Calpurnio, contra la saturación informativa

Calpurnio
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 7 de julio de 2017

“Fui infógrafo en el Heraldo de Aragón hace 20 años y recuerdo que detrás de mí estaba el cuarto de los teletipos que no paraban de sacar noticias”. Calpurnio, alter ego de Eduardo Pelegrín (Zaragoza, 1959), lo recuerda como el momento en que ya percibió el exceso de información que, aún hoy, considera “igual a la ausencia de información”. Un exceso que extrapola a esos otros excesos que caracterizan la sociedad contemporánea: de producción, de consumo, de asuntos corruptos, de población. Excesos de los que ha ido dando cuenta en su obra, que ahora muestra en la galería Pepita Lumier tras diez años de ausencia expositiva.

Cuttlas, de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Cuttlas, de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Está, cómo no, el bueno de Cuttlas, ese extraño vaquero que el ilustrador dio a luz en una “página gamberra” hace ya muchos años, siendo desde entonces como su segunda piel. Porque Calpurnio y Cuttlas comparten esa fijación por la vida sencilla que se complica a base de torrenciales pensamientos. De hecho, su dibujo es tan despojado como densas sus elucubraciones. “Me gusta la matemática y la física; hice hasta tercero de Arquitectura y también me atrae la geometría descriptiva”. Líneas, espacios y números que atraviesan la exposición dividida en tres grandes apartados: el dedicado a Cuttlas, Mundo Plasma y El Golem.

“Tengo memoria de pez, no recuerdo nombres y situaciones, pero eso me da, por el contrario, una rica visión abstracta”. Visión que, partiendo de Cuttlas, desemboca en los más actuales universos del plasma y el monstruoso Golem. “Antes terminaba en la nada”, se refiere a una serie de tintas numéricas realizadas en 1995, “y ahora hay un monstruo que podemos combatir”. Mejor, pues, el monstruo que la nada. “No dejarnos llevar por la desesperación”. Lo dice después de haber superado el escepticismo teñido de angustia que supone habitar ese mundo de excesos. “Para mí el Golem ha sido como salir de la encerrona; identificar el monstruo que hay detrás de tanto exceso”.

Golem de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Golem de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

La obra que sirve para ilustrar la exposición, a modo de tarjeta, ya recoge esa saturación de palabras y de cifras, tras la cual se vislumbra el monstruo. “Es el Golem tras la debacle”. Y aunque parezca que pasar del exceso (que como un tsunami de palabras lo arrasa todo) al monstruo demoledor (cuya enorme figura también sobrecoge) lleva al mismo callejón de salida, Calpurnio no lo ve así: “Fragmentar el problema es un modo de abordarlo; como si la solución estuviera en la matemática”.

El neurólogo Oliver Sacks contaba que él tenía colgada en su cuarto de baño la tabla periódica, porque le daba estabilidad. Frente al caótico mundo, el orden numérico. Y así todas las mañanas. Calpurnio, tras constatar la angustia del mundo anegado de excesos, ha encontrado en la tabla parecida de las matemáticas cierta salvación. Por eso las 32 piezas de El Golem que ocupa una de las paredes de la galería, convenientemente fragmentado, supone un alivio. Al igual que sus ilustraciones publicadas en diversos medios. “A mí me gusta la prensa, la tira diaria”. Tiras sencillas que, como dice, “dan sensación de vacío en medio de tanta información”.

Ilustraciones de Calpurnio en su exposición de la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de Calpurnio en su exposición de la galería Pepita Lumier.

Acuarelas, tintas chinas y collages que van dando cuenta del universo de Calpurnio, cuyos limpios y esquemáticos dibujos contrastan con la maraña de pensamientos metafísicos que pone en boca de sus personajes. “Hay un ruido ambiente, pero dentro del pesimismo encuentro ahora un mensaje optimista, reduciéndolo a formas matemáticas”. Cansado de “rendirse ante el desastre”, el historietista aragonés afincado en Valencia encuentra en “las ciencias y el humanismo” la única salida cierta. Por mucho que El Golem se empeñe en demostrar lo contrario. “No es Frankenstein ni Nosferatu, que son personajes de libro, sino que el Golem pertenece a las leyendas judías, a medio construir en su intento de ser Dios; un subproducto del hombre”.

Calpurnio lo utiliza (“me he pasado un año con él”) para ilustrar ese optimismo teñido de ironía que ya caracterizara al vaquero Cuttlas, en medio de un salvaje oeste plagado de extraños compañeros de viaje. En cualquier caso, “no soy opinólogo”, advierte, sino que utiliza el lenguaje del cómic “para explicarme”. También para explicar a cuantos quieran visitar la exposición, que Pepita Lumier tiene el privilegio de acoger dado lo poco que se prodiga, que la vida con monstruos es mejor que nada.

Calpurnio en la galería Pepita Lumier.

Calpurnio en la galería Pepita Lumier.

