Compañías de ocho países en el Festival 10 Sentidos

VIII Festival 10 Sentidos
Mayo de 2019

El Festival 10 Sentidos, con Caixa Popular como patrocinador principal, acogerá dentro de su VIII edición una nueva convocatoria del Certamen Coreográfico. Este encuentro, que se consolida como un referente dentro de las artes vivas y que sitúa a la ciudad de València como capital del talento emergente, se organizará por primera vez en torno a una jornada, el 18 de mayo en La Nau.

La sala Matilde Salvador será la encargada de servir de escenario a estas 10 compañías finalistas, seleccionadas de un total de más de 300 propuestas recibidas entre artistas y colectivos de todos los rincones del mundo. El comité de selección ha decidido incrementar el número de finalistas de ocho a diez debido al nivel de las piezas presentadas. Para escoger a las finalistas, el Festival, además de valorar la calidad, novedad y particularidad de los trabajos coreográficos inscritos a la convocatoria, ha tenido en cuenta las obras creadas ex profeso para esta cita y/o que guardaran relación con el lema que este año se sostiene en su próxima edición, ‘Bestias’.

Certamen Coreográfico del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía del festival.

Certamen Coreográfico del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía del festival.

El Certamen Coreográfico 10 Sentidos cuenta de nuevo con el apoyo de Acción Cultural Española (AC/E), a través de su Programa para la Internacionalización de la Cultura Española (PICE) en la modalidad de Visitantes, y su terna final la componen: 1. Purnendra Meshram: 2 MEN (India) 2. Spoken Movement: FAMILY HONOUR (Reino Unido) 3. Abarukas / Yoshito Sakuraba: COMING HOME (EE. UU.) 4. Roni Chadash: ANI-MA (Israel) 5. Roni Rotem: MEN TO BE (Israel) 6. Marina Miguelez: WORK ON JULIUS CAESAR (España) 7. Jerahuni Movement Factory: CHIRORODZIVA / THE SLEEPING POOL (Zimbabue) 8. Attila Andrasi: ONCE UPON A TIME (Hungría)  9. Thibaut Eiferman: H H H (Francia) 10. Mucha Muchacha: Volumen 1 (España).

El jurado que seleccionará la pieza ganadora estará formado por Valentina Marini, directora de Spellbound Contemporary Ballet (Italia), Marie Brolin, directora artística de Black Box Dance Company (Dinamarca), Claudio Kogon, vicedirector de Suzanne Dellal Centre (Israel), Mónica Pérez Blanquer, directora adjunta del Teatro Principal de Palma, Cristina Alonso, codirectora del Teatre L’Artesà y del Festival Sâlmon, y Roberto Fratini, dramaturgo y profesor de Teoría de la Danza en el CSD de Barcelona (Institut del Teatre). De su valoración saldrá la pieza ganadora cuyo premio cuenta con una dotación económica de 2.000 euros y un trofeo diseñado por la firma valenciana Lladró; mientras que el Premio del Público es meramente simbólico y será otorgado por los espectadores que asistirán al certamen en vivo.

Además, como viene siendo habitual desde ediciones anteriores, otro de los alicientes para las compañías que se presentan es que al encuentro acudirán como miembros de la audiencia profesional representantes de las artes escénicas de territorio nacional e internacional con el objetivo de seleccionar o impulsar piezas para programar en sus festivales y espacios.

El Festival 10 Sentidos se reivindica como referente de las artes vivas en València y apuesta en cada edición, desde un espíritu crítico y de reflexión sobre la sociedad actual, por visibilizar cuestiones que preocupan a nuestra comunidad y por resaltar el poder del arte como catalizador de la acción social. En su VIII edición pretende reflexionar acerca del concepto de violencia, que nos abruma y nos fascina a partes iguales, que nos rodea y nos persigue, y generar un diálogo para desmantelar el sistema violento e injusto en el que vivimos.

Certamen Coreográfico del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía del festival.

Certamen Coreográfico del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía del festival.

María Zambrano y Ramón Gaya: una mutua admiración

Algunos lugares de la amistad. Zambrano-Gaya
Escola Europea de Pensament Lluís vives
Aula Magna de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Lunes 28 de enero de 2019, a las 19.00h

La conferencia sobre la relación entre la filósofa María Zambrano y el pintor y escritor Ramón Gaya, bajo el título ‘Algunos lugares de la amistad. Zambrano-Gaya’, inaugurará la programación de este año de la Escola Europea de Pensament Lluís Vives, el próximo lunes, día 28 de enero, en el Aula Magna del Centre Cultural La Nau (19h).

