“La cultura tiene un prestigio social”

Desayunos Makma en PICSA Valencia
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, con motivo de ‘A lo caos’, lema de su quinta edición, que se celebra en distintas sedes de Valencia hasta el 19 de junio de 2016
Entrevistadas por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

Con motivo del desarrollo escénico de la quinta edición del Festival 10 Sentidos, Makma conversa con Mertixell Barberá e Inma García -responsables de la dirección artística y técnica del festival, respectivamente- con el objeto de abordar el horizonte de novedades y peculiaridades intrínsecas de ‘A lo caos’, asentado como emblema y divisa conceptual del presente curso de actividades del festival.

“Si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”

Tras la consumación de cuatro ediciones implementadas en el seno arquitectónico del Antiguo Convento del Carmen -epicentro funcional de un Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana en pleno ejercicio de transición y metamorfosis-, la presente edición no sólo modifica su ubicación, sino que multiplica sus sedes. De la etapa precedente, Inma García admite que “nunca ha habido una convivencia en común (con el Centro del Carmen). No contábamos con ayuda e implicación” e, igualmente, concluye que “a nivel burocrático era un desastre”. Tras la reciente designación de José Luis Pérez Pont como nuevo director del Consorcio de Museos, confía en que “la situación cambie”, no obstante, “por una cuestión de agilidad, nos apetecía darle una vuelta y plantear otros espacios”.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

A pesar de que en los prolegómenos de la presente edición “pensábamos en un solo emplazamiento”, apunta Meritxell Barberá, ‘A lo caos’ eclosiona con don de ubicuidad, orden programático y dilatado corpus cronológico, rubricando su materialización en diez sedes, un leitmotiv de henchida y vasta especificidad y un período de treinta y cuatro jornadas naturales para cobrar novísima morfología, bajo el amparo de un apotegma por el que ambas abogan: “si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”.

“La respuesta general ha sido muy buena; colaboran, comparten el proyecto. Convivimos con todos ellos muy bien”, sentencian a propósito de la involucración del Palau de la Música, el Palau de Les Arts, la Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, el Teatre El Musical, La Filmoteca, el Fnac y la Sala Rialto, sedes definitivas del festival, a las que debe sumarse la Plaza del Ayuntamiento (a propuesta de la propia corporación municipal, según afirman Barberá y García), como lugar estratégico de visibilidad y “foro de encuentro para organizar actividades de calle”, en consonancia con la voluntad de la alcaldía por reservar la plaza para iniciativas semejantes cada último domingo de mes. “Tenemos la ventaja como compañía de conocer todos esos lugares, por haber actuado antes. Tienes que conocer los espacios, las personas y sus recursos de programación”.

“OCD Love era increíble para comenzar el festival”

Como eminente cabeza de cartel, la coreógrafa israelí Sharon Eyal -quien ha actuado por primera vez en España con su compañía L-E-V Dance Company- ha procurado el bautismo conceptual de ‘A lo caos’ mediante su pieza ‘OCD Love’; Barberá matiza que “la pieza era increíble para comenzar el festival. Vimos extractos en un showcase (escaparate) para programadores. Los bailarines han hecho un trabajo concienzudo para representar el tema” del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo); de este modo, 10 Sentidos ha incoado un desarrollo temático cuyos mimbres debemos encontrarlos, según revela Meritxell Barberá, en el impacto que supuso para la directora artística del festival los acontecimientos derivados del accidente del vuelo 9525 de Germanwings, cuyo copiloto, Andreas Lubitz, hacía estrellar en el macizo de Estrop, en los Alpes franceses, el pasado 24 de marzo de 2015. El tendencioso empleo de la depresión como justificación de su acto homicida situaba a Barberá en una posición de empatía para con aquellos enfermos de un trastorno del estado de ánimo, “tratados con estigmatización por sus diferentes enfermedades mentales”, como una sombría forma de justificar el mal a través de la deriva de posibles psicopatías.

Fruto de este planteamiento, la programación de ‘A lo caos’ se formaliza bien por cooptación, bien por exhortación proactiva de “primeras piezas de producción propia”, como es el caso de ‘Moira’ -gestada por “los jóvenes bailarines que forman el colectivo Led Shilouette”, que versa acerca de la eximia figura de Marilyn Monroe, y en particular acerca de “los conflictos emocionales de este personaje”, a modo de “reflexión del estado mental y emocional” de Monroe- y de ‘Aprèsmoi, le déluge’, de la compañía La Veronal, dirigida por coreógrafo Marcos Morau. En consecuencia, “el resto de trabajos se van buscando en relación al tema de la locura”, corrobora Barberá.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

A lo caos aspira a consolidar una apuesta por las artes inclusivas”

En base a los mimbres de ediciones precedentes y la experiencia de más de una década de Meritxell Barberá e Inma García al frente de la compañía Taiat Dansa, ‘A lo caos’ aspira a consolidar una apuesta por las “artes inclusivas” -rememorando aquí la participación de Candoco, ”primera compañía de Reino Unido especializada en la integración de bailarines discapacitados y no discapacitados”, en ‘Im-Perfectos’ (lema del Festival 10 Sentidos de 2014), pero apuntando una nueva senda en la que “lo más inclusivo era no hacer mención a ello en esta edición. El valor de la diferencia sigue siendo importante, pero ya no es lo fundamental del festival, sino que tenga un componente social determinante”.