Salva Torres

Corrupción en torno a un balneario

Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen, dirigido por Iria Márquez
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 1 al 3 de julio de 2016

Hace más de 120 años, Henrik Ibsen tomó un símbolo de la pureza como el agua para hablar del deterioro de nuestra sociedad en ‘Un enemigo del pueblo’, una de sus obras maestras que este fin de semana Sala Russafa recupera en su V Festival de Talleres de Teatro Clásico (1-3 de julio).

Iria Márquez adapta y dirige la nueva versión de esta historia sobre una pequeña localidad cuya economía gira al rededor a un balneario. El conflicto entre el bien común y el interés económico saltará cuando se descubra que sus aguas están contaminadas. ¿Habrá que informar a los huéspedes y cerrar o mantener el secreto y la actividad?

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Estamentos de poder, medios de comunicación y vidas particulares colisionan en esta trama de total actualidad. “Con el ambiente electoral que hemos estado viviendo las últimas semanas, te das cuenta de que ciertas cosas no han cambiado en más de un siglo: el intento de manipulación del pueblo, su infantilización por parte de los políticos, el discurso del miedo a perder cierto estatus de bienestar…”, apunta la directora, que ha incluido nuevos monólogos y ha creado algunos personajes para revitalizar la pieza.

“Cuando tocas un texto como éste, siempre hay que hacerlo desde el máximo respeto. Te documentas mucho sobre el autor, su estilo y estudias bien la pieza. En este caso, lo que he hecho es integrar nuevas tramas, que venían a alimentar la historia principal, y dar vida a personajes que servían para reforzar los principales mensajes de esta obra”, explica la dramaturga, actriz y directora.

El objetivo de Márquez era crear un montaje en el que los amantes de este texto pudieran reconocer el original y percibir ciertos desarrollos, que hacen avanzar un poco más la trama. En ese sentido, se ha alimentado la puesta en escena con referencias al agua como elemento fundamental, utilizando audiovisuales y ciertos apoyos en la escenografía. Además, se ha contado con la colaboración del bailarín Toni Aparisi (Premio Max 2016 al Mejor Bailarín) para diseñar el movimiento escénico en algunas partes de la representación.

Elenco de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Elenco de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Todo ello en un montaje atemporal, con personajes vestidos en blanco y negro, al que acompaña una ambientación musical de artistas como Spiritualized, Godspeed You Black Emperor, Micah P. Hinson o Quincy Jones.

La obra está interpretada por Diego Lema, Isabel Sánchez, Pepe March, Vanessa Gradolí, Elena Marquina, Lydia Ramos, Sonia Ramada, Jorge López, Blanca Aparisi, Joan Espinosa y Salvador Muñoz, componentes de un taller de formación actoral impartido por Márquez en Sala Russafa durante ocho meses. “Lo mejor de estas experiencias es la ilusión y energía con la que enfrentan el proyecto, te devuelven una frescura y pureza que está en la esencia del teatro y que es totalmente contagiosa”, afirma Márquez.

El espectáculo se estrena el viernes 1 de julio y podrá verse hasta el domingo, dentro de la programación del V Festival de Talleres de Teatro Clásico que concluye su programación la próxima semana con la muestra de Teatro-Danza Inclusivo ¿Diez y… ocho? que tendrá lugar el próximo 10 de julio y que echará el telón a la V temporada de Sala Russafa.

Cartel de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los chicos auto sacrificados de Bojan Radojcic

Trilogy About The Boy Who…, de Bojan Radojcic
Galería pazYcomedias
Plaza del Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Inauguración: jueves 28 de abril, a las 20.00h
Hasta el 24 de junio de 2016

El artista serbio Bojan Radojcic presenta en Galería pazYcomedias su primera exposición en España. Bajo el título ‘Trilogy About The Boy Who…’, la muestra comprende una serie de dibujos realizados con lápiz carbón, entre los que destacan la trilogía que da nombre a la exposición, tres dibujos de gran formato, o mejor dicho, tres instalaciones compuestas por un gran número de dibujos realizados sobre páginas extraídas de libros formando tres enormes imágenes, cada una con nombre propio: The Boy Who Got Drowned in His Tears, The Boy Who Exploded from Happiness y The Boy Who Burned with Desire.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Cada una de las obras analiza el “auto-sacrificio desde distintas perspectivas y puntos de vista, con el fin de poder tratar diferentes cuestiones. No obstante, a la hora de tratar el tema, las obras están conexionadas entre sí por el ejercicio de abnegación que los tres chicos realizan, exponiendo así algunos de los más significativos asuntos globales.

The Boy Who Got Drowned in His Tears (El niño que se ahogó en sus lágrimas), manifiesta el “auto-sacrificio que un individuo realiza de forma deliberada con el fin de proteger su entorno más inmediato. Este dibujo está inspirado en un relato corto titulado ‘Fausto ha muerto’ de Mark Ravenhill, donde un niño decepcionado con el mundo en que vivía decidió “llorar dentro de sí”, para que su madre no pudiese notar su tristeza y preocupación.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

The Boy Who Exploded from Happiness (El niño que explotó de felicidad), segundo dibujo de la trilogía, analiza las consecuencias de la renuncia y postergación de las normas sociales e injusticias. El resultado es un individuo obligado a vivir en su propio mundo hermético, generando su propia felicidad personal (autosuficiente por tanto), e involuntariamente sacrificándose por una “explosión” de felicidad desbordante.

