Artistas a través del objetivo de Martí Gasull

‘Retratos de artistas’, de Martí Gasull Avellán
el quadern robat
Còrsega 267, Barcelona
Del 25 de octubre de 2016 al 30 de enero de 2017

La exposición ‘Retratos de artistas’, de Martí Gasull Avellán, consta de 29 retratos y un autorretrato realizados entre los años 1965 y 2016. Una buena parte pertenece al conjunto de más de 4.000 negativos que Martí Gasull cedió el MACBA, en calidad de depósito.

Como escribe Bernat Gasull i Roig en el prólogo del catálogo de la exposición que ha tenido lugar entre los meses de mayo y septiembre de 2016 en el Museo de Montserrat: “Son fotos de artistas que mi padre ha tratado o conocido, con quienes incluso ha establecido una amistad firme y estrecha. Como él mismo dice, surgen del vicio de fotógrafo. A veces son fruto de un imprevisto: Un día me llama Guinovart y me dice: Martí, estoy en Barcelona y me han pedido una foto. ¿Puedo venir a tu estudio y en un minuto me haces una?. Claro que sí, le contesto. Resultado: tres horas jugando a hacer fotos. Por ello, más allá del gesto y el espíritu del artista, las imágenes muestran una disimulada admiración, amistad y afecto mutuos”.

Retrato de Jope-Mª Subirachs, de Martí Gasull, perteneciente a  la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

Retrato de Jope-Mª Subirachs, de Martí Gasull, perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

La mayoría de las fotografías están hechas con Hasselblad, pero también con Nikon y Linhof 9×12, y son ampliaciones a partir del archivo digital. A menudo, los retratos fueron realizados durante las sesiones dedicadas a fotografiar las obras de los artistas y captan la actitud reflexiva, concentrada, introspectiva y, a veces, irónica o soñadora de sus autores.

Con esta exposición que se presenta en el quadern robat, se quiere reivindicar la persona y la obra de Martí Gasull Avellán, que siempre atento y discreto, ha sido un testigo de excepción de la creación artística de nuestro país, así como un ejemplo de excelencia profesional de primer orden.

Martí Gasull Avellán nació en Barcelona, el 4 de Abril de 1944. Desde pequeño vivió de cerca el mundo de la fotografía a través de su padre, Martí Gasull Coral, cuya obra se pudo ver en la galería el quadern robat en el año 2015. Con él se inició profesionalmente, tanto en la fotografía industrial, como en el laboratorio, aprendiendo técnicas de revelado, diapositivas (Ektachrome) y todo lo relativo a la interpretación de la luz.

Retrato de Joan Brossa, de Martí Gasull, perteneciente a  la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

Retrato de Joan Brossa, de Martí Gasull, perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

Desde 1960 se dedicó al reportaje social con otros colaboradores, decantándose más tarde por encargos de calidad en el mundo industrial y publicitario. En los años setenta entró en contacto con el mundo del arte, que le fascinó profundamente. A partir de entonces, se especializó en la fotografía de obras de arte y puso todos los medios técnicos y su oficio para reproducir las obras de forma exacta y captar, además, todo lo que los artistas querían expresar en ellas. Esto le lleva a colaborar con editoriales, museos, galerías y a tener un contacto estrecho y enriquecedor con muchos artistas, como Tàpies, Subirachs, Guinovart, Aguilar, Plensa, Riera y Aragó, Brossa y tantos otros. Las fotografías de Martí Gasull han sido publicadas en numerosos libros y catálogos.

Retrato de Antoni Tápies, de Martí Gasull, perteneciente a  la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

Retrato de Antoni Tápies, de Martí Gasull, perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía de la galería.

Ecos distantes y disidentes de Xavier Ribas

It Would Never Be Quite The Same Again, de Xavier Ribas
Espaivisor
C / Carrasquer, 2. Valencia
Del 20 de noviembre de 2015 al 22 de enero de 2016

Compuesta por tres fotografías de gran formato y dos imágenes encontradas, junto a textos del artista y reproducciones de documentos originales, It Would Never Be Quite The Same Again (Nunca volverá a ser la misma) entreteje historias que remiten a lugares disputados y actos de disidencia. Las obras articulan una serie de acontecimientos y documentos presentados como ecos distantes, en la historia reciente de Chile, Gran Bretaña y España, de las detonaciones llevadas a cabo a finales del siglo XIX y principios del XX en los campos de salitre del Desierto de Atacama.

Realizada como epílogo del proyecto Nitrato que Ribas presentó en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona [MACBA] en 2014, esta serie evoca de nuevo una amplia red de geografías e historias entrelazadas, de recuerdos personales y colectivos en torno a los contextos políticos particulares de España y de Chile en 1973, y en torno a las relaciones históricas entre Chile y Gran Bretaña, donde Ribas reside desde el año 2000. En ambos trabajos el Desierto de Atacama hace de punto de fuga.

Xavier Ribas al lado de una de sus obras. Imagen cortesía de Espaivisor.

Xavier Ribas al lado de una de sus obras. Imagen cortesía de Espaivisor.

El título It Would Never Be Quite The Same Again está tomado de las palabras pronunciadas por un juez británico para apoyar su veredicto del caso de la decapitación en 2002 de una estatua de Margaret Thatcher, ferviente defensora del dictador chileno Augusto Pinochet.

El mismo magistrado que inculpó al activista por la desfiguración de la estatua de la primera ministra británica reaparece de nuevo en Now You Have To Look At The Evidence Coldly And Dispassionately (Ahora debes encarar la evidencia fría y desapasionadamente) como juez instructor en el juicio de un grupo de activistas que, coincidiendo con el ataque de Israel a Gaza en 2009, destruyeron una fábrica de armas propiedad de ITT en Brighton. Curiosamente, en esa ocasión los activistas fueron absueltos al considerarse que actuaron «movidos por la necesidad» de evitar la destrucción ilícita de bienes palestinos por parte de Israel con armamento fabricado en Brighton, a la vez que el juez fue acusado de antisemitismo.

El sonado arresto domiciliario en 1991 de Augusto Pinochet en Londres es el tema de Thus The Dream Of My Youth And The Love Of My Life Passed Away And Left Me Desolate (Así, el sueño de mi juventud y el amor de mi vida pasaron, dejándome desolada). El destino de Pinochet se superpone al de un militar español del siglo XIX, el Conde de Morella, y al de unas piedras procedentes de la antigua ciudad romana de Leptis Magna, en la actual Libia, que fueron llevadas a Inglaterra en 1816 como regalo al Príncipe Regente.

Con esas piedras se construyó en los jardines del palacio de Windsor, un capricho arquitectónico denominado en su día el Templo de Augusto, el cual se encontraba verdaderamente deteriorado el año que Pinochet cumplió su arresto domiciliario a unos meros trescientos metros de distancia del monumento.

Imagen de la exposición It Would Never Be Quite The Same Again, de Xavier Ribas, cortesía de Espaivisor.

Imagen de la exposición It Would Never Be Quite The Same Again, de Xavier Ribas, cortesía de Espaivisor.