Amén de conversar acerca de diversas propuestas escénicas y performativas, como ‘ATOEWEFTR’, de Soren Evinson -”una experiencia sensorial, a través de música, sonido y texto”- o la acción de Ada Vilaró -”Fin Públic, Present 24 h’-, ambas directoras reseñan ciertas innovaciones programáticas, como la exposición de artes plásticas ‘a lo caos’, en el seno de la Fundación Bancaja, impulsada por DKV Seguros y la Fundación DKV Integralia, fruto de “una selección de los mejores trabajos artísticos y de diseño realizados por La Casa de Carlota”, bajo la coordinación de diversos artistas emparentados con cinco áreas de trabajo (pintura, dibujo, escultura, fotografía y arquitectura), en torno a las que se materializarán obras específicas y colectivas.

Igualmente, destacan el proyecto de la artista Katia Giuliani -quien ha diseminado doce conceptos (Belleza, Tiempo, Posesión, Juventud, Identidad, Futuro, Control, Exhibición, Tedio, Vacío, Procreación y Soledad) por el entramado de diversas estaciones de metro de la ciudad y la estación terminal de ferrocarril Joaquin Sorolla- y la celebración de un certamen coreográfico -emitido en streaming-, cuyos diez finalistas son fruto de una selección de entre más de doscientos proyectos, que reportará un premio económico de 2.000 euros a la propuesta ganadora, designada por un jurado formado, entre otros, por Gretchen Blegen (Lucky Trimmer, Berlín), Guillermo Arazao (las Naves, Valencia), Cesc Casadesús (Mercat de les flors, Barcelona) y Laura Kumin (Certamen coreográfico de Madrid).

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Dos de las inéditas extremidades que completan el raquis del festival adquieren formato de itinerario plástico y literario. La ‘Ruta del caos’ aúna la colaboración de trece galerías de la ciudad, como Luis Adelantado, Pepita Lumier, Rosa Santos o Galería Punto, quienes escogerán, de entre su colección o de sus presentes propuestas expositivas, una obra cuyo concepto se emparente con los fundamentos del festival. Allende, ‘Rincones de la locura’ propicia, bajo semejante criterio, la participación de doce librerías (Railowsky, Primado o Dadá por partida doble), que destacarán en sus anaqueles un florilegio de títulos consanguíneos con el objeto temático de ‘A lo caos’.

“Hay que programar espectáculos buenos para hacer público”

Meritxell Barberá e Inma García ponen de relieve la complejidad que supone organizar y equilibrar semejante propuesta programática, fruto de ineludibles “once meses de trabajo”. Como ejemplo, mencionan la intrincada tarea de coordinación para que la gira de Sharon Eyal recalase en Valencia, “fruto de mil emails con sus managers, modificar fechas del festival y no solamente con la cabeza de cartel, sino con todo el mundo”, puesto que “todos tienen sus peculiaridades”, así como la determinante tarea de “hacer encajar las propuestas en las diez sedes, reservar fechas”, etc.

Refieren, Barberá y García, el horizonte de refinanciación que ha devenido tras la necesaria búsqueda de nuevos patrocinadores del festival. A este respecto, preponderan el apoyo de Caixa Popular -patrocinador principal-, por su explícita sensibilidad y acogida de ‘A lo caos’, y analizan la deriva habitual y desentendimiento de numerosas empresas locales y nacionales para con el refrendo de proyectos como 10 Sentidos -”muchas veces otras empresas no te escuchan ni te entienden. No interactúan”-, en comparación con la idiosincrasia empresarial norteamericana, en la que “la sensibilización hacia la cultura es manifiesta” y recuerdan que “en Estados Unidos trabajamos para diversas compañías con espectáculos y se realizan pases privados para los patrocinadores”. Por este motivo, sentencian que aquí se debe entender que “participar de la cultura tiene un prestigio social”.

Ante la proliferación de propuestas escénicas como Tercera Setmana (AVETID) o los diversos proyectos de la PICUV, entre otros múltiples y diseminados eventos, ambas consideran que “estaría bien sentarse para tratar de no coincidir. Cuanta más oferta más público se genera. Pero debería convivirse con cierta distancia, sin solaparse”. No obstante, rubrican que 10 Sentidos pretende, en consecuencia, suplir una falta de tradición en la ciudad, ya que “el único motivo por el que no existe un público extenso es porque no se programa danza. Hay que programar espectáculos buenos para hacer público. Que al verlo merezca la pena”.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

http://www.festival10sentidos.com

Jose Ramón Alarcón

 

“Trato hacer de lo obvio algo nuevo”

GraffitiPop, de Antonio de Felipe
Galería Thema
C / Plaza América, 4. Valencia
Hasta el 15 de abril de 2016

Dice que lo importante es “ser auténtico, hacerlo con verdad”. Curioso de un artista que ha convertido la ficción que representan los grandes iconos de masas en materia de su impactante obra. Curioso, pero de ninguna forma incoherente. De hecho, la autenticidad de la que habla Antonio de Felipe (Valencia, 1965) pasa precisamente por trabajar ese glamour de las grandes estrellas del cine, de la música y del deporte, hasta convertirlo en objeto de reflexión manifiesta en su obra. “Hay que aprender a ver y no quedarte con la primera impresión”, subraya.

