Los mítines: ¿a quién y para qué?

Proyecto de ensayo y reportaje fotográfico
Gala Font de Mora

Según la RAE, un mitin (del inglés meeting) es una reunión donde el público escucha los discursos de algún personaje de relevancia política y social. Más descriptivo imposible. Wikipedia tiene otra definición más relevadora: mitin es tanto un discurso como una estrategia de naturaleza política, en su vertiente discursiva es un reclamo electoral, expositivo y persuasivo, cuya finalidad es conseguir adeptos o clientes.

Mitin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015. Fotografia: Gala Font de Mora.

Mitin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015. Fotografia: Gala Font de Mora.

Reclamo electoral. ¿Su finalidad? Conseguir adeptos o clientes. ¿Estamos seguros de ello? No de que sea un reclamo electoral, que parece que lo es, sino de que trate de lograr adeptos y, lo que es más sorprendente, clientes. Los que van a un mitin, ¿no son simpatizantes o militantes? Si además son clientes, ¿qué producto se vende en un mitin?

De estas y otras cuestiones pretende dar cuenta un proyecto todavía inconcluso, que aúna exposición de fotografía, charlas y proyección de películas, en torno a los mítines. Porque además de preguntarnos por su finalidad y el tipo de público que acude a ellos, nos interesa poner el acento en su necesidad. ¿Son, de hecho, necesarios en la era virtual de las redes sociales? Y de serlo, ¿qué necesidades cubren?

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015. Fotografía: Gala Font de Mora.

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015. Fotografía: Gala Font de Mora.

Las fotografías realizadas por Gala Font de Mora durante la campaña electoral del pasado mes de mayo de 2015 permiten que fijemos nuestra atención en el lenguaje corporal, gestual y simbólico del público receptor de esos discursos políticos que se ofrecen como reclamo en los mítines. Son fotografías tomadas en los mítines centrales realizados por algunos de los principales partidos que concurrían a las elecciones en Valencia. Conjunto de fotografías reveladoras del ambiente que rodea a ese encuentro de personas en torno a un líder más o menos carismático. En todo caso, un líder que reúne un conjunto de supuestas virtudes sobre las cuales se depositan muchas esperanzas.

Mitin de Compromis en el Parque de Cabecera en mayo de 2015. Fotografía: Gala Font de Mora.

Mitin de Compromis en el Parque de Cabecera en mayo de 2015. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alrededor del conjunto de fotografías de Gala Font de Mora, se pretende debatir acerca de la importancia de los mítines, siglos después de que la oratoria y la retórica grecorromanas dejaran paso al concepto de mitin tal y como se dio a conocer en el siglo de la Ilustración y que, hoy en día, mantiene su vigencia con notables y significativos cambios a causa de la irrupción de las nuevas tecnologías. Charlas debate con expertos en la materia, así como un ciclo de películas con trasfondo político, ayudarán a abordar la importancia de los mítines en una sociedad del espectáculo distinta a la que conocíamos hace no mucho tiempo.

Reportaje fotográfico de Gala Font de Mora

Mitin de Podemos en la Facultad de Geografía de la Universitat de València en mayo de 2015.

Mitin de Valencia en comú-Podemos en la Facultad de Geografía de la Universitat de València en mayo de 2015.

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

MItin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

MItin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

Mitin de Compromis en el Parque de Cabecera en mayo de 2015.

Mitin de Compromis en el Parque de Cabecera en mayo de 2015.

Mitin de Valencia en Comú / Podemos en la Facultad de Geografía de la Universitat de València en mayo de 2015.

Mitin de Valencia en Comú-Podemos en la Facultad de Geografía de la Universitat de València en mayo de 2015.

Mitin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

Mitin del PSOE en la Plaza de Toros de Valencia en mayo de 2015.

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia, con Rita Barberá, Alberto Fabra y Mariano Rajoy, en mayo de 2015.

Mitin del PP en la Plaza de Toros de Valencia, con Rita Barberá, Alberto Fabra y Mariano Rajoy, en mayo de 2015.

