La tejida memoria de Ana Esteve Llorens

‘Correspondence’, de Ana Esteve Llorens
Las Cruxes
1900 E 12th St, Austin, TX (EE.UU.)
Hasta el 18 de noviembre de 2018

Conocí a Ana Esteve Llorens en su estudio de Austin la última mañana de agosto, en uno de esos días de verano en los que estás empapada antes de salir del coche. Hacía calor, pero los tranquilos tonos beige, los blancos y los azules claros en su estudio me hicieron olvidar las comodidades del aire acondicionado. La propia Esteve Llorens es igual de refrescante, y alguien a quien he querido conocer desde hace ya tiempo. Al igual que yo, vive y trabaja entre Texas y España, y sentía curiosidad por saber cómo estos dos lugares influyen en su trabajo. Así que me ha encantado visitar su exposición ‘Correspondence’, en Las Cruxes, en Austin, antes de regresar a Madrid.

'Untitled (Squares Red), obra que forma parte de 'Correspondence', de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

‘Untitled (Squares Red), obra que forma parte de ‘Correspondence’, de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

Existe una tensión sutil y cautivadora en la correspondencia entre trabajo y creación artística, entre las esferas de lo doméstico y del arte contemporáneo, y entre el textil como oficio y como técnica artística. El arte textil se remonta a miles de años y posee estrechos vínculos con lo utilitario y también con el trabajo de las mujeres. Los diseños de estas piezas me hacen pensar en pañuelos y manteles, y en ropa, en objetos que tradicionalmente han sido realizados, cuidados y adornados por mujeres. Es algo que hizo mi abuela, y que todavía veo en las casas de mis compañeras españolas y portuguesas, aunque pocas de nosotras conservamos las habilidades que se han ido transmitiendo y perfeccionado durante generaciones.

Los estampados de cuadros y rayas en los tejidos de Esteve Llorens forman composiciones abstractas y bidimensionales que cuelgan de la pared protegidas por gruesos marcos blancos. Dichos marcos rastrean con habilidad los contornos desiguales de los textiles, llevando las piezas al ámbito tridimensional de lo objetual. ‘Correspondence’ presenta una serie de “telas” que han sido tejidas empleando un telar de cintura. Se trata de una técnica en la que un telar portátil se extiende entre el cuerpo de la tejedora y un punto de anclaje, como pueda ser un pilar o un árbol. Cada movimiento corporal es transmitido directamente a las fibras tejidas. Según el espacio abarcado por los brazos, la resistencia de las fibras e incluso el estado emocional de la tejedora, como señala Esteve Llorens, se desarrolla un ritmo y velocidad únicos en la elaboración de cada pieza. Y así, la escala, el estampado y la tensión constituyen documentos de tiempo, y del movimiento que se establece entre el cuerpo y el material. Como una especie de performance en solitario, o una coreografía de hilo.

'Untitled (A Small Gray)', obra que forma parte de 'Correspondence', de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

‘Untitled (A Small Gray)’, obra que forma parte de ‘Correspondence’, de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

La exposición está acompañada por un texto que reúne extractos de correos electrónicos intercambiados entre Esteve Llorens y Amira Pierce, escritora establecida en Nueva York. “Pensando en hacer” es una de las frases de la artista que captó mi atención. Pensar en hacer, hacer y pensar, pensar y hacer-tejer es un proceso repetitivo que deja espacio para pensar. Recuerdo una vez en que traté de memorizar un escrito para una actuación. Lo repetía constantemente allá donde iba, como una oración. Mi memoria suele ser desastrosa, pero al recitar aquellas palabras reviví momentos de mi infancia. Imagino que tejer genera un estado meditativo similar. De hecho, Esteve Llorens me contó que al tejer estos estampados recuerda objetos, texturas, caras y comidas en lugares familiares del pasado. “Al hacer y recordar simultáneamente”, dice, “he estado reescribiendo una historia que se ha reforzado, pero también se ha modificado”.

Uno de los aspectos singulares de ‘Correspondence’ es su rica paleta de colores terrosos. Esteve Llorens aprendió a tejer durante una residencia artística en Ciudad de México. En los viajes a diferentes partes del país recolectó elementos naturales para teñir sus fibras. El hongo Zacatlaxcalli de Teotihuacan, el índigo oaxaqueño, diferentes maderas de Mérida y semillas de las montañas de Puebla se funden en las franjas y líneas de sus piezas. Los colores representan un momento específico, lo que ella describe como “un paisaje, una temperatura, un tipo de luz, un acento”, en hilos que se cruzan y se superponen. La artista describe el concepto de lugar como “una acumulación de experiencias, como algo que se construye con el tiempo”.

Desde que comenzó a tejer en el otoño de 2015, la artista y su trabajo continúan viajando entre España, Texas, México y viceversa. Y así, los colores en ‘Correspondence’ se han expandido para incluir elementos de España. De esta manera, la artista relaciona y transforma sus experiencias de las dos geografías en algo nuevo. Y eso es lo que sucede cuando realizamos el trabajo de hacer memoria: siempre llevamos cosas del presente para regresar a un momento del pasado.