The Boy Who Burned with Desire (El niño que ardió de deseo) es el último dibujo de la trilogía, y habla de cómo una persona decide llevar a cabo un acto radical de sacrificio para llamar la atención rápida y eficazmente. En los momentos en que es difícil ser observados, y más todavía ser escuchados, el último recurso tal vez sea el de una acción impactante que pueda causar sensación y llamar la atención, al menos por un instante, de la sociedad y los medios de comunicación.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

El desafío de la igualdad

Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia
Diversas autoras, coordinación Ruth Abril Stoffels
Universidad CEU Cardenal Herrera

La presencia de la mujer en la vida política ha aumentado de forma notable en las últimas tres décadas, pero todavía no alcanza la deseable paridad. En 1982, las mujeres diputadas y senadoras en España representaban el 4% del total, treinta años después esta cifra se sitúa entre el 33 y el 36%. Lo mismo sucede a nivel local, donde la media de concejalas es del 35%. Solo en el caso de los parlamentos autonómicos la media de diputadas sube hasta el 43%.

Es unos de los reveladores datos que ofrece el estudio multidisciplinar, ‘Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia’, que se presentó el pasado 14 de abril en el Palacio Colomina de Valencia. Coordinado por la profesora agregada de Derecho y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Ruth Abril Stoffels, incluye textos de 16 profesores universitarios, juristas y expertos en distintas áreas.

El libro aborda también el estado actual de la protección institucional y jurídica de los derechos de las mujeres y su tratamiento en los medios, el cine y la publicidad. Además, la violencia física y verbal en la infancia y un glosario de términos vinculados al “discurso del logro de la igualdad”.

Fotograma de 'El silencio de los corderos', de Jonathan Denme.

Fotograma de ‘El silencio de los corderos’, de Jonathan Demme.

El aumento de la presencia de la mujer en la política  contrasta con el estancamiento del número de víctimas de violencia de género. Una media de 50 en los últimos 15 años, que ha llegado a 75, en 2008 y 73 en 2010. El decano de la Facultad de Derecho de la CEU-UCH, Joaquín Marco, destaca al respecto la pervivencia del patriarcado en la sociedad española, la menor posibilidad de independencia económica de las mujeres, las doctrinas jurídicas sobre la protección de la privacidad del hogar y la familia y la inacción del Estado en su papel de “catalizador del cambio social”, necesario para erradicar este tipo de violencia.

A nivel internacional el panorama es aún más preocupante. Según la catedrática de Derecho Internacional de la CEU-UCH, Susana Sanz, la violencia contra la mujer varía entre el 13 y el 61%, según los Estados, aunque las cifras no solo son destacables en los países menos desarrollados: “En la UE, entre el 40 y el 50% de las mujeres ha experimentado algún tipo de acoso sexual en el trabajo. En Estados Unidos, el 83% de las niñas entre 12 y 16 años afirma haber sufrido ese acoso sexual en la escuela”.

El libro  también analiza los retos y problemas de la Ley 1/2004 de violencia de género y las garantías procesales específicas para las mujeres que sufren violencia, como la asistencia letrada a las víctimas o la dispensa del deber de declarar por relación conyugal. La profesora de Derecho Procesal de la CEU-UCH Rosa Pascual destaca: “La no declaración de la víctima en el juicio oral de un caso de violencia de género puede afectar directamente al resultado del proceso si resulta ser la única prueba de cargo existente”. En este sentido, las abogadas especialistas en esta materia Concepción García y María José Hurtado subrayan  que “solo informando a las víctimas de las medidas existentes para protegerlas y dándoles acceso a la independencia económica podrán salir del ciclo de violencia en el que están inmersas”.

Fotograma de 'El club de la lucha', de David Fincher.

Fotograma de ‘El club de la lucha’, de David Fincher.

Crítica a los medios

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación en la lucha contra la violencia machista? La profesora de Periodismo de la CEU-UCH Begoña Echevarría plantea las recomendaciones y decálogos de la profesión, como los de la FAPE o la Unió de Periodistes Valencians. “Es imprescindible que los medios sigan incorporando la violencia de género a la agenda pública, pero hay que visibilizarla mejor. Hay que tratar con mayor profundidad  sus causas y consecuencias, dar la voz a expertos y a las propias víctimas, y publicar también noticias positivas sobre aportaciones eficaces para afrontar el problema”. La violencia representada y la “imagen de la mujer que aún nos venden”, tanto en el cine como en la publicidad, las series de televisión o los videojuegos, son también abordadas en esta obra por Begoña Siles y Chari García.