La conferencia será impartida por José Rubio Fresneda, abogado y amigo de Ramón Gaya, desde el año 1974 hasta la fecha de la muerte del pintor en 2005. El acto ha sido organizado con motivo de la edición del libro ‘Y así nos entendimos (Correspondencia 1949-1990)’ (Editorial Pre-textos, 2018) y, por ello, también intervendrán los editores de la obra: la viuda del pintor, Isabel Verdejo, y el catedrático y profesor honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, Pedro Chacón. La mesa redonda estará moderará por Manuel Ramírez, editor del libro.

El  volumen es una recopilación de la correspondencia entre la filósofa María Zambrano (Vélez-Málaga, 1904 – Madrid, 1991) y el pintor y escritor Ramón Gaya (Murcia, 1910 – Valencia, 2005), desde el año 1949 hasta el 1990. Se trata de un conjunto de cartas, algunas escritas en circunstancias personales dificilísimas, que revelan la entrañable amistad y la profunda admiración que se profesaban, y que configuran un monumento en forma de libro a la dignidad de las personas. Gaya y Zambrano fueron dos de los centenares de intelectuales y creadores españoles exiliados como consecuencia del régimen franquista y parte de las misivas que comprende el libro fueron escritas en este periodo de exilio. La editorial del libro señala que las cartas “encierran reveladores textos que orientan la comprensión de la trayectoria vital y de la obra que llevaron a cabo Gaya y Zambrano”.

Además, en el acto se presentará el documental ‘La Serenissima’ (2006), una obra de Gonzalo Ballester, nominada como mejor corto documental en los premios Goya de 2007. Esta película narra las vivencias del pintor Ramón Gaya en Venecia desde el 2 de julio de 1952 al 7 de abril de 1953.

Ramón Gaya en Lecce. Fotografía de Lucía Serredi por cortesía de La Nau.

Ramón Gaya en Lecce. Fotografía de Lucía Serredi por cortesía de La Nau.

Radiografía de la sociedad valenciana

La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)
Universitat de València
Centre Cultural La Nau
Martes 15 de enero de 2019

¿Cómo ha evolucionado la sociedad valenciana en las últimas cuatro décadas? ¿Cómo se ha transformado el territorio, el modelo laboral y familiar, o las prácticas de consumo y ocio? ¿Qué ha sucedido y qué está sucediendo? Un total de 50 docentes de universidades públicas valencianas han participado en el exhaustivo volumen ‘La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)’. Este libro es fruto de la colaboración de un nutrido grupo de especialistas provenientes de la Sociología, la Economía, la Geografía, la Antropología o la Ciencia Política y tiene como objetivo ofrecer una radiografía actualizada de la sociedad valenciana que sirva para comprender de forma pormenorizada los aspectos básicos de su estructura y las dinámicas de las últimas décadas.

El libro se ha presentado en el Centre Cultural La Nau y ha contado con las intervenciones de Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València y director del volumen; Pedro García Pilán, coordinador del volumen y Vicent Flor, director de la Institució Alfons El Magnànim. Estructurada en 14 capítulos y a lo largo de casi 600 páginas, se abordan cuestiones tan fundamentales como las tendencias demográficas, el modelo territorial ecológico y económico, la estructura laboral, las desigualdades socioeconómicas, los modelos familiares, las transformaciones de las relaciones de género, la situación de las políticas sociales y educativa, la cultura, los valores, las dinámicas del sistema político y -lo que representa una absoluta novedad respecto a trabajos anteriores- el estado del sistema judicial.

Portada del libro

Portada del libro ‘La sociedad valenciana en transformación’.

‘La sociedad valenciana en transformación’ es un informe de la situación socioeconómica y político-cultural de la Comunidad Valenciana que sigue la línea de los estudios y publicaciones de Estructura Social que se han venido realizando durante el siglo pasado, siendo la última de similares características la obra coordinada por el profesor Manuel García Ferrando, catedrático de sociología, ‘La sociedad valenciana de los 90’ (publicada en 1992 por Alfons el Magnànim).

