La sociedad hueca de Juan Cuéllar

Distopía, de Juan Cuéllar
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2, Valéncia
Hasta el 22 de julio de 2018

Distopía es el título de la exposición de Juan Cuéllar en la Sala Oberta de La Nau de la Universitat de València. Una distopía, aunque general, centrada en el aspecto laboral que luego se va extendiendo como una mancha de aceite por el conjunto. “Empecé trabajando las obras y me di cuenta que la chispa que lo movía todo era la precariedad laboral de los artistas”. Precariedad que le parece “más estructural, del entorno en el que vivimos”, y que hace extensible “a vuestra profesión también”. Habla de un cambio en esa estructura del trabajo, “que sigue siendo alienante y que nos va a frustrar más”.

Alienación, domesticación y hueco son palabras que se repiten en ese universo utópico creado por Cuéllar, quien ya se hizo eco de él en una muestra en la extinta galería Walden Contemporary de Valencia. Sus rostros vaciados, característicos de sus dibujos, se mezclan en esta ocasión con los agujeros que vienen a taladrar los propios cuerpos, hasta prolongarse al entorno urbano y a los seres animales. “El hueco es lo vacío, lo alienado. De manera que, al vaciar la forma, vacías también el contenido”, explica el artista valenciano heredero de la estética pop.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Según el comisario de la muestra, Vicente Pla, esos “puntos ciegos”, o agujeros por los que parece vaciarse el sujeto, “desmienten en última instancia el ideal de la figuración como imagen veraz del mundo”. Y, al desmentirlo, diríase que emerge esa distopía a modo de prolongación de la propia utopía, cuyo anhelo de perfección mostraría su doble siniestro. “La utopía”, dice Cuéllar, “es un proyecto que nunca termina de acontecer, mientras que la distopía sí, pero de forma disfuncional”.

Los óleos y dibujos de la exposición se completan con un video realizado por el propio comisario, que el artista denomina “ensayo audiovisual” sobre esa distopía. Desdibujados los rostros, taladrados los cuerpos y sometido el entorno urbano a un mismo peligro de progresivo vaciamiento, las escenas representadas por Cuéllar destilan un aire inquietante. “Va desde lo familiar, que lejos de ser un colchón o el lugar que te acoge puede ser origen de problemas, al mundo animal, donde se crea igualmente la fábula de la domesticación social”.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Es una domesticación propiciada por uno de los peligros que el artista observa con respecto al régimen de prisas que lo envuelve todo. “Los problemas se suceden y cada vez estamos más anestesiados”. Y lo sitúa en esos momentos de crisis económica en los que “cuanto más hundidos, más en silencio estábamos”. En su obra también aparece la censura, que en ciertos cenáculos críticos traducen como autocensura. “Yo la autocensura no me la planteo. Pienso que los nuevos medios de comunicación, las redes sociales, crean esa amalgama de información que propicia la alienación de tanta saturación de mensajes”.

Cuéllar cifra en esa abundancia la clave de la alienación contemporánea. “Hay tal cantidad de información que no la puedes dirigir”, lo que le lleva a pensar que “somos una sociedad domesticada por sobreinformación”. Y la distopía que supura su obra continúa: “Una sociedad domesticada, vacía, es más fácil de dirigir que una sociedad crítica”. De ahí la explicitud con la que titula una de sus piezas: Huecos, así nos quieren. “Es un auto vaciamiento consciente”, prosigue el artista, que lamenta esa pendiente por la que rueda la vida.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

“El trabajo no nos ha hecho más libres y mejores personas, sino meros consumidores”. La familia que come alrededor de una mesa, literalmente titulado Distopía familiar, viene a ser el símbolo de esa cualidad consumista desprovista de afectos. “Es un escenario indeseable, pero otro de los motivos generadores de la obra”, cuyo conjunto “observa la realidad más cercana y la más universal”. Los soñadores o Dreamers, que también comparecen en su obra, se limitan a mirar por el marco de un cuadro o de una ventana oscura, rodeados de estanterías de libros que parecen limitar el alcance de esa mirada. De nuevo cierta saturación, esta vez sin agujeros de por medio.

El proyecto expositivo está ligado a cierta didáctica, como subraya Cuéllar. “Se trata de hablar de la distopía a nivel visual acompañado de charlas y conferencias” que tiene lugar en La Nau y que coincide, a su vez, con los animales domésticos que presenta en el Gabinete de Dibujos del espacio Gris Enmarcació.  Y puesto que la motivación le vino de la propia situación laboral de los artistas, Cuéllar dibuja un panorama de claroscuros. “Hay un mercado del arte pírrico y no todos podemos entrar en el saco de las ayudas públicas”. Lo cual le ha llevado, como viene sucediendo en otros sectores, a reinventarse: “Ahora tienes que ser artista, además de gestor de tu propia carrera, promotor y comisario”, concluye.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Joan Verdú, lo que el silencio esconde

Joan Verdú. Bonus Track
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 30 de septiembre de 2018

Joan Verdú: “No me gusta el arte político”.
Enrique Carrazoni: “¿Te refieres a las malas artes de los políticos?”
JV: “Soy apolítico”.
EC: “¿Piensan por ti los políticos?”
JV: “Los políticos no tienen ese don, sólo dan problemas y luego dicen que los resuelven”.
EC: “No sé por qué me he acordado de Groucho”.
JV: “¡Otro apolítico y pentapolitano!”