Elia Saneleuterio, profesora de Didáctica de la UV, y Rocío López, profesora de Psicología de la Educación de la CEU-UCH, analizan la violencia física y verbal en la infancia, tanto en la escuela (bullying) como a través de las redes sociales. En 2012, el ciberbullying afectaba ya al 4% de los escolares, unos 180.000 cada año.

Fotograma de 'American Psyco'.

Fotograma de ‘American Psycho’, de Mary Harron.

Bel Carrasco

¡¡¡Que vienen los marcianos!!!

La guerra dels mons 2.0, de L’Horta Teatre
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Hasta el 7 de febrero

El 30 de octubre de 1938, todavía bajo los efectos de la crisis económica, muchos habitantes de Nueva York y Nueva Jersey  creyeron por un rato que los marcianos invadían la tierra. Se trataba de una lectura dramatizada de La guerra de los mundos de H.G. Wells realizada con tal realismo por Orson Wells que desató el pánico traspasando la barrera que separa lo imaginario de lo real.

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0′, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Han pasado 70 años desde aquel suceso que anunciaba el tremendo poder de los medios de comunicación hoy multiplicado por mil a través de internet y las redes sociales. La mítica emisión radiofónica de Wells puede considerarse como el primer fenómeno viral de la historia. Sobre ello reflexiona La Guerra dels mons 2.0 (La Guerra de los mundos 2.0) de la compañía L’Horta Teatre, que se representa en valenciano en el Teatro Principal hasta el 7 de febrero.

El espectáculo supone la culminación de las celebraciones de los 40 años de la compañía que nació en los setenta en la Huerta Sur como grupo amateur y luego se profesionalizó bajo la dirección conjunta de Alfred Picó y Carles Alberola.  “Un proyecto importante para celebrar nuestras cuatro décadas estaba por encima de nuestras posibilidades”, dice Picó. “Dentro del Plan de coproducciones de CulturArts hemos podido crear un gran espectáculo. Incluye tres músicos en directo, con una composición original de Andrés Valero, audiovisuales, y la posibilidad de estar por primera vez y durante nueve días en el Teatro Principal».

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0′, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Arropados por la música de Valero sólo tres actores; Verónica Andrés, Álvaro Báguena y Jordi Ballester, crean una atmósfera de intriga que envuelve al público. “Existe un inquietante paralelismo entre los Estados Unidos de aquella época y la Europa de hoy”, dice el autor y director de la pieza Roberto García. “Dos sociedades que salen de una depresión económica,  sensibles al miedo. Antes de una gran guerra y ahora a amenazas terroristas, la crisis del ébola, convulsiones financieras, etcétera. Todo esto está presente en nuestro espectáculo, al igual que la figura de Orson Welles, que podría ser un cuatro personaje”.

El trabajo de los actores “añaden un plus emocional a un espectáculo ya de por sí sugerente y estimulante”, añade García. El equipo artístico, íntegramente valenciano, lo completa: Luis Crespo, responsable de la escenografía, Ximo Rojo, de la iluminación, Pascual Peris, el vestuario y Assad Kassab de la imagen gráfica.

L’Horta Teatre traslada ese primer ‘fenómeno viral’ que fue la emisión radiofónica de Wells a la época actual. Con una trama adictiva y una intriga creciente sumerge al espectador en un juego de espejos, como los que le gustaban a Orson Welles. Un espectáculo hipnótico de plena actualidad que habla de la confusión que genera no saber qué es verdad y qué es mentira, y del  miedo como la más efectiva arma de manipulación masiva.

Escena de 'La guerra dels mons 2.0', de L'Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Escena de ‘La guerra dels mons 2.0′, de L’Horta Teatre. Imagen cortesía de la compañía.

Bel Carrasco

“La participación ciudadana está sobrevalorada”

La política en tiempos de indignación, de Daniel Innerarity
Fòrum de Debats
La Nau de la Universitat de València

El filósofo y ensayista Daniel Innerarity vino a Valencia a presentar su libro La política en tiempos de indignación. Lo hizo en el Fòrum de Debats de La Nau de la Universitat tratando de preservar la política, que defiende como espacio de deliberación pública, de tanta agitación social. “Me gustaría que sirviera de orientación en un momento en que pasan demasiadas cosas, con mensajes cruzados antagónicos”. De manera que lo primero que hay que hacer es amortiguar tanta aceleración, arrojando cierta luz con pensamientos razonados.

La tarea es compleja porque, según Innerarity, “la indignación suele estar llena de lugares comunes”. Y sintiéndolo por Stéphane Hessel, autor del panfleto ¡Indignaos!, dice que lo que hace ahora más falta es “menos indignaos y más comprended”. Comprender, por ejemplo, que una sociedad no es democráticamente madura hasta que asimila la experiencia de que “la política es siempre decepcionante”, lo cual no impide “ser políticamente exigente”. En este sentido, afirma que la democracia oscila actualmente “entre el pelotón de los cínicos y el de los populistas que piensan que la realidad política no tiene ninguna complejidad”.