De izquierda a derecha, Áurea Ortiz, Jordi Peris, Pablo Iglesias, Antonio Montiel y Fabiola Meco. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Áurea Ortiz, Jordi Peris, Pablo Iglesias, Antonio Montiel y Fabiola Meco en el mitin de Valencia en comú-Podemos, en la Faculta de Geografía de la Universitat de València en mayo de 2015. Fotografía: Gala Font de Mora.

Pedro Reyes, presidente y más allá

Pedro Reyes for President, de El Hombre Bala Producciones
Estreno de la webserie en Youtube
Del 10 al 20 diciembre de 2015

Corría el año 2012. Las tijeras conservadoras de Mariano Rajoy estaban de lo más afiladas. Un severo plan de austeridad afectaba a dos de los más importantes bastiones de la sociedad: la Educación y la Sanidad. Se anunciaba la nacionalización de Bankia para evitar su quiebra. El desempleo trepaba a sus cotas más altas; los desahucios provocaban la desesperación; y los españoles rodeaban el Congreso sin saber aún que la ley mordaza les cerraría la boca para siempre.

Y en ese contexto nace el proyecto. En otoño del 2012, El Hombre Bala Producciones se embarca en la producción de Pedro Reyes for President, el primer reality político de la historia. Su director, Luis E. Pérez, explica “la serie narra los avatares del nuevo líder de la nación durante las veinticuatro horas del día. Al espectador se le plantea una mezcla de realidad y ficción, una aproximación al mockumentary. En este caso es obvio que la realidad está manipulada (no muy lejos de lo que vivimos diariamente). La usamos hacer crítica social y política como en el caso de Borat o Holocausto Caníbal.”

Cartel de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

Cartel de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

“El objetivo era venderlo a una televisión nacional y generar trabajo. En aquella época todavía no habían cerrado RTVV, pero iban en camino. El ERE machacaba a los trabajadores de la cadena y los que estábamos fuera no encontrábamos ninguna salida laboral”, señala Pilar Paredes, guionista y productora. Pero lo que al principio causó sensación entre los directivos de las cadenas, al final quedó en nada. La productora aparcó el proyecto con la intención de retomarlo antes de las siguientes elecciones generales. Luis E. Pérez, revela: “Queríamos grabar nuevos gags, actualizar el material. Pedro estaba muy ilusionado. Siempre nos insistía para que lo sacásemos cuanto antes. Por desgracia, Pedro nos dejó sin avisar. Fue un palo tremendo para todos. Ahora su trabajo verá la luz. Es nuestro particular homenaje al genio”.

Lo han reconvertido en una webserie de seis capítulos que se emitirán directamente en su canal propio de Youtube. El lanzamiento es el 10 de diciembre y concluirá el mismo domingo electoral. Antes de que se sepan los resultados de los comicios. La serie cuenta con el apoyo de gran cantidad de cómicos, que se han grabado sus propios vídeos para ayudar a la promoción de esta obra que homenajea a Pedro Reyes. Entre ellos Pablo Carbonell, Xavi Castillo, Santiago Segura, Arturo Valls, El Monaguillo, Eugeni Alemany, Barragán, Josema Yuste, Enrique Villén, Donas móviles (Marta Belenguer y Lorena López) o Pepe Viyuela.

Fotograma de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

Fotograma de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

En la producción interviene un extenso equipo de profesionales valencianos. Al reparto, protagonizado por Pedro Reyes, se suman los actores Jano de Miguel y Juan A. González, componentes del dúo cómico valenciano JUJA. También Josep Manel Casany, Isabel Requena, Diego Braguinsky, Rosa López, Josep V. Miralles y Berna Llobell doblan en la comedia a diferentes personajes. El guion está firmado por el propio Pedro Reyes, Pilar Paredes y Luis E. Pérez.

Los músicos Xema Fuertes y Cayo Bellveser, que han tocado con Ciudadano, Alondra Bentley, Travolta, Refree, Maderita y Josh Rouse, son los compositores de la sintonía. La dirección de fotografía corre a cargo de Willy Abad, el montaje lo ejecuta Alfonso Suárez , el sonido está realizado por Juanjo Pavía y la dirección de arte por Jordi Carrasco. Miguel Carbonell ha diseñado el vestuario y el departamento de maquillaje y peluquería lo dirige Kuki Giménez. Los trabajos de motion graphics y diseño los han creado Alfonso Suárez, Rubén Gil, José Villota, Carlos Gálvez y Dani Sanchis.

Fotograma de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

Fotograma de la webserie Pedro Reyes for President. Imagen cortesía de El Hombre Bala Producciones.

Gabi Ochoa: “Ya no se hace periodismo”

Las guerras correctas, de Gabriel Ochoa
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de junio de 2015, a las 20.30h
Charlas coloquio de Jordi Évole (4 de junio) e Hilario Pino (día 5), al término de la representación

Felipe González, presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, fue entrevistado en TVE por Iñaki Gabilondo en enero de 1995. La pregunta en torno al denominado terrorismo de Estado practicado por los GAL contra ETA levantó ampollas: “Organizó, autorizó o toleró usted la guerra sucia del GAL?” Aquello fue cara a cara. De eso hace ya 20 años. Ahora, otro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado a comparecer ante los medios de comunicación a través de un televisor de plasma para evitar preguntas comprometidas.

Chani Martín, Manuel Solo, Luis Callejo y César Tormo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

De izquierda a derecha, Chani Martín, Manolo Solo, Luis Callejo y César Tormo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Gabi Ochoa, que presenta del 4 al 6 de junio en La Rambleta su obra ‘Las guerras correctas’ dramatizando aquella entrevista, establece esa comparación para afirmar: “Actualmente no se hace periodismo”. Y recuerda la frase de George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fue Jordi García Candau, entonces director de Televisión Española, quien propuso a Gabilondo esa entrevista al presidente que, un año después, perdería las elecciones sin duda minado por el asunto de los GAL.

“Gabilondo me contó, en una cita que tuve con él durante dos horas y media,  todo lo relacionado con la gestión de aquella entrevista”, explica Ochoa. Para documentarse, también se reunió con García Candau, pero no ha podido hacer lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz del Gobierno, y el propio Felipe González. “Nunca me han dicho que no, pero tampoco que sí; se limitan a decirme desde el partido que están ocupados”.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

¿Miedo? Gabilondo, según recuerda Ochoa, insistió a la hora de preguntar a González si era “políticamente responsable” de los GAL. Y tanta fue la insistencia del entrevistador, como insistente la negativa del entrevistado. Negativa que todavía pesa en el ánimo de Iñaki Gabilondo. “Él insistió en el tema de los GAL, porque era un asunto candente, y aunque no fuera conocedor de ello Gabilondo dice que insistió para que Felipe González pudiera al menos reconocer su responsabilidad política”. Jamás lo hizo.

‘Las guerras correctas’ es teatro documental del que hace menos de un mes tuvimos otro buen ejemplo con la obra ‘Ruz-Bárcenas’, de Alberto San Juan, en el Teatro Talía de Valencia. “Más que una moda yo diría que, con la crisis económica, hay más conciencia social y el creador tiene que implicarse con esa realidad”, admite Ochoa. Manolo Solo, que en el espectáculo de San Juan interpretaba al juez Ruz, se mete ahora en la piel de González. Luis Callejo es Iñaki Gabilondo, mientras Chani Martín y César Tormo se encarga de dar vida a Rubalcaba y García Candau, respectivamente.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

“La verdad es que pasados 20 años no sé si hemos avanzado en periodismo o retrocedido”, destaca Ochoa. Ruedas de prensa sin preguntas, connivencias entre los grandes medios de comunicación y los emporios empresariales, amén de la transformación orwelliana del periodista en relaciones públicas, confirman la tendencia al sospechoso silencio de un periodismo que, al igual que sucede en lo político, debería ser objeto de una sana mutación.

Con ‘Las guerras correctas’, Gabi Ochoa viene a reclamar cierta vuelta a las esencias periodísticas. “Hay que volver a hacer periodismo de verdad”. Él se limita, mediante una “puesta en escena sobria”, a recrear ese ambiente del periodista pretendiendo arrancarle la verdad a quien la esquiva. Quién sabe si la guerra correcta a la que se refiere Ochoa en su obra, tiene que ver con esa lucha por vencer la resistencia de quien no quiere que algo se publique. “La ficción permite interpretar la realidad, ir más allá de los hechos observables”. Ochoa arroja luz allí donde proliferan las sombras.

Una escena de la obra 'Las guerras selectas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

César Tormo (izquierda) y Luis Callejo en una escena de ‘Las guerras selectas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Salva Torres

Mazurier contra Barberá: Queso, no chorizos

Solo Queso, parada de Bertrand Mazurier
Mercado de Russafa. Valencia

Bertrand Mazurier (París, 1962) regenta desde hace cuatro años Solo Queso, una pequeña y coqueta parada en el mercado de Russafa donde vende quesos sólo españoles y vinos para acompañar sus delicatesen, comprados, prescindiendo de intermediarios, a productores artesanales.

Ahora, Mazurier, que lleva instalado en España desde 1999, ha conseguido cierta celebridad: desairó a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, al negarse a darle la mano y aceptar su propaganda electoral. “Su gestión ha sido buena para sus bolsillos pero mala para los demás. Se gasta para presumir pero las infraestructuras dan pena. Deja un ayuntamiento hiperendeudado y además el PP recorta en sanidad y educación”, asegura.

“Simplemente, no quería hacer el paripé de saludarla”, dice Mazurier, que sólo recuerda una visita de Barberá al mercado de Russafa fuera de periodo electoral. “Las condiciones del mercado dan pena pero parece que no hay dinero para mejorar”. Mientras, la recuperación que vende Mariano Rajoy no se nota en esta parte de Valencia. “Cada vez viene menos gente, aunque yo aguanto porque tengo una clientela fiel que en gran parte viene de fuera del barrio”.

Mazurier dice, en tono jocoso, que está pensando en cambiar el nombre de su establecimiento: “Solo queso, nada de chorizo”. Confiesa ser votante de Compromís, pero niega que su iniciativa haya estado manipulada por ese partido, al que Barberá acusa de reventar, de manera organizada, alguno de sus actos públicos. “Sólo quería manifestar que siento vergüenza de algunos políticos”.

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Voro Maroto

La banda sonora de Podemos

Mitin de Podemos
Pabellón Fuente de San Luis. Valencia
Domingo 25 de enero, 2015

La puesta en escena del mitin de Pablo Iglesias en el pabellón Fuente de San Luis fue apoteósico. Más de 10.000 personas lo aclamaron, entre las que llenaron las gradas y quienes rodearon el escenario a pie de pista. Un clamor que arrancó con el ‘People have the power’ (La gente tiene el poder) de Patti Smith y terminó con ‘Al vent’ de Raimon. En medio, una sola interferencia: la de quien portó una pancarta que decía: “Espero no tener que cantarle Cuervo ingenuo”. Se refería, claro está, a la canción de Javier Krahe, que éste dedicó a Felipe González cuando incumplió su promesa de sacarnos de la OTAN.

Algunos de los jóvenes en el mitin de Podemos, sosteniendo algunas de las letras que conformaban la frase Ahora es el momento.

Algunos de los jóvenes en el mitin de Podemos, sosteniendo algunas de las letras que conformaban la frase Ahora es el momento.

Pablo Iglesias cantó hace bien poco esa canción con Krahe, sustituyendo en la letra a González por los socialistas y la OTAN por Angela Merkel, a la que los socialistas, en la versión de Iglesias, rendían sumisión. Se entiende que el joven que se coló en el mitin de la Fonteta acabara despedido entre gritos de ¡fuera, fuera!, cuando miembros de seguridad lo expulsaron del pabellón. Era la única nota discordante de un mitin que transcurrió en todo momento por senderos de gloria.

Había pancartas de Podemos Russafa, Rocafort, Pobla de Valldigna, Utiel-Requena, Massanassa, Aldaia, Alaquas, Orihuela, Calp, Paterna o Algiròs. Y había muchos globos y camisetas color lila. Una puesta en escena sobria, pero enardecida cuando Pablo Iglesias compareció por uno de los laterales del pabellón aclamado como las estrellas del rock. Los organizadores prefirieron el ‘People have the power’ de Patti Smith que el ‘We are the champions’ de Queen, para calentar el ambiente. Tema éste último quizás reservado para lo que Pablo Iglesias aventuró después: “Tic, tac, tic, tac, comienza la cuenta atrás para Mariano Rajoy”.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, rodeado de la multitud que llenó la Fonteta  de San Luis, al acabar su alocución.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, rodeado de la multitud que llenó la Fonteta de San Luis, al acabar su alocución.

Y como un reloj, el líder de Podemos fue desgranando las tropelías del gobierno de Rajoy, en medio de las interrupciones del clamor popular. “En noviembre de 2014 sólo una de cada tres personas que dejaba el paro lo hacía por haber encontrado un empleo (…) Constructores y mafiosos compran el partido del gobierno para que legislen a su favor (…) Según la Agencia Tributaria, el 76,4% de los asalariados ganan menos de 1.000€ al mes”.

Y de nuevo el tic, tac: “El 70% de los fondos que ha recibido Grecia ha ido a pagar intereses y deuda privada, y el 19% a los bancos. En Grecia esta noche ya se escucha, tic, tac, tic, tac, tic, tac, y queremos que se escuche en España muy pronto también”. E insistió, a ritmo de metrónomo, que romper España era “vender la soberanía a la troika”, entregársela “a constructores, a mafiosos y a corruptos”. Por lo que tocaba darle cuerda a ese otro reloj que empuñaba con pasión el líder de Podemos: “A la corrupción le decimos: tic, tac, tic, tac, tic, tac”.

Iñigo Errejón, con gafas, abriéndose paso detrás de un tapado Pablo Iglesias, en el mitin de Valencia.

Iñigo Errejón, con gafas, abriéndose paso detrás de un tapado Pablo Iglesias, en el mitin de Valencia.

El reloj que anunciaba el esperado cambio de política en España (“a veces David le puede ganar a Goliat”), dejó paso al emotivo, incluso sensiblero recurso de leer la carta de una niña, Nerea, de Ribarroja, en la que, entre otras cosas, daba las gracias a Pablo Iglesias “por devolver la ilusión a mis padres”. Si no fuera por lo enardecido del mitin, más de uno recordaría aquella niña de Rajoy, sin duda más ficticia que la real Nerea, pero igualmente utilizada para tocar corazones que deberían, pum, pum, pum, pum, regirse por razones menos tiernas y con más sustancia.

‘Al vent’ de Raimon puso el colofón musical de un mitin continuamente interrumpido por gritos de “Sí-se-puede” o “Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid”, en referencia a la movilización programada para el próximo día 31. Porque como dijo Iñigo Errejón, que antecedió a Iglesias en el escenario de La Fonteta: “En España va a haber un cambio y lo va a protagonizar la gente, no Podemos”. Y la gente que abarrotó el pabellón municipal se fue pensando, como rezaba en una pancarta, que ¡És l’hora de la gent! Lástima que entre esa gente no hubiera ninguna alusión a los científicos ni a los artistas cuyo talento se desperdicia por anemia del I+D+i y el lamentable IVA cultural. Ciencia y cultura que Podemos descuidó en el mitin de Valencia. Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, durante el mitin en el pabellón Fuente de San Luis en Valencia. Europa Press.

Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, durante el mitin en el pabellón Fuente de San Luis en Valencia. Europa Press.

Salva Torres

Joaquín Leguina en los Desayunos Makma

Desayunos Makma
Joaquín Leguina
C / Virués, 6 (esquina calle Barcas). Valencia
Jueves 20 de febrero, a las 11.00h

Desayunos Makma, tras arrancar el pasado día 6 de febrero con los valencianos nominados a los Goya, Álex Montoya y Adriana Navarro, prosigue con su serie de entrevistas en Lotelito de Valencia, en esta ocasión con el que fuera primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina.

Autor de ensayos y novelas, Leguina viene a Valencia para presentar su último libro ‘Historia de un despropósito’, cuyo subtítulo ya anticipa el blanco de sus críticas: ‘Zapatero, el gran organizador de derrotas’. Publicado en Editorial Temas de Hoy, el ex secretario general de la Federación Socialista Madrileña repasa los años de Zapatero como presidente del gobierno, radiografiando, no sólo su figura, sino el legado que dejó como consecuencia de sus ambiguas políticas.

El equipo directivo de Makma, compuesto por José Luis Pérez Pont, Vicente Chambó y Salva Torres, entrevista a Joaquín Leguina este jueves a las 11.00 horas en Lotelito, para desmenuzar el contenido de esa ‘Historia de un despropósito’.

Desayunos Makma

Desayunos Makma

El sexo mandamiento de Pepe Yagües

Galería Alba Cabrera
Pepe Yagües
Hasta el 16 de marzo
Valencia
C/ Félix Pizcueta, 20

No cometerás actos impuros. Ese sexto mandamiento católico es el que Pepe Yagües (Murcia, 1968) se salta a la torera en su exposición La voz del deseo que hasta el 16 de marzo acoge la galería Alba Cabrera. Más que una voz, lo que Yagües hace es gritar a los cuatro vientos la importancia de la sexualidad en nuestra civilización. A diferencia de los animales, que tienen sus periodos de celo, los seres humanos, quizás para compensar la represión sexual que figura en la base de toda cultura, nos mantenemos en celo permanente a base de erotizarlo todo. Es la manera que tenemos de transformar la violencia o pulsión sexual en acto creativo.
De ahí que Pepe Yagües tenga como principal objetivo de su trabajo el disfrute o placer carnal: su sexo mandamiento. Y lo hace desde dos vertientes: una, lúdico festiva, y la otra, sarcástico mordaz. Ambas atravesadas por el hilo conductor de la violencia. Porque si violento es el acto sexual (reducido en los programas educativos a simple fisiología o comunicación de fluidos), no menos agresivas son las relaciones que se dirimen en el terreno político (diversas ideologías enfrentadas entre sí). Pepe Yagües lo que hace es alzar su voz para que todo ese deseo, más bien pulsión, se manifieste sin tapujos.
Y, al hacerlo, consigue a su vez dos cosas: liberar lo que a todas luces nos constituye (la sexualidad reproductiva y recreativa), y trasgredir el orden (incorrección política) como catarsis diríamos carnavalesca. Para lo primero utiliza dibujos, esculturas e instalaciones que bien pudieran resumirse con el título de una de sus obras: Todos los caminos conducen a Gomorra. A base de maderas, metacrilatos, nogalinas, esmaltes e incluso varillas de paraguas, Yagües construye un universo casi totémico regentado por la sexualidad. Una sexualidad que, lejos de excluir la fornicación pura y dura, la subraya con encuentros pletóricos y cuerpos entregados al goce. Un camino chispeante merced al humor que aportan los títulos de las obras: Tro-pezón (se lo pueden imaginar), o Pensando con la cabeza (no precisamente la de pensar, sino la otra más genital).
Para lo segundo, esa trasgresión del orden, se sirve de políticos en activo, en activísima posición social. Por su obra les conoceréis o reconoceréis: el Rey Juan Carlos, Mariano Rajoy, Ana Botella, Artur Mas, Carlos Fabra o Angela Merkel. Todos ellos dando rienda suelta a su promiscuidad sexual, nacional o simplemente depredadora. En algunas de estas piezas, basta tirar de un hilo para que se establezcan las más diversas y grotescas copulaciones. Aquí sí que Yagües parece referirse al sexto mandamiento para denunciar ciertos actos impuros. Y lo hace, una vez más, inyectando de humor lo que seminalmente produciría cierta mala leche.
La galería Alba Cabrera ha preferido guardar en su armario algunas de las más hilarantes escenas de promiscuidad política. Es el decoro que Pepe Yagües violenta alzando La voz del deseo que atraviesa la treintena de obras expuesta. Un deseo carnalmente sexual y políticamente incorrecto que conviene no pasar por alto, dada su intensa carga creativa y su no menos gratificante descarga adrenalítica.
Salva Torres