Esta conversación con Joan Verdú (Alzira, 1959-2017) la recoge tal cual el propio Carrazoni en el catálogo de la exposición que La Nau le dedica al artista valenciano bajo el título de Bonus Track. En ella, cuando al nombrar Verdú a los políticos su amigo se acuerda de Groucho Marx, se está haciendo alusión a esta frase del genial actor: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Que Carrazoni se hiciera eco de Groucho para referirse a Verdú no es casual. Su  humor “corrosivo, ácido, irónico y mordaz”, adjetivos empleados por José Pedro Martínez, responsable de la Colección Martínez Guerricabeitia, atraviesa toda la obra de quien huía de la política, para cebarse con ella. “Toda su obra es política, en el sentido fuerte del término”, puntualizó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la muestra que hasta el 30 de septiembre sirve de homenaje a su figura.

Groucho, por seguir tirando del hilo que une al actor con el artista, dijo en cierta ocasión: “Inteligencia militar son dos términos contradictorios”. Verdú, por mucho que en su obra las alusiones a la política estuvieran muy presentes, también entendía como contradictorios los términos arte político, de ahí que no le gustara, tal y como aclara al comienzo de su conversación con Carrazoni. Y no le gustaba porque esa política de trincheras no iba con su carácter abierto, jovial, interrogativo y siempre ocurrente.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Así lo recuerda también Sebastián Nicolau, otro de los artistas pertenecientes al grupo Cazadoras Asociados que Verdú impulsó, y para quien el artista era un derroche de imaginación: “Sebaaas se me ha ocurrido una cooosaaa…”. Prorrumpía de esa forma, tras dar una buena calada al cigarro, porque “Joan fumaba mucho; mucho”, apostilla Sebastián Nicolau. Fumaba y dibujaba: “Pintaba sin parar. Podía sentarse y estar horas y horas pintando”, señala Mavi Escamilla, comisaria de Joan Verdú. Bonus Track. Una “pista adicional” que le ofrece La Nau con la exposición que reúne una treintena de obras desde sus inicios en 1988 hasta la actualidad.

José Pedro Martínez aclaró que la muestra estaba prevista con antelación. “Hace tres años que contactamos con él para que la hiciera, porque aunque no tenemos obra suya en la Colección Martínez Guerricabeitia, encaja perfectamente por su discurso plástico”. Algunas obras están inacabadas por culpa de una muerte que se lo llevó antes de lo previsto. “En la vida le había visto trabajar tanto. La cabeza le iba a mil por hora”, recuerda su hijo Tomás Verdú, quien explica la exposición como un chorro de energía: “Entras y genera vida”.

Una vida, como su obra, repleta de “subtextos e hipertextos que resuenan en la sociedad contemporánea”, a modo de juegos de palabras, iconos pop trasladados a su universo mordaz y colorista, y advertencias como ésta: “Lea las instrucciones de esta obra de arte y consulte a algún crítico”. A esta se refirió Ariño en los siguientes términos: “Es la crítica más mordaz que he visto al arte contemporáneo”. O esta otra: “En este local está permitido el consumo de sueños y otras sustancias inconscientes”.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

El calendario Dailyland, al que se le han arrancado algunas hojas para llegar al mes de noviembre de 2017 en el que ocurrió su muerte, recoge a una pin up erótica, bajo la cual se puede leer: “Viajes El Corte en las Ingles”. Una tarjeta Master Card se convierte a sus ojos en una Monster Card, flanqueada por los famosos monstruos teleñecos. Y hasta el famoso James Bond se transforma en Rabbit 007, conejo que atraviesa igualmente la obra de Verdú. Preguntado su hijo por esta circunstancia, aseguró que se trataba de “uno de sus símbolos, que lleva a su estilo pop; en el conejo no hay maldad”.

Ariño alude a cierta doblez en su trabajo: “Lo que tus ojos ven esconde otra realidad oculta”. Por eso el vicerrector de Cultura habla de una “apuesta por descubrir esa dimensión de trastienda”. Dimensión a la que se llega sin las prisas y azoramientos que impone la sociedad consumista de la que, paradójicamente, dio también buena cuenta Verdú: “Estas obras no necesitan libro de instrucciones, sino calma para ver lo que oculta”, insiste Ariño.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

En Swissh (2017), el artista juega con la cruz roja, la farmacia, Suiza y una enfermera pidiendo silencio, para alertarnos de cierta evasión bancaria. Mavi Escamilla se refiere a ello revelando una vez más otro juego de palabras: “Botín quin y el silencio bancario”. Y en la instalación de hierro pintado, Verdú realiza un matamoscas con la forma del mapa de España, “que tiene una fuerza extraordinaria por el momento en que vivimos”, subraya Ariño.

Su filosofía fundamental, título de una de sus piezas, viene a resumir el talante de Joan Verdú. En ella, aludiendo a los personajes del cómic Snoopy, dice en cuatro viñetas: “¿Cómo ha ido hoy el cole?” “¡Bah!” “Solo preguntaba” “Es mi nueva filosofía…¡Bah! De ahora en adelante nada me preocupa. ¡Bah, bah, bah!”. Tomás Verdú señaló que trabajó hasta el último momento como si la enfermedad no fuera con él. “¡Bah!”. Y es así, con su obra de cuerpo presente en La Nau y a rebufo del aire “marxista” aludido, como Joan Verdú exclamaría para acabar: “Perdonen que no me levante”. Ahí está su obra para lo que gusten.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Nelo Vinuesa gana la I Bienal Mª Isabel Comenge

I Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge
Ganadores: Nelo Vinuesa y Juan Olivares
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Martes 8 de mayo de 2018

Los artistas Nelo Vinuesa y Juan Olivares han sido los galardonados de la I Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge, organizada por la Fundación Juan José Castellano Comenge en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València. Dotada con 22.000 euros, esta bienal supone el mayor premio de la Comunidad Valenciana para esta modalidad artística.