Portada del libro La política en tiempos de indignación. Galaxia Gutenberg.

Portada del libro La política en tiempos de indignación. Galaxia Gutenberg.

“Nuestros políticos abusan de las promesas”

Innerarity alerta, por tanto, de los políticos que nada saben de esa decepción: “Nuestros políticos abusan de las promesas”. Abuso que viene condicionado por la máxima de hacerse con el poder. “Nuestros sistemas están generando gente que sólo piensa en el asalto del poder y pocos que piensen en el ejercicio de ese poder”. Y lo precisa: “Hay muchos dedicados a vender un producto, en lugar de centrarse en la calidad de ese producto”. De manera que la política, de seguir por estos derroteros, “corre el peligro de convertirse en algo irrelevante”.

Tres son los momentos históricos por los que, a su juicio, ha pasado la democracia. Un primero de “desinterés de la gente, que llega hasta la crisis”. Luego con la crisis se produce “una gran agitación y politización en busca de los culpables”. Y un tercer momento, vaticina, que puede desembocar en que todo aquello “no sea más que un desahogo improductivo”. Por eso advierte: “Si no se hacen las cosas bien, se puede volver a la antigua decepción”.

La indignación insiste que no es suficiente. “Es una virtud cívica necesaria, pero insuficiente”. En La política en tiempos de indignación (Galaxia Gutenberg) lo amplía: “Puede ser que esas explosiones de airada protesta sean menos transformadoras de la realidad que el trabajo sostenido en el tiempo para formular buenos análisis y esforzarse pacientemente por introducir algunas mejoras”. Por eso no cree que la tan invocada democracia directa sea la fórmula perfecta.

Daniel Innerarity. Fotografía de Iñaki Porto.

Daniel Innerarity. Fotografía de Iñaki Porto.

Fascinación por las redes sociales: “¿Para qué necesito un profesor si tengo Google?”

“La participación ciudadana está sobrevalorada”, dice. Y lo está porque Innerarity piensa que la actual “fascinación por las redes sociales” manifiesta cierta utopía a favor de la “desintermediación”. Desconfianza hacia toda autoridad o figura mediadora, lo cual lleva “a suponer automáticamente que algo es verdadero cuando es transparente”. La “comunicación instantánea” como panacea. “¿Para qué necesito un profesor si tengo Google?”, exclama con voz interpuesta el filósofo.

Toda esta “enorme aceleración de la política”, de agitación y de instantaneidad, se sustenta “en el mundo de la moda”. De ahí la importancia de lo nuevo, igualmente “sobrevalorado en política”. Ahora es un gran valor, afirma Innerarity, “la virginidad, llegar inmaculado, presumir que no se tiene experiencia política”. Y, sin embargo, esa sobrevaloración de lo nuevo tiene su efecto colateral: “El tiempo que tarda el carisma en palidecer se ha acortado enormemente”.

También tiene palabras contra el modo en que los medios de comunicación reflejan la política en sus respectivos espacios. “Los políticos y los comentaristas preferidos para los debates suelen ser los más extremos o combativos”, quedando al margen “quienes son más proclives al compromiso”. Y añade: “Resulta informativamente más atractivo presentar a los políticos en una batalla encarnizada por la supervivencia que las complejidades de una sutil negociación”.

La política en tiempos de indignación que Daniel Innerarity propone en su libro pasa por mejorar los argumentos desacelerando tanta agitación. “Nunca vamos tan rápidos como cuando no sabemos adónde vamos”. De ahí que concluya diciendo: “Puede que en otras épocas pensar fuera una pérdida de tiempo”, pero “en la nuestra pensar es un ahorro de tiempo, un modo radical de actuar sobre la realidad”.

El filósofo Daniel Innerarity. EFE / Mikel Saiz.

El filósofo Daniel Innerarity. EFE / Mikel Saiz.

Los secretos del Cabanyal

Ruta turística por el Cabanyal
Turismo Cultural Turiart
Todos los jueves de agosto, 10 y 24 de septiembre y 8 de octubre

El barrio de El Cabanyal es uno de los escenarios más auténticos y con más historia de la ciudad de Valencia. Gracias a su idiosincrasia y diversidad cultural, su popularidad ha crecido exponencialmente en los últimos años aunque no ha estado exento de polémica. Con el objetivo de dar a conocer este barrio tan conocido y olvidado a la vez, la empresa de Turismo Cultural Turiart ha preparado una ruta a la fresca durante los meses de verano la cual se estrenó el 6 de agosto de 2015.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Durante hora y media Turiart acercará al carácter propio de este distrito de pescadores, conocido por su carácter popular, su tranquilidad y la vida de sus calles. El itinerario, el cual comienza desde la propia Estación de Renfe con el mismo nombre, abarca desde la historia y pasado del barrio hasta la problemática más reciente, conocida por todos a través de medios de comunicación y asociaciones proteccionistas del barrio.

Así mismo se recordará la presencia de valencianos ilustres como Joaquín Sorolla o Josep Renau, quienes escogieron este escenario para inspiración de sus obras. Se atravesarán calles que aún conservan la arquitectura decimonónica popular y casas que narran historias de gente humilde y sencilla a través de sus paneles cerámicos. Bajo la luz cálida de las farolas y la suave brisa marítima se conocerán los secretos de este barrio con encanto que está por reconsiderar y redescubrir.

La creación de la ruta corresponde a Turiart, empresa líder en Turismo Cultural en la Comunidad Valenciana. La ruta está dirigida tanto a valencianos como a visitantes de la ciudad y se llevará a cabo todos los jueves de agosto, el 10 y 24 de Septiembre y el 8 de Octubre de 2015. Ésta partirá a las 23.00h desde la estación de Renfe-Cabanyal.

El coste por persona es de 10 Euros aunque la empresa ofrece descuentos para grupos y familias. Se pueden consultar más detalles en www.turiart.com así como realizar solicitudes de información para grupos en exclusiva o en idioma.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

Vista del barrio del Cabanyal. Cortesía de Turiart.

 

“Cinema Jove es del todo independiente”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove

“Me acuesto y me levanto con Cinema Jove”. Y así ha sido durante los últimos 16 años; todo el siglo XXI. Incluso más, si tenemos en cuenta que Rafael Maluenda ya formó parte del equipo de José Luis Rado, de 1997 a 1999. “He vivido con el festival a lo largo de todos estos años”. Y lo ha hecho, remarca, desde “la más absoluta independencia, donde todo el mundo ha tenido cabida”. Al margen de los anunciados vientos de cambio político, Maluenda subraya: “Eso es lo que yo ofrezco”. Eso y su carácter “vocacional” hacia un certamen que ama: “Yo quiero mucho a este festival”.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La película de clausura es ahora mi quebradero de cabeza”

De hecho, si hay algo que en estos momentos le puede quitar el sueño es no saber todavía con qué película clausurará el festival: “Te juro que no lo sé”. Es más: “Uno de mis quebraderos de cabeza es la película de clausura, que no la tenemos ni siquiera a la vista”. He ahí su única preocupación. “¡Eso es un vértigo!” Lo demás son elucubraciones en torno a un festival en el que ya piensa a futuro. “Tengo en mente una 31ª edición distinta en algunos aspectos estructurales, que tendré que analizar cuando pase la presente edición”.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“¿Qué aspectos?”

“Las dos secciones oficiales son innegociables, pero sí me gustaría que el resto de secciones respondieran a otros planteamientos que tengan en cuenta dinámicas relacionadas con la cultura actual”.

“La apuesta cultural de Cinema Jove no es habitual en Valencia”

En cualquier caso, Maluenda no tiene arrobo en manifestar que Cinema Jove viene haciendo una “apuesta cultural que no es habitual en esta ciudad”. ¿A qué se refiere? A la manera en que el festival ha acercado el cine y sus directores al público de forma “relajada, cálida, en una atmósfera de total complicidad”. Y hace un ejercicio de memoria: “Recuerdo aquellos encuentros nocturnos en El Negrito [del barrio del Carmen], con Stephen Frears cuando vino a presentar Las amistades peligrosas y se tomaba una cerveza tranquilamente en medio de la gente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda lleva, por todo ello, el festival en las venas, pese al carácter eventual con el que dice haber entrado. “Yo siempre he pensado, de hecho, que era una opción provisional”. E ironiza (“espero que se entienda así”) sobre la provisionalidad en la Administración que suele convertirse en “algo crónico”. Y como en los rótulos de algunas películas, 16 años después ahí lo tienen, lamentando, pese a todo, algunas cosas.

“Me gustaría contar con un Premio del Público”

“Me habría encantado contar con un Premio del Público dotado económicamente, porque revitaliza mucho el festival”. Algo que ha resultado imposible por culpa de los malditos recortes presupuestarios. “Es un presupuesto muy escaso para un festival de estas dimensiones”. Cinema Jove, he ahí otro de sus lamentos, llegó a ser “el segundo festival en importancia, tras el de Clermont Ferrand, en el mercado de cortometrajes”. Recuerda que hasta 2007, año en que se tuvo que cancelar, había un catálogo especial a disposición de compradores de todo el mundo que venían a Valencia en busca de cortos españoles e iberoamericanos principalmente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Insiste en el “privilegio” que tiene Valencia de contar con un festival que “acerca el mundo de la cultura y del cine de forma tan fresca y relajada”. De igual forma que asimila como puede la escasa difusión mediática de películas y directores poco conocidos, pero que “pasado mañana son los mismos que luego ganan todos los premios, y el valor de Cinema Jove es que los presenta en primicia”. En este sentido, habla de “pedagogía de cara a los medios” y de la necesidad de un mayor presupuesto “con el fin de impulsar la difusión”. Hasta entonces, confía “en los muchos amigos que tenemos en el sector” para conseguir esa película de clausura que tanto se le resiste.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Gabi Ochoa: “Ya no se hace periodismo”

Las guerras correctas, de Gabriel Ochoa
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de junio de 2015, a las 20.30h
Charlas coloquio de Jordi Évole (4 de junio) e Hilario Pino (día 5), al término de la representación

Felipe González, presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, fue entrevistado en TVE por Iñaki Gabilondo en enero de 1995. La pregunta en torno al denominado terrorismo de Estado practicado por los GAL contra ETA levantó ampollas: “Organizó, autorizó o toleró usted la guerra sucia del GAL?” Aquello fue cara a cara. De eso hace ya 20 años. Ahora, otro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado a comparecer ante los medios de comunicación a través de un televisor de plasma para evitar preguntas comprometidas.

Chani Martín, Manuel Solo, Luis Callejo y César Tormo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

De izquierda a derecha, Chani Martín, Manolo Solo, Luis Callejo y César Tormo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Gabi Ochoa, que presenta del 4 al 6 de junio en La Rambleta su obra ‘Las guerras correctas’ dramatizando aquella entrevista, establece esa comparación para afirmar: “Actualmente no se hace periodismo”. Y recuerda la frase de George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fue Jordi García Candau, entonces director de Televisión Española, quien propuso a Gabilondo esa entrevista al presidente que, un año después, perdería las elecciones sin duda minado por el asunto de los GAL.

“Gabilondo me contó, en una cita que tuve con él durante dos horas y media,  todo lo relacionado con la gestión de aquella entrevista”, explica Ochoa. Para documentarse, también se reunió con García Candau, pero no ha podido hacer lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz del Gobierno, y el propio Felipe González. “Nunca me han dicho que no, pero tampoco que sí; se limitan a decirme desde el partido que están ocupados”.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

¿Miedo? Gabilondo, según recuerda Ochoa, insistió a la hora de preguntar a González si era “políticamente responsable” de los GAL. Y tanta fue la insistencia del entrevistador, como insistente la negativa del entrevistado. Negativa que todavía pesa en el ánimo de Iñaki Gabilondo. “Él insistió en el tema de los GAL, porque era un asunto candente, y aunque no fuera conocedor de ello Gabilondo dice que insistió para que Felipe González pudiera al menos reconocer su responsabilidad política”. Jamás lo hizo.

‘Las guerras correctas’ es teatro documental del que hace menos de un mes tuvimos otro buen ejemplo con la obra ‘Ruz-Bárcenas’, de Alberto San Juan, en el Teatro Talía de Valencia. “Más que una moda yo diría que, con la crisis económica, hay más conciencia social y el creador tiene que implicarse con esa realidad”, admite Ochoa. Manolo Solo, que en el espectáculo de San Juan interpretaba al juez Ruz, se mete ahora en la piel de González. Luis Callejo es Iñaki Gabilondo, mientras Chani Martín y César Tormo se encarga de dar vida a Rubalcaba y García Candau, respectivamente.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

“La verdad es que pasados 20 años no sé si hemos avanzado en periodismo o retrocedido”, destaca Ochoa. Ruedas de prensa sin preguntas, connivencias entre los grandes medios de comunicación y los emporios empresariales, amén de la transformación orwelliana del periodista en relaciones públicas, confirman la tendencia al sospechoso silencio de un periodismo que, al igual que sucede en lo político, debería ser objeto de una sana mutación.

Con ‘Las guerras correctas’, Gabi Ochoa viene a reclamar cierta vuelta a las esencias periodísticas. “Hay que volver a hacer periodismo de verdad”. Él se limita, mediante una “puesta en escena sobria”, a recrear ese ambiente del periodista pretendiendo arrancarle la verdad a quien la esquiva. Quién sabe si la guerra correcta a la que se refiere Ochoa en su obra, tiene que ver con esa lucha por vencer la resistencia de quien no quiere que algo se publique. “La ficción permite interpretar la realidad, ir más allá de los hechos observables”. Ochoa arroja luz allí donde proliferan las sombras.

Una escena de la obra 'Las guerras selectas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

César Tormo (izquierda) y Luis Callejo en una escena de ‘Las guerras selectas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Salva Torres

Ruz-Bárcenas, juicio al saqueo de lo público

Ruz-Bárcenas, dirigido por Alberto San Juan
Autor: Jordi Casanovas
Intérpretes: Pedro Casablanc y Manolo Solo
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 10 de mayo, 2015
Jueves y viernes, 20.30h., sábado, 18.30 y 21.00, y domingo, 18.30

Decía Freud que dos lapsus o dos negativas seguidas equivalían a una afirmación. Alberto San Juan, que dirige en el Teatro Talía la obra ‘Ruz-Bárcenas’, trajo a colación las dos veces que María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, patinó inconscientemente con la palabra saqueo. La primera fue en 2012 al referirse a Castilla La Mancha, comunidad a la que trataría de ‘saquear’ de la situación en que se encontraba. La segunda, hace un mes, cuando dijo: “Hemos trabajado para saquear a nuestro país adelante”. Si Freud levantara la cabeza, pediría a Cospedal que se tumbara de inmediato en el diván.

De izquierda a derecha, Manolo Solo, Alberto San Juan y Pedro Casablanc, subidos al cartel de la obra 'Ruz-Bárcenas', en el Teatro Talía. Fotografía: Roberto Fariña.

De izquierda a derecha, Manolo Solo, Alberto San Juan y Pedro Casablanc, subidos al cartel de la obra ‘Ruz-Bárcenas’, en el Teatro Talía. Fotografía: Roberto Fariña.

Alberto San Juan, a partir de un texto de Jordi Casanovas, lo que hace es sentar en el diván de la escena a Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, interpretado por Pedro Casablanc, al que interroga el juez Pablo Ruz (Manolo Solo). Casanovas traduce a lenguaje teatral de manera literal las declaraciones judiciales del 15 de julio de 2013, en las que Bárcenas reconoció la existencia de una contabilidad B en el Partido Popular.  Con ese “material dramático inmejorable”, San Juan recrea la situación de “dos hombres enfrentados: uno en busca de la verdad y otro tratando de salvar el pellejo”. Y pellejo hay mucho.

Pedro Casablanc (izquierda) y Manolo Solo, en un momento de la obra 'Ruz-Bárcenas'. Teatro Talía de Valencia.

Pedro Casablanc (izquierda) y Manolo Solo, en un momento de la obra ‘Ruz-Bárcenas’. Teatro Talía de Valencia.

“Los grandes medios de comunicación han colaborado en el saqueo”

‘Ruz-Bárcenas’, que estará en el Talía hasta el domingo 10 de mayo, es, en palabras de San Juan, “una ventana a través de la cual se puede contemplar todo un sistema de corrupción sufrido durante décadas sin saberlo y del que ahora empezamos a saber”. Y lo que empezamos a saber, por las declaraciones de Bárcenas que María Dolores de Cospedal ratifica con sus lapsus, es que el “sistema de saqueo de los fondos públicos se ha hecho mano a mano entre el PP y el PSOE al servicio de las empresas del IBEX 35”. San Juan, puestos a entrar a saco, incluyó a los medios de comunicación: “No con la colaboración de los periodistas, sino con la de los propietarios de esos medios”.

El “valor documental” de ‘Ruz-Bárcenas’, que pone en escena con “inmejorables palabras” esa oscura trama de “sobresueldos y caja B”, permite al espectador participar en la “confrontación política que se está produciendo entre la gente, la sociedad, y el sistema de poder que representan ciertos políticos y empresas”. Eso sí, San Juan vaticinó que estamos ante “un cambio de ciclo histórico que, como el anterior, ha durado 40 años”.

Detalle del cartel de la obra 'Ruz-Bárcenas'. Teatro Talía de Valencia.

Detalle del cartel de la obra ‘Ruz-Bárcenas’. Teatro Talía de Valencia.

“Bárcenas es un chivo expiatorio”

Pedro Casablanc y Manolo Solo se metieron en la piel de Bárcenas y Ruz de manera distinta. Casablanc reconoció haber tenido “un rollo de empatía” con su personaje. San Juan terció que en una de las funciones un espectador le llegó a decir que Bárcenas le caía bien. “¿A quién no le cae bien Hannibal Lecter? [personaje psicópata de la película ‘El silencio de los corderos’]”, señaló Casablanc. San Juan afirmó que si había algo a favor del ex tesorero del PP, y por lo cual podías identificarte, era su papel de “chivo expiatorio; el que paga por todos”. Solo, en cambio, dijo que simplemente había tratado de interpretar a un joven juez que “siente a su espalda el peso de la mirada de todo un país”.

La “lluvia de información” aparecida en los medios de comunicación “parece inabarcable”, puntualizó San Juan, “pero si fijas tu atención en un solo punto resulta comprensible y piensas que puedes cambiarlo y acabar con ello”. La saturación informativa como antídoto contra el pensamiento. Con ‘Ruz-Bárcenas’, su director pretende fijar esa atención de un público “ávido de ver lo que sucede en ese interrogatorio”.

“En el fondo hay algo de catarsis”, subrayó San Juan, para quien Rita Barberá “es un personaje interesante desde un punto de vista dramatúrgico y sociológico”, aunque le produzca “enorme rabia y tristeza las políticas públicas que ha llevado”. “En este país gusta el carácter populista de gente como Rita o Esperanza Aguirre”, concluyó Casablanc. Alberto San Juan precisó que, más que insultar a sus votantes, estaría bien “revisar el punto de tu persona que conecta con ellas”.

Alberto San Juan, director de 'Ruz-Bárcenas', subido a la fachada del Teatre Talia. Fotografía: Roberto Fariña.

Alberto San Juan, director de ‘Ruz-Bárcenas’, subido a la fachada del Teatre Talia. Fotografía: Roberto Fariña.

Salva Torres