Imagen de diversas obras que forman parte de 'Correspondence', de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

Imagen de diversas obras que forman parte de ‘Correspondence’, de Ana Esteve Llorens. Fotografía cortesía de la artista.

Lauren Moya Ford

La destrucción de la memoria de Endika Basaguren

‘Borrar las huellas de la memoria’, de Endika Basaguren
Art Room (Espacio Experimental)
Sta María 15, Madrid
Del 5 al 26 de julio de 2018
Inauguración y performance: viernes 5 de julio de 2018 a las 20:00

La performance de Endika Basaguren “Borrar las huellas de la memoria” recala en Art Room (Espacio Experimental) como punto de destino de un largo viaje, después de haberse presentado en lugares como Bilbao, Galeria Arte Extremo (Lisboa), Culturgal (feria de las industrias culturales gallegas), Espazo de Arte Contemporánea (Pontevedra), el festival internacional de performance Latitudes (Sta cruz de la Sierra, Bolivia), y el festival internacional Itinerant (Nueva York). De este modo, Endika ofrece la oportunidad de disfrutar en directo su performance ‘Borrar las huellas de la memoria’, pieza indispensable para entender su último trabajo de nombre homónimo, que presenta en Madrid.

Becado para su realización por la Diputación Foral de Bizkaia, ‘Borrar las huellas de la memoria’ se trata del trabajo más íntimo y personal del artista bilbaíno. Si Henry Michaux solía definir al artista como aquel que se resiste de manera absoluta al impulso de no dejar huellas, nunca como hoy la fiebre por dibujar un rastro ha marcado tanto la cultura.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Allí están Facebook o Instagram y su respectiva obsesión por dejar una señal capaz de probar cualquier experiencia. Facebook resulta una mezcla del sueño de Beuys (todos somos artistas) con la actitud de Oscar Wilde (todo es susceptible de ser arte) . Tal vez ahora lo más inquietante se juegue en la negativa a dejar rastro, con el artista convertido en un borrador de pistas.

“Mi propuesta es precisamente la de actuar como borrador, como destructor de mi propia obra y pasado, para que esa acción genere una nueva obra que defina lo que soy. Lo cierto es que los artistas siempre han tenido una pulsión destructiva que complementa la creativa. Para crear algo nuevo hay que destruir lo que había previamente. El arte avanzado es la destrucción de lo anterior”.

Rauschenberg es el gran ejemplo de que se puede crear destruyendo. Con ‘Erased de Kooning’ realizó la primera obra que surgía de la destrucción de otra pieza consagrada en el mundo del arte. Una creación por eliminación y no por adición. Una serie de artistas trabajaron después de forma similar: El grupo Fluxus, Wolf Vostell y sus decollage o la artista contemporánea Valerie Hegarty.

“Todas las acciones destructivas de estos artistas se han realizado para romper con el arte del pasado, reflexionar sobre la historia del arte, pero en mi caso esa ruptura es con mi propia obra y con mi propia historia. En esta línea, he destruido buena parte de mi trabajo; obra realizada durante aproximadamente 6 años, que siempre he mantenido oculta, quizás como negación de lo que en ese momento fui. Se trata de una etapa/obra con la que no me identifico debido a la falta de consciencia y lucidez a la hora de ejecutarla”.

Imagen del políptico 'Per-ma-ne-cer', de Endika Basaguren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen del políptico ‘Per-ma-ne-cer’, de Endika Basaguren. Fotografía cortesía del artista.

Las últimas piezas que quedan de aquella etapa son las que se destruirán en la performance que se realizará en Art Room, siendo que algunas estuvieron aquí expuestas en el año 2006. De esta acción y de la destrucción de las últimas piezas se creará una serie de obras exclusivas y firmadas en directo para los asistentes.

La última exposición puramente pictórica que realizó Endika Basaguren fue precisamente la primera individual que hubo materializado en la entonces llamada galería Catarsis (Investigación y Arte). Es por ello que la destrucción en este espacio de esos últimos vestigios pictóricos que le atormentan cierra un ciclo artístico para el artista, invitando al visitante a participar de esa catarsis creativa tan íntima.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de una de las acciones de Endika Basaren. Fotografía cortesía del artista.

 

La memoria quebrantada

Memoria: El bombardeo del 25 de mayo de 1938 del Mercado Central de Alicante
Entrevista a Alex Guillén y Sergio Lombarte
Centro Cultural Las Cigarreras, Alicante

“La memoria es como un don maravilloso y una maldición implacable”, dijo Aharon Appelfeld, novelista israelí que en esta frase ya sentencia el potencial y la relación entre memoria, identidad e historia. La productora Letra & Frame presentó el pasado viernes 25 de mayo en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante, ‘Memoria’, un corto documental que reconstruye el terrible suceso que este año cumple 80 años. Se trata de recuperar en un retrato audiovisual la Guerra Civil en Alicante a través de una combinación de testimonios y material gráfico de la época.

Entrevistamos a Alex Guillén director y escritor de ‘Memoria’, y a Sergio Lombarte, director de fotografía, edición y posproducción de este proyecto.

¿Qué motiva a Letra & Frame a llevar a cabo este documental? ¿Cuál es el objetivo?

Alex Guillén (AG): Nosotros, en nuestra productora Letra & Frame, tenemos un lema, que es el de contar historias. Y nos pareció que esta tenía que contarse y no caer en el olvido por todo el impacto que tuvo en la ciudad y en su historia. No obstante, estamos hablando de un bombardeo en el que murieron 300 personas que fueron enterradas en su mayoría en una fosa común. Y cuya memoria por distintos acontencimientos que pasaron se diluyó en el tiempo convirtiéndose en un rumor o una leyenda que pocos conocían a ciencia cierta.

Sergio Lombarte (SL): Son muy pocas las personas de nuestra generación, o incluso de la de nuestros padres, que saben que esto ocurrió. Mi familia lleva en Alicante más de 20 años y no habían oído hablar de bombardeos durante la guerra civil hasta que comenzamos este proyecto.

En el documental aparecen diferentes personas, desde una testigo hasta un periodista. ¿Qué os llevo a centraros en esos testimonios?

(AG): La brevedad del formato que hemos escogido nos obligaba a seleccionar pocos perfiles muy concretos que tuvieran un conocimiento profundo del tema. Y que al mismo tiempo, se complementaran entre sí para cohesionar la narración. De esta forma seleccionamos un periodista experto en la historia de Alicante que nos aportó imparcialidad, un historiador y arqueólogo que nos dio datos precios, un investigador experto en el tema que nos brindó análisis…Y una testigo que nos ofreció su memoria y que es la auténtica protagonista del relato.

Una de las escenas del documental. Imagen cortesía Letra & Frame.

Magdalena Oca, testigo que aparece en el documental. Imagen cortesía Letra & Frame.

¿Por qué este formato de documental corto?

(AG): Nuestra productora apuesta por el reportaje o documental corto porque creemos que es un format que gracias a su duración es capaz de enseñar y entretener sin aburrir. Y en los tiempos que vivimos donde todo es rápido y va a la velocidad de la luz, tenemos que adaptarnos a la realidad audiovisual del mundo.

(SL:)  No obstante, Hemos querido darle una estética cinematográfica que suma mediante un juego estético más dramatismo y permite que el espectador se sumerja en el relato.

¿Cómo ha sido el proceso de montaje?

(SL): Para un proyecto de esta embergadura son necesarias muchas horas de dedicación. Nuestra pasión por el formato documental, así como la carga histórica del mismo han sido nuestro principal combustible. Como director de fotografía, me he volcado por conseguir una estética que acompañe a la narrativa. Del mismo modo que la producción y guion realizados por Alex sin duda fueron sublimes y factores clave para desarrollar este documental.

(AG): Ha sido un proyecto exhaustivo realizado en tiempo record, pues en apenas tres meses lo hemos completado. Al ser un proyecto independiente no se ha contado con financiación externa, pero aun así, nada nos ha frenado a la hora de llevarlo a término. La implicación de Mister Barceló , Kurtys Flow y Rebecca Wasser también ha sido un factor determinante para que todo saliera según lo previsto.

Una de las escenas del documental, Mercado Central de Alicante. Imagen cortesía Letra & Frame.

Una de las escenas del documental, Mercado Central de Alicante. Imagen cortesía Letra & Frame.

‘Memoria’ ha implicado varias disciplinas artísticas y a varios agentes culturales de la ciudad, ¿era algo premeditado o han ido surgiendo necesidades?

(AG): Desde el primer momento Sergio quiso darle un efoque muy artístico al proyecto, no quedándose meramente en la realización de un documental: Estudiamos los planos, el color y el resultado que queríamos, apostando por una línea gris que acompañara la tristeza de la historia y al mismo tiempo la objetividad y la neutralidad. Esta no es una historia que acabe bien. En cuanto a las colaboraciones, fueron surgiendo de manera espontánea conforme fuimos desarrollando el proyecto hasta que creamos nuestro pequeño universo.

(SL): Conforme avanzaba el documental vimos claro que teníamos que crear un proyecto transmedia, que fusionara varias disciplinas. El primer paso fue plantearnos una fusión de reportaje y documental, con una visión cinematográfica. La primera colaboración externa fue la composición de la canción 25 de Mayo, escrita e interpretada por Mister Barceló y producida por Kurtys Flow. La canción la reservamos para los créditos del documental, dándole a las víctimas una despedida digna. Además realizamos un videoclip para esa misma canción que siguiese la misma estética que el documental. También decidimos contar con la colaboración de Rebecca Wasser, artista alicantina autora de ‘Ecos’, el óleo que cierra el documental. Su cuadro aporta un valor que no podíamos conseguir de otra manera consiguiendo combinar producciones audiovisuales con música y pintura.

Queríais desde el principio que ‘Memoria’ fuera un proyecto independiente, ¿en todos los sentidos?

(AG): Sí al 100 %. La idea desde el primer momento ha sido realizar una producción  didáctica, amena, neutral y objetiva.

(SL:) Pura historia basada en testimonios de testigos y expertos.

‘Memoria’ está publicado en la web de Letra & Frame y se puede disfrutar aquí. Próximamente se irá proyectando en colegios o en eventos. La programación se puede consultar en el siguiente enlace: letrayframe.com.

Maria Ramis

Cabanyal Íntim hace memoria

Cabanyal Íntim
Casas del barrio del Cabanyal en València
Del 10 al 20 de mayo de 2018

A Jacobo Roger, codirector junto a Isabel Caballero del festival Cabanyal Íntim, se le saltaron las lágrimas cuando escuchó alguno de los testimonios referidos a víctimas de la Guerra Civil española. Los escenificaron nietos e hijos de quienes sufrieron el conflicto bélico, en un extracto del espectáculo Ombres dirigido por Maria José Peris. Incluso alguno de sus narradores rompió a llorar, avanzando a duras penas con su testimonio. Por eso cuando Caballero dijo que el lema de este año, Memòria, les había proporcionado “un viaje increíble” y “una montaña rusa de emociones”, no pudo ser más exacta.

De manera que Ombres, de la compañía Cent i la mare, resultó un aperitivo cargado de intensa emoción de lo que Cabanyal Íntim propone en su programación del 10 al 20 de mayo. Así lo anuncia la obra en su sinopsis: “La casa está habitada y llena de voces que nos transportan a través de la música a la Guerra Civil”. Es una de las formas que adoptará esa Memòria de la que pretende dar cuenta un festival dotado con apenas 50.000 euros. “No solo hacemos cultura, sino que también educamos”, subrayó Roger, reivindicando más presupuesto con el que dignificar el trabajo que realizan en Cabanyal Íntim.

Ombres, de Maria José Peris. Cabanyal Íntim.

Ombres, de Maria José Peris. Cabanyal Íntim.

“El festival tiene que estar ahí, en la trinchera del barrio, acompañándolo en su proceso. Es un proyecto que nace del corazón, pero que debería tener en cuenta el dinero que cuesta hacerlo”, señaló Caballero. Sobre todo teniendo en cuenta los datos suministrados por Manuel Cuadrado, profesor de la Facultad de Economía de la Universitat de València y coordinador del estudio de público del festival que atrajo el pasado año a cerca de 8.000 espectadores. Según esos datos, Cabanyal Íntim cuenta con un público “fiel” que no para de crecer: “El festival continúa atrayendo y creando nuevos públicos”, destacó.

Igualmente subrayó que el 55% eran mujeres, con una edad media de 41 años, con estudios universitarios y con una ideología progresista, lo que provocó una suerte de risueña complicidad. Además, el 96% de los espectadores muestra su intención de recomendarlo entre sus conocidos, al tiempo que reconoce acudir al festival para “conocer más sobre otras culturas o realidades”. De ahí que la educación a la que se refirió Roger quede reflejada en este estudio, cuyos resultados, con sus lógicos matices, son extrapolables a otros festivales de similares características, igualmente trabajando en precario pero con voluntad de hierro.

Piedra y encrucijada, de Paco Zarzoso. Cabanyal Íntim.

Piedra y encrucijada, de Paco Zarzoso. Cabanyal Íntim.

Más de 30 propuestas escénicas se harán eco en diferentes espacios del barrio del Cabanyal de esa Memòria del lema, que abarca desde la propia memoria histórica hasta la relacionada con el Alzheimer y otros tristes derivados, algunos representados con el antídoto del humor. Como por ejemplo, según precisaron los directores del festival, la obra Piedra y encrucijada, de la compañía Hongaresa con texto e interpretación de Paco Zarzoso. “Sorprenderá porque nos presenta a un Paco Zarzoso diferente y muy divertido”, apuntó Roger.

A la intimidad de las casas del Cabanyal, lugares tradicionales de escenificación de las diversas propuestas, se suman en la octava edición del festival otros espacios. El Refugio Antiaéreo del Grau es uno de los más emblemáticos. Se convertirá en una emisora de radio mediante la cual Antonia Bueno, directora de Amparito te ampara, traslada al espectador a 1937, cuando las bombas amenazaban y la gente buscaba un refugio para evitarlas. La memoria asociada a esa guerra atraviesa muchas de las propuestas, destacando entre ellas la de Olatz Gorrotxategi cuyo 43º 13’ 44” N, evoca las coordenadas donde fue enterrado el abuelo de la dramaturga vasca.

Caixa Popular es la única entidad privada que patrocina el festival, lo cual dio pie a la reflexión de Cuadrado con respecto a las posibilidades de crecimiento de Cabanyal Íntim: “Debería de haber más empresas, porque el dinero público es el que hay y son muchos a repartir”. Jose María Company, director del Departamento de Marketing de la entidad bancaria, precisó que su aportación iba más allá del patrocinio, al compartir el espíritu del certamen. “Queremos que sea un espacio d reflexión”, dijo Caballero. “Tenemos claro que la cultura no ha de ser gratis. Y las entradas deberían de valer diez veces más, pero queremos que Cabanyal Íntim sea accesible a todos los públicos”, concluyó Roger, haciendo de nuevo memoria de lo que cuesta mantener vivo un festival.

Cartel de Cabanyal Íntim.

Cartel de Cabanyal Íntim.

Salva Torres

‘La Grande Safae’: brumosa memoria de la identidad sexual

‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi
Le Fresnoy – Studio national des arts contemporains
Ficción/Documental
15’56”, 2014. Francia

Componer un mapa de predilecciones o devocionario de insondables fetichismos permite acudir a la estocástica búsqueda de documentos y registros, traslados, encuentros y sondeos inagotables entre fuentes dispersas que, amén de trazar un camino fértilmente desnortado, concluyen configurando una bienvenida calima de dilentantismo y una inopidada cartografía de hallazgos.

A estas caracterísitcas y nómina de requisitos responde el caso que nos ocupa: ‘La Grande Safae’, un inquietante cortometraje pseudodocumental rubricado por la artista y cineasta Randa Maroufi (Casablanca, 1987), quien, a la postre, se revela en una creadora con una excelsa deriva curricular, cuyos proyectos audiovisuales, fotográficos y performativos han alimentado el discurso programático de numerosos festivales internacionales, erigida en un referente del testimonio artístico franco-marroquí del último lustro, tanto por el orden conceptual de sus propuestas como por el desarrollo metodológico de los diversos cometidos en los que se ha embarcado desde la consumación de su diplomatura en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetúan, a comienzos de la presente década.

Trailer “The Great Safae” by Randa MAROUFI from Randa Maroufi on Vimeo.

Maroufi, miembro residente de la Casa de Velázquez con un proyecto que pretende radiografiar alguno de los sótanos de la idiosincrasia ceutí –como es el tráfico de bienes manufacturados introducidos a pie atravesando la frontera del norte de Marruecos–, ha recalado recientemente en Madrid fruto de su participación en la edición de Estampa 2017, a través del centro de creación artística e investigación que l’Académie de France atesora en la capital. Cabe mencionar que su penúltimo ejercico en la dirección, ‘Le park’ (2015) –retrato generacional de un heteróclito grupo de jóvenes que merodean un parque de atracciones abandonado en la ciudad de Casablanca– ha recibido más de una veintena de premios internacionales y forma parte de la colección de fotografía y vídeo del Centre National des Arts Plastiques (CNAP).

‘La Grande Safae’, rodada en el invierno tangerino de 2014, en tanto que una lírica y neblinosa aproximación al frágil territorio de la memoria familiar y personal, viene a erigirse en una ineludible y singularísima opera prima que justifica el presumible y dilatado urdimiento de un proyecto alimentado sin definición por la doméstica herencia cultural, polarizada en torno de la figura de Safae, travestido empleado del hogar de la familia de Randa Maroufi hasta comienzos de la década de los ochenta, cuya identidad sexual hubo transitado como una extemporánea incógnita por el templado microcosmos del lar y del vecindario.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Maroufi se sirve de tres actrices y un actor – entre los que destaca Ayoub Layoussifi, presente en la gala inaugural del festival internacional de mediometrajes de València La Cabina, fruto de su dirección en ‘Tikitat-a-soulima’– para encarnar el papel de La Grande Safae en diversas e inquietantes secuencias cuyos planos generales evocan simbólicamente la identidad del personaje nuclear, cuya relación con los distintos espacios registrados (salón del hogar, azotea, garita urbana, entrada de hamman y gabinete marital) permite cuestionar y sondear la conducta y condición de sus transformaciones, solidificando un ejercicio de introspectivo y enteco equilibrio entre “lo que somos y queremos ser”.

La alusiva crónica secuencial de ‘La Grande Safae’ porta consigo el relato testimonial en voice-over de diferentes familiares y vecinos, cuyas aserciones y versiones contradictorias acerca de la identidad sexual de Safae solidifican la justificación última de la película, encaminada a reflexionar, a modo de narración semiótica, en torno de la ambigüedad de los cuerpos en el espacio íntimo y público. Destacada praxis de la brumosa memoria biográfica para recomponer, mediante la calima de procesos ficticios, el discurso inductivo de Randa Maroufi, celebrado descubrimiento para quien suscribe.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Memoria de cuatro generaciones de mujeres

4 Generaciones de Mujeres, de Paula Onet
Fundación La Posta
C / Pintor Fillol, 2. Valencia
Jueves 6 de octubre, 2016, a las 20.00h

Paula Onet, directora independiente de películas de Rumanía, inaugura el jueves 6 de octubre una exposición donde presenta su último proyecto. Se trata de 4 GeneRelations Women (4 Generaciones de Mujeres), una colección de historias acerca de cuatro generaciones de mujeres que viven juntas, que está desarrollando en diferentes culturas y países del mundo.

En esta ocasión presenta la versión española de 4 Generaciones de Mujeres en una exposición multimedia e interactiva. Cuatro generaciones de mujeres valencianas de una misma familia que conviven en la misma casa, confrontan su memoria y su lectura del presente en una presentación en cuatro canales de comunicación: fotografía de archivo, video interactivo, web y textos interdisciplinares.

4 Generaciones de Mujeres, de Paula Onet. Imagen cortesía de Fundación La Posta.

4 Generaciones de Mujeres, de Paula Onet. Imagen cortesía de Fundación La Posta.

En la inauguración de este jueves 6 de octubre en la Fundación La Posta, habrá una conversación interdisciplinaria sobre los temas de generaciones, mujeres y viviendas multigeneracionales entre la directora Paula Onet y el arquitecto David Estal.

El proyecto 4 Generaciones de Mujeres en España está producido por PelinFilms (Rumania) y Antropodocs & Films (Madrid, España). Esta producción está financiada por el Instituto Cultural Rumano a través del Programa CentenArt. El proyecto ha sido seleccionado en la Start Point Prize y se exhibe esta semana en la National Gallery de Prague.

Paula Onet es una directora independiente de películas de documentales creativos, una nómada digital que nació en Rumanía y que desarrolla proyectos multimedia interactivos, internacionales y interculturales. Durante sus estudios ha tenido becas en Corea del Sur, Turquía, España (Máster en Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia) y varias residencias artísticas en Francia, Italia y Suecia.

En sus películas, Paula explora temas como la vida y la muerte, las distancias reales y virtuales y relaciones interhumanas. Su última película de documental creativo As You Like It ha participado en más de 30 festivales en todo el mundo, como el Karlovy Vary Film Festival, DOK Leipzig, documentART, Zagreb DOX, El Corto Del Año en España, etc, siendo premiada en: la mejor imagen, la mejor película rumana, el premio del público, mejor película documental social etc.

Imagen del trabajo de Paula Onet. Imagen cortesía de Fundación La Posta.

Imagen del trabajo de Paula Onet. Imagen cortesía de Fundación La Posta.

“Los seres humanos somos tiempo”

Héroes, de Tamzin Townsend
Intérpretes: Juan Gea, Luis Varela e Iñaki Miramón
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 9 al 18 de septiembre de 2106

“Los seres humanos somos tiempo, efectivamente”. Juan Gea no lo duda, tras meterse en la piel de un ex militar agorafóbico en la obra de teatro Héroes, que dirige Tamzin Townsend y que protagoniza junto a Luis Valera e Iñaki Miramón. Viene a su tierra Valencia para hablar en el Teatro Olympia (del 9 al 18 de septiembre) de ese tiempo que pasa, feroz, descarnado, pero anclado con rabia en el presente. “He oído críticas que dicen que nos pasamos el tiempo de la obra recordando. No, no… Efectivamente hablamos del tiempo, pero no estamos filosofando sino que se traduce físicamente en el escenario”.

En cualquier caso, por seguir a Marcel Proust: “Demos vida al inmenso edificio de nuestros recuerdos”. Que es lo que hace el teatro, ahora de la mano de Gea, Varela y Miramón: tres ex militares, en su día probablemente los héroes que dan título a la obra escrita por Gérald Sibleyras, ahora retirados en una residencia militar donde, entre otras cosas, evocan su pasado militar como trampolín de vivencias presentes un tanto delirantes. “Es una mezcla de Los Hermanos Marx, Esperando a Godot de [Samuel] Beckett y Antonio Ozores”.

Juan Gea, en Héroes. Teatro Olympia. Fotografía de Sergio Parra por cortesía de la productora.

Juan Gea, en Héroes. Teatro Olympia. Fotografía de Sergio Parra por cortesía de la productora.

“Luis Varela es historia viva del teatro”

El cineasta Andrei Tarkovski, hablando mucho y bien de ese tiempo que inexorablemente atraviesa a los tres héroes de Townsend, ya dijo que con el tiempo se había dado al hombre un regalo amargo y dulce a la vez. Esa cualidad agridulce se saborea en Héroes, incluso desde su escenografía. “Está muy cuidada, con un jardín de residencia de lujo que a su vez parece un panteón”, subraya Gea, “prendado” con el trabajo de Tamzin Townsend y con el de sus compañeros de reparto. “Luis [Varela] es historia viva del teatro, al que no puedo mirar a la cara durante la obra, prefiero mirar un botón de su camisa, porque rompo a reír. E Iñaki [Miramón] es sorpresivo”.

Irremediable preguntar a Juan Gea por su personaje Ernesto Jiménez de la exitosa serie televisivia El Ministerio del Tiempo (otra vez, el tiempo). “Pues se ha convertido en una especie de icono, porque alguien me llegó incluso a decir que Ernesto era la imagen clave de El Ministerio…”. Un personaje en las antípodas del que ahora representa en Héroes. “Ernesto es un personaje frío, hierático, siempre detrás en plan siniestro, para el que tuve que hacer un ejercicio de contención. Todo lo contrario al que interpreto aquí”, un Gustave que sufre de agorafobia y que aparece más desatado.

Escena de 'Héroes'. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

Escena de ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

El Ministerio del Tiempo le ha dado a la televisión un prestigio  que había perdido”

Y hablando de series televisivas, Juan Gea piensa que “hay aciertos”, pero también “muchas series de consumo rápido”. En todo caso, El Ministerio del Tiempo cree que le ha dado a la televisión “un prestigio que había perdido”. Y puestos a recordar (de nuevo el recuerdo a la palestra), trae a colación Farmacia de guardia, la serie que triunfó en los 90, y que da pie a extraer como conclusión del éxito en televisión una mezcla de “azar y por supuesto calidad”. Eso sí, apunta que estamos “entre la forma antigua de ver televisión y la de ahora a través de Internet”, donde por cierto ha triunfado sobradamente El Ministerio

Escena de 'Héroes', de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

Escena de ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

“Deseo que vuelva RTVV pero sin intereses políticos de por medio y mejor gestionada”

De su paso por L’Alqueria Blanca, la popular serie de la extinta Canal 9, recuerda igualmente “la ilusión de todo el equipo por sacarla adelante”, al tiempo que desea la vuelta de RTVV, “pero sin intereses políticos de por medio y con una mejor gestión”. Gestión para la que reconoce no estar él especialmente dotado, a pesar de haber trabajado durante 12 años en una caja de ahorros de Valencia. “Sí, aquello lo deje, a pesar de la seguridad de por vida que me daba ese trabajo, porque el teatro siempre me había atraído”. De manera que un buen día “aparecieron Miguel Narros y Miguel Ángel Conejero, me presenté a unas pruebas y ya no pude dejarlo”. Pidió cuatro de excedencia en el banco y hasta hoy. “Llegué a tener sueños de que me asomaba a un balcón y me caía”, por el vértigo de haber dejado aquel trabajo, pero ahora “te acostumbras a la seguridad de la inseguridad”.

Como actor tiene claro que resulta esencial dejarse penetrar por el personaje, sin que el yo lo obstaculice. “Hay que vencer las defensas y abrirse absolutamente a todo, que es lo que hemos hecho los tres en Héroes, ponernos a jugar como niños”. Y es que Juan Gea reconoce que, ya sea en la piel de Ernesto o ahora en la de Gustave, “a mí disfrazarme me encanta”.

Ver la noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Juan Gea, en el medio, junto a Iñaki Miramón (izda) y Luis Varela en 'Héroes'. Teatro Olympia de Valencia.

Juan Gea, en el medio, junto a Iñaki Miramón (izda) y Luis Varela en ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia de Valencia.

Salva Torres

Lo barroco y lo simbólico: “Gods, Animals and Death”

Josep Tornero. “Gods, animals and Death”. Processi 143.
Real Academia de España en Roma
Hasta el 30 de septiembre de 2016

Una propuesta interesante que invita a la reflexión podemos encontrarla en el proyecto “Gods, animals and Death” que forma parte de la exposición ”Processi 143” en la que Josep Tornero ha participado apostando por una visión introspectiva y personal que busca hacer florecer en cada espectador aquello que lleva dentro, sombras y múltiples formas que surgen de un mismo objeto representado.

La exposición ha sido realizada por diversos artistas dotados de la beca de pintura de la Real Academia de España en Roma. “Gods, animals and Death” profundiza en lo barroco y lo dionisíaco, buscando aspectos como la metamorfosis y la memoria a través de un juego de apariencias donde la imagen adquiere un dinamismo espectral. Estas imágenes evocan ideas que llevan al espectador a reconocer la materia original a través de una imagen distinta, fruto de la “desfiguración de la figura” que realiza el artista, la alteración de unas imágenes que parecen moverse y transformarse.

Las obras presentadas en formatos y dimensiones variadas, son tratadas con técnicas de claroscuros y la predominancia de ausencia de color en pos de una gama de grises que refuerzan la simbología de los elementos tratados, conformando un lenguaje subjetivo y estimulante para el imaginario del espectador. En ocasiones se añaden tonos aislados en trazados vaporosos que refuerzan el carácter enigmático de las mismas. Un juego de formas que investiga en las posibilidades de la desfiguración de la materia para lograr una interpretación desde lo real en algunos casos, o desde lo imaginario. Este proyecto de investigación resulta interesante para aquellos que deseen descubrir aquellas experiencias que el artista es capaz de despertar en cada uno de nosotros.

El tratamiento de elementos cotidianos a través del desenfoque y la presentación de puntos de vista subjetivos que destacan elementos concretos del objeto representado, hace de estas obras unas que nos muestran parte de la mirada de Tornero pero a su vez conceden plena libertad interpretativa al impactar en nuestra consciencia individual y emociones más íntimas. Esta mirada del artista se nos muestra a través de la selección de las escenas representadas y su forma de trabajarlas que dotan de importancia a aspectos que pueden pasar desapercibidos pero que cobran fuerza y protagonismo, articulando un interesante diálogo que conforman nuevas imágenes y nuevas experiencias.

Fotografía de una de las obras de Josep Tornero en "Gods, Animals and Death".

Fotografía de una de las obras de Josep Tornero en “Gods, Animals and Death”.

Tornero extrae de escenas y objetos cotidianos un lenguaje simbólico a través de un abandono de la imagen sujeto a un azar formal, creando como él denomina espectros “nuevos pero a la vez familiares”. Según el propio artista apunta, su trabajo “desemboca en el interés por el tránsito de la imagen, su movimiento implícito y su metamorfosis, capaz de retornar desde diferentes contextos ante la preocupación del elemento matérico de la pintura como síntoma, emitido a veces desde lo real, o como movimiento centrífugo y dispar, emitido desde lo imaginario”.