En este sentido, de acuerdo con los directores de este proyecto, puede decirse que durante casi 30 años ha habido una carencia de investigación de estas características y ha sido necesario una reinvención de Alfons el Magnànim para que fuera posible este proyecto. Durante tres años un equipo de investigación interuniversitario e interdisciplinar ha estado trabajando en el informe que ahora se presenta.

A modo de síntesis, el volumen concluye con unas reflexiones sobre autogobierno y Estado de bienestar, que suponen también una llamada de atención acerca de la necesidad de conseguir una mayor implicación ciudadana en la acción política y democrática.

El libro concluye que la sociedad valenciana es demográficamente madura (caída de la natalidad y aumento de la esperanza de vida), urbana y volcada en el litoral, económicamente abierta e internacionalizada, centrada en los servicios, digitalizada en la vida cotidiana pero con una insuficiente relevancia de la economía del conocimiento, con cambios en la composición interna de la estructura social, multicultural e individualizada en sus valores, con diversidad de formas familiares, que valora la democracia, al tiempo que recela de su funcionamiento e incluso lo critica.

La tasa de paro y el fracaso escolar se sitúan por encima de la media española y la distribución de la renta ha empeorado en las últimas décadas, de manera que la tasa de población en riesgo de pobreza es elevada. La crisis de la economía valenciana también ha sido más intensa que la del resto de España y el retroceso del PIB ha puesto de manifiesto las debilidades del modelo precedente de crecimiento. De hecho, en los últimos 25 años el PIB per cápita de la Comunidad ha crecido un 25% mientras que el del resto de España lo ha hecho en un 36%, la industria ha reducido su participación en el PIB y ha caído su peso en el empleo y la productividad del trabajo es baja y ha crecido poco, situándose en un 4% por debajo de la media española.

Por otra parte, de acuerdo con los autores, en este momento de la salida de la crisis no son los servicios avanzados los que lideran la recuperación del crecimiento y la modificación de la estructura productiva, sino los tradicionales ligados al comercio, el transporte y la hostelería, hecho que explica que la Comunidad Valenciana ofrezca unos salarios más bajos que la media española.

Vicent Flor, Antonio Ariño. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

De izda a dcha, Vicent Flor, Miguel Ángel García Calavia, Antonio Ariño y Pedro García Pilán. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En el conjunto del Estado, de acuerdo con uno de sus autores, el profesor Joaquín Azagra, la Comunitat Valenciana, se sitúa en una posición intermedia, con algunas fortalezas en su modelo productivo, pero con tantas o más debilidades: un peso razonable de la agricultura con alto nivel comparativo de productividad, una industria en retroceso, una especialización constructora y una reducida importancia del sector público por su endeudamiento.

Por otra parte, el nivel de vida de los hogares valencianos se ha deteriorado de forma importantes desde 2007 y este deterioro ha sido mayor que el experimentado en el ámbito nacional. Si entre 2007 y 2014 los hogares españoles vieron disminuir su renta familiar en un 20% de promedio, en la Comunidad Valenciana está caída fue de un 24%. Estas cifras reflejan el impacto negativo que la crisis ha tenido sobre las economías domésticas. En 2019, la renta por habitante se sitúa en el 89% de la media española.

En el libro también se analizan las valoraciones de diversas esferas vitales destacando el aprecio de la familia, situándose como el ítem mejor valorado. A continuación y con valores cercanos a 8 se ubican los ámbitos del trabajo, los amigos y el tiempo libe. En un tercer escalón, muy inferior se halla el asociacionismo, la política y religión con un 5,06, 4,35 y 4,25, respectivamente. Eso sí, el concepto de familia ha cambiado sustancialmente, de una familia nuclear heterosexual a una pluralidad de formas de vida, donde tienen cabida no solo las familias reconstruidas después de las separaciones sino también la constitución de hogares homoparentales.

250 años de la Academia resumidos en La Nau

De ayer a hoy. 250 años de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos
La Nau
C / Universitat, 2. València
Hasta el 17 de febrero de 2019

Son muchos años atesorando arte. De hecho, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos fue creada en 1768 y, desde entonces, ha ido acumulando obras hasta alcanzar las más de 15.400 que integran actualmente su patrimonio. 250 años resumidos en La Nau de la Universitat de València mediante la exposición De ayer a hoy. Muestra que reúne obras de 25 artistas de los siglos XVIII y XXI, para contrastar lo antiguo y lo moderno como signo de la vitalidad que todavía hoy posee tan centenaria institución.

