¿Por una Internet sin censura?

Internet Freedom Festival
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Desde el martes 1 al domingo 6 de marzo de 2016

Más de 700 profesionales de 74 países diferentes que trabajan por una internet sin censura llenarán las salas de Las Naves desde mañana y hasta el próximo domingo. El Internet Freedom Festival abordará en 166 sesiones cuestiones como derechos humanos, la lucha contra la violencia de género o la vigilancia gubernamental.

Internet ya no es sólo una herramienta más de comunicación, sino que ha pasado a usarse como arma de control y abuso de poder. Según sus organizadores, las restricciones a las que somos sometidos “afectan de la misma manera a un periodista que tiene que mantener seguras sus fuentes contra el cartel en México o a un ciudadano chino que no puede acceder a contenidos censurados por su gobierno”.

Ante el creciente interés político y corporativo en controlar internet, el objetivo del Internet Freedom Festival es reunir a todos los individuos y organizaciones que trabajan para mantener libre la red con el fin de establecer objetivos comunes, aprovechar oportunidades, analizar las debilidades existentes y evitar amenazas potenciales. Además, pretende compartir recursos y conocimientos con el fin de mejorar las estrategias a la hora de enfrentarse a los obstáculos para un libre acceso a Internet.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Disidencia en Latinoamérica

Entre las sesiones que se realizarán esta semana se encuentra ‘El malware contra la disidencia política en Latinoamérica’, en la que participa una de las investigadoras más importantes del mundo en materia legal de privacidad y libertad de expresión, Joana Varon. Será el martes 1 de marzo a las 15.00 horas.

El jueves, a las 11.00 horas, tendrá lugar la sesión ‘Smart cities: ¿Redes de personas, redes de vigilancia?’ En ella se debatirá acerca de qué tipo de datos se han recabado en torno a las ciudades y la población, cómo debe ser procesada y presentada esta información y en qué medida debe ser pública o privada.

También este jueves, a las 18.30 horas, tendrá lugar la mesa redonda ‘Privacidad, gobierno transparente y libertad de información’. En ella participarán el conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz; Renata Ávila, de la World Wide Web Foundation (creada por el “padre” de internet, Tim Berners-Lee); Malén Aznárez, presidenta de Reporteros sin Fronteras España; e Ignacio Escolar, director de eldiario.es.

Por otro lado, el sábado a las 10.00 horas habrá un ‘Taller de seguridad digital para periodistas de habla hispana’. Será impartido por Javier Garza, periodista mexicano experto en herramientas digitales para la protección de periodistas. Garza es autor de numerosos artículos sobre la violencia y el narcotráfico en su país, entre los que se encuentra “El peligro de entrevistar a El Chapo”, donde critica el encuentro entre el actor Sean Penn y el narcotraficante mexicano.

Uno de los acontecimientos más importantes del festival será la instalación del segundo nodo Tor del mundo (el único fuera de Estados Unidos) en la biblioteca de Las Naves. Tor es una red cuyo objetivo es cambiar el modo de enrutado tradicional, el que todos solemos utilizar, con el fin de mantener el anonimato y la privacidad de los datos. Con este navegador, cualquier persona que sea susceptible de persecución en su país de origen podrá utilizar la red sin miedo a ser detenido.

EL Internet Freedom Festival nació por la necesidad de “tender puentes entre organizaciones y profesionales muy diferentes pero que comparten un mismo objetivo: luchar contra la vigilancia indiscriminada y la censura en Internet”, según los organizadores del evento. Es el segundo año consecutivo que se celebra en Las Naves de Valencia (el año pasado bajo el nombre de Circumvention Tech Festival).