Josep Tornero (Valencia, 1973) estudió en la Escola Superior de Ceràmica de Manises y posteriormente en la Facultad de Bellas Artes Sant Carles de Valencia, (2004). En Murcia realizó el Máster de Producción y Gestión Artística (2010) en la facultad de Bellas Artes de esa ciudad y en febrero de 2016 finalizó su tesis doctoral. La amplia trayectoria académica y el trabajo artístico de Josep durante estos años, avalan los diferentes procesos creativos que emprende, es evidente.

La exposición estará vigente hasta el 30 de septiembre del 2016 por todos aquellos que visiten Roma y deseen conocer el talento que artistas españoles trasladan a otros países.

Citas extraídas del ‘statment’ del proyecto “Gods, animals and Death”.

Obra de Josep Tornero.

Obra de Josep Tornero en ‘Gods, animals and death’.

Raquel Andrade

El cine huella de Rithy Panh

La imagen perdida, de Rithy Panh
Encuentro con el público en la Sala Berlanga
Domingo 19 de junio, con Rithy Panh, Luis Martínez (El Mundo), José Antonio Hurtado (Filmoteca de Valencia), Rafael Maluenda (Cinema Jove) y Carlos García (traducción)
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 17 al 24 de junio de 2016

“Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie”, dijo el filósofo Theodor Adorno, derivando tamaña expresión en esta otra interrogativa: “¿Se puede escribir poesía después de Auschwitz?” El director camboyano Rithy Panh responde afirmativamente, acogiendo en su cine la barbarie que supuso la pérdida de toda su familia durante el genocidio de los Jemeres Rojos.

Rithy Panh. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Rithy Panh. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Panh, que mantuvo un encuentro con el público tras el pase en la Filmoteca de Valencia de su singular película La imagen perdida (2013), se planteó, a preguntas de Luis Martínez, crítico de cine de El Mundo, si era posible representar lo irrepresentable. O mejor aún: si se puede mostrar aquello que excede con mucho los límites de la percepción y el sufrimiento humano. Y el director camboyano, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove, argumentó que hacer documental ya implicaba “cierto grado de ficcionalización”.

O lo que viene a ser lo mismo: que frente a las teorías contemporáneas que entienden el lenguaje como representación incapaz de ofrecernos lo real, por cuanto es una mediación y, por tanto, una mentira (de ahí el pensamiento relativista), Panh viene a decir que únicamente a través del lenguaje, en su dimensión poética, es posible conocer aquello que nos perturba. Para ello se hace necesario reconocer en ese lenguaje, además de su registro estrictamente comunicativo, una vía de acceso hacia lo incomunicable gracias a su poder evocador.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Rithy Panh puso los ejemplos de La lista de Schindler, de Steven Spielberg, y El pianista, de Roman Polanski. De la primera película dijo que le perturbaba, mientras de la segunda manifestó que le gustaba: “Polanski sí logra revelar esa destrucción del Holocausto sin mostrarla, sin caer en el voyeurismo para contar lo inenarrable”. Es lo mismo que hace Panh en La imagen perdida y, por extensión, en el resto de su filmografía. El director recrea los traumáticos recuerdos del genocidio de Pol Pot utilizando figuras de barro a modo de personajes. “Son de arcilla y están hechos con los elementos fundamentales, el agua, la tierra y el calor, para después volver a la tierra, se desintegran como nosotros, dejando un testimonio”.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

De manera que en La imagen perdida se van mezclando imágenes documentales, que Panh rescató de un rollo de película estropeada (“los Jemeres Rojos lo grababan todo, incluidas las ejecuciones”), con recreaciones de su propia vida mediante escenas compuestas por esas figuras de arcilla. Así es como el director de S-21, La máquina roja de matar (2003) va haciendo que emerjan los recuerdos sepultados bajo sucesivas capas de sucesos traumáticos. No es casual la presencia de una fotografía de Freud en medio de las escenas recreadas con personajes de arcilla.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

“Los traumas suelen permanecer ocultos hasta que surgen de nuevo cuando la vida empieza a recobrar la normalidad. El genocidio destruye la identidad y hay que reconstruirla, porque de lo contrario el trauma se transmite de generación en generación”, subraya Panh. Él lo hace evocando recuerdos amargos mediante la narración, que ejerce de diván sobre el cual van desplegándose los hechos traumáticos. De esta forma, la herida cauteriza por efecto del relato.

Los Jemeres Rojos y su líder Pol Pot aparecen en La imagen perdida como embajadores siniestros de cierta ideología comunista. La exaltación del pueblo y de la tierra que daría alimento a todos, siempre y cuando asumieran el totalitarismo del partido, sigue provocando escalofríos. “Hay algo del Gran Hermano de Orwell, en tanto que en Camboya no había vida privada, todo estaba bajo vigilancia, incluida la propia lengua: no se podía decir ‘mi mujer’ sino el más genérico ‘mi familia’ que implicaba un control colectivo”, recuerda Panh. Todavía hoy sorprende que esa izquierda maoísta ejerciera tamaño atractivo entre una buena parte de la intelectualidad europea. Pero esa es otra historia.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia del Festival Internacional de Cine  Cinema Jove.

Salva Torres