Carlos Saura se presenta en Valencia con ‘Ausencias’

Ausencias, de Carlos Saura
La Llotgeta (Plaza del Mercado, 4)
Librería Railowsky (Grabador Esteve, 34)
Miércoles 2 de mayo de 2018, a las 19.00 y las 20.30h, respectivamente
Jardines de Viveros. Feria del Libro de Valencia
Jueves 3 de mayo, de 11.30 a 13.00h

El director de cine Carlos Saura presenta en València, en el marco de la Feria del Libro, su novela ‘Ausencias’. Lo hará en tres actos que tendrán lugar en La Llotgeta, a modo de coloquio con el autor, y en la Librería Railowsky, ambos el miércoles 2 de mayo, y en los Jardines de Viveros, donde firmará ejemplares de su libro, el jueves 3.

Carlos Saura (Huesca, 1932) ha dirigido más de 40 películas, entre las que cabe recordar: ‘La caza’; ‘Peppermint frappé’; ‘El jardín de las delicias’; ‘Ana y los lobos’; ‘La prima Angélica’; ‘Cría cuervos’; ‘Elisa, vida mía’; ‘Bodas de sangre’; ‘Carmen’; ‘¡Ay, Carmela!’; ‘Sevillanas;’ ‘Flamenco’; ‘Tango’; ‘Goya en Burdeos’; ‘El séptimo día’; ‘Io, Don Giovanni’ y ‘La jota’.

Saura desarrolla también una constante actividad como novelista, dibujante y fotógrafo. Entre sus novelas publicadas: ‘Pajarico solitario’; ‘Esa luz’; ‘Elisa, vida mía’. De sus libros de fotografías, cabe reseñar: ‘El Rastro’; ‘Flamenco’; ‘Las fotografías pintadas de Carlos Saura’; ‘Saura x Saura’; ‘VanishedSpain / España, años 50′.

‘Ausencias’, la novela que presenta en València, cuenta a su vez con una edición limitada exclusiva de caja-estuche (200 ejemplares numerados) diseñada por Laura Casalis (Franco Maria Ricci Editore). La caja-estuche (25,6 x 34,6 x 3,5 cm.) contiene: Plaquette ilustrada, de 16 páginas con firma autógrafa de Carlos Saura y textos de presentación; carpeta con 28 láminas en color (tamaño 20,5 x 29 cm.) en papel Stucco Sirio de 250 gramos, y ejemplar de la novela ‘Ausencias’ (Madrid, Ediciones Laborinto, 350 páginas).

Carlos Saura nos ofrece en esta novela (mucho más que un thriller) un sobrecogedor juego laberíntico que borra las fronteras entre realidad y ficción. El libro también incluye, como primicia exclusiva, los dibujos en blanco y negro de cámaras fotográficas pertenecientes a la colección del autor y elementos fundamentales en la intriga de una obra en la que también los más grandes fotógrafos (Erich Salomon, Weegee, Diane Arbus, Edward Weston…) tienen un papel estelar.

Carlos Saura. Autorretrato con Ernemann. Por cortesía del autor.

Carlos Saura. Autorretrato con Ernemann. Por cortesía del autor.

Arte rupestre que ve la luz

Arte y Naturaleza en la Prehistoria. La colección de calcos del MNCN
Museo Nacional de Ciencias Naturales
C / José Gutiérrez Abascal, 2. Madrid
Inauguración: jueves 19 de noviembre
Hasta el 19 de mayo de 2016

La exposición Arte y Naturaleza en la Prehistoria. La colección de calcos del MNCN, coorganizada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y Acción Cultural Española (AC/E) presentará, a partir del 19 de noviembre, una selección de la colección de calcos y láminas de arte rupestre que se conserva en el Archivo del Museo.

La exposición mostrará, hasta el 19 de mayo de 2016, una selección de la colección documental e iconográfica compuesta por calcos y láminas que representan tanto pinturas paleolíticas como de arte levantino y esquemático de prácticamente toda la geografía española.

La creación en mayo de 1912 de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas fue el inicio del periodo más fructífero de descubrimientos de arte rupestre de la Península Ibérica. El trabajo de la Comisión incluyó la reproducción sistemática a través de copias en papel de buena parte de esas obras.

“Gracias a esta labor, y a su conservación posterior en el archivo del museo, hoy conservamos muchas obras que, ubicadas en abrigos y cuevas, no han logrado sobrevivir al paso del tiempo.  Esta exposición es una oportunidad única para contemplarlas”, explica Begoña Sanchez Chillón, comisaria de la exposición.

Arte rupestre. Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Calco de Juan Cabré a partir de las pinturas rupestres de la cueva de La Vieja en Alpera, Albacete. Cortesía del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Fernando Vicente y la anatomía femenina

El eterno femenino, de Fernando Vicente
La Fiambrera Art Gallery
Calle Pez, 7. Madrid
Hasta el 24 de octubre de 2015

Fernando Vicente (Madrid, 1963) es un artista autodidacta cuyos primeros trabajos vieron la luz en los años ochenta, en plena movida madrileña. Durante más de diez años trabajó en el mundo de la publicidad, terreno que abandonó en 1999 para volver de nuevo a la ilustración. Desde entonces ha realizado numerosos trabajos como los carteles de la Feria del Libro de Madrid o portadas de libros y discos. Además, sus trabajos han sido publicados en medios como Babelia, El País, Gentleman, Vogue, Rock de Lux, Playboy o Letras Libres.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Con esta exposición La Fiambrera Art Gallery da a conocer al público los trabajos de uno de sus artistas de cabecera, Fernando Vicente, y su visión sobre la mujer, un elemento constante en toda su carrera.

La muestra incluye los trabajos más recientes e inéditos sobre sus conocidas series de pin ups, 26 ilustraciones que muestran la belleza femenina con un estilo pícaro y sensual.

Además, este recorrido se completa con 14 pinturas de su serie Venus, realizadas sobre láminas anatómicas y con referencias a los grandes temas de la pintura clásica. Fernando Vicente utiliza en esta serie una de sus técnicas características: combinar la presencia constante de la figura humana con otros elementos que el propio artista ha ido coleccionando a lo largo de su vida.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

La Fiambrera continuará la temporada 2015-2016 con las siguientes exposiciones: Álvaro Pérez-Fajardo, del 30 de octubre al 5 de diciembre. El viaje, exposición colectiva con obra original de todos los artistas de La Fiambrera, del 11 de diciembre al 13 de febrero de 2016.

La Fiambrera es una galería de arte enfocada en ilustración, diseño gráfico, y arte lowbrow en la que han expuesto artistas como Sonia Pulido, Juan Pablo Baene, Sergio Mora, Jon Langford o Roberto Maján. Es, también, una librería especializada en ilustración, diseño y cultura popular. Ambas actividades están acompañadas en el espacio por una tienda de objetos de decoración y accesorios, en la que con cada exposición se incorporan publicaciones y productos relacionados con la muestra o con el artista, además de un pequeño café.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Obra de Fernando Vicente. Imagen cortesía de La Fiambrera Art Gallery.

Obra de Fernando de Vicente. Cortesía de La Fiambrera.

Obra de Fernando de Vicente. Cortesía de La Fiambrera.

 

 

Ernesto Casero y sus taxonomías

Taxonomías, de Ernesto Casero
Gris. Magatzem d’Art
Literato Azorín, 14. Valencia

La naturaleza imita al arte, escribió Óscar Wilde, en uno de sus habituales tours de force. Y, en efecto, a veces da la sensación que la naturaleza es resultado de un proceso creativo, y que tanta belleza y biodiversidad tan sólo pueden tener una explicación artística. El mundo se divierte pergueñando formas, combinando colores, integrando coreografías, combinándolo todo con composiciones musicales y dotando de nexos inverosímiles a los seres vivos.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Ernesto Casero juega con estos estímulos y desarrolla su amplio y sorprendente catálogo de formas biológicas. Tras ellas hay un dibujo excepcional, una mirada sabia de fisiólogo y de artista. Aquellos seres que Casero dibuja no sólo han de resultar admirables, sino funcionalmente posibles, o al menos que así lo parezcan. Sus láminas nos remiten al universo de la Historia Natural, a los fantásticos dibujos de los libros de Haeckel, o incluso a los catálogos especializados de malacólogos y entomólogos.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Sus modelaciones de plastilina son un paso más: aquella vitrina museística de corales, equinodermos, poríferos, radiolarios, poliquetos, diatomeas, pólipos,…tiene un encanto especial. Hace unos años se descubrió en Canadá un yacimiento de fósiles del BurgessShale, de mediados del Cámbrico, que permitió el hallazgo de todo un universo de seres absolutamente extravagantes, entre ellos una especie que los biólogos llamaron Hallucigenia, por su prodigiosa anatomía. Viendo la obra de Casero he recordado aquel yacimiento, de formas biológicas tan bellas e inauditas. La naturaleza imita al arte, sin duda, y en Ernesto Casero tiene un buen maestro.

Obra de Ernesto Casero. 'Taxonomías', en Gris Magatzem d'Art.

Obra de Ernesto Casero. ‘Taxonomías’, en Gris Magatzem d’Art.

Martí Domínguez

Only Two: Mariona Brines y Martí Rom

Only Two, de Mariona Brines y Martí Rom
Galería del Palau
C / Palau, 10. Valencia
Hasta el 6 de junio

Only Two ofrece la apasionante experiencia de dos artistas tan distintos como Mariona Brines y Martí Rom, que, a partir de su propio mundo estético-sugestión espiritual de Brines, materialidad humanizada de Martí Rom- han confluido en una obra conjunta, turbadoramente bella, original y unitaria. Una serie de seis espléndidos collages es el resultado de este juego dialógico. Cada elemento del collage, cada trazo ajeno es como si fuera una pregunta que hay que saber oír para contestar con acierto. Podríamos decir, sin alterar en lo sustancial las palabras de Rimbaud, que “el pintor se hace vidente”. Un cuadro así sólo es factible si hay una “videncia” inteligente de sus ocultas posibilidades. Y ahí están ‘El puente’ o ‘Antes de la tempestad’, por citar sólo dos de la bella serie obtenida, para confirmar que este proceso de adivinación se cumplió con plenitud.

Mariona Brines collages

Junto a esos collages compartidos, otros ya de la exclusiva autoría de Mariona Brines (Valencia, 1962) lucen con sus enigmáticas ensoñaciones de cipreses y con sus noches de estilizadas lunas. Arte psicológico de delicado temblor, de recuperación de cosas que se creían perdidas, y de callado y compasivo dolor. Mariona Brines sabe despertar en quien contempla su obra todo un universo de sugestiones. Su serie ‘Montañas’ sorprende por la estilización y esbeltez de sus figuras, de tal manera que las formas que allí se aprecian, fácilmente reconocibles, parecen, por su impulso ascensional, lenguas de un fuego silencioso y purificador. El ciprés se ha convertido en una llamarada blanca. La mole de la montaña ha quedado liberada de su pesantez y se ofrece como un resguardo acogedor para los animales que la pueblan. He aquí, una vez más, la naturaleza esforzándose por volverse incorpórea. No es materia, es una vibración de orden espiritual. Mariona coloca sus finos papeles de arroz, casi traslúcidos, sobre la madera o la tela con el cuidado de quien trata de curar una herida. No hay sangre en sus cuadros, pero sí, del blanco al negro, toda la escala cromática de la melancolía.

Martí Rom escultura

Se ha dicho muchas veces pero conviene no olvidarlo: el arte de Martí Rom (Barcelona, 1955) sería inexplicable si él no hubiera pasado largas temporadas de niño en contacto directo con la naturaleza. El paisaje, los animales, la tierra misma, fueron su mejor libro de aprendizaje. Quizás su amor por los sencillos y nobles materiales que vemos en su pintura, y sobre todo en sus piezas escultóricas, nace de esa tierra con la que él ha convivido tanto. La madera, la piedra, los diversos metales que utiliza en delicadas láminas, como si se tratara de un collage, son de extraordinaria pureza y remiten al encanto de la materia primordial, madre y origen a la vez. La escultura de Martí Rom mantiene una visión antropocéntrica del mundo, hay una búsqueda incesante en su obra de la medida humana: unas veces son rostros de poderosa y delicada expresión (‘El faune’, ‘La jove negra’); otras, animales libres de la naturaleza (’800 de Tassili caminant’, ‘Cavall del Puig’), pero que han sido espiritualizados hasta reducirlos a ágiles siluetas. Se dirían figuras de la simbología mística. Porque él sabe que la materia, que está en la base de toda creación, es sólo el primer peldaño de una escala que aspira a la expresividad de la forma. Realidad y espíritu, presencia y misterio, se dan cita, a partes ‘iguales, en su humanísima creación.

Mariona Brines y Martí Rom, 'Only Two' en Galería del Palau. Fotografía: Xavier Deltell

Mariona Brines y Martí Rom, ‘Only Two’ en Galería del Palau. Fotografía: Xavier Deltell

Alejandro Duque