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

 

Siete formas de cuestionar la Ley mordaza

Construyendo democracia
Laia Solé, Colectivo Cambalache, Democracia (Pablo España e Iván López), Santiago Cirugeda, Xavier Arenós y Alicia Framis
Comisario: José Luis Giner
Fundación Chirivella Soriano
Palau de Joan de Valeriola
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 10 de enero de 2015

La ley de Seguridad Ciudadana o Ley mordaza, tal y como fue prontamente bautizada, que entró el vigor el 1 de julio de 2015 prohíbe la ocupación del espacio público bajo determinadas circunstancias. Para José Luis Giner, comisario de la exposición Construyendo democracia, dicha ley ha sido criticada “por el retroceso democrático en la esfera pública frente al derecho de expresión de los ciudadanos”. Derecho de expresión del que dan buena cuenta las siete propuestas artísticas que conforman la muestra de la Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Santiago Cirugeda. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Santiago Cirugeda. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Todas ellas tratan de responder a la pregunta, ¿qué hace el ciudadano en el espacio público para crear democracia? Y la respuesta que propone Giner se multiplica en las diversas direcciones que toman los artistas Laia Solé, Colectivo Cambalache, Democracia (Pablo España e Iván López), Santiago Cirugeda, Xavier Arenós y Alicia Framis. Direcciones que, aunque divergentes, confluyen en torno a una similar idea: la del ciudadano preocupado por tomar la calle con el fin de liberarla de los excesos reguladores. “Se trata de dotar al ciudadano de carga política”, subrayó Giner.

Lo que igualmente subyace en el conjunto expositivo es la sensación de que la ciudad, supuestamente amordazada por los intereses políticos, asfixia al ciudadano. De manera que éste, a rebufo de lo acontecido en mayo del 68, quiere recuperarla a fuerza de propuestas de intervención pública. Que es lo que hacen los artistas de Construyendo democracia. Laia Solé, por ejemplo, utiliza la técnica del Chroma Key para disolver los muros y barreras que dificultan ese acceso público de la vía urbana. Así lo hace con Desaparición de un muro, cuyo título ya lo dice todo, y con Obrint espais, donde vecinos de un barrio lo circundan reclamando su autogestión.

Intervención de Colectivo Cambalache. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Intervención de Colectivo Cambalache. Construyendo democracia. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

El Colectivo Cambalache (Carolina Caycedo, Adriana del Pilar, Alonso Gil y Federico Guzmán) crea un museo itinerante donde se reciclan materiales y objetos que sirven para el restablecimiento de las relaciones sociales. Xavier Arenós analiza en su proyecto artístico las vinculaciones entre espacio, poder e ideología. José Luis Giner habla, en este caso, del “concepto de utopía contra el modelo hegemónico”. Utopía que lo enlaza con el trabajo de Santiago Cirugeda, “arquitecto atípico”, que “coge elementos de edificios que se van a deshacer para construir otros nuevos”. Los conceptos de “autogestión” y “reciclaje” vuelven a cobrar protagonismo.

Instalación de Domènec en 'Construyendo democracia'. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Instalación de Domènec en ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Domènec hace una reinterpretación del mausoleo dedicado a Rosa de Luxemburg y Karl Liebkneckt para convertirlo en una casa móvil de “existencia mínima”, parecida a los hoteles cápsula de los aeropuertos japoneses. Frente a la más desabrida intemperie, el receptáculo a pequeña escala. Alicia Framis reflexiona sobre el más amplio papel de las ciudades en la sociedad capitalista, mediante pantallas de vuelo de los aeropuertos y su serie de habitaciones prohibidas. Y Democracia trabaja con ultras del equipo del Girondins de Burdeos, para cuestionar el fútbol como negocio mediante cierto trasfondo político.

Construyendo democracia, como apuntó Giner, tiene su raíz en movimientos como el 15M o Salvem el Cabanyal, donde se concreta esa “reivindicación del ciudadano activo”. Diversos videos, maquetas, fotografías e instalaciones van dando cuenta de esa apropiación callejera por parte de una sociedad civil crítica con la Ley mordaza. “Revueltas en la calle más allá del proceso de voto” o “fuerza mínima que surge desde la calle”, según explicó en diversos momentos de la exposición el propio comisario.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Fotografía de Laia Solé en 'Construyendo democracia'. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Fotografía de Laia Solé en ‘Construyendo democracia’. Imagen cortesía de Fundación Chirivella Soriano.