Detalle del propio Antonio de Felipe en una de sus obras en la Galería Thema. Imagen de Carles Traver y Josevi Marco.

Detalle del propio Antonio de Felipe en una de sus obras en la Galería Thema. Imagen de Carles Claver y Josevi Marco.

Y la impresión que ofrece su trabajo es la de un artista pop que ha sabido aprovechar el atractivo de ciertos iconos para capturar la mirada fascinada del público. Marilyn Monroe, Audrey Hepburn o Madonna a modo de reclamo, de cebo. Nada más lejos de la verdad que Antonio de Felipe busca. “Le doy dos millones de vueltas a cada boceto”. Y si utiliza esos iconos en su obra, sin duda lo primero que salta a la vista, “es para tomar impulso”. Dice que es su manera de empezar, aferrándose a “algo seguro” para después dejar que vuele la imaginación. También porque él trabajó como creativo en una agencia de publicidad en los años 80 y le resulta “natural” utilizar esos iconos. “Toda esa formación es mi legado”, remarca.

A partir de ahí, Antonio de Felipe ha ido construyendo una obra que empezó mostrando hace 25 años en la galería Thema de Valencia, a la que ahora vuelve con su nueva serie GraffitiPop. Serie que exhibió en el Centro Cultural Casa Vacas de Madrid y que fue vista por más de 70.000 personas. Una selección de 12 lienzos y unas 15 obras sobre papel integran la exposición de su regreso a los orígenes. “No es un ejercicio de nostalgia, pero sí remueve ciertos sentimientos”. Como el hecho de que su padre, fallecido cinco años antes de aquella su primera exposición, no haya podido ver la rutilante trayectoria de su hijo.

Vista general de la exposición GraffitiPop, de Antonio de Felipe, en la Galería Thema. Imagen de Carles Traver y Josevi Marco.

Vista general de la exposición GraffitiPop, de Antonio de Felipe, en la Galería Thema. Imagen de Carles Claver y Josevi Marco.

“Soy un artista de pico y pala”

“Hago mi trabajo con tanta pasión que el espectador luego me lo devuelve”. Pasión y energía que convierten una charla con De Felipe en un alegato a favor de la creación como estímulo vital. “Tengo un pop más sofisticado”. Cuatro años le ha llevado crear su última serie. “Soy un artista de pico y pala; un trabajador nato”. Por eso no dudó en pintarse a sí mismo en medio de esos trabajadores que inmortalizó el fotógrafo Charlie Clyde Ebbets subidos en lo alto del Rockefeller Center, mientras se construía en plena Gran Recesión. Detrás de ellos, el artista valenciano coloca a la Marilyn Monroe que igualmente inmortalizó Winston.

“No es una Marilyn cualquiera y la imagen de los obreros es un guiño a Equipo Crónica”, explica el artista. Ese contraste entre el glamour de la estrella cinematográfica y la aspereza de los trabajadores atraviesa buena parte de la obra de Antonio de Felipe. “Trato de hacer de lo obvio algo nuevo”. Lo mismo sucede con la imagen de la Audrey Hepburn de ‘Desayuno con diamantes’, colocada frente a un graffiti que interpela su aura para hacerla más terrestre. “No estoy de acuerdo con eso de que el pop es fácil y no tiene discurso crítico”. Y vuelve a insistir en la necesidad de rascar esa primera capa de su obra.

Audrey Hepburn en una de las obras de Antonio de Felipe en la Galería Thema. Imagen de Carles Traver y Josevi Marco.

Audrey Hepburn en una de las obras de Antonio de Felipe en la Galería Thema. Imagen de Carles Claver y Josevi Marco.

“Me parece un error politizar el arte”

“El pop es como un puñetazo”, dice. Luego es cada espectador el que tiene que encajarlo a su manera. Ahora ese pop viene de la mano del graffiti. “Era un reto personal; nunca había utilizado el spray y es un ejercicio que ha catalizado mi creatividad”. De forma que el “chorreón” se mezcla con su “pintura depurada” para “fundir dos mundos de los que creo haber salido airoso”. También le ha perdido el miedo al autorretrato, porque dice haber alcanzado “un grado de madurez en la técnica y en lo personal”.

Con cerca de medio millar de exposiciones a sus espaldas, no entiende que todavía haya gente que relacione su obra con el anterior gobierno del PP, cuando en 25 años sólo ha expuesto en cuatro ocasiones en Valencia. “Me parece un error politizar el arte”. Y como en su obra siempre hay “aportaciones irónicas”, Antonio de Felipe se toma esas inquinas con espíritu fallero. “Es que mi obra es muy fallera porque conecta con lo lúdico y el pop”. E insiste: “Mi política es el arte”. Un arte repleto de iconos de la cultura de masas que Antonio de Felipe descontextualiza para crear su singular universo. Pasión y energía que hasta el 15 de abril eclosiona en la galería Thema.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

Video de la exposición ‘GraffitiPop’ realizado por Carles Claver y Josevi Marco:

 

La seducción del cartel

Mensajes desde la pared. Carteles en la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao (1886-1975)
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de enero, 2016

El Museo de Bellas Artes de Bilbao inaugura una muestra con más de doscientos carteles de fondo propio. Son carteles comerciales, turísticos, taurinos, de cultura y entretenimiento, de ferias y congresos, deportivos y políticos. Abarcan un período de casi cien años (de 1886 a 1975) y reúne a autores de la talla de Picasso, Dalí, Miró o Chillida. Pueden verse por ejemplo los famosos carteles que el fotógrafo Richard Avedon creó para The Beatles, el de Milton Glaser para Bob Dylan, los de Saul Bass para varias películas de Otto Preminger, o el de Dorotea Fischer-Nosbish para el de Billy Wilder protagonizada por Marilyn Monroe, La tentación vive arriba.

Cartel de Bob Dylan, por Saul Bass. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Bob Dylan, por Milton Glaser. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel moderno, como todo acto publicitario, entra en el orden (o desorden) de la seducción. Visitar un lugar turístico, comprar una marca, acudir a un espectáculo o difundir una idea política, se convierten en objetos de seducción, y por supuesto en producto. Algo que hay que consumir. El consumismo es el objetivo final. Y la seducción, el medio.

Uno de los carteles de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel arranca a mediados del siglo XIX como uno de los nuevos lenguajes del liberalismo económico, es decir, de la burguesía. La burguesía, excluida de todo protagonismo en los gobiernos feudales y absolutistas, se reivindica cuando estos se derrumban proclamando la autoridad del individuo como auténtico eje social. Aunque también para convertirlo en el perfecto consumista, en el eterno comprador que mantendrá el nuevo orden basado en esa consideración de que absolutamente todo puede ser considerado producto, incluido por supuesto el propio consumidor.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

También las litografías de contenido político que pueden verse en esta exposición, demuestran cómo el aparato propagandístico se unió a esa corriente liberal desde la convicción o la necesidad de considerar la idea política también un producto que había que difundir, a través de la cual había que persuadir, seducir, para satisfacer los propios intereses de cada partido.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una situación no muy distinta de la actual, donde la relación (individual o colectiva, pública o privada) se basa en el intercambio, el servicio, la funcionalidad, el uso y la persuasión. Una muestra de este gran escenario propagandístico, de este enorme trabajo persuasivo y seductor, son estas litografías donde la creatividad de los autores se mantiene en perfecto equilibrio con lo que, no lo olvidemos, debe anunciar. Que para eso están.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Weegee: El temible burlón del fotoperiodismo

Weegee The Famous
Festival Valencia Negra
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10 y Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Ningún criminal lo era, “por muy Al Capone que sea”, hasta que llegaba Weegee y lo retrataba. Así lo recordó Silvia Oviaño, comisaria de la exposición que el MuVIM, en el marco del festival Valencia Negra, le dedica a toda una auténtica leyenda del fotoperiodismo. Llegó a contar con una emisora de radio portátil de onda corta conectada a la de la comisaría, lo que le permitía llegar a los sucesos antes que la propia policía. Eso, más el cuarto oscuro que tenía en el maletero del coche, le convertía en el reportero gráfico más rápido del Nueva York de los años 30 y 40. Su leyenda ha ido creciendo con los años, no así la fama que alcanzó desde el principio.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

De hecho, la exposición del MuVIM se llama así: ‘Weegee The Famous’. Adjetivo que se ganó a pulso, tras otorgárselo él mismo, convencido de la calidad de su trabajo. Tanto es así que optó por convertirse en freelance para que sus fotografías aparecieran firmadas con esa rúbrica: The Famous. “Cronista de fotografía negra”, subrayó Oviaño, Weegee se hizo famoso por esos disparos rápidos y certeros (“retocaba la escena del crimen, para desesperación de la policía”), pero también por la manera que tenía de radiografiar las calles de la ciudad y sus gentes.

“Era un fotógrafo de calle”, destacó la comisaria. Calles que pateó como nadie, al tiempo que dignificaba la profesión del fotoperiodista con imágenes tomadas al vuelo y reveladas con su temible espíritu burlón. “Poseía un gran sentido del humor”, señaló Oviaño. Espíritu que tal vez le venía de su afición por la güija, de cuya pronunciación fonética se supone que le viene el sobrenombre de Weegee, ya que el suyo verdadero era Arthur H. Fellig (1899-1968). Arthur, una vez llegó a Estados Unidos, porque de su natal Ucrania salió con el nombre de Usher.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Sea como fuere, Weegee sintetizó las cualidades del fotoperiodista: rapidez de gatillo en situaciones límite de tiempo, agudeza para encuadrar lo relevante y el aderezo de un talento innato para congelar en un instante la fluyente vida. Algo que hizo igualmente con los retratos de damas de la alta sociedad, de personajes famosos como Marilyn Monroe, Andy Warhol, Peter Sellers o la pin-up Betty Page, y hasta cualquiera de los mendigos o gente de mal vivir que se encontraba por esas calles que tan a menudo frecuentaba.

Fue tal su talento, que hasta el MoMA de Nueva York abrió las puertas de su museo, algo inaudito, al fotoperiodismo de Weegee. En España, tan sólo la Fundación Telefónica y ahora el MuVIM se han hecho eco de sus hallazgos fotográficos. “El fotoperiodismo no era considerado hasta que apareció él”, insistió Oviaño, a la que secundó Bernardo Carrión, como portavoz de Valencia Negra. “La fotografía, y sobre todo la Weegee, es fundamental dentro del territorio negro; es una exposición que ya teníamos pensada desde la pasada edición”.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM.

El casi centenar de piezas exhibidas en el hall del MuVIM abarca desde lo sórdido y la carnaza (asesinatos y sucesos), a la crónica de la ciudad, siempre bajo ese toque divertido que tanto Oviaño como Carrión recordaron a modo de sello de su trabajo.

También el cine se nutrió de su talento, haciéndose eco de sus imágenes películas como The Naked City (‘La ciudad desnuda’), de Jules Dassin, o ‘The Public Eye’ (El ojo público), de Howard Franklin, protagonizada por Joe Pesci en una imagen calcada a la que el propio Weegee tomó como autorretrato y que sirve para abrir la exposición. Carrión concluyó advirtiendo de lo difícil que lo tendría ahora Weegee con los medios digitales y la velocidad de la red social. ¡Quién sabe!

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM.

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Salva Torres

IVAM: acogedor e inhóspito paisaje

El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM
Instituto Valenciano de Arte Moderno
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 15 de febrero, 2015

“El paisaje es antropomórfico. Por eso la belleza –o su reverso, la fealdad- es uno de los parámetros primeros de todo paisaje. Y por eso, junto a esa belleza o fealdad del paisaje, postulamos enseguida su habitabilidad o inhabitabilidad, su carácter acogedor o inhóspito”.

El paisaje del que habla Jesús González Requena en ‘El paisaje: entre la figura y el fondo’ posee los emblemas del sujeto que lo habita. No hay paisaje sin mirada que se haga cargo del espacio abierto ante sus ojos, ya sea para sentirse acogido por lo que ve o sobrecogido por aquello que hiere su visión. Todo sujeto expuesto al paisaje siente en sus carnes alguna vez ese temblor propiciado por la visión acogedora o hiriente del espacio exterior.

Fotografía de Robert Doisneau en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Robert Doisneau en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’ ofrece un amplio muestrario de ese carácter acogedor o inhóspito de las ciudades, en tanto naturaleza domeñada por el hombre. Pero naturaleza al fin y al cabo. De ahí que sus edificios, calles, avenidas y parques, al tiempo que se doblegan al urbanismo, a su tejido arquitectónico, muestren igualmente su fuerza telúrica, aquella que sobreviene de la tensión entre sus luces y sombras.

Fotografía de Robert Frank en 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Robert Frank en ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Ana Lozano, comisaria de la exposición, ha seguido el trayecto propuesto por Italo Calvino en ‘Las ciudades invisibles’. Más o menos. De manera que las 75 imágenes de ese paisaje urbano se hallan divididas en apartados como ‘Las ciudades y los ojos’, ‘Las ciudades y la memoria’, ‘Las ciudades y el deseo’, ‘Las ciudades y los signos’ o ‘Las ciudades escondidas’, por citar algunos. Y siguiendo a Calvino, diríase que esas ciudades expuestas van desvelando sus misterios contenidos, como las líneas de una mano, “en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras [o] en las antenas de los pararrayos”.

Fotografía de Dis Berlin en 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Dis Berlin en ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Misterios que nos devuelven ese carácter antropomórfico del paisaje, en tanto conformado por líneas, rectas o curvas, transversales, objetos y figuras que dejaron huella indeleble en nuestro inconsciente. Serán por tanto bellos los paisajes que acolchen el fondo opaco del que procedemos y serán feos aquellos otros cuya visión desgarre ese tejido de signos y de imagos placenteras, para mostrar su fondo hiriente, angustioso.

Fotografía de Franco Fontana en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Franco Fontana en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Hay signos, y muchos, en las imágenes de Carlos Cánovas, Gabrielle Basilico, Horacio Coppola, Franco Fontana o Robert Frank. Signos industriales (puentes, trenes, grandes edificios) y signos urbanísticos del trazado de sus calles, ya sea a pie de asfalto o a vista de pájaro. Los hay igualmente en Walker Evans, Kineo Kuwabara o Lee Friedlander. Pero todos esos signos, que Italo Calvino atribuye al carácter redundante de la ciudad, repitiéndose “para que algo llegue a fijarse en la mente”, no dejan de lindar con ese otro carácter de los signos conformadores de una lengua, “pero no la que crees conocer”.

Fotografía de Carlos Cánovas en la exposición 'El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM'.

Fotografía de Carlos Cánovas en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

De manera que, si bien en apartados diferentes, esas otras imágenes que apuntan hacia lo ininteligible de ese lenguaje de signos terminan confundiéndose con aquellas otras. Gilbert Fastenaekens, Francisco Gómez, Ian Wallace, Grete Stern o Manuel Esclusa movilizan esos signos urbanísticos en la dirección del misterio que la ciudad redundante en apariencia escondía. Si exceptuamos los casos de Eduardo Arroyo, Dis Berlin y George S. Zimbel (Billy Wilder y Marilyn Monroe), en los que la ciudad es sobradamente pictórica o nostálgicamente cinematográfica, ‘El paisaje urbano de la Colección de Fotografía del IVAM’ diríase toda ella penetrada por la melancolía.

