La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Migu Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Migu Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

Amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster

Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2017

La Universitat de València acoge la exposición ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits. Escultures. Escrits. Dibuixos’, un proyecto ambicioso, entrañable y brillante dirigido por el artista Artur Heras y el profesor Anacleto Ferrer. La muestra, que se podrá visitar en la Sala Martínez Guerricabeitia del Centre Cultural La Nau hasta el próximo 14 de enero, reúne más de 50 dibujos, además de esculturas y bocetos, que Alfaro realizó sobre el escritor de Sueca.

El vicerrector  de Cultura, Antonio Ariño, destacó “la interrelación y el sentimiento de amistad y afinidad entre Alfaro y Fuster, que se hacen patentes en cada una de las obras expuestas”, y recordó que el origen de esta relación tuvo lugar precisamente en “estos espacios”, los de la Universitat de València, a través del club universitario. Además, añadió que ‘Alfaro-Fuster. Assaig amb els dits’ es una muestra que va “de lo íntimo, por su relación personal tan estrecha, hasta lo colectivo, porque ambos han contribuido con su obra a orientar el futuro”. Es, en definitiva, “un proyecto entrañable al tiempo que extraordinario”, concluyó.

Por su parte, José Pedro Martínez, director de la Col.lecció Martinez Guerricabeitia, explicó que este proyecto se enmarcaba en la línea expositiva de la propia Col·lecció ‘Contextos’, con la que una exposición sirve como contexto de la colección desde un punto de vista temático, e hizo hincapié en el inicio de la amistad entre artista y escritor, en los años 60, que coincidió con el periodo en que Jesús Martínez Guerricabeitia empezó a crear su colección.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Alfaro y Fuster. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En su intervención, el comisario Artur Heras subrayó que tanto la exposición como la publicación del catálogo son “muy especiales” por su “gran carga sentimental, llenos de emociones y de vivencias”: “Yo fui amigo de los dos y disfruté de su sabiduría”, dijo, describiendo a ambos como dos personas dispares unidas por la admiración intelectual y artística mutua.

El profesor Anacleto Ferrer, también comisario de la muestra, se referió al doble sentido de la palabra “dits” dentro del título de la exposición: “El ensayo es un género no dogmático que aquí se convierte en una experiencia compartida desde dos ángulos: la admiración de Alfaro hacia Fuster por su inteligencia y amplitud de miras, y la de Fuster hacia Alfaro al descubrir en el artista la belleza de su trazo”.

Palabras y dibujos

El arte y la palabra se aúnan en un único espacio a través de cerca de un centenar de piezas entre dibujos, esculturas, bocetos, libros, fotos y publicaciones, que se exponen por primera vez para relatar, a modo de ensayo, la relación entre dos genios valencianos: Andreu Alfaro y Joan Fuster. Ambos cosecharon una gran amistad que les permitió entrelazar figuras y pensamientos, y ahora todo aquel imaginario toma forma física para alimentar el intelecto y las emociones de quienes lo contemplan.

Una selección cuidada de manos de los comisarios, Artur Heras y Anacleto Ferrer, permite al espectador inmiscuirse en las vidas cruzadas de los dos protagonistas, un encuentro producido por la palabra y los grafismos; por el dibujo y el texto.

Esta exposición pretende ser un escenario sobre el que artista y escritor dialoguen a través de escritos, artículos y correspondencia mantenida a lo largo de años. “Si Joan Fuster ilustró, él mismo, algunos de sus libros de poemas, Alfaro dibuja en 1959 la antología de cuentos infantiles reunida por Fuster y le homenajea en varias esculturas. La primera en el año 1961 y las más recientes de finales de los 90 y primeros 2000. Durante casi cinco décadas intercambiarán ideas y emociones que mostrarán con la intensidad e ironía de los aforismos y con la levedad y elegancia de la línea dibujada en el papel o en el espacio. Manteniendo siempre la admiración mutua y una incondicional amistad”, explican Heras y Ferrer.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau.

Artur Heras (derecha) y Anacleto Ferrer. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Los dibujos de Alfaro se presentan “al modo clásico, del natural”. Así se refieren a ellos los comisarios en el catálogo de la exposición: “Modulando poéticamente la línea con la que se determina unos fondos (‘en blanco’) que constituyen la urdimbre espacial de un mundo que al mismo tiempo es aéreo y material, o si se quiere físico y metafísico”.

“Alfaro dibuja para descubrir, su trazo es seguro y su enunciación sencilla, una escritura gráfica sin pleonasmos; no parece interesarle la obra ‘acabada’, sino la exploración, la tentativa, la probatura; en definitiva: el ensayo”, afirman.

“El ensayo”, un término que, “sugiere, por un lado, la proximidad de la experiencia y, por otro, una práctica experimental capaz de adentrarse sin prejuicios en territorios desconocidos”. “Un registro de acontecimientos diversos y mudables, y de imaginaciones indecisas y, en algún caso, contrarias”. Los comisarios recuerdan que esta característica del género literario ya la formula aforísticamente Fuster quien dijo en una ocasión: “Alguien ha dicho que es imposible que un ensayo sea demasiado breve. Quizás. El ensayo perfecto sería aquel que constase de una sola palabra. De la palabra ‘ensayo’, nada más, por ejemplo”. Así pues, concluyen: “Esta aspiración a la brevedad, a la economía expresiva y a la máxima disponibilidad de sentido hermana el ensayo de Fuster con el dibujo de Alfaro”.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Andreu Alfaro (izquierda) y Joan Fuster. Fotografía de García Poveda por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

La Nau se hace eco de la escuela y sus maestros

Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia
La Nau
C / Universitat, 2. València
Hasta el 18 de marzo de 2018

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge ‘Escoles i Mestres: dos siglos de historia y memoria en Valencia’, una exposición que supone un homenaje a la figura de la escuela y sus maestros a lo largo de los casi dos siglos de existencia de la escuela pública y que podrá visitarse en la Sala Academia de La Nau hasta el próximo 18 de marzo.

La exposición tiene mucho de homenaje y pretende “honrar a la escuela y a sus maestras y maestros, procurando que quien la visite, y quien lea el catálogo, recupere en su memoria los recuerdos de su escolaridad”, según explicó Óscar Barberá, comisario de la muestra, quien subrayó la importancia de la escuela, de la que puntualizó que constituye “muy posiblemente la experiencia compartida más universal”.

La exposición parte desde las primeras escuelas en el germen de nuestro sistema educativo, hasta las actuales del siglo XXI: “Mis dos hijos no pueden ni figurarse muchas de las cosas de la escuela segregada y confesional a la que yo asistí, al igual que a mí me cuesta imaginar cómo habría sido mi estancia en un aula compartida con compañeras en presencia de maestras, y uno de los objetivos de la exposición es que todos los públicos se reconozcan en sus propias escuelas”, señaló Barberá.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó que “la escuela es un patrimonio intangible que se ha convertido en la principal herramienta para combatir la desigualdad y como elemento de integración” que refleja la diversidad social. La Universitat complementa esta exposición con un amplio programa formativo que contempla seis talleres gratuitos para todas las edades.

En la exposición también se puede encontrar una mirada reflexiva a los contextos, los procesos y los recursos que han concurrido en el desarrollo histórico de la escuela. A través de materiales y objetos muy diversos (fotografías, documentos, obras de arte, instrumentos científicos, libros, cuadernos, mobiliario, audiovisuales…), se ilustra su construcción social durante más de 200 años, ofreciendo una oportunidad para contemplar, poniendo distancia, esas experiencias escolares personales y situarlas en el contexto histórico y social que les proporciona sentido, mostrando de dónde proceden y a dónde conducen, exponiendo las carencias que impidieron que fueran mejores, y las virtudes que corrigieron algunas de las insuficiencias heredadas.

Vista de la exposición

Vista de la exposición ‘Escoles i mestres. dos siglos de historia y memoria en Valencia’. Imagen cortesía de La Nau.

El recorrido se ha estructurado mediante seis etapas: ‘Los orígenes’ en el siglo XIX; ‘Las exigencias de dignificación profesional’ con la llegada del siglo XX; ‘El impulso democratizador y modernizador de la II República’; ‘Los efectos y realidades de la postguerra’; ‘La nueva racionalidad del desarrollismo y la tecnocracia’; y ‘El tiempo de la transición democrática’.

La exposición está organizada por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad y la Facultad de Magisterio de la Universitat de València y cuenta con las colaboraciones de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, el Archivo Fílmico del Institut Valencià de Cultura, la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, y la Fundació General de la Universitat de València.

Evidenciar cierta realidad

XI Curtmetratges per la Igualtat
Aula Magna de La Nau y Filmoteca de Valencia
Viernes 10 de noviembre, 2017, a las 18.30 y 20.15 horas

La XI Edición de Cortometrajes por la Igualdad organizado por Cortos por la Igualdad, Unitat D´Igualtat de la Universitat de Valencia y Associació per la Ceducació se presente el viernes 10 de noviembre en dos actos. El primero tendrá lugar a las 18.30 en el Aula Magna de La Nau de la Universitat de Valencia, con la proyección del corto ’16 semanas’ y posterior debate sobre planes de igualdad con la directora Carlota Coronado y Gemma Fabregat, vicedecana y profesora de Derecho de la Universitat.  El segundo pase se llevará a cabo en La Filmoteca, a las 20.15, donde se proyectarán todos los cortometrajes seleccionados con la presencia de los directores  que abrirán un debate con los asistentes.

Cortometrajes por la Igualdad tiene, como  las anteriores ediciones, un objetivo marcado: concienciar, sensibilizar acerca de la discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos en nuestra sociedad y, desde esa concienciación, reivindicar derechos para erradicarla. Teniendo en cuenta ese objetivo, esta edición ha premiado cinco piezas audiovisuales  de las más de 200 que se han presentado procedentes “de diversos países como EE.UU, Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Italia, Francia y de casi todas las comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, Madrid, Aragón, Canarias, Galicia y, por supuesto, de la Comunidad Valenciana”, tal y como Paqui Méndez, directora del certamen, explica.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las piezas seleccionadas son: ‘¿Señor o señorito?’, de Cristina Piernas y Victoria Ruiz; ‘Sé lo que quieras’, de Marisa Crespo y Moisés Romera; ‘Comando VDG’, de Ana Rosa Diego y Mercedes M. del Río; ‘16 semanas’, de Carlota Coronado (Mención especial), y ‘Mariama’, de Mabel Lozano ( Mención especial).

Unos cortos que “hacen gala de una gran diversidad de lenguajes y estilos y denuncian varias formas de sexismo en nuestra sociedad, incidiendo muy especialmente en el mundo laboral y en la adolescencia. De ahí que  la edición de este año lleve por título El machismo en la adolescencia y en el ámbito laboral”, señala Paqui Méndez.

Desmontar, deshacer, deconstruir son palabras sinónimas que definen la línea argumentativa y visual que caracteriza y une las cinco piezas de esta edición de ‘Cortos por la Igualdad’. Cinco piezas que dejan en evidencia las falsedades, las falacias, las debilidades, las contradicciones de la representación y construcción del sistema sexo-género, de los mitos y tradiciones que configuran la posición de la mujer y el hombre en el proceso histórico y social.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las falacias de los mitos y las tradiciones

‘Comando VDG’ y ‘Mariama’, con un estilo visual entre la ficción y el documental, tienen como objetivo desmontar las falacias de los mitos y las tradiciones como relatos de construcción de la posición de lo femenino y lo masculino en el discurso amoroso.

‘Comando VDG: Stop a la violencia de género’ desmonta a ritmo de rap y hip-hop el mito del amor romántico. ‘Pa ti el romanticismo’ es el título del rap cantado. Este comando, compuesto por adolescentes que han sufrido diferentes modos de acoso y violencia sexual, considera el mito del amor romántico una de las causas de la violencia de género entre los jóvenes. Un corto con dos mensajes contundentes: ‘Pa ti el romanticismo’ y ‘A la violencia machista. No significa no’, título de dos de los raps que se cantan en el corto.

‘Mariama’ cuestiona la tradición de la ablación femenina con un estilo donde la imagen animada y la documental se mezclan. Cuenta la lucha de un padre que se niega a que su hija sea mutilada genitalmente por seguir la tradición de su país. Una lucha que va a suponer la exclusión de su familia y de su pueblo. Como exclama el personaje del corto: “Las leyes deben cambiar esta tradición que hace daño. Es una tradición que se hace por amor, pero evitarla es el verdadero amor”.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las posiciones laborales

Los cortos ‘¿Señor o señorito?’, ‘Sé lo que quieras’ y ‘16 semanas’, deshacen a través de sus historias de ficción la normalizada realidad  laboral de las mujeres y, por ende, de los hombres. Se podría decir que el corto de ‘¿Señor o señorito?’ es  una historia de ciencia ficción. Con un tono irónico deconstruye los roles laborales otorgados a la mujer y al hombre en nuestra sociedad, a través de la inversión radical de éstos. Un cambio posible y probable en una sociedad futura.

Motivar a los jóvenes de la importancia de estudiar para llegar a ser lo que se quiera es el mensaje de ‘Sé lo que quieras’. Un corto, desafortunadamente, ya narrado como una farsa.

Fotograma de Señor o señorito. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ¿Señor o señorito? Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

La historia de ’16 semanas’ muestra, con sencillez y contundencia, una desoladora verdad: las duras condiciones laborales impuestas por el sistema neocapitalista para conciliar maternidad y trabajo.

Cinco cortos con temáticas y tonos diferentes, pero todos unidos por una misma línea argumental: descubrir que la realidad del sistema sexo-género es una construcción posible de deshacer, obviamente, ya que toda realidad humana se configura a través de la palabra, del lenguaje.

Deshacer para construir otra realidad donde impere cierta ética que acabe con la explotación, la discriminación de unos seres humanos por otros y de cada ser humano por sí mismo.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Begoña Siles

El festival del libro Sindokma da el salto

Festival del libro Sindokma
La Nau de la Universitat de València
Del 27 al 29 de octubre de 2017

Las editoriales independientes y los sellos dedicados al libro de artista tuvieron un escaparate privilegiado en Sindokma, el festival del libro que celebró en Valencia su tercera edición del 27 al 29 de octubre. Lo hicieron dando un gran salto. Primero, porque se abrió a Iberoamérica teniendo este año como país invitado a México. Segundo, porque estrenó sede en La Nau de la Universitat de Valéncia, en cuyo claustro acogió los expositores y un buen número de actividades que dieron forma al festival. Y tercero, porque duplicó la participación, alojando a medio centenar de editoriales y sellos independientes tanto locales como nacionales y del extranjero.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

“Quien vino al festival pudo encontrar ejemplares y libros que es difícil ver en las librerías tradicionales”, subrayó Vicente Chambó, uno de los miembros del equipo organizador, junto a Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. “Sindokma cubre una parcela del mundo editorial que la gente no suele ver”, apuntó Medina. “Es una radiografía del mapa editorial independiente”, precisó Alarcón. “Los niños de la generación de la pantalla supieron a través de este festival que existe el papel”, agregó Teira.

Es ese papel, dado por muerto con atrevida antelación, el que protagonizó el festival del libro coorganizado por MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, la Direcció General de Cultura i Patrimoni de la Generalitat Valenciana y el Centre Cultural La Nau, y al que asistió un numeroso público durante los tres días que duró el evento. Un papel convertido en pieza de arte gracias al trabajo de editores que apuestan por él como medio de expresión distinto al estrictamente comercial. “Está destinado a los amantes del arte, porque quienes se acercaron pudieron ver piezas únicas”, destacó Chambó. También ha cumplido “una labor pedagógica”, señaló Alarcón, puesto que el festival está pensado para un público infantil semilla de futuros y singulares lectores.

Los surrealistas ya vieron en la modalidad del libro de artista fuente de inagotable creatividad. Lo mismo que después sucedió con el grupo Fluxus o el Pop Art. Robert Filliou teorizó sobre Fluxus diciendo que se trataba antes que nada de un “estado del espíritu”, de cuyo nacimiento nunca se supo, “luego no hay razón para que termine”, concluyó. Sindokma, en cambio, se sabe que nació hace tres años y sus organizadores apuestan igualmente por las razones que ya atesoran para pensar en su larga vida, tras el refrendo alcanzado en su edición recién finalizada en La Nau.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

En el festival han colaborado las dos universidades públicas valencianas (UV y UPV), las escuelas ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y EASD (Escola d’Art i Superior de Disenny), así como múltiples editoriales, entre las que cabe destacar Canibaal, Contrabando o Denes. El espíritu de Sindokma se caracteriza igualmente por su “carácter inclusivo”, según remarcó Chambó, como lo prueba el hecho de que haya participado Masquelibros, la feria de libro de artista de Madrid que cerró sus puertas y de la que vinieron a hablar Raquel de Prada, Malile Crespo y Ángel Cajal.

“Queremos que cada año sigue habiendo un país invitado”, señaló Chambó, quien subrayó la importancia que supone para el festival su apertura este año a Iberoamérica. Jim Lorena, Antonio Damián y Antonio Alcaraz acercaron la experiencia editorial de México mediante conferencia vía streaming, que se realizó en diferido permitiendo la conexión con más de 10.000 profesionales de la Red Libro de Artista. Alcaraz y Damián repitieron participación como responsables de la exposición Tipografía y Dadá Libros, que coordinó el propio Vicente Chambó y que ha permanecido en la Sala Oberta durante los días del festival.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

La muestra homenajeó al gran tipógrafo alemán Emilio Sdun, de quien Alcaraz recordó que formó “a un montón de gente” en los talleres que impartió en la Universitat Politècnica de València, “entre ellos a Marta Pina y Eva Mengual, a quien llegó a regalar gran parte de lo que ahora tiene”. “Muchos han conocido aquí la letra por él, letras que trabajaba de forma poco ortodoxa”, agregó Alcaraz. Esa heterodoxia forma igualmente parte del espíritu de Sindokma, al acoger editoriales y sellos que se caracterizan por su libertad creativa y singular propuesta dentro del mundo del libro.

La Plaza del Patriarca, por medio del proyecto La Plaza Se Mueve del restaurante Mar de Avellanas, acogió una serie de talleres destinados a ese público infantil al que se quiere atraer por su futuro potencial. Así, Pinta Valencia ofreció la oportunidad de crear sus propios libros a los niños mediante la práctica Una historia: papel-libro-artista: “A través de un recorrido por esa historia del papel, desde sus orígenes árabes a Xàtiva, hemos querido que los chavales terminaran haciendo su libro objeto que luego se pudieron llevar a casa”, comentó Ismael Teira.

El Museo Joan Fuster propuso también un acercamiento al modo en que trabajaba el escritor Joan Fuster, mediante una máquina de escribir parecida a la utilizada por el autor de Sueca. Y l’Horta Gràfica se encargó de enseñar a quienes participaron en su taller Huellas Frescas, y a través de una imprenta Minerva, el modo en que se compone letra a letra un texto, para que luego pudieran imprimirlo. Una experiencia única de elaboración artesanal de un libro.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

Hubo más actividades paralelas que vinieron a completar el carácter expositivo del festival. Además de las reseñadas que tuvieron lugar en la Plaza del Patriarca, hubo muchas otras en el Aula Magna de La Nau. Por ejemplo, el encuentro entre expertos en teleseries que abordaron el fenómeno de su eclosión en los últimos años. Hablaron de ello, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida, Áurea Ortiz y Begoña Siles.

Paz Fernández, directora de la Biblioteca Juan March, puso el acento en el tema digital, en una conferencia que llevó por título El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March, mientras que Sergio Guillem relacionó lectura y deporte infantil, dos ámbitos aparentemente alejados entre sí. Y del deporte a la música, especialidad de la que se hizo cargo Juanjo Mestre a la hora de presentar su libro 1040 discos cardinales, en el que repasa ese millar de temas que deben formar parte del espíritu humano.

Javier Valenzuela compareció en Sindokma para introducirnos en la corrupción que atraviesa su última novela Tánger. Isla Tortuga literaria, un viaje al fondo de uno de los males que aquejan las sociedades opulentas contemporáneas. Las revistas también tuvieron su hueco en el festival, con D(X)I Magazine, Eme Magazine, Revista Mètode, Revista Valenciana d’Etnologia (Museu Valencià d’Etnologia) y Canibaal, revista de arte, literatura y filosofía (del colmillo).

“El perfil vocacional del editor y su carácter emprendedor”, señaló Chambó, es figura clave de Sindokma, como lo es su público, del que Teira apuntó en tono bíblico: “Dejad que los niños se acerquen al papel”. Y lo hicieron llenando su taller. Un papel igualmente clave para entender lo que se juega en un festival del libro que se proclama altavoz de los resistentes a su desaparición. Umberto Eco llegó a decir: “El mundo está lleno de libros preciosos, que nadie lee”. Sindokma ha nacido también para enmendarle la plana al ensayista italiano.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

Salva Torres

La mirada del deseo

Entre tus líneas, dibujos de Nacho Casanova en Estudio 64 (Carrer de Benicolet, 2. Valencia). Hasta el 31 de julio
Un palco en el teatro del mundo. Colección pura formalidad, fotografías de Cueto Lominchar en la Sala Oberta de La Nau. Hasta el 12 de septiembre de 2017

Desde las Venus paleolíticas a los retratos cubistas de Picasso. De las opulentas modelos de Rubens a las estilizadas de Modigliani, el cuerpo femenino ha sido tema recurrente de los artistas como representación de la belleza y el deseo de poseerla. Nuevos tiempos y nuevas técnicas no han agotado ese filón como demuestran las exposiciones de Cueto Lominchar y Nacho Casanova presididas por la imagen de la mujer. Dos manifestaciones distintas y complementarias del arte voyeur.

Un mosaico de miles de recuadros que, a modo de teselas, captura imágenes de mujeres anónimas que deambulan por la calle. Un mural de instantes encadenados. Un calidoscopio de colores contundentes que compiten y se realzan entre sí. Un palco en el teatro del mundo. Colección pura formalidad, la exposición de Cueto Lominchar obliga a aguzar la vista, desafía al ojo a escrutar entre los fragmentos que conforman un retablo gigante. No se trata de buscar a Willy o resolver un acertijo, sino de descubrir la dinámica latente en una nutrida serie de imágenes fijas que funcionan por acumulación pero que no son en absoluto redundantes, pues descubren lo que hay de diferente en lo que parece una repetición de lo mismo.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Comisariada por Ricardo Forriols, la exposición reúne sólo una pequeña parte del archivo fotográfico de Cueto Lominchar, selección de dos mil imágenes entre cerca de 800.000, en torno a una idea vertebral: la ventana del estudio del artista como un palco abierto al teatro del mundo.

“Todas las fotos de esta exposición han sido registradas desde un mismo punto de vista, la ventana de un edificio de la Avenida Barón de Cárcer de Valencia desde el año 2000 hasta la actualidad. Son momentos, y personas que entraron en el ángulo de visión que la cámara y su objetivo podía visualizar desde esa ventana, que actuaba como un obturador y también como un cómodo palco en el teatro del mundo en el que observar lo cotidiano en su estado más dinámico, imprevisible e irrepetible”.

El conjunto aparece ordenado y clasificado, según archivo, día y hora. Se divide en cinco colecciones temáticas, materia de otros tantos otros foto-libros monográficos. Mujeres que simplemente caminan, sus sombras en el asfalto, mujeres que extienden un brazo en determinada dirección, entrando en el portal, ocultas tras una farola o semáforo. También una serie de abalorios, tatuajes y una dedicada a estampados textiles con la que intenta aislar elementos que luego se mezclan al azar como rizomas o fractales.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

“Con todo este material he creado una especie de banco de imágenes en el que es posible insertar una secuencia, como los fotogramas de una película. Cada colección aísla uno de esos gestos que se consolidan al asociarse y que enfatizan, en su reiteración, la vitalidad y la belleza de los protagonistas de ese escenario colectivo que llamamos mundo. En este caso, un pequeño fragmento de este enorme territorio por el que deambulan cada día, en cada segundo, los misterios mas ocultos de los hechos explícitos y expuestos a la contemplación de las miradas curiosas y atentas a su relato”.

Uno de los aspectos más interesantes de la muestra es la colección Pura Formalidad, en la que Cueto Lominchar establece a modo de duetos de danza una sucesión de imágenes emparejadas, las suyas y las que atesora su mente empapada de cultura visual: pintura, escultura, cine, fotografía, etcétera.  Por medio de esa comparación o diálogo sugiere la posibilidad de un eco coincidente que parece atravesar nuestra historia desde la imagen en gestos, poses y actitudes que se repiten.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

‘Plasmo mi deseo’

Combinando el lápiz con las nuevas tecnologías, Casanova difunde su obra a través de Instagram, donde cuenta con más de 36.000 seguidores la mayoría mujeres. Hasta final de mes se puede ver parte de su obra en Estudio 64, una colección de 30 piezas bajo el título Entre tus líneas, dibujos minimalistas que en escuetos trazos sugieren y seducen. Inició este proyecto hace un año, aunque no es nuevo en las lides eróticas, pues, en 2013 publicó un libro titulado Pornográfica (Diábolo) traducido simultáneamente a cuatro idiomas. Participará en breve en una exposición colectiva de arte erótico en Malmö (Suecia) y publica sus dibujos en revistas de todo el mundo, desde Nueva Zelanda a Estados Unidos, Francia e Italia. Ha publicado un par de novelas gráficas y tiene en marcha un par más.

“Trabajo en varios dibujos a la vez, y algunos nunca acaban de resolverse correctamente”, comenta. “Otros salen enseguida. Reflexiono mucho cuánta información voy a sustraer de mi arte final, y ese proceso es lento. Pero hay dibujos con los que me llevo peleando meses. Y otros salen en una hora desde el boceto hasta el arte final. En mi carpeta hay unos 600  diferentes. Solo he publicado en mi cuenta alrededor de 200. De los otros 400, muchos permanecerán ocultos para siempre. Otros irán saliendo pese a que voy produciendo nuevos. Me gusta tomarme mi tiempo y reflexionar bien qué publico y qué no”.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Como varón heterosexual centra su deseo en el cuerpo femenino. Lo que no quiere decir que no aprecie la belleza del cuerpo masculino e intente representarla. “Incluso tratando de traducir esa belleza hacia ese elemento que busco: el deseo sexual. Pero esto es muy subjetivo, y yo no trato de ocultar que estoy representando mi propio deseo”.

No marca en absoluto la línea entre lo erótico y lo pornográfico . “Este tema se lo dejo a mis espectadores. Supongo que lo que a unos nos parece sugerente, a otros les puede parecer directamente pornográfico, y viceversa. Esto, junto con reconstruir partes del dibujo, es un trabajo que les demando a mis espectadores. Yo dibujo lo que me apetece, y me mantengo neutral. Mi única intención es plasmar mi deseo. Nunca tengo muy claro cuándo va a aparecer la chispa de la inspiración, y tampoco me es fácil apresarla. Puedo ver una foto y puedo ver que contiene líneas que quiero dibujar, pero puede no ser el foco principal de la imagen. Me peleo con ella hasta que encuentro algo que me gusta. O simplemente me imagino algo, como la marca de la ropa interior sobre la piel, y busco referencias que contengan algo que quiero dibujar. Con eso monto un puzzle que poco a poco voy dejando en una imagen lo más minimalista posible”, concluye Casanova.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Obra de Nacho Casanova. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Guateque para los 10 años de cine en La Nau

Nits de Cinema al Claustre de La Nau
Ciclos: Fiestas y Show Business
Claustro de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 14 al 25 de julio de 2017

Este año se cumplen 10 ediciones de ‘Nits de Cinema al Claustre de La Nau’, la actividad de cine de verano organizada por el Aula de Cinema de la Universitat de València. Aprovechando la efemérides, del 14 al 25 de julio se proyectará en el Claustro del Centre Cultural La Nau un ciclo ambientado en películas sobre fiestas y celebraciones de todo tipo, junto con otro que retrata la faceta más oscura y amarga del mundo del espectáculo.

Como es habitual, Nits de Cinema de la Universitat de València es de acceso libre e incluye de presentación y coloquio de cada cinta. Las películas se proyectarán en versión original subtituladas. Las sesiones empezarán a las 22 horas (apertura de puertas 21.30 horas).

Fotograma de 'El guateque', de Blake Edwards. Nits de Cinema a La Nau.

Fotograma de ‘El guateque’, de Blake Edwards. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Let’s Party!

El ciclo ‘Let’s Party!’ inaugurará ‘Nits de Cinema al Claustre de La Nau’ de esta edición el viernes 14 de julio con un clásico atemporal de la comedia como es ‘El guateque’, donde Peter Sellers encarna al invitado más inadecuado que puede acudir a una fiesta. La siguiente sesión (domingo 16 de julio) será muy diferente, ya que ‘Dublineses’, además de representar la última película como director de un grande como John Huston retrata de una forma cruda la rígida sociedad irlandesa de principios del siglo XX, donde apenas hay lugar para expresarse libremente. El ciclo proseguirá con ‘Celebración’ (jueves 20 de julio), donde Thomas Vinterberg y el Dogma 95 se ponen al servicio de la misión de ridiculizar a la burguesía de la sociedad del bienestar, que esconde los trapos sucios tras una pretendida capa de refinamiento.

Fotograma de 'Gato negro, gato blanco', de Emir Kusturica. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Gato negro, gato blanco’, de Emir Kusturica. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Sin embargo, no se puede hablar de refinamiento en el cine de Emir Kusturica. Un buen ejemplo es ‘Gato negro, gato blanco’ (domingo 23 de julio), una película de rencillas familiares y negocios turbios en torno a una boda improbable. Completan este heterogéneo ciclo sobre fiestas el clásico de Jacques Tati ‘Día de fiesta’ (martes 25 de julio), donde el cartero de un pequeño pueblo se empecina en ayudar a organizar las fiestas patronales con resultados catastróficos, y una cinta muy desconocida ‘Coherence’ (martes 18 de julio), producto de ciencia-ficción low cost que sorprendió hace pocos años por su capacidad de profundizar en temas muy complejos con una economía de medios encomiable.

Fotograma de All That Jazz. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de All That Jazz, de Bob Fosse. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Empieza el espectáculo

El ciclo comenzará el sábado 15 de julio con ‘All That Jazz’, musical a cargo del mítico Bob Fosse que se adentra en los entresijos del Broadway más descarnado en el que los números espectaculares se fraguan con sangre, sudor y lágrimas. Algo que no es nuevo ni mucho menos, ya que es algo que aparecía en los idealizados y felices años 20 como refleja ‘Aplauso’ (lunes 17 de julio), una película de Rouben Mamoulian que aprovecha la época pre-code para hacer un retrato nada complaciente sobre la industria del espectáculo de la época. Una industria que se nutre de las apariencias y huye de todo lo que pueda no resultar rentable. En ‘Behind the Candelabra’ (lunes 24 de julio), Michael Douglas da vida a Liberace, uno de los primeros showmen modernos, y su relación con un falsamente juvenil Matt Damon.

Fotograma de 'Postales desde el filo'. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Postales desde el filo’, de Mike Nichols. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

En ‘Postales desde el filo’ (miércoles 19 de julio), Meryl Streep y Shirley MacLaine dan vida a Carrie Fisher y Debbie Reynolds, hija y madre unidas por su profesión y separadas por todo lo demás. Y si de rivalidad se trata, las luchas entre compañeros de profesión (compañeras en este caso) se lleva al extremo en una película como ‘The Neon Demon’ (viernes 21 de julio), donde una modelo advenediza provoca las envidias de sus colegas, maximizadas en un mundo como el de la moda donde la apariencia física y el culto a la belleza lo es todo.

Fotograma de 'El guateque', de Blake Edwards. La Nau de la Universitat de València.

Fotograma de ‘El guateque’, de Blake Edwards. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

La ventana indiscreta de Cueto Lominchar

Un palco en el teatro del mundo. Colección Pura Formalidad. Cueto Lominchar
Comisariado: Ricardo Forriols
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Inauguración: lunes 3 de julio, a las 20.00h
Hasta el 10 de septiembre de 2017

La muestra Un palco en el teatro del mundo. Colección Pura Formalidad. Cueto Lominchar agrupa varios miles de fotografías en distintos formatos y soportes a través de las que se despliega una nueva presentación del ingente archivo fotográfico de este artista. Comisariada por Ricardo Forriols, la exposición supone una nueva oportunidad para ver la obra del autor en Valencia, donde no exponía desde 2011.

La exposición presenta parte del archivo fotográfico de Cueto Lominchar, una selección mínima de unas dos mil imágenes (de las cerca de 800.000 que podría contener hasta el momento) insistiendo en la idea vertebral del proyecto: convertir la ventana del estudio en un palco abierto al teatro del mundo.

Obras de Cueto Lominchar.

Obras de la exposición ‘Un palco en el teatro del mundo’, de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Esta idea que da título a la muestra es en realidad una cita a un comentario de Walter Benjamin sobre el interior burgués a mediados del siglo XIX: “El particular, que en la oficina lleva las cuentas de la realidad, exige del interior que le mantenga en sus ilusiones. Esta necesidad es tanto más urgente cuanto que no piensa extender sus reflexiones mercantiles al campo de las reflexiones sociales. Al configurar su entorno privado, reprime a ambas. De ahí surgen las fantasmagorías del interior. Para el particular, el interior representa el universo. En él reúne la distancia y el pasado. Su salón es un palco en el teatro del mundo”.

Un giro de sentido práctico pone el punto de atención no en el interior doméstico, sino en la posibilidad de mirar desde ahí hacia afuera a través de una ventana que se teatraliza y se convierte en ese palco desde donde atender al espectáculo universal de la calle. Por eso, la muestra comienza con una imagen de la ventana abierta al exterior que es el teatro del mundo, siendo el cortinaje de terciopelo rojo -que alguna vez ayudó a ocultar al fotógrafo- el mejor telón para la representación.

Todo el montaje trata de reproducir el horror vacui del estudio mental donde se trabaja el archivo para hacer visible su volumen importante, la cantidad de imágenes, evidenciando sobre el muro que se trata tan sólo de una selección con una disposición procesual (nada definitivo ni enmarcado) que se completa con una proyección y la presentación manejable de una decena de colecciones -sólo una pequeña parte de lo posible- como fotolibros.

Obras de la exposición 'Un palco al teatro del mundo', de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de Veléncia.

Obras de la exposición ‘Un palco en el teatro del mundo’, de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Por otra parte, en esta exposición se ha querido destacar una de las series, la colección ‘Pura Formalidad’, en la que el artista Cueto Lominchar empareja detalles de sus fotografías con otras imágenes de nuestra cultura visual (pintura, escultura, cine, fotografía, etc., a modo de cita) insistiendo en la posibilidad de un eco coincidente que parece atravesar nuestra historia desde la imagen en gestos, poses y actitudes que se repiten.

Como él mismo señalaba en el catálogo editado con motivo de la exposición Gradivas: “La primera fotografía que tomé con una Voigtländer de segunda mano se remonta al verano de 1984 y fue en la playa de mi pueblo, Puerto de Sagunto. La cámara ha servido como una fiel herramienta que consolaba la sensación de pérdida y la imposibilidad de retener los prodigios de los que la vista puede disfrutar y que la vida ofrece en cualquiera de sus “rincones”. Desde esa primera vez he tomado fotografías con todo tipo de cámaras, desde las más pequeñas que permitían esconderse y disparar sin mirar siquiera por el visor a las sofisticadas y rápidas autofocus. Primero fue en las playas y después en las calles de la ciudad, casi siempre Valencia aunque también hay algunas tomadas en los viajes. Desde las primeras, en las que se muestran cuerpos, actitudes y gestos más explícitos, he ido retrocediendo en esa búsqueda para acabar asumiendo sólo un pequeño espacio, la demarcación de un territorio único al alcance de mi vista: aquello que puedo ver desde la ventana de mi casa. De esta manera la ventana es como un obturador y sólo registro lo que se puede ver desde allí”.

Y sigue Cueto Lominchar: “Se trata de un proyecto que pretende ser algo más que una serie fotográfica. En realidad describe una actitud contemplativa y hace énfasis en la mirada como dispositivo esencial de la percepción codificador del deseo. […] En sentido estricto esta actividad es el centro de la cuestión y, más que la selección de algunas fotos en función de sus virtudes formales, lo importante es la suma de todo este “álbum” de mi memoria. En un principio no se premeditaron ni se propusieron metodologías para su elaboración pero, con el tiempo, esta suma de fotografías pueden agruparse o asociarse en función de infinitas posibilidades y en atención a muchas temáticas. Es un “cajón” voluble y tan variable como los ojos de quienes pudieran manipular su contenido”.

'Un palco al teatro del mundo', de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de la Universitat de València.

‘Un palco en el teatro del mundo’, de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de la Universitat de València.

Nace el Aula d’Arts Escèniques

Aula d’Arts Escèniques
Universitat de València
Martes 6 de junio de 2017

La Universitat de València ha presentado la nueva Aula d’Arts Escèniques. Si hasta ahora, la Universitat ha ofrecido una programación teatral semanal por la que fue distinguida con el Premi Micalet de Teatre de la Generalitat Valenciana a través del Aula de Teatre en 1998, a partir de ahora el Aula de Arts Escèniques amplía la oferta con programación regular de danza y desde la vertiente formativa mediante talleres, cursos y seminarios.

En el ámbito formativo, el Aula d’Arts Escèniques se ha materializado gracias en parte a la colaboración del Institut Valencià de Cultura, que cederá parte de sus instalaciones en el edificio Rialto para acoger las clases de danza para el alumnado de la Universitat. La presentación del Aula se celebró en la Sala Gonzalo Montiel del Centre Cultural La Nau en una rueda de prensa con las intervenciones del vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, Antonio Ariño; Laura Monrós directora del Aula de Artes Escénicas de la Universitat y Roberto García, dirección adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura.

Con plena voluntad de trabajar en el mundo de la danza de manera continuada y de dar a conocer la danza no solo como un arte y un espectáculo, sino también como un medio de crecimiento, surge esta nueva área de danza de la Universitat.

La actividad del Aula d’Arts Escèniques se estructura en talleres impartidos por maestros y coreógrafos profesionales -para los próximos dos años Yoshua Cienfuegos y Maynor Chaves-, que además de impartir danza al alumnado de la Universitat de València, profundizarán en cuestiones más técnicas como la creación de espectáculos, producción y gestión de artes escénicas, creación de vestuario, escenografía, dramaturgia de danza… En este punto, el área de danza colaborará con alumnos de otros departamentos de la Universitat y otras escuelas en estas disciplinas, como la ESAD, la Escuela de Diseño o el Conservatorio Superior de Música de Valencia.

Aparte de los talleres y las muestras, el Àrea de Dansa promocionará la danza en la Universitat más allá de la vertiente formativa, ya sea a través de charlas, conferencias, programación de espectáculos de danza y video-danza en la Sala Matilde Salvador de la Nau abiertas para todos los públicos.

Tanto Antonio Ariño como Roberto García se felicitaron por que la Universitat haya dado el paso de constituir una sección de danza propia, porque si bien la institución ya programaba espectáculos y apoyaba festivales, estimular la creatividad artística es una de las funciones insoslayables de las universidades, que son también, según recordó el vicerrector “laboratorios de innovación cultural además de estimular la razón crítica y la divulgación científica”. “La apuesta por la danza se convierte en una actuación para crear ciudadanos sensibles, además de críticos, otra de las grandes misiones de la Universidad”, añadió García.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

De izda a dcha, Maynor Chaves, Antonio Ariño, Roberto García, Laura Monrós y Yoshua Cienfuegos, en el claustro de La Nau. Imagen cortesía de la Universitat de València.

El Rialto, como espacio de danza

La colaboración con el Institut Valencià de Cultura se formalizó este martes 6 de junio, por la que desde la Dirección Adjunta de Artes Escénicas se ha establecido que se cede un aula del edificio del Rialto, para la realización de las clases de danza del Aula d’Arts Escèniques de la Universitat en horario de 18 a 20 horas, los martes y los jueves, del 17 de octubre de 2017 hasta mayo de 2018.

De acuerdo con Laura Monrós, el objetivo es incorporar la danza en la Universitat como hay de otras disciplines artísticas (teatro y música) entre el alumnado de la institución. La proximidad del edificio Rialto y el Centre Cultural de la Nau de la Universitat de València es de vital importancia para el buen desarrollo del trabajo y el surgimiento de sinergias entre los dos organismos.

La lucha urbana que salvó El Saler

‘El Saler per al poble, ara! El poder de la ciudadanía en la transformación responsable del paisaje y del territorio’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 15 de octubre de 2017

La Universitat de València acoge en La Nau ‘El Saler per al poble, ara! El poder de la ciudadanía en la transformación responsable del paisaje y del territorio’, una exposición conmemorativa y reivindicativa sobre la Devesa del Saler. Producida por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, con la colaboración del Ayuntamiento de València, Caixa Popular, el Colegio Territorial de  Arquitectos de València y la Fundació General de la Universitat, la exposición rememora el éxito de ‘El Saler per al poble’, uno de los primeros movimientos ciudadanos de España, que en los años setenta consiguió paralizar una urbanización que hubiera acabado con la Devesa de El Saler, y reivindica los retos que todavía quedan para este Parque Natural.

La exposición está comisariada por los arquitectos Carles Dolç, Tito Llopis, Felipe Martínez y Luis Alberto Perdigón, y por la periodista Maria Josep Picó. Se puede visitar en la Sala Estudi General de La Nau hasta el 15 de octubre.”Como indica el título de la exposición, pretendemos rememorar uno de los primeros movimientos ciudadanos de España, posiblemente el primero ecologista, que consiguió defender el patrimonio natural y que aún hoy se estudia y sigue siendo objeto de investigaciones y tesis en universidades europeas y estadounidenses”, comentó uno de los comisarios, el arquitecto Carles Dolç de una exposición colectiva, que describe la historia del movimiento que salvó la Devesa del Saler.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó la importancia de realizar ahora esta exposición sobre “la lucha urbana y ecológica, que no es nueva, sino que ya en los años 60 y 70, los entonces nuevos movimientos sociales, encabezados por científicos, arquitectos, y vecinos daban voz en la clandestinidad a aquellos que no la tienen, como son el agua y los patos de la Albufera”.  En este sentido, subrayó la importancia de la memoria para valorar “conquistas históricas”.

