Los deseos amargos de ‘Tío Vania’

Tío Vania, de Anton Chéjov, dirigido por Jerónimo Cornelles
Jueves 13 y viernes 14 de octubre de 2016
Peer Gynt. El Gran Monarca, de Henrik Ibsen, dirigido por Jorge Eines
Sábado 15 y domingo 16 de octubre
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia

Una de las señas de la programación de Sala Russafa es la reivindicación del teatro clásico, incluyendo acercamientos novedosos, que permiten descubrir cómo historias y personajes escritos en otros siglos pueden encajar perfectamente en el actual porque hablan de las emociones humanas, algo tan genuino que no entiende de calendarios.

Escena de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esta semana, el centro cultural concluye su ciclo ‘Alcem el teló’, con el que ha arrancado su actividad esta temporada y que funciona como una declaración de intenciones y una muestra de la programación que podrá verse hasta junio de 2017. Ahora es el turno de la revisión del teatro clásico de la mano de destacadas compañías del ámbito nacional y valenciano. El 13 y 14 de octubre, Sala Russafa programa la versión de ‘Tío Vania’ de la compañía valenciana Bramant Teatre una tragicomedia sobre la búsqueda de la felicidad. Chéjov escribió en 1899 esta historia de una familia rural acomodada, aunque venida a menos, que se cuestiona su planteamiento vital y el letargo en el que anda sumida a raíz de la visita del cuñado del anciano Vania con su nueva mujer.

Jerónimo Cornelles adapta, actualiza y dirige este clásico que interpreta junto a Rafa Alarcón, María Minaya, Ernesto Pastor, María Poquet, Teresa Soria y Laura Valero. Una amarga pero emocionante comedia que forma parte de la trilogía de la compañía valenciana sobre el teatro naturalista.

Cartel de Peer Gynt. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de Peer Gynt. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Otro acercamiento distinto a los clásicos llega de la mano de la formación madrileña Tejido Abierto Teatro, que el 15 y 16 de octubre estrena en Valencia una versión de una de las obras más populares del dramaturgo y poeta Henrik Ibsen: ‘Peer Gynt. El gran Monarca’.

El reputado Jorge Eines, teórico teatral y director de más de 40 espectáculos en España, Argentina, Colombia, Estados Unidos e Israel, aporta su personal sello a la adaptación y dirección de esta fábula. Un retrato de los anhelos y ciclos vitales del ser humano a través de Peer Gynt, un seductor personaje que en esta nueva versión va encontrándose con referentes tan variados como El Quijote, Marilyn, la entrega de Los Óscar, Los Fiordos o la Meseta Castellana en una trama genial, llena de deliciosa incoherencia.

Juan Díaz encabeza el elenco del espectáculo que incluye a Agus López, Carmen Vals, Daniel Méndez, Danai Querol, Carlos Enri, Beatriz Melgares y Belén Lázaro. Una puesta en escena totalmente actualizada, con música en directo y una arriesgada estética, caracterizan el novedoso acercamiento a este clásico del S.XIX, totalmente vigente en nuestros días.

Escena de Tío Vania.

Escena de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los ‘Miedos’ de Russafa Escènica

Russafa Escènica
Festival de Artes Escénicas de Valencia
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El festival de artes escénicas de Valencia, Russafa Escènica, acaba de hacer pública la programación de su sexta edición, que se desarrollará entre el 15 y el 25 de septiembre en el barrio de Ruzafa y que llevará como lema conductor de todas sus propuestas ‘Miedos’.

En total son veintitrés las piezas escénicas que componen su programación, una cifra que ha ido menguando en las dos últimas ediciones. Según Jerónimo Cornelles, director artístico del festival, esto se debe a que “la singularidad de Russafa Escènica es, precisamente, la posibilidad de poder verlo todo por la duración de las propuestas y por lo reducido de sus precios. No queremos hacer una programación inabarcable y que el público se quede con la sensación de haberse perdido algo”.

Así, el cartel queda dividido en quince Viveros (espectáculos de 25 minutos de duración en espacios privados para un aforo de entre 25 y 35 espectadores), siete Bosques (piezas de una hora de duración aproximadamente en espacios privados con una aforo de entre 40 y 90 personas) y el Invernadero (producción propia del festival surgida tras un taller de creación e investigación con alumnos de escuelas de interpretación valencianas).

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados la compañía que participa en Russafa Escènica.

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados, compañía que participa en Russafa Escènica 2016.

Un cambio destacable respecto a ediciones anteriores es la cantidad de propuestas que ha recibido la organización del festival de compañías nacionales e internacionales residentes fuera de la Comunidad Valenciana con lo que, por primera vez, la programación incluirá una compañía madrileña, Viviseccionados –que participaron en 2015 en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro-  y una mallorquina, Christina Gavel i En Blanch, cuyo trabajo presentarán en el Edinburgh International Festival. Cornelles muestra su satisfacción por lo que supone “un importante avance para el festival, en términos de expansión y de calidad. Es emocionante ver cómo compañías de otras ciudades conocen el festival, quieren participar en él y experimentar con la forma de trabajar aquí”.

En cuanto a los formatos, repiten teatro textual, danza, títeres, performance, circo y música en directo, entre otros, y se incorporan propuestas adaptadas para personas con discapacidad visual como una de las grandes novedades. En términos generales, se ha apostado por un importante número de propuestas en valenciano y se ha abierto la programación a la incorporación del inglés.

Halloween Party, de Triangle Teatre. Russafa Escènica 2016

Halloween Party, de Triangle Teatre, en Russafa Escènica 2016

Por otra parte, los espacios de representación tanto de Viveros como Bosques se seguirán realizando en espacios no convencionales y privados del barrio como talleres, galerías, un estudio de coworking, un centro de educación infantil, una floristería, etc. Y, como sorpresa de esta edición, uno de los Bosques, Halloween Party de Triangle Teatre se desarrollará en el patio del Colegio Público de la calle Puerto Rico en Ruzafa.

Entre los nombres de los profesionales más destacados se encuentran Alejandro Tortajada acompañado por actores de la talla de Laura Sanchis y Pau Gregori; José Zamit, director artístico de la Sala Ultramar; la compañía Els Indecents con un Bosque escrito y dirigido por Isabel Martí i Miquel Viñoles; Toni Aparisi, recientemente galardonado en los premios Max por Pinoxxio, como coreógrafo -junto a Elena Zavala- y Sergio Villanueva, director del largometraje Los comensales, film ganador del premio del público de la sección Zonazine en el último Festival de Cine de Málaga.

Como ya desveló el festival hace unos días, el proyecto Invernadero, se pone en marcha por cuarta vez consecutiva dentro del marco del festival y va destinado a los alumnos de interpretación en cualquiera de las escuelas y academias oficiales de arte dramático de la ciudad de Valencia y a los que finalicen próximamente cursos de formación no reglados en interpretación.

Cartel de 'Los hijos de Verónica', de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

Cartel de ‘Hijos de Verónica’, de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

En esta ocasión es el propio Jerónimo Cornelles quien dirigirá esta propuesta colaborativa con el espectáculo Hijos de Verónica [generación del miedo] secuela de la obra Construyendo a Verónica, estrenado en 2006 dentro del marco del Festival VEO, al que se le adjudica la co-producción junto a la compañía valenciana Bramant Teatre y que fue nominado a los Premios Max 2007 en la categoría de Mejor Espectáculo Nacional.

Los textos los firman Paula Llorens, Mafalda Bellido Monterde, Iaia Cardenas, Amparo Vayá, Anna Albadalejo y Guadalupe Sáez. Las actrices que participarán junto a los estudiantes seleccionados son María Poquet, Laura Useleti y María Minaya y, como coach vocal, colaborará María José Peris. Por su parte, María José Mora será, un año más, la responsable de la coordinación del Invernadero. Un elenco de mujeres que, junto a Cornelles, se han unido para dar vida a un proyecto singular y pionero en la Comunidad Valenciana.