“En el año 1754 un grupo de artistas valencianos, asumiendo el espíritu de la Ilustración, decidieron reunirse para crear una Academia de Bellas Artes, con la finalidad de sistematizar la enseñanza de las distintas disciplinas que, hasta el momento, se seguían desarrollando en los talleres y en los obradores”. Manuel Muñoz y Román de la Calle son los comisarios de una exposición que ilustra, como entonces, la vitalidad de una Academia que, a pesar de los años, no envejece. De ahí que las obras antiguas, de artistas como José Vergara, Benito Espinós, José Puchol o Jerónimo Martín, apenas languidezcan al lado de las más contemporáneas de Carmen Calvo, José María Yturralde, Amparo Carbonell, Joan Cardells, José Saborit o Aurora Valero.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Obras que han podido ser reunidas en fructífero diálogo gracias al empeño de la propia Academia, que las ha ido acumulando y salvaguardado, procedentes de sus profesores y alumnos, junto a las donaciones de los valencianos. Que la exposición se celebre en la Sala Acadèmia no deja de ser un guiño de La Nau de la Universitat de València que la acoge, fruto del convenio firmado entre ambas instituciones con motivo de su 250 aniversario. Un “homenaje al espíritu y al trabajo de sus fundadores”, mostrando así “testimonio de su pervivencia como institución de amplia utilidad para la sociedad valenciana del siglo XXI”, subrayan sus comisarios.

La muestra se divide en dos partes para hacerse cargo del rico legado actualizado. En la primera, los maestros del siglo XVIII ya anticiparon el carácter moderno de la institución, asumiendo el “academicismo ilustrado” para desprenderse de “las hipérboles postbarrocas precedentes” mediante “el orden y la razón”, según apuntan lo comisarios En la segunda parte, son artistas como Calvo, Mestre, Yturralde, Valero, Michavila o Carbonell, por citar algunos ejemplos, los que insisten en esa capacidad creadora que vincula el pasado centenario con el presente y el futuro. Presente exhibido en la muestra De ayer a hoy, pero que tiene su prolongación en el Museo de la Ciudad, con la selección de obras pertenecientes a los 20 años del Premio Nacional de Pintura creado por la Academia para perpetuar su legado.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

La intención de Real Academia de Bellas Artes de San Carlos es continuar mostrando su rico patrimonio “en sucesivas bienales”. Lo hacen “con la finalidad de acercar más sus fondos y sus experiencias al servicio de una comunidad de la que es deudora y en la que siempre nuestra institución se ha sentido profundamente arraigada”. Un plano de Vicent Gascó de 1767, en el que se recogen las aulas de la antigua Academia, sirve de punto de arranque del recorrido expositivo a modo de brújula.

Josep Vergara, con su autorretrato, el aguafuerte de Rafael Esteve, la decoración de una biblioteca pública obra de Gerónimo Martín, junto a las pinturas de Benito Espinós, Francisco Alberola, José Puchol o Joaquín Llop, conviven con esculturas, fotografías (José Aliexandre y Joaquín Collado), videos y otras pinturas actuales que se salen del academicismo inaugural. Como apuntó Manuel Muñoz al hilo de la exposición del Museo de la Ciudad, la radiografía de estas obras más contemporáneas revelaría una “foto fija de algo que es inestable, de una modernidad mutante”. Modernidad donde “va todo más deprisa” y que dificulta el establecimiento de un rasgo común. De ahí que los estilos artísticos “se vayan alternando, incluso en la propia biografía del autor”.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Así, entre los autores del siglo XXI tan pronto pasamos del academicismo actualizado de Rafael Armengol  con su De Tiepolo, Venus y Cronos, al desgarro de la infancia de Carmen Calvo en su Anar als meus vint anys, pasando por la cósmica expresión de Nassio Bayarri o la Augusta y muy expresionista obra de Aurora Valero. Las fotografías en blanco y negro de Aleixandre, con la provocadora Cicciolina recibiendo la insignia de la falla Na Jordana, o de Collado, ponen el contrapunto a ese diálogo entre antigüedad y modernidad.

La exposición De ayer a hoy, 250 años de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos está organizada por el Vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València y la propia Academia, permaneciendo en La Nau hasta el 17 de febrero. Dos intensos meses para adentrarse en los entresijos de una institución que inauguró la muestra con un concierto Homenaje a Matilde Salvador, con Carmen Calvo, Aurora Valero, Amparo Carbonell y Pilar Roig como representantes de la cambiante actualidad.

