¿Qué queremos? Igualdad y pluralidad

Hace justo una semana aparecía publicado en la revista MAKMA un artículo de Alberto Adsuara bajo el título “¿Qué quieren?: miradas de mujeres”. El título ya dice mucho de lo que posteriormente será el contenido del mismo, pues a través de esa pregunta, más su posterior respuesta, es presentada en palabras, una opinión sobre una cierta acción que visibiliza el trabajo de las mujeres artistas en nuestro país.

Según el autor, las mujeres no dejamos de quejarnos. Y quejarnos, junto con llorar, es algo que para el patriarcado ha sido muy femenino. Nos quejamos por quejarnos, sin razón y además con vacío de inteligencia. Pues yo le digo, como feminista y progresista, que esto es mucho más que una simple queja, como usted lo plantea, esto es un cabreo. Un cabreo a través del cual exigimos igualdad situando además la idea de diferencia en el centro de nuestra actividad, de ahí que nuestras miradas sean plurales, como también lo son nuestros cuerpos. De esta manera es como dejamos de ser “la mujer”, cuya falta de diferencias, nos equipara a una serie, y cuya singularidad y falta de individualidad, usted nombra en el artículo.

Las mujeres han creado desde el inicio de los tiempos. Otra cuestión es que sus obras hayan sido reconocidas y su huella haya sido respetada por las generaciones siguientes. Y a la vista está que esto no ha sido así porque la historia de cualquier disciplina ha sido escrita desde el punto de vista masculino. La cuestión no es tener un pene o una vagina para poder ejercer o no de artista, porque el feminismo es plural, como lo son nuestros cuerpos, sino que es una cuestión mucho más peliaguda donde intervienen otros intereses. La mirada masculina ha sido la que ha dominado y preservado su estatus dentro de la Historia del Arte, plasmando en los lienzos cuerpos de mujeres desnudas para su propio deleite y disfrute erótico, algo que podemos comprobar a través de un paseo por las salas de un museo como el Prado. Nosotras no hemos entrado a los museos como artistas por derecho propio sino como mujeres desnudas objetualizadas, algo que muy bien denunciaron a partir de los años setenta del siglo XX las Guerrilla Girls y que continúan denunciándolo.

A lo largo del artículo usted coloca a las mujeres en una posición subordinada e incluso nuestras demandas de igualdad las pone en entredicho al cuestionarse que no sabe muy bien lo que perseguimos, si presencia o poder. Yo le digo que ambas cosas. Presencia para que nuestros trabajos sean visibles, y poder, o mejor dicho y utilizando un lenguaje feminista, que el arte sea una herramienta a través de la cual podernos empoderar visibilizándose nuestros trabajos y las diferencias con el patriarcado en los diferentes ámbitos artísticos. Pero no se crea que por tener una vagina nuestro trabajo está vacío de contenido intelectual y que por este motivo para el día 8 de marzo las salas se tengan que abrir para que expongamos únicamente a lo largo de ese mes. No, para nada, pues nuestro trabajo es mucho más que arte hecho por mujeres con toda la carga de negatividad que el patriarcado ha otorgado a la palabra femenino, porque nuestro trabajo es político, combativo y resistente.

Cada mes de marzo se nos recuerda que la igualdad, aunque pensemos que no es una utopía, no es real. Sí, ese mismo día, junto con el 25 de noviembre, en el que aparecen diferentes estadísticas sobre brechas salariales y de cifras de violencia de género y de feminicidio que nos estampan contra la cruda realidad y que nos recuerdan que todavía nos queda mucho camino por recorrer. ¿Nos estamos quejando también?

Como usted sabrá el artículo 26 de la Ley de Igualdad del año 2007 plantea acciones positivas, que no discriminaciones positivas que fomenten la participación de las mujeres en una sociedad que no es igualitaria. Una de esas acciones positivas ha sido el Festival Miradas de Mujeres que usted nombra en su artículo, así como el resto de festivales sobre mujeres artistas y diferentes exposiciones y conferencias que favorecen nuestro empoderamiento. Pero vayamos por partes. Esas acciones positivas, que usted considera que nosotras las imponemos (por cojones) y que nos las paga el papá estado, fomentan la igualdad partiendo de la base de que existe una desigualdad, y a través de la misma acción positiva se pretende que no se prive a la población de un país de poder disfrutar del trabajo realizado por mujeres artistas. Estas acciones positivas abren nuevos caminos, nuevas perspectivas y también nuevas miradas. Nosotras no llevamos ningún tipo de etiqueta en la que se nos identifique como mujeres discriminadas. Para nada, sino que consideramos que nuestro trabajo también es una herramienta para visibilizar la desigualdad de una sociedad patriarcal que impide que nuestras miradas se renueven. Y de eso se trata, de renovación, de regeneración y de que lenguajes anquilosados en el pasado, den paso a fuerzas performativas que produzcan nuevos efectos en la sociedad para dejar de ser lo otro del sistema.