Así, la programación del festival queda cerrada a falta de desvelar las actividades paralelas, el otro pilar del festival de teatro de las artes escénicas de otoño Russafa Escènica.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

 

El Tío Vania de Jerónimo Cornelles

Tío Vania, de Antón Chéjov, en versión y dirección de Jerónimo Cornelles
Intérpretes: Jerónimo Cornelles, María Poquet, Rafa Alarcón, Ernesto Pastor, Isabel Requena, Laura Valero y María Minaya
Preestreno en el TAC de Catarroja
Avda. Excelentisima Diputació, 16. Catarroja (Valencia)
Sábado 30 de mayo de 2015, a las 20.00h
Estreno en el Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 3 de junio de 2015, a las 20.30h
Hasta el 7 de junio, 2015

‘Tío Vania’, de Antón Chéjov, es una de las obras cumbres de la literatura dramática del siglo XIX. Chéjov refleja en la obra el apocalipsis interior de un puñado de destinos humanos, la manera peculiar en la que el tiempo se instala en su interior, y cómo el tedioso transcurrir de los días derrumba sus esperanzas.

Imagen del cartel de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Cortesía de Bramant Teatre.

Imagen del cartel de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Cortesía de Bramant Teatre.

Bramant Teatre presenta, con esta revisión actual y contemporánea de ‘Tio Vania’, una propuesta donde se verá cómo Vania y su familia, rural y aristocrática venida a menos, se replanteará su vida ante la visita de su cuñado y la nueva mujer de este; un rayo de luz que les hará despertar del letargo en el que se hallan instalados.

Una propuesta tragicómica, llena de luces y sombras, que tomando como tema central el deterioro de la vida, la resignación, y la “inmovilidad” de algunas personas por decisión propia consciente o inconsciente, sirve de espejo a un espectador que puede llegar a reconocerse ante lo que está viendo.

Imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de 'Tío Vania', de Jerónimo Cornelles.

Imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de ‘Tío Vania’, de Jerónimo Cornelles.

Una amarga comedia, que demuestra que hay textos que por muchos años que tengan nunca dejan de ser de vigente actualidad, donde conoceremos a un grupo de personajes que en lugar de ir, o al menos intentarlo, hasta las estrellas, prefieren lamentarse sentados desde el sofá bebiendo vodka de lo lejos que éstas se encuentran y lo difícil que sería levantarse para llegar hasta ellas.

Jerónimo Cornelles actualiza esta amarga comedia clásica de Chéjov, que retrata la decadencia de una familia venida a menos, donde siete personajes, llenos de pasiones cruzadas, serán conscientes ante el “despertar” del tío Vania, que además de soñar otra vida donde ser felices, quizás deberían dejar de actuar como muertos en vida en esta.

Una emotiva y divertida propuesta que sirve de espejo para reflejar nuestras contradicciones ante la eterna búsqueda de la felicidad. Un clásico de todos los tiempos.

Jerónimo Cornelles en una imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de la obra 'Tío Vania'.

Jerónimo Cornelles en una imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de la obra ‘Tío Vania’.

El padre: el fin del patriarcado

El padre, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama
Dirección: Juan Prado
Sala Russafa
C/ Dènia, 55. Valencia

Los conflictos entre padres y madres a la hora de educar a los hijos, el principio del fin del patriarcado, la envidia del hombre ante el vínculo visceral que se establece entre la mujer y sus hijos. Son algunas de las cuestiones esenciales que plantea ‘El Padre’. Una adaptación del clásico de August Strindberg, dirigida por Juan Prado, que se estrenó este pasado fin de semana en la Sala Russafa a cargo de la nueva compañía valenciana Atelier del Drama integrada por María Minaya, Begoña Navarro, Andrés Simarro, Vicente Soriano, Isabel Torrijo, Amparo Iserte y Carlos Bañuls.

«Es un doble estreno, el de la compañía y el de la pieza, por eso decidimos trabajar sobre un texto de Strindberg, ya que es el mejor entrenamiento”, dice Prado, protagonista de la obra. “Sus personajes ofrecen tal riqueza que son un sueño para cualquier actor».