Vista de la exposición 'De ayer a hoy', en La Nau.

Vista de la exposición ‘De ayer a hoy’, en La Nau.

Salva Torres

Sindokma reúne en La Nau a 50 editoriales independientes

Festival del libro Sindokma
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 25 al 28 de octubre de 2018

El festival del libro Sindokma celebra su tercera edición, del 25 al 28 de octubre, en La Nau de la Universitat de València, reuniendo a medio centenar de sellos independientes, sobre cuyo futuro hablará la directora general de la Biblioteca Nacional, Ana Santos Aramburo, que inaugura el evento este jueves, a las 19.30 horas. Con ella estarán, formando parte de los Diálogos Cañada Blanch, el poeta Antonio Orihuela, en un encuentro que modera el vicerrector de Cultura Antonio Ariño.

Sindokma abrirá así sus puertas a 50 expositores, entre editoriales, publicaciones independientes, sellos de libro de artista y edición contemporánea del mapa cultural tanto de la Comunidad Valenciana como del resto del territorio nacional (Madrid, Barcelona, Girona, Sevilla, Asturias, Toledo, Cuenca) e internacional (mediante sellos y proyectos expositivos procedentes de Estados Unidos, Canadá, Cuba, México, Colombia, Reino Unido y Alemania, entre otros). De esta forma, se consolida como lugar de encuentro de referencia para el sector del libro en sus múltiples y variados formatos, ofreciendo al público la oportunidad de conocer lo que se está haciendo en los márgenes creativos de la industria editorial.

El festival, además de reunir a sellos independientes de todas las tendencias y provocar el intercambio de ideas, ofrece una intensa programación de más de 30 actividades, entre presentaciones de libros, revistas y editoriales que mostrarán sus novedades en las actividades complementarias que conforman el grueso del festival. Además, habrá talleres infantiles y juveniles tanto en la Sala Gonzalo Montiel como en el propio claustro de La Nau, organizados por Pinta Valencia, Carmot Press y Apache Libros, y un desayuno conducido por la revista MAKMA en torno a la primera serie de ficción de À Punt, ‘La Vall’, dirigida por Pau Martínez y Ana Ramón Rubio.

Cartel del festival Sindokma.

Cartel del festival Sindokma.

‘La Vall, de la ficción a la cruda realidad’, contará con la presencia del propio Pau Martínez, al que acompañarán David García, guionista de la serie, y las profesoras Carolina Hermida y Begoña Siles, para debatir en torno a la proliferación de series que toman como escenario pueblos aislados para contar sus historias. Esa tensión entre lo urbano y lo rural será el objeto del encuentro que se celebrará el domingo a las 11.00 horas en el claustro de La Nau, que acogerá la casi totalidad de la programación del festival.

Entre otras propuestas que vertebran Sindokma, el director de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Pérez Iglesias, conversará acerca de cuáles son las políticas de gestión y adquisición bibliotecaria. Igualmente, el editor de la madrileña Fracaso Books, Paco Gómez, autor de ‘Los Modlin’ (que marcha ya por su quinta edición), describirá el proceso de creación de la editorial por azar. A través de mecanismos basados en la intuición y la independencia, se explicarán las técnicas utilizadas para financiar los libros a través de campañas de crowdfunding, la utilización de las redes sociales y los métodos de marketing.

Sindokma servirá, además, para la presentación en primicia de ‘Realismo(s) y playa’, número 10 de la revista valenciana Canibaal, y de la presentación de ‘El Faust de Goethe’, adaptación teatral publicada por Alupa Editorial y realizada por Pedro Montalbán Kroebel, a partir del clásico alemán ‘Fausto’, de Johann Wolfgang von Goethe.

El crítico musical Juanjo Mestre presentará su libro ‘1050 Discos cardinales’, editado por Makma Ediciones, en el que compendia las cinco últimas décadas del rock, a través de una selección de los mejores discos del género. Una selección sin duda subjetiva, pero que da pie a la reflexión acerca de la evolución de un rock and roll en su día calificado como la música del diablo. Será el propio autor quien desvele algunos de los secretos de tan larga e intensa travesía.

