Del Mediterráneo a Manhattan

Els valencians d’Amèrica, de Juli Esteve, Esther Albert y Antoni Arnau
Serie de documentales producidos por InfoTV

Huir del hambre, de la guerra, del paro. Ir en busca de una vida mejor, de nuevos horizontes, de aventuras. Los motivos que impulsan a las personas a abandonar su hogar y su país no han variado a lo largo de los tiempos. Tampoco sus destinos o tierras de promisión: América, Australia, Europa. A diferencia de otras comunidades españolas como Galicia o Extremadura, la Valenciana no es tierra de exiliados sino de acogida, pero también se han dado importantes movimientos migratorios, como el que llevó a Argelia unas 250.000 personas a principios de los años sesenta. A partir de un documental sobre este fenómeno, realizado en 2012 por el guionista y productor de audiovisuales Juli Esteve, director de InfoTV, surgió la idea de un proyecto mucho más complicado y ambicioso. Seguir el rastro, a través de imágenes y testimonios de las familias valencianas exiliadas en Estados Unidos.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

“El proyecto tenía el gran aliciente de ser prácticamente inédito, aunque ya había aparecido en Edicions 62 un libro de Teresa Morell que lo estudiaba”, dice Esteve. “En todo caso tuvimos que empezar de cero y el primer paso consistió en localizar a todas estas personas, un trabajo fácil pero tedioso, que me llevó a consultar los portales de ellisisland y ancestry, donde están registrados los lugares de origen de quienes entraban en Estados Unidos, nada menos que un millón de viajeros al año a principios del pasado siglo”.

En total localizó 15.780 valencianos que entraron en el país entre 1906 y 1920, cuando se cerraron las fronteras a los procedentes de España e Italia por temor a atentados anarquistas. En la posguerra se produjo otra oleada de varios miles, aunque la mayoría de los que se marcharon entonces lo hicieron con destino a México y otros países de Sudamérica.

“La segunda fase del trabajo fue conectar con casi un centenar de ayuntamientos, la mayoría de La Marina y La Safor, para conseguir financiación y ayuda que nos permitiera localizar a los descendientes de los exiliados y a partir de su memoria reconstruir sus respectivas trayectorias. A dibujar un plano general y a la vez individual”.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata y Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata i Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

Se consiguieron nombres, direcciones, datos y un total de 12.000 fotografías e imágenes con las que Esteve, junto a Esther Albert y Antoni Arnau, se pusieron manos a la obra. A lo largo de cuatro años realizaron cuatro documentales de seis horas de duración bajo el título genérico, ‘Els valencians d’Amèrica’.

El primero, ‘Cap a la terra promesa’ se centra en el origen de la primera hornada de emigrantes que huían de la catástrofe agrícola y económica producida por la filoxera de la vid que asoló los campos de La Marina, en 1904. “El mundo rural estaba dominado por el caciquismo y la miseria”, cuenta Esteve. “En algunas comarcas los jornaleros apenas ganaban 150 pesetas al año, lo mismo que podían ganar en sólo una semana en la tierra prometida”.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Regreso a las raíces

El documental muestra cómo se adaptaron al nuevo ambiente tan distinto al suyo, los trabajos que encontraron y sus formas de ocio. En la segunda entrega, ‘Adéu Amèrica’ se plasman las vicisitudes de los que regresaron a sus pueblos con dólares en los bolsillos y una experiencia transformadora que abrió sus mentes. “El retorno de los emigrados generó una especie de reforma agraria espontánea, pues los caciques, faltos de mano de obra, habían abandonado sus tierras que fueron adquiridas a buen precio por los trabajadores americanos”, comenta Esteve.

Algunos de ellos, nombrados alcaldes en el periodo de la República, ejercieron el poder con criterios democráticos y se da la circunstancia de que todos sufrieron una dura represión. Acabaron en prisión, fusilados u otra vez en el exilio. Esta parte de la historia se cuenta en el episodio ‘La guerra de sempre’.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Los arraigados

La cuarta y última pieza de la serie, ‘Del Montgó a Manhattan. Valencians a Nova York’, presentada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València el 17 de noviembre, cuenta la historia de los emigrantes que arraigaron en el Nuevo Mundo.  Entre los valencianos de origen entrevistados hay soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, en Corea o en el Vietnam, como John Fignes, hijo de un matrimonio de Gata y de Oliva, que cuenta su experiencia  en el desembarco de Normandía. También aparecen jugadores de béisbol, profesores universitarios y artistas famosos. Predominan, no obstante los obreros industriales, especialmente en el Estado de Connecticut, y el singular testimonio de una valenciano-americana que trabajaba en las Torres Gemelas de Nueva York y sobrevivió al atentado del 11S.

El documental también aborda cuestiones culturales, sociológicas y psicológicas, como la perpetua dualidad sufrida por los emigrantes, con el corazón en el Mediterráneo y la cabeza en Manhattan. La añoranza los movió a crear clubes y asociaciones, como la que todavía existe en New Britain (Connecticut) que llegó a tener más de 200 miembros en los años cincuenta y sesenta. En muchos pueblos valencianos se recuerdan aquellos emotivos regresos veraniegos de los emigrantes USA que volvían en vuelos comerciales tras décadas de ausencia, a tiempo de ver vivos a sus padres, de pagar la fiesta del pueblo y presumir de cochazo. La resistencia del valenciano bajo la enorme presión del inglés se refleja de una manera respetuosa pero a la vez divertida. Por ejemplo en las palabras de una mujer que le preguntaba a la vecina: “¿Consuelo, hui què fas per lonchar?”, sustituyendo nuestro ‘dinar’ por este derivado del inglés ‘lunch’.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