La obra que ha ganado el primer premio (15.000 euros)  ha sido ‘Vent du nord’, un acrílico sobre lienzo (200x280cm) de Nelo Vinuesa Vila (Valencia, 1980). Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Vinuesa ha organizado siete exposiciones individuales y ha formado parte de más de una decena de colectivas. Además, ha sido distinguido con distintos premios y becas, como la Beca Cam Artes Plásticas de Londres. ‘Vent du nord’ se integra en el proyecto ‘Atlas’ y constituye la síntesis de la búsqueda realizada durante la beca-residencia en la Casa de Velázquez en Madrid que obtuvo el artista en 2016.

El proceso de trabajo del artista valenciano se inspira en la pintura clásica, las miniaturas medievales y manuscritos iluminados, la estética esquemática de los videojuegos Arcade, las imágenes computerizadas, la ciencia ficción o la arquitectura, pero al mismo tiempo cobra una especial relevancia el cromatismo, con atención a la importancia de la dimensión simbólica y psicológica del color desde el punto de vista de la percepción y de sus múltiples significados. Según el pintor y miembro del jurado Horacio Silva, se trata de una pieza de estilo neopop, con una elaboración técnica muy buena y un lenguaje nuevo, “que sorprende”.

Obra de Juan Olivares, segundo premio de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Juan Olivares, segundo premio de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

El segundo premio (7.000 euros) ha recaído en Juan Olivares Luque (Catarroja, 1973), con la obra ‘J’aime l’émotion qui corrige la règle III’, una pintura vinílica sobre papel de alto gramaje, enmarcada en metacrilato (166x248cm). Esta obra da título a su última serie de collages, técnica en la que ha centrado su búsqueda plástica en los últimos años. Todo su trabajo conforma un tejido poético que cuestiona los límites formales de lo pictórico y su relación con el espacio que habita.

Además de los dos premios económicos, se han otorgado dos accésits: a la obra ‘Flexible #5’, un acrílico sobre tela (160x160cm) de Carolina Valls (Valencia, 1980), y a una obra de la serie ‘BLOCK BLOCK BLOCK’ de Keke Vilabelda (Valencia, 1986), realizada con cemento, acrílico, silicona y transferencia fotográfica, enmarcada en aluminio (200x140cm).

En la primera convocatoria de la Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge se presentaron un total de 122 artistas, de los cuales se seleccionaron 16, con una gran variedad de técnicas y materiales. Esta variedad de técnicas y lenguajes artísticos se debe a que los participantes tenían completa libertad temática. Las obras premiadas pasarán a formar parte de la Colección de Arte de la Fundación Juan José Castellano Comenge, que reúne alrededor de 145 obras de destacados artistas del siglo XX.

La Sala Estudi General del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge la exposición colectiva donde se podrán ver las 16 obras seleccionadas. El jurado ha estado integrado por Horacio Silva, catedrático de Pintura de la Universidad Politécnica de Valencia y pintor; José Luis Cueto, vicerrector de Alumnado, Cultura y Deportes de la Universidad Politécnica de Valencia; Antonio Ariño, vicerrector de Cultura y Deporte de la Universitat de València; José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Elena Gandía, patrona de la Fundación Juan José Castellano Comenge y técnica de museos del Museo del Prado y del IVCR+i i, y el presidente de la Fundación, Juan José Castellano Comenge.

Obra de Nelo Vinuesa, ganador de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Nelo Vinuesa, ganador de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Armengol, Heras e Yturralde donan cinco obras

Donación de obras a la Universitat de Valéncia
Cinco piezas de los artistas Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol
Sala Acadèmia de La Nau
Miércoles 28 de marzo de 2018

La Sala Acadèmia de La Nau ha acogido este miércoles 28 de marzo la donación a la Universitat de València de cinco obras de los artistas contemporáneos Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol. El acto ha contado con la presencia del rector de la Universitat, Esteban Morcillo; la rectora electa, Mavi Mestre; el vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño; y los tres artistas. Todas las obras donadas son de gran formato y han formado parte de exposiciones temporales realizadas recientemente por la Universitat de València, lo que demuestra el reconocimiento de la institución con los artistas valencianos contemporáneos.­­

El artista setabense Artur Heras ha donado dos de las obras de su serie ‘Executats’: ‘S.P.A. 2.3.74’, que corresponde al retrato de Santiago Puig Antich, el último ejecutado por el franquismo por medio de garrote vil en esa fecha, y ‘AOE 27.9.1975’, que ilustra a Ángel Otaegui Extebarria, uno de los últimos militantes de ETA fusilado por el régimen franquista. Ambas obras (150 x 120 cm) fueron producidas en 2016 y formaron parte de la exposición organizada por la Universitat de València en La Nau ‘Artur Heras. No ficció. Obsolescència i permanència de la pintura’. En esta muestra el artista reflexionaba sobre los conceptos de la no ficción en la pintura a través de más de 400 obras.

Durante el acto también se ha formalizado la donación de la obra de Artur Heras, ‘Diálogo recóndito’ (140,5×170 cm), un óleo sobre lienzo, tierra y papel, que se encontraba depositada en la Universitat desde 1965, fecha en la que el artista participó en un concurso de pintura.

‘Diphda’ (acrílico sobre lienzo, 170 x 187 cm, 2015) es la obra legada por el artista José María Yturralde en esta donación que enriquecerá el ingente patrimonio de arte contemporáneo de la Universitat de València. Esta pieza se mostró en la exposición ‘Yturralde. Cartografies del sublim’, una muestra organizada por la Universitat de València para visibilizar la producción más reciente de este referente de la abstracción contemporánea a través de once obras de gran formato que apelaban a la sensibilidad del público.