El festival del libro Sindokma está coorganizado por MAKMA, la Asociación de Profesionales para la Acción Cultural Contemporánea (APACC), GVA Cultura i Esport y el Centre Cultural La Nau, con la involucración del Ajuntament de València y la Fundación Cañada Blanch, en colaboración con #Ecomunicam, El Caballero de la Blanca Luna, Pinta Valencia, Col·legi Major Rector Peset, EASD, Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, UPV y librodeartista.info.

Joan Verdú, lo que el silencio esconde

Joan Verdú. Bonus Track
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 30 de septiembre de 2018

Joan Verdú: “No me gusta el arte político”.
Enrique Carrazoni: “¿Te refieres a las malas artes de los políticos?”
JV: “Soy apolítico”.
EC: “¿Piensan por ti los políticos?”
JV: “Los políticos no tienen ese don, sólo dan problemas y luego dicen que los resuelven”.
EC: “No sé por qué me he acordado de Groucho”.
JV: “¡Otro apolítico y pentapolitano!”

Esta conversación con Joan Verdú (Alzira, 1959-2017) la recoge tal cual el propio Carrazoni en el catálogo de la exposición que La Nau le dedica al artista valenciano bajo el título de Bonus Track. En ella, cuando al nombrar Verdú a los políticos su amigo se acuerda de Groucho Marx, se está haciendo alusión a esta frase del genial actor: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Human touch, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Que Carrazoni se hiciera eco de Groucho para referirse a Verdú no es casual. Su  humor “corrosivo, ácido, irónico y mordaz”, adjetivos empleados por José Pedro Martínez, responsable de la Colección Martínez Guerricabeitia, atraviesa toda la obra de quien huía de la política, para cebarse con ella. “Toda su obra es política, en el sentido fuerte del término”, puntualizó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la muestra que hasta el 30 de septiembre sirve de homenaje a su figura.

Groucho, por seguir tirando del hilo que une al actor con el artista, dijo en cierta ocasión: “Inteligencia militar son dos términos contradictorios”. Verdú, por mucho que en su obra las alusiones a la política estuvieran muy presentes, también entendía como contradictorios los términos arte político, de ahí que no le gustara, tal y como aclara al comienzo de su conversación con Carrazoni. Y no le gustaba porque esa política de trincheras no iba con su carácter abierto, jovial, interrogativo y siempre ocurrente.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Rabbit 007, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Así lo recuerda también Sebastián Nicolau, otro de los artistas pertenecientes al grupo Cazadoras Asociados que Verdú impulsó, y para quien el artista era un derroche de imaginación: “Sebaaas se me ha ocurrido una cooosaaa…”. Prorrumpía de esa forma, tras dar una buena calada al cigarro, porque “Joan fumaba mucho; mucho”, apostilla Sebastián Nicolau. Fumaba y dibujaba: “Pintaba sin parar. Podía sentarse y estar horas y horas pintando”, señala Mavi Escamilla, comisaria de Joan Verdú. Bonus Track. Una “pista adicional” que le ofrece La Nau con la exposición que reúne una treintena de obras desde sus inicios en 1988 hasta la actualidad.

José Pedro Martínez aclaró que la muestra estaba prevista con antelación. “Hace tres años que contactamos con él para que la hiciera, porque aunque no tenemos obra suya en la Colección Martínez Guerricabeitia, encaja perfectamente por su discurso plástico”. Algunas obras están inacabadas por culpa de una muerte que se lo llevó antes de lo previsto. “En la vida le había visto trabajar tanto. La cabeza le iba a mil por hora”, recuerda su hijo Tomás Verdú, quien explica la exposición como un chorro de energía: “Entras y genera vida”.

Una vida, como su obra, repleta de “subtextos e hipertextos que resuenan en la sociedad contemporánea”, a modo de juegos de palabras, iconos pop trasladados a su universo mordaz y colorista, y advertencias como ésta: “Lea las instrucciones de esta obra de arte y consulte a algún crítico”. A esta se refirió Ariño en los siguientes términos: “Es la crítica más mordaz que he visto al arte contemporáneo”. O esta otra: “En este local está permitido el consumo de sueños y otras sustancias inconscientes”.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

MonsterCard, obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

El calendario Dailyland, al que se le han arrancado algunas hojas para llegar al mes de noviembre de 2017 en el que ocurrió su muerte, recoge a una pin up erótica, bajo la cual se puede leer: “Viajes El Corte en las Ingles”. Una tarjeta Master Card se convierte a sus ojos en una Monster Card, flanqueada por los famosos monstruos teleñecos. Y hasta el famoso James Bond se transforma en Rabbit 007, conejo que atraviesa igualmente la obra de Verdú. Preguntado su hijo por esta circunstancia, aseguró que se trataba de “uno de sus símbolos, que lleva a su estilo pop; en el conejo no hay maldad”.

Ariño alude a cierta doblez en su trabajo: “Lo que tus ojos ven esconde otra realidad oculta”. Por eso el vicerrector de Cultura habla de una “apuesta por descubrir esa dimensión de trastienda”. Dimensión a la que se llega sin las prisas y azoramientos que impone la sociedad consumista de la que, paradójicamente, dio también buena cuenta Verdú: “Estas obras no necesitan libro de instrucciones, sino calma para ver lo que oculta”, insiste Ariño.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

En Swissh (2017), el artista juega con la cruz roja, la farmacia, Suiza y una enfermera pidiendo silencio, para alertarnos de cierta evasión bancaria. Mavi Escamilla se refiere a ello revelando una vez más otro juego de palabras: “Botín quin y el silencio bancario”. Y en la instalación de hierro pintado, Verdú realiza un matamoscas con la forma del mapa de España, “que tiene una fuerza extraordinaria por el momento en que vivimos”, subraya Ariño.

Su filosofía fundamental, título de una de sus piezas, viene a resumir el talante de Joan Verdú. En ella, aludiendo a los personajes del cómic Snoopy, dice en cuatro viñetas: “¿Cómo ha ido hoy el cole?” “¡Bah!” “Solo preguntaba” “Es mi nueva filosofía…¡Bah! De ahora en adelante nada me preocupa. ¡Bah, bah, bah!”. Tomás Verdú señaló que trabajó hasta el último momento como si la enfermedad no fuera con él. “¡Bah!”. Y es así, con su obra de cuerpo presente en La Nau y a rebufo del aire “marxista” aludido, como Joan Verdú exclamaría para acabar: “Perdonen que no me levante”. Ahí está su obra para lo que gusten.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Swisshh, de Joan Verdú. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

La sociedad hueca de Juan Cuéllar

Distopía, de Juan Cuéllar
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2, Valéncia
Hasta el 22 de julio de 2018

Distopía es el título de la exposición de Juan Cuéllar en la Sala Oberta de La Nau de la Universitat de València. Una distopía, aunque general, centrada en el aspecto laboral que luego se va extendiendo como una mancha de aceite por el conjunto. “Empecé trabajando las obras y me di cuenta que la chispa que lo movía todo era la precariedad laboral de los artistas”. Precariedad que le parece “más estructural, del entorno en el que vivimos”, y que hace extensible “a vuestra profesión también”. Habla de un cambio en esa estructura del trabajo, “que sigue siendo alienante y que nos va a frustrar más”.

Alienación, domesticación y hueco son palabras que se repiten en ese universo utópico creado por Cuéllar, quien ya se hizo eco de él en una muestra en la extinta galería Walden Contemporary de Valencia. Sus rostros vaciados, característicos de sus dibujos, se mezclan en esta ocasión con los agujeros que vienen a taladrar los propios cuerpos, hasta prolongarse al entorno urbano y a los seres animales. “El hueco es lo vacío, lo alienado. De manera que, al vaciar la forma, vacías también el contenido”, explica el artista valenciano heredero de la estética pop.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Dreamers, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Según el comisario de la muestra, Vicente Pla, esos “puntos ciegos”, o agujeros por los que parece vaciarse el sujeto, “desmienten en última instancia el ideal de la figuración como imagen veraz del mundo”. Y, al desmentirlo, diríase que emerge esa distopía a modo de prolongación de la propia utopía, cuyo anhelo de perfección mostraría su doble siniestro. “La utopía”, dice Cuéllar, “es un proyecto que nunca termina de acontecer, mientras que la distopía sí, pero de forma disfuncional”.

