La apuesta de la Mostra por la diversidad mediterránea

35ª Mostra de València-Cinema del Mediterrani | Avance de Programación
Del 22 de octubre al 1 de noviembre
Martes 15 de septiembre de 2020

El festival Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que se celebra del 22 de octubre al 1 de noviembre, avanza varias de las películas que integrarán la ‘Sección Informativa’ de su 35ª edición. Una selección que apuesta por la diversidad de países del arco mediterráneo (Francia, Grecia, España, Croacia, Líbano, Túnez) y que destaca porque la gran mayoría de sus títulos se verán por primera vez en territorio español.

“La diversidad y el multiculturalismo son notas características de Mostra de València, y las películas de esta sección nos permitirán descubrir un año más la variedad y la calidad del cine que se hace en el Mediterráneo», afirma Glòria Tello, Concejala de Patrimonio y Recursos Culturales.

Cartel

En la ‘Sección Informativa’ sobresale la representación valenciana, con tres destacados nombres propios: Alfonso Amador, Miguel Llorens y Cristina Fernández. La Mostra estrenará ‘Coses a fer abans de morir’, opera prima de dos reconocidos profesionales locales: el director de fotografía Miguel Llorens y la actriz y guionista Cristina Fernández. Una película coral, que cuenta con un reparto encabezado por Sergi Caballero, María Almudéver, Mireia Pérez, Manuel Maestro y Oriol Tarrasón, entre otros, y que apuesta por las emociones de los personajes para contar una historia de amistad y deudas pendientes en la que resuenan ecos de grandes clásicos como ‘Los amigos de Peter’.

Por su parte, Alfonso Amador presenta el documental ‘Camagroga’, que tuvo su estreno mundial en el Festival de Sheffield y es el fruto de un año y medio de trabajo, durante el cual el director valenciano estuvo trabajando al lado de una familia de cultivadores de chufa de Alboraia. Su intención era filmar sus caras, sus manos y su manejo de las herramientas de labranza, pero descubrió que estaba certificando el ‘fin de una raza’, que retrataba un mundo que se acaba, y eso hace que la película se convierta en un gesto político.

La legendaria actriz Catherine Deneuve es la principal protagonista de ‘Happy Birhday’, la última película del laureado director francés Cédric Kahn, en la que una matriarca francesa reúne a toda su prole en su fiesta de cumpleaños; a partir de la celebración colectiva se suceden un sinfín de situaciones entre la ternura, el humor y la melancolía. Un filme inédito en España, que invita a conocer a una extravagante familia en la que el espectador podrá reconocerse fácilmente.

Fotograma de ‘Lúa Vermella’, de Lois Patiño. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

Directamente desde la sección Panorama de Berlín viaja a la Mostra ‘Mare’, tercer largo de la directora Andrea Štaka, el retrato de una mujer cuya organizada vida familiar y sentimental da un vuelco cuando conoce a un hombre recién llegado a la pequeña ciudad en la que vive. Marija Škaričić, la protagonista, acaba de ganar el premio a la mejor actriz en el festival de Sarajevo por su magnífica interpretación en el filme.

Fruto de la coproducción entre Líbano y Túnez, y también con carácter de estreno, llega ‘State of Agitation’, inteligente comedia de Elie Khalifé, quien se transforma en una suerte de Elia Suleiman libanés para ponerse en la piel de un atribulado cineasta incapaz de hacer frente a un bloqueo creativo. Sus personajes, como escapados de una obra de Pirandello, acabarán saliéndole al paso y pidiéndole explicaciones, mientras Khalifé trata de eludir los apremios de su productor y de encontrar sentido a la historia que desea contar. Una pequeña joya a descubrir, procedente de un país que necesita más que nunca el humor para enfrentarse a los difíciles momentos que atraviesa.

‘Birds (or how to be one)’, de Babis Makridis. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

¿Documental? ¿Ficción? ¿Ensayo? Cuesta etiquetar ‘Birds (or how to be one)’, la última comedia de Babis Makridis, enfant terrible del nuevo cine griego que se inspira en ‘Las aves’, la sátira de Aristófanes sobre el imperialismo, para desplegar su mirada crítica sobre el delirante mundo actual. Otro estreno en España, que se plantea como un auténtico viaje visual, basado en el deseo de libertad, y que explora los muros y convenciones sociales que la humanidad se impone en su búsqueda.

También ostenta la condición de inédita en España la coproducción franco-belga ‘Working Girls’ ,que supone el debut como directora de la actriz (y guionista) Anne Paulicevich, formando tándem con Frédéric Fonteyne (‘Una relación privada’). Una historia de sororidad y apoyo mutuo que se sustenta en el gran trabajo interpretativo de Sara Forestier, Annabelle Lengronne y Noémie Lvovsky, y que narra la vida cotidiana, con sus alegrías y tristezas, de tres prostitutas que trabajan en un burdel junto a la frontera belga.

Además, se podrá ver por primera vez en València ‘Lúa Vermella’, la última película de Lois Patiño, uno de los nombres más destacados del Novo Cinema Galego, que tuvo su estreno en Berlín y acaba de recibir encendidos y justificados elogios de la crítica a su paso por Málaga. Se sitúa en un pueblo costero gallego donde el tiempo parece haberse detenido y las personas permanecen paralizadas; allí llegan tres mujeres en busca del Rubio, un marinero que ha desaparecido misteriosamente en el mar. Las sombras de Melville o Lovecraft planean sobre las bellísimas imágenes del filme.

Mostra, Mostra de València, Coses a fer abans de morir’
Un instante de ‘Coses a fer abans de morir’, de Miguel Llorens y Cristina Fernández. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

MAKMA

Achero Mañas y el legado del cine de autor

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Achero Mañas, Gala Amyach y Gerardo Herrero
‘Un mundo normal’, de Achero Mañas
Con Enrnesto Alterio, Gala Amyach, Ruth Díaz, Magüi Mira y Pau Durá
103′ | Tornasol Films, Last Will, Voramar Films, Crea SGR, 2020
Festival Antonio Ferrandis de Paterna
Cines Kinépolis València
Martes 15 de septiembre de 2020

Reorientado el horizonte hacia el oeste de las vastas canículas de asfalto, entre acordes de jazz y narcóticos, el novelista estadounidense Jack Kerouac –insigne y turbulento prócer de la generación beat– sentenciaba en su obra iniciática ‘En la carretera’ (‘On the Road’, 1957) que “La única gente que me interesa es la que está loca (…), por vivir, (…) por salvarse, (…) la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas”.

