para depositar en su obra, como si fuera un tigre de Bengala, el fuego interior que anima, y de qué manera, su dilatada producción.

De la muerte, como apunta Vicente Jarque en el escrito que acompaña a la exposición, se ha ocupado el artista de diversas maneras en su trabajo, “a veces en imágenes torvas, o de connotaciones peligrosas o directamente autodestructivas, o en otras en las que manifestaba su asombro antes los mártires, pero siempre sin hacer de ella un drama”. No solo apartándose del drama, sino ocupándose de esa muerte a carcajadas, que resuenan en la explosión cromática que viene a sacudir el conjunto de su obra.

De hecho, el “ojo mesiánico de Dios”, al que aludió el propio artista, lejos de poner su mirada en un supuesto valle de lágrimas, se abre a la visión del espectador, para que sea éste quien pueda acceder al interior del cubo donde están las momias vinculadas a Tutankamón. De ahí la ironía del título expositivo, que si bien alude al Egipto faraónico embalsamador de muertes, tampoco reniega de ese maratón de imágenes que da cuenta de la intensa vida del artista. “La idea de Dios está ahí, pero mostrada con ironía”, señaló Morea, apuntando al “agujero de voyeur” que permite ver lo que el vinilo impide.

Dos obras de la exposición ‘Moreatón’, de José Morea, en el MuVIM. Foto: Makma.

Moreatón tiene su arranque en el escaparate del MuVIM, donde una serie de piezas remiten al posterior desarrollo de la exposición en el cubo exterior. Un cubo forrado con imágenes sobre vinilo que, a modo de gran carrusel o tiovivo, rememoran los diferentes estados de ánimo del artista, plasmados en obras que fueron creadas en lugares tan distantes como Pedralba, Valencia, Madrid, roma, Taormina o Salvador de Bahía, por citar algunos. Como dijo en alguna otra ocasión, “mi vida ha sido de pegar saltos”.

Impulsado por esa energía interior volcánica, Morea ha ido desmitificando no sólo el carácter tenebroso de la muerte, sino el sexo y la religión, por distintas razones. Su cosmogonía, sin duda reflejada en el aluvión de imágenes recogidas en el cubo y que conviene examinar con detenimiento, está más apegada a la tierra que al cielo: “El único título que tengo es el de perito agrícola”, apuntó con ironía. Una tierra llena de sepulturas que remiten a las reliquias de los santos Ambrosio, Gervasio y Protasio de la cripta de la basílica romana de Milán, aludidos por el artista.

“Las momias, en realidad de rostros intercambiables, no transmiten dolor, sino que incitan a la meditación”, señala Jarque. Meditación sobre la vida a través de la muerte que a Morea le ha rondado meses pasados. La “deuda histórica” que, según Amador Griñó, jefe de Programación del MuVIM, tenía el museo con el artista de Chiva queda saldada, mediante una exposición abierta las 24 horas del día y hasta el 24 de noviembre. Exposición en la que el visitante podrá contemplar el pulso de Morea entre eros y tánatos: “Una confrontación de la muerte junto al repaso y celebración de una vida”, precisa Jarque.

José Morea, ante el cubo del MuVIM donde se expone ‘Moreatón’. Foto: Makma.

Salva Torres

MuVIM: un museo diferente

MAKMA ISSUE #01
Opinión | Marc Borràs (jefe de investigación y gestión cultural del MuVIM)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

El MuVIM es un museo que se avanzó a su tiempo. Una declaración tan pomposa puede resultar presuntuosa, sin duda, pero en este caso es rigurosamente cierta. Porque el Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat se definió, desde su inauguración en 2001, como un museo de ideas (consagrado, por tanto, a preservar, proteger y transmitir un bien intangible) y, sin embargo, no fue hasta 2007 —seis años después— que el ICOM modificó su definición de museo para amparar bajo ese concepto a aquellas instituciones que se ocupaban exclusivamente de conservar patrimonio inmaterial.

Es evidente que la particular naturaleza incorpórea del objeto museográfico del MuVIM le obligaba a modificar las estrategias discursivas empleadas hasta entonces en los museos cuyo cometido era almacenar, catalogar y exponer objetos materiales: un retrato, un resto arqueológico, una herramienta de labranza tradicional. Eso explica que la exposición permanente del MuVIM prescinda de objetos y textos explicativos y se vehicule a través de la palabra y las nuevas tecnologías de comunicación.

Página inicial del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

Contra la univocidad del objeto museográfico

Los museos son entidades expertas en tratar con objetos. Pero no sólo eso. En el museo tradicional la relación entre el museo y el objeto es tan estrecha que la naturaleza del segundo determina el carácter del primero. Parece obligado pensar que un retrato al óleo solo puede ser expuesto en un museo de arte, el resto arqueológico en un museo de Prehistoria o la herramienta tradicional de labranza en un museo etnológico. Porque según parece, cada objeto solo puede ser interpretado de una —y solo una— manera.