A Unique and Inevitable Voice (Una voz única e inevitable) rememora una entrevista a Salvador Allende a partir de unas fotocopias que se conservan en el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni, en Vilafamés, Castellón. La entrevista ­(hoy desaparecida) fue filmada en 16 mm en 1972 por un periodista italiano para su emisión en la cadena de televisión norteamericana CBS, pero fue censurada y guardada hasta su exhibición por primera vez en la Bienal de Venecia de 1974, con Allende ya fallecido y Chile sumido en el violento régimen militar que siguió al golpe de estado de Pinochet, quien contó con el apoyo encubierto de la CIA y de grandes corporaciones norteamericanas con intereses en Chile como ITT.

Por último, Everyone Casts Their Own Shadow (Cada cual tiene su sombra) traza una serie de acontecimientos en torno al asesinato en Madrid del Almirante Carrero Blanco a manos de ETA en 1973, que alteró los planes de sucesión del anciano dictador General Francisco Franco a penas cinco meses después de que éste entregara el gobierno del país a su mano derecha.

Un cuadro de Antoni Tàpies, L’esperit català, adquirido en el verano de 1973 en París por una acaudalada coleccionista de Pamplona cuyo hermano había sido secuestrado aquel mismo año por ETA, es como una premonición de la detonación que hizo volar por los aires al coche de Carrero Blanco. El hecho de que este cuadro forme parte de la colección del Museo Universidad de Navarra, al igual que el álbum fotográfico del siglo XIX de la mina de nitrato Alianza en el Desierto de Atacama, sirve a Ribas para cerrar el círculo y dar por concluido su trabajo sobre el nitrato de Chile.

Obra de Xabier Ribas. Imagen cortesía de Espaivisor.

Obra de Xavier Ribas. Imagen cortesía de Espaivisor.

MUSAC acoge el V Encuentro #RRSSmuseo

El próximo 14 de Noviembre el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León acoge el V Encuentro sobre Redes en Museos y Centros de Arte: Contenidos y experiencias digitales, para el que todavía está abierto el periodo de inscripción.

VEncuentro0

El evento reúne a los responsables de la gestión digital de los principales museos del mundo y supone un punto de encuentro donde debatir sobre las formas de plasmar y divulgar el arte contemporáneo en los entornos digitales emergentes.


Además, se extiende por vez primera al espacio web a través de http://encuentro.musac.es creada con el objetivo de fomentar la participación y el intercambio de conocimientos entre profesionales, en colaboración con CyberPractices Foundation.

También está abierto a la participación de todos los interesados, que pueden compartir sus impresiones en los debates disponibles en este espacio digital y en las redes sociales con el hashtag  #RRSSmuseos. La participación de estudiantes y profesionales será reconocida mediante badges acreditados por el MUSAC, la Fundación UNED y CyberPractices Foundation.

 

PROGRAMA

09:30 h. Apertura de puertas y recogida de acreditaciones y dispositivos de traducción simultánea.

 

10:00 h. Presentaciónpor parte de Manuel Olveira, director del MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León; Francisco Álvarez, director de CyberPractices Foundation y la directora de la actividad, Araceli Corbo.

10:15 h. Estrategia digital, Charlotte Sexton, consultora independiente y experta en estrategias digitales en museos, patrimonio y en el sector cultural en general.

11:00 h.Transformación digital, Conxa Rodà, jefa de Estrategia y Comunicación en el Museu Nacional d»Art de Catalunya (MNAC).

11:45 h. Pausa café

 

12:15 h. Contenidos digitales, Andrew Lewis, Responsable de contenidos digitales de Victoria & Albert Museum.

 

13:00 h. Presentación del Anuario de Cultura Digital AC/E 2015, Javier Celaya, socio-fundador de Dosdoce.com

* En colaboración con AC/E, Acción Cultural Española

 

13:45 h. Presentación del Informe de transparencia y buen gobierno de los museos de Bellas Artes y Arte Contemporáneo 2014, Pilar Gonzalo.

Directora del Foro de Cultura y Buenas Prácticas en España(www.culturaybuenaspracticas.org), trabaja en el Departamento de Comunicación del Museo Reina Sofía.

* Con la colaboración del Foro de Cultura y Buenas Prácticas

16:30 h. Contenidos y comunicaciones: presentaciones + mesa redonda.

Intervienen:
Mar Dixon, especialista en redes sociales y desarrollo de audiencias. Creadora de iniciativas mundiales #AskACurator, #MuseumWeek y proyectos como MusoemixUK y MuseumCamp.

Semíramis González, Máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía y especializada en teoría feminista y queer aplicada a la Historia del Arte.

Anna Ramos, es coordinadora del proyecto radiofónico en línea @Radio_Web_MACBA y corresponsable del sello ALKU.

José Luis Hoyas, gestor de contenidos de la cuenta oficial de Twitter de Museos de Castilla y León

 

19:00 h. Conversación Plataformas: gestión cultural y gestión de contenidos

Intervienen:
Asimétrica.org
Fundación TyPA
(vía Skype)


INFORMACIÓN PRÁCTICA E INSCRIPCIONES


Fecha: sábado 14 de noviembre de 2015

Horario: 10:00 a 14:30 h. y 16:30 a 20:00 h.

Inscripciones: http://encuentro.musac.es

Precio: 20€ general, 10€ reducida (para estudiantes, desempleados y jubilados), gratuito para Amigos del MUSAC.

Dirige: Araceli Corbo

En colaboración con CyberPractices Foundation; Museu Nacional d»Art de Catalunya, AC/E (Acción Cultural Española)

Plataforma online:http://encuentro.musac.es

Streaming: en directo desde www.musac.es y http://encuentro.musac.es

Hashtag: #RRSSmuseos

Descuento Renfe:

http://musac.es/PDF/DEAC/Descuento_renfe.pdf (si os da error en la web de Renfe, podéis dirigiros a la ventanilla de venta directa de cualquier estación)

Alojamientos: http://encuentromusac.cyberpractices.com/wp-content/uploads/2015/10/AlojamientosRedes_leon.pdf

MÁS INFORMACIÓN y CONTACTO:araceli@musac.es


Carlos Bunga transforma la Capella MACBA

Carlos Bunga
MACBA (Museu d’Art Contemporani de Barcelona)
Plaza dels Angels, s/n Barcelona.
Hasta el 7 de febrero de 2016

El interés por lo urbano y el espacio público, se puede ver como protagonista en la intervención de Carlos Bunga, por vez primera en España en la Capella MACBA.

El artista portugués, fiel a su estilo, liga su producción tanto con la sociedad actual como con la pasada. Lo consigue poniendo en relación dos elementos; la propia función original de culto religioso católico del edificio y las diversas transformaciones del barrio en el que se encuentra.

La Capella fue en sus inicios un teatro para los ejercicios de la fe, rituales, jerarquías, así como símbolos y relatos. Fue construida en el siglo XV y desacralizada durante la desamortización de Mendizábal (1835-1840), como muchos otros edificios, conservando hoy en día un esqueleto espacial que acoge actos tanto laicos como cívicos.

Bunga pretende con su obra, implicarse y hacer que el espectador reflexione de una forma individual, y que ese pensamiento subjetivo se transforme en colectivo. Este artista, se muestra fascinado con que los actos individuales se conviertan en común y por ello emplea su propio lenguaje artístico –con el que consigue incluir el espacio publico.

La idea de libertad de actuación está patente en su forma de trabajar ya que se guía por su intuición creativa, pero también se refleja  en el resultado, ya que rompe con toda una serie de códigos de los que nos rodeamos, sean gramáticas, de lenguajes o normas que se han ido imponiendo a lo largo de nuestra vida.

Tenemos por tanto, a todo un artífice de dispositivos arquitectónico-escultóricos, ya que hay una mezcla entre los edificios intervenidos y sus propios elementos constructivos.

La sustracción, destrucción o desmontaje, de la que nos ha hecho partícipes Bunga desde los años 70, se vuelve a repetir una vez más con una naturaleza única, efímera y contrariamente sólida, de belleza singular. Así pues, el artista muestra como «La impermanencia está constantemente presente, constituye nuestro patrimonio genético. La ciudad, que funciona como una segunda piel, es la heredera de este patrimonio orgánico» y con su obra lo remarca.

Daniela Hurtado Reina

 

Especies de espacios, en el MACBA

Especies de espacios
MACBA-Museu d’Art Contemporani de Barcelona
Plaça dels Àngels, 1. Barcelona
Comisario: Frederic Montornés
Hasta el 31 de enero de 2016

Un edificio fragmentado es lo que nos propone en esta ocasión el MACBA de Barcelona en su exposición Especies de espacios, título que nos remite a una libre interpretación del libro Especies de espacios de George Perec y materializa las consecuencias de su aplicación al ámbito artístico.

Logo de la exposición Especies de Espacios (Espècies d'espais). 2015. Cortesía de MACBA.

Logo de la exposición Especies de Espacios (Espècies d’espais). 2015. Cortesía MACBA.

Comisariada por Frederic Montornés, contiene más de cincuenta obras procedentes de colecciones públicas y privadas, la Colección MACBA y producciones específicas que contribuyen a la reflexión sobre los 13 espacios en los que, según Perec, “nos mostramos, somos, nos movemos, actuamos, nos relacionamos, pensamos… En suma, donde vivimos.” El transcurrir de nuestra vida, junto a las experiencias, es complicado de explicar sin un marco temporal y espacial que nos define en función del uso que hacemos de ellos, posibilitando a su vez un nuevo concepto de vida más allá de una linealidad principio-final –vida y muerte-, fragmentario y apoyado en los cimientos de los espacios por los que deambulamos y evolucionamos. Perec se convierte en el guía más adecuado y el que suministra los espacios a los que anhelamos acceder, sin una voluntad enciclopédica y sí reflexiva, en torno a los significados que cada espacio encierra para cada uno de nosotros.

Los artistas que nos ofrecen los espacios vistos desde su propia óptica son Ignasi Aballí, Lara Almarcegui, Serafín Álvarez, Martí Anson, Marcel Broodthaers, Luz Broto, stanley brouwn, Victor Burgin, Luis Camnitzer, Azahara Cerezo/Mario Santamaria, Joan Colom, Jordi Colomer, Guy Debord, Pep Duran, Andrés Fernández, León Ferrari, Lucio Fontana, Dora García, Gego, Joan Hernández Pijuan, Francisco Ibáñez, Marla Jacarilla, Adrià Julià, Emma Kay, Guillermo Kuitca, Manolo Laguillo, MAIO, Gordon Matta-Clark, Ester Partegàs, Lois Patiño, Gerhard Richter, Humberto Rivas, Pedro G. Romero, Gino Rubert, Francesc Ruiz, Edward Ruscha, Daniel Steegmann Mangrané, Saul Steinberg e Ignacio Uriart.

Leon Ferrari. Cidades. 1980. Cortesía de MACBA.

León Ferrari. Cidades. 1980. Cortesía de MACBA.

Sin ninguna pretensión de convertirse en una exposición de tesis, archivo o documentación, Especies de Espacios debe ser afrontada como una libre interpretación de un libro que deambula por lugares concretos del espacio público y privado, la intimidad y la vida pública, lo que somos y lo que el resto ven de nosotros. Una deriva de la existencia humana desde un espacio delimitado y reducido hasta la imposibilidad de poner limitaciones al espacio en general.

MACBA: cuatro décadas de Sergi Aguilar

Sergi Aguilar, Reverso/Anverso (1972-2015)
Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA)
Plaça dels Àngels, 1. Barcelona
Hasta el 31 de enero de 2016

«¿Cómo construir unos objetos físicos que proceden, y en cierta forma remiten, a la más pura inmaterialidad?» Esta incógnita es la obsesión que ha estimulado la investigación artística de Sergi Aguilar (Barcelona, 1946).

Sergi Aguilar. Reverso/Anverso (1972-2015) reúne en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) más de sesenta obras del artista que abarcan cuatro décadas de creación. Esta exposición, estructurada en torno a cinco episodios que ponen en diálogo obras y ciclos temáticos de distintas épocas, es la más amplia dedicada a Aguilar hasta hoy. La atmósfera del taller de Sergi Aguilar se traslada al MACBA. Lejos del relato cronológico, se recrean las dinámicas del espacio de trabajo del artista, mostrando una trama casi infinita de relaciones posibles y azarosas entre las piezas. La muestra, planteada como una travesía sinuosa por la producción escultórica de Aguilar a lo largo de más de cuarenta años, explora ciertas tensiones creativas constantes en su obra: el diálogo entre el objeto y el proceso, entre la mesura y la acumulación, la solidez y la ligereza, lo artificioso y lo natural, o el emplazamiento y el desplazamiento.

La muestra se acompaña de la publicación Sergi Aguilar. Reverso anverso, articulada con el mismo criterio de recorrido. El libro incluye una amplia selección de obras y fotografías que conforman un relato sin orden cronológico, en el que se juega con la metáfora del taller del artista. Esto permite profundizar en determinados conceptos (espacio, naturaleza, tiempo, tierra, desierto, desplazamiento) y en objetos clave (hierro, mármol, topografías, cartones, chapas, troncos, mapas, fotografías, collages y tablas).

Sergi Aguilar. Vers sud-est, 2004. 120 x 240 x 15 cm. Madrea, policarbonato y aluminio. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Vers sud-est, 2004. 120 x 240 x 15 cm. Madrea, policarbonato y aluminio. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

La exposición Sergi Aguilar. Reverso/Anverso (1972-2015) en el MACBA se estructura en cinco episodios que ponen en diálogo obras y ciclos temáticos de distintas épocas:

Instrumentos y medidas: Una de las primeras series de Aguilar, Tronc, espai, terra, eina (1974), tiene como punto de partida el hallazgo de unos pequeños troncos utilizados por los habitantes de Menorca para la fabricación de herramientas. Son piezas de bronce y latón, de formas esenciales, en las que la idea de utensilio y el referente natural están muy presentes. «Me atraía —y me atrae— el aspecto constructivo de las cosas, pero creo que debe estar conectado con lo “vivo”. […] el arte trabaja con la artificialidad y se asocia así al mundo natural», sostiene Aguilar.