Lirismos de un viaje homérico por la ruta 66 (The Mother Road) que encuentran inmediato acomodo universal en las inquietudes de aquellos individuos que habitan, refulgentes, en la periferia, alejados del desnortado rumbo de lo ordinario. Un trayecto revelado, a la postre, en una responsabilidad contraída con la heterodoxia que palpita, incontenible, bajo el tórax de ciertos creadores en permanente búsqueda, cuya obra debe ser indubitable consecuencia del compromiso moral que timonea todas las fases del ingenio.

Y a buen seguro que tal deber gobierna el pulso creativo de uno de los autores limítrofes de nuestro celuloide, el cineasta Achero Mañas (Madrid, 1966), quien retorna a la gran pantalla con su cuarto largometraje, ‘Un mundo normal’ –tras la silente década transcurrida desde ‘Todo lo que tú quieras‘ (2010)–, acompañado por el experimentado elenco que conforman Enrnesto Alterio, Ruth Díaz, Magüi Mira y Pau Durá, al que se suma el debut de Gala Amyach, hija del director madrileño.

De este modo, ‘Un mundo normal’ –que cuenta, entre otros, con la participación de À Punt Media y el apoyo del ICAA y del IVC de la Generalitat Valenciana– transita tras los pasos de Ernesto (Ernesto Alterio) y su lúcida vesania de entregar al Mediterráneo el cadáver de su madre (Magüi Mira); un cáustico y libérrimo deseo último sobre el que elevar las vicisitudes de la odisea (tan legítimas como ilegales) en compañía de su hija (Gala Amyach), radiografiando la singular calología hopperiana del paisaje secundario y manchego, con inherentes acentos proposicionales de las road movies.

Un cosmos de personajes edificados sobre una normalidad transmutada en “una ironía, porque el discurso de la película habla de cómo sobreviven las singularidades dentro de los elementos comunes”, matiza Achero Mañas, en tanto que “el díalogo entre lo particular y lo común es algo que tiene que existir para haya conciliación. Tenemos que saber participar de nuestras singularidades y nuestras diferencias en relación con lo común”.

Para el cineasta Gerardo Herrero, productor del filme, «la película tiene muchas emociones, muchas historias por detrás, y lo que uno pretende siempre es que lo que hace sea bueno, otra cosa es que lo consiga. Intento hacer películas que estén bien, pero que tengan un público, que no sean tan de autor, cerradas solo a determinados cines y a los festivales. Esta película tiene humor, tiene drama, tiene vida».

Y para materializar en pantalla tales fundamentos, Achero Mañas, sirviéndose de las siempre fecundas experencias personales como génesis de la determinación, erige al personaje de Alterio –un escéptico dramaturgo distanciado (que no marginado) del oficio por sus onerosas convicciones profesionales– en un tipo afín (más que trasunto) con el que perfilar ciertas reflexiones sobre la industria audiovisual española.

Gala Amyach y Ernesto Alterio durante un instante de ‘Una vida normal’, de Achero Mañas. Fotografía cortesía de la productora.

A este respecto, refiere Máñas que “hay una situación en la industria actual muy difícil para los proyectos autorales. Las ayudas cinematográficas, desde el año 2015, se han industrializado”; una desequilibrante situación para los autores con voluntades independientes que propicia que “vivamos el mundo al revés”, puesto que “las televisiones privadas acceden a la ayuda pública y nos condicionan y nos fiscalizan el contenido, cuando tendría que ser justamente lo contrario. Si tú vas a participar de la ayuda pública, nosotros y lo público –que, según la ley, se debe a la diversidad cultural–, son aquellas las que deberían atender a esa diversidad si quieren acceder a la ayuda”.

Por su parte, Gerardo Herrero apunta que «el cine, técnicamente, está en un buen momento, hay mucha calidad técnica e interpretativa, lo cual es un poco la respuesta sociológica al hecho de que en las familias ya se acepta que los hijos puedan dedicarse a la actuación. Otra cosa es que no haya dinero suficiente para hacer las películas que haría falta hacer. Y tampoco hay tanto público que vaya a ver cine español».

En ese sentido, Herrero considera que «el cine español se ha profesionalizado mucho y, ahora, con las series también. Otra cosa es que los proyectos que salgan sean lo suficientemente interesantes. Por otro lado, la implicación creativa de las plataformas y las cadenas determinan mucho lo que puedes comprar. Antes había una ley de cine que hacía que no necesitaras de las cadenas de televisión y de las plataformas para hacer películas, y ahora eso es impensable».

Más aún cuando «la pandemia ha afectado a todos los sectores del cine: las salas de exhibición, donde la asistencia es de un 30% de lo que debería ser, lo cual es un poco absurdo porque es de las opciones más seguras de ocio y la gente». Sin embargo, advierte Gerardo Herrero, «los espectadores se han asustado, cuando no lo hacen al ir a bares, y (la COVID-19) también ha afectado a los rodajes, que están siendo más lentos, más caros –alrededor de un 9% por la implementación de las medidas de seguridad (mascarillas nuevas cada cuatro horas, pruebas de PCR y test rápidos cada semana)–, además de haber tenido que parar muchos rodajes durante la pandemia».

El cineasta y productor Gerardo Herrero durante un instante de la entrevista. Foto: Merche Medina.

«Se habla de sanidad, de automoción, de cualquier otra cosa, pero de cine y de la cultura en general apenas se habla, lo cual demuestra cómo es el país. No se dan cuenta que sin la cultura, un país no existe. Entiendo que la sanidad y la educación son lo más importante, pero lo tercero, igualado con la ciencia, es la cultura: son los cuatro pilares de un país», manifiesta Herrero.

En consecuencia, tales condiciones exarceban un escenario que, en ocasiones, imposibilita la puesta en marcha y evolución de los proyectos tras la rúbrica creativa; territorio sobre el descansa el motivo de la ausencia de Achero Mañas durante este tiempo: “Los proyectos determinados ya los tenía. Otra cosa es encontrar la forma como yo quería hacerlos”, advirtiendo que “no soy solo yo el que ha tardado tanto en volver a dirigir; hay muchos autores que no pueden hacer cine, que hemos dejado de ver en las pantallas”.

Una omisión que transmuta, ineludiblemente, el acervo audiovisual español y continental, en tanto que “hay una tradición europea de cine de autor, de cine de personajes de clase media, que se está abandonando y se está perdiendo”, por lo que Mañas exhorta a la ponderación y reincide en que “es importante que reflexionemos sobre lo que está pasando, sobre esas ayudas de 2015, y pensemeos qué legado cinematográfico vamos a querer dejar en este país”.