A finales del siglo XIX, el matemático y filósofo alemán Gottlob Frege —fundador de la moderna filosofía del lenguaje— estableció una diferencia entre referencia (bedeutung) y sentido (sinn) que puede resultarnos especialmente útil ahora. Un mismo referente — Cervantes, por ejemplo— puede ser aludido a través de diferentes expresiones o descripciones definidas —“el manco de Lepanto”, “el autor de El Quijote”— que, a pesar de tener un mismo significado, tienen distinto sentido, porque nos aportan distinta información: puede ser que yo supiera que Cervantes escribió ‘El Quijote’, pero desconociera que quedó manco como desafortunada consecuencia de una batalla.

Esa —sutil— distinción fregeana permite combatir la tradicional univocidad del objeto museográfico, porque un mismo objeto —o referente— puede servirnos para distintos propósitos expositivos, es decir, que puede ser interpretado de distintas maneras que aportan también distinta información sobre él: nada impide que una obra de arte pueda ser utilizada para reflejar una idea o representar una época, ni que podamos valorar un resto arqueológico o cualquier objeto etnográfico tan solo por sus cualidades estéticas. El MuVIM apuesta, precisamente, por romper esa disciplina del sentido único proponiendo, en cambio, una lectura transversal: los objetos que aparecen en sus exposiciones no sólo se exhiben por sus (supuestas) características intrínsecas, sino porque sirven como acicate y excusa para reflexionar sobre un tema de más amplio calado intelectual o interés sociológico. Distintos retratos regios permiten explicitar cómo ha cambiado la imagen del poder. Fotografías de personajes mediáticos ilustran hasta qué punto se ha modificado el ideal de belleza.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

La herida siempre abierta de la modernidad

Sin embargo, alguien podría pensar que hablamos de preservar ideas muertas, que han perdido la utilidad que un día tuvieron —como el bifaz de sílex o el molino manual de piedra— y que, precisamente por eso, se conservan en un museo: como residuos históricos que ya no tienen función social. Nada más lejos de la realidad. La Ilustración fue, en efecto, un movimiento intelectual que quiso reorganizar la (vida en) sociedad a partir de premisas racionales con un claro propósito emancipador: el de liberar al individuo de las numerosas trabas que impedían su pleno desarrollo. La liberación es —como dice Alain Finkielkraut— el gesto moderno por excelencia: libertad de conciencia y de pensamiento, libertad de expresión, libertad de reunión e incluso libertad para elegir quién y cómo nos gobierna.

La Ilustración propició una auténtica revolución de la mente que sentó las bases intelectuales y políticas de nuestro mundo, es cierto. Pero no fue la única partera de la modernidad: la industrialización, la expansión —también colonial— del capitalismo y, en general, la progresiva implantación de una racionalidad eminentemente instrumental han desembocado en una situación paradójica. Por una parte, la veta ilustrada ha permitido que el individuo atesore ahora una serie de derechos y libertades políticas inalienables. Pero, por otro lado, la racionalidad tecnocientífica ha reducido a ese mismo individuo a la impotencia: puede ejercer democráticamente sus derechos políticos pero difícilmente podrá cambiar el statu quo económico, por ejemplo, dado que la economía se presenta como una ciencia contra cuyas leyes poco o nada se puede hacer.

Esa ambivalente situación estructural genera conflictos, tensiones y disfunciones que se expresan social y, sobre todo, culturalmente. Y son precisamente esas manifestaciones culturales —en sus múltiples variantes expresivas (pensamiento, palabra, acción, perfomance, artes plásticas, audiovisuales, etc.)— la materia prima con la que trabaja un museo como el MuVIM, dado que son exteriorizaciones de ese permanente hiato entre promesa de plenitud e impotencia efectiva que caracteriza la vida del individuo moderno. En el siglo XVIII tanto como en el XXI.

Eso quiere decir que aquel ideal emancipador sigue vigente y no deja de desplegar nuevas estrategias discursivas ni de actualizar aquel caudal de ideas primigenio, con la esperanza de cerrar definitivamente la herida siempre abierta de la modernidad, aspirando, así, a completar la tarea inacabada de la Ilustración. Una Ilustración que no es tanto un corpus doctrinal como una actitud siempre crítica hacia el presente que nos ha tocado vivir, como dijo en su día Foucault. Y por todo eso —tanto por la particular naturaleza como por la permanente actualidad del objeto que custodia— el MuVIM es un museo diferente que no quiere dejar indiferente a nadie.

Imagen del hall del MuVIM. Fotografía de Jesús Granada cortesía del museo.

Marc Borràs

Consuegra Romero gana el V Premio DKV Makma

V edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA
Artista: Pilar Consuegra Romero (1982, Pozoblanco, Córdoba)
Proyecto: ‘LES AMOURS’

El proyecto de Pilar García de Consuegra Romero (nombre completo de la artista) es el escogido entre una excelente cantidad de propuestas que lo han puesto muy difícil al jurado.