Fotografía de Lee Friedlander en la exposición Colección Fotográfica del IVAM.

Fotografía de Lee Friedlander en la exposición ‘El paisaje urbano en la Colección de Fotografía del IVAM’.

Salva Torres

Sueños en torno a Luis Buñuel

22 x Don Luis: ‘Sueños’
X Edición del Festival Internacional de Cine
En homenaje a Luis Buñuel
Centro Buñuel de Calanda
C / Mayor, 48. Calanda, Teruel
Del 3 al 9 de agosto, 2014

La X edición del Festival Internacional de Cine ‘22 x Don Luis’ se presenta este año bajo el lema ‘Sueños’.
Probablemente las primeras películas fueron los sueños de aquellos antepasados que nos dejaron obras tan increíbles como las pinturas de Altamira.

A partir de ahí, el ser humano ha ido evolucionando sin perder su capacidad de seguir soñando: sueños dormidos, sueños despiertos. Sueños hechos para el celuloide. Detrás de cada película hay mucho sueños, sueños para ser compartidos por los espectadores.

Sueños de artistas, sueños con artistas, como los de Javier Poyatos con Marilyn, para dar forma a la exposición Sueños con Marilyn, una explosión de color y sensaciones que le ha permitido armonizar la imagen de la actriz con sus propios sentimientos.

Fotograma de 'Una mujer sin sombra', de Javier Espada, en el festival '22xDon Luis'. Centro Buñuel de Calanda.

Fotograma de ‘Una mujer sin sombra’, de Javier Espada, en el festival ’22xDon Luis’. Centro Buñuel de Calanda.

En la Sección Oficial se proyectarán cinco largometrajes y cinco cortos, procedentes de México, Polonia y España, y contaremos con directores, actores y distribuidores que presentarán sus obras, optando a los premios que el público otorga al mejor Cortometraje y al mejor Largometraje.

El festival arranca la Sección Paralela con la proyección de ‘El hombre y la música’ de la directora Laura Sipán, un documental sobre el músico aragonés Antón García Abril.

Durante la inauguración oficial contaremos con Asunción Balaguer para presentar el documental de Javier Espada ‘Una mujer sin sombra’ y el teaser de la película ‘Cuervos’ de Raúl Romera, en la que actúa.

Cartel del documental 'El hombre y la música', de Laura Sepán, en el festival '22xDon Luis' del Centro Buñuel de Calanda.

Cartel del documental ‘El hombre y la música’, de Laura Sipán, en el festival ’22xDon Luis’ del Centro Buñuel de Calanda.

Como en ediciones anteriores, se presentará la selección de cortometrajes aragoneses, coordinada por Vicky Calavia, ‘Made in Aragón’ y, continuando con la sección ‘Pasión por el Cine’, una selección de cortometrajes procedentes de la Escuela Universitaria de Artes y Espectáculos TAI de Madrid.

La literatura también tiene un lugar destacado con los poemas del cineasta y poeta Emilio Ruiz Barrachina y el libro de Max Aub ‘Luis Buñuel, novela’ de la editorial Cuadernos del Vigía, presentado por Alfonso de Lucas Buñuel, Carmen Peire y Miguel Angel Arcas.

Para los más pequeños se ha organizado un taller de cine dirigido por el actor y director mexicano Ricardo Dávila, cuyo resultado se proyectará el sábado 9 de agosto.

En la Gala de Clausura se llevará a cabo la entrega de premios y se rendirá homenaje a Rosa María Calaf y Manolo Llamas.

Una semana de cine en homenaje a Luis Buñuel donde vamos a ver más de 30 títulos; películas de ficción y documentales que nos acercan a otras realidades no tan lejanas, como la energía nuclear o la inmigración. Las paradojas de la fe, que nos recuerdan a Viridiana, o una mirada intimista hacia un momento de nuestra historia.

Este festival también es un sueño del que despertaremos a partir del 10 de agosto, probablemente…

Buñuel dice en sus memorias: “Si me dijeran: te quedan veinte años de vida, ¿qué te gustaría hacer durante las veinticuatro horas de cada uno de los días que vas a vivir?, yo respondería: dadme dos horas de vida activa y veinte horas de sueños, con la condición de que luego pueda recordarlos; porque el sueño sólo existe por el recuerdo que lo acaricia”.

Fotograma de 'Un perro andaluz', de Luis Buñuel. Centro Buñuel de Calanda.

Fotograma de ‘Un perro andaluz’, de Luis Buñuel, al que el Centro Buñuel de Calanda rinde homenaje con su festival ’22xDon Luis’.

 

“Marilyn era el sueño de todo fotógrafo”

Marilyn and Me and More. América en los 60, por Lawrence Schiller
Kir Royal Gallery
Reina Doña Germana, 25. Valencia
Hasta el 23 de noviembre

“Su piel mojada brillaba. Sus ojos centelleaban. Su sonrisa era provocativa. La curva de su espina dorsal complementó las suyas naturales, mientras se reflejaban en el agua las luces y toda la escena brillaba”. Así recuerda Lawrence Schiller aquella sesión de fotos junto a la piscina donde se rodaba la última película inacabada de Marilyn Monroe, Something’s Got to Give (1962). No sólo eso. Schiller, que ya había fotografiado a la actriz durante el rodaje de El multimillonario (1960), se quedó esta vez atónito. “Ella fue la que se quitó el bañador. Nadie le dijo que lo hiciera. Sabía que eso le daría publicidad en todo el mundo. Se explotaba a sí misma y nosotros éramos sus instrumentos”.

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller.

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller.

Será la primera vez que esas fotografías se vean en España. La galería Kir Royal, tras pasar por Mondo Galería de Madrid, acoge una selección de aquellas imágenes. Imágenes en color y en blanco y negro de una Marilyn arrebatadora. “Marilyn era el sueño de todo fotógrafo: imponente con la ropa puesta, pero más sin ella”. La imagen en que aparece desnuda de espaldas, sentada al borde de la piscina, está valorada en 6.000 euros. Forma parte de la exposición Marilyn and Me and More. La América de los 60 que hoy se inaugura en Kir Royal. Pero no se hagan ilusiones: todas las copias de esa imagen están ya vendidas.

Imagen de Marilyn Monroe. Foto: Lawrence Schiller.

Imagen de Marilyn Monroe. Foto: Lawrence Schiller.

“CON AUDREY HEPBURN SIEMPRE ERA LA MISMA FOTOGRAFÍA”

Lawrence Schiller recuerda el magnetismo que desprendía Marilyn Monroe cuando se ponía delante de una cámara. “Había sido fotografiada por los grandes. Sabía cómo posar. Con ella, todas las fotografías eran diferentes. Con Audrey Hepburn, por ejemplo, era siempre la misma fotografía”. Cuando Schiller se encontró con ella por primera vez “estaba muerto de miedo”. Tanto es así que decidió ponerse a hablar para tapar sus inseguridades. “Me dijo: ‘Hola, Larry de Look. Yo soy Marilyn’. Y yo le contesté: ‘Soy el lobo malo’. Creo que le gusté. Era una persona muy profesional, sabía lo que quería y cómo aparecer en las fotografías”.

- ¿Pero era tan bella? ¿Dónde residía su belleza?

- “Le sacaba la sonrisa a los hombres cuando contoneaba las caderas mientras caminaba. Sabía cómo hacer esas cosas que la hacían única. Parte de su magia era que sabía cómo ser una persona diferente para cada uno de nosotros”.

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller

“MARILYN SABÍA CÓMO SER ADORABLE, ABRAZABLE”

Cuenta Larry Schiller que Marilyn estaba tan segura de sí misma delante de la cámara que su seguridad era contagiosa. “No había ningún indicio en esa mujer que hiciese pensar que había tenido problemas durante la mayor parte de su vida”.

- ¿Era tan tentadora como frágil?

- “Sabía cómo ser juguetona, cómo guiñar un ojo, cómo ser deseada. Sabía cómo ser adorable, abrazable, follable. Pero también fue alguien que sobrevivió, que aguantó tantas palizas, que fue de casas de acogida a orfanatos, y que miró el matrimonio cuando tenía dieciséis años como una manera de salir de la miseria y la inseguridad. Pero un matrimonio feliz, con éxito y duradero no estaba escrito para ella”.

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Fotografía: Lawrence Schiller.

Imagen de Marilyn Monroe en la exposición de Kir Royal. Fotografía: Lawrence Schiller.

Schiller afirma que a Marilyn nunca le faltó compañía masculina, desde fotógrafos como Sam Shaw y Milton Greene, “que la adoraba”, hasta actores como Marlon Brando, Frank Sinatra, Yves Montand y Tony Curtis, pasando por poderosos ejecutivos de estudio, directores o políticos como Jack y Bobby Kennedy, “que puede que la explotasen”. Y agrega: “Fue una mujer que luchó por mantenerse viva y que no tenía confianza en sí misma para triunfar”.

Imagen de Bette Davis en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller

Imagen de Bette Davis en la exposición de Kir Royal. Foto: Lawrence Schiller

“A ROBERT MITCHUM LE ENCANTABA PERSEGUIR A LAS MUJERES”

La exposición de Kir Royal es Marilyn and Me, referido al propio Larry Schiller que la fotografió, pero algo más. Y ese algo más (and More) tiene que ver con las numerosas estrellas de Hollywood que Schiller inmortalizó y que también aparecen en la muestra: Paul Newman, Robert Redford, Bette Davis, Barbra Streisand, Robert Mitchum o Clint Eastwood, entre otras. Estrellas de las que guarda singulares recuerdos.

Robert Redford y Paul Newman jugando al ping pong. Foto: Lawrence Schiller.

Robert Redford y Paul Newman jugando al ping pong. Foto: Lawrence Schiller.

“La que más me sorprendió fue Bette Davis. Era una mujer lista, franca, directa al grano. Las arrugas de su cara contaban la historia de su vida. Me enseñó que no se entiende nada de la vida hasta que no te has divorciado varias veces”. De Paul Newman recuerda que era “un bromista; quería divertirse y, con él, las cosas más difíciles eran fáciles”. Robert Redford era “un hombre de negocios, familiar, leal, un auténtico ecologista”. Y de Robert Mitchum recuerda que, además de un gran actor, “le encantaba perseguir a las mujeres”.