El artista Rafael Armengol ha donado la obra ‘Luis Vives II’. La pieza es un óleo sobre lienzo de 162×130 cm realizada ex profeso y se expondrá en la instalación ‘El juego del Color’, que ocupará el Claustro de La Nau a partir del día 12 de abril. En la actualidad, la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau acoge la exposición ‘Rafael Armengol. Parelles de Tiepolo’.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

Nace Music Port Fest, junto a La Nau de Sagunto

Music Port Fest
Entorno de La Nau del Puerto de Sagunto (Valencia)
6 y 7 de julio de 2018

Music Port Fest, presentado recientemente, es un nuevo festival que forma parte de las iniciativas culturales con las que se pretende revitalizar y dinamizar la zona industrial de la Nau, en Puerto de Sagunto, y que se celebrará los días 6 y 7 de julio en el entorno de La Nau, en el recinto de la antigua siderurgia valenciana de Altos Hornos del Mediterráneo.

Además de conciertos, el Music Port Fest acogerá propuestas artísticas y escénicas de vanguardia y contará con zonas de ocio y gastronomía para responder a todas las necesidades del público asistente. La intención de sus organizadores es ofrecer una experiencia vital singularizada a un público activo, consciente y con ganas de descubrir nuevas propuestas culturales. Una parte significativa de las actividades ha sido organizada en colaboración con artistas, asociaciones y colectivos locales.

Presentación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Presentación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Este acontecimiento coincidirá con la Capitalidad Cultural Valenciana de Sagunto durante el periodo 2018-2019. El nombramiento es un reconocimiento de la Generalitat Valenciana a la apuesta por la cultura como instrumento de cohesión social y de fomento de la economía realizada por la localidad del Camp de Morvedre. Una ciudad que ya cuenta con importantes equipamientos culturales como el Teatro Romano, el auditorio Joaquín Rodrigo, la Casa de la Cultura y el Centro Cultural Mario Monreal, entre otros.

El Music Port Fest nace este año gracias al esfuerzo conjunto de las promotoras valencianas El Caimán Producciones, Metrònom y Sagarmanta con el Ayuntamiento de Sagunto, la Agencia Valenciana de Turismo y Turisme València (Diputación de València). Contará con más de treinta propuestas culturales que combinan música, artes escénicas e intervenciones plásticas con actividades culturales. En cuanto a la programación musical, ésta contendrá propuestas de pop y rock, hip hop, mestizaje y música electrónica, dentro del amplio abanico de la cultura urbana.

Kase O, en la programación de Music Port Fest.

Kase O, en la programación de Music Port Fest.

De esta manera, el evento contará con la presencia de Kase O, rapero zaragozano que formó parte del mítico grupo Violadores del Verso. Actualmente, el MC sigue con la gira de presentación del disco El círculo (2016, Boa). Mala Rodríguez, otra de las referencias del hip hop estatal, también actuará en Sagunto, donde seguro que se podrán escuchar algunas de sus nuevas composiciones. En el terreno del rap, el festival también contará con la presencia de la argentina Sara Hebe, una de las artistas revelación de este género en Latinoamérica.

Muchachito se encargará de hacer bailar a los asistentes al ritmo del rumboxing, la fusión de rumba y swing que él mismo inventó. El Niño de la Hipoteca se subirá al escenario del festival con sus canciones de crítica social cargadas de ironía. Por su parte, El Kanka ofrecerá al público las composiciones de su último disco, ‘El arte de saltar’ (A volar), editado hace pocas semanas. Además, el santanderino Ángel Stanich, el cantautor lisérgico, aprovechará su paso por Sagunto para desgranar su repertorio, sobre todo las composiciones de ‘Antigua y Barbuda’ (Sony Music, 2017), su trabajo más reciente.

Sexy Sadie, en Music Port Fest.

Sexy Sadie, en la programación de Music Port Fest.

Asimismo, el Music Port Fest albergará la actuación de Corizonas, banda surgida en 2010 a partir de la unión de Los Coronas y Arizona Baby. El festival vivirá un momento histórico con la reunión de Sexy Sadie. La banda, disuelta oficialmente en 2006, volverá a los escenarios para festejar el 20 aniversario de la publicación del álbum ‘It’s Beautiful, It’s Love’ (Subterfuge). Y los también mallorquines L.A. destilarán el pop-rock enérgico de composiciones como ‘Leave It All Behind’, ‘Living by the Oceans’ o ‘Stop the clocks’. Los almerienses Nixon presentarán su tercer álbum de estudio, Utopía.

El escenario del Port de Sagunt acogerá a una de las bandas de reggae con más seguidores del país: Green Valley. Por otro lado, el soul y el funk tendrán su representación con los madrileños Freedonia, con la poderosa voz de Maika Sitte al frente. Otra vocalista femenina, Núria Graham, dejará muestras de su pop acústico.

También se debe destacar que el Music Port Fest tendrá una importante presencia de bandas locales. Es el caso de Smoking Souls, referencia imprescindible del rock cantado en valenciano; El Diluvi, banda que fusiona el folk con la cumbia, el reggae y otros estilos; Ñekü, una propuesta de pop con ribetes electrónicos; Arcana Has Soul, formación saguntina que en su último disco se ha atrevido con la música disco; Candela Roots, punta de lanza del movimiento reggae autóctono; y Gener, abanderados del pop con pinceladas soul y psicodélicas.

Por último, se debe mencionar que el Music Port Fest participa en el concurso Morvedre Rock 3.0 en colaboración con la Concejalía de Juventud de Sagunto y la Asociación Viure Dignament. De esta manera, las bandas ganadoras del certamen actuarán en el festival.