Un incógnito patrimonio futuro cuyo presente, que en generosa medida se encuentra supeditado al ámbito de las series de ficción, “está en manos de los estudios, que son quienes lo controlan todo”, por lo que los actuales cineastas “no tienen esa libertad que nosotros teníamos antes en el cine”. A este respecto, asevera Mañas, “las series”, aunque “están atendiendo más que las películas a las historias de la clase media de los personajes”, se nutren, salvo excepciones, de “contenidos muy comerciales y generalistas”.

Un conjunto de universalidades –“que los grandes estudios pretenden a través de los algoritmos”–, advierte, provenientes “de originalidades que han ocurrido anteriormente, que es, justamente, cuando ellos, del original y lo singular, de repente, lo universalizan”; por ello “los estudios están obligados a atreverse a hacer algo singular” –“’Merlí’ es una serie personal, cuidada, pero es pequeñita, no es de gran estudio, se ve la mano del autor, la mirada. Esos es bueno y ocurre pocas veces”, refiere como ejemplo–.

Una peculiar y decisiva apuesta por la mirada que Achero Mañas procura extender, igualmente, a su metodología de trabajo en la dirección actoral, puesto que, si en “el oficio del actor todos los elementos juegan en contra (actuar aquí, hace una realidad creíble, delante de toda esta gente en un contexto antinatural, ante un foco opresivo, frente a trocito de cámara y no frente a otro actor, caminar falsamente…)”, su habitual período de ensayo previo, matiza Gala Amyach, “ayuda muchísimo para luego entrar con otra actitud y comodidad al momento de tensión, de presión del rodaje. No llegas desnudo”.

De este modo, “habiéndose preparado los actores y estando cómodos con el material, poder jugar tranquilamente en escena, no tener que andar con la ansiedad y con la presión de no tener las cosas claras, permite hacer cosas nuevas y frescas, porque tienes una base muy sólida”, concluye Amyach. Estrategias fundamentales para Mañas, ya que, “para mí, el guion no es un cine en sí mismo, sino que es un medio y una herramienta de trabajo. No ha sido porque mi hija haya estado en el proyecto. Lo he hecho así en todos mis proyectos”.

Procedimientos previos que, tal vez, sean factibles de implementar en otro ámbitos del audiovisual: “Me encantaría hacer una serie. Tengo proyecto de serie, pero, por favor, que yo tenga la mirada y la libertad que necesito”.

Achero Mañas
La actriz Gala Amyach y el cineasta Achero Mañas tras la presentación de ‘Un mundo normal’. Foto: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón*

* Entrevista realizada por Salva Torres, Merche Medina y Jose Ramón Alarcón

El Mediterráneo y el Atlántico unidos

Galaicos. Un pobo entre dous mundos
Museu de Prehistòria de València
C / Coronas, 36. Valencia
Hasta el 1 de septiembre de 2019

El Museu de Prehistòria de València acoge ‘Galaicos. Un pobo entre dous mundos’, la nueva exposición temporal que se puede visitar en las dependencias del museo, en el Centre Cultural La Beneficència, hasta el próximo 1 de septiembre. La muestra, comisariada por Antoni Nicolau y Rafael M. Rodríguez para el Servicio de Turismo-Rías Baixas de la Diputación de Pontevedra, llega a València después de pasar por el Museo Arqueológico Nacional y pretende poner en valor la cultura galaica, desde la Edad de Bronce Final hasta el siglo VI, mediante una selección de más de 60 objetos arqueológicos, fotografías, ilustraciones y audiovisuales.

La exposición, con una clara voluntad divulgativa y didáctica, parte de la tesis que el noroeste peninsular era una región que se integraba en los circuitos comerciales de la época, que se abrían y expandían desde el Mediterráneo, convirtiéndola en un lugar de confluencia de las tradiciones culturales de dos mundos, el Mediterráneo y el Atlántico.

Vista de la exposición 'Galaicos. Un pobo entre dous mundos'. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria.

Vista de la exposición ‘Galaicos. Un pobo entre dous mundos’. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria.

María Jesús de Pedro, directora del Museu de Prehistòria, destacó que la exposición era «el fruto de la colaboración de dos instituciones que trabajan constantemente en la promoción de su patrimonio cultural y arqueológico”. Además, remarcó que ‘Galaicos. Un pobo entre dous mundos’ mantiene “un discurso muy claro y didáctico con la clara vocación de dar a conocer el noroeste peninsular y la cultura galaica”.

Por su parte, el presidente de la Diputació de València, Toni Gaspar, agradeció la voluntad de la Diputación Provincial de Pontevedra de “compartir con los valencianos una parte de su legado y su historia, de manera que se pueda comprobar que ambos territorios comparten mucho más de lo que los separa”. Digna Rosa Rivas, diputada de Cohesión Social de la Diputación de Pontevedra,  afirmó que era «un placer estar en este museo que es una joya y en València y el Mediterráneo, un referente en cuanto a cultura y patrimonio”. Rivas destacó que el objetivo de esta muestra es “visibilizar nuestro patrimonio cultural y dar a conocer nuestra historia y nuestros orígenes”.

Antoni Nicolau, comisario de la exposición, afirmó que “pretende hacer ver que el noroeste peninsular no estaba aislado, que desde la Edad de Bronce Final comienzan a aparecer elementos de contacto entre la cultura mediterránea y el noroeste peninsular y todo esto lo sabemos gracias al trabajo de investigación, un compromiso que hermana a estas dos instituciones”.

Una mujer contempla una de las obras de la exposición 'Galaicos. Un pobo entre dous mundos'. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria de València.

Una mujer contempla una de las obras de la exposición ‘Galaicos. Un pobo entre dous mundos’. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria de València.

El comercio y contacto comenzaron a ser fluidos en el siglo V a. C., cuando el Atlántico se abre al Mediterráneo, intensificándose después del final de la Segunda Guerra Púnica, cuando se convierte en una tierra conocida por su riqueza de recursos, especialmente mineros, provocando el interés de Roma. La conquista de Roma conllevará una reestructuración social, económica y territorial que transformará Gallaecia para siempre. Esta región alejada irá evolucionando hasta convertirse en un gran espacio dinámico de dónde surgirán un buen número de personajes de importancia política, cultural o religiosa.