Eines i mesuradors (1974-2014) es una serie en la que también se acumulan los utensilios, pero estos se han vuelto más livianos y se presentan combinados con herramientas medidoras, con dibujos y algunos volúmenes de ecos abstractos.

En Abans de la cendra (1999-2004) se almacenan, sobre un carro de cinco baldas, instrumentos que plantean temas como el signo, el peso, las plantillas y los sistemas constructivos. Poco a poco, el referente natural se va disipando, y estos volúmenes menudos, aunque cercanos y accesibles, desprenden también una extraña funcionalidad.

Geometrías: De la copia de la naturaleza, el artista pasa al análisis de la misma. Se trata de una naturaleza geometrizada; una forma radical pero que no pierde de vista el contexto del que nace. Sobre una gran mesa de madera, diseñada por Aguilar para la ocasión –igual que todos los soportes que pueden verse en la exposición—, se distribuye una representativa selección de esculturas realizadas en mármol negro entre 1974 y 1998. Angle (1974), Dos-Tres núm. 1 (1978) o Canvi (1980) son bloques cuya abstracción parte de la naturaleza, pero que remiten ya abiertamente al posminimalismo. La corporeidad maciza de estos mármoles dialoga con obras como 18 (1994-1998), Fixed (2000) o Move (2000), en las que el cartón, la madera y el contrachapado introducen una idea de fragilidad y ligereza, a la vez que se vislumbran los primeros signos lingüísticos, fruto de una pronunciada síntesis formal.

Sergi Aguilar. Ruta vermella, 2009. 65 x 154 x 97 cm. Acero, aluminio y pintura. Foto: Pau Aguilar Amorós. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Ruta vermella, 2009. 65 x 154 x 97 cm. Acero, aluminio y pintura. Foto: Pau Aguilar Amorós. Cortesía MACBA.

Signos y paisaje: Los bloques van desapareciendo para dar paso al espacio como referente principal de las obras. Las esculturas se doblan, se encajan y desencajan, creando geometrías accidentales en las que los conceptos de rampa, recinto y compás son excusas para plantear ideas de visibilidad y obstáculo. La materia trabajada es el espacio; la forma es la transparencia y el vacío. Al artista le gusta mencionar la descripción que hace Tony Smith, hacia 1950, de su experiencia al circular en coche, al anochecer, con sus alumnos por una autopista en construcción de Nueva Jersey. El viaje supuso para Smith una experiencia reveladora y acabó siendo también una de las primeras ocasiones en las que el espacio, el tiempo y un cierto estado anímico del «espectador» se convertían en materiales creativos. Nord-Sud (1991) es el resultado de un viaje que Aguilar realiza por el desierto del sur de Argelia y ocupa un lugar central en esta sala. Se trata de una gran estructura de acero que nos recuerda a una pizarra, como espacio de anotaciones e inscripciones. Por su parte, Ruta vermella (2009) se despliega como el esqueleto de una montaña ligera, aludiendo a una cierta mirada al paisaje. El acento se traslada del objeto a las nociones de territorio, tránsito y vacuidad. Y la idea del desplazamiento se potencia a través de dos fotografías en blanco y negro del desierto de Libya (2005) y de una selección de vídeos tomados por el artista en sus diferentes travesías.

Lugar y territorio: A partir de sus viajes, Aguilar va incorporando a su trabajo los conceptos de suelo, territorio y topografía. «Ya no se trata del espacio, sino de itinerario, de ir y, por qué no, de retornar. El volumen parece que ya no es necesario. ¿Podríamos hablar de un volumen hecho de distancia, de una escultura hecha entre lugares?»

Entre viajes (2005-2009) está compuesta por 153 dibujos que remiten a un cuaderno de fichas realizadas en diferentes geografías anónimas, mestizas e indefinidas. 58 falques (2004-2010) y To G. Anselmo (2013) aluden a la desmaterialización de la escultura y al desplazamiento, tanto por el movimiento que sugieren al espectador, como por el contenido de las mismas.

To G. Anselmo es un carro con ruedas que contiene un bloque de acero, un nivel de agua, cables y otros materiales que sirven para medir y ubicarse en el territorio. Este, como otros carros y piezas de Aguilar en los que la acumulación deviene casi una categoría estética, nos remite a la noción del residuo que se resiste a desaparecer para acabar encontrando una nueva existencia artística.

Fugas y tiempo: Así, el recorrido, que en definitiva puede transitarse en bucle, se cierra con tres piezas: Via Laietana (1988), una escultura de acero, colgada a la pared, que nos invita a refugiarnos en su interior, pero a la vez nos arroja hacia Punt de fuga (2013- 2015) y Cara NNO (2015) –esta última concebida especialmente para la exposición– . Son obras que nos ofrecen caminos a seguir. «La atracción que ejerce la atmósfera de un paraje, de una topografía, de una marca, es una incógnita. Se produce una imantación particular. Para unos se trata de llegar; para otros del tiempo que conlleva y para los demás de quedarse. En cualquier caso, lo que nos fascina es la búsqueda de un horizonte que siempre está mudando, cuando no desapareciendo.»

Sergi Aguilar. Portàtil, núm. 3, 1997. 12 x 120 x 7 cm. Acero y bobina de hilo. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Portàtil, núm. 3, 1997. 12 x 120 x 7 cm. Acero y bobina de hilo. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

MACBA convoca concurso público para la dirección

MACBA abrió el pasado 12 de mayo el proceso de selección para elegir al próximo director o directora del museo,  y se aceptarán informes-memoria de los proyectos hasta el 30 de junio.

El jurado, formado por Chris Dercon, miembro del comité asesor del MACBA; Alfred Pacquement, exdirector del Centro Pompidou; Pepe Serra, director del MNAC; Ignasi Aballí, artista; Emilio Álvarez, galerista; Xavier Antich, profesor de filosofía; Jordi Sellas, representante de la Generalitat de Catalunya; Llucià Homs, representante del Ayuntamiento de Barcelona, y Ainhoa Grandes, representante de la Fundación MACBA, valorará en una primera fase de evaluación de méritos la excelencia profesional del candidato, su conocimiento y relaciones con el ámbito internacional del arte contemporáneo, su conocimiento del contexto cultural catalán, así como los trabajos y distinciones que avalen su trayectoria profesional. El comité de expertos, en una segunda fase, realizará las entrevistas y elevará tres propuestas razonadas de candidatos al Consejo General para que éste nombre a la persona que deberá dirigir el MACBA.

El candidato o candidata debe demostrar habilidades de liderazgo y se valorará especialmente su capacidad de gestionar y motivar al equipo humano que trabaja en el Museo. También es imprescindible la capacidad para representar al Museo en un amplio abanico de ámbitos y de construir y desarrollar redes de relaciones.

Las bases del concurso público internacional son las siguientes:

Requisitos de los candidatos

El/la director/a deberá contar con titulación superior universitaria y acreditar una
trayectoria y experiencia en la dirección de centros de arte contemporáneo. Estos
requisitos deben garantizar que el MACBA mantenga su prestigio como institución
de referencia internacional, sea capaz de desarrollar una política de exposiciones,
actividades y publicaciones académicas de excelencia y siga fortaleciendo la
colección del propio Museo.

Los/las candidatos/as a la posición de director/a del Museu d’Art Contemporani de
Barcelona deben poder demostrar su capacidad de liderazgo para desarrollar la
implementación y revisión de las estrategias, políticas y programas que hagan
posible el logro por parte de la organización de las misiones y objetivos que tiene
encomendados.

La dirección del Museo debe garantizar la adecuada gestión de las colecciones, los
criterios para las nuevas adquisiciones, la actividad científica y los diversos
programas (exposiciones, publicaciones, comunicación, educación, patrocinio,
etc.), que lleva a cabo el Museo, de acuerdo con los objetivos de la organización.

Igualmente, debe demostrar habilidades de liderazgo, un elevado nivel de
capacidad de comunicación y negociación, así como de planificación,
determinación de prioridades y toma de decisiones. Se valora muy especialmente
la capacidad de gestionar y motivar al equipo humano que trabaja en el Museo.

Habilidades imprescindibles son también la capacidad de representar al Museo en
el más amplio abanico de ámbitos y de construir y desarrollar redes de relaciones
tanto internas como externas. Se requerirá capacidad de concertación con agentes
del sector artístico catalán y, por tanto, se valorará el grado de conocimiento de la
realidad artística catalana, así como la capacidad de generar contactos con otras
instituciones estatales e internacionales.
En base a estas consideraciones, los criterios específicos de valoración serán:

a) La excelencia profesional valorada a través de los elementos de formación y
experiencia profesional en el ámbito del arte contemporáneo.
b) En especial, el conocimiento y las relaciones con el medio internacional del arte
contemporáneo y la capacidad de acceder a los responsables de los centros
internacionales con los que se propone que coopere el MACBA.
c) El conocimiento del medio cultural catalán.
d) Todos aquellos trabajos científicos (publicaciones, reconocimientos académicos,
etc.) o distinciones en el ámbito de la cultura y el arte contemporáneo (galardones,
etc.).

Es requisito el conocimiento de los idiomas cooficiales en Cataluña y el inglés, y se
valorará el conocimiento de otros idiomas. En el caso de no acreditar el
conocimiento de los idiomas cooficiales en Cataluña, deberá proceder a su
aprendizaje en el plazo de un año, recogiéndose este requisito en el contrato.

Es requisito el disponer de nacionalidad española o de un país miembro de la UE.
En los demás casos el nombramiento quedará condicionado a la obtención de la
residencia legal en el Estado español.

Presentación de candidatos y proceso de selección

Los/las candidatos/as deberán presentar su curriculum vitae, así como aquellos
documentos acreditativos de los méritos expuestos, y un informe-memoria que
refleje las líneas generales del proyecto para los próximos años.

Esta documentación debe presentarse en los idiomas catalán, castellano y/o inglés
y se dirigirá al Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Plaça dels Àngels, 1 08001
Barcelona – España) en sobre cerrado, indicando «Convocatoria dirección MACBA

Las solicitudes presentadas serán analizadas en una primera fase de evaluación de
méritos por una comisión de expertos formada por:

1 Chris Dercon Miembro del comité asesor del MACBA
2 Alfred Pacquement Ex director del Centro Pompidou
3 Pepe Serra Director del MNAC
4 Ignasi Aballí Artista
5 Emilio Álvarez Galerista
6 Xavier Antich Profesor de filosofía
7 Jordi Sellas Representante de la Generalitat de Catalunya
8 Llucià Homs Representante del Ayuntamiento de Barcelona
9 Ainhoa Grandes Representante de la Fundació MACBA
Esta misma comisión realizará, en una segunda fase, las entrevistas que crea
pertinentes, y presentará tres propuestas razonadas de candidatos a la Comisión
Delegada para que esta las eleve al Consejo General, con el fin de que nombre a
la persona que deberá dirigir el MACBA.

Régimen de contratación e incompatibilidades

El/la candidato/a designado/a para ocupar la plaza que se convoca suscribirá un
contrato de alta dirección que contemplará una duración de cinco años, con la
posibilidad de renovación. En este caso, será necesario el acuerdo explícito del
Consejo General. Su relación laboral quedará regulada por lo que se establezca en
el contrato y por la normativa aplicable. Los honorarios estipulados son de 100.000
euros brutos anuales.

El cargo de director/a del MACBA está sometido al régimen de incompatibilidades
del personal al servicio de las administraciones públicas.
Ampliación de información

Los/las interesados/as pueden obtener más información accediendo a la web del
Museo: www.macba.cat  Asimismo los candidatos/as pueden pedir más información
sobre el funcionamiento del Museo dirigiendo una solicitud a:
directorselection@macba.cat

Taiat Dansa en el Guggenheim

No half measures. Episodios de danza en museos, por Taiat Dansa
Museo Guggenheim
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Domingo 9 de noviembre, a las 12.30 y 18.30 horas

Taiat Dansa sigue con su investigación sobre las posibilidades de la danza en el espacio museístico con su pieza ‘No half measures. Episodios de danza en museos’. Así, y tras su paso por el MuVIM, Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat de Valencia, el Bòlit Centre d’Art Contemporani de Girona, el MACBA Museu d’Art Contemporani de Barcelona, el Museum of the City of New York, el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza, el CAAC Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla y el CAC Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, llega el turno de un nuevo episodio… Episodio VII en el Museo Guggenheim Bilbao.

Así, y de la mano del FestivalARTE que tendrá lugar en el Museo bilbaíno este fin de semana,  8 y 9 de noviembre, llegará ‘No half measures’ de Taiat Dansa.

FestivalARTE es un festival artístico, creativo y multidisciplinar con motivo del XVII Aniversario del Museo y de la gran muestra de las colecciones Guggenheim El arte de nuestro tiempo. En este festival se incluyen además numerosas actividades para todos los públicos.

La pieza ‘No half measures’ pretende observar la reacción del público habitual que suele acudir a los museos cuando se encuentra con una obra en movimiento. La obra surge a raíz de la invitación que el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad dirige a la compañía para celebrar el Día Internacional de los Museos.

No half measures, de Taiat Dansa, en el Museo Guggenheim de Bilbao. Imagen cortesía de Taiat Dansa.

No half measures, de Taiat Dansa, en el Museo Guggenheim de Bilbao.
Imagen cortesía de Taiat Dansa.

Las dos coreógrafas de la compañía, Inma García y Meritxell Barberá, retoman el interés por investigar de manera teórica la presentación, la historia y las posibilidades de la danza en el espacio museístico y la reacción del público que suele acudir a él. Cuatro rostros, que aparecen en permanente movimiento, construyen una ficción para narrar un devenir del cuerpo. La escena ofrece una visión panorámica del pensamiento individual que se manifiesta en un constante cuerpo a cuerpo. La memoria individual comienza a transitar desde la particular realidad de cada uno de los cuatro intérpretes hasta generar una ficción colectiva de encuentros, conductas y colisiones personales. Una generosa apuesta por reconocer tu identidad en un lugar con reciente identidad colectiva.

A partir del Episodio Piloto en el MuVIM, la pieza ‘No Half Measures. Episodios de danza en museos’ emprende una gira de actuaciones por los diferentes museos y centros de arte contemporáneos del territorio nacional e internacional.

La opinión del espectador, a través de unas preguntas que se les entregará por escrito y que podrán contestar libremente tras la presentación de la pieza, será fundamental para la posterior investigación teórica del proyecto. La experiencia contará entonces no sólo con la del artista e intérprete, sino también la del público a la hora de acercarse a la danza en un museo y sus particularidades con respecto a un espacio teatral convencional. El público va a formar parte aquí de un autorretrato colectivo desde la mirada, el pensamiento y la palabra, encaminado a recoger reflexiones que puedan ilustrarse en el estudio final. Esta ruta coreográfica va a estar recogida en Episodios que se irá numerando y apropiándose con el nombre de cada museo donde se va a exhibir el trabajo.

La compañía Taiat Dansa cuenta en esta ocasión con el coreógrafo y bailarín Manuel Rodríguez para crear juntos la dirección y creación coreográfica de la pieza. Junto a Inma García y Meritxell Barberá baila en esta obra el actor y bailarín Ramón Vera y Adrián Ros.

 

Taiat Dansa en un momento de la pieza que presentan en el Museo Guggenheim. Imagen cortesía de Taiat Dansa.

Taiat Dansa en un momento de la pieza que presentan en el Museo Guggenheim. Imagen cortesía de Taiat Dansa.

Bartomeu Marí: «¿Qué es hoy un museo público?»

Bartomeu Marí i Ribas (Ibiza, 1966) da las claves del nuevo modelo de museo que está poniendo en marcha en el MACBA, inspirado en el IVAM de los años 90, y su visión de los procesos de transformación que están operando en el terreno de lo público. Tras pasar por la Foundation pour l’Architecture de Bruselas y el IVAM de la primera época, fue director del centro de arte contemporáneo Witte de With de Rótterdam. Actualmente dirige el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, a la vez que preside el CIMAM.

En 2011 formaste parte del equipo redactor de la Estrategia para las Artes Visuales, que contó con el apoyo del sector profesional del arte en España y que pretendía marcar una hoja de ruta que evitara los constantes cambios de rumbo derivados de los vaivenes electorales. Aunque resulte sorprendente, era la primera vez que en más de treinta años de democracia en España se marcaba un plan estratégico en materia de artes visuales. El actual Ministerio de Cultura ha obviado ese documento y el trabajo de consenso que representa. ¿A que crees que se debe?

Tradicionalmente, en este país, los gobiernos que entran destruyen o ignoran lo que el gobierno precedente ha hecho y creo que ese “deshacer”, el hecho de no utilizar nada de ese documento forma parte de esta tradición. Es una gran lástima que esa reflexión se iniciara al final de una legislatura. Pero también creo que el actual gobierno tiene una imagen de la cultura, y sobre todo del sector del arte, muy diferente a la idea que se tenía cuando se hizo el plan.

En Europa, hace ya años, el papel de la cultura cambia y el arte deja de ser un elemento básico en el crecimiento y la maduración del individuo. De formar parte de la educación que recibimos para desarrollar nuestras capacidades como personas, pasa a ser “un capricho de ricos” (quien lo quiera, que lo pague): de ahí la retirada de inversiones públicas al sector cultural en general.

 

¿Qué opinas de las políticas culturales y económicas del Gobierno de España y en qué medida crees que afectan al sector del arte?

Yo no tengo claro que el gobierno español tenga una política cultural propicia al desarrollo del arte. Y creo que la subida del IVA para las actividades culturales es una buena prueba de ello. Además creo que la política cultural española tradicionalmente ha sido muy centralista, con lo que se puede leer prácticamente solo a través de instituciones que están ubicadas en Madrid.  Los que no vivimos en Madrid  no solemos tener muchas oportunidades de disfrutar la política cultural del Estado español.

 

Hace seis meses que fuiste elegido presidente del Comité Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno (CIMAM), ¿qué propósitos te has marcado al frente de esa organización?

CIMAM es una ONG, una organización profesional formada por miembros del ámbito de  los museos (directores, conservadores, y otros profesionales de ese ramo) y su actividad principal es reflexionar sobre el presente y “los futuros” de la institución museística como institución pública. En eso hay bastante coincidencia entre todos los miembros; y hay cada vez más miembros del CIMAM que provienen de partes no occidentales del mundo, representan instituciones que trabajan en condiciones muy diferentes a las nuestras y expresan valores comunes de formas muy diversas. Es muy importante mantener y desarrollar la excelencia científica, el rigor y la elegancia en esos debates. Esos debates son los que le dan voz a la organización, son los que le dan la razón de ser, y dentro de esos debates ocupa una preocupación principal la deontología del sistema.

Creo que el mundo ha cambiado mucho, y por tanto, también en los últimos diez años, por ejemplo, las instituciones museísticas están cambiando para adaptarse a esos contextos diferentes. Creo que en el presente ya se plantean de una manera muy seria preguntas del tipo ¿qué es hoy un museo público?; ¿en qué consiste la libertad intelectual, y de qué manera se preserva?; ¿cómo reorganizar las relaciones entre bien común e intereses privados? La actividad de las instituciones públicas, como son los museos, no debe estar afectada por las presiones y los condicionantes del mercado, que lo ha invadido prácticamente todo. Es un hecho que los medios de comunicación masivos fundamentalmente atienden a hechos cuantitativos. La figura del crítico de arte ha desaparecido.

El CIMAM ha crecido mucho en Sudamérica, se está implantando en Asia, pero creo que hay regiones como África y como Oriente Medio donde están emergiendo nuevos tipos de instituciones que deseamos que formen parte de los debates que el CIMAM promueve. La manera como se crea y conserva patrimonio, se educa, se escribe historia y se difunden los valores del arte ocurre cada vez más a través de iniciativas que no se pueden tipificar exactamente como museos en sentido Occidental. Al mismo tiempo, también aparecen muchos museos, tanto en China como en las Antiguas Repúblicas Soviéticas o en Rusia, que son de hecho colecciones privadas con facultad de venta de obras. El CIMAM debe estar muy atento a esas nuevas prácticas y esa es una de sus funciones: argumentar qué instituciones se reconoce como “museo de arte contemporáneo” y a cuáles no.

 

Desde 2008, que fuiste nombrado director del MACBA mediante una convocatoria, ¿qué cambios coyunturales y qué medidas has aplicado en el museo para adaptarlo a la situación actual?

El contexto en el cual el museo opera cambió radicalmente en muy poco tiempo: entre 2009 y 2011 hay cambios económicos y cambios políticos evidentes. El económico ya lo conocemos: una crisis profunda que afecta a todos los sectores de la sociedad. El cambio político se sitúa más allá de los partidos que gobiernan: tiene que ver con el cambio profundo en la consideración de qué es y para qué sirve lo público y qué papel deben jugar las administraciones con relación a la cultura pública, a la educación del ciudadano, al bienestar.

Uno de los cambios fundamentales es el cambio del sistema productivo del museo. El MACBA ha pasado de funcionar en 2009 con casi catorce millones de euros, a funcionar en 2013 con casi diez millones de euros.  Por debajo de unos mínimos el proyecto del MACBA no puede mantenerse y no tiene sentido para mí. Nuestra apuesta es aumentar los recursos propios a través de la activación de diferentes “palancas de crecimiento” para volver a acercarnos a esa cifra de catorce millones de euros, que es la que idealmente debería poder gestionar el museo.

Yo empecé a trabajar en 1989 en Bruselas en un contexto económico y en una institución bastante modestos, y tengo el recuerdo de disfrutar muchísimo porque tenía total libertad. Seremos capaces de mantener nuestra capacidad creativa, crítica y de calidad con la complicidad de los públicos, que son quienes tienen la llave del futuro de nuestras instituciones culturales.

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Recientemente se ha hecho público que el MACBA va a poner en marcha un nuevo modo de trabajo, incorporando un equipo de investigación externo integrado por Beatriz Preciado y Valentín Roma. ¿Qué significa esto en la práctica y cuales son los objetivos?

Valentín Roma y Beatriz Preciado no forman parte del equipo del MACBA: son personas que tienen una implicación muy profunda en el programa pero que están fuera de la dinámica cotidiana del equipo. El museo se dota con ellos de dos profesionales de tremenda calidad y que son absolutamente claves para reinventar la dinámica del museo. El modelo está bastante inspirado en el IVAM que conocí a mediados de los años 90, y en el que un equipo productor dentro del museo se alimentaba muy bien de talento externo, es decir, comisarios, críticos, artistas, etc.

 

¿Qué efectos tendrá en la programación del museo y qué líneas de trabajo se han pensado para espacios como el Convent dels Àngels y La Capella, que dependen del MACBA?

El programa de actividades se fortalece y se enriquece mucho. Hemos reforzado la coherencia interna de todo el Programa, con P mayúscula, más allá de las exposiciones. Todo esto pasa por injertar mutuamente el programa de exposiciones con los programas públicos: conectar lo sensible con la actividad intelectual, aquello que se percibe con aquello que se piensa. Creo que es una de las razones de ser del museo hoy en día: el museo debe coser de nuevo lo sensible y lo intelectual. En el poco tiempo que llevamos trabajando con Valentín y con Beatriz el Programa se ha hecho mucho más complejo y recuperaremos la capacidad de producir nuevas publicaciones de gran calidad. Al mismo tiempo, hemos potenciado también las líneas de mediación, que son las que deben “fidelizar” a estos nuevos públicos que el museo debe conquistar.

Todo el programa se articula en torno a seis grandes líneas que tienen que ver con aquellas preocupaciones que creemos que explican el mundo de hoy: la idea de “descolonizar el museo”, de integrar todas las reflexiones y aportaciones que sitúan el arte como una de las prácticas centrales en los procesos de emancipación individual, colectiva y política; lo que denominamos “la máquina de escribir”, las técnicas y los procedimientos de la escritura, tanto en sentido literal como metafórico, son muy importantes en la práctica del arte y en el trabajo que el museo hace, la escritura de la historia y la de las diferentes ficciones;  las “historias heterodoxas”, el hecho de que la historia que nos interesa no es pura, no es unívoca, es polifónica e híbrida; la “arquitectura como práctica cultural” no sólo tiene que ver con el patrimonio arquitectónico sino con todos aquellos dispositivos construidos que nos hacen vivir juntos, y la ciudad es el principal instrumento que tenemos para hacer eso; las “tecnologías de la conciencia” estudian como las nuevas tecnologías están afectando la constitución del propio yo, de la conciencia propia; la idea de “cuerpo político” vincula todo ello a la necesidad de empezar a pensar desde el cuerpo, de poner carne y piel al museo, de dotarlo de un sistema nervioso: el cuerpo es un campo de batalla político pero la primera piedra del edificio sensible y activo.

 

El déficit en la presencia de mujeres en las programaciones y en las colecciones de los museos es patente. En el estudio que lo revelaba, el MACBA no salía bien parado. ¿Cuáles crees que son las causas y que medidas correctoras se pueden aplicar?

Es una preocupación central en nuestro programa actual, tanto en el programa de exposiciones como en el de adquisiciones. Creo que venimos de una tradición que es profundamente machista y blanca. Es la historia de la cual procedemos.

 

En esa línea, también se escuchan quejas que reclaman una mayor presencia de artistas catalanes y españoles en la programación del MACBA. Parece que la red de museos y centros de arte contemporáneo de Barcelona no satisface actualmente las necesidades de los artistas jóvenes y de media trayectoria, que no acaban de encontrar su lugar en ese entramado. ¿Qué lugar crees que deben ocupar los artistas catalanes en las programaciones públicas? ¿Cuál es tu apuesta desde el museo que diriges?

Yo rechazo la idea que el MACBA no se ha ocupado de los artistas de su entorno. Creo que hemos aumentado considerablemente esa atención en los últimos años. Siempre se puede hacer más, sí, y ahora todo parece indicar que es el momento de hacerlo. Pero creo que hay que interrogarse con más precisión sobre cuál es el tejido institucional que tiene esta ciudad y cómo está funcionando.

Mi impresión es que el tejido institucional dedicado al arte es amplio, si lo comparamos con otras capitales europeas. No deberíamos confundir un problema económico estructural con la falta de atención del MACBA hacia los artistas, críticos o galeristas de su entorno. La salud del sistema no depende del MACBA. Las diferentes administraciones públicas no están haciendo una reflexión seria y profunda sobre la sostenibilidad y el funcionamiento de este sistema, no vemos que las diferentes administraciones estén dialogando para coordinarse y debajo de todo ello está una economía muy adversa. Tampoco es una solución esperar que el museo arregle todos los problemas: el museo debe hacer de museo y en ningún momento deberíamos perder de vista en qué consiste eso.

 

Ya nadie discute la incorporación de la función pedagógica que deben desarrollar los museos. ¿Aporta el MACBA alguna innovación en ese terreno?

Hemos desarrollado dos tipos de acción educativa: uno con las escuelas, con los profesores, y otra con los individuos, los visitantes en general. En las escuelas incidimos en la formación del profesorado y con los adultos hemos trabajado y desarrollado mucho la tecnología de la visita guiada que es uno de los mejores instrumentos educativos que hay: el contacto directo con las obras de arte. La educación no es algo que se puede reducir a las escuelas, es una transformación que todos estamos haciendo en todo momento. Es muy importante ver al museo y a las experiencias del arte como una manera de alfabetizarnos visualmente o sensitivamente en un mundo en el que cada vez están cambiando con más rapidez los códigos visuales y estéticos.

 

Da la impresión de que muchos de los logros obtenidos por el sector profesional del arte en Cataluña están sufriendo un retroceso, desde fuera se aprecia una sensación de desmantelamiento. La Associació d’Artistes Visuals de Catalunya ha sido un agente muy activo y su papel ha sido importante para establecer otras normas del juego. ¿En que situación se encuentra todo eso a tu parecer?

Hay que diferenciar lo que es la crisis económica de las crisis institucionales y de la crisis de ideas. Creo que es un momento en el que la crisis económica está teniendo unas consecuencias en otros tejidos de la sociedad de los que el artista no escapa. Y como he dicho antes, en un contexto económico en el que se están desmantelando diversas áreas de lo que antes conformaba el servicio público, la parte del arte es la que actualmente el ciudadano considera de las menos importantes y por tanto, más fácil de suprimir.

Forma parte todo ello de este gran movimiento en el que, en general, Europa a distintas velocidades, ha ido cediendo. Creo que en Gran Bretaña sucedió hace 20 años, en Alemania también ocurrió en torno a hace 10 años, y en España está ocurriendo ahora. Estamos viviendo un proceso de desaparición de las esferas públicas como promotores culturales. Me parece una lástima pero también me parece que es el momento de darnos cuenta de que hay que hacer las cosas de manera diferente. No creo que la participación del Estado, el dinero público, vuelva en muchos años, si es que vuelve nunca. La cultura pública debe financiarse de otra manera. Y nunca debe confundirse con los intereses privados en el espacio público. La relación entre bien común e intereses privados debe reescribirse.

 

¿Se remunera el trabajo de los artistas que exponen en el MACBA?

Sí, desde hace muchos años.

 

¿Qué opinas de esta reivindicación profesional?

Los artistas que trabajan con el MACBA tienen un contrato y cobran unos honorarios por su trabajo. Nadie se hace rico trabajando con este museo, pero creo que tratamos a todos los profesionales de forma decente y adecuadamente remunerada. Me parece algo lógico. El museo también se beneficia en numerosas ocasiones de la generosidad de artistas que, por ejemplo, donan obras a la colección.

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En algunos casos los museos se convierten en cotos privados, hay ejemplos clamorosos. ¿Qué tipo de relación existe entre el MACBA, los agentes sociales de la cultura catalana y la sociedad?

El MACBA es un museo que todavía debe ser descubierto por los ciudadanos que lo han creado. Ese es uno de los grandes retos que nos hemos planteado desde hace unos años: aumentar la repercusión en el ámbito donde podemos crecer más, que es en del visitante local. El MACBA es la institución que realiza la cartografía de la cultura de nuestro tiempo y quiere ser motor fundamental de debates necesarios hoy. Más allá del arte, su epicentro, el MACBA es un museo abierto a la literatura, a la música, a la arquitectura, a la danza, al teatro, a la poesía, al cine…  Ir al museo hoy en día ya no es ir a ver imágenes, es ir a  protagonizar y compartir actos y experiencias muy diferentes que tienen relación entre sí, pero que conforman el abigarrado y muy amplio espectro de sensibilidades.

 

Las galerías de arte cumplen una función de divulgación del arte contemporáneo, más allá de su propósito de mercado. ¿Qué efectos está teniendo la crisis en el tejido de galerías de arte de la ciudad de Barcelona y de Cataluña? ¿Será capaz el museo de cubrir esa función si se sigue reduciendo el número de galerías?

Yo creo que Barcelona y Cataluña tienen un mercado del arte muy fiel, pero desgraciadamente todavía bastante frágil. La crisis tiene unos efectos brutales en ese ámbito y hace que cada vez menos artistas puedan vivir de su trabajo. Yo espero que las galerías tengan una actitud también de reconversión y de adaptación a un mercado que en sí mismo se ha transformado. Del mismo modo que las instituciones debemos adaptarnos,  los artistas sabrán resituarse en este contexto y el negocio de las galerías deberá también encontrar su lugar. Hace 30 años el mundo del arte contemporáneo español era muchísimo más reducido y muchísimo más precario que ahora: en una generación hemos dado un salto tremendo.

 

¿En la política de adquisiciones del MACBA se contempla alguna medida en ese sentido? En cuanto a las galerías.

La política de adquisiciones del MACBA se basa en la calidad de las obras de arte como criterio fundamental. Siempre hemos tenido una atención prioritaria hacia las galerías de nuestro contexto: en igualdad de condiciones se ha optado siempre por las galerías del entorno. Creo que la mejor manera de contribuir al desarrollo del sistema es seguir aplicando esos criterios de calidad con nitidez, exigencia y continuidad.

 

Se celebran los 25 años de la creación del IVAM. ¿Cual fue tu experiencia en el período que trabajaste allí?

Para mí fue una experiencia absolutamente fabulosa, aprendí el nudo de casi todo lo que sé ahora. Esa experiencia fue demasiado corta: sólo dos años. Pero recuerdo como un gran privilegio poder estar trabajando en el ámbito del arte contemporáneo y del arte moderno, de las vanguardias de principios del siglo XX. Creo que eso fue la gran apuesta y la gran calidad de ese museo, que también fue a buscar la calidad y el interés del arte fuera de los caminos trazados por las convenciones, el mercado o la moda. Cuando miramos el programa de exposiciones del IVAM encontramos una autentica enciclopedia de arte contemporáneo de primerísima calidad. Y exposiciones como las de Eva Hesse, Robert Smithson o Gordon Matta-Clark serían hoy irrepetibles. Y no hay más que ver un dato objetivo muy importante y es que un gran número de catálogos de esas exposiciones son hoy en día objetos de coleccionismo.

Estuve en el IVAM de 1993 hasta finales de 1995. Recuerdo mi llegada al IVAM: yo vivía en Bruselas y el día que me fui de Bruselas para basarme en Valencia, compré un periódico español y ví la composición del gobierno que acababa de ser nombrado en ese momento con Carmen Alborch como Ministra de Cultura. Me llevé las manos a la cabeza pensando en qué lio me había metido. Llegué al IVAM con el pasillo que llevaba al despacho de Carmen Alborch invadido por los trípodes de las cámaras de televisión que la estaban entrevistando. Coincidí en ese tiempo con la dirección de José Francisco Yvars que fue un director brillante, que hizo y dejo trabajar a su equipo. El alma de todo aquello fue, como sabe todo el mundo, Vicente Todolí, con un grupo de profesionales de primera categoría, con gran calidad humana.

 

Actualmente el Consejo Rector del IVAM está compuesto por políticos, excepto dos personas que pertenecen al ámbito universitario.

La mayoría de las instituciones de  nuestro país están regidas –con bellas excepciones-  por personas a quienes el arte no les apasiona. Deberíamos tener más patronatos absolutamente enamorados y apasionados por el arte.

 

En Cataluña, ¿cómo andáis de intromisión política en la cultura?

Yo no tengo intromisiones en el funcionamiento del museo, el patronato del MACBA es elegante en ese sentido.


¿Y en general percibes intromisión política en Cataluña?

Yo creo que en general Cataluña es un territorio donde la cultura se considera como algo todavía importante y somos muchos los que estamos trabajando en este sector con una gran libertad y convicción. De todas maneras la cultura no es impermeable al devenir de las ideas políticas, y por tanto, no somos una realidad completamente aislada de las ideas políticas del momento. Otra cosas son los gustos personales de cada cual …

Bartomeu Marí en el MACBA. Foto: Miquel Coll.

Bartomeu Marí en el MACBA. Foto: Miquel Coll.

(Transcripción: Ana Flores Díaz)

José Luis Pérez Pont