El público del festival también podrá disfrutar de propuestas artísticas de primer nivel. Así, la compañía Xarxa Teatre presentará el espectáculo Papers! sobre un andamio de varios metros de altura. Esta obra utiliza los recursos del teatro de calle para abordar la importancia del dinero y el poder que éste proporciona.

Vic Pereiró en la programación de Music Port Fest.

Vic Pereiró en la programación de Music Port Fest.

Además, el artista Vic Pereiró (Puerto de Sagunto, 1971), cuyos proyectos han sido mostrados en museos internacionales de la talla del MoMA (Nueva York) o la Tate Modern (Londres), está preparando una intervención multiformato que contarà con la participación de los asistentes al festival y que guarda íntima relación con el concepto de regeneración del enclave industrial de Puerto de Sagunto.

También se fomentará la implicación de asociaciones y colectivos locales, tales como la Associació de Patrimoni Industrial Valencià (APIVA) o Ciudad Prohibida que desarrollarán actividades relacionadas con el turismo y la difusión de la memoria histórica de este lugar.

Las localidades para el Music Port Fest ya se pueden adquirir en la página oficial del evento en Internet: https://musicportfest.com/. Actualmente, los 500 primeros abonos cuentan con precios promocionales que oscilan entre 45€ (abono completo con zona de acampada); 35€ (abono completo); y 30€ (abono completo para personas empadronadas en Sagunto). Los precios cambiarán a partir del próximo 12 de marzo. El recinto cuenta con zona de acampada y autocaravanas, y con un litoral de más de 13 km de playas.

Responsables de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Responsables de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Miguel Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

?????????????

Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Miguel Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Miguel Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

Amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster

Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2017

La Universitat de València acoge la exposición ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos’, un proyecto ambicioso, entrañable y brillante dirigido por el artista Artur Heras y el profesor Anacleto Ferrer. La muestra, que se podrá visitar en la Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau hasta el próximo 14 de enero, reúne más de 50 dibujos, además de esculturas y bocetos, que Alfaro realizó sobre el escritor de Sueca.

El vicerrector  de Cultura, Antonio Ariño, destacó “la interrelación y el sentimiento de amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster, que se hacen patentes en cada una de las obras expuestas”, y recordó que el origen de esta relación tuvo lugar precisamente en “estos espacios”, los de la Universitat de València, a través del club universitario. Además, añadió que ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits’ es una muestra que va “de lo íntimo, por su relación personal tan estrecha, hasta lo colectivo, porque ambos han contribuido con su obra a orientar el futuro”. Es, en definitiva, “un proyecto entrañable al tiempo que extraordinario”, concluyó.

Por su parte, José Pedro Martínez, director de la Col.lecció Martinez Guerricabeitia, explicó que este proyecto se enmarcaba en la línea expositiva de la propia Col·lecció ‘Contextos’, con la que una exposición sirve como contexto de la colección desde un punto de vista temático, e hizo hincapié en el inicio de la amistad entre artista y escritor, en los años 60, que coincidió con el periodo en que Jesús Martínez Guerricabeitia empezó a crear su colección.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En su intervención, el comisario Artur Heras subrayó que tanto la exposición como la publicación del catálogo son “muy especiales” por su “gran carga sentimental, llenos de emociones y de vivencias”: “Yo fui amigo de los dos y disfruté de su sabiduría”, dijo, describiendo a ambos como dos personas dispares unidas por la admiración intelectual y artística mutua.

El profesor Anacleto Ferrer, también comisario de la muestra, se referió al doble sentido de la palabra “dits” dentro del título de la exposición: “El ensayo es un género no dogmático que aquí se convierte en una experiencia compartida desde dos ángulos: la admiración de Alfaro hacia Fuster por su inteligencia y amplitud de miras, y la de Fuster hacia Alfaro al descubrir en el artista la belleza de su trazo”.

Palabras y dibujos

El arte y la palabra se aúnan en un único espacio a través de cerca de un centenar de piezas entre dibujos, esculturas, bocetos, libros, fotos y publicaciones, que se exponen por primera vez para relatar, a modo de ensayo, la relación entre dos genios valencianos: Andreu Alfaro y Joan Fuster. Ambos cosecharon una gran amistad que les permitió entrelazar figuras y pensamientos, y ahora todo aquel imaginario toma forma física para alimentar el intelecto y las emociones de quienes lo contemplan.

Una selección cuidada de manos de los comisarios, Artur Heras y Anacleto Ferrer, permite al espectador inmiscuirse en las vidas cruzadas de los dos protagonistas, un encuentro producido por la palabra y los grafismos; por el dibujo y el texto.

Esta exposición pretende ser un escenario sobre el que artista y escritor dialoguen a través de escritos, artículos y correspondencia mantenida a lo largo de años. “Si Joan Fuster ilustró, él mismo, algunos de sus libros de poemas, Alfaro dibuja en 1959 la antología de cuentos infantiles reunida por Fuster y le homenajea en varias esculturas. La primera en el año 1961 y las más recientes de finales de los 90 y primeros 2000. Durante casi cinco décadas intercambiarán ideas y emociones que mostrarán con la intensidad e ironía de los aforismos y con la levedad y elegancia de la línea dibujada en el papel o en el espacio. Manteniendo siempre la admiración mutua y una incondicional amistad”, explican Heras y Ferrer.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Los dibujos de Alfaro se presentan “al modo clásico, del natural”. Así se refieren a ellos los comisarios en el catálogo de la exposición: “Modulando poéticamente la línea con la que se determina unos fondos (‘en blanco’) que constituyen la urdimbre espacial de un mundo que al mismo tiempo es aéreo y material, o si se quiere físico y metafísico”.

“Alfaro dibuja para descubrir, su trazo es seguro y su enunciación sencilla, una escritura gráfica sin pleonasmos; no parece interesarle la obra ‘acabada’, sino la exploración, la tentativa, la probatura; en definitiva: el ensayo”, afirman.

“El ensayo”, un término que, “sugiere, por un lado, la proximidad de la experiencia y, por otro, una práctica experimental capaz de adentrarse sin prejuicios en territorios desconocidos”. “Un registro de acontecimientos diversos y mudables, y de imaginaciones indecisas y, en algún caso, contrarias”. Los comisarios recuerdan que esta característica del género literario ya la formula aforísticamente Fuster quien dijo en una ocasión: “Alguien ha dicho que es imposible que un ensayo sea demasiado breve. Quizás. El ensayo perfecto sería aquel que constase de una sola palabra. De la palabra ‘ensayo’, nada más, por ejemplo”. Así pues, concluyen: “Esta aspiración a la brevedad, a la economía expresiva y a la máxima disponibilidad de sentido hermana el ensayo de Fuster con el dibujo de Alfaro”.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

La Nau se hace eco de la escuela y sus maestros

Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia
La Nau
C / Universitat, 2. València
Hasta el 18 de marzo de 2018

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge ‘Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia’, una exposición que supone un homenaje a la figura de la escuela y sus maestros a lo largo de los casi dos siglos de existencia de la escuela pública y que podrá visitarse en la Sala Academia de La Nau hasta el próximo 18 de marzo.

La exposición tiene mucho de homenaje y pretende “honrar a la escuela y a sus maestras y maestros, procurando que quien la visite, y quien lea el catálogo, recupere en su memoria los recuerdos de su escolaridad”, según explicó Óscar Barberá, comisario de la muestra, quien subrayó la importancia de la escuela, de la que puntualizó que constituye “muy posiblemente la experiencia compartida más universal”.

La exposición parte desde las primeras escuelas en el germen de nuestro sistema educativo, hasta las actuales del siglo XXI: “Mis dos hijos no pueden ni figurarse muchas de las cosas de la escuela segregada y confesional a la que yo asistí, al igual que a mí me cuesta imaginar cómo habría sido mi estancia en un aula compartida con compañeras en presencia de maestras, y uno de los objetivos de la exposición es que todos los públicos se reconozcan en sus propias escuelas”, señaló Barberá.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó que “la escuela es un patrimonio intangible que se ha convertido en la principal herramienta para combatir la desigualdad y como elemento de integración” que refleja la diversidad social. La Universitat complementa esta exposición con un amplio programa formativo que contempla seis talleres gratuitos para todas las edades.

En la exposición también se puede encontrar una mirada reflexiva a los contextos, los procesos y los recursos que han concurrido en el desarrollo histórico de la escuela. A través de materiales y objetos muy diversos (fotografías, documentos, obras de arte, instrumentos científicos, libros, cuadernos, mobiliario, audiovisuales…), se ilustra su construcción social durante más de 200 años, ofreciendo una oportunidad para contemplar, poniendo distancia, esas experiencias escolares personales y situarlas en el contexto histórico y social que les proporciona sentido, mostrando de dónde proceden y a dónde conducen, exponiendo las carencias que impidieron que fueran mejores, y las virtudes que corrigieron algunas de las insuficiencias heredadas.

Vista de la exposición

Vista de la exposición ‘Escoles i mestres. dos siglos de historia y memoria en Valencia’. Imagen cortesía de La Nau.

El recorrido se ha estructurado mediante seis etapas: ‘Los orígenes’ en el siglo XIX; ‘Las exigencias de dignificación profesional’ con la llegada del siglo XX; ‘El impulso democratizador y modernizador de la II República’; ‘Los efectos y realidades de la postguerra’; ‘La nueva racionalidad del desarrollismo y la tecnocracia’; y ‘El tiempo de la transición democrática’.

La exposición está organizada por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad y la Facultad de Magisterio de la Universitat de València y cuenta con las colaboraciones de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, el Archivo Fílmico del Institut Valencià de Cultura, la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, y la Fundació General de la Universitat de València.

Evidenciar cierta realidad

XI Curtmetratges per la Igualtat
Aula Magna de La Nau y Filmoteca de Valencia
Viernes 10 de noviembre, 2017, a las 18.30 y 20.15 horas

La XI Edición de Cortometrajes por la Igualdad organizado por Cortos por la Igualdad, Unitat D´Igualtat de la Universitat de Valencia y Associació per la Ceducació se presente el viernes 10 de noviembre en dos actos. El primero tendrá lugar a las 18.30 en el Aula Magna de La Nau de la Universitat de Valencia, con la proyección del corto ’16 semanas’ y posterior debate sobre planes de igualdad con la directora Carlota Coronado y Gemma Fabregat, vicedecana y profesora de Derecho de la Universitat.  El segundo pase se llevará a cabo en La Filmoteca, a las 20.15, donde se proyectarán todos los cortometrajes seleccionados con la presencia de los directores  que abrirán un debate con los asistentes.

Cortometrajes por la Igualdad tiene, como  las anteriores ediciones, un objetivo marcado: concienciar, sensibilizar acerca de la discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos en nuestra sociedad y, desde esa concienciación, reivindicar derechos para erradicarla. Teniendo en cuenta ese objetivo, esta edición ha premiado cinco piezas audiovisuales  de las más de 200 que se han presentado procedentes “de diversos países como EE.UU, Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Italia, Francia y de casi todas las comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, Madrid, Aragón, Canarias, Galicia y, por supuesto, de la Comunidad Valenciana”, tal y como Paqui Méndez, directora del certamen, explica.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las piezas seleccionadas son: ‘¿Señor o señorito?’, de Cristina Piernas y Victoria Ruiz; ‘Sé lo que quieras’, de Marisa Crespo y Moisés Romera; ‘Comando VDG’, de Ana Rosa Diego y Mercedes M. del Río; ‘16 semanas’, de Carlota Coronado (Mención especial), y ‘Mariama’, de Mabel Lozano ( Mención especial).

Unos cortos que “hacen gala de una gran diversidad de lenguajes y estilos y denuncian varias formas de sexismo en nuestra sociedad, incidiendo muy especialmente en el mundo laboral y en la adolescencia. De ahí que  la edición de este año lleve por título El machismo en la adolescencia y en el ámbito laboral”, señala Paqui Méndez.

Desmontar, deshacer, deconstruir son palabras sinónimas que definen la línea argumentativa y visual que caracteriza y une las cinco piezas de esta edición de ‘Cortos por la Igualdad’. Cinco piezas que dejan en evidencia las falsedades, las falacias, las debilidades, las contradicciones de la representación y construcción del sistema sexo-género, de los mitos y tradiciones que configuran la posición de la mujer y el hombre en el proceso histórico y social.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las falacias de los mitos y las tradiciones

‘Comando VDG’ y ‘Mariama’, con un estilo visual entre la ficción y el documental, tienen como objetivo desmontar las falacias de los mitos y las tradiciones como relatos de construcción de la posición de lo femenino y lo masculino en el discurso amoroso.

‘Comando VDG: Stop a la violencia de género’ desmonta a ritmo de rap y hip-hop el mito del amor romántico. ‘Pa ti el romanticismo’ es el título del rap cantado. Este comando, compuesto por adolescentes que han sufrido diferentes modos de acoso y violencia sexual, considera el mito del amor romántico una de las causas de la violencia de género entre los jóvenes. Un corto con dos mensajes contundentes: ‘Pa ti el romanticismo’ y ‘A la violencia machista. No significa no’, título de dos de los raps que se cantan en el corto.

‘Mariama’ cuestiona la tradición de la ablación femenina con un estilo donde la imagen animada y la documental se mezclan. Cuenta la lucha de un padre que se niega a que su hija sea mutilada genitalmente por seguir la tradición de su país. Una lucha que va a suponer la exclusión de su familia y de su pueblo. Como exclama el personaje del corto: “Las leyes deben cambiar esta tradición que hace daño. Es una tradición que se hace por amor, pero evitarla es el verdadero amor”.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las posiciones laborales

Los cortos ‘¿Señor o señorito?’, ‘Sé lo que quieras’ y ‘16 semanas’, deshacen a través de sus historias de ficción la normalizada realidad  laboral de las mujeres y, por ende, de los hombres. Se podría decir que el corto de ‘¿Señor o señorito?’ es  una historia de ciencia ficción. Con un tono irónico deconstruye los roles laborales otorgados a la mujer y al hombre en nuestra sociedad, a través de la inversión radical de éstos. Un cambio posible y probable en una sociedad futura.

Motivar a los jóvenes de la importancia de estudiar para llegar a ser lo que se quiera es el mensaje de ‘Sé lo que quieras’. Un corto, desafortunadamente, ya narrado como una farsa.

Fotograma de Señor o señorito. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ¿Señor o señorito? Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

La historia de ’16 semanas’ muestra, con sencillez y contundencia, una desoladora verdad: las duras condiciones laborales impuestas por el sistema neocapitalista para conciliar maternidad y trabajo.

Cinco cortos con temáticas y tonos diferentes, pero todos unidos por una misma línea argumental: descubrir que la realidad del sistema sexo-género es una construcción posible de deshacer, obviamente, ya que toda realidad humana se configura a través de la palabra, del lenguaje.

Deshacer para construir otra realidad donde impere cierta ética que acabe con la explotación, la discriminación de unos seres humanos por otros y de cada ser humano por sí mismo.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Begoña Siles

El festival del libro Sindokma da el salto

Festival del libro Sindokma
La Nau de la Universitat de València
Del 27 al 29 de octubre de 2017

Las editoriales independientes y los sellos dedicados al libro de artista tuvieron un escaparate privilegiado en Sindokma, el festival del libro que celebró en Valencia su tercera edición del 27 al 29 de octubre. Lo hicieron dando un gran salto. Primero, porque se abrió a Iberoamérica teniendo este año como país invitado a México. Segundo, porque estrenó sede en La Nau de la Universitat de Valéncia, en cuyo claustro acogió los expositores y un buen número de actividades que dieron forma al festival. Y tercero, porque duplicó la participación, alojando a medio centenar de editoriales y sellos independientes tanto locales como nacionales y del extranjero.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

“Quien vino al festival pudo encontrar ejemplares y libros que es difícil ver en las librerías tradicionales”, subrayó Vicente Chambó, uno de los miembros del equipo organizador, junto a Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. “Sindokma cubre una parcela del mundo editorial que la gente no suele ver”, apuntó Medina. “Es una radiografía del mapa editorial independiente”, precisó Alarcón. “Los niños de la generación de la pantalla supieron a través de este festival que existe el papel”, agregó Teira.

Es ese papel, dado por muerto con atrevida antelación, el que protagonizó el festival del libro coorganizado por MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, la Direcció General de Cultura i Patrimoni de la Generalitat Valenciana y el Centre Cultural La Nau, y al que asistió un numeroso público durante los tres días que duró el evento. Un papel convertido en pieza de arte gracias al trabajo de editores que apuestan por él como medio de expresión distinto al estrictamente comercial. “Está destinado a los amantes del arte, porque quienes se acercaron pudieron ver piezas únicas”, destacó Chambó. También ha cumplido “una labor pedagógica”, señaló Alarcón, puesto que el festival está pensado para un público infantil semilla de futuros y singulares lectores.

Los surrealistas ya vieron en la modalidad del libro de artista fuente de inagotable creatividad. Lo mismo que después sucedió con el grupo Fluxus o el Pop Art. Robert Filliou teorizó sobre Fluxus diciendo que se trataba antes que nada de un “estado del espíritu”, de cuyo nacimiento nunca se supo, “luego no hay razón para que termine”, concluyó. Sindokma, en cambio, se sabe que nació hace tres años y sus organizadores apuestan igualmente por las razones que ya atesoran para pensar en su larga vida, tras el refrendo alcanzado en su edición recién finalizada en La Nau.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

En el festival han colaborado las dos universidades públicas valencianas (UV y UPV), las escuelas ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y EASD (Escola d’Art i Superior de Disenny), así como múltiples editoriales, entre las que cabe destacar Canibaal, Contrabando o Denes. El espíritu de Sindokma se caracteriza igualmente por su “carácter inclusivo”, según remarcó Chambó, como lo prueba el hecho de que haya participado Masquelibros, la feria de libro de artista de Madrid que cerró sus puertas y de la que vinieron a hablar Raquel de Prada, Malile Crespo y Ángel Cajal.

“Queremos que cada año sigue habiendo un país invitado”, señaló Chambó, quien subrayó la importancia que supone para el festival su apertura este año a Iberoamérica. Jim Lorena, Antonio Damián y Antonio Alcaraz acercaron la experiencia editorial de México mediante conferencia vía streaming, que se realizó en diferido permitiendo la conexión con más de 10.000 profesionales de la Red Libro de Artista. Alcaraz y Damián repitieron participación como responsables de la exposición Tipografía y Dadá Libros, que coordinó el propio Vicente Chambó y que ha permanecido en la Sala Oberta durante los días del festival.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

La muestra homenajeó al gran tipógrafo alemán Emilio Sdun, de quien Alcaraz recordó que formó “a un montón de gente” en los talleres que impartió en la Universitat Politècnica de València, “entre ellos a Marta Pina y Eva Mengual, a quien llegó a regalar gran parte de lo que ahora tiene”. “Muchos han conocido aquí la letra por él, letras que trabajaba de forma poco ortodoxa”, agregó Alcaraz. Esa heterodoxia forma igualmente parte del espíritu de Sindokma, al acoger editoriales y sellos que se caracterizan por su libertad creativa y singular propuesta dentro del mundo del libro.

La Plaza del Patriarca, por medio del proyecto La Plaza Se Mueve del restaurante Mar de Avellanas, acogió una serie de talleres destinados a ese público infantil al que se quiere atraer por su futuro potencial. Así, Pinta Valencia ofreció la oportunidad de crear sus propios libros a los niños mediante la práctica Una historia: papel-libro-artista: “A través de un recorrido por esa historia del papel, desde sus orígenes árabes a Xàtiva, hemos querido que los chavales terminaran haciendo su libro objeto que luego se pudieron llevar a casa”, comentó Ismael Teira.

El Museo Joan Fuster propuso también un acercamiento al modo en que trabajaba el escritor Joan Fuster, mediante una máquina de escribir parecida a la utilizada por el autor de Sueca. Y l’Horta Gràfica se encargó de enseñar a quienes participaron en su taller Huellas Frescas, y a través de una imprenta Minerva, el modo en que se compone letra a letra un texto, para que luego pudieran imprimirlo. Una experiencia única de elaboración artesanal de un libro.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

Hubo más actividades paralelas que vinieron a completar el carácter expositivo del festival. Además de las reseñadas que tuvieron lugar en la Plaza del Patriarca, hubo muchas otras en el Aula Magna de La Nau. Por ejemplo, el encuentro entre expertos en teleseries que abordaron el fenómeno de su eclosión en los últimos años. Hablaron de ello, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida, Áurea Ortiz y Begoña Siles.

Paz Fernández, directora de la Biblioteca Juan March, puso el acento en el tema digital, en una conferencia que llevó por título El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March, mientras que Sergio Guillem relacionó lectura y deporte infantil, dos ámbitos aparentemente alejados entre sí. Y del deporte a la música, especialidad de la que se hizo cargo Juanjo Mestre a la hora de presentar su libro 1040 discos cardinales, en el que repasa ese millar de temas que deben formar parte del espíritu humano.

Javier Valenzuela compareció en Sindokma para introducirnos en la corrupción que atraviesa su última novela Tánger. Isla Tortuga literaria, un viaje al fondo de uno de los males que aquejan las sociedades opulentas contemporáneas. Las revistas también tuvieron su hueco en el festival, con D(X)I Magazine, Eme Magazine, Revista Mètode, Revista Valenciana d’Etnologia (Museu Valencià d’Etnologia) y Canibaal, revista de arte, literatura y filosofía (del colmillo).

“El perfil vocacional del editor y su carácter emprendedor”, señaló Chambó, es figura clave de Sindokma, como lo es su público, del que Teira apuntó en tono bíblico: “Dejad que los niños se acerquen al papel”. Y lo hicieron llenando su taller. Un papel igualmente clave para entender lo que se juega en un festival del libro que se proclama altavoz de los resistentes a su desaparición. Umberto Eco llegó a decir: “El mundo está lleno de libros preciosos, que nadie lee”. Sindokma ha nacido también para enmendarle la plana al ensayista italiano.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

Salva Torres