La exposición se plantea como un viaje que mantiene el noroeste peninsular entre dos mundos, la cultura atlántica y la cultura mediterránea. La muestra se articula en cinco ámbitos cronológicos: ‘¿Campesinos y guerreros? Edad de Bronce Final (1500-800 a. C.)’; ‘Poblados fortificados de la Primera Edad de Hierro (800-400 a. C.)’; ‘El Atlántico se abre al Mediterráneo (400-19 a. C.)’; ‘En la esfera de Roma: Gallaecia (siglos I-III)’; y ‘La provincia de Gallaecia (finales del siglo IV-siglo VI)’. A lo largo de estos diferentes ámbitos, los  visitantes obtendrán una visión de la evolución y la transformación social y cultural de las comunidades galaicas, con la caracterización y la evolución de las unidades domésticas como hilo conductor.

Vista de la exposición 'Galaicos. Un pobo entre dous mundos'. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria de València.

Vista de la exposición ‘Galaicos. Un pobo entre dous mundos’. Foto de Abulaila por cortesía del Museu de Prehistòria de València.

«El lector ideal es el lector con orejas»

#LetrasdelMediterráneo con Benjamín Prado
Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch
21 de noviembre de 2018

Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch han llevado a cabo el segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo, protagonizado por el novelista, ensayista y poeta Benjamín Prado. El autor se reunió con el público asistente en un diálogo distendido en el que hubo tiempo para hablar de libros, historia y diversas anécdotas emparentadas con el escritor madrileño.

El encuentro comenzó focalizando la atención sobre su polifacética escritura, acerca de la que comentó que “no soy polifacético, sino un humilde pluriempleado”. Con el público ya en el bolsillo, se habló de poesía. Prado confesó no tener una idea clara de qué es, aunque sí determinó que la concibe como “una manera de enfocar el lenguaje, al igual que el director de cine planta la cámara para crear un plano. Cambia la idea de leer las cosas, así como las odas elementales a la cebolla, los calcetines y las tijeras los hacen cambiar; al menos la idea que se tiene de ellas”.

No está claro si se puede aprender a pensar como un poeta: “Yo escribo para intentar saber lo que escribo. Los que somos polifacéticos también escribimos artículos, participamos en mesas de debate… pero siempre procuro saber lo que quiero decirme a mí mismo. Lo educado, lo responsable y lo honesto es prepararlo, y con los libros es exactamente lo mismo. Además, los libros deben enseñar algo”.

Benjamín Prado habló sobre el proceso de creación de sus personajes y el componente didáctico que cree que debe tener toda obra. Por ello, en ocasiones, procura que sus protagonistas  desempeñen tareas, oficios o profesiones que el escritor desconoce: “me lo tomé tan en serio que me hice macrobiótico cuatro años por uno de mis personajes”.

El escritor Benjamín Prado, durante un instante del encuentro organizado por Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch. Fotografía: Merche Medina.

El escritor Benjamín Prado, durante un instante del encuentro organizado por Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch. Fotografía: Merche Medina.

Además, el escritor tiene la creencia de que leer es escuchar por escrito y un libro es “un espacio en el que alguien tiene algo que contar y los otros algo que escuchar”. Por tanto, el creador expone todos sus sentidos.

De ahí que Prado confiese su predilección por el papel: “No se lee solo con los ojos; el sonido y el olor de las páginas forma parte del proceso. Escribir es como leer, pero de otra manera. Un libro siempre tiene que ser el camino a otros libros”, por aquel componente didáctico en el que ha insistido. “Juan Urbano es profesor de literatura porque así puede reivindicar a los clásicos que no se leen y, así, puedo escribir versos como los de Lope de Vega y comentar que este ya escribió sobre que ‘detrás de cada gran fortuna hay un crimen escondido’ mucho antes que lo hiciera Balzac”.

Entrando en un terreno más íntimo, Prado recuerda su amistad con Rafael Alberti, al que tuvo la suerte de conocer de muy joven: “Me enseñó mucho, quizás más de la vida que de literatura. Pero aprendí algunas cosas muy importantes de él. Por un lado, que el gimnasio de la escritura es la lectura. Si no lees, no puedes escribir. También su idea de la importancia de lo civil. Conocemos más de la Roma o la Grecia clásica por lo que escribieron Horacio, Homero o Aristóteles, que por los propios historiadores”.

El escritor utilizó una frase de Balzac a modo de síntesis: “La novela cuenta la historia privada de las ciudades”, pero sin olvidar el componente del entretenimiento. “No como lo entendemos hoy, como sinónimo de Belén Esteban, sino la idea noble de escribir sobre la historia de los negreros o la construcción del ferrocarril, y debe entretener. El lector ideal es el lector con ojeras”.

Continuando con los distintos formatos en los que se mueve su escritura, Prado no está muy seguro de por qué escribe una cosa u otra, en tanto que “escribo a partir de una idea y en el momento que la tengo ya sé si será una poesía, una novela o un ensayo. Cuando empecé con Juan Urbano dije que iban a ser diez libros, para acercarse cada uno a un género”.

Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch), Marina Vicente (Casa Mediterráneo) y el autor Benjamín Prado, durante un instante del segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo. Fotografía: Merche Medina.

Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch), Marina Vicente (Casa Mediterráneo) y el autor Benjamín Prado, durante un instante del segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo. Fotografía: Merche Medina.

A partir de aquí, la cita se centró en ‘Los treinta apellidos’, una historia vertebrada, en este caso, por la aventura. Prado adelantó que la siguiente será de estilo gótico. “En esta quiero que la gente se lo pase bomba”. Sobre la idea de esta novela comentó que, en un encuentro de un empresario con periodistas hace unos cinco años, habló sobre el IBEX 35: “nosotros lo llamamos el 30+5, porque el cinco es lo que entra y sale como las gallinas de José Mota y los otros treinta son las familias que llevan doscientos años gobernando España. Pensé que tenía ahí una novela y, después de visitar varios palacetes, pensé que Juan Urbano debía tener una investigación siempre del pasado, con un pie en el presente en esta historia”.

Comenzó a surgir, así, una novela en la que el protagonista buscaba el abolengo de una familiar catalano-gallega, acerca de cuyo pasado desconocía si habían sido negreros, pero sí con raíces familiares en Cuba. En la novela aparecen, además, dos personajes reales, lo que dota de un contexto fidedigno a toda la aventura.