Los óleos y dibujos de la exposición se completan con un video realizado por el propio comisario, que el artista denomina “ensayo audiovisual” sobre esa distopía. Desdibujados los rostros, taladrados los cuerpos y sometido el entorno urbano a un mismo peligro de progresivo vaciamiento, las escenas representadas por Cuéllar destilan un aire inquietante. “Va desde lo familiar, que lejos de ser un colchón o el lugar que te acoge puede ser origen de problemas, al mundo animal, donde se crea igualmente la fábula de la domesticación social”.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Hueco normalización, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Es una domesticación propiciada por uno de los peligros que el artista observa con respecto al régimen de prisas que lo envuelve todo. “Los problemas se suceden y cada vez estamos más anestesiados”. Y lo sitúa en esos momentos de crisis económica en los que “cuanto más hundidos, más en silencio estábamos”. En su obra también aparece la censura, que en ciertos cenáculos críticos traducen como autocensura. “Yo la autocensura no me la planteo. Pienso que los nuevos medios de comunicación, las redes sociales, crean esa amalgama de información que propicia la alienación de tanta saturación de mensajes”.

Cuéllar cifra en esa abundancia la clave de la alienación contemporánea. “Hay tal cantidad de información que no la puedes dirigir”, lo que le lleva a pensar que “somos una sociedad domesticada por sobreinformación”. Y la distopía que supura su obra continúa: “Una sociedad domesticada, vacía, es más fácil de dirigir que una sociedad crítica”. De ahí la explicitud con la que titula una de sus piezas: Huecos, así nos quieren. “Es un auto vaciamiento consciente”, prosigue el artista, que lamenta esa pendiente por la que rueda la vida.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Distopía familiar, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

“El trabajo no nos ha hecho más libres y mejores personas, sino meros consumidores”. La familia que come alrededor de una mesa, literalmente titulado Distopía familiar, viene a ser el símbolo de esa cualidad consumista desprovista de afectos. “Es un escenario indeseable, pero otro de los motivos generadores de la obra”, cuyo conjunto “observa la realidad más cercana y la más universal”. Los soñadores o Dreamers, que también comparecen en su obra, se limitan a mirar por el marco de un cuadro o de una ventana oscura, rodeados de estanterías de libros que parecen limitar el alcance de esa mirada. De nuevo cierta saturación, esta vez sin agujeros de por medio.

El proyecto expositivo está ligado a cierta didáctica, como subraya Cuéllar. “Se trata de hablar de la distopía a nivel visual acompañado de charlas y conferencias” que tiene lugar en La Nau y que coincide, a su vez, con los animales domésticos que presenta en el Gabinete de Dibujos del espacio Gris Enmarcació.  Y puesto que la motivación le vino de la propia situación laboral de los artistas, Cuéllar dibuja un panorama de claroscuros. “Hay un mercado del arte pírrico y no todos podemos entrar en el saco de las ayudas públicas”. Lo cual le ha llevado, como viene sucediendo en otros sectores, a reinventarse: “Ahora tienes que ser artista, además de gestor de tu propia carrera, promotor y comisario”, concluye.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Alienación, de Juan Cuéllar. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Nelo Vinuesa gana la I Bienal Mª Isabel Comenge

I Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge
Ganadores: Nelo Vinuesa y Juan Olivares
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Martes 8 de mayo de 2018

Los artistas Nelo Vinuesa y Juan Olivares han sido los galardonados de la I Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge, organizada por la Fundación Juan José Castellano Comenge en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València. Dotada con 22.000 euros, esta bienal supone el mayor premio de la Comunidad Valenciana para esta modalidad artística.

La obra que ha ganado el primer premio (15.000 euros)  ha sido ‘Vent du nord’, un acrílico sobre lienzo (200x280cm) de Nelo Vinuesa Vila (Valencia, 1980). Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Vinuesa ha organizado siete exposiciones individuales y ha formado parte de más de una decena de colectivas. Además, ha sido distinguido con distintos premios y becas, como la Beca Cam Artes Plásticas de Londres. ‘Vent du nord’ se integra en el proyecto ‘Atlas’ y constituye la síntesis de la búsqueda realizada durante la beca-residencia en la Casa de Velázquez en Madrid que obtuvo el artista en 2016.

El proceso de trabajo del artista valenciano se inspira en la pintura clásica, las miniaturas medievales y manuscritos iluminados, la estética esquemática de los videojuegos Arcade, las imágenes computerizadas, la ciencia ficción o la arquitectura, pero al mismo tiempo cobra una especial relevancia el cromatismo, con atención a la importancia de la dimensión simbólica y psicológica del color desde el punto de vista de la percepción y de sus múltiples significados. Según el pintor y miembro del jurado Horacio Silva, se trata de una pieza de estilo neopop, con una elaboración técnica muy buena y un lenguaje nuevo, “que sