Un Leviatán escénico llamado Josep Maria Pou

‘Moby Dick’, de Andrés Lima
Una producción de Focus
Con Josep Maria Pou, Jacob Torres y Oscar Kapoya
Teatro Principal de València
Hasta el 22 de abril de 2018

El Teatro Principal de València acoge, hasta el próximo domingo 22 de abril de 2018, la representación de ‘Moby Dick’, dirigida por el animalario Andrés Lima a partir de una adaptación, a cargo del dramaturgo Juan Cavestany, del excelso título homónimo de Herman Melville, cuyo elenco abandera Josep Maria Pou, en compañía de los actores Jacob torres y Oscar Kapoya.

Asentada en el acervo popular, gracias en gran medida a la prosaica maestría de John Huston y Ray Bardbury –y a un lincolnizado Gregroy Peck–, ‘Moby-Dick’ ha sido objeto impenitente de las más diversas aproximaciones escénicas y cinematográficas, erigidas, en su mayoría, en un relato que atiende a la convulsa acción sobre las tablas de un bergantín gobernado por los delirios de su capitán, en obsesiva búsqueda y persecución de la gran ballena blanca para consumar su particular venganza.

Sin embargo, la onerosa novela de Melville –un experimental e incomprendido desafío narrativo para los cenáculos literarios decimonónicos, cuya agostada primera edición supuso el precipitado ocaso del escritor neoyorkino–, encierra, allende los profusos tecnicismos acerca de la caza de cetáceos misticetos, la enarbolación de una extrema y enardecida forma polifónica de ser/estar en el mundo, instigada por los designios coléricos de un personaje capital en el vasto relato diegético de la alta literatura.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Ineludible debía ser, por tanto, que Juan Cavestany emprendiera su travesía “a través de lo inmenso, de la gran incertidumbre (…) en busca de su elixir” y rezumar de entre sus bíblicas páginas, henchidas de digresiones, el raquis simbólico y metafísico de la turbulenta odisea de la destrucción del Pequod y, por ende, de la deriva psicológica de ese turbio Ulises llamado Ahab, cuya existencia cobra sentido último en su perturbadora porfía con lo mitológico, con ese Leviatán que trató de devorar al profeta Jonás, un ser que habita en el mundo ignoto de las alucinaciones.

Tal y como reflexiona su director, Andrés Lima, “el carácter mítico de Ahab (…) nos brinda la cara oscura del hombre y, a la vez, su caza, su rebelión contra la naturaleza es heroica y nos hace pensar que somos capaces de todo. Para lo bueno y para lo malo”.

Y si sobre las crispadas enajenaciones del Capitán Ahab debía recaer el curso de este ‘Moby Dick’, no cabe ya imaginar a otro ser escénico que no sea Josep Maria Pou, excelsamente entregado a la compleja prosodia de su personaje, tal vez una oportuna condensación de maestrías anteriores, habiendo cumplido de un modo mirífico con la edificación de caracteres como el Rey Lear, la oronda e inabarcable figura de Orson Welles o la mayéutica envenenada de Sócrates.

Oscar Kapoya, Josep Maria Pou y Jacob Torres durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Oscar Kapoya, Josep Maria Pou y Jacob Torres durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Pou se eleva sobre la prótesis de la pierna siniestra y se enfunda un largo peacoat para despertar al capitán del sueño ancestral de su propio deceso y adentrarse en la vigilia inestable de la roda de proa, cortando las aguas con el canto afilado y profético de la alucinación, huyendo del naturalismo y respirando impelidos soliloquios shakesperianos camino de la muerte, como un sumo sacerdote que mesmeriza, con su abocado proselitismo, a esa ya desvalida nómina de esclavos, indígenas polinesios y despojados marineros, y conmociona al espectador, más que emociona (tal y como prefiere matizar el actor), con el personaje que más exigencias físicas y psicológicas le ha procurado, tras medio siglo de fértil trayectoria.

En esta densa tarea de elixires y condensaciones, equilibran a Josep Maria Pou las intachables intervenciones de Oscar Kapoya –hiperbólico y colonial Pip (un ‘Alabama boy’, cocinero y guardacostas), amén de arponero (¿Queequeg?), entre otros– y Jacob Torres –como Starbuck (un cuáquero pseudo-antagónico de Ahab, quien sedimenta pragmatismo entre la locura y la contienda) e Ismael, único tripulante superviviente del Pequod, narrador de las páginas de Melville y símbolo de huérfanos, parias sociales y exiliados).

