La Cabina bate récord de asistencia

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cinema de la Universitat de València con la colaboración de CulturArts, celebró su acto de clausura el pasado 15 de noviembre poniendo el broche final a su octava edición. La programación de este año contaba con platos fuertes como los mediometrajes de James Franco (que obtuvo una Mención Especial del Jurado), Mike Leigh o Claire Denis.

Además, el festival amplió sus Secciones Paralelas con Díptico Rock y Amalgama que, sumado a la seña de identidad de La Cabina (la gran calidad de cada uno de los mediometrajes seleccionados), ha hecho posible que haya batido su récord de asistencia con 6.200 espectadores, 1.400 más que el año pasado.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath, ganadora del Premio al Mejor Actor a Simon Schwartz. La Cabina 2015.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath, ganadora del Premio al Mejor Actor a Simon Schwartz. La Cabina 2015.

Del 5 al 15 de noviembre, La Cabina inundó Valencia de cine narrado entre 30 y 60 minutos y el público llenó las salas de sus sedes principales: la Filmoteca y el Centre Cultural La Nau. Sin olvidar Radio City (donde se celebró el Mediometrash) y el Instituto Francés de Valencia, que alberga la sección Panorama Francés, dedicado a los mediometrajes del país vecino y cuyos directores protagonizan una mesa redonda con el público asistente.

En esta octava edición se superaron los números de años anteriores incluso antes de comenzar, llegando a recibir más de 330 mediometrajes (100 más que en la edición pasada) y pasando de los 24 seleccionados en Sección Oficial a 25 de 13 nacionalidades diferentes (Senegal, Irak, Noruega, Chile, España, Bélgica, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, etc.). Comedia absurda, drama, acción o humor negro son algunos de los géneros que los espectadores pudieron ver en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca.

Fotograma de Teenland, de Maria Gratho Sorensen, ganadora del festival La Cabina 2015.

Fotograma de Teenland, de Maria Gratho Sorensen, ganadora del festival La Cabina 2015.

Finalmente, el premio a Mejor Mediometraje se lo llevó la película danesa dirigida por Maria Gratho Sorensen, Teenland, mientras que el Premio del Público fue para el mediometraje Terremere, del director Aliou Sow, coproducido por Francia y Senegal.

En esta edición La Cabina ha mantenido su identidad y su defensa al mediometraje y sus creadores, haciendo de él un festival reconocible tanto por el público como por los medios de comunicación. Además, ha consolidado a Valencia como sede nacional e internacional de las películas de dicha duración.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. Mención Especial del Jurado de La Cabina 2015.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. Mención Especial del Jurado de La Cabina 2015.

 

La Cabina arranca a lo ¿Superman?

La Cabina. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Inauguración: jueves 5 de noviembre, a las 20.00h, en Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, con la proyección de Superman no es judío (…y yo, un poco), de Jimmy Bemon
Plaza del Ayuntamiento, 14. Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina abrirá este jueves su octava edición con un Superman muy especial en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Se trata del creado por Jimmy Bemon, cuyo cómic lleva él mismo a la pantalla bajo el título de Superman no es judío (…y yo, un poco), una manera como otra cualquiera de convencer a un niño de la importancia de pertenecer a la religión judía. Porque aunque Superman no lo sea, al joven se le dice que sus creadores sí lo eran. He ahí la trama del mediometraje inaugural. Lo mismo le sucede al Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, que de momento no tiene los poderes de Superman, pero lleva camino de tenerlos.

Fotograma de La isla a mediodía, de Philippe Prouff. La Cabina.

Fotograma de La isla a mediodía, de Philippe Prouff. La Cabina.

Al menos si nos atenemos a lo vaticinado por quienes asumen de momento el mayor peso económico del presupuesto de La Cabina. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, y José Luis Moreno, director general de CulturArts, responsables de las entidades que llevan apostando fuerte por este festival “único en el mundo”, adelantaron que de cara al próximo año “habrá una implicación más contundente” por parte de las tres instituciones públicas valencianas: Ayuntamiento, Diputación y Generalitat. Lo cual supondrá la “consolidación del festival”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, recogió el guante y dijo que, en caso de confirmarse las expectativas, el anunciado incremento presupuestario iría destinado a “dignificar el esfuerzo del equipo”, a “mejorar la comunicación hacia el público y hacia los medios”, tanto locales como nacionales e internacionales, y a “traer a directores de otras latitudes”. Todo ello en el marco de una octava edición que del 5 al 15 de noviembre mostrará una selección de 25 mediometrajes de los 334 recibidos a concurso. Cifra ésta que supera en más de 100 los presentados en 2014, al igual que el número de espectadores creció con respecto a la de 2013, rozando ya los 5.000 espectadores.

Fotograma de A Mal Gam A, de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Fotograma de A Mal Gam A, de Iván Zulueta. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Y puestos a seguir creciendo, La Cabina estrena sección: Amalgama, aludiendo al mediometraje de Iván Zulueta A Mal Gam A, que junto a Iván Z, de Andrés Duque, se proyectarán fuera de competición. Competición en la que sí estarán los mediometrajes: Voilà l’enchainement, de Claire Denis; El gran vuelo,  de Carolina Astudillo; La parte de la sombra, de Olivier Smolders; El último abrazo, de Sergi Pitarch Garrido; Dime quién era Sanchicorrota, de Jorge Tur, y 10, de Marta Jurkiewicz.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. La Cabina.

Fotograma de Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. La Cabina.

En la sección oficial, además de la mencionada Superman no es judío (…y yo, un poco), de Jimmy Bemon, sobresale Interior. Leather Bar, de James Franco y Travis Mathews. Como explicó Carlos Madrid, se trata de los 40 minutos no incluidos en el metraje final de A la caza (Cruising, 1980), de William Friedkin, con Al Pacino como protagonista. Película de temática homosexual que en su momento levantó cierta polvareda y que Franco y Mathews recrean, para plantear una reflexión en torno a la libertad creativa y sexual. También destacan los mediometrajes Carrera de obstáculos (A running jump), de Mike Leigh, o La isla a mediodía, de Philippe Prouff, a partir del relato homónimo de Julio Cortázar que arranca así: “La primera vez que vio la isla, Marini estaba cortésmente inclinado sobre los asientos de la izquierda…”, aludiendo a un viaje en avión que desencadenará cierto misterio.

La Cabina Inèdits, con mediometrajes de Federico Fellini o la recientemente fallecida Chantal Akerman; Díptico Rock, con películas de Néstor Mir y Carlos Aimeur; Panorama Francés, en el Instituto Francés de Valencia, o CinemaScupe, son el resto de secciones que conforman la octava edición de un festival que, como subrayaron sus responsables, “no para de crecer”.

Fotograma de Superman no es judío (..y yo, un poco), de Philippe Prouff. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Fotograma de Superman no es judío (..y yo, un poco), de Jimmy Bemon. Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia La Cabina.

Salva Torres

La Cabina, cada vez más grande

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cine de la Universitat de València y con la colaboración de CulturArts-IVAC, vuelve del 5 al 15 de noviembre para ofrecer al público el mejor cine narrado entre 30 y 60 minutos en versión original. En esta octava edición se han superado los números de años anteriores llegando a recibir más de 330 mediometrajes (100 más que en la edición pasada) y se ha pasado de los 24 seleccionados a 25 de 13 nacionalidades diferentes. Comedia absurda, drama, acción o humor negro son algunos de los géneros que los espectadores podrán ver en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca.

Otro de los récords históricos que se han conseguido este año es que España es el cuarto país con más producciones dentro de la Sección Oficial, empatada con Dinamarca. Ambos países presentan dos producciones propias y una en régimen de coproducción. Sólo por delante de ellos están Francia (8), que sigue siendo el país con mayor producción de mediometrajes, Alemania (4) y Reino Unido (4). Dinamarca entra por primera vez en la Sección Oficial al igual que Senegal o Irak (ambas como coproductoras en dos filmes). Además, cabe destacar el mediometraje Uranes (España, 2013), del ilicitano Chema García Ibarra, único mediometraje en Sección Oficial producido en la Comunidad Valenciana.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

En cuanto a géneros hay una gran variedad de ellos: desde el drama histórico de H (Lluís Galter, España, 2014), el humor absurdo de Uranes y Kung Fury, la acción de Nocebo (Lennart Ruff, Alemania, 2014) o el conflicto de la inmigración e identidades que encontramos en Terremere (Aliou Sow, Senegal-Francia, 2014). El mediometraje La isla a medio día (Philippe Prouff, Francia, 2014) adapta el relato homónimo de Cortázar que “consigue plasmar la misma sensación que el escritor pretendió con el relato”, afirma Carlos Madrid, director de La Cabina.

El Festival sigue fiel a su filosofía: historias de ficción de calidad que muestran una manera de narrar no sujeta al imperativo comercial del tiempo. A este respecto, Carlos Madrid destaca el mediometraje de Mike Leigh, director y guionista nominado en varias ocasiones al Oscar por películas como Secretos y mentiras (1996), que ganó la Palma de Oro en Cannes; Topsy-Turvy (1999); El secreto de Vera Drake (2004); Happy-Go-Lucky (2010); o Another Year (2010) y cuya película más reciente es Mr. Turner de 2014. “Tener en la Sección Oficial el mediometraje Carrera de obstáculos (Reino Unido, 2012) de Mike Leigh confirma que los directores no utilizan este formato necesariamente como plataforma de nada y que lo importante es rodar una historia tenga la duración que la historia requiera”, asegura Madrid.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

También destaca Kung Fury (David Sandberg, Suecia, 2015), presentada en el Festival de Cannes de 2015 en la Quincena de Realizadores. El film se ha convertido en uno de los fenómenos virales de este año alcanzando los 21 millones de reproducciones en Youtube. Ésta será una oportunidad única de ver esta película hilarante en pantalla de cine, mezcla de géneros y parodia, a la vez que homenaje, de los años ochenta. La película “aúna una gran calidad en la producción y efectos especiales a la vez que se ríe de sí misma”, afirma el director del Festival.

Asimismo, Madrid se siente satisfecho por la selección de este año y asegura que hay propuestas “más atrevidas en cuanto a su lenguaje”. Por ejemplo Sólo me deseas a mí (Dag Johan Haugerud, Noruega, 2014), “en la que la actriz principal se enfrenta ‘cara a cara’ a la cámara”; el lenguaje atrevido de Kung Fury; la intensidad dramática -“cercana al thriller”- de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania-Austria, 2015), que participó en la Semana de la Crítica de Cannes 2015; o la “gran personalidad” de Teenland (Maria Gratho Sorensen, Dinamarca, 2014), que “juega con imágenes y momentos musicales que potencian la liberación de los instintos juveniles”.

Fotograma de Todo irá bien. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath. Imagen cortesía de La Cabina.

La calidad de los mediometrajes que conforman la Selección Oficial de La Cabina 2015 viene avalada, además, por cineastas como Abbas Kiarostami o Michael Haneke que dijeron de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania y Austria, 2015) que es una película “impactante” e “intensa y bien contada. Excepcionalmente bien interpretada. Una película conmovedora que cautiva desde el primero hasta el último segundo”.

Fotograma de Kung Fury. La Cabina.

Fotograma de Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Máscaras de identidad de Gillian Wearing

Gillian Wearing
IVAM, Centro Julio González
Galería 1
Guillem de Castro 118, Valencia
Del 24 de septiembre de 2015 al 24 de enero de 2016

Conversar en términos de intención y simbolismo o reflexionar en torno de la opacidad y la translucidez identitaria remite, ineludible, no sólo a la génesis de la conciencia como concepto de referencia para la psicología evolutiva, sino al desarrollo de extremidades conductuales del sujeto cognoscitivo. Uno de estos apéndices, alumbrado al calor primigenio de la identidad cultural y de criterios etnológicos, proviene como consecuencia/herramienta de la autoconciencia: la máscara.

Liturgico-animista, osírica, dionisíaca o tragicoescénica, arquetípica y renacentista, romántica y grimaldina. Modos y formas de respirar tras la máscara con pretensiones ceremoniales, miméticas, reveladoras o lúdicas. Lo que otrora cobraba razón técnica a través de mimbre, barro, cuero, hierro, cobre o yeso, se materializa en látex y cera con la meticulosa compulsión diestra de una oriunda de los Midlands Occidentales, que transforma en discurso plástico su necesidad introspectiva de distinción psicosocial: Gillian Wearing.

'Self Portrait at 17 Years Old', Gillian Wearing. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

‘Self Portrait at 17 Years Old’ (2003). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Irrumpe así, huérfana de protocolos y subtítulos, parte de la obra  del último quindenio de la artista británica, tras casi década y media sin merodear por estos lares, con sorda virulencia y reiterados acentos de su inequívoco estilo (ya reconocible y divulgado más allá de la indústrica Birmingham, la generación Sensation o los YBA, tras su Turner de 1997).

Imágenes pertenecientes a la serie 'Album' (2003-2006). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Imágenes pertenecientes a la serie ‘Album’ (2003-2006). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Son sus máscaras las que reciben al espectador con un frontal de emulación de retratos familiares -diversas poses de estudio y un point&shoot doméstico conforman su serie ‘Album’ (2003-2006)-, cuya única y alevosa imperfección en el contorno de sus ojos permiten a Wearing revelar su presencia y transmutación para propiciar un ejercicio de cuestionamiento de la memoria, manejando conceptos de parentesco entre identidad y familia, veracidad y falsedad o evidencia y confidencia.

Fotograma perteneciente a 'Fear and Loathing' (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma perteneciente a ‘Fear and Loathing’ (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Si ‘Album’ nos sumerge en cuestiones de filiación y sinonimia de clan, las máscaras de sus películas ‘Secret and Lies’ (2009) y ‘Fear and Loathing’ (2014) -títulos que provienen de los filmes de Mike Leigh y Terry Gilliam, respectivamente- ofrecen testamento oral del almíbar catártico de la confesión bajo el amparo del anonimato, mediante la revelación de traumas, parafilias y episodios ocultos de una sucesión de voluntarios británicos y norteamericanos que auxilian, además, a poner de manifiesto las peculiaridades de su idiosincrasia y los arquetipos nacionales asociados al comportamiento social.

Empleo bien distinto de la máscara se encuentra en su obra inédita “Rock ‘n’ Roll” 70 (2015), cuyo tríptico central parte de una instantánea real de la artista a los cincuenta años. Un tratamiento informático de la fotografía permite simular, con perfección forense, su apariencia en 2034, a la espera de tener ocasión de confrontarse con su imagen dentro de dos décadas y completar la ventana vacía de la obra. “Este es mi Dorian Gray, que no está bajo llave en el ático, sino a la vista del público”.

Fotograma del vídeo 'Drunk' (1999). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma del vídeo ‘Drunk’ (1999). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

El montaje expositivo, comisariado por la crítica y curadora independiente Sacha Craddock, permite abordar otra parte inquietante de la trayectoria de Wearing, cuya inquietud por el individuo en su contexto social y familiar, la violencia y la inseguridad en el ámbito de la relaciones interpersonales, en los protocolos de interacción entre la esfera privada y pública o en el testimonio del punto de partida subjetivo para construir el entorno, se ponen de manifiesto en vídeos como ‘The Unholy Three’ (1995-96), ‘2 into 1’ (1997), ‘Drunk’ (1999), ‘Bully’ (2010), ‘We are here’ (2014) y el work in progress ‘Your Views’ (2014 en adelante).

Fotograma del vídeo 'We are here' (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma del vídeo ‘We are here’ (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Ocasión excepcional, con lejanos precedentes, la que el IVAM ofrece a los diletantes y a los ocasionales, para profundizar en las sugerentes interrogantes sobre lo genuino y lo artificial, guiados por la mano de esmaltes mondrianos de Gillian Wearing.

Jose Ramón Alarcón