Hay muchos motivos para disfrutar de este gran dramaturgo capaz de trazar “un retrato profundo y clarividente de nuestras almas escindidas, incapaces de conocernos a nosotros mismos y mucho menos a la  persona con la que compartimos la  vida”, dice Prado. “Strindberg tiene la habilidad de formular tantas preguntas, que seguro que alguna va a hacer pensar al espectador”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Padre ‘versus’ madre

La trama se sitúa en 1880, en Suecia, donde un capitán de caballería y científico de prestigio se enfrenta a su mujer por un desacuerdo en la forma de educar a la hija de ambos. Una disputa que derivará en una dura y tensa batalla entre sexos. Insistiendo en la autoridad que le otorga su condición de padre, el capitán topará con la firme oposición de su esposa, convencida de la precaria salud mental de éste y dispuesta a utilizar cualquier arma para evitar que lleve a cabo sus planes.

“La obra reflexiona sobre la envidia del hombre ante el vínculo natural de una madre con un hijo, del que se siente excluido y es incapaz de comprender”, comenta Prado. “La mujer sólo por el hecho de ser madre ya es creadora, el hombre, en cambio, ha necesitado crear civilizaciones para sentirse creativo. Este cuento de Strindberg es su personal visión de cómo los cambios que empezaron en su época llegarían a transformar la sociedad occidental, la caída del patriarcado. También nos advierte de que si las mujeres se aferran al poder como los hombres, el resultado será más de lo mismo, en una constante rueda de lucha por el poder”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Según Prado, este texto marca el nacimiento del drama moderno y anuncia, hace un siglo, un colapso del patriarcado que está hoy de plena vigencia. «Nunca antes se había hablado sobre este tema de manera tan clara y profunda. Strindberg llega a plantear qué es lo que nos hace realmente hombres y mujeres, madres y padres. Además, siembra la duda de si alguna vez podremos llegar a conocer al otro y a nosotros mismos».

Veinte años de experiencia

Prado ha desarrollado durante dos décadas su carrera en Madrid. Ha trabajado en proyectos cinematográficos, la televisión y en la Compañía de Teatro Español. Ha ejercido como ayudante de dirección en numerosos montajes del Centro Dramático Nacional y ha impartido cursos de interpretación. Además, ha dirigido ocho montajes, el último una adaptación para la compañía cántabra Suma Teatro del texto de Arthur Miller, ‘Panorama desde el puente’.  Hace unos meses por circunstancias personales, Prado regresó a Valencia y decidió mantenerse en activo, impulsando esta nueva compañía que inicia su andadura.

El estreno en Sala Russafa es el primer paso de un proceso que continúa. «Vamos a seguir trabajando, profundizando en los personajes y mensajes de ‘El Padre’ porque, mientras el montaje esté activo, el teatro no deja de evolucionar y crecer.  Esperamos llevarla a Madrid y toda España, pero vamos paso a paso”, concluye Prado.

El padre. Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

«Quiero que el público sienta a Nora»

Casa de muñecas, de Henrik Ibsen, bajo la dirección de Ximo Flores
Versión y adaptación: Jerónimo Cornelles y Ximo Flores
Intérpretes: Rebeca Valls, Jerónimo Cornelles, Teresa Crespo, Albert Forner, Miquel Mars y María Minaya
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Estreno: Viernes 18 de octubre, a las 20.30h
Hasta el 10 de noviembre

Un café cerca del Teatro Rialto nos acompaña a la valenciana Rebeca Valls y a mí cuando hablamos  de su último trabajo. Tras una temporada encima de las tablas madrileñas, la actriz vuelve a su tierra natal para interpretar uno de los papeles más importantes de su carrera, o al menos eso afirma ella. Rebeca Valls dará vida a Nora Helmer, protagonista de la obra teatral Casa de muñecas escrita por el dramaturgo Henrik Ibsen, que cambió el teatro y su contenido. El trabajo más famoso y reconocido de Ibsen es precisamente éste que desde un primer momento negó que fuese feminista, a pesar de que muchos críticos lo considerasen así, algo que vuelve a recalcar Rebeca Valls, que afirma sentirse orgullosa de interpretar a este personaje y que para ella ha sido todo un reto.

Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de Muñecas

Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de Muñecas. Foto: Laura Alfaro

¿Qué significa para ti interpretar a Nora Helmer, uno de los iconos del teatro?

