Cervantes como cuestión de Estado

Cervantina, de Compañía Nacional de Teatro Clásico y Ron Lalá
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 12 de febrero de 2017

“No nos pasa en España con Cervantes lo que les pasa en Inglaterra con Shakespeare, lo cual es radiografía del estado cultural de un país que no dedica atención a sus creadores”, lo apuntó Juan Cañas, que junto a Iñigo Echevarría, Miguel Magdalena, Daniel Rovalher y Álvaro Tato traen al Teatro Talía de Valencia su Cervantina, dirigidos por Yayo Cáceres. La compañía Ron Lalá, de la que forman parte, se ha empeñado en mostrar las excelencias de nuestro rico patrimonio cultural, rescatando el genio y el ingenio del ilustre escritor manchego, como continuación de su anterior trabajo En un lugar del Quijote.

“Deberíamos hacer una reivindicación continuada de nuestro patrimonio. Nos estamos perdiendo una auténtica maravilla”, insistió Cañas. Lo dicen al unísono todos tras haber visto el entusiasmo con el que se recibe en otras partes del mundo la obra de Cervantes. “En India, en Estados Unidos, en Canadá, en Colombia…Siempre ha sido una fiesta en todos los lados”, señala Cáceres, para quien falta una estrategia política decidida a favor de los creadores que tiene este país. “Es una cuestión cultural, porque no se hace ni con Cervantes, ni con Valle Inclán, ni con Lorca”, de manera que a su juicio “estamos perdiendo nuestra propia riqueza”.

Cervantina, de Ron Lalá. Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

Cervantina, de Ron Lalá. Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

“Creemos que Cervantes es urgente y necesario”, indicó Tato. Por múltiples razones, entre ellas ésta: “Su discurso, que deberíamos interiorizar, suena avanzadísimo, porque habla de mujeres libres, de la libertad de pensamiento…Nos pone ante un espejo”. Y en ese espejo, colocado en la sociedad del siglo XVI, aparecen subvertidas muchas de las ideas que hoy tenemos acerca de tan lejanos tiempos. Como se interroga Cáceres en el dossier del espectáculo: “¿Cómo puede hacer decir a una mujer que es libre hace cinco siglos?”. Pues lo hacía, de ahí la “incorrección política” que subrayaron los componentes de Ron Lalá.

Lo que hace la compañía, y podrá en el Talía hasta el próximo día 16, es acercar tan rico legado literario mediante una visión contemporánea. “No creo que estemos desvirtuando el lenguaje de Cervantes con nuestra propuesta, porque lo que hacemos es entrar en el juego cervantino, lleno de personajes que mutan en otros, se travisten y son libres”, subrayó el director. Cervantina es un espectáculo hecho con fragmentos de diversos textos del autor del Quijote, a los que Ron Lalá pone música transformándolo en diversión y fiesta.

Cervantina, de Ron Lalá. Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

Cervantina, de Ron Lalá. Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

“Antes no había televisión como ahora y el mejor de los encuentros del pueblo se producía en el teatro”, sostuvo Cáceres, que calificó a Cervantes de “humanista, humorista”. Humanista por su forma de entender al ser humano liberado de prejuicios y humorista por la manera que tenía de darlo a entender. “Es más juguetón de lo que habitualmente se piensa”, añadió el director. De ahí la fiesta, lo popular, como eje central del espectáculo que se refiere tanto al Quijote como a otros textos de Cervantes menos conocidos, como El hospital de los podridos, El coloquio de los perros o El celoso extremeño.

Echevarría señaló que la gente se sorprende con Cervantina, porque rompe con la idea que tenemos de la literatura clásica “tal y como la leíamos en el Instituto”. En este sentido, Ron Lalá reivindica a su vez la palabra diversión con la que se asocian sus espectáculos. “Está infravalorada, porque diversión es literalmente ofrecer otra versión. El teatro ha de divertir, lo cual, por eso que decimos, no está reñido con la reflexión”, explicó Cáceres. Diversión que permite acercar tanta riqueza literaria a los más jóvenes, de ahí que tengan previstas dos matinales a escolares “ya llenas”, advirtieron.