La producción de Info TV ha contado con el apoyo del Instituto de Estudis Comarcals de la Marina Alta, la Macma y una cuarentena de ayuntamientos valencianos, sobre todo de la Marina, la Safor y la Ribera. También las Universidades de Valencia, Alicante, Politècnica y Miguel Hernández, la empresa Rolser, la Diputación de Valencia y la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Los cuatro episodios de la serie ‘Els valencians d’Amèrica’ se han podido ver en unas 200 proyecciones en cines y casas de cultura de los municipios implicados y están editados en DVD por InfoTV. “Hemos ofrecido a la nueva Canal Nou una serie de siete capítulos de 50 minutos para que las historias de estos hombres y mujeres que cruzaron el Charco en busca de algo mejor puedan llegar a todos los valencianos”, concluye Esteve.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

Bel Carrasco

Mostra Viva: Cultura y conflictos en el Mediterráneo

Presentación de la programación de Mostra Viva.
Mostra Viva del Mediterrani 2016
Del 7 al 15 de octubre de 2016

El programa de la Mostra Viva del Mediterrani 2016 se presentó en el Centre Cultural La Nau, donde el vicerector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño, subrayó diversas ideas, como la revitalización y el fortalecimiento con el que vuelve la Mostra o su extensión –por primera vez, Mostra Viva sale de la ciudad de Valencia para proyectarse en Ontinyent– e intensificación, por el nutrido programa de actividades que contempla todas las corrientes artísticas y culturales.

En la presentación participaron, además, la directora general de Cultura y Patrimonio de la Generalitat Valenciana, Carmen Amoraga; la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, Glòria Tello. Ambas resaltaron que la Mostra es una incisiva que surge de la participación ciudadana, por lo que las administraciones deben ser conscientes de la importancia de la cultura y apoyar este tipo de proyectos, respetado, eso sí, la independencia de creación. También ofrecieron unas palabras los miembros de Mostra Viva Vicent Tamarit, como presidente de la asociación; Giovanna Ribes y Maite Ibáñez, como vicepresidentas; y Vicent Garcés, presidente de honor del colectivo. “La finalidad de Mostra Viva es conseguir que Valencia se convierta en un punto de referencia obligada de las culturas del Mediterráneo”, ha dicho este último. También ha asistido al acto el director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos.

La cuarta edición de Mostra Viva vuelve a contar con un amplio número de patrocinadores y colaboradores, y ha incrementado, asimismo, la organización de actividades y los espacios donde tendrán lugar, que este alcanzarán los 11, siendo el Centre Cultural La Nau la sede central del festival: Octubre Centre de Cultura Contemporània, MuVIM, IVAM, Palau de la Música, San Miguel de los Reyes, Filmoteca Valenciana, Institut Français, Fundación SGAE, la Fábrica de Hielo y Aragón Cinema. Sin olvidar la ineludible cita fuera de la capital, en Ontinyent.

Presentación Mostra Viva del Mediterrani. De izquierda a derecha: Maite Ibañez, Vicent Tamarit, Abel Guarinos, Carmen Amoraga, Glòria Tello, Antonio Ariño, Giovanna Ribes y Vicent Garcés.

Presentación Mostra Viva del Mediterrani. De izquierda a derecha: Maite Ibañez, Vicent Tamarit, Abel Guarinos, Carmen Amoraga, Glòria Tello, Antonio Ariño, Giovanna Ribes y Vicent Garcés.

Programación

Mostra Viva del Mediterrani consolida un formato donde el cine, que ocupa un lugar central, se completa con una amplia oferta de actividades y espectáculos de música, escena, literatura, artes visuales, debates, actividades educativas y gastronomía.

80 largometrajes, 20 cortometrajes y una comedia radiofónica, de 12 países mediterráneos, con especial atención al cine musical, al realizado por mujeres y al relacionado con el Sahara, Túnez, Palestina y Kurdistan. Se rinde homenaje al director sirio Osama Mohammed y al recientemente fallecido director italiano Ettore Scola. En la Filmoteca se verá el ciclo Valencia Plató de Cine con films que tuvieron a esta ciudad como localización. Los profesionales tendrán ocasión de visionar las últimas producciones en el Screening Cinema Valencià. Y por primera vez Ontinyent se une a la Mostra Viva con una selección de películas mediterráneas.

La Trobada de Música del Mediterrani programará cuatro conciertos, tres en el Palau de la Música y uno en el claustro de la Nau. En el Palau el día 11 actuarán la cantante siria Noma Onram y el trio de Chipre Monsieur Doumani; el día 12 el grupo de rock con raíces marroquí Agraf y el trio de música balcánica Besarabia; el dia 13 será el turno de la cantante saharaui Aziza Brahim y el jazz mediterráneo de Albert Sanz. Por último la mañana del domingo 17 a las 12 h, en el claustro de la Nau, sonaran las voces del Cor de l’Eliana y la banda de mujeres Gayano Women’s Band. Estos y otros grupos repetirán en la Fábrica de Hielo de la playa del Cabanyal.

La Mostra d’Escena del Mediterrani presenta circo, narración oral y teatro. El sábado 8, domingo 9, miércoles 12, sábado 15 y domingo 16 habrá talleres para niños y espectáculos de circo en el MuVIM a cargo de compañías de valencianas, andaluzas y portuguesas. La narración oral tiene su espacio en el salón de actos del MuVIM el viernes 14, sábado 15 y domingo 16 y establecerá un diálogo entre las historias de aquí y las del Magreb. El teatro lo pone el grupo del Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR) el miércoles 12 en la Fábrica de Hielo y el montaje Mar de Almendros en la Nau el domingo 16.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

El Encontre d’Escriptors del Mediterrani concentra sus actividades el sábado 8 por la tarde en la Biblioteca Valenciana de San Miguel de los Reyes con un encuentro y un recital que conjugará las voces de poetas de ambas orillas del Mediterráneo.

Las Arts Visuals del Mediterrani comprenderán cuatro exposiciones. Mar de Murs con obras multidisciplinarias de profesores y alumnos de la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politécnica de València, en Octubre CCC. Mediterráneo con fotografías de Nacho Errando desde ciudades de las dos orillas, en el Museo de Ciencias Naturales de Viveros. Valencia – Gaza de David Segarra que establece un diálogo fotográfico entre palestinos y valencianos. Demás en la Fábrica de Hielo se dibujará un Mapa del Cine Mediterráneo ayer y hoy a través de paneles informativos y la obra de fotoperiodistas presentes en la primera etapa de la Mostra de Valencia.

Mostra Educativa y Acción Cultural plantea actividades enfocadas a grupos de Primaria, Secundaria y Bachillerato, y en horario festivo a público infantil y familiar. Aprende sobre cine, en Octubre CCC y en el MuVIM con proyecciones y talleres para Primaria y Secundaria adaptadas a cada ciclo educativo en los que se acerca el cine a las niñas y niños mediante juegos y materiales especialmente diseñados.

En Mostra infantil y Mostra en familia con talleres sobre cine para niños y familias en MuVIM descubre el cine del Mediterráneo viendo, jugando y creando. Por su parte Mediterráneo a la calle (12 de octubre en MuVIM) es una actividad abierta a la participación familiar. Al aire libre, se explorará el Mediterráneo en un viaje muy especial que se plasmará en un gigantesco mapa construido por todos.

Debats Vius del Mediterrani presenta diversos foros que profundizan en el lema de la presente edición. Homenaje a Enrique Navarro, tras la proyección de El harén de Aníbal  en Octubre CCC. Conflictos, cultura y sociedad del Mediterráneo en la Nau con Osama Mohammed y Merzak Allouche. Fronteras y Movilidad. Artistas en el Mediterráneo, en el IVAM con Pau Catà y Mireia Estrada. Debate con pesonas refugiadas con Jaume Durà, organizado por CEAR, en MuVIM. Proyección y debate de Tot Esperant Europa con su director Samuel Sebastian. Valencia Film Location en la Filmoteca con Robert Yareham, Antonio Mansilla y José Trullenque. Redes de mujeres y visión de género en el Mediterráneo en el IVAM con Mª Ángeles Roque y Tona Gusy.

Para hacer todo esto posible, Mostra Viva del Mediterrani cuenta con el trabajo voluntario de los miembros de la asociación y la ayuda de un buen número de entidades.

María Ramis

Perceval Graells traza su memoria

Traçant memòries, de Perceval Graells
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Inauguración: jueves 2 de junio, a las 20.00h
Hasta el 26 de julio de 2016

Traçant memòries es una mirada al pasado. Todos aquellos primeros recuerdos y vivencias de la vida de Perceval Graells. Es volver a la infancia, a los juegos y a aquellos momentos siempre felices con su familia y amigos. La muestra está compuesta por unas 50 obras, algunas en papel y otras en tela pero todas en técnica mixta (óleo, acrílico, ceras, lápiz…)

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Estos recuerdos son sobre todo del lugar donde nació y pasó su infancia, Alicante y del pueblo de su madre, Tarazona de la Mancha. Por eso hacen referencia tanto al campo y sus viñas como al mar Mediterráneo.

Uno de los recuerdos más antiguos que tiene la artista es dibujar y pintar en una mesa blanca y donde las horas pasaban sin darse cuenta. A través de esta exposición quería volver a sentir esa sensación a través del trazo. Tener esa libertad de trazo que tenía en aquellos momentos.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Años más tarde Perceval Graells ha visto algunas pinturas que guardó su padre de sus primeros años de vida y dice que ese trazo tiene mucho que ver con lo que en esta muestra se puede observar.

Perceval Graells.

Perceval Graells. Imagen cortesía de la autora. 

Ramón Llull: caballero de Dios

700 aniversario de la muerte de Ramón Llull
Eventos organizados por el Institut Europeu de la Mediterrànea

Cuando se piensa en genios polifacéticos, adelantados a su época que abrieron nuevos caminos al saber, es inevitable remitirse al Renacimiento. Pero la Edad Media también generó personajes fuera de serie que consolidaron los cimientos de la civilización. Uno de los más fascinantes es Ramón Llull. Este catalán de Mallorca, como él mismo se definía, considerado el padre de la literatura catalana, tuvo una vida intensa y provechosa, plagada de viajes y vicisitudes que podrían inspirar una gran producción cinematográfica. Con motivo del 700 aniversario de su muerte, el Institut Europeu de la Mediterrànea (IEMed) ha organizado una serie de eventos que evocan su figura a caballo de la fe y de la razón destacando especialmente su dimensión como pionero del diálogo entre religiones y culturas.

“Ramón Llull es uno de los primeros personajes interculturales cuya obra ofrece algunas pautas de pensamiento y de acción que continúan siendo vigentes en el siglo XXI”, dice Senén Florensa, presidente ejecutivo del IEMed. “Políglota autodidacta capaz de expresarse y escribir en latín y árabe, utilizó a la vez el catalán como lengua tanto de creación literaria como de transmisión científica, siendo un verdadero pionero  en la Europa medieval”.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Ramón Llull nació en Mallorca, en 1235,  en el seno de una rica familia barcelonesa. A la sazón, la isla era una encrucijada tanto militar como comercial, habitada por una gran diversidad de credos y razas. Occitanos, genoveses, catalanes y musulmanes, que integraban una tercera parte de la población.

Esta complejidad social se reflejó en la obra y pensamiento de Llull que desde niño manifestó una gran inteligencia y recibió una exquisita formación cortesana y caballeresca. Fue senescal del futuro Jaime II de Mallorca, cultivó la poesía cortesana y llevó una existencia disipada propia de su condición. Una experiencia mística, a los 30 años dio un giro radical a su vida, abandonó a su familia, los fastos mundanos y se entregó por completo al difundir el mensaje de Dios apoyado en la ciencia y la razón, a través del arte.

Pionero intercultural

Raimundus Christianus Arabicus. Ramon Llull y el encuentro entre culturas es el título de la muestra itinerante que se pudo ver en La Nau de la Universitat de València y que se trasladará a Barcelona, Lleida, Vic y Bruselas en los próximos meses. Una serie de paneles con textos en cuatro idiomas -castellano, catalán, francés y árabe-, que describen la vida de Llull en su contexto histórico. El itinerario resalta su faceta como pionero del diálogo intercultural con el mundo musulmán en una época en que el Mediterráneo era un espacio de conflicto entre religiones.

Llull se trasladó al Próximo Oriente y al Magreb, donde entró en contacto con los sabios y pensadores musulmanes de su tiempo. También se relacionó con  los poderes políticos y eclesiásticos de Roma, Francia, las repúblicas italianas y la Corona de Aragón. Uno de sus objetivos era impulsar la creación de escuelas de árabe para los misioneros.

Breviculum X. Ramón Llull.

Breviculum X. Ramón Llull.

Combinaba sus viajes y actividad misionera con la escritura, 265 títulos sobre las materias más diversas, incluida la literatura. Su obra magna, Ars llulina, es un método de métodos que integra diversas disciplinas cuyo objetivo era ser herramienta de persuasión racional. Llegar a Dios por el camino de la ciencia buscando un terreno común entre las distintas creencias.

Ramon Llull y los diálogos mediterráneos, es otra de las vertientes de esta celebración, una compilación de los trabajos de una treintena de estudiosos, historiadores medievalistas, historiadores de la ciencia, antropólogos, escritores e islamólogos conocedores de la obra lulliana.

Banda sonora

La banda sonora la aporta la formación valenciana Capella de Ministrers con un libro disco, Ramón Llull, el último peregrinaje, que se grabó en el Centro del Carmen. Carles Magraner propone un viaje musical por el Mediterráneo medieval inspirado en los itinerarios de Ramon Llull. El proyecto se presentará en los Cloister del Metropolitan de Nueva York, a finales de 2016, preámbulo al 30 aniversario de la formación valenciana.

Llull fue un gran viajero. Desde Mallorca recorrió Barcelona, Montpellier, París, Italia y el norte de África. Un misterio vela su muerte, pues no se sabe si murió en Túnez, a finales de 1315 o en su ciudad natal a principios de 1316. En todo caso fue muy longevo para su época.

700 aniversario Ramón Llull.

700 aniversario Ramón Llull.

Bel Carrasco

El Mediterráneo conflictivo en pantalla

Ciclo de películas sobre el Mediterráneo
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 3 de julio de 2016

La Filmoteca presenta un ciclo de cinco películas sobre el Mediterráneo con motivo de la exposición ‘Entre el Mito y el Espanto: El Mediterráneo en conflicto’ que se exhibe en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) hasta el próximo 3 de julio. Organizada en colaboración con el IVAM, esta selección de películas rodadas en diversos países mediterráneos presenta en la última semana de mayo dos películas producidas en el Magreb en épocas muy distintas.

Los balizadores de Dios.

Los balizadores del desierto, de Nacer Khemir. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

El ciclo se inició el  martes 24 de mayo, con la proyección en la sala Berlanga de la película tunecina ‘Los balizadores del desierto’ (1984) de Nacer Khemir. Ganadora de la Mostra de Cinema del Mediterrani de València en 1984,  es una fábula llena de lirismo que rinde homenaje al esplendor de la cultura árabe y que destaca por el carácter casi pictórico de sus encuadres.

Los caballos de Dios.

Los caballos de Dios, de Nabil Ayouch. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

‘Los caballos de Dios’ (2012) de Nabil Ayouch por su parte, es una producción marroquí, con participación francesa y tunecina, que cuenta cómo dos hermanos que viven en los barrios más pobre de Casablanca se convierten en terroristas islámicos. La película es una interpretación libre de los atentados terroristas que tuvieron lugar el 16 de mayo de 2003 en Casablanca.

Calabuch, de Luis García Berlanga. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Calabuch, de Luis García Berlanga. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

En la primera quincena del mes de junio está prevista la proyección de dos clásicos del cine europeo de la década de los cincuenta ‘Stromboli, tierra de Dios’ (1949) de Roberto Rossellini y ‘Calabuch’ (1956) de Luis García Berlanga. También podrá verse el documental  ‘Algèria, el meu país’ (2012) de Juli Esteve.

 

Fotograma de Los caballos de Dios. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Fotograma de Los caballos de Dios. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Te estoy queriendo ‘Lorcamente’

Lorcamente, de Malvaloca + Matthieu Saglio e Isabel Julve
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 28 de mayo de 2016, a las 23.00h

Los conciertos de Sala Russafa acogen el 28 de mayo el espectáculo ‘Lorcamente’, una propuesta del grupo Malvaloca que recrea la poética de Lorca, impulsada por la fuerza y el duende del flamenco. La voz de Aina Espinosa y el guitarrista José Luis Sánchez, ‘El Piru’ son la base de esta formación valenciana, que conecta Levante y Sur con un flamenco profundamente mediterráneo, vitalista y cercano, lleno de estilo.

Con un primer disco en el mercado, ‘Oliva y Naranja’, el dúo tiene previstas actuaciones en países como Francia o Bulgaria. Pero también se ha embarcado en este proyecto, creando un espectáculo para el que unen su talento al del chelista de Matthieu Saglio, componente de Jerez Texas, entre múltiples proyectos. “Matthieu es un músico con muchísimas referencias, desde las músicas del mundo a la clásica o el jazz. Es impresionante su naturalidad a la hora de integrase en otro estilo, como el flamenco, y aportar una dulzura en la interpretación que sobrecoge”, remarca ‘El Piru’.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El equipo artístico del espectáculo se completa con Isabel Julve, que aporta el cante, el palmeo y el baile. “Está llena de flamencura, domina todos los palos y su presencia escénica está cargada de carácter”, destaca el guitarrista.

Juntos, Malvaloca, Saglio y Julve, realizan un recorrido por las canciones y poemas del autor andaluz con un flamenco sutil, suave y lleno de frescura, capaz de atrapar tanto a los amantes del género como a quienes todavía no se hayan dejado seducir por el duende.

El objetivo es homenajear a uno de los escritores más singulares de nuestra literatura, creador de un imaginario que ha pasado a formar parte de la identidad nacional, pero también de la mitología y romanticismo que rodea a cierto concepto de la cultura española.

Adaptando algunos de sus poemas y canciones, retomando el cancionero popular que le influyó e incluso la elegía que le dedicó Salvador de Madariaga, se da una segunda vida a la poética del autor a través de la música. “Conocíamos a Lorca, pero trabajar con sus versos nos ha permitido profundizar en su poesía, que encaja perfectamente con el flamenco”, señalan desde Malvaloca. A poco de cumplirse 80 años de la muerte de Federico García Lorca, ‘Lorcamente’ ofrece una visión del legado de una de las sensibilidades más personales y ensoñadoras de nuestra poesía.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Mira de nuevo Valencia al Mediterráneo?

En los últimos meses han coincidido en Valencia diferentes propuestas culturales que tienen al Mediterráneo como inspiración. ¿Quiere decir esto que despierta el interés de los valencianos por lo que sucede en torno a nuestro mar?

El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) inauguró en febrero la exposición ‘Del mito al espanto’ dedicada al análisis de la realidad socio-cultural del Mediterráneo en dos etapas: la imagen idílica que construyeron de él los intelectuales del norte de Europa y la convulsa realidad actual. En marzo, el centro cultural la Beneficencia abrió las puertas de ‘Fronteres d’Europa’, una propuesta expositiva que recorre, de la mano de cinco fotógrafos y cinco periodistas, las fronteras blindadas de la Europa mediterránea que cierran el paso a los miles de refugiados huidos de la guerra o el hambre. Simultáneamente el centro cultural la Nau de la Universitat de València muestra ‘Ramon Llull i l’encontre entre tres cultures’, que toma el 700 aniversario de la muerte del pensador mallorquín como excusa para reflexionar sobre el contexto del Mediterráneo medieval poniendo especial atención en el diálogo entre religiones.

Fotografía de Xavier Mollà en la exposición 'Correspondencia amb Mediterrani'.

Fotografía de Xavier Mollà en la exposición ‘Correspondència amb Mediterrània’.

Hace unos meses, el MuVIM presentó la muestra del fotógrafo Xavier Mollà ‘Correspondència amb Mediterrània’ donde el autor sugería que “el Mediterráneo es la gran plaza del pueblo y las casas son los diferentes países”. En la pasada primavera, veía la luz la segunda edición de Espai Mediterrani con una oferta diversa y muy acertada de la música que se hace ahora en ambas riberas del mar. Por último, en el próximo octubre podremos asistir a la cuarta edición de una renovada Mostra Viva del Mediterrani, puesta en pie por una asociación de ciudadanos que trabaja por recuperar el espíritu original de la Mostra de Valencia de los años 80 a través del cine, la música, la escena, la literatura, las artes visuales y las actividades educativas.

Pero no solo Valencia demuestra un interés creciente por lo que se cuece en nuestro convulso mar. El cine árabe y mediterráneo tiene cita ineludible en el Festival de Cine Árabe (FCAT) que celebrará su decimotercera edición en Tarifa y Tánger entre mayo y junio. Además el festival cuenta con un fondo fílmico del mejor cine africano, que ofrece a festivales y filmotecas. La Casa Árabe, un consorcio público del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, programa regularmente en Córdoba y Madrid, ciclos de cine y música árabe.

La Fira Mediterrània de Manresa, que en octubre celebrará su decimonovena edición, es un mercado de espectáculos que, con la tradición mediterránea como eje, se mueve en dos ámbitos principales: la cultura popular (basada en elementos como el cruce entre creación contemporánea y raíz tradicional, la participación ciudadana y la ampliación de la base social de la cultura) y las músicas del mundo; tiene un carácter interdisciplinar y aglutina los diferentes lenguajes artísticos: artes visuales, circo, danza, exposiciones, música, narración oral y teatro. El Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), integrado por la Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y el Ayuntamiento de Barcelona, es un think tank que lleva desde 1989 trabajando en la progresiva construcción en el Mediterráneo de una espacio de paz y estabilidad a través de estudios y publicaciones como los Quaderns de la Mediterrània  que reúne  las aportaciones de los más interesantes pensadores del momento.

'Mediterráneo', de Gabriele Salvatores, en Mostra Viva del Mediterrani.

‘Mediterráneo’, de Gabriele Salvatores, en Mostra Viva del Mediterrani.

Esta selección de ejemplos, propios y foráneos, de actividades y proyectos que tienen al Mediterráneo como marco, parece apuntar hacia un aumento del interés por la cultura y la realidad de nuestro entorno geográfico. Esta tendencia se da en un momento de transición sacudido por un profunda crisis cultural, social y política. Transición que, salvando las distancias, guarda cierto paralelismo con la vivida en nuestro país a finales de los años setenta del siglo pasado. Es cierto que no se puede equiparar la sangrienta dictadura con la anémica democracia actual. Pero también lo es, como demuestran los especialistas, que entre el clientelismo, la espectacularización, la censura y la asfixia económica, la cultura ha vivido dos auténticos decenios negros en el País Valencià.

Diversidad cultural y mundialización

Hubo un momento en que los dirigentes políticos apostaron con hacer de Valencia un lugar de referencia de las culturas mediterráneas. Pero ¿Que llevó a estos primeros gobiernos democráticos a mirar en esa dirección? Para entenderlo tenemos que situarnos en el centro del debate cultural que sacudía a intelectuales y artistas del momento. Aunque el impulso viene de lejos, tras la Segunda Guerra Mundial se dan las circunstancias idóneas para que los Estados Unidos impongan su hegemonía en las industrias culturales y especialmente en el cine y el audiovisual.

Los gobiernos de los Estados Unidos llevaban décadas destinando cuantiosos recursos a las industrias de la información y la cultura, legislando para proteger el mercado interior, romper las barreras de los ajenos e imponiendo su dominio en las instancias internacionales -la UNESCO nace en 1945 haciendo suya la tesis liberal del free flow of information- para que el modo de vida americano se perciba como el único modo moderno y desarrollado posible. Para que los deseos de consumo material o simbólico de los individuos se dirijan en una única dirección. La resistencia vendrá por un lado de los llamados Países No Alineados, con Francia y su política de excepción cultural como casi único aliado europeo. Lograrán reorientar a la UNESCO hacia un nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación. EEUU y sus satélites respondieron con su salida del organismo.

Imagen promocional del grupo Al Tall.

Imagen promocional del grupo Al Tall.

Valencia, lugar de referencia del Mediterráneo

La izquierda, que conquista el Ayuntamiento de Valencia en 1979, participa en este debate intelectual sobre la mundialización de la cultura y la comunicación. Y tiene clara la estrategia a seguir: el fomento de la diversidad. Es decir la promoción de la cultura con raíces propias en los países periféricos del sistema. El alcalde Ricardo Pérez Casado, traslada la idea a Vicent Garcés, concejal de cultura, y lanzan en noviembre de 1980 la I Mostra Cinema Mediterrani i Països de Llengues Romàniques. Recudida a Mostra Cinema Mediterarni en la segunda edición, el festival recibe el aval del publico, que en número de 32.000 espectadores, acude masivamente a las sesiones. El mismo equipo municipal encomienda en 1981 al grupo Al Tall, la Trobada de Música del mediterrani y al año siguiente convoca un Encontre d’Escriptors del Mediterrani. En el ámbito político, estas iniciativas reciben críticas de la derecha que, cumpliendo a la perfección su papel en el debate, por fascinación, presión, fuerza o corrupción se convierte en promotora de los valores y las estructuras del centro dominante del sistema.

¿A que se debe la identificación del publico con el festival de cine y la buena respuesta obtenida por las otras iniciativas? El fenómeno solo se puede entender en el contexto de unos actores culturales que intentan encontrar su espacio en una época de transición entre el programa de aniquilación ejecutado por la dictadura franquista y los intentos de recuperación creativa y artística de los años sesenta y setenta. La efervescencia de esos años, las ansias por aprender y recuperar el tiempo perdido, un ejercicio de resistencia para romper las costuras del miedo, el silencio y la rancia realidad de una sociedad vigilada y castigada, encuentra su forma de expresión en los circuitos de cine-clubs, en las ferias del libro, en los recitales de nova cançó, en los primeros mítines políticos y cómo no, en las sesiones de la Mostra, los conciertos de la Trobada y los debates del Encontre d’Escriptors.

A partir de los 90, con la llegada del Partido Popular a los gobiernos municipal y autonómico se produce una doble deriva: hacia lo folclórico -la 11ª Trobada de Música del Mediterrani culmina con actuaciones de Dova, Juan Bau, Salomé y Francisco- y hacia un provincianismo de imitación del centro hegemónico -la Mostra de Valencia exhibe estrellas de Hollywood en el ocaso de su carrera-. La pugna entre mundialización y diversidad se inclina de nuevo a favor de la primera.

Sleepless Nights, de Eliane Raheb, en Mostra Viva del Mediterrani.

Sleepless Nights, de Eliane Raheb, en Mostra Viva del Mediterrani.

Similitudes y divergencias

Y con esto volvemos al presente para preguntarnos de nuevo ¿hay alguna similitud entre aquella Valencia que se abrió al Mediterráneo y la actual? Contemplamos al menos cuatro paralelismos: la sensación de salida del túnel tras veinte años de impotencia; la esperanza en que los nuevos gestores puedan realizar cambios sustanciales; y la efervescencia de la sociedad civil que ha ido creando multitud de espacios de expresión al margen del entramado administrativo. Pero también advertimos claras diferencias: una mayor y más diversa oferta; más contenedores culturales; estructuras administrativas culturales municipales y autonómicas; mayor complejidad y autonomía de los públicos; y una revolución digital que ha sacudido los sistemas de producción, distribución y consumo de las industrias culturales.

Es posible que los medios de información dejen de prestarle atención pero, por lo que sabemos, el conflicto que se vive en el Mediterráneo y por tanto el interés de la ciudadanía consciente, no dejará de crecer en los próximos años.

En este contexto, iniciativas como Mostra Viva del Mediterrani apuestan por que esta nueva mirada al Mediterráneo gane en extensión y profundidad. Para ello sus promotores trabajan para diseñar una oferta cultural multidisciplinar y diversa que transcienda las políticas de democratización cultural y camine hacia una concepción inclusiva de la cultura. Pero, conscientes de las ventajas del trabajo colaborativo, convocan a los agentes culturales, que han vuelto a sentir la mediterraneidad como elemento sustancial de nuestra identidad, a un debate abierto. Un debate que aporte coherencia y eficacia a las iniciativas que, con la cultura como vehículo privilegiado, persigan los objetivos de transformación que la sociedad demanda.

Sobra decir que la inspiración de nuestros creadores no entiende de geografía, pero este mar ha sido y seguirá siendo nuestro espacio natural de proyección internacional. Nada más sano que viajar por el mundo con los ojos bien abiertos, sin olvidar que nuestra casa está en esa plaza del pueblo que es el Mediterráneo.

Vicent Gregori

Coordinador de Mostra Viva del Mediterrani

 

Allioli fotográfico en Russafa

‘L’allioli de María’, de Jordi Piris
Sporting Club Russafa
C/ Sevilla, 5. Valencia
Hasta el 31 de marzo de 2016

Durante el mes marzo podrás adentrarte en el valenciano barrio Russafa y toparte casi de frente con ‘L’allioli de María’, una nueva apuesta del Sporting Club Russafa que narra desde una perspectiva fotográfica muy particular temas como el erotismo, el misticismo, la oposición entre el bien y el mal, y el mediterráneo. Todo ello, apostando por la figura de la mujer como la herramienta visual que potencia el lineal recorrido expositivo.

Si bien es cierto que la fotografía de Jordi Piris, también coordinador de la muestra, acompaña al espectador en todo momento; se remarca continuamente la multidisciplinareidad, que queda congelada en dichas fotografías. En este proyecto se pueden observar trazos de danza, diseño, pintura, escultura e incluso el trabajo del artista fallero José Lafarga. El diseño gráfico y pinturas han sido obra de Carmen Signes, las esculturas de Elena Martí Manzanares y de Jesús Martín-Lorente; y algunas muestras de vestuario a modo de pieza escultórica de Jessica Muñoz.

Vista general del montaje expositivo.

Vista general del montaje expositivo.

Como si de una gran superproducción se tratara, otros profesionales han trabajado en el maquillaje, peluquería, puesta en escena e iluminación de las fotografías. Incluso, nos cuenta Lucía Peiró, que el día de la inauguración varios cocineros regalaron a los asistente la elaboración de diversos aliolis de colores. La gastronomía más mediterráneo, no solo se menciona en el conjunto de la exposición, sino que también quiso emerger de las fotografías para hacerse realidad. Añadiendo, aún más si cabe, mayor pluralidad.

El proyecto, además de poner en valor las diferentes disciplinas que pueden llegar a intervenir alrededor de una sola idea, desea culminar con la edición de un foto-libro cuya narración se constituya a través de la secuenciación de imágenes fotográficas. ‘L’Alioli de María’ es una extraña mezcla artística que sorprende y que, por todo lo que conlleva su elaboración, anima a indagar en dispares y aún más ajenas materias.

María Ramis

La energía de Victoria Cano deja huella

Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, de Victoria Cano
Sala Ferreres del Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

“Somos materia en transformación”, dice la artista. Y energía, mucha energía, que es la que transmite Victoria Cano durante el recorrido por su exposición Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. “Esta sala te desnuda completamente”. Y así, metafóricamente desnuda y como si hubiera salido de un largo régimen de internado, desgrana lo que han sido 15 años de soledad trabajando en su estudio. Un viaje interior que ha ido mezclando con viajes exteriores para mostrar pinceladas de esa soledad mediante exposiciones en Roma, Jeonbuk (Corea del Sur), Venecia, Qingdao (China), Nueva York, Milán y Berlín. El resultado de todo ello se puede ver concentrado en esta exposición de Valencia.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

“Hay una variedad dentro de la unidad”. Y esa unidad, para Victoria Cano, tiene que ver con la energía que impulsa a la creación. Energía asociada a su vez al “tránsito entre la vida y la muerte”. Porque las 200 piezas que conforman esos Ecos & Huellas de su “viaje interior hacia fuera”, junto a los 80 libros voladores que cuelgan del alto techo de la Sala Ferreres, ligan lo vivo y lo muerto en su eterno ciclo. Por eso hay huellas dactilares insertas en sus naturalezas, al igual que perfiles humanos contorneando un tsunami o la figura humana intercalada entre un aluvión de formas en gestación.

Victoria Cano concibe su obra como un todo en el que las partes se van imbricando sin que se sepa a ciencia cierta lo que es naturaleza, propiamente dicha, y lo que es la naturaleza humana. Por eso advierte que el ser humano “hace cosas que van contra la naturaleza” y, cuando tal cosa sucede, “la naturaleza no perdona”. Esa difícil sintonía entre interior y exterior atraviesa el trabajo de Cano. La variedad de técnicas utilizadas, como el lápiz 3D, con las que ha investigado en su taller durante los 15 años de soledad, está siempre al servicio de una máxima: “Transmitir emociones”, resume la artista.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Emociones que tienen siempre que ver con los ecos de esa naturaleza en constante transformación. Cuando la aceleramos, violentando su ritmo, la armonía se quiebra y surgen las agresiones. Como en ese Mediterráneo con alambres, el tsunami devastador, el terrorismo ejemplificado en unas Torres Gemelas cuya luz eléctrica liga con el de la clorofila o la destrucción de un edificio de la Facultad de Bellas Artes del que Victoria Cano toma ciertos elementos de reciclaje. “Territorios, huellas, energía, del aire, de la tierra, de los fluidos”, explica su autora, para revelar “nuestra frágil y provisional existencia” que nos negamos a reconocer.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

“Deberíamos generar belleza como efecto de la armonía entre todo lo vivo”. Esa armonía que la artista rastrea mediante diversos ecos y múltiples huellas se puede ver en su exposición, a veces de forma inquietante y en otras ocasiones de manera más o menos amable. “Me interesa que la gente penetre en la obra”. Como en la pieza ‘Los álamos del jardín’, videoinstalación y técnica mixta, que permite al espectador contemplar a un tiempo el estatismo y el movimiento del bosque, remarcando así su posición pasiva y activa juntamente.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Si el único viaje es el viaje interior, como recoge la artista mediante la cita de Rilke, entonces la exposición de Victoria Cano es un gran viaje al fondo de esa naturaleza humana en continua transformación. Un viaje lleno de una energía que tan pronto avanza creativa como tiende a la destrucción. Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, que se puede ver hasta el 1 de mayo, es la forma que tiene Victoria Cano de proponernos un viaje solitario hacia la armonía por difícil que esta sea.

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Obra de Victoria Cano en el Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Salva Torres

Del mito al espanto

Entre el mito y el espanto. El Mediterráneo como conflicto
Comisario: José Miguel Cortés
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 3 de julio de 2016

En la parte de la exposición que corresponde al mito se puede leer esta cita de Rilke: “Lo bello no es sino el comienzo de lo terrible”. La cita no recoge lo que viene justamente después: “lo terrible…que todavía podemos soportar”. Entre el mito y el espanto. El Mediterráneo como conflicto, que hasta el 3 de julio permanecerá en el IVAM, reúne 100 piezas de 30 artistas reveladoras de esa belleza como antesala del horror desplegado en el más amplio espacio destinado al conjunto expositivo. Espanto, eso sí, amortiguado para que pueda ser soportable y, por tanto, objeto de estudio. “No queríamos imágenes truculentas, sensacionalistas, sino aquellas otras que invitaran a la reflexión”, indicó José Miguel Cortés, director del IVAM.

Imagen de Adrian Paci. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Imagen de Adrian Paci. Entre el mito y el espanto. IVAM.

De manera que “más que un puñetazo en el rostro”, la muestra pretende motivar con sus imágenes poéticas a una indagación profunda acerca de ese Mediterráneo conflictivo, “con muchas aristas y de difícil solución”, precisó Cortés. De la visión cálida, amable, con la que se entra en la exposición, a través de las obras de Benlliure, Pinazo, Sorolla o Muñoz Degraín, se pasa al espanto “más contemporáneo” que ofrecen las imágenes de Xavier Arenós, Adrian Paci, Zineb Sedira, Montserrat Soto, Sergio Belinchón, Yto Barrada o Ursula Biemann.

Como explicó José Miguel Cortés, en calidad igualmente de comisario de la exposición, por un lado está el mar de finales del siglo XIX y principios del XX como espacio de “tranquilidad, sosiego y búsqueda del placer” y, por otro, ese Mediterráneo más problemático de nuestra contemporaneidad relacionado con la migración, los refugiados, las fronteras y las guerras. “El desarraigo está muy presente en toda la exposición”. El desarraigo y, con él, esa sensación de “melancolía por lo perdido”, abundó Cortés.

Fotografía de Mohamed Bourouissa. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Fotografía de Mohamed Bourouissa. Entre el mito y el espanto. IVAM.

“Queríamos huir de la simple denuncia y que las imágenes fueran de gran belleza poética”, señaló el comisario. Más que impactar, Entre el mito y el espanto establece un pacto lleno de fisuras entre lo imaginario y lo real; entre el mito de las tierras luminosas bañadas por el Mediterráneo, y el horror que contienen esas mismas tierras anheladas por cuantos buscan una vida mejor. Aunque el mar que protagoniza la exposición ha sido durante siglos objeto de disputas, “nunca como ahora ha sido lugar de fronteras e inmensa tumba”, recordó Cortés.

Fotografía de Nicolas Muller. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Fotografía de Nicolas Muller. Entre el mito y el espanto. IVAM.

A esa tumba se llega después de atravesar el más florido jardín que propone el mito del Mediterráneo, en cuya entrada está Kavafis con su ‘Viaje e Ítaca’. “Que Kavafis nos acompañe en este viaje placentero”, señaló el comisario. Las palabras del poeta sirven de introducción a la muestra, corroborando las de Cortés: “Llegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje”. Y así, cadenciosamente, fue Cortés desgranando el cambio en la visión del Mediterráneo que se ha producido en menos de dos siglos.

Fotografía de Yto Barrada. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Fotografía de Yto Barrada. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Rogelio López Cuenca, insertado en el mito, desvela lo que se oculta tras esa visión amable. Es la primera advertencia de lo que nos aguarda. Enseguida empiezan a aparecer las imágenes de refugiados (Biemann), de límites y fronteras (Arenós), de personas hacinadas en las escalinatas que conducen a un avión que jamás llega (Paci), de hombres mirando a un horizonte imposible (Sedira), de interminables esperas (Barrada), de lugares fantasmales (Montserrat Soto) y de simple supervivencia (Mohamed Bourouissa).

Debates, talleres, jornadas, un ciclo de cine y diversas actividades completan la exposición Entre el mito y el espanto, con el fin de profundizar en tan controvertido Mediterráneo. Un mar al que se abocan 22 pueblos en busca de felicidad no exenta de melancolía muchas veces siniestra. Cortés apuntó en todo momento su intención de “huir de las visiones fáciles, sensacionalistas”, para que mediante fotografías “menos evidentes pero más profundas” la reflexión fuera posible.

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Fotografía de Zineb Sedira. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Fotografía de Zineb Sedira. Entre el mito y el espanto. IVAM.

Salva Torres