En palabras de la artista, “LES AMOURS”, -que como indica la cabecera así se titula el proyecto seleccionado- “Parte de una investigación sobre la evolución del concepto de amor romántico y de sus efectos en la relación afectiva de las mujeres en la actualidad”, que para Consuegra Romero (nombre artístico) influye en la perdurabilidad de un sistema social que promueve la desigualdad entre diferentes sexos y que hoy está en crisis. Así, desde la práctica artística centrada en el dibujo, propone una comparativa entre el momento actual y otro tiempo de transformación, como lo fue el s. XVIII, con la entrada y afianzamiento de la subjetividad y la individualidad como motores del arte y de la vida, -manifiesta la artista-.

Uno de los dibujos presentados por Consuegra Romero en el proyecto ‘LES AMOURS’. Bolígrafo sobre papel, 2019.

“LES AMOURS” se formalizará entre los meses de diciembre del presente 2019, y febrero de 2020 en el MuVIM, mediante dibujos y una instalación en el Cubo exterior del citado Museo, instalación compuesta por una serie de dibujos de distintos tamaños, una pieza escultórica central y una pieza sonora.

Primera propuesta (sujeta a variaciones) de la instalación para El Cubo de El MuVIM aportada en el proyecto ‘LES AMOURS’ por Consuegra Romero.

Las fuentes visuales y teóricas del proyecto beben de diversos manantiales, comenzando por los cuentos infantiles tradicionales que “educan” a niños y niñas desde la infancia en la idea del amor. Relatos populares en los que para la artista se impone un modelo ideológico claramente definido que prepara a los niños y a las niñas para asumir un papel en el que el rol masculino es protagonista, emprendedor y activo, y el femenino es secundario.

Otro caudal del que bebe “LES AMOURS”  resultará familiar a cinéfilos: “Las amistades peligrosas” (Les Liaisons dangereuses, 1782), de Pierre Choderlos de Laclos, considerada una obra maestra de la literatura francesa del s. XVIII, y olvidada a lo largo de todo el s. XIX, antes de ser redescubierta a principios del s. XX y llevada a la gran pantalla por Stephen Frears (1988, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Keanu Reeves) y en la que se plantean contradicciones sociales en la afectividad que se vive fuera de las normas, y que Consuegra Romero lleva al análisis a través de cierta comparativa.

Este análisis del arte y las costumbres del siglo XVIII, es fruto de una investigación sobre las formas estéticas del Rococó en pintores como Boucher, Watteau, o Fragonard, aunque Consuegra Romero, tiene especial fascinación por la mirada melancólica de Jean-Antoine Watteau, con el que dialoga de una manera intuitiva por la teatralidad y poética del paisaje, de la que se sirve y siente inspirada desde hace tiempo.

Uno de los dibujos propuestos en el Proyecto ‘LES AMOURS’ por Consuegra Romero. Bolígrafo sobre papel, 2019.

De estos pintores del Rococó, absorbe la mirada de una sociedad decadente que se refugia en la sensualidad y en lo mundano, al tiempo que anticipa nuevas formas de relacionarse.

Así pues, el tarro del debate se abre para dejar expuestas dos cuestiones tan alejadas en tiempo y forma como convergentes: “Las relaciones peligrosas del Rococó” y “las relaciones en Redes Sociales”, el “Anarquismo relacional” y el “Poliamor”, con el que la ‘Modernidad Líquida’ de Bauman nos refleja.

Pilar Consuegra Romero entre trazos, en su estudio. Imagen cortesía de la artista.

No teniendo suficiente con esto, los dibujos –muchos de ellos trazados casi compulsivamente con un bolígrafo Bíc- abordan otros aspectos a comparar entre el s. XVIII y la actualidad, como lo son la diferencia de clases y privilegios existentes entre descontentos y poderosos del Antiguo Régimen o entre las grandes fortunas actuales, en contraste con la situación de los migrantes, aspecto este último, del que se ocupa y preocupa la obra de Consuegra Romero con intensidad.

Vicente Chambó

Los delantales reivindicativos de Planells

Davantals Vivencials
MuVIM
C/ Quevedo, 10. Valencia
Hasta noviembre de 2019

El MuVIM acoge la obra ‘Davantals Vivencials’, una reflexión sobre la mujer trabajadora de la artista María José Planells, que ocupa el vitral del hall del Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat. Este vitral refuerza la apuesta del museo para hacer visible el trabajo de mujeres creadoras y feministas, como parte del compromiso del programa ‘Friendly Museum’, impulsado por el área de Cultura.

Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, destacó que el vitral tenía, desde el año 2016, «caras de mujeres, de artistas, de creadoras, en definitiva, de trabajadoras”, siendo “un homenaje a las mujeres trabajadoras en general, pero también a aquellas mujeres que trabajan en una cosa tan nuestra como es un almacén de naranjas”.

Obra de María José Planells en el vitral del MuVIM. Imagen cortesía del museo valenciano.

Obra de María José Planells en el vitral del MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

Por su parte, el director del MuVIM, Rafael Company, puso de manifiesto el compromiso del vitral del museo, ya que “cada seis meses, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en marzo, y con el Día Internacional de la Lucha Contra la Violencia de Género, en noviembre, cambia para dar visibilidad a las mujeres creadoras y para recordar a la sociedad valenciana las situaciones de desigualdad de género que, aún hoy en día, se siguen dando”. Company quiso recordar a “aquellas personas que no acaban de creer que el feminismo es una lucha social y justa, que sin la lucha feminista gran parte de ellas no tendrían derechos, porque los derechos de las mujeres son producto de esta lucha”.

El jefe de exposiciones del MuVIM, Amador Griñó, recordó que desde el museo “decidimos utilizar este vitral como enseñanza cotidiana no escrita para poner en valor el trabajo de las creadoras”. “La artista analiza con su obra la situación de la mujer trabajadora y, por eso, ha escogido un almacén de naranjas”, agregó. La fotografía de Planells, según palabras de Griñó, “es un canto al empoderamiento de la mujer en esta época de crisis, un recordatorio de la importancia de las mujeres en todos y cada uno de los momentos y ámbitos de nuestra vida”.

María José Planells pretende, con el proyecto ‘Davantals Vivencials’, rescatar una parte de la realidad de las mujeres y mostrarla, evitando que pase desapercibida. Para la artista, el delantal identifica la posición subordinada de la mujer y su tarea, siempre diferenciada de la que hace el hombre. Estos delantales son testimonios de las relaciones entre las mujeres y muestran el trabajo como un factor socializador.

Planells aseguró que la incorporación de la mujer al mundo laboral, aunque en diferentes condiciones de sus compañeros, “supuso un factor socializador que permitió que establecieran amistad entre ellas y compartieran problemas en común”.

Todos los trabajos que las mujeres han desarrollado, y el espacio donde lo han hecho, han servido para aplanar el camino que aún hoy es complicado para muchas de ellas. La ausencia de las mujeres que ya no están -esos delantales vacíos- y al mismo tiempo su propia presencia -porque aún están los delantales esperando a las mujeres que se los ponen cada día- nos sirven para reivindicar el trabajo de las que no están y de las que siguen estando, para continuar la lucha que es necesaria para visibilizar, día tras día, el papel cada vez más relevante de las mujeres en nuestra sociedad.

'Davantals vicencials', de María José Planells, en el MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

‘Davantals vicencials’, de María José Planells, en el MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

Recorrido a pie (de foto) por el Cabanyal

‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, de Laura Silleras
II Beca Fragments
Vestíbulo del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 21 de junio de 2019

La Unió de Periodistes Valencians, con la colaboración de la Generalitat Valenciana, la Diputació de València, el  MuVIM, el director y comisario del proyecto, Pablo Brezo, y el patrocinio de Aguas de Valencia y Consum, presenta la exposición ‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, de la fotógrafa valenciana Laura Silleras, ganadora de la II Beca Fragments.

Con esta muestra da comienzo la programación del proyecto cultural Fragments, que cuenta con un amplio programa de actividades que, como novedad, buscará implicar a las familias y a los aficionados a la fotografía. La exposición de Silleras, visitable en el vestíbulo del museo hasta el 21 de junio de 2019, retrata las calles del Cabanyal y construye una propuesta que trasciende el aspecto visual.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

El proyecto ofrece una forma nueva de aproximarnos a la realidad de un barrio que está en medio del debate público y es fruto de tensiones urbanísticas, políticas y sociales. Inspirándose en una cita de ‘La historia interminable’, de Michael Ende, la serie se propone como un recorrido por el Cabanyal en el cual la idea del tiempo juega un papel fundamental.

El responsable del área de Cultura de la Diputació de València, Xavier Rius, explicó que Fragments es «un proyecto muy ligado a este museo y que en esta nueva etapa es una herramienta esencial para descubrir y dar a conocer a jóvenes creadores, fotógrafos que apuestan por poner su foco en València y aportar una nueva perspectiva sobre nuestra ciudad”.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

El jefe de exposiciones del MuVIM, Amador Griñó, destacó “el valor de la fotografía como documento de la realidad, a pesar de que ya no se considere como acta notarial de la realidad por la facilidad de su manipulación digital”. “La fotografía continúa siendo un referente visual y escópico único y, como nos recuerda la famosa frase de John Berger, ‘la cámara no miente ni siquiera cuando es utilizada para citar una mentira’, por lo que el trabajo de Laura Silleras es el documento visual de su aproximación sentimental al Cabanyal”, añadió.

Noa de la Torre, presidenta de la Unió de Periodistes, señaló que “se trata de un proyecto cultural renovado, el de Fragments, que pudo volver al MuVIM, y que este año cuenta con la colaboración también de la Conselleria de Cultura y el apoyo de nuestros patrocinadores”. “Para nosotros es muy importante ese apoyo para un proyecto que yo creo que define muy bien la esencia de la Unió de Periodistes”, remarcó.

De izda a dcha, Laura Silleras, Amador Griñó, Xavier Rius, Noa de la Torre y Pablo Brezo. Imagen cortesía del MuVIM.

De izda a dcha, Laura Silleras, Amador Griñó, Xavier Rius, Noa de la Torre y Pablo Brezo. Imagen cortesía del MuVIM.

“Como periodistas, hemos defendido siempre la dignidad y el trabajo de los fotoperiodistas. Desgraciadamente, hay quien piensa que los fotoperiodistas no hacen periodismo. Precisamente, además, cuando son los fotógrafos quienes más han sufrido la crisis en el sector”, apuntó De la Torre.

Con la segunda beca de Fragments, la fotógrafa valenciana Laura Silleras lo que presenta es un proyecto documental sobre el barrio del Cabanyal. “Un barrio que, como todos saben, ha estado durando años en el centro de la información periodística de Valencia. Y la mirada de Laura Silleras es otra manera de hacer periodismo o de contar la realidad de un barrio”, concluyó.

El director y comisario del proyecto Fragments, Pablo Brezo, puntualizó las características que definen a este proyecto cultural cuyo objetivo es construir una memoria visual contemporánea fuera de los medios de comunicación. Brezo aprovechó su intervención para desgranar la programación cultural que se ha ampliado para llegar al público general, que seguirá contando con talleres y conferencias dirigidos a profesionales y que este año incorpora además la colaboración de la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny de València), que ha incluido en su currículum formativo una asignatura sobre el ensayo fotográfico que pretende formar a los futuros fotoperiodistas y que concluirá con una exposición colectiva de los trabajos desarrollados por los alumnos durante el curso que podrá verse en el MuVIM.

Laura Silleras durante la presentación de su proyecto expositivo en el MuVIM. Imagen cortesía de Fragments.

Laura Silleras durante la presentación de su proyecto expositivo. Imagen cortesía del MuVIM.

Laura Silleras, autora de las imágenes de la exposición ‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, dio las gracias en su intervención “a todos los organismos y personas implicadas” en esta apuesta por su proyecto, así como “la ayuda recibida durante este año de intenso trabajo”.

Silleras nació en el Cabanyal y vivió allí toda su infancia. Estuvo unos años viajando y al volver a su barrio encontró una realidad diferente a la que guardaba en su memoria. Ese hecho le llevó a empezar con este trabajo: “Veía el barrio devastado, sentía que me lo habían robado, y entonces me pregunté: ‘¿qué queda de verdad en este Cabanyal?’. Con mis fotos lo que intento es generar puentes para dar unas pautas al púbico sobre mi manera de ver el barrio”, apuntó.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

“Mi intención es que os emocionéis con mi fotografía, que mis imágenes os generen una emoción. La interpretación final de la fotografía variará siempre en función de vuestras propias experiencias”, concluyó la ganadora de la II Beca Fragments.

Durante la apertura de la muestra, que tuvo lugar el pasado jueves 28, se realizó una sesión de photobookjockey a cargo del equipo de Tapas Duras, una creación que llevaba por título ‘Arroz Bomba’ y que se creó específicamente para acompañar la exposición de Silleras.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Soledad y felicidad en el cine de Cecilia Bartolomé

I Jornada La Dona Mira. Mira la Dona: Creación, producción y representación audiovisual
Organiza: Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC) y À Punt Mèdia
Inauguran: Enrique Soriano, presidente de la CVMC, y Empar Marco, directora general de
À Punt Mèdia
Coloquio: con la cineasta Cecilia Bartolomé, conducido por Begoña Siles, profesora de Análisis Narrativo de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, y  Mar Iglesias, periodista y vicepresidenta del Consejo Rector de la CVMC
Mesa redonda: con Paloma Mora, productora audiovisual, Ana Ramón Rubio, directora y guionista, Concepción Cascajosa, profesora titular de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III, moderada por Mentxu Segura, representando a CIMA, Asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales
En el acto se entregarán los premios del certamen audiovisual La Dona Mira. Mira la Dona
Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Sábado 2 de marzo de 2019, a las 10.00h

Simone de Beauvoir en la introducción de su mítico libro, ‘El segundo sexo’, ante la pregunta ¿dónde están las mujeres?, planteada por una revista de publicación irregular, Franchise, apuntaba que antes había que empezar por preguntarse ¿qué es una mujer?

Fotograma de 'Margarita y el lobo', de Cecilia Bartolomé.

Fotograma de ‘Margarita y el lobo’, de Cecilia Bartolomé.

Pregunta, podríamos decir, que subyace en la obra fílmica de la directora alicantina Cecilia Bartolomé: desde su segundo cortometraje, ‘Carmen de Carabanchel’ (1965), hasta su primer largometraje, ‘¡Vámonos Bárbara!’ (1977), pasando por el mediometraje, ‘Margarita y el lobo’ (1970). Y será en este excepcional mediometraje, donde la pregunta sale a la superficie y se expresa de manera explícita. La protagonista de ‘Margarita y el lobo’ se interroga, a ritmo de folk, acerca de lo que es una mujer. Mediometraje excepcional, no sólo porque la narrativa y la estética se muevan entre el neorrealismo, lo irónico y lo absurdo,  acompasadas con números musicales, sino también porque la exhibición fue prohibida y la directora censurada hasta la muerte del dictador Franco.

Una pregunta que le permite a Cecilia Bartolomé no sólo construir historias donde las mujeres, con sus deseos, sus miedos, sus esperanzas, sus frustraciones, son las protagonistas, sino también llevar a cabo un retrato crítico y satírico de  los valores, de las costumbres y de la moral de la sociedad burguesa de la España franquista de los años sesenta y setenta del siglo XX.

Fotograma de 'Vámonos, Bárbara', de Cecilia Bartolomé.

Fotograma de ‘Vámonos, Bárbara’, de Cecilia Bartolomé.

La mirada de la cineasta muestra a unos personajes femeninos que desmontan, principalmente, la idea de que la mujer encuentra la felicidad en el matrimonio y en el amor romántico. Los personajes femeninos de Cecilia Bartolomé consideran que el matrimonio las subordina al marido, hasta convertirlas en “cosas”, como describe Ana, la protagonista de ‘Vámonos Bárbara’; y el amor las destierra al desierto del silencio, tal y como canta el personaje principal de ‘Margarita y el lobo’: “Caperucita, si te enamoras cierra los oídos, cierra la boca con esparadrapo”.

Las películas de Bartolomé se han considerado feministas porque caracterizan a personajes femeninos que desean su libertad, su independencia y luchan por  sus derechos. En una época histórica, finales de los sesenta del siglo XX, donde solicitar el divorcio era considerado casi una perversión –el divorcio en España se legaliza en 1981-, y trabajar fuera de casa, y no desear ser sólo madre y esposa, una transgresión.

'Carmen de Carabanchel', de Cecilia Bartolomé.

‘Carmen de Carabanchel’, de Cecilia Bartolomé.

La pregunta ¿qué es una mujer? connota esa otra pregunta, que ha recorrido la filosofía occidental desde sus orígenes, ¿qué quiere una mujer?

Las protagonistas del cine de Cecilia Bartolomé dan una respuesta a ese querer de la mujer: esto es, estar “al fin solas”. Sin estar alienadas a la “imbecilidad” del amor matrimonial. Una soledad con la que consiguen la felicidad deseada.

La obra fílmica de esta directora parece querer cumplir la tarea expresada por la sufragista Christabel Pankhurst: “Es nuestro deber hacer de  este mundo un lugar mejor para las mujeres”.

https://www.cvmc.es/es/primera-jornada-la-dona-mira-mira-la-dona/ Castellano

http://www.muvim.es/va/content/jornada-dona-mira-mira-dona/ Valencia

Cecilia Bartolomé

La directora de cine Cecilia Bartolomé. I Jornada La Dona Mira. Mira la Dona, en el MuVIM.

Begoña Siles

Un muro perimetral de plástico junto al MuVIM

Perímetros colaborativos
Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. València
Sábado 19 de enero de 2019, desde las 10.00 a las 20.00h

El Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM) ha organizado, para este sábado 19 de enero, una actividad que permitirá a la ciudadanía reflexionar sobre el pasado, presente y futuro del que fue el primero hospital psiquiátrico de Europa. Bajo el título ‘Perímetros colaborativos’ se intentará reconstruir simbólicamente, a través de un  plástico de gran formato transparente, el perímetro que ocupó este complejo hospitalario del siglo XV.

Desde las 10.00 horas, hasta las 20.00 de la tarde, se colocará un muro perimetral de plástico en el exterior del museo, construyendo para cada observador una lectura distinta del entorno. Dicha reconstrucción conducirá a nuevos descubrimientos espaciales, al mismo tiempo que nos permitirá aprehender la huella del pasado.

El público podrá acceder dentro del perímetro y sumergirse en dicho lugar colaborando en su reelaboración y añadiendo deseos solidarios, consignas de ayuda y de solidaridad, en honor al origen de este hospital, es decir, aquellos colectivos que hoy cómo ayer son susceptibles de la marginación.

Conduciremos al visitante a la citada reconstrucción simbólica a través de frases, palabras y noticias de prensa, hilvanadas con los parámetros de un juego. Se hará una reflexión colectiva sobre los conceptos que originaron en 1409 la creación de dicho espacio.

Instalación participativa. Imagen cortesía del MuVIM.

Instalación participativa. Imagen cortesía del MuVIM.

La Sinfonía Inacabada de Manu Blázquez en el MuVIM

‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez
IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA
MuVIM
Cubo y Hall
Quevedo 10, València
Del 14 de diciembre de 2018 al 4 de febrero de 2019
Inauguración: viernes 14 de diciembre a las 20:00

El Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) acoge la exposición ‘D759 in B minor’, del artista Manu Blázquez y bajo el comisariado de Vicente Chambó, proyecto ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA, cuya inaguración tendrá lugar el próximo viernes 14 de diciembre de 2018 a las 20:00.

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‘D759 in B minor’ toma como referencia la ‘Sinfonía Inacabada’ de Franz Schubert, la misteriosa obra que ha llegado hasta nuestros días con la etiqueta de “no terminada”, y que para algunos es el resultado de una mente innovadora como fue la de Schubert. Aunque hay una cuestión que no ayuda a resolver  el misterio que aún hoy prevalece, ya que solo se compone de dos movimientos, cuando lo normal es que las sinfonías constaran de cuatro.

Con un código inabordable para muchos y de percepción minimalista, Blázquez manifiesta internarse en una serie de sucesiones numéricas establecidas, siguiendo el orden progresivo de las notas musicales de la inconclusa sinfonía, para ofrecer una lectura física abstracta, de manera que las notas musicales y pentagramas quedan transformados en geometrías, rectángulos o líneas para generar series de dibujos que materializan gráficamente los valores no visibles de aquella.

La sucesión de estas geometrías, a primera vista, no tiene sentido alguno, aunque, en el desplegable publicado para la exposición, Blázquez aporta unos manuscritos en el que se aprecian anotaciones y cálculos sobre papel y lápiz, apuntes utilizados para llegar al resultado final; cálculos anotados para expresar los conceptos.

Detalle de la obra 'D759 in B minor', de Manu Blázquez, ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros-MAKMA.

Detalle de la obra ‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez, ganador del IV Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros-MAKMA.

La notación es la clave que da forma y sentido a esta obra, en este caso unida a la música. Las notas son traducidas como números y los números van siendo colocados en orden, quedando en ocasiones separados entre sí. En la obra de Blázquez se recogen un total de 14 grupos de instrumentos. En palabras del artista, “este tipo de notación tiene como fin romper visual y estéticamente con el lenguaje gráfico establecido”.

Manu Blázquez (Valencia, España-1978), en su etapa como estudiante de instituto, se interesó por el dibujo técnico y el grafiti, cursó estudios en la Universitat Jaume I de Castellón,  más tarde se trasladó a Italia con el fin de estudiar en la Academia de Bellas Artes de Bolonia, donde se diploma con la tesis ‘Comunicazione e riproducibilità’. Actualmente reside en Valencia.

El Premio Nacional de Dibujo DKV Seguros – MAKMA reconoce un proyecto expositivo inédito inspirado en un relato, historia o narración que tenga como forma de expresión el dibujo contemporáneo, fomentando el reconocimiento de artistas emergentes y apoyando la divulgación de sus obras,  contribuyendo a generar tejido cultural en el sector de las artes plásticas.

Detalle de la obra 'D759 in B minor', de Manu Blázquez.

Detalle de la obra ‘D759 in B minor’, de Manu Blázquez.

El MuVIM se hace devoto de la ‘Mareta’

Mare dels Desemparats
MuVIM
C / Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 24 de marzo de 2019

Cuenta la leyenda que la imagen de la Mare dels Desemparats fue concebida por los ángeles. Lo cierto es que dicha imagen fue encargada por los cofrades de Nuestra Señora de los Inocentes, Mártires y Desamparados al Padre Jofré en el siglo XV y que se alojó, hasta su traslado a la Catedral, en la ermita del Capitulet, sobre los terrenos del antiguo Hospital General, a escasos metros de donde hoy encontramos el Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat.

En el Capitulet comenzó la historia del icono de la valencianía, y en el MuVIM puede descubrirse hasta el 24 de marzo la dimensión social de la patrona, visitando una muestra que incluye tres ciclos expositivos que ayudan a descubrir y conocer mejor la sociedad valenciana. Una selección de piezas artísticas y documentos históricos que reflejan los seis siglos de devoción a la ‘Mareta’. Las salas Alfons Roig, Parpalló y Alta del museo de la Diputació acogen esta muestra temporal que recorre los acontecimientos más significativos en la historia de la patrona y que incluye una programación de actividades didácticas paralelas sin precedentes.

Vista de la exposición

Vista de la exposición

En palabras del presidente de la Diputació, Toni Gaspar, la Mare dels Desemparats “es un símbolo de valencianía que está en la ciudad y en los pueblos, que traspasa fronteras y une a todas las valencianas y valencianos desde la diferencia”. Gaspar destacó el interés de una muestra que “explica el significado de la madre de los desamparados, de los náufragos, de los desahuciados, de los enfermos, de la cotidianidad, del diálogo, del día a día, en definitiva de todas y todos”.

Por su parte, la vicepresidenta de la corporación provincial, Mª Josep Amigó, puso en valor “la aconfesionalidad estatal, la relevancia cívica y la significación religiosa” de un proyecto expositivo “desarrollado desde la más completa libertad de actuación por sus impulsores”, a los que agradeció su profesionalidad y el trabajo bien hecho, en especial al equipo del MuVIM.

Gaspar y Amigó ejercieron de anfitriones junto al director del MuVIM, Rafael Company, en un acto de inauguración en el que no faltaron autoridades autonómicas como el presidente de Les Corts, Enric Morera, y la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, así como directores generales, diputados y una amplia representación de la sociedad civil valenciana.

Vista de la exposición

Vista de la exposición

El director del MuVIM dejó claro que esta exposición es “uno de los hitos de la legislatura”, una “cita histórica” en torno a un icono “buscado y no encontrado que ayuda a comprender la historia de un pueblo”. Rafa Company agradeció la colaboración del Arzobispado y la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, y avanzó que se programarán visitas conjuntas a la muestra del MuVIM y el Museo Mariano (Muma) del Ayuntamiento de València para completar ese recorrido por la historia del símbolo de los valencianos.

Tampoco quiso perderse la apertura de la muestra el rector de la Basílica de los Desamparados, Jaime Sancho, quien valoró “el esfuerzo intelectual de esta iniciativa”. Recién llegado de Roma, Sancho destacó la importancia de los santuarios y en especial el de València, con “cuatro puertas abiertas cada día para la curiosidad, la devoción o la invocación”. En opinión del rector de la Basílica, la Mare dels Desemparats “no es una sola imagen sino una realidad espiritual que se refleja en multitud de imágenes populares y artísticas”.

Vista de la exposición

Vista de la exposición

La fiesta del V Aniversario Makma, en imágenes

MAKMA V Aniversario
Fiesta de celebración en el MuVIM
Presentación de la revista en papel
Con las actuaciones de Lucía Peiró, Petit Mal y Dj Paco Plaza
Viernes 29 de junio de 2018

Desde MAKMA queremos dar las gracias a todos los que vinisteis a festejar con nosotros un día tan especial y que sirvió para recordarnos el cariño y la fe depositada en un proyecto cultural que, con vuestra presencia, demostró estar más que justificado. Ya lo hicimos durante el acto de celebración, pero reiteramos igualmente las gracias a cuantos habéis contribuido con vuestros textos e imágenes a dotar de enjundia a la revista en papel que por primera vez editamos y, quién sabe, pueda ser el embrión de futuros números. Gracias, pues, a Antonio Ariño, Aberto Adsuara, Marc Borràs, Juanjo Mestre, Pedro del Corral, Ximo Rochera, Marisa Giménez, Pepe Romero, Javier Valenzuela, Felicia Puerta, Juan Carlos Garés, Meritxell Barberá, Jesús García Cívico, Andrés Herraiz, Juan Uslé, Vicky Civera, Xisco Mensua, Nacho López, Garson, Estefanía Martín, Cristina Ramírez, Marta Beltrán, José Luis Cueto, Rosa Torres, Carlos Domingo, Pepe Morea, Paco Caparrós, Toni Cordero, Graham Bell, Familia Berlanga, Fernando Ruiz, Jose Cuéllar, Biel Aliño y Pedro Hernández.

Y al MuVIM que nos acogió, dándonos todo tipo de facilidades para que nos sintiéramos cómodos. Lo consiguieron sobradamente. También a todos cuantos durante estos cinco años han colaborado con nosotros y, muy especialmente, a quienes empezaron la andadura a nuestro lado como socios: José Luis Pérez Pont, ahora al frente de la dirección del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana, e Ismael Chappaz y Juanma Menero, responsables de la galería Espai Tactel. Igualmente a Miguel Gregori y Jose Antonio Campoy por su excelente trabajo en la edición web y gráfica. Y a Jorge Seguí, por ayudarnos a resolver todos los trámites administrativos que han ido surgiendo durante todo este tiempo.

Y, por supuesto, a las instituciones públicas y privadas que han hecho posible la revista en papel, en una coyuntura siempre difícil para la edición física. De manera que gracias al IVAM, al ECA de Riba-roja, a la Fundación Aisge, a Fundación Bancaja, Fundación Cañada Blanch, a la Mutant, de nuevo al MuVIM, al Palau de la Música, a la galería Shiras, a la Universitat Politècnica de Valencia y a la Universitat de València. También a la imprenta Imag por haber trabajado a contrarreloj para que la revista haya llegado a tiempo y, mención aparte, de nuevo a Ismael Chappaz y Juanma Menero (Espai Tactel) por el fabuloso diseño y la paciencia que han tenido a la hora de sortear los imponderables que han ido surgiendo.

Gracias a todos.

A continuación dejamos una galería de imágenes de la fiesta para que la sigáis disfrutando, mientras vamos trabajando para que el proyecto continúe con esta vitalidad, que nos la dais todos vosotros, al menos otros cinco años.

V Aniversario Makma