“No es verdad que la gente sólo quiera fútbol, sino que vivimos en una espiral que sólo ofrece eso, pero cuando ofreces otra cosa interesante, la cosa funciona”, dijeron los actores. “Nuestra obligación es que el teatro sea tan divertido como el fútbol”, sentenció Cáceres.

Cervantina, de Ron Lalá, Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

Cervantina, de Ron Lalá, Fotografía de David Ruiz cortesía de Teatro Talía.

Salva Torres

Monográfico cervantino de Marta Espinós en Ensems

Marta Espinós, concierto para piano
Festival Ensems
Palau de la Música
Paseo de la Albereda 30, Valencia
Jueves 30 de junio de 2016, a las 20h.

Hoy, jueves 30 de junio, a las 20.00 horas, el festival Ensems acoge en el Palau de la Música un concierto de Marta Espinós en el que la pianista propone un monográfico de piezas inspiradas por la obra de Miguel de Cervantes, varias de ellas escritas a petición suya.

En palabras de la propia Espinós, “ante el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes (1547-1616), este concierto comentado explora el repertorio de piano español contemporáneo —finales del siglo XX y principios del XXI— inspirado en su figura y su legado. El proyecto incluye cuatro encargos realizados por Marta Espinós con motivo de la efeméride a algunos de los compositores españoles actuales más representativos: Tomás Marco, Benet Casablancas, Carlos Cruz de Castro y Mercedes Zavala. Paralelamente se incluyen obras preexistentes de los compositores Manuel Angulo y José Zárate, también de inspiración cervantina, y el estreno absoluto de ‘Ecos del Quijote’, del compositor César Cano, encargo del Festival Ensems”.

Imagen de la pianista Marta Espinós durante uno de sus conciertos. Fotografía cortesía del festival Ensems.

Imagen de la pianista Marta Espinós durante uno de sus conciertos. Fotografía cortesía del festival Ensems.

“A través de la diversidad generacional y de concepción estética de estos compositores, las obras del programa retratan la faceta de Cervantes como autor, describen sus personajes, ilustran los paisajes que fueron su escenario geográfico de sus obras, o incluso aluden a fragmentos específicos de su producción literaria”. El concierto tiene además la peculiaridad de contar con los comentarios introductorios de la propia pianista, que siempre trata de tejer de este modo una relación estrecha con su auditorio.

El programa, además de celebrar el aniversario cervantino, constituye en sí mismo una muestra del piano contemporáneo español, con destacados autores de la segunda mitad del siglo veinte. En cuanto a la obra del valenciano César Cano, el compositor declara que “el título de este tríptico para piano, ‘Ecos del Quijote’, se refiere a las resonancias del personaje cervantino que encontramos en diversos compositores y poetas. He escogido como fuentes generadoras de material musical dos obras: el célebre poema sinfónico de Richard Strauss ‘Don Quixote’ y las tres canciones ‘Don Quichotte à Dulcinée’ que Maurice Ravel escribiera en 1932”.

La pianista Marta Espinós durante una mesa redonda celebrada en el marco del festival. Fotografía cortesía del festival Ensems.

La pianista Marta Espinós durante una mesa redonda celebrada en el marco del festival. Fotografía cortesía del festival Ensems.

El festival continuará el viernes 1 de julio con un concierto de la Orquesta de Valencia en el que se estrenará “Bow shock”, de Joan Cerveró, asimismo encargo del festival Ensems.

Ensems es un festival de CulturArts Música – Generalitat Valenciana, con la colaboración del Palau de Les Arts Reina Sofia, el Consorci de Museus, el Palau de la Música (Ajuntament de València), la Fundación SGAE, el Institut Français y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Inaem). Este año la programación del festival se caracteriza por el eclecticismo, la pluralidad y el espaciamiento temporal a lo largo de más de tres meses, en diferentes sedes, con el fin de llegar al público mayor y más diverso posible.

Mata Espinós. Imagen cortesía del Festival Ensems.

Mata Espinós. Imagen cortesía del Festival Ensems.

“Los libros deberían ser compañeros de vida”

Colección de libros de autores clásicos para niños y adolescentes
Vicente Muñoz Puelles

Aproximar los clásicos a los niños y adolescentes no es tarea fácil. Si se  imponen como lectura obligatoria en la escuela, existe el peligro de que puedan reaccionar con rechazo incluso aversión hacia ellos. En contraste con el ritmo trepidante de los vídeojuegos y la comunicación instantánea por internet, las obras del pasado les parecen lentas, demasiado ceremoniosas. El escritor valenciano Vicente Muñoz Puelles ha desbrozado una senda por la que conducir el legado de los grandes hombres y mujeres de la historia hasta los más jóvenes.

Combinando capacidad fabuladora con erudición, ha escrito una colección de títulos en los que de una forma amena les descubre la vida, conquistas y hazañas de los grandes literatos, científicos y descubridores: Einstein, Marie Curie, Colón, Goya, Ramón y Cajal, Darwin….En plena celebración del 400 aniversario de Cervantes y Shakespeare no podía eludir un encuentro con estos dos genios de la literatura, y con ambos ha cumplido con creces y por igual. Así lo explica en esta entrevista en la que reconoce su fascinación por El manco de Lepanto y El cisne de Avon.

Portada de Don Quijote, de Vicente Muñoz Puelles.

Portada de Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Editorial Anaya.

¿El hecho de que Cervantes y Shakespeare fueran coetáneos significa que en su época se alcanzó la cima de la literatura?

Lo fue si aceptamos la consideración general de que Shakespeare es el mejor autor en idioma inglés y el dramaturgo más importante del mundo, y de que el Quijote es la mejor obra literaria jamás escrita, ya que como tal suele figurar en las listas confeccionadas a lo largo del tiempo por escritores de prestigio. Por fortuna, la literatura es algo más que unas simples listas. Pero es cierto que la coincidencia temporal llama poderosamente la atención. Fue nuestro Siglo de Oro y la época dorada del teatro isabelino, un período en el que Inglaterra y España se disputaban el dominio de los mares, que es como decir del mundo.

¿Personalmente siente preferencia por uno de ellos? 

Me identifico plenamente con ambos. Con el humor irreverente de Cervantes, que influyó mucho en la literatura inglesa, como es bien sabido, y con la pasión incendiaria de algunas obras de Shakespeare, que prefigura el Romanticismo y tanto irritaba a nuestros ilustrados, como Moratín. Más que como escritores, tiendo a considerarlos como amigos y compañeros de viaje. Dicho esto, cabe mencionar que en mi pequeña biblioteca cervantina hay un Quijote en corcho y otras curiosidades, y una edición donde al final, en letra manuscrita, se dice: «Este fue el último libro que le leyeron a Ricardo Muñoz Carbonero». Es decir, a mi abuelo, que murió mientras lo escuchaba.

A primera vista parece que la difusión de Shakespeare es mucho mayor que la de Cervantes. ¿Qué opina al respecto?

En lo que se refiere a sus respectivos países de origen, es cierto que Shakespeare es más popular, leído y representado en el Reino Unido que Cervantes aquí. Pero, en lo que se refiere al mundo entero, Cervantes sigue siendo traducido y editado en todos los idiomas. Yo diría que, desde el momento de su muerte más o menos simultánea, su estimación universal anda a la par.

Usted ha publicado estos últimos meses algunos libros en relación con ambos escritores, y está escribiendo una adaptación del Quijote para niños de ocho a diez años. ¿Puede hablarnos de esos libros?

Ha salido una edición íntegra, con 8000 notas críticas y léxicas, en la editorial Anaya. Oxford University Press me ha publicado una adaptación de Hamlet, una antología del Quijote y una edición de las Novelas ejemplares. Y Anaya acaba de sacar mi novela ‘El misterio del cisne (El joven Shakespeare)’. Aparte de eso, en algunas de mis narraciones, como ‘El legado de Hipatia’, el Quijote ocupa un papel importante, y he escrito varios cuentos sobre Cervantes.

Miguel de Cervantes por Vicente Muñoz Puelles.

Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes, en adaptación de Vicente Muñoz Puelles.

¿Cómo va a plantearse el reto que le planteó Algar de resumir el Quijote en veinte páginas para niños de ocho a diez años? 

Hace once años esa editorial me pidió una adaptación para niños algo mayores, ilustrada por Manuel Boix. En cuanto al reto, la literatura infantil es mucho más experimental y creativa que la de los adultos. No preveo mayores dificultades.

¿A qué edad son los niños más receptivos a la lectura y cómo se les debería enganchar a los libros?

Los libros deberían ser objetos comunes y familiares, compañeros de toda la vida. Convendría que estuviesen con nosotros ya desde la cuna, y que jugásemos con ellos antes de aprender a leer. Entonces, cuando descubrimos que no solo sirven para sacarlos de las estanterías o para pasar sus páginas, sino que además cuentan historias y podemos llevárnoslos a la cama, es como si se abriese una ventana al mundo. No hay que forzar nada.

¿Los programas educativos vigentes sirven de algo al respecto?

Que yo sepa, no. Quizá lo importante no sean los programas educativos, sino el entusiasmo de los maestros y de los padres. Recuerdo un chiste gráfico en el que un niño, con un libro en las manos, le preguntaba a su padre, que miraba la televisión: «Papá, ¿tú sabes leer?»

Volviendo a Cervantes, ¿qué aspectos de su obra cree que tienen mayor interés para los lectores del siglo XXI?

Los mismos que en su época. En el fondo, nada ha cambiado. Las personas soportan mal la relatividad esencial de las cosas humanas, la incapacidad de hacer frente a la ausencia de un Juez Supremo, la vehemencia de un amor intenso, la certidumbre de la muerte. Se empeñan en distinguir con claridad el bien del mal, porque sienten el deseo de juzgar antes de comprender. Cervantes, y también Shakespeare, nos enseñan la sabiduría de la incertidumbre. De algún modo, nos animan a vivir con esa incertidumbre y a ser valientes.

¿Como miembro del Consell de Cultura, podría sugerir alguna actuación en la Comunidad como homenaje a la figura de Cervantes?

El mejor homenaje, acaso el único que merece la pena, es leerlo. Por otra parte, Valencia es un lugar estrechamente vinculado con Cervantes, que visitó Valencia a su vuelta de Argel, le dedicó encendidos elogios en ‘Los trabajos de Persiles y Segismunda’ y en otras obras y, como hemos dicho, imprimió aquí el Quijote. En cuanto al Consell Valencià de Cultura, hace años ya que editamos una hermosa edición de la Vida de Cervantes, de Gregorio Mayáns, primera biografía cervantina escrita, por cierto, a petición de un noble inglés. Pero siempre cabe la posibilidad de hacer algo más. En 1905, Valencia se volcó con motivo del III Centenario de la primera parte del Quijote, que se imprimió en esta ciudad. Hubo una procesión cívica, con senyera incluida, que partió del Ayuntamiento y descubrió una lápida de mármol blanco en el número 7 de San Vicente, donde se había impreso el libro. Se descubrió otra placa en la calle Cervantes, y en la calle de Guillem de Castro se inauguró ese monumento de Benlliure en el que don Quijote alza un busto de Cervantes. Dicho sea de paso, de niño ese monumento me inspiraba pesadillas, porque las dos cabezas muy juntas del escritor y de su personaje me hacían pensar que se trataba de un monstruo bicéfalo.

El escritor Vicente Muñoz Puelles. Fotografía de Laura Muñoz.

El escritor Vicente Muñoz Puelles. Fotografía de Laura Muñoz.

Bel Carrasco

Los 400 ‘maravillosos’ años de Cervantes

Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, de Miguelanxo Prado y David Rubín
Organizado por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes
Museo Casa Natal de Cervantes
C / Mayor, 40. Alcalá de Henares, Madrid
Hasta el 14 de febrero de 2016

El Museo Casa Natal de Cervantes en Alcalá de Henares acoge desde el 15 de octubre la exposición Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes, para conmemorar el 400 aniversario del fallecimiento del escritor que tendrá lugar en 2016.

El proyecto, concebido y comisariado por el equipo “i con i”, muestra la fascinante figura que fue Miguel de Cervantes a través de uno de sus ocho entremeses, El retablo de las maravillas, obra en la que el autor aborda el binomio ficción/realidad y de gran carga autobiográfica.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

El lenguaje elegido es el de la ilustración, un lenguaje que permite generar esa experiencia de viaje del pasado y acercar un relato histórico al público actual, incluido el público familiar. Miguelanxo Prado, dibujante realista Premio Nacional del Comic en 2013, cuenta la vida de Cervantes acentuando el discurso de la realidad. David Rubín, uno de los historietistas españoles más reconocidos en los últimos años, narra la historia de El retablo, dentro del mundo de la ficción.

Miguel de Cervantes tuvo una vida tan apasionante como poco conocida. Fue espía de Felipe II, trabajó para la Iglesia, vivió un asalto pirata en alta mar, estuvo preso, fue recaudador de impuestos, marido intermitente, viajero incansable… Sin embargo, su gran éxito, El Quijote, eclipsó su figura, y un halo de misterio rodeó siempre su existencia.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Miguel EN Cervantes plantea escenas biográficas de Cervantes ilustradas por Miguelanxo Prado en conexión con El retablo de las maravillas dibujado por David Rubín. Prado perfila el físico del escritor y su trayectoria vital, recreando los escasos datos ciertos sobre su biografía, con un lenguaje realista, mientras que Rubín traslada la acción de El retablo a viñetas y pone rostro a sus personajes.

El discurso expositivo está organizado en tres partes. La primera narra las escenas de la vida cotidiana de Cervantes junto con la presentación de los personajes del entremés. En segundo lugar, presenta escenas del Cervantes escritor coincidiendo con la parte de mayor acción del entremés; para terminar con el alter ego de Cervantes y la crítica social, al tiempo que se desarrolla el desenlace de El Retablo.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

La exposición contrapone dos niveles narrativos, el de la realidad, correspondiente a la vida del autor, y el de la ficción, representado por su famoso entremés. En su recorrido se van desgranando temas universales como la clase social, el amor, la familia, el dinero, la educación, la religión, la profesión del escritor y el alter ego presentes tanto en la vida como en la obra de Cervantes.

El objetivo de la exposición es conocer el apasionante personaje que fue Miguel a través de la relectura de una de sus obras de teatro que no vio representada en vida, El retablo de las maravillas.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Exposición itinerante

Miguel EN Cervantes, producida por Acción Cultural Española, la Comunidad de Madrid y el Instituto Cervantes, se presenta en dos formatos. El primero que, tras su presentación en el Museo Casa Natal de Cervantes de Alcalá de Henares, itinerará por varias sedes nacionales y un segundo formato, más sencillo y adaptable, que permitirá la presentación simultánea de varias copias en algunos de los centros del Cervantes como los de Túnez, Nápoles o Burdeos y en otras sedes internacionales.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

 

La infancia recuperada en ‘Aventura de paper’

Aventura de Paper. Associació Profesional d’Il.lustradors de Valéncia
Facultat de Magisteri de la Universitat de València
Avinguda Tarongers, 4. Valencia
Hasta el 18 de noviembre

“Cuando Bataille habló de la literatura como la infancia al fin recuperada…no se refería ciertamente a historias suavemente pueriles, sino a la obra de ficción como experimento en el que corremos de nuevo un riesgo fundacional”. De ello da cuenta Fernando Savater en un libro que lleva precisamente por título La infancia recuperada. Siguiendo la estela de Bataille y la del propio Savater, la Associación Profesional d’Il.lustradors de València (APIV) ha decidido rendir tributo a esa literatura en la que uno se aventura en los múltiples interrogantes de la existencia, para dar muestra de una sobresaliente creatividad en la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Viaje alrededor de la luna, de Julio Verne, por Javier Gay, en la exposición 'Aventura de Paper' de la Facultat de Magisteri.

Viaje alrededor de la luna, de Julio Verne, por Javier Gay, en la exposición ‘Aventura de Paper’ de la Facultat de Magisteri.

A través de 100 de las mejores novelas de aventuras, de autores como Julio Verne, Emilio Salgari, Lewis Carrol, Joseph Conrad, Rudyard Kipiling, Jack London, Mark Twain, Herman Melville, Robert Louis Stevenson, Homero, Cervantes o Joanot Martorell, otros tantos ilustradores valencianos dan vida gráfica a esas narraciones inmortales que evocan la “rebelión ante la necesidad ciega, ante el peso abrumador de circunstancias inhumanas que no parecen dejar lugar para lo humano, el libre coraje que se enfrenta con rutinas y mecanismos en los que no se reconoce y consigue afirmar el predominio de lo maravilloso, de lo inmortal”, a las que se refiere Savater en su libro.

Miguel Strogoff, de Julio Verne, por Carlos Ortín, en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

Miguel Strogoff, de Julio Verne, por Carlos Ortín, en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

Las 100 ilustraciones que, bajo el título de Aventura de Paper, se pueden ver en el hall de la Facultat de Magisteri hasta el 18 de noviembre, con el patrocinio de Centro Comercial Gran Turia, son obra de Carlos Ortín, cuyo Miguel Strogoff sirve de cartel anunciador de la exposición, Javier Gay, coordinador de la muestra, Sento Llobell, Illot, Cristina Durán, Verónica Leonetti, Alberto Alguero, Beatriz Martín, Ada García o Javier Lacasta, por citar algunos. Ilustraciones de un alto nivel gráfico y potencia visual que reflejan perfectamente el estado de ánimo al que alude esa infancia recuperada gracias a la novela de aventuras.

Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand, por Mar Ballesteros en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand, por Mar Ballesteros en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

“Por ser esperanzada y esperanzadora, la narración es incurablemente ingenua. Pero su ingenuidad es fundamentalmente etimológica: viene de aquel ingenuus latino que, según Corominas, significa ‘noble, generoso’ y, propiamente, ‘nacido libre’”. Y con esa libertad a la que alude Savater, si duda propiciada por la ingenuidad del creador que se enfrenta a su obra con la misma determinación heroica que sus referentes literarios, los 100 ilustradores de Aventura de Paper se zambullen y sumergen al espectador en un carrusel  de imágenes de hondo calado gráfico y narrativo. “Narrar es la posibilidad de reinventar la realidad, de recuperar las posibilidades frente a lo difícil o lo adverso” (Savater).

1984, de George Orwell, por Illot, en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

1984, de George Orwell, por Illot, en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Y como lo difícil y adverso es lograr, no sólo poner en pie la propia obra, sino conseguir el beneplácito de entidades dispuestas a financiar y ofrecer un espacio donde exhibirla, la APIV ha consumado su aventura con notable éxito. Además, como figura en su declaración de intenciones, se trata de “acercar el trabajo de los ilustradores al colectivo docente, encargado de proporcionar educación adecuada en materia de comunicación gráfica a las futuras generaciones”, que es para lo que está igualmente pensado el montaje de la exposición en la Facultad de Magisterio.

La guerra de los mundos, de H.G.Wells, por Miguel Ángel Giner en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

La guerra de los mundos, de H.G.Wells, por Miguel Ángel Giner en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

Con Aventura de Paper se matan, pues, dos pájaros de un tiro: dar a conocer y fomentar la vertiente gráfica del trabajo expositivo y, a rebufo de la sobresaliente obra mostrada, evocar el amplio catálogo de experiencias que la narración transmite. Porque, volviendo a La infancia recuperada, “lo que vuelve en la narración son los pilares de  nuestra condición humana: el encuentro con el mar y el bosque, nuestra definición frente al animal, la iniciación del adolescente en el amor y la guerra, la reinvención de la solidaridad, los merecimientos del arrojo y la de la piedad”. Por todo ello, Aventura de Paper, cuya exposición concluye el día 18, bien merecería un largo y fructífero viaje itinerante por otras facultades y escuelas. Que corra la voz, como corre el Miguel Strogoff de Carlos Ortín haciéndose eco de la noble aventura de APIV.

Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, por Verónica Leonetti en la exposición 'Aventura de Paper' de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, por Verónica Leonetti en la exposición ‘Aventura de Paper’ de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Salva Torres