Hay un paralelismo entre Nora y yo. El secreto de Nora es su miedo y su orgullo para ella misma y es casi lo mismo que sentí yo cuando me ofrecieron el papel. Por un lado es la oportunidad de mi vida, porque es una suerte que a una actriz de mi edad le den este personaje y, a la vez, está el miedo porque hay que hacerlo bien y meterse en el mundo de Nora y en el de los Helmer.

¿Cuál es el mundo de los Helmer?

Me refiero al mundo de Henrik Ibsen, aunque no es el mismo que hemos planteado nosotros que lo hacemos desde la actualidad. El papel de la mujer en la sociedad de aquel entonces es muy diferente al que vivimos ahora. En ese momento la frase: “Torvaldo, siéntate aquí, tenemos que hablar”, fue una revolución. La gente se levantó del teatro, se paró la función porque que una mujer se plantara a su marido y le dijese eso, no se concebía.  Ahora esto ya no es así, pero sí que es verdad que no está del todo normalizado. Sigue existiendo violencia de género, desigualdad en el trabajo, en algunas familias e incluso en nosotras mismas está instaurado por educación. El director de nuestra obra se ha centrado más en la lucha por esos roles que siguen existiendo, incluso en el masculino, que para algunos hombres también es difícil de asumir.

Entonces se plantea que la igualdad es buena tanto para los hombres como para las mujeres.

Nosotros hablamos del individuo y no le ponemos sexo. Es ir hacia la libertad del ser humano, sin ser hombre o mujer, y completamente fuera de los roles que marca la sociedad.

El no estar obligado a tener un rol sino crearte el tuyo propio.

Exacto. Muchas veces se nos instaura uno, el cual asumimos, y construimos nuestro mundo en base a ese rol. Nosotros intentamos romper con todo esto y lo que hacemos es llevarlo hacia la espiritualidad y la pureza, porque a partir de ello nos enfrentaremos a un mundo sin tener prejuicios y podremos tener otras visiones que no sean las que nos marcan los demás.

El interpretar una obra con tanto trasfondo, ¿qué te ha aportado como actriz y como persona?

Si no me involucrase en Nora a nivel personal no valdría de nada y esta es la lucha que tengo que hacer cada segundo en el escenario. A pesar de que me meta en el mundo de Nora desde el principio, también tengo que ver lo que pienso yo para que mi personaje pueda liberarse de su rol y llegar al público.

¿Cómo definirías a Nora Helmer?

Tiene ingenuidad e inocencia pero también cosas vanidosas, a veces dice lo primero que se le viene a la cabeza porque no tiene algunos filtros por no pensar por sí misma y los que tiene se los han impuesto. Desde que ella oculta una cosa aprende a mentir y no le da importancia. Al hacerlo se oculta parte de lo que ella es en realidad y en el final se enfrenta a esa verdad. Es una mezcla rara y difícil pero muy rica porque tienes muchos matices. Por otra parte, el viaje que vive Nora a lo largo de la obra es radical porque empieza en un punto y termina en otro completamente diferente y el motivo de ese trayecto es el amor, sin él no tendría sentido. Lo bueno de Nora es que todo pasa en presente y en el escenario y no tienes que inventarte absolutamente nada.

Imagen de la obra 'Casa de muñecas', dirigida por Ximo Flores. Imagen cortesía de Teatro Rialto

Imagen de la obra ‘Casa de muñecas’, dirigida por Ximo Flores. Imagen cortesía de Teatro Rialto

¿Qué diferencia hay entre la Nora del siglo XIX y la del XXI?

Una de las partes es que no hay nadie bueno ni malo. Todos son víctimas y tienen un rol contra el que tienen que luchar desde la individualidad. En un principio no hay mucha diferencia porque la Nora nuestra también está encerrada en esa casa de muñecas, no es una Nora moderna que mire Internet ni el móvil. Ella hace y piensa lo que le dicen y actúa como una muñeca, dando placer, haciendo reír y teniendo un protocolo. Tiene que mostrar siempre felicidad y, por otro lado, no tiene ningún valor porque no ha hecho nada por sí misma. Por eso su secreto es a la vez su orgullo, porque es la primera vez que hizo algo sola, pero es algo que no puede contar.

Es fácil sentirse identificada con este personaje, ¿no?

Es muy fácil. Nora tiene un punto más espiritual o supersticioso y más fe que yo, por ejemplo, pero todas nos hemos visto en el rol de esposa y madre, porque casi va unido, pero no debería ser así, deberíamos sentirnos seres humanos. Deberíamos ser lo que queramos y no lo que nos impongan.

¿Cuál es la evolución que veremos de Nora?

La evolución ocurre en tan sólo tres días y en este tiempo ella es capaz de cambiar mucho. Esta es otra complicación que se añade y que realmente es un reto. El espectador vive el vía crucis con Nora. La transformación, la angustia y el miedo; el enfrentarse con uno mismo que es de lo que habla Ibsen. Este cambio llega en un momento que es necesario, porque la angustia casi es insoportable y es, o cortar esto, o suicidarte: hay dos caminos posibles y decide vivir marchándose. Me gustaría dar en esa última escena algo realmente auténtico, que cualquier mujer pueda sentir las palabras que está sintiendo Nora y las pudiera decir.

A mí la obra, en un principio, me recuerda un poco a Shirley Valentine, una mujer que vive en un rol y decide liberarse.

Puede haber semejanzas, pero la diferencia es el secreto inconfesable de Nora que es enfrentarse a sí misma. El modo de transcurrir y el motor va a ser diferente.

¿Qué opinaría Nora del asalto de las feministas que hubo en el Congreso de los Diputados hace unos días?

Es tan difícil eso. En el punto en el que acaba la obra, ella va a empezar a aprender por sí misma y se va a liberar de lo que tenía para no juzgar y no tener filtros. Esa pregunta se la tendrías que hacer a Nora tiempo después, porque al principio de la obra ella está, seguramente, en contra del aborto. Al final de la obra ella se enfrenta a sí misma y se va dándole igual la sociedad y eso es muy valiente.

¿Cómo crees que revolucionó Henrik Ibsen el teatro?

Ibsen a partir de Los pilares de la sociedad, que es una obra que escribió antes de Casa de muñecas, cambió el modo de escritura y modificó el teatro de cinco actos a tres. Transformó el modo de escribir, las historias que contaba no hablaban de héroes clásicos sino que empezó a mirar desde la introspección, lo que tenía delante y darle opinión a eso que veía. Ibsen decía que un espíritu de rebeldía verdadero es aquel que busca la felicidad en esta vida. Por eso creo que debíamos cambiar a la hora de interpretar esta obra, porque si Ibsen quería que fueran los problemas de aquí y del ahora, debíamos mostrarlos en el escenario. Por ello tengo que unirme tanto a Nora y pensar en lo que siento con respecto a lo que estamos hablando y sobre qué quiero luchar y cambiar.

Cartel anunciador de la obra 'Casa de muñecas', dirigida por Ximo Flores y protagonizada por Rebeca Valls. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Cartel anunciador de la obra ‘Casa de muñecas’, dirigida por Ximo Flores y protagonizada por Rebeca Valls. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

¿Cómo es volver a actuar en tu tierra después de estar trabajando tanto tiempo en Madrid?

A mí me encanta volver aquí y me gustaría que se hicieran más cosas. Creo que se están esforzando para que sobreviva aquí el teatro. Si se fomentase, Valencia podría ser muy rica culturalmente. Para que la gente vaya más al teatro hay que darle más importancia, tanta como a la educación, aunque se debería dar más, como se hace en Francia o en otros países europeos. Si desde arriba no se le da esa importancia, nosotros también le iremos dando menos.

Has trabajado en muchas obras de teatro en Madrid, ¿qué diferencia ves de Madrid a Valencia con respecto al público?

En Madrid todo el mundo va a al teatro y aquí no hay placer ni ganas por ver cosas diferentes. No hablo sólo de teatro comercial, hablo de todo tipo como El Matadero, Microteatro, El Teatro Español… que siempre están llenos. Como actriz me encantaría hacer más teatro, pero como espectador creo que también gusta ver la sala llena y compartir ese viaje, de ver al actor en directo y disfrutar.

La actriz Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de muñecas.

La actriz Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de muñecas. Foto: Laura Alfaro

Laura Alfaro