Vista aérea de El Saler. Fotografía: Pere de Prada por cortesía de La Nau.

Vista aérea de El Saler. Fotografía: Pere de Prada por cortesía de La Nau.

El concejal delegado de Conservación de Áreas Naturales y Devesa-Albufera Sergi Campillo calificó la exposición de “magnífica” en tanto que recupera “una de las joyas naturales más importantes de la ciudad de Valencia que conmemora este año el 30 aniversario como Parque Natural” y agradeció la labor de la Universitat en poner en valor este espacio. Del mismo modo, Francesc Alós, en representación de Caixa Popular, entidad patrocinadora de esta exposición, manifestó “el papel importantísimo que está desarrollando La Nave para abrirse y acercarse a la sociedad” y en concreto de esta exposición subrayó que gracias al movimiento ciudadano, la Devesa es ahora lo que es, pero podría haber sido otra cosa bien diferente.

Según explicó, Tito Llopis, la exposición recoge un amplio material tanto gráfico como documental, que se caracteriza por su carácter histórico e inédito, ya que parte del mismo se ha realizado ex profeso para esta exposición. Fotografías de la época se entremezclan con vistas aéreas captadas sobre la zona con motivo de este proyecto expositivo; audiovisuales de la década de los setenta se proyectan junto con otros actuales que recogen las voces de algunos de los protagonistas de aquel exitoso movimiento ciudadano; documentos de cartografía histórica conviven con material de planeamiento urbanístico y cartelería reivindicativa de la época.

Todo para recordar la “batalla” de El Saler y las cuestiones pendientes. En 1962 el Ayuntamiento de València promovió un plan para urbanizarlo y convertirlo en una marina mediterránea más, destinada al alojamiento temporal del “turismo de masas” con el que Manuel Fraga Iribarne, ministro entonces de Información y Turismo, planteaba colonizar los espacios marítimos más singulares. El Plan fue aprobado el 1965 por el consistorio que presidía el alcalde Adolfo Rincón de Arellano, comenzó a ejecutarse poco tiempo después y pronto se van a visualizar sus efectos destructores en el bosque y la playa.

En aquellos años, finales de los sesenta, algunas voces minoritarias apuntaron las críticas iniciáticas al proceso urbanizador. Fueron biólogos y ambientalistas que comprobaron los daños y la ausencia de criterios de respecto a la naturaleza en las obras. Voces como las de los profesores Docavo, Mansanet o Gil Corell, a les que se van a sumar Félix Rodríguez de la Fuente con un programa de “Vida Salvaje” en TVE en 1970, provocaron una primera polémica pública y generaron en la sociedad valenciana dudas fundamentadas sobre la bondad de la urbanización de la Devesa.

Reunión del Saler convocada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos. Junio de 1978. Foto de Josep Vicent Rodríguez por cortesía de La Nau.

Reunión del Saler convocada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos. Junio de 1978. Foto de Josep Vicent Rodríguez por cortesía de La Nau.

’El Saler per al poble” fue el emblema de la campaña ciudadana que en el verano del 1974 planteó con rotundidad que la urbanización era un desastre y que se debía recuperar la Devesa. El movimiento ciudadano fue apoyado por las asociaciones vecinales nacidas en los barrios y pueblos en el final del franquismo y por la iniciativa de profesionales diversos, sociólogos (Josep Vicent Marqués), arquitectos (Just Ramírez), docentes (Trini Simó), periodistas… Desde Las Provincias, María Consuelo Reyna publicó tres artículos muy críticos sobre el proyecto y se convirtió en altavoz de una larga polémica. Se recopilaron 15.750 firmas oponiéndose a la urbanización, una cifra increíble bajo la dictadura.

El trabajo del movimiento ciudadano consiguió que no se continuara construyendo la urbanización. Los edificios que todavía hay en el interior del bosque del Saler, la autopista que se estrangula o el campo de golf son algunos de los recuerdos o cicatrices de una urbanización que habría acabado con la Devesa.

La primera corporación democrática valenciana, presidida per Ricard Pérez Casado, paralizó definitivamente la ejecución del plan urbanizador, inició en 1980 los estudios para la recuperación del Saler y aprobó el Pla Especial protector de la Devesa en 1982. Después, en 1986, la Generalitat declaró el Parque Natural de La Albufera donde se incluye la Devesa del Saler, comenzó la regeneración de los sistemas dunares (1990-2000) arrasados por la urbanización y la ordenación de los usos turísticos de la zona.

La exposición se estructura en cinco secciones: Antecedentes no construidos, donde se visualizan obras que no se construyeron, como un aeropuerto o la universidad laboral que finalmente se emplazó en Cheste; análisis del proyecto urbanizador ejecutado con las “cicatrices” que sí se erigieron; el movimiento ciudadano del 1974-1976, donde ocupa un lugar preminente la contra exposición, informativa y propositiva, que se organizó en junio del 1974 en el Colegio de Arquitectos con el título ‘El Saler: Dades per a una decisió col·lectiva’; una sección dedicada a la paralización del plan y los trabajos de rehabilitación de los ecosistemas de la Devesa a partir de los años 80; y el último apartado está dedicado a las reivindicaciones pendientes: cómo restaurar las playas alteradas por la expansión del Puerto de Valencia, la recuperación de la calidad que tenía el agua del lago en 1960, la anomalía de una autopista que se dirige al corazón de un parque natural, el campo de golf en contradicción completa con la riqueza de los ecosistemas del Saler, el futuro de las edificaciones existentes en la Devesa, recuperar la conexión del poblado de El Saler con su puerto, etc.

Esta sección, que mira al presente y al futuro, se acompaña del libro de la exposición, que no es un catálogo al uso, sino más bien una suma de artículos de diferentes autores que actualizan gran parte de los registros -científicos, culturales y sociales- posibles en un paisaje metropolitano tan singular como único.