A Larry Schiller, a sus 77 años y con decenas de exposiciones alrededor del mundo, no sólo le gusta “recordar el pasado”, sino “trabajar duro cada día, defender los derechos de autor, pasármelo bien y ser mejor”. Siempre termina diciendo que “lo mejor está por venir”, aunque las fotografías de Marilyn Monroe desnuda en aquella piscina le persigan de por vida.

Imagen de Marilyn Monroe expuesta en Kir Royal y valorada en 6.000€, de la que ya no quedan copias. Foto: Lawrence Schiller.

Imagen de Marilyn Monroe expuesta en Kir Royal y valorada en 6.000€, de la que ya no quedan copias. Foto: Lawrence Schiller.

Salva Torres

Marilyn: la tentación sigue viva

Tentación-Es. Marilyn

Centro Cultural Bancaja

Plaza de Tetuán, 23. Valencia

Hasta el 6 de julio

Primero, una frase premonitoria: “Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”. Visión cumplida. Después, otra que también llegó a materializarse: “Soñaba que llegaría a ser tan bella que la gente volvería la cabeza para mirarme cuando pasara por la calle”. Y, por último, una explicación acerca de los orígenes de su magnética desnudez: “Tal vez deseaba que me vieran desnuda, porque me avergonzaba de mis ropas: aquel vestido azul descolorido, siempre el mismo, era un símbolo de mi pobreza. Desnuda era como otras niñas, dejaba de ser alguien con uniforme de huérfana”.

Son todas ellas frases de Marilyn Monroe (1926-1962) extraídas de sus memorias My Story, escrito en colaboración con el guionista Ben Hecht. Frases inscritas en las paredes de la sala de exposiciones de la Fundación Bancaja, junto a una treintena de imágenes de la actriz, ya iconos del erotismo en Occidente. Imágenes y palabras que dibujan el perfil de una mujer tan tentadora como frágil. Tentación-Es. Marilyn es el título de la muestra cuyas fotografías proceden del archivo de la agencia Magnum. Imágenes tentadoras y palabras sugerentes de una mujer atrapada en la jaula de su triste infancia y que, cuando quiso volar, se estrelló contra el asfalto infinitamente estrellado de Hollywood.

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Podría decirse, apropiándonos del título de una de sus películas, que, efectivamente, La tentación vive arriba, en el cielo repleto de estrellas que tanto frecuentó en vida. Muerta por sobredosis de barbitúricos a la temprana edad de 36 años, Marilyn Monroe sigue viva y radiante medio siglo después de perder la vida. La quiso ganar perdiendo de vista aquel vestido azul descolorido de su infancia. Para ello no dudó en desnudarse, mostrar su cuerpo con curvas de guitarra española, espalda contra espalda de una simple silla, o sobre aquel inmortal fondo rojo. Lo hacía sin pudor, porque desnuda se olvidaba de sus pobres orígenes y entraba en otro universo de fantasía.

Deseada por millones de ojos, Marilyn se sentía arropada. La chica humilde y desvalida crecía por dentro a ojos vista, en cada sesión fotográfica, cuanto más se desprendía de aquel vestido azul, de toda prenda. Pero la compañía imaginaria a la que convocaba su desnudez, tenía su lado sombrío. “La gente tenía la costumbre de mirarme como si fuera un espejo en vez de una persona. No me veían, veían su propia lascivia. Luego se lavaban la cara diciendo que yo era muy voluptuosa”.

Y lo era, pero no sólo eso. Los fotógrafos de la agencia Magnum que firman las imágenes de Tentación-Es. Marilyn captaron su voluptuosidad, pero también la fragilidad de su mirada, tan pronto luminosa como despeñándose por un abismo de sombras. Así lo vieron Eve Arnold, Bruce Davidson, Phillip Halsman, Bob Henriques, Inge Morath, Dennis Stock, Elliot Erwitt, ya sea durante el rodaje de Vidas rebeldes, bailando despreocupada, en fotos de estudio o dejando airear su inmortal vestido blanco. Levantaba deseos que Marilyn cuestionaba.

“Los hombres menos satisfactorios son los que se enorgullecen de su virilidad y consideran el sexo como una forma de atletismo en la que uno gana copas”. Sexualidad que la actriz, casada en primeras nupcias con Jim Dougherty, cuestionó desde un principio. “Nuestro matrimonio fue una especie de amistad con privilegios sexuales. Más tarde descubrí que los matrimonios suelen ser eso, y que los maridos tienden a ser buenos amantes sólo cuando engañan a sus esposas”.

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Todas estas palabras entresacadas de sus memorias resuenan en el espectador que acude a la exposición, mientras escucha de fondo un fragmento de Los caballeros las prefieren rubias. Es lógico, tratándose de Marilyn Monroe, algo que, sin embargo, ella no tuvo nunca muy claro. “Hollywood es un lugar donde pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma”. Cumplido su deseo de triunfar en aquel mundo de fantasía que tanto anhelaba, Marilyn siguió siempre echando de menos aquella alma pobre de su infancia.

 Salva Torres