Keke Vilabelda gana el XIX Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel

XIX Premio Nacional de Pintura
Fundación Mainel

El pintor valenciano Keke Vilabelda ha sido galardonado con el XIX Premio Nacional de Pintura convocado por la Fundación Mainel en colaboración con Galeria9, por el jurado formado Román de la Calle, Manuel Martínez Torán, Amparo Puig, Horacio Silva, Alicia Ventura y Jorge Sebastián.

Además de la obra ganadora, se han concedido diez menciones de honor a los artistas Diego Benéitez, Emilio Cárdenas, Juan Gil Segovia, María González Garrigues, Di+La Group (Diana Lozano y Álvaro Jaén), Almudena Millán, Natalia Ocerin, Juan Carlos Rosa Casasola, Alejandra de la Torre e Ira Torres.

La obra ‘Night Flow’ de Vilabelda podrá contemplarse junto al resto de obras seleccionadas en la exposición que se inaugurará el jueves 23 de junio a las 20 horas en la sede de la Fundación Mainel, y que permanecerá abierta al público hasta el 8 de julio de 2016, en horario de lunes a viernes 10 a 14h y de 16.30 a 20h.

Night Flow de Keke Vilabelda. Imagen cortesía Fundación Mainel.

Night Flow de Keke Vilabelda. Imagen cortesía Fundación Mainel.

Keke Vilabelda (Valencia, 1986) es licenciado en Bellas Artes por la Universitat de Politécnica de València. Completó sus estudios con un Master en Bellas Artes en la prestigiosa Universidad Central Saint Martins de Londres. Desde entonces ha expuesto su obra, tanto individual como colectivamente, en más de 10 países. Pese a su juventud, destacan en su currículum reconocimientos como el Saatchi New Sensations de Victoria House, la ayuda INJUVE a la creación joven o la Beca a la investigación pictórica de BMW. Además, Vilabelda ya había sido seleccionado por el jurado del Premio de Pintura Fundación Mainel como mención de honor en anteriores ediciones.

Con el Premio Nacional de Pintura para artistas menores de 35 años, la Fundación ha ido desarrollando una de sus líneas principales: el patrocinio y estímulo del arte más joven, contribuyendo a encauzar el talento de los creadores en esa difícil etapa de transición entre sus estudios y la profesionalización en el mercado.

Martínez-Medina: el placer de asomarse al interior

Diseñando una vida. José Martínez-Medina
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 30 de marzo

Alguien le llamó el Le Corbusier de los barcos. Porque además de diseñador, interiorista y coleccionista de obras de arte, José Martínez-Medina (1919-2006) fue igualmente un adelantado a su tiempo en lo que se refiere al interiorismo de barcos, siendo pionero en una faceta por la que se distinguió entre los años 50 y 80 del pasado siglo. El Centro del Carmen acoge un amplio muestrario de su trabajo, en lo que viene a ser un homenaje al empresario que transformó el mobiliario en obra de arte. Algunas de sus sillas son todavía hoy objeto de admiración y referencia obligada para todo aquel que se introduce en el mundo del diseño.

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Martínez-Medina, siguiendo esa estela de Le Corbusier, hizo lo que el maestro suizo pregonaba: “La arquitectura debe acercarse a la ingeniería sin renunciar a la emoción”. Dicho y hecho. Como recordó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, Martínez-Medina fue un “hombre culto”, que estudió Bellas Artes, estableció contacto con los mejores diseñadores extranjeros y “se metió en cosas que nadie lo hacía”, como el referido interiorismo de barcos. Y lo hizo aunando precisamente los avances tecnológicos, cuyo desarrollo favoreció en su actividad empresarial, con la gran pasión que ponía en cada uno de sus trabajos. Ingeniería y emoción.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Tanto es así, que a su más conocida faceta como empresario del sector mobiliario, se le unió esa otra menos conocida, pero sin duda reveladora de su espíritu creativo. Aprovechó las blancas paredes de su tienda, para improvisar la que sería una de las primeras galerías de arte en Valencia. Año 1961. Allí expusieron, “todos los sábados y sin ánimo de lucro” (Garín dixit), artistas entonces primerizos y actualmente reconocidos, como Andreu Alfaro, Manolo Valdés, Yturralde o Anzo, entre otros, algunas de cuyas obras forman parte de la exposición homenaje.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Diseñando una vida reúne en el Centro del Carmen una selección de esa obra pictórica que Martínez-Medina fue comprando en plan mecenas, junto a sillas, butacas, mesas, lámparas o escritorios de su larga actividad empresarial dentro del sector mobiliario. Como señala Manuel Martínez Torán, comisario de la exposición, en la muestra “se puede apreciar toda la evolución que han tenido sus diseños desde mediados de los años 30 hasta principios de siglo”, llegando “incluso a ser reeditados en los últimos años, pudiéndolo considerar uno de los modelos que identifican más nuestro diseño mediterráneo y español”.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

La silla Cáceres, las butacas Japan o Lady, el sofá Duna, la mesa Paul McCobb, tallas colgantes, maderas, tapizados o engranajes, forman parte de una exposición que se completa con vitrinas, imágenes y maquetas, configuradoras de esa vida que José Martínez-Medina diseñó con fervor artístico e industrial. “Hace falta vocación de querer producir y querer vender algo”, reza en una de las paredes de la exposición. Teresa Alapont, también en labores de comisaria, subrayó el “valor añadido” que siempre han llevado asociado los muebles de Martínez-Medina, en tanto “sello de identidad de quien lo posee”.

Su hermano José Miguel, que dijo estar descubriendo cosas que no había visto, señaló esa mezcla de labor industrial y creatividad artística del homenajeado. “Valoraba la belleza y los pequeños detalles de las cosas”, apelando a esa visión emprendedora de Martínez-Medina como crucial para fomentar la industria valenciana. Diseñando una vida es una reflexión acerca de ese carácter inquieto, artesanal y tremendamente enriquecedor del empresario que, lejos de especular con su trabajo, produce bienes tangibles y perecederos. El Le Corbusier de barcos, de seguir con vida, ya estaría surcando la calle en busca de nuevas ideas.

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen

Salva Torres