Salva Torres

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Condena del atentado al semanario Charlie Hebdo

Reproducimos y compartimos el comunicado divulgado por APIV y suscrito por las asociaciones de editores, libreros, críticos y artistas valencianos:

«Tras el terrible atentado perpetrado ayer en París en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo, en el que murieron doce trabajadores y otros resultaron gravemente heridos, todos ellos periodistas y dibujantes, queremos expresar nuestra más firme condena y repulsa ante quienes pretenden limitar la libertad de prensa y expresión en nombre de una religión o una ideología determinada.

Vivimos tiempos complejos en cuanto a la convivencia entre culturas y diferentes credos pero no existe ninguna razón que justifique el asesinato de una persona por mucho que su opinión contradiga o incluso pueda llegar a ofender las opiniones y creencias propias. La vida humana, la libertad de prensa y la libertad de expresión deberían de estar por encima de cualquier divergencia o conflicto y su garantía por parte de todos los estados y todos los ciudadanos debería de ser un compromiso incuestionable e irrenunciable.

Desde APIV (Associació Professional d’Il·lustradors de València) consideramos que el hecho de continuar defendiendo incondicionalmente la libertad de expresión y continuar trabajando como generadores de imágenes, de ideas y de opinión, constituyen el mejor homenaje que podemos brindar a las víctimas y a sus familias, a las que deseamos transmitir nuestra solidaridad y nuestro apoyo en un momento tan injustamente doloroso.»

SUSCRIBEN:
ASSOCIACIÓ D’EDITORS DEL PAÍS VALENCIÀ (AEPV)
GREMI DE LLIBRERS DE VALÈNCIA
ASSOCIACIÓ VALENCIANA DE CRÍTICS D’ART (AVCA)
ARTISTES VISUALS DE VALÈNCIA ALACANT I CASTELLÓ (AVVAC)

World Press Photo y ¡ay! el periodismo

World Press Photo Valencia
Mesa redonda ‘Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión’ (celebrada
el jueves 6 de febrero en la Facultat de Filologia)
Exposición en Fundación Chirivella Soriano
C/ Valeriola, 13. Valencia
Hasta el domingo 16 de febrero

“En el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido”. Lo dijo Ryszard Kapuscinski y a él nos aferramos para describir lo que aconteció en la mesa redonda que, sobre periodismo, tuvo lugar hace escasos días en el Salón de Grados de la Facultat de Filologia de la Universitat de València. Descripción que servirá para ofrecer algunas explicaciones de por qué el periodismo se está quedando en los huesos.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Organizada por World Press Photo Valencia, a través de Doctor Nopo y la Fundación Chirivella Soriano, el encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reunió al director de El Mundo Comunidad Valenciana, Rafael Navarro, al presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Sergi Pitarch, al asesor del Síndic de Greuges, José Antonio Ivars, y a la responsable del gabinete de comunicación del IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad), Dulce Iborra, moderados por el profesor de la Universitat de València, Francesc Martinez.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Rafael Navarro habló de la “mancha en la historia del periodismo en la Comunidad Valenciana” que supuso la claudicación por parte de casi todos los medios cuando se destapó el caso Gürtel. Por defender la verdad, frente a las amenazas de todo tipo, Navarro aseguró que el periódico que él dirige se vio privado durante tres años de la publicidad institucional. Cosa que no les sucedió al resto de medios afines a los dictados del gobierno que por entonces presidía Francisco Camps. Y como tenía en la mesa a José Antonio Ivars, representando a la institución que vela por los derechos del pueblo valenciano, le instó a que abriera una investigación sobre el reparto de la publicidad institucional, con el fin de subsanar los atropellos del pasado y sentar las bases de un reparto futuro más justo.