Dentro del mismo artículo usted nombra que tras la finalización del franquismo las mujeres galeristas fueron las que ostentaron el poder en el arte, las mismas que subvirtieron aquello que Dalí consideraba de nosotras y que manifestó en presencia de Juana Mordó: “las mujeres no pueden hacer nada en materia de arte porque les faltan los testículos”. Pero que haya mujeres galeristas importantes en este país, no significa que la igualdad reine en el mundo del arte. Por ejemplo le recuerdo que los grandes museos de nuestro país siguen siendo dirigidos por hombres como es el caso del IVAM, dirigido por José Miguel García Cortés, el Reina Sofía, dirigido por Manuel Borja-Villel, el Museo del Prado dirigido por Miguel Zugaza o la dirección artística del Museo Thyssen que le corresponde a Guillermo Solana. Y sí, las mujeres formamos parte de sus equipos directivos de conservación y de restauración, pero los grandes puestos de trabajo les corresponden a ellos, por lo que tal vez le suene qué es el techo de cristal, tan sutil, apenas perceptible, pero muy duro de romper.

Una asociación como MAV (Mujeres en las Artes Visuales) a la cual le remito, y organizadora del Festival Miradas de Mujeres, cada año publica diferentes informes sobre el panorama artístico actual en el que las mujeres todavía jugamos con bastante desventaja, a pesar de ser muchas más las alumnas matriculadas en las facultades de Historia del Arte y de Bellas Artes. Sin ir más lejos, solamente un 23% de mujeres artistas han expuesto este año en ARCO[1]. Por lo tanto, desde el Festival Miradas de Mujeres y desde el feminismo estamos llevando a cabo prácticas que nos permitan alcanzar una cultura democrática de la que nutrirnos todos y todas. Nosotras ya tenemos claro que tanto nuestros cuerpos, como nuestras miradas son plurales, son diversas, pero en concreto usted no, porque como feministas y plurales no nos califica, sino, más bien y esto es mío, como hembristas, como lo opuesto a machismo porque usted ve quejas femeninas donde yo veo masculinidad herida y molesta. Así que para aclarar términos y posturas, le remito a la definición de feminismo, a su diversidad y a su pluralidad y a sus ganas de expansión.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto  a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto a Álvaro de los Ángeles (de espaldas), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Irene Ballester Buigues


[1] Informe MAV nº 14: presencia de mujeres artistas en ArcoMadrid 2015
http://www.mav.org.es/index.php/observatorio/informes-y-propuestas

 

IVAM: la reconquista

Diez años no son nada cuando pensamos en términos históricos, pero para el IVAM estos últimos diez años han representado una agónica bajada a los infiernos.

Era evidente que el Consell había retirado su confianza a la hasta ahora directora del IVAM, el último gesto fue la politización de su Consejo Rector para tomar las riendas de la institución. Ahora se abre una nueva perspectiva con el anuncio de un concurso internacional para cubrir la plaza de dirección, a la vez que surgen interrogantes. Todos sabemos que hay muchas formas de abrir concursos públicos y que algunos llevan la resolución del jurado escrita antes incluso de ser convocados. No se trata de ser desconfiados, pero lamentablemente la política cultural de los últimos veinte años en la Comunitat Valenciana no invita a otra cosa. A estas alturas, una convocatoria de ficción sería un gran desacierto político.

El concurso público que se plantea, reclamado desde hace años por las organizaciones representativas del sector profesional de las artes visuales valencianas, debe responder a criterios de transparencia, profesionalidad y apartidismo con el objetivo de seleccionar el mejor proyecto. Para ello es necesario, entre otras cosas, contar con un jurado compuesto por profesionales independientes, en el que las asociaciones de artistas, críticos de arte y galerías deberían disponer de la capacidad de proponer el nombre de algunos de los integrantes del jurado, ajenos a las mismas.

El devenir errático en la gestión del IVAM hace aconsejable, o más bien imprescindible, la realización de una auditoría en profundidad y sin maquillajes que informe de un modo fehaciente a la ciudadanía de dónde han ido a parar los recursos públicos. Es necesario conocer la situación económica real de la institución, racionalizar el estado de su últimamente engordada plantilla, el trasfondo de las reiteradas contrataciones con ciertas empresas, el coste de los viajes tropicales de la exdirectora, sus caprichosas adquisiciones y cómo se ha confundido el intereses general con la persecución de beneficios personales. Merecemos una explicación. Esa herencia debe ser depurada, publicada y conocida por los contribuyentes para establecer las herramientas de control necesarias que eviten que se repitan en el futuro episodios de descontrol como el que tristemente hemos conocido.

Los votos en las urnas no debieran ser entendidos como un salvoconducto que permite a los gobernantes la toma de decisiones no formadas; es un hecho que la falta de asesoramiento y el desprecio a los especialistas ha marcado la forma de hacer política del partido que gobierna. Me gustaría creer que somos capaces de aprender de nuestros errores, pero en cualquier caso la responsabilidad no acaba con el cargo, por lo que sería un síntoma de madurez democrática e institucional que los responsables de la mala gestión de los recursos público pagaran por una vez sus culpas.

Los perjuicios producidos durante estos años sobre el sector creativo, productivo, comercial e intelectual del arte contemporáneo en la Comunitat Valenciana ya no tienen vuelta atrás, de nada servirá lamentarse. Es el momento de crear un nuevo panorama a partir de un reseteo en profundidad del IVAM, pues son muchas las malas prácticas que en él se han normalizado mientras la institución perdía la autonomía con la que fue constituida. Todo eso ha de ser desterrado para comenzar un nuevo proyecto que cuente con los profesionales, priorizando los beneficios de la sociedad a la que debe prestar servicio.

José Luis Pérez Pont
Presidente de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)

Bufalo Bill Romance, de Carlos Pérez. Editado por Media Vaca. Su presentacion en la Librería Barthleby de Valencia justo en un día que nos habría gustado compartir.

Buffalo Bill Romance, de Carlos Pérez. Editado por Media Vaca. Su presentación en la Librería Barthleby de Valencia justo en un día que nos habría gustado compartir con él.

 

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“Queremos una ciudad viva, que ofrezca otras miradas”

Desayunos Makma en Lotelito
Entrevista a Irene Ballester, Lucía Peiró y Teresa Legarre por parte de José Luis Pérez Pont y Salva Torres, del equipo de dirección de Makma
Con motivo del Festival Miradas de Mujeres

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Foto: Consuelo Chambó.

 

 

 

“Este festival no debería existir”. Lo dijo Marián López, presidenta de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), durante la presentación del Festival Miradas de Mujeres en la reciente edición de ARCO. No debería, pero existe. “Y hay festival para rato”. Al menos, “hasta que se alcance la igualdad entre hombres y mujeres”. Lo dice Irene Ballester Buigues, directora del festival en la Comunidad Valenciana, y asienten a su lado Lucía Peiró, artista, y Teresa Legarre, galerista. Para alcanzar esa igualdad se hace necesario derribar algunos muros. El de Berlín cayó hace 25 años; el que discrimina a las mujeres artistas sigue al parecer levantado. Enseguida veremos por qué.

El Festival Miradas de Mujeres, que nació hace tres años en Madrid y ahora se extiende por 15 comunidades autónomas, pretende abrir grietas en ese muro. De momento, ahí están las más de 1.000 artistas participantes, un centenar en la Comunidad Valenciana, mostrando sus obras en 308 espacios, de los cuales casi 30 se encuentran en territorio valenciano. “Nuestra finalidad es llevar el arte hecho por mujeres a los grandes museos y galerías, pero también a las concejalías de Cultura e Igualdad de cualquier pueblo”, destaca Irene Ballester, para quien dirigir el festival ha sido “un reto”, no exento de “un poco de susto” y de “responsabilidad”. Y añade: “Le hemos dedicado muchísimas horas, pero ha sido un trabajo fructífero y gratificante, porque he conocido espacios, artistas y galeristas que no conocía”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

¿Cómo se ha llevado a cabo el Festival Miradas de Mujeres?

Irene Ballester: “Teníamos claro que para que el festival saliera bien había que entretejer entre nosotras una red de colaboración en la que primase la igualdad, con reuniones a través de skype y mediante correos. Hubo espacios que nos dijeron que el festival les parecía muy interesante, pero que ya tenían cerrada su programación, como es el caso de Cataluña, que lo hace con dos años de adelanto. Aún así, hemos conseguido más de 300 espacios y quienes no han podido ya nos han dicho que les guardemos un sitio para el año que viene”.

Teresa Legarre: “Yo ya tenía claro lo de Andrea Nacach, que es la artista que propuse para el festival”.

En este sentido, Irene Ballester subraya que le ha parecido “muy interesante” poder mostrar galerías dirigidas por mujeres, como la de PazYComedias de la propia Teresa Legarre. “Eso es muy importante. Al igual que las comisarias, como Johanna Caplliure, María Luisa Pérez, Lidón Sancho Ribés, Inma Coll, Carolina Maestro o Elena y Cristina Roig Cardona. Es decir, hacer visible el trabajo de galeristas, artistas y comisarias”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Mujeres en las Artes Visuales (MAV), que es el colectivo del que parte la iniciativa del festival, aporta una serie de datos reveladores de esa discriminación de las mujeres artistas. ¿Cuáles son?

Irene Ballester: “Sí, desde MAV todos los años se realizan estudios acerca de cuántas son las mujeres que exponen en galerías y en museos o cuántas adquisiciones de obras de mujer se llevan a cabo en esos espacios. Y lo que descubrimos es que las redes museísticas, artísticas, siempre están dominadas por los hombres. De hecho, en el Museo del Prado en la actualidad sólo hay dos obras de Sofonisba Anguissola, lo cual ya nos indica algo; es un signo. Y en Historia del Arte, nos pasamos cinco años estudiando la obra de hombres artistas. Bien, Miguel Ángel es muy interesante, pero Sofonisba Anguissola también lo es y pasa completamente desapercibida. ¿Por qué en los planes de estudios no tenemos asignaturas de arte contemporáneo específico de mujeres? Y no sólo en arte contemporáneo, sino a lo largo de Historia del Arte. En MAV también denunciamos que sólo el 15% de las adquisiciones de museos es obra de mujeres.

Teresa Legarre: “¿Cuántas mujeres hay en el comité de ARCO? Yo he oído a gente del comité de ARCO decir que ellos no exponen a mujeres”.

Irene Ballester: “El festival lo que pretende es precisamente mostrar nuestro punto de vista, la pluralidad de miradas de mujeres que forma parte del espíritu del festival. Porque a lo largo de toda la tradición artística hemos encontrado siempre que son los varones los protagonistas, mientras que el arte realizado por mujeres se ha entendido, desde esa mirada machista, como una cuestión femenina cuyos temas eran infravalorados, denostados, como si fuera un simple hobby para la mujer. A nosotras se nos ha limitado a ser observadas, objeto de representación para disfrute de la mirada masculina. Lo que el festival pretende es mostrar muestra mirada como mujeres y como sujetos de empoderamiento, y no como objetos”.

Lucía Peiró: “Llenar la sociedad de artistas es tener un punto de vista diferente, lo cual ayudaría a que las relaciones humanas fueran completamente distintas. Esa capacidad artística hace que obtengas cosas que no puedes lograr sólo con la burocracia”.

¿Cómo llegar a eso en un país tan reacio a la cultura, reducida al puro entretenimiento?

Irene Ballester: “La cultura en este país no es valorada y mucho menos el trabajo realizado por mujeres. De manera que nosotras estamos doblemente discriminadas: por ser mujeres y por dedicarnos a la cultura”.

Lucía Peiró: “La política y la cultura deberían ir por separado. Y creo también que debería de haber una equidad mayor a la hora de distribuir los recursos públicos. Queremos una ciudad viva, que ofrezca otros modos de ver, de pensar. Para eso hace falta un equipo que no esté supeditado a lo político, sino guiado por la calidad profesional. Y Valencia carece de eso. A mí me parece bien que haya falleros o artistas joyeros, porque todas las disciplinas son respetables, interesantes y necesarias, pero lo que no debe haber es un agravio comparativo, porque ese agravio supone una unilateralidad en la forma de ver”.

Irene Ballester: “Nos han llegado a decir, cuando solicitamos al Ayuntamiento de Valencia permiso para ciertas actividades en la ciudad, que no podíamos tomar la calle porque del 1 al 20 de marzo Valencia es de los falleros, remarcando además que todas las personas que viven en Valencia eso lo debían de tener muy claro”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto  a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el dossier del festival aparecen como patrocinadores instituciones públicas de otras comunidades autónomas. La valenciana, por número de espacios, es la tercera después de la andaluza y la madrileña. ¿Por qué no hay un respaldo similar?

Irene Ballester: “Pues porque nos pusieron muchas trabas. Aquí en Valencia, los grandes museos han optado por el silencio. Si salvamos la disposición que en todo momento ha tenido Felipe Garín, cediéndonos el Centro del Carmen para la presentación e incluyendo la muestra de Helena Sorolla en el programa de actividades, el resto de espacios públicos no participa en el festival. Luego está la burocracia en estos museos, que lo complican todo, porque el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) ha participado sin problemas, como también lo hecho el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)”.

Y qué decir del Ayuntamiento de Valencia, que colabora con uno de sus espacios, el Museo de Ciencias Naturales, pero que manifestó, por boca de su concejala delegada de Cultura, Mayrén Beneyto, su rechazo al festival. Un rechazo sorprendente, por cuanto lo hizo en plena rueda de prensa, teniendo al lado a una estupefacta Irene Ballester y a un hierático Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana. La explicación de que el Ayuntamiento ya tenía su festival de miradas de mujer en Atarazanas fue como un jarro de agua fría, por parte de un responsable público que debería tener como consigna la suma de voluntades ciudadanas, en lugar de andar restándolas para mantener un protagonismo político que entorpece la dinámica cultural.

Teresa Legarre, Irene Ballester, Lucía Peiró y José Luis Pérez Pont, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester, Lucía Peiró y José Luis Pérez Pont, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

¿Cómo vivisteis ese episodio?

Irene Ballester: “Con sorpresa, porque el Ayuntamiento no ha pagado nada por su participación [las instituciones públicas abonan 180€ y los espacios privados 80] y nos encontramos con que Mayrén Beneyto dice que ya tiene su propio festival y que el nuestro, por tanto, no lo iba a apoyar. Al final, ha tenido que ser la propia artista María José Alvarado quien ha pagado la cuota asignada, aunque en su caso la hayamos rebajado. Pero es que no es el mismo festival, por mucho que Pepe Garnería dijera que lo habíamos copiado, lo cual demuestra que ni siquiera se habían leído la finalidad del Festival Miradas de Mujeres, y no miradas de mujer como lo llamaba Mayrén. En fin, de todo se aprende y, desde luego, si el año que viene quieren participar tendrán que pagar como el resto de espacios públicos y privados”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

¿Y las galerías cómo participáis?

Teresa Legarre: “Yo tengo muchos artistas de la Comunidad Valenciana, el 70% son de aquí, y aunque tal vez sean más hombres que mujeres los que exponen en PazYComedias, lo cierto es que yo siempre me he inclinado por el arte de las mujeres porque me siento identificada con sus propuestas”.

Lucía Peiró: “Las galerías deberían apostar al máximo por todo el arte que se está haciendo aquí. Deberían abrir sus puertas a esos artistas que muchas veces por vergüenza no se acercan”.

Teresa Legarre: “Hay un problema y es que a veces muchos de esos artistas de la Comunidad Valenciana están habituados a vender en estudio. Se saltan a la galería y de eso te enteras a veces de manera casual”.

Lucía Peiró: “Pero hay una cosa que se llama contrato y ética profesional, y tienen que funcionar las dos cosas”.

Teresa Legarre: “Pero esto es así, porque también los compradores se han acostumbrado a ir a los estudios. Y como ahora todo el mundo tiene web, pues lo primero que se hace es contactar con el artista. Y luego está ARCO, que ha invertido un millón de euros en traer coleccionistas, lo cual me parece un gasto salvaje”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó

En cuanto al lema del festival, La artista está presente, en alusión al título de la exposición de Marina Abramovic en el MoMA de Nueva York, ¿qué se puede decir?

Lucía Peiró: “Marina Abramovic es una performer que habla de vender. De hecho, Marina convierte su presencia en una venta. Ésa no es la esencia del arte en acción, que lo que hace es poner en cuestión lo que hay a tu alrededor, porque tal y como está no funciona. Y el arte debe de ser eso: acción, reacción”.

Irene Ballester: “Nosotras lo que pretendíamos con La artista está presente es, de nuevo, llamar la atención acerca del trabajo de las mujeres, que su obra se haga visible. También poner en valor ese trabajo de las mujeres, que no se valora con criterios de igualdad”.

Ponerlo en valor y, por supuesto, pagarlo.

Irene Ballester: “Bueno, ésa es otra. ¡Estamos tan acostumbrados a trabajar en la cultura de manera gratuita!”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

Salva Torres

San Pío V: el museo sin rumbo

Debido a la cada vez más criticada situación en la que se encuentra la gestión del Museo de Bellas Artes de Valencia, recuperamos este comunicado, impulsado por las asociaciones de artistas visuales y críticos de arte de la Comunitat Valenciana, que se hizo público el día 5 de julio de 2011, solo dos horas después de que el Secretario Autonómico de Cultura de la Generalitat Valenciana, Rafael Ripoll, anunciara durante una rueda de prensa que se iba a nombrar a Paz Olmos como directora del Museo de Bellas Artes de Valencia.

La noticia del nombramiento causó estupor dentro y fuera de Valencia, consiguiendo que el comunicado obtuviera, antes de acabar el día, el apoyo de las principales asociaciones profesionales  de artistas, críticos de arte, comisarios de exposiciones y otros profesionales del sector del arte en el Estado español.

Este documento sirve para recordar a los políticos que la mantienen en el cargo que ha llegado el momento de abrir un concurso público, para designar a un profesional con el perfil académico adecuado que permita abordar la aplicación de parámetros científicos a ese museo, uno más, que carece de rumbo.

José Luis Pérez Pont

Imagen obtenida en la web de la "Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V". Según el pié de foto que indican, se trata de "Paz Olmos, Directora del Museo junto a su simpática madre". Foto: Imagen Valencia.

Imagen obtenida en la web de la “Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V”. Según el pie de foto que indican, se trata de “Paz Olmos, Directora del Museo junto a su simpática madre”. Foto: Imagen Valencia.

COMUNICADO:

Tras conocer la noticia de la designación de Dª Paz Olmos como nueva directora del Museo de Bellas Artes de Valencia, las asociaciones abajo firmantes —en representación de los más de dos mil novecientos profesionales que las integran en la Comunidad Valenciana y en España— queremos manifestar nuestro absoluto desacuerdo por esta decisión.

La Generalitat Valenciana, al designar de este modo a quien asumirá la dirección del Museo de Bellas Artes de Valencia, incurre en lo que consideramos una nueva intromisión política en la vida cultural de la Comunitat Valenciana, que impide el nombramiento de un profesional idóneo para ocupar la dirección de la que está considerada como segunda pinacoteca del estado español. La persona designada por el órgano político, Dª Paz Olmos, no reúne la experiencia, la formación académica ni los conocimientos que habrían de legitimarla al frente de esa alta institución museística.

La elección, cuyo objetivo subraya únicamente su sentido político, viene a sumarse a la lista de otras designaciones, en manos de personas con nula experiencia ni formación en comisariado y/o investigación en teoría e historia del arte. A pesar de que algunas voces califican a la nueva directora como una buena gestora, queremos aclarar que la dirección de un museo se debe llevar a cabo por profesionales que puedan marcar las pautas de una programación coherente y de calidad, así como labores de conservación, incremento e investigación de sus colecciones. La gerencia y la administración son labores complementarias a la dirección, pero el perfil profesional requerido es muy diferente.

Interpretamos esta decisión del ejecutivo valenciano como un gesto de desprecio hacia la formación, el conocimiento y la valía de los numerosos profesionales capacitados que podrían optar a ocupar un cargo de tanta relevancia intelectual. Mediante la designación política de Dª Paz Olmos se ha negado a los intelectuales preparados el acceso público a un concurso, conforme al Código de Buenas Prácticas, mediante el que poder realizar el nombramiento que mejor convenga a los intereses culturales de la sociedad.

Al principio de la democracia española, los más prestigiosos profesionales eran llamados a desempeñar cargos políticos para contribuir a la evolución de la sociedad y la mejor gestión de lo público. Ahora algunos políticos quieren ocupar los lugares de excelencia intelectual que, como consecuencia, le son negados a los profesionales.

Valencia, 5 de julio de 2011

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
http://www.avvac.net

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
http://avca-critica.org

Associació Catalana de Crítics d’Art (ACCA)
http://www.acca.cat

Asociación de Castilla y León de Críticos de Arte (ACYLCA)
http://acylca.galeon.com/

Asociación Madrileña de Críticos de Arte (AMCA)
http://criticosartemadrid.es/

Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales
http://www.consejodecriticosav.org/

Instituto de Arte Contemporáneo (IAC)
http://www.iac.org.es/

Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
http://www.mav.org.es/

Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)
http://www.uaav.org

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

En una entrevista para MAKMA, Ester Alba centra su atención en el Museo de Bellas Artes de Valencia, como decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València. Con ella analizamos la situación en la que se encuentra la pinacoteca, con una directora -Paz Olmos- sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos. LEER MÁS…

Miradas de Mujeres en Desayunos Makma Lotelito

Desayunos Makma en Lotelito
Festival Miradas de Mujeres, con Irene Ballester y Lucía Peiró
Lotelito ( C/ Virués, 6, esquina C / Barcas. Valencia)
Viernes 28 de febrero, a las 10.00h

Makma, revista de artes visuales y cultura contemporánea, sigue con su iniciativa de entrevistas a personajes de la cultura en Lotelito, situado junto al Teatro Principal de Valencia. En esa ocasión los Desayunos Makma tendrán como protagonistas a Irene Ballester, responsable del Festival Miradas de Mujeres en la Comunidad Valenciana, y a Lucía Peiró, artista performance y coordinadora de la maniobra que el próximo sábado tendrá lugar en las calles de Valencia.

El Festival Miradas de Mujeres cumple su tercera edición con más brío que nunca. El pasado año participaron cuatro espacios valencianos, mientras que ahora serán 29 los espacios que formarán parte del evento que arrancará el próximo jueves y se extenderá durante todo el mes de marzo. Más de 100 artistas mostrarán sus obras, con el fin de reivindicar la visibilidad de la mujer en el mundo del arte. Irene Ballester y Lucía Peiró serán entrevistadas por el equipo de dirección de Makma: José Luis Pérez Pont, Vicente Chambó y Salva Torres.

Desayunos Makma

Desayunos Makma

“La igualdad en el sector del arte no existe”

Festival Miradas de Mujeres
29 espacios de la Comunidad Valenciana
A partir del 27 de febrero

Los datos son elocuentes: entre el 60 y el 70% de los licenciados en Bellas Artes son mujeres y, sin embargo, luego tan sólo el 15% de las exposiciones en museos es obra de mujeres artistas. Irene Ballester, responsable del Festival Miradas de Mujeres, lo resaltó durante la presentación del evento que arranca el próximo jueves y que se extenderá por 29 espacios de la Comunidad Valenciana durante el mes de marzo. “La igualdad en el sector del arte no existe”, concluyó. Para denunciar este hecho y poner en su justa medida el papel de las mujeres en el mundo de las artes visuales, nació hace tres años un festival que crece y de qué manera.

Felipe Garín, Mayrén Beneyto e Irene Ballester. Fotografía: Consuelo Chambó.

Felipe Garín, Mayrén Beneyto e Irene Ballester. Fotografía: Consuelo Chambó.

El salto cuantitativo ha sido espectacular. De los cuatros espacios valencianos de la pasada edición (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, Las Cigarreras, Alba Cabrera y Punto), se ha pasado a los casi 30 presentados por Irene Ballester en el Centre del Carme. Los presentó uno a uno y, en coherencia con la invisibilidad femenina criticada, fue enumerando las más de 100 artistas participantes en el festival. Un festival que tiene por lema este año: La artista está presente. Tal fue el título de la obra que Marina Abramovic expuso en el MoMA de Nueva York. Aprovechando el hecho casi insólito de la muestra dedicada a una mujer en el ilustre espacio neoyorquino, los organizadores han tomado prestado el título para destacar esa presencia artística de la mujer.

“No es cosa fácil, porque estamos en una sociedad patriarcal, con un circuito de museos cerrado a la mujer”. Irene Ballester, para remacharlo, puso como ejemplo las dos obras de arte de mujeres que hay expuestas en todo el Museo del Prado. Felipe Garín, en su día director del museo madrileño y ahora al frente del Centre del Carme, se limitó a anunciar la exposición de Elena Sorolla que, a partir del jueves, marcará uno de los pistoletazos de salida del festival.

Mayrén Beneyto, concejala delegada de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, se sumó al evento repartiendo loas a diestro (Garín) y siniestro (Ballester), para enseguida barrer para casa destacando las artistas que expondrán en los espacios de titularidad municipal. Luego añadió otros, al margen del festival, como prueba del interés público hacia las artistas y reclamación de un protagonismo que, en esos momentos, giraba lógicamente en torno al Festival Miradas de Mujeres.

Obra de Cristina Almodóvar,  en Set Espai d'Art. Imagen cortesía de la galería.

Obra de Cristina Almodóvar, en Set Espai d’Art. Imagen cortesía de la galería.

Irene Ballester recordó lo que le cuesta a la mujer entrar en el circuito expositivo del arte. El festival, que nació en Madrid hace dos años para extenderse ahora por un total de 15 comunidades autónomas, se presentó el pasado viernes en la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) y hoy lunes en el Centre del Carme, precisamente con la intención de aportar “visibilidad y reconocimiento para el trabajo de las mujeres artistas”, según consta en la web del festival.

Mujeres en las Artes Visuales (MAV) es la asociación interprofesional y de ámbito estatal que se ha encargado de poner en marcha un evento que, en su conjunto, reúne a más de 1.000 artistas repartidas en 308 sedes. El propio Centre del Carme, junto a La Llotgeta, el Museo de Ciencias Naturales, Mustang Art Gallery, MACA, Intersindical Valenciana, Ca Revolta o las galerías 9, Alba Cabrera, Coll Blanc, Isabel Bilbao, Luis Adelantado, Punto, PazyComedias y Set Espai d’Art, entre otros, acogerán diversas exposiciones y actividades con la mujer como protagonista.

Algunas de las artistas que participan en el Festival Miradas de Mujeres, en el Centro del Carmen. Foto: Consuelo Chambó.

Algunas de las artistas que participan en el Festival Miradas de Mujeres, en el Centro del Carmen. Foto: Consuelo Chambó.

Salva Torres

En defensa del IVAM

El sector profesional de las artes visuales de la Comunitat Valenciana continúa demandando la destitución de la directora del IVAM y la convocatoria de un concurso público con un jurado profesional e independiente que garantice un nombramiento adecuado para la dirección, transcurridos dos años desde la publicación de la carta abierta dirigida al President de la Generalitat Valenciana.

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En defensa del IVAM.
Carta abierta del sector de las artes visuales
al President de la Generalitat Valenciana.
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Madrid, 27 de julio de 2011

Muy Honorable Señor Alberto Fabra:

Como usted ya sabrá, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), es una institución que, en otro tiempo y con escasos medios económicos, fue el ejemplo a seguir por otros museos nacionales e internacionales. El IVAM se constituyó como algo más que un museo, como un Instituto; que de acuerdo a sus objetivos fundacionales debe impulsar y dinamizar todo el sector del arte contemporáneo. En consecuencia, dispone de un presupuesto que representa el grueso del gasto que se le dedica en la Comunitat Valenciana  al desarrollo del sector. Sin embargo, desde el año 2000, el IVAM entró en una degradación que, a lo largo de una década, ha sido cada vez más notable. En la actualidad, el Instituto ya no tiene aquella relevancia en el contexto artístico y su programación incumple gran parte de las funciones de sus estatutos fundacionales. En opinión de una mayoría de profesionales, desde el año 2000 las muestras que se presentan en el IVAM están directamente relacionadas con los caprichos y compromisos de sus directores, sin seguir las directrices de difundir y dar a conocer las propuestas que configuraron el arte del siglo XX y las que están sentando las bases del XXI.

En 1995, con el primer gobierno autonómico del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, Juan Manuel Bonet fue nombrado director del IVAM mediante un acuerdo entre el PP y el PSOE. Evidentemente, se trataba de un profesional del arte que, con posterioridad, fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es muy posible que muchos de los miembros del sector artístico no estuviera de acuerdo con sus planteamientos, pero el currículum de Juan Manuel Bonet no dejaba lugar a dudas de que se trataba de una persona estrechamente vinculada al arte moderno. Cinco años después, Cosme de Barañano ocupó la dirección del IVAM, siendo una de sus primeras decisiones cerrar el Centre del Carme, lo que supuso para los profesionales, estudiosos y público en general, la privación de una de las muy escasas plataformas del arte contemporáneo en esta comunidad. Cuatro años más tarde, Consuelo Ciscar sustituyó a Cosme de Barañano, sin mediar consenso alguno. Es una consideración mayoritaria que si este representó un mundo del arte absolutamente alejado del sector y centrado en un ejercicio elitista, Consuelo Ciscar ha ido mucho más lejos y ha puesto el IVAM a su servicio, no al de los ciudadanos.

Las últimas noticias derivadas del nombramiento de Consuelo Ciscar como Comisaria General de la III Bienal del Fin del Mundo, que se celebrará en la ciudad argentina de Ushuaia, han sacado a la luz, nuevamente, prácticas poco transparentes en la dirección y gestión del centro, aún sin aclarar.

Desde las asociaciones que firmamos este comunicado queremos también poner de relieve que los parámetros de profesionalidad en la gestión, en los modelos de relación con los agentes implicados (proveedores, artistas, comisarios, prensa, etc..) y en los sistemas de evaluación y control de los objetivos y del gasto, no cumplen los mínimos criterios deontológicos deseables. Existe, además, una ausencia total de profesionalización en los procedimientos empleados por Consuelo Ciscar, habiéndose atribuido el comisariado de numerosas exposiciones (más de tres mil según ella misma ha declarado) realizadas por otros/as comisarios/as; firmando cientos de textos no institucionales, sino de “autor”, no escritos por ella; imponiendo un programa de exposiciones en el que predominan muestras dedicadas a artistas allegados a su persona; promocionando la carrera artística de su hijo aprovechando los contactos y los presupuestos públicos y, en definitiva, teniendo una capacidad de decisión sobre materia cultural y artística desde hace varios lustros en la Comunitat Valenciana que resulta desproporcionada, en base a los malos resultados que de su gestión se han puesto de manifiesto con el paso del tiempo.

Por todo ello, exigimos transparencia. Transparencia en las cuentas del museo y en las adquisiciones de obra para su colección, en la contratación de servicios externos, así como en las cuestiones relacionadas con las donaciones. Del mismo modo, pedimos, en un momento como el actual, que Consuelo Ciscar dimita o sea destituida de su cargo si no explica de manera pormenorizada aquellos asuntos en los que la independencia entre el dinero público y sus intereses privados se ha visto tantas veces comprometida e incumplida. Consideramos que su sustitución al frente de la dirección del IVAM es ya imprescindible, mediante un procedimiento de acuerdo al Manual de Buenas Prácticas (que otras autonomías gobernadas por el PP ya han asumido y aplicado a sus políticas culturales), que garantice la selección no politizada de un profesional con el perfil adecuado.

Sr. President, el prestigio o desprestigio de una institución, se incorpora y afecta a la acción de quien gobierna. La trayectoria histórica del IVAM y su constitución como elemento central del programa público de cultura exigen la consistencia de un proyecto, que por su calidad cuente con un elevado grado de consenso, máxime cuando en el horizonte se apunta una costosa ampliación que lo renueva dotacionalmente y como espacio simbólico.

Le solicitamos, como máximo responsable cultural, que tome cartas en este asunto donde, una vez más, la labor de los profesionales del sector de la cultura y el arte moderno y contemporáneo se ha visto ninguneada y maltratada, a la vez que los intereses culturales, económicos y turísticos valencianos han resultado gravemente dañados.

Tiene usted ahora en su mano la oportunidad de devolver el rigor y el respeto a esta institución, contribuyendo con ello a iniciar un nuevo ciclo capaz de reactivar el importante papel que el IVAM está llamado a desarrollar. Atentamente.


Suscribe:
Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (La VAC)
Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales
Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)

Adhesiones:
Comisión de Cultura del Movimiento 15-M de València