“Toda Europa está construida sobre el colonialismo y esto se refleja también en esta novela. Pero cuando ya tienes hecho el carácter de los personajes, también hay que hacerles evolucionar. Por eso la cronología es fundamental para construir una historia que sea posible. Y contar todos esos hechos reales a través de la ficción es maravilloso”.

La cita concluyó tras una conversación fruto de diversas interrogantes suscitadas por el público, rubricando una actividad que se enmarca dentro de la apuesta por la cultura mediterránea que promueven Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch.

Programación conjunta

El primer acto de este espacio de encuentros tuvo lugar el pasado 15 de octubre con la presencia de la escritora israelí Galit Carlebach, y la intención es continuar, a lo largo del venidero 2019, con este tipo de actividades para dar a conocer a distintos creadores del mundo de la música, la literatura y de las artes. No obstante, la programación de 2018 atesora una nueva cita el próximo 14 de diciembre en Convent Carmen, con la celebración del concierto ‘Llum del Mediterráneo’.

Una acción de colaboración con la que se establecen vínculos, convirtiendo en referentes culturales a Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo para mejorar el conocimiento sobre España y los países mediterráneos.

Benjamín Prado. MAKMA

 

Del Mediterráneo a Manhattan

Els valencians d’Amèrica, de Juli Esteve, Esther Albert y Antoni Arnau
Serie de documentales producidos por InfoTV

Huir del hambre, de la guerra, del paro. Ir en busca de una vida mejor, de nuevos horizontes, de aventuras. Los motivos que impulsan a las personas a abandonar su hogar y su país no han variado a lo largo de los tiempos. Tampoco sus destinos o tierras de promisión: América, Australia, Europa. A diferencia de otras comunidades españolas como Galicia o Extremadura, la Valenciana no es tierra de exiliados sino de acogida, pero también se han dado importantes movimientos migratorios, como el que llevó a Argelia unas 250.000 personas a principios de los años sesenta. A partir de un documental sobre este fenómeno, realizado en 2012 por el guionista y productor de audiovisuales Juli Esteve, director de InfoTV, surgió la idea de un proyecto mucho más complicado y ambicioso. Seguir el rastro, a través de imágenes y testimonios de las familias valencianas exiliadas en Estados Unidos.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

“El proyecto tenía el gran aliciente de ser prácticamente inédito, aunque ya había aparecido en Edicions 62 un libro de Teresa Morell que lo estudiaba”, dice Esteve. “En todo caso tuvimos que empezar de cero y el primer paso consistió en localizar a todas estas personas, un trabajo fácil pero tedioso, que me llevó a consultar los portales de ellisisland y ancestry, donde están registrados los lugares de origen de quienes entraban en Estados Unidos, nada menos que un millón de viajeros al año a principios del pasado siglo”.

En total localizó 15.780 valencianos que entraron en el país entre 1906 y 1920, cuando se cerraron las fronteras a los procedentes de España e Italia por temor a atentados anarquistas. En la posguerra se produjo otra oleada de varios miles, aunque la mayoría de los que se marcharon entonces lo hicieron con destino a México y otros países de Sudamérica.

“La segunda fase del trabajo fue conectar con casi un centenar de ayuntamientos, la mayoría de La Marina y La Safor, para conseguir financiación y ayuda que nos permitiera localizar a los descendientes de los exiliados y a partir de su memoria reconstruir sus respectivas trayectorias. A dibujar un plano general y a la vez individual”.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata y Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata i Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

Se consiguieron nombres, direcciones, datos y un total de 12.000 fotografías e imágenes con las que Esteve, junto a Esther Albert y Antoni Arnau, se pusieron manos a la obra. A lo largo de cuatro años realizaron cuatro documentales de seis horas de duración bajo el título genérico, ‘Els valencians d’Amèrica’.

El primero, ‘Cap a la terra promesa’ se centra en el origen de la primera hornada de emigrantes que huían de la catástrofe agrícola y económica producida por la filoxera de la vid que asoló los campos de La Marina, en 1904. “El mundo rural estaba dominado por el caciquismo y la miseria”, cuenta Esteve. “En algunas comarcas los jornaleros apenas ganaban 150 pesetas al año, lo mismo que podían ganar en sólo una semana en la tierra prometida”.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Regreso a las raíces

El documental muestra cómo se adaptaron al nuevo ambiente tan distinto al suyo, los trabajos que encontraron y sus formas de ocio. En la segunda entrega, ‘Adéu Amèrica’ se plasman las vicisitudes de los que regresaron a sus pueblos con dólares en los bolsillos y una experiencia transformadora que abrió sus mentes. “El retorno de los emigrados generó una especie de reforma agraria espontánea, pues los caciques, faltos de mano de obra, habían abandonado sus tierras que fueron adquiridas a buen precio por los trabajadores americanos”, comenta Esteve.

Algunos de ellos, nombrados alcaldes en el periodo de la República, ejercieron el poder con criterios democráticos y se da la circunstancia de que todos sufrieron una dura represión. Acabaron en prisión, fusilados u otra vez en el exilio. Esta parte de la historia se cuenta en el episodio ‘La guerra de sempre’.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Los arraigados

La cuarta y última pieza de la serie, ‘Del Montgó a Manhattan. Valencians a Nova York’, presentada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València el 17 de noviembre, cuenta la historia de los emigrantes que arraigaron en el Nuevo Mundo.  Entre los valencianos de origen entrevistados hay soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, en Corea o en el Vietnam, como John Fignes, hijo de un matrimonio de Gata y de Oliva, que cuenta su experiencia  en el desembarco de Normandía. También aparecen jugadores de béisbol, profesores universitarios y artistas famosos. Predominan, no obstante los obreros industriales, especialmente en el Estado de Connecticut, y el singular testimonio de una valenciano-americana que trabajaba en las Torres Gemelas de Nueva York y sobrevivió al atentado del 11S.

El documental también aborda cuestiones culturales, sociológicas y psicológicas, como la perpetua dualidad sufrida por los emigrantes, con el corazón en el Mediterráneo y la cabeza en Manhattan. La añoranza los movió a crear clubes y asociaciones, como la que todavía existe en New Britain (Connecticut) que llegó a tener más de 200 miembros en los años cincuenta y sesenta. En muchos pueblos valencianos se recuerdan aquellos emotivos regresos veraniegos de los emigrantes USA que volvían en vuelos comerciales tras décadas de ausencia, a tiempo de ver vivos a sus padres, de pagar la fiesta del pueblo y presumir de cochazo. La resistencia del valenciano bajo la enorme presión del inglés se refleja de una manera respetuosa pero a la vez divertida. Por ejemplo en las palabras de una mujer que le preguntaba a la vecina: “¿Consuelo, hui què fas per lonchar?”, sustituyendo nuestro ‘dinar’ por este derivado del inglés ‘lunch’.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

La producción de Info TV ha contado con el apoyo del Instituto de Estudis Comarcals de la Marina Alta, la Macma y una cuarentena de ayuntamientos valencianos, sobre todo de la Marina, la Safor y la Ribera. También las Universidades de Valencia, Alicante, Politècnica y Miguel Hernández, la empresa Rolser, la Diputación de Valencia y la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Los cuatro episodios de la serie ‘Els valencians d’Amèrica’ se han podido ver en unas 200 proyecciones en cines y casas de cultura de los municipios implicados y están editados en DVD por InfoTV. “Hemos ofrecido a la nueva Canal Nou una serie de siete capítulos de 50 minutos para que las historias de estos hombres y mujeres que cruzaron el Charco en busca de algo mejor puedan llegar a todos los valencianos”, concluye Esteve.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

Bel Carrasco

Mostra Viva: Cultura y conflictos en el Mediterráneo

Presentación de la programación de Mostra Viva.
Mostra Viva del Mediterrani 2016
Del 7 al 15 de octubre de 2016

El programa de la Mostra Viva del Mediterrani 2016 se presentó en el Centre Cultural La Nau, donde el vicerector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño, subrayó diversas ideas, como la revitalización y el fortalecimiento con el que vuelve la Mostra o su extensión –por primera vez, Mostra Viva sale de la ciudad de Valencia para proyectarse en Ontinyent– e intensificación, por el nutrido programa de actividades que contempla todas las corrientes artísticas y culturales.

En la presentación participaron, además, la directora general de Cultura y Patrimonio de la Generalitat Valenciana, Carmen Amoraga; la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, Glòria Tello. Ambas resaltaron que la Mostra es una incisiva que surge de la participación ciudadana, por lo que las administraciones deben ser conscientes de la importancia de la cultura y apoyar este tipo de proyectos, respetado, eso sí, la independencia de creación. También ofrecieron unas palabras los miembros de Mostra Viva Vicent Tamarit, como presidente de la asociación; Giovanna Ribes y Maite Ibáñez, como vicepresidentas; y Vicent Garcés, presidente de honor del colectivo. “La finalidad de Mostra Viva es conseguir que Valencia se convierta en un punto de referencia obligada de las culturas del Mediterráneo”, ha dicho este último. También ha asistido al acto el director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos.

La cuarta edición de Mostra Viva vuelve a contar con un amplio número de patrocinadores y colaboradores, y ha incrementado, asimismo, la organización de actividades y los espacios donde tendrán lugar, que este alcanzarán los 11, siendo el Centre Cultural La Nau la sede central del festival: Octubre Centre de Cultura Contemporània, MuVIM, IVAM, Palau de la Música, San Miguel de los Reyes, Filmoteca Valenciana, Institut Français, Fundación SGAE, la Fábrica de Hielo y Aragón Cinema. Sin olvidar la ineludible cita fuera de la capital, en Ontinyent.

Presentación Mostra Viva del Mediterrani. De izquierda a derecha: Maite Ibañez, Vicent Tamarit, Abel Guarinos, Carmen Amoraga, Glòria Tello, Antonio Ariño, Giovanna Ribes y Vicent Garcés.

Presentación Mostra Viva del Mediterrani. De izquierda a derecha: Maite Ibañez, Vicent Tamarit, Abel Guarinos, Carmen Amoraga, Glòria Tello, Antonio Ariño, Giovanna Ribes y Vicent Garcés.

Programación

Mostra Viva del Mediterrani consolida un formato donde el cine, que ocupa un lugar central, se completa con una amplia oferta de actividades y espectáculos de música, escena, literatura, artes visuales, debates, actividades educativas y gastronomía.

80 largometrajes, 20 cortometrajes y una comedia radiofónica, de 12 países mediterráneos, con especial atención al cine musical, al realizado por mujeres y al relacionado con el Sahara, Túnez, Palestina y Kurdistan. Se rinde homenaje al director sirio Osama Mohammed y al recientemente fallecido director italiano Ettore Scola. En la Filmoteca se verá el ciclo Valencia Plató de Cine con films que tuvieron a esta ciudad como localización. Los profesionales tendrán ocasión de visionar las últimas producciones en el Screening Cinema Valencià. Y por primera vez Ontinyent se une a la Mostra Viva con una selección de películas mediterráneas.

La Trobada de Música del Mediterrani programará cuatro conciertos, tres en el Palau de la Música y uno en el claustro de la Nau. En el Palau el día 11 actuarán la cantante siria Noma Onram y el trio de Chipre Monsieur Doumani; el día 12 el grupo de rock con raíces marroquí Agraf y el trio de música balcánica Besarabia; el dia 13 será el turno de la cantante saharaui Aziza Brahim y el jazz mediterráneo de Albert Sanz. Por último la mañana del domingo 17 a las 12 h, en el claustro de la Nau, sonaran las voces del Cor de l’Eliana y la banda de mujeres Gayano Women’s Band. Estos y otros grupos repetirán en la Fábrica de Hielo de la playa del Cabanyal.

La Mostra d’Escena del Mediterrani presenta circo, narración oral y teatro. El sábado 8, domingo 9, miércoles 12, sábado 15 y domingo 16 habrá talleres para niños y espectáculos de circo en el MuVIM a cargo de compañías de valencianas, andaluzas y portuguesas. La narración oral tiene su espacio en el salón de actos del MuVIM el viernes 14, sábado 15 y domingo 16 y establecerá un diálogo entre las historias de aquí y las del Magreb. El teatro lo pone el grupo del Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR) el miércoles 12 en la Fábrica de Hielo y el montaje Mar de Almendros en la Nau el domingo 16.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

El Encontre d’Escriptors del Mediterrani concentra sus actividades el sábado 8 por la tarde en la Biblioteca Valenciana de San Miguel de los Reyes con un encuentro y un recital que conjugará las voces de poetas de ambas orillas del Mediterráneo.

Las Arts Visuals del Mediterrani comprenderán cuatro exposiciones. Mar de Murs con obras multidisciplinarias de profesores y alumnos de la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politécnica de València, en Octubre CCC. Mediterráneo con fotografías de Nacho Errando desde ciudades de las dos orillas, en el Museo de Ciencias Naturales de Viveros. Valencia – Gaza de David Segarra que establece un diálogo fotográfico entre palestinos y valencianos. Demás en la Fábrica de Hielo se dibujará un Mapa del Cine Mediterráneo ayer y hoy a través de paneles informativos y la obra de fotoperiodistas presentes en la primera etapa de la Mostra de Valencia.

Mostra Educativa y Acción Cultural plantea actividades enfocadas a grupos de Primaria, Secundaria y Bachillerato, y en horario festivo a público infantil y familiar. Aprende sobre cine, en Octubre CCC y en el MuVIM con proyecciones y talleres para Primaria y Secundaria adaptadas a cada ciclo educativo en los que se acerca el cine a las niñas y niños mediante juegos y materiales especialmente diseñados.

En Mostra infantil y Mostra en familia con talleres sobre cine para niños y familias en MuVIM descubre el cine del Mediterráneo viendo, jugando y creando. Por su parte Mediterráneo a la calle (12 de octubre en MuVIM) es una actividad abierta a la participación familiar. Al aire libre, se explorará el Mediterráneo en un viaje muy especial que se plasmará en un gigantesco mapa construido por todos.

Debats Vius del Mediterrani presenta diversos foros que profundizan en el lema de la presente edición. Homenaje a Enrique Navarro, tras la proyección de El harén de Aníbal  en Octubre CCC. Conflictos, cultura y sociedad del Mediterráneo en la Nau con Osama Mohammed y Merzak Allouche. Fronteras y Movilidad. Artistas en el Mediterráneo, en el IVAM con Pau Catà y Mireia Estrada. Debate con pesonas refugiadas con Jaume Durà, organizado por CEAR, en MuVIM. Proyección y debate de Tot Esperant Europa con su director Samuel Sebastian. Valencia Film Location en la Filmoteca con Robert Yareham, Antonio Mansilla y José Trullenque. Redes de mujeres y visión de género en el Mediterráneo en el IVAM con Mª Ángeles Roque y Tona Gusy.

Para hacer todo esto posible, Mostra Viva del Mediterrani cuenta con el trabajo voluntario de los miembros de la asociación y la ayuda de un buen número de entidades.

María Ramis

Perceval Graells traza su memoria

Traçant memòries, de Perceval Graells
La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Inauguración: jueves 2 de junio, a las 20.00h
Hasta el 26 de julio de 2016

Traçant memòries es una mirada al pasado. Todos aquellos primeros recuerdos y vivencias de la vida de Perceval Graells. Es volver a la infancia, a los juegos y a aquellos momentos siempre felices con su familia y amigos. La muestra está compuesta por unas 50 obras, algunas en papel y otras en tela pero todas en técnica mixta (óleo, acrílico, ceras, lápiz…)

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Simplement estiu, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Estos recuerdos son sobre todo del lugar donde nació y pasó su infancia, Alicante y del pueblo de su madre, Tarazona de la Mancha. Por eso hacen referencia tanto al campo y sus viñas como al mar Mediterráneo.

Uno de los recuerdos más antiguos que tiene la artista es dibujar y pintar en una mesa blanca y donde las horas pasaban sin darse cuenta. A través de esta exposición quería volver a sentir esa sensación a través del trazo. Tener esa libertad de trazo que tenía en aquellos momentos.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

A través de la mirada, el cor, de Perceval Graells. La Llotgeta.

Años más tarde Perceval Graells ha visto algunas pinturas que guardó su padre de sus primeros años de vida y dice que ese trazo tiene mucho que ver con lo que en esta muestra se puede observar.

Perceval Graells.

Perceval Graells. Imagen cortesía de la autora. 

Ramón Llull: caballero de Dios

700 aniversario de la muerte de Ramón Llull
Eventos organizados por el Institut Europeu de la Mediterrànea

Cuando se piensa en genios polifacéticos, adelantados a su época que abrieron nuevos caminos al saber, es inevitable remitirse al Renacimiento. Pero la Edad Media también generó personajes fuera de serie que consolidaron los cimientos de la civilización. Uno de los más fascinantes es Ramón Llull. Este catalán de Mallorca, como él mismo se definía, considerado el padre de la literatura catalana, tuvo una vida intensa y provechosa, plagada de viajes y vicisitudes que podrían inspirar una gran producción cinematográfica. Con motivo del 700 aniversario de su muerte, el Institut Europeu de la Mediterrànea (IEMed) ha organizado una serie de eventos que evocan su figura a caballo de la fe y de la razón destacando especialmente su dimensión como pionero del diálogo entre religiones y culturas.

“Ramón Llull es uno de los primeros personajes interculturales cuya obra ofrece algunas pautas de pensamiento y de acción que continúan siendo vigentes en el siglo XXI”, dice Senén Florensa, presidente ejecutivo del IEMed. “Políglota autodidacta capaz de expresarse y escribir en latín y árabe, utilizó a la vez el catalán como lengua tanto de creación literaria como de transmisión científica, siendo un verdadero pionero  en la Europa medieval”.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Ramón Llull nació en Mallorca, en 1235,  en el seno de una rica familia barcelonesa. A la sazón, la isla era una encrucijada tanto militar como comercial, habitada por una gran diversidad de credos y razas. Occitanos, genoveses, catalanes y musulmanes, que integraban una tercera parte de la población.

Esta complejidad social se reflejó en la obra y pensamiento de Llull que desde niño manifestó una gran inteligencia y recibió una exquisita formación cortesana y caballeresca. Fue senescal del futuro Jaime II de Mallorca, cultivó la poesía cortesana y llevó una existencia disipada propia de su condición. Una experiencia mística, a los 30 años dio un giro radical a su vida, abandonó a su familia, los fastos mundanos y se entregó por completo al difundir el mensaje de Dios apoyado en la ciencia y la razón, a través del arte.

Pionero intercultural

Raimundus Christianus Arabicus. Ramon Llull y el encuentro entre culturas es el título de la muestra itinerante que se pudo ver en La Nau de la Universitat de València y que se trasladará a Barcelona, Lleida, Vic y Bruselas en los próximos meses. Una serie de paneles con textos en cuatro idiomas -castellano, catalán, francés y árabe-, que describen la vida de Llull en su contexto histórico. El itinerario resalta su faceta como pionero del diálogo intercultural con el mundo musulmán en una época en que el Mediterráneo era un espacio de conflicto entre religiones.

Llull se trasladó al Próximo Oriente y al Magreb, donde entró en contacto con los sabios y pensadores musulmanes de su tiempo. También se relacionó con  los poderes políticos y eclesiásticos de Roma, Francia, las repúblicas italianas y la Corona de Aragón. Uno de sus objetivos era impulsar la creación de escuelas de árabe para los misioneros.

Breviculum X. Ramón Llull.

Breviculum X. Ramón Llull.

Combinaba sus viajes y actividad misionera con la escritura, 265 títulos sobre las materias más diversas, incluida la literatura. Su obra magna, Ars llulina, es un método de métodos que integra diversas disciplinas cuyo objetivo era ser herramienta de persuasión racional. Llegar a Dios por el camino de la ciencia buscando un terreno común entre las distintas creencias.

Ramon Llull y los diálogos mediterráneos, es otra de las vertientes de esta celebración, una compilación de los trabajos de una treintena de estudiosos, historiadores medievalistas, historiadores de la ciencia, antropólogos, escritores e islamólogos conocedores de la obra lulliana.

Banda sonora

La banda sonora la aporta la formación valenciana Capella de Ministrers con un libro disco, Ramón Llull, el último peregrinaje, que se grabó en el Centro del Carmen. Carles Magraner propone un viaje musical por el Mediterráneo medieval inspirado en los itinerarios de Ramon Llull. El proyecto se presentará en los Cloister del Metropolitan de Nueva York, a finales de 2016, preámbulo al 30 aniversario de la formación valenciana.

Llull fue un gran viajero. Desde Mallorca recorrió Barcelona, Montpellier, París, Italia y el norte de África. Un misterio vela su muerte, pues no se sabe si murió en Túnez, a finales de 1315 o en su ciudad natal a principios de 1316. En todo caso fue muy longevo para su época.

700 aniversario Ramón Llull.

700 aniversario Ramón Llull.

Bel Carrasco

El Mediterráneo conflictivo en pantalla

Ciclo de películas sobre el Mediterráneo
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 3 de julio de 2016

La Filmoteca presenta un ciclo de cinco películas sobre el Mediterráneo con motivo de la exposición ‘Entre el Mito y el Espanto: El Mediterráneo en conflicto’ que se exhibe en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) hasta el próximo 3 de julio. Organizada en colaboración con el IVAM, esta selección de películas rodadas en diversos países mediterráneos presenta en la última semana de mayo dos películas producidas en el Magreb en épocas muy distintas.

Los balizadores de Dios.

Los balizadores del desierto, de Nacer Khemir. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

El ciclo se inició el  martes 24 de mayo, con la proyección en la sala Berlanga de la película tunecina ‘Los balizadores del desierto’ (1984) de Nacer Khemir. Ganadora de la Mostra de Cinema del Mediterrani de València en 1984,  es una fábula llena de lirismo que rinde homenaje al esplendor de la cultura árabe y que destaca por el carácter casi pictórico de sus encuadres.

Los caballos de Dios.

Los caballos de Dios, de Nabil Ayouch. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

‘Los caballos de Dios’ (2012) de Nabil Ayouch por su parte, es una producción marroquí, con participación francesa y tunecina, que cuenta cómo dos hermanos que viven en los barrios más pobre de Casablanca se convierten en terroristas islámicos. La película es una interpretación libre de los atentados terroristas que tuvieron lugar el 16 de mayo de 2003 en Casablanca.

Calabuch, de Luis García Berlanga. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Calabuch, de Luis García Berlanga. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

En la primera quincena del mes de junio está prevista la proyección de dos clásicos del cine europeo de la década de los cincuenta ‘Stromboli, tierra de Dios’ (1949) de Roberto Rossellini y ‘Calabuch’ (1956) de Luis García Berlanga. También podrá verse el documental  ‘Algèria, el meu país’ (2012) de Juli Esteve.

 

Fotograma de Los caballos de Dios. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Fotograma de Los caballos de Dios. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Te estoy queriendo ‘Lorcamente’

Lorcamente, de Malvaloca + Matthieu Saglio e Isabel Julve
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 28 de mayo de 2016, a las 23.00h

Los conciertos de Sala Russafa acogen el 28 de mayo el espectáculo ‘Lorcamente’, una propuesta del grupo Malvaloca que recrea la poética de Lorca, impulsada por la fuerza y el duende del flamenco. La voz de Aina Espinosa y el guitarrista José Luis Sánchez, ‘El Piru’ son la base de esta formación valenciana, que conecta Levante y Sur con un flamenco profundamente mediterráneo, vitalista y cercano, lleno de estilo.

Con un primer disco en el mercado, ‘Oliva y Naranja’, el dúo tiene previstas actuaciones en países como Francia o Bulgaria. Pero también se ha embarcado en este proyecto, creando un espectáculo para el que unen su talento al del chelista de Matthieu Saglio, componente de Jerez Texas, entre múltiples proyectos. “Matthieu es un músico con muchísimas referencias, desde las músicas del mundo a la clásica o el jazz. Es impresionante su naturalidad a la hora de integrase en otro estilo, como el flamenco, y aportar una dulzura en la interpretación que sobrecoge”, remarca ‘El Piru’.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El equipo artístico del espectáculo se completa con Isabel Julve, que aporta el cante, el palmeo y el baile. “Está llena de flamencura, domina todos los palos y su presencia escénica está cargada de carácter”, destaca el guitarrista.

Juntos, Malvaloca, Saglio y Julve, realizan un recorrido por las canciones y poemas del autor andaluz con un flamenco sutil, suave y lleno de frescura, capaz de atrapar tanto a los amantes del género como a quienes todavía no se hayan dejado seducir por el duende.

El objetivo es homenajear a uno de los escritores más singulares de nuestra literatura, creador de un imaginario que ha pasado a formar parte de la identidad nacional, pero también de la mitología y romanticismo que rodea a cierto concepto de la cultura española.

Adaptando algunos de sus poemas y canciones, retomando el cancionero popular que le influyó e incluso la elegía que le dedicó Salvador de Madariaga, se da una segunda vida a la poética del autor a través de la música. “Conocíamos a Lorca, pero trabajar con sus versos nos ha permitido profundizar en su poesía, que encaja perfectamente con el flamenco”, señalan desde Malvaloca. A poco de cumplirse 80 años de la muerte de Federico García Lorca, ‘Lorcamente’ ofrece una visión del legado de una de las sensibilidades más personales y ensoñadoras de nuestra poesía.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lorcamente. Imagen cortesía de Sala Russafa.