Ivars había señalado poco antes que los medios de comunicación “pocas veces acuden al Síndic de Greuges”. Y que si lo hicieran, la Sindicatura podría defenderles presentándose de oficio. Pero, claro, para ello ha de haber la previa denuncia que los medios de comunicación “pocas veces” interponen. Navarro tomó buena nota de la función del Síndic de Greuges, hasta la fecha prácticamente en desuso por parte de los medios.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Sergi Pitarch, de la Unió de Periodistes Valencians, aludió igualmente a la indefensión de los periodistas ante los numerosos casos de arbitrariedad por parte del poder, ya sea éste judicial o policial. Y abogó por un periodismo en el que se contrastaran las fuentes para evitar que te “colaran” informaciones interesadas. También destacó el apoyo que cada medio debe ofrecer a sus periodistas, para frenar las presiones externas. Preguntado por la escasa asistencia a las asambleas por parte de los periodistas asociados a la Unió, Pitarch reconoció que es un tema para someter a debate. ¿Envidia de Francia, donde los periodistas cuentan con el respaldo del propio Estado, que considera al periodista un bien público en la defensa del sistema democrático? Pitarch le restó importancia a ese hecho y manifestó que le daba “pánico” que fuera el Estado quien reconociera la figura del periodista. Periodista que, sin embargo, adquiere tal condición gracias a una titulación pública.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Francesc Martinez ofreció algunos datos del enflaquecimiento extremo al que está llegando el periodismo. Alrededor de 11.000 ocupaciones periodísticas destruidas entre 2008 y 2013. La Comunidad Valenciana, a la cabeza en cuanto al menor número de lectores de prensa y de oyentes de radio. Y, eso sí, 280 gabinetes de comunicación en Valencia. En representación de ellos, Dulce Iborra, que defendió el posible encuentro “amoroso” entre el periodista de un medio y el periodista de un gabinete de comunicación que le facilita cierta información. Alguien del público, también periodista, se quejó de esa división entre los propios profesionales: «¡Todos somos periodistas!», exclamó. El encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reveló precisamente las fisuras internas del cuarto poder. Si la verdad nos hace libres, habrá que empezar a buscarla en la elocuente fragmentación del tejido periodístico, en tiempos de paradójica concentración de medios. Gracias a World Press Photo Valencia (cuya exposición en la Fundación Chirivella Soriano permanece hasta el domingo) y a Doctor Nopo por tan ilustrativa radiografía.

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Salva Torres

Censura y autocensura

World Press Photo 13
Fundación Chirivella Soriano / NOPO
C/ Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 16 de febrero de 2014

La nueva edición de World Press Photo en Valencia aborda el derecho a la información y la participación.

En una sociedad como la nuestra, acostrumbrada a que exista un abismo entre la teoría y la práctica, sucede con frecuencia que la letra de algunos principios jurídicos fundamentales se queda solo en tinta seca sobre papel. Esa laxitud asumida por la población es un signo revelador que, posiblemente, nos haya llevado al callejón sin salida en el que parece que nos encontramos.

Aunque resulte recurrente, para hablar de libertad de expresión debemos remitirnos a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Según su artículo 19, “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Por su parte, la Constitución Española de 1978 reconoce y protege los derechos: “a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”, así como “a la producción literaria, artística, científica y técnica”. Dando un paso más allá, manifiesta que “el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

Sin embargo, estos derechos se ven continuamente vulnerados, nuestra libertad de expresión se ve limitada aquí y ahora, no es necesario referirse a regímenes totalitarios de otras latitudes ni a dictadores pasados. Cualquier ciudadano recibe cada día dosis de manipulación y censura en la información administrada a través de los medios de comunicación, esto es lo habitual, aunque parte del problema reside en la falta de capacidad crítica que nos hace aceptarla bajo la categoría de “verdad”. El caso de RTVV resulta incontestable en ese sentido.

La situación se agudiza cuando entramos en los territorios del arte y la cultura, pues si bien la sociedad se convierte en un sujeto pasivo de la limitación de derechos, los creadores reciben una presión activa y directa con el propósito de coartar su libertad de expresión, llegando en ocasiones a episodios de censura explícita que nuestro sistema democrático y de derecho todavía no ha sido capaz de remediar. Los gobernantes caen constantemente en la tentación no solo de determinar las pautas culturales de la sociedad, sino de intentar conducir las expresiones artísticas e intelectuales. La situación no es nueva y los ejemplos son numerosos, pero la resignación debería descartarse de entre las opciones posibles.

Puede que el más nocivo resultado de la presión política sobre los autores y los artistas sea el ejercicio de la autocensura. Esa es una realidad que se ha vivido en estas últimas décadas, pues la alta contaminación política que ejercen los gobernantes –en términos generales- sobre el ámbito cultural en España hace que se haya desarrollado en buena parte del sector un ejercicio automático de limitaciones en la libertad de expresión, que afectan a las creaciones que llevan a cabo, como estrategia de supervivencia a costa de una renuncia imperdonable. La dependencia de los recursos públicos y la falta de una cultura social que permita entender que los presupuestos y dotaciones de las instituciones públicas no son propiedad del partido político que gobierna, sino que deben estar al servicio de la ciudadanía, hace que en demasiadas ocasiones se empleen de una forma arbitraria y sectaria.

Podríamos remitirnos a casos de manual, pero también podemos hablar de aquello que por proximidad espacial y temporal hemos conocido de primera mano. El caso de la Comunitat Valenciana es paradigmático en lo que se refiere a disfuncionalidad gubernamental en las dos últimas décadas –los juzgados y la prensa están dando cuenta de ello-, pero también en términos de instrumentalización partidista de la cultura. El partido político en el poder ha interpretado que las instituciones culturales (museos, salas de exposiciones, teatros, auditorios, etc.) le pertenecen. En base a esa premisa las ha gestionado y las gestiona con total desprecio al sector profesional, convirtiéndolas en entornos de privilegio mediante nombramientos políticos y designaciones excluyentes.

Las listas negras de profesionales del arte y la cultura son una realidad en las instituciones públicas valencianas, como lo es la cancelación de proyectos aprobados técnicamente pero vetados políticamente antes de ser llevados a cabo. Esa es la realidad que pocas veces llega al conocimiento del público, pues solo trasciende cuando el escándalo es mayúsculo y afecta a un colectivo con músculo mediático, como podría ser la censura practicada en 2010 por la Diputación de Valencia con la exposición “Fragments d’un any”, en el MuVIM. Pero cuando la institución practica esos atropellos individualmente, y lo hace con frecuencia, se genera un cerco de silencio que neutraliza a la víctima.

El miedo es esa última frontera que como individuos debemos trabajar y superar, pues nos paraliza como personas y nos inhabilita como sociedad. Puede que sea esa la gran revolución que debe producirse y que ya se ha iniciado. Una revolución que no requiere de barricadas ni de manifestaciones, pues tiene lugar en lo más intimo de cada persona, sin proclamas, siendo necesariamente el resultado de una libre toma de consciencia. Eso facilita una nueva escena para el desarrollo de otro modelo social y político. En ese territorio, liberado de signos, nos vamos encontrando como individuos emancipados integrantes de una colectividad, capaces de interactuar sin renunciar a la dignidad personal que nos confiere el ejercicio autónomo de la expresión. La pluralidad es la base de una sociedad sana, mientras que las acciones represoras que hemos conocido en los últimos años son el resultado de la administración abusiva del poder en un sistema democrático.

Cuando todo parece perdido, se hace más necesario si cabe reforzar la práctica personal de la opinión y la expresión pública de las ideas propias, sin atender a las tijeras de un censor que ha perdido por completo su autoridad, pues su filo ya no corta. Nunca fue el momento de guardar silencio, pero ahora es sin duda el tiempo de hablar.

José Luis Pérez Pont

«Me interesa la frontera entre la vida y la muerte»

Lucifer Circus, de Pilar Pedraza
Premio Nacional Nocte de literatura fantástica

“Donde esté un zombi, que se quite un marine y su novia”. En contraste con las atmósferas sombrías y terroríficas que crea magistralmente en sus novelas, Pilar Pedraza exhibe un talante pacífico y amigable, iluminado por chispas de ironía como esta frase. Con 24 títulos publicados, además de sus trabajos académicos y unos 30 años en la Universitat de València intentando imbuir a los jóvenes el amor al arte,  se ha consagrado como autora de culto y ya no tiene nada que demostrar. Pero como a nadie le amarga un dulce, disfruta del prestigioso premio nacional Nocte, convocado por Asociación Española de Escritores de Terror (Nocte), destinado a las obras que por su calidad, temática y originalidad han destacado a lo largo del año.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

¿Qué ha significado para usted recibir el Nocte? 

Una simpática sonrisa de Buda en el ocaso del terrible año 2013. Me encanta que me tengan en cuenta los que saben de literatura fantástica y gótica. Son gente especialmente amable. La novela premiada, Lucifer Circus, no sólo es la última sino una de las que más me gustan, por el ambiente esotérico de finales del siglo XIX y la extravagancia de los personajes, como la joven pilosa y el hermoso indio de los elefantes.

El género fantástico vive una edad de oro tanto entre los lectores jóvenes como adultos. ¿A qué cree que se debe este fenómeno? 

Se debe a que algo hay que leer en tiempos de crisis, y lo más atractivo tanto para los jóvenes como para los adultos es lo más transgresor de la cutre realidad cotidiana en la que vivimos, y de la gris masa humana que nos rodea. Además, la literatura fantástica es la más rica en contenidos latentes y por ello la más liberadora. Donde esté un zombi, que se quite un marine y su novia.

Dentro del amplio y variado panorama de este tipo de literatura, ¿en cuál de sus tendencias se sitúa? 

En ninguna. Yo escribo lo que quiero cuando quiero, no  estoy profesionalizada y mis editores son unas criaturas liberales que me lo permiten todo con tal de que tenga calidad. Esto último es lo único que nos exigimos. Por otra parte, no todo lo que escribo pertenece a un género determinado.

Portada del libro Lucifer Circus.

Portada del libro Lucifer Circus.

Tras una brillante trayectoria se ha consagrado como autora de culto. ¿No siente algunas veces la tentación del bestseller

Para nada. Jamás. A estas alturas podría hacerlo, a nuestra escala y contando con una editorial de mucho peso económico, pero eso sería traicionarme a mí misma y perder un tiempo precioso en marketing; total,  para ganar dinero y popularidad, cosas ambas que no me interesan en absoluto. Ya tengo edad para entretenerme con mis libros y estar tranquila y libre de compromisos.

Lucifer Circus sigue en la línea de sus anteriores libros, El síndrome de Ambras y Venus barbuda y el eslabón perdido. ¿También profundiza en él  en los límites entre la vida y la muerte, lo femenino y lo masculino, lo ordinario y lo extraordinario? Háblenos del hilo conductor de sus obras, de lo esencial que pretende expresar en ellas.

Considero esencial, cuando me pongo a escribir, llegar a crear algo nuevo en lo que sumergirme y poder ofrecérselo a otros, con los mismos gustos, para que lo compartan y alucinen como yo misma. Lo que más me interesa es la frontera entre la vida y la muerte, tema que estudio continuamente, porque hay mucha bibliografía en la que puedo apoyarme. También me interesa lo humano titánico, lo semidivino, el mal extremo,  el humor y el cariño; el sexo, menos. Mis planteamientos vitales son feministas, pero eso solo se refleja en mis escritos indirectamente, salvo en la trilogía de ensayos: La bella, enigma y pesadilla, Máquinas de amar y Espectra, que tratan precisamente de aspectos enigmáticos de lo femenino. Mi feminismo es socialista y de la igualdad, interesado sobre todo en denunciar la misoginia.

La historia, el arte y el cine están presentes en sus fabulaciones. ¿Dónde surge la chispa de la invención y cómo combina la pura  imaginación con su rico acervo cultural?

Con paciencia y dedicación. Es como ponerse a pescar en un río rico en peces. Tarde o temprano pica uno y puedes hacer con él un guiso estupendo (si sabes cocinar). Por otra parte, no concibo a un escritor inculto. ¿Qué nos va a contar alguien que no sepa de la tradición y las vanguardias de su cultura? No sé de dónde surge la chispa. Seguramente no es una chispa, sino una especie de dolorcillo insidioso al que hay que poner remedio cubriéndolo con determinadas palabras, que a su vez se expanden y van llenando páginas hasta que el dolor se convierte en placer: el placer del texto.

Portada del libro de Pilar Pedraza, La perra de Alejandría.

Portada del libro de Pilar Pedraza, La perra de Alejandría.

¿Cuáles  serían sus primeras  decisiones si volviera a desempeñar un cargo importante en la política cultural, como lo hizo durante el Gobierno de Lerma? 

En primer lugar, no aceptaría un cargo político ni muerta. Yo soy ácrata y no estoy hecha para eso, sobre todo habiéndolo probado y conociendo sus limitaciones. Puestos a imaginar a lo loco y un poco en broma, borraría de los presupuestos todo lo referente a religión y defensa, negocios que no sirven para nada ni defienden nada, y trasvasaría todo ese activo a Cultura. Promovería una libertad absoluta de creación y expresión, y una ayuda imaginativa a sectores claves como el cine español, el teatro contemporáneo y la extensión cultural, y restringiría el derroche de fondos públicos en fiestas y saraos. Pero eso no me lo iba a permitir ningún partido, de modo que será mejor quedarme como estoy, conformándome con quejarme de lo muerta que está la cultura.

¿Qué opinión le merece el sistema de enseñanza y el futuro que se abre ante las últimas generaciones que han pasado por su aula? 

Después de treinta años de experiencia universitaria, puedo decir que hasta hace un par de años la enseñanza funcionaba aceptablemente bien en este país. Ahora ha comenzado una debacle rápida hacia el abismo. Menos mal, por lo que a mí respecta, que mis alumnos han salido ya del sistema y no tendrán problemas graves de empleo, porque están muy bien formados. Hay entre ellos personas verdaderamente valiosas que sería suicida perder, aunque, visto el panorama, podemos temernos lo peor.

Nuevas tecnologías. ¿Es adicta y partidaria o más bien reticente? ¿Cómo cree que van a influir en la creación literaria la proliferación de blogs, ediciones digitales, etcétera?

No sé nada de las nuevas tecnologías. No pertenecen a la época hippie, que es la de mi formación,  pero me sirvo de las más comunes con gratitud y sin complejos. Alguna de mis novelas cuenta ya con edición digital (Paisaje con reptiles). Ya no podría trabajar sin internet, ni comunicarme sin correo electrónico.  Pero, por no tener, no tengo ni teléfono móvil.

Un alegato final a favor de lo fantástico contra quienes lo tildan de pueril y escapista.

Todo el mundo es libre de opinar lo que le parezca y no seré yo quien les saque de sus estúpidos errores. Comprendo que no les guste Harry Potter, pero es que eso no es literatura ni cine fantásticos. Que vean Addiction de Abel Ferrara y me digan si eso es escapismo.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco