La masculinidad según las mujeres

Medul.la, de La Coja
La Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Del 5 al 10 y del 15 al 17 de diciembre de 2017

La última producción de La Coja está liderada por mujeres que hablan de la masculinidad a través de cuatro hombres intérpretes. Medul·la habla sobre el hombre pero sin contar con su propia voz. Medul·la centra la masculinidad en escena a través de las miradas de un equipo dominado por mujeres. Cuatro intérpretes (Miguel Sweeney,Ivan Colom, Santiago Martínez y Santi de la Fuente) encarnan los deseos, clichés y miedos de los ‘machos’ dejados llevar por la voz y el imaginario de Eva Zapico en la dirección escénica, Raquel Vidal en la producción, la música de Luna y Panorama de los Insecto, el audiovisual de Nerea Coll y la iluminación de Begoña Jiménez.

Un equipo formado por un 80% de mujeres (creadoras, músicos y expertas escénicas) experimentan con un grupo de mujeres que dejan ser obedecidos para escenificar cuestiones de género bajo el nombre Medul·la.

En palabras de Iñaki Moral, ayudante de dirección del proyecto, Medul·la es “un método de ensayo y error hacia la disolución de ese constructo doloroso que es ser hombre”. De esta manera, el último proyecto de La Coja Dansa es una exploración de los límites del concepto clásico de masculinidad, pero -esta vez- narrada por voces de mujeres.

Después de Fer-se un lloc y Desgel (2016), La Coja Dansa estrena Medul·la del 5 al 10 y del 15 al 17 de diciembre en La Rambleta (Valencia). Esta compañía de danza cuenta con una trayectoria artística extensa y diversa ya que lleva desde 2004 produciendo y girando creaciones propias de todo tipo de formatos escénicos y dirigido a todo tipo de público. Medul·la ha formado parte del proyecto Graneros de Creación que ha llevado a cabo conjuntamente Espacio Inestable y La Rambleta.

Este programa posibilita un lugar de trabajo para compañías valencianas, así como la exhibición de 9 actuaciones en la ciudad de Valencia. Todo ello para la consolidación de proyectos artísticos valencianos a medio y largo plazo. Medul·la también ha contado con el apoyo de l’Ajuntament de València y IVC-CulturArts.

Medul.la, de La Coja. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Medul.la, de La Coja. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante». Y añade: «El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos».

«Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

La incierta identidad de Martín y Sicilia

Dime quién soy y te diré quién eres, de José Arturo Martin y Javier Sicilia
Galería Kir Royal
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Inauguración: viernes 20 de noviembre, a las 20.00h

José Arturo Martin (Tenerife, 1976) y Javier Sicilia (Tenerife, 1971) son dos artistas que trabajan como equipo desde 1995 y que presentarán su última exposición titulada ‘Dime quién soy y te diré quién eres’, en la Galería Kir Royal en Valencia el próximo día 20 de noviembre.

Martin y Sicilia trabajan indistintamente en pintura, dibujo, fotografía o instalación. Su obra se caracteriza por desarrollar imágenes narrativas o escenográficas, protagonizadas por los propios artistas como actores-iconos, que se exponen en situaciones aparentemente cotidianas, pero cuya lectura en clave irónica pone en debate temas de índole política como la crisis del capitalismo, el postcolonialismo o el miedo como instrumento político; en relación con asuntos como la decadencia de la masculinidad o la crisis de la identidad.

Obra de Martin y Sicilia. Galería Kir Royal.

Obra de Martin y Sicilia. Galería Kir Royal.

Dime quien soy y te diré quien eres reúne una serie de obras que abordan el problema de la identidad en el contexto de la incertidumbre contemporánea, haciendo especial hincapié en la problemática, que les es tan cercana, de la construcción de un ‘Yo doble’.

La caída de Lehman Brothers en 2008, que inició la crisis económica, cogió a Martin y Sicilia retratándose como supervivientes de accidentes de tráfico o de ataques violentos o pequeñas catástrofes domésticas. Desde entonces, el desmantelamiento del estado del bienestar ha eliminado todas las certidumbres (trabajo fijo, una casa propia, un buen coche y una familia estable) que solían acompañar los proyectos de vida de los europeos, así que vivimos ahora un periodo de indeterminación en la que todos los modelos vitales deben volver a reinventarse. Los proyectos colectivos parecen una imposición en un mundo donde una sola persona difícilmente genera ya recursos suficientes para la autorrealización.  Martin y Sicilia reflexionan sobre este proceso dibujando su propio proceso de reinvención.

El desmonte del bienestar, la creciente banalización de los intereses vitales producto de la triunfante civilización del ocio, el descreimiento de las ideologías y de las utopías, son evidencias de un mundo en decadencia,  habitado por individuos desencantados en los que el consumir se convierte en un consumar su existencia.

El capitalismo cultural ofrece sistemáticamente la imagen de una sociedad brillante y atractiva, triunfante en su capacidad tecnológica y en sus alardes estéticos. Martín y Sicilia escenifican su reverso, el cementerio de automóviles como la imagen de la decadencia cuyos habitantes tratan de reinventarse como individuos, de rehacer su identidad mirándose en el espejo del otro, de buscar un camino después del accidente.

Obra de Martín y Sicilia. Imagen cortesía de Kir Royal.

Obra de Martín y Sicilia. Imagen cortesía de Kir Royal.

Ramiro Carrillo

De parejas abiertas y madres pasotas

 

“Todos queremos más, y más, y más, y mucho más”. He ahí el estribillo de una popular canción. ¿Les suena? En esencia, podría ser la letra que ha provocado la crisis. Hablamos, sin duda, de la crisis económica, pero bien pudiera extenderse a la de pareja o a la familiar. Crisis, todas ellas, sustentadas en el posmoderno anhelo de la libertad sin restricción alguna. Queremos dinero, sexo y desprendernos cuanto antes del yugo paterno para gozar sin límites. Pues bien: las consecuencias ahí las tenemos; delante de nuestra hastiada vista.

El irreverente Darío Fo ya lo adelantó en sus obras de hace 30 y 40 años. Dos de ellas, Pareja abierta y La madre pasota, escritas junto a su esposa Franca Rame, se representan estos días en Valencia. La Sala Russafa y Teatre Flumen las acogen, respectivamente, para ofrecer el testimonio satírico de tanta libertad sin cortapisas. Pareja abierta, de la compañía Producciones Imperdibles, está protagonizada por Belén Lario y Javier Castro, y dirigida por José María Roca. La madre pasota, de Uroc Teatro, corre a cargo de Olga Margallo e interpretada por Petra Martínez y Juan Margallo.

“LA PASIÓN TIENE FECHA DE CADUCIDAD”

Pareja abierta es una comedia que nos habla de la rutina matrimonial. Porque, como explica José María Roca, “la pasión tiene fecha de caducidad”. Y no lo toleramos, puesto que siempre “queremos más y más”. De ahí que la pareja “progre” dibujada por Darío Fo y Franca Rame decida abrirse a otras relaciones “con total libertad”. Lo propone el hombre, y la mujer accede a regañadientes. Pero una vez abierta la veda…”Cuando ella se decide, la relación tiembla”, subraya el director de la obra.

Cuando Darío Fo escribió la pieza teatral a principios de los 80, “el hombre se comía el mundo y la mujer empezaba a emanciparse de manera tibia”. De forma que el “progrerío fácil” dictaba ese tipo de pareja abierta al estilo masculino. “El funcionamiento sexual del hombre es más primario”, precisa Roca. El famoso “aquí te pillo, aquí te mato”. Para la mujer, en cambio, el sexo “tiene más recovecos” y lo vive de una manera “menos oscura” que el hombre. Un reciente estudio acerca de la infidelidad así lo demuestra: ellos lo viven con sentido de culpa, mientras ellas le sacan más partido, recobrando el atractivo que les proporciona su aventura.

Es “un problema ancestral”, dice Roca. “Buscamos novedades cuando la pasión desaparece”. Por eso los hombres de 50 años pueden llegar a “comprarse motos grandes que le ponen en valor”, en lugar de ”buscar estímulos dentro de uno mismo”. Lo que adelanta José María Roca, porque así ha sucedido con anterioridad, es que las parejas que vayan a la Sala Russafa (hasta el 20 de enero), “saldrán discutiendo”.

“AHORA NO PUEDES PERMITIRTE SER PASOTA”

Petra Martínez es La madre pasota que hasta el domingo estará en Flumen. Una madre de afiliación progre que se las tendrá que ver con su hijo de extrema izquierda, orillado el padre tradicional. En su afán protector, la madre irá a manifestaciones hippies y terminará por asumir el pasotismo reinante para escarnio de un hijo que se volverá conservador. Un cambio de papeles, muy del gusto de Darío Fo, ahora entre una madre y su hijo. A Petra Martínez esa crisis familiar le lleva a la crisis económica actual.

“Antes los hijos se iban tarde de casa, pero es que ahora también e incluso vuelven”. Es “todo muy raro” por culpa de unos poderes a los que “se les ha ido la mano con la economía”. Petra Martínez protagoniza junto a su marido Juan Margallo el posterior Cosas nuestras de nosotros mismos, en la que ambos actores revisan la puesta en escena teatral de La madre pasota, rindiendo sus propias cuentas profesionales. “Crisis ha habido siempre, pero ahora es muy bestia”, subraya la actriz.

La guerra que esta madre mantiene con su hijo, por atraerle al redil familiar, se queda en nada, visto lo visto. “Quienes manejan todo, piensan que esta crisis económica es la menos mala de las guerras”. Porque Petra Martínez, tanto recorte y tanta subida del IVA, lo ve semejante a un conflicto bélico que arrasa con todo. “Un 50 % de la entrada se lo queda el teatro y el otro 50% es para ti, y de ahí tienes que restar el 21% del IVA, el 10% de autores y lo que te gastas en publicidad”. Por eso el pasotismo de la madre, que en su día describió Darío Fo, resulta actualmente impensable. “Ahora no puedes permitirte ser pasota”.