Pou, Kapoya y Torres gobiernan el espacio, propicio para la alucinación, aportando elevada réplica a un sencillo pero muy eficaz trabajo escenográfico de Beatriz San Juan, que sitúa al público entre las armuras de babor y estribor, tras la quilla de proa, esbozando tan solo el esqueleto de ofensiva del Pequod, frente a la que se adivinan las marejadas oceánicas, gracias a un atinada extremidad multimedia gestada por la video creación de Miquel Àngel Raió y Francesc Sitges-sardà, el espacio sonoro de Jaume Manresa o la iluminación de Valentín Álvarez; elementos técnicos que, junto a la grabación del Coro de voces graves de Madrid y el Coro de jóvenes de la Comunidad de Madrid, concluyen rubricando una adaptación virulenta, lacerante e impecable.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, flanqueado por los actores Oscar Kapoya y Jacob Torres, durante un instante de la representación de 'Moby Dick', de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, flanqueado por los actores Oscar Kapoya y Jacob Torres, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

 

Con la pederastia hemos topado

Estiu de Cinema
Cinema a l’aire lliure, Nits de cinema al claustre de La Nau y Filmoteca d’estiu
Jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y claustro de La Nau. Valencia
Del 8 de julio al 27 de agosto de 2016

El cine al aire libre está de enhorabuena. El periodismo, también. El cine porque, por primera vez, CulturArts IVAC, el MuVIM de la Diputación y La Nau de la Universitat de València han oficializado su apuesta común por la oferta cinematográfica al aire libre en la ciudad de Valencia. Y el periodismo, porque la Filmoteca d’estiu arrancará su programación con Spotlight, película de Tom McCarthy en torno a las peripecias de cuatro periodistas dispuestos a destapar un asunto de pedofilia en el seno de la Iglesia.

“La colaboración interinstitucional no es una opción, es una obligación”, subrayó el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño. “Tres proyectos autónomos que se coordinan por primera vez para una oferta cultural lúdica y atractiva, sin traicionar la calidad de la películas y el rigor y la coherencia de los ciclos”, señaló José Antonio Hurtado, jefe de Programación de la Filmoteca. El patrocinio de Gas Natural, que por séptimo año patrocina el evento, resulta determinante. Los jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y el claustro de La Nau serán los escenarios donde se proyectarán las 30 películas.

Fotograma de 'Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de ‘Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Con el lema ‘Destapa la verdad’ fue promocionada Spotlight, Óscar a la mejor película. Cuatro periodistas de The Boston Globe, diario que obtuvo el Premio Pulitzer por ese trabajo de investigación, siguen una trama oculta sobre curas pederastas. McCarthy, en la mejor tradición del cine periodístico, narra los hechos manteniendo el suspense narrativo ceñido a la búsqueda infatigable de esa verdad objetiva muchas veces amarilleada. Martin Baron, el entonces director del Boston Globe, manifestó, antes de conocer el Óscar, que lo principal era devolverle la credibilidad al periodismo, “para que los propietarios de los medios, los editores y los periodistas puedan volver a realizar reportajes de investigación”.

Amy Winehouse en 'Amy (La chica detrás del nombre)'. Filmoteca d'estiu.

Amy Winehouse en ‘Amy (La chica detrás del nombre)’. Filmoteca d’estiu.

De ese otro periodismo de “vertiente más amarillista”, explicó Hurtado, trata Amy (La chica detrás del nombre), de Asif Kapadia, incluida en la Filmoteca d’estiu. Se trata de una película documental en torno a la cantante Amy Winehouse, prematuramente fallecida, que también persiguió la verdad, aunque fuera tan descarnada que acabó con ella. “No tiene sentido decir nada, excepto la verdad”, afirmó la reina del soul.

De esa verdad subjetiva, apasionada, peligrosamente volcada del lado del abismo existencial, da cuenta el ciclo ‘Voluntad de hierro’, al que aludió Ariño. La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer, Moby Dick, de John Huston, o El profesional, de Luc Besson, están entre las películas que se proyectarán en La Nau, junto a otras del ciclo ‘Extrañas parejas’, que tendrá su continuidad en la Filmoteca d’Estiu en los jardines del Palau. Extrañas parejas como las de El fantasma y la señora Muir, de Joseph Mankiewicz, Christine, de John Carpenter, o Her, de Spike Jonze.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

El MuVIM, cuyo ciclo ‘La comedia (en)cantada’ será quien abra el cine al aire libre, se suma a la colaboración institucional: “Somos nuevos en esto, pero esperamos ser un compañero fiel”, ironizó Rafael Company, director del museo de la ilustración. Cantando bajo la lluvia, de Stanley Donen, dio ayer el pistoletazo de salida, a la que seguirán Cómo triunfar sin dar golpe, de David Swift, El otro lado de la cama, de Emilio Martínez-Lázaro y Golfus de Roma, de Richard Lester, entre otras.

Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, recordó que el cine al aire libre “es una tradición de esta ciudad desde principios de siglo”, por lo que “había que recuperarla y potenciarla”. Ariño insistió, como ya hizo en ediciones pasadas, que el cine “no está en crisis, en todo caso será su modelo de producción y de consumo”. Consumo del que dijo había cambiado, porque los jóvenes “consumen ahora más y con más diversidad”, concluyó.

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Fotograma de Spotlight. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Salva Torres

Moby Dick en el océano de la Sala Russafa

Moby Dick, de Herman Melville, dirigida por Marta Alonso, con ilustraciones de Manuel Marsol
Estreno en la Comunidad Valenciana
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 24 (17.00h) y domingo 25 (12.30) de octubre de 2015

Sala Russafa comienza la programación familiar de esta temporada trasladándose a la misteriosa isla de Nantucket. Desde allí, el centro cultural invita a espectadores a partir de 5 años a subir a bordo del ballenero Pequod, escenario de la gran aventura escrita a mediados del S.XIX por Herman Melville.

Este fin de semana, la compañía madrileña Vuelta de Tuerca estrena en la Comunitat Valenciana su versión de Moby Dick, un proyecto que nace de la Casa del Lector después de que el dibujante Manuel Marsol fuera galardonado con el III Premio Internacional de Álbum Ilustrado.

A través de sus ilustraciones, los espectadores surcarán el mar de día y de noche, soportando olas, avistando pájaros y animales marinos. Una original escenografía con proyecciones que refuerza la ambientación musical en directo y la interpretación de los actores Karlos Aurrekoetxea, Guillermo Llansó y Nacho Vera, dirigidos por Marta Alonso.

Un montaje de impactante puesta en escena para una aventura que ha marcado a lectores y escritores durante generaciones Sobre el escenario encontramos al capitán Ahab, quien busca sin cesar, en la inmensidad del océano, a una gran ballena blanca de tal fiereza que no hay barco que se acerque a ella sin resultar dañado, ni marinero que pueda darle caza. Bien lo sabe el capitán, al que, de un bocado, dejó sin la pierna que ahora sustituye por una prótesis construida con la mandíbula de un cachalote.

Ahab la tiene más cerca de lo que cree, pero su obsesión le ciega. Por ello, la complicidad y la ayuda del público serán fundamentales para que el Pequod se enfrente de una vez por todas con Moby Dick en el océano de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland

En la programación para adultos, Sala Russafa le da la vuelta a un clásico de la literatura infantil. Chema Cardeña es el autor y director de Alicia en Wonderland, una versión para adultos del clásico de Lewis Carroll que cumple 150 años y que, en este nuevo montaje, resulta perfecto para retratar ‘el país de las maravillas’ que nos rodea.

Segunda semana en cartel para el regreso de esta coproducción de Sala Russafa y la compañía valenciana Arden que protagoniza una Alicia crecidita, harta de acumular títulos pero seguir siendo becaria a los 30 años. Iria Márquez interpreta a esta joven que, en su lucha por hacerse un hueco en el mercado laboral, descubrirá que hay un mundo al otro lado del espejo capaz de despertar el temido pensamiento crítico.

El teatro, la música en directo y la danza se reúnen en esta comedia cargada de mensaje, ironía y realismo, que permanecerá en Sala Russafa hasta el 8 de noviembre. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (al que sustituye Miguel Machado en algunas funciones) da vida al sarcástico gato Chesure de Cheshire; mientras que  Rosa López es una déspota y salerosa Reina de Corazones. José Doménech es el Sombrerero Loco; Darío Torrent, La Liebre y Miryam Garcés interpreta a una elocuente Condesa Muda. Jaime Vicedo es un apresuradísimo Señor Blanco  y el propio Cardeña se mete en la piel de un pasadísimo Señor Azul.

Versiones de grandes temas de Bob Marley, Lou Reed, The Police o Pink Floyd a cargo de la Naipes Band (dirigida por David Campillos y con la colaboración de Johnny B. Zero y José Montoro) ambientan esta disparatada comedia, un alucinante y alucinógeno retrato de nuestra sociedad de alto voltaje político, que invita al público su papel como ciudadano.

Escena de Moby Dick. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Moby Dick, de Marta Alonso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Alicia en Wonderland, función benéfica

Alicia en Wonderland
Función benéfica a favor de Valencia Ciudad Refugio
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 16 de octubre, a las 20.30h

Sala Russafa ha presentado su quinta temporada, que arranca con una función benéfica a favor de la iniciativa ciudadana ‘Valencia Ciudad Refugio’, auspiciada por la Concejalía de Bienestar Social, que tendrá lugar el próximo 16 de octubre en el centro cultural de Ruzafa.

“Siempre hemos tenido sensibilidad social, pero esta quinta temporada queríamos celebrarla dando un poco más de nosotros a los demás”, explicó Juan Carlos Garés, socio de la sala. Por eso, en la antesala de la campaña de las elecciones generales, han decidido arrancar con la versión para adultos Alicia en Wonderland, una sátira política que busca concienciar al público de su importante papel en el sistema.

“Queríamos empezar con una función benéfica y pensamos en preguntar a la Concejalía de Bienestar social a qué colectivo o acción podríamos destinarla. Nunca el contacto con nuestro Consistorio había sido tan fluido, la verdad. En aquel momento acababa de celebrarse la primera reunión de Valencia Ciudad Refugio y fue todo rodado porque la temática de la obra es muy afín”, apuntó Garés. Y es que la protagonista es una Alicia que intenta insertarse en una sociedad que no es capaz de acogerla, en la que el absurdo de la burocracia y el inmovilismo político tienen sedada a la población.

Imagen cortesía de Sala Russafa.

Representantes del Ayuntamiento, Valencia Ciudad Refugio y Sala Russafa en la presentación de la función benéfica de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Para María Escalona, representante de ‘Valencia Ciudad Refugio’, la propuesta es muy positiva, “siempre el arte ha estado vinculado al cambio social y al desarrollo humano. La plataforma ciudadana quiere cambios en el modelo de sociedad en el que vivimos, las personas sienten y crean y se expresan a través del arte: lo mismo que en las revoluciones”.

Mientras que Roberto Jaramillo, Concejal de Cooperación al Desarrollo y Migración, y Consol Castillo, Concejala Delegada de Servicios Sociales, destacaron la necesaria colaboración que ha de establecerse con la iniciativa privada porque canaliza una concienciación social que cada vez es mayor. “En los últimos años, las políticas sociales han perdido protagonismo pero la gente cada vez siente que son más necesarias, de ahí que surjan iniciativas ciudadanas o desde instituciones privadas y es muy importante que las atendamos y que las potenciemos”, admitió la concejala.

Escena de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El próximo 16 de octubre a las 20:30h, Sala Russafa acogerá la función benéfica de Alicia en Wonderland para la que va a abrirse una fila cero a través del servicio de venta de entradas online del teatro. El propósito es facilitar que colaboren quienes, pese a no poder acudir al teatro ese día, quieran contribuir a la causa. “Y próximamente vendrán otras iniciativas de carácter social, como una colaboración especial que vamos a hacer con Casa de la Caridad o la puesta en marcha de un taller de Artes Escénicas Inclusivas para personas con discapacidad”, avanzó Garés.

Para el equipo directivo de Sala Russafa, un lustro es una cantidad de tiempo que permite hacer un balance sobre el proyecto. “Ha sido como una maratón, desde que nos planteamos abrir el centro hasta que arrancaron las obras, abrimos y llegamos hasta aquí, no hemos parado de correr”, recordó Chema Cardeña, director artístico del teatro y del área docente, quien reconoció que inauguraron en lo peor de la crisis económica y que han tenido que lidiar con una bajada espectacular del consumo cultural en toda España y en especial en Valencia. “Por eso no queremos celebrar ahora este quinto cumpleaños, vamos a esperar a que finalice la temporada para ver cómo ha ido todo y, si el balance es positivo, lo celebraremos entonces y con todas las ganas”, apuntó Cardeña.

Mientras tanto, han diseñado una programación que incluye como primera propuesta (del 15 de octubre al 8 de noviembre) la vuelta de Alicia en Wonderland, la última coproducción del centro con la compañía valenciana Arden que fue todo un éxito la temporada pasada.

Después vendrá el ‘Ciclo Compañías Nacionales”, que traerá del 13 de noviembre al 13 de diciembre a formaciones de mediano formato y gran calidad artística que estrenarán cuatro espectáculos en la Comunidad Valenciana. “Una de nuestras señas de identidad es apostar por profesionales que hasta ahora y a pesar de hacer giras por todo el país, no han tenido acceso a los teatros públicos valencianos porque creemos que es importante que la gente pueda conocer este tipo de propuestas, que no son grandes musicales ni tienen rostros demasiado populares, pero que dan una idea del teatro que se está haciendo en España”.

Escena de T'estimo però no tant. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de T’estimo però no tant. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Con esta filosofía van a programar los nuevos montajes T’estimo però no tant, una comedia con tintes eróticos del Teatre Gaudí de Barcelona con Josep Linuesa; el humor absurdo (pero con mensaje) de Cualquiera que nos viera, una propuesta de la veterana formación vasca Zanguango y La maratón de Nueva York, un montaje de la compañía madrileña Criadero de Morsas en el que los actores se pasan toda la pieza corriendo, literalmente. Completa este primer ciclo de programación una alocada versión de Monólogos de la vagina, firmada por la compañía andaluza Producciones Imperdibles, ya asidua a Sala Russafa.

Además, vuelve el cabaret con el estreno de SomShow 2.0, una nueva versión del éxito de la temporada pasada que regresa con la incorporación de una conocida estrella en la troupe y novedades en el espectáculo. Y ya en Navidades, Arden y Sala Russafa estrenarán una producción escrita y dirigida por Chema Cardeña. Buscando al Mago de Oz (Oh, Europa!) parte de la famosa historia creada por L. Frank Baum, que Victor Fleming llevó al cine transformado en musical, para hacer un repaso lleno de humor y música a la Unión Europea, ese poderoso ente al que llevan todos los caminos de baldosas amarillas.

En primavera volverá el ciclo ‘Nova Escena Valenciana’, dedicado a las más recientes creaciones de compañías locales. Y para cerrar la programación escénica para adultos, en junio se retomará el Festival de Talleres de Teatro Clásico.

Escena de Caperucita Roja. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Caperucita Roja, de Teatro Arbolé. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los niños también encontrarán esta temporada en la sala una programación regular, con funciones escolares concertadas entre semana y abiertas al público familiar los fines de semana. En el primer trimestre se podrá ver una selección con compañías valencianas y nacionales.

Arden, de Valencia, estrena su nueva pieza para el público familiar, Lazarillo. Y Teatre Practicable (Hop Teatre), de Castellón, presentará la pieza de títeres La fábrica de les joguines defectuoses. Desde Madrid, La Casa del Lector y la compañía Vuelta de Tuerca estrenarán en la CV una versión de Moby Dick. Otros estrenos autonómicos serán ¿Caperucita Roja?, de Teatro Arbolé (Zaragoza), y El Principito, de los murcianos Silfo Teatro. La programación se completa con Pulgarcito, de los vascos Teatro Paraíso. Y en navidades volverá el Festival de Teatro para Niños y Niñas Contaria, con una nueva edición.

Miquel Gil. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Miquel Gil. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Además de teatro, Sala Russafa mantendrá esta temporada una oferta musical: “arrancará en noviembre, con los conciertos de Miquel Gil y Efrén López dentro del MUV Circuito de Música Urbana Valencia. Y está previsto seguir colaborando con iniciativas como Valencia Negra, Russafa Escènica o Russafart”, apuntó David Campillos.

Travesías

Travesías
Reales Atarazanas de Valencia
Del 23 de octubre 2014 al 6 de enero 2015

En este año 2014 se cumplen dos décadas de la celebración de la exposición Muelle de Levante (Club Diario Levante, Valencia 1994), una referencia representativa de la nueva pintura figurativa española, cuyo núcleo levantino fue denominado “neometafísico” para distinguirlo de otras fenómenos artísticos como La Nueva Figuración Madrileña o la pintura sevillana de los ochenta.

Fue en la década de los años 90 cuando, desde posicionamientos individuales y unas claves comunes, un grupo de artistas manifestó un modo de entender la pintura basada en la tradición y las aportaciones de la vanguardia. En el eje mediterráneo, y especialmente en la Comunidad Valenciana, fue donde se localizó su epicentro más activo. Esta original propuesta se nutre de influencias tan variadas como el cómic, el cine, la literatura, la arquitectura o la propia pintura.

Dis Berlin. Cantos, Arquitectura moderna. 2012. Acrílico, vinílico y óleo/lino. 195 x 195 cm.

Dis Berlin. Cantos, Arquitectura moderna. 2012. Acrílico, vinílico y óleo/lino. 195 x 195 cm.

Gran parte de los artistas que hace veinte años formaron parte de Muelle de Levante, y algunos más que podrían haber participado, se reagrupan dos décadas después en la exposición Travesías. Una muestra que quiere ser, ante todo, una celebración de aquel acontecimiento analizando el estado actual de dicho fenómeno artístico y de la sólida trayectoria de los artistas que, de un modo u otro, han participado en su desarrollo.

Joël Mestre. Pecio nacionalista. 2012. Pigmento y látex sobre loneta. 195 x 150 cm.

Joël Mestre. Pecio nacionalista. 2012. Pigmento y látex sobre loneta. 195 x 150 cm.

Sus múltiples referentes culturales abarcan desde Tintín a Micky Mouse, de Moby Dick al western, del racionalismo o el cubismo arquitectónico al surrealismo, de Modiano a Góngora, pasando por un conocimiento exhaustivo de la historia del arte y el influjo de poéticas de pintores orillados por las vanguardias conceptuales como Hopper, Morandi, Deineka, De Chirico o Balthus.

Teresa Tomás. Terciopelo azul. 2014. Óleo/lienzo. 195 x 130 cm.

Teresa Tomás. Terciopelo azul. 2014. Óleo/lienzo. 195 x 130 cm.

Travesías muestra una representativa variedad de poéticas, donde se incluyen desde concepciones próximas al realismo como las de García-Alix, Flores y Carratalá, a las abstracciones de Dis Berlin, Cordón, Domènech y Mollá. Entre los dos extremos podemos encontrar las complicidades con la imagen fotográfica, el cine y los media, presente en la obra de Sicre, Charris, Villalba, Rubert, La Mutua Artística y Tena. La figuración esencial de Balanzà, Mendoza, Bloise, Esteban, Gálvez y Tarazona. Los espacios híbridos de Rojas y De la Torre. Para concluir con las imágenes sintéticas de Mestre, Cuéllar, Ribes y Teresa Tomás.

Ángel Mateo Charris. Euronómadas. 2011. Óleo/lienzo. 200 x 200 cm.

Ángel Mateo Charris. Euronómadas. 2011. Óleo/lienzo. 200 x 200 cm.

La exposición está patrocinada por Heineken y cuenta con la colaboración de Mapfre, ABBA Acteón, Arte10.com, OFP Observatorio de la Figuración Postconceptual, L3C Multimedia y el Departamento de Pintura de UPV. En ella, podrá verse obra de los ya citados Enric Balanzà, Andrea Bloise, Calo Carratalá, Fernando Cordón, Juan Cuéllar, Ángel Mateo Charris, Paco De la Torre, Dis Berlin, Antoni Domènech, Pedro Esteban, Damián Flores, Alberto Gálvez, Carlos García-Alix, La Mutua Artística (José V. Martín e Iván Albalate), Joël Mestre, Tomás Mendoza, Roberto Mollá, Jordi Ribes, Antonio Rojas, Gino Rubert, Gonzalo Sicre, Jorge Tarazona, Santi Tena, Teresa Tomás y Aurelia Villalba.

Más información en http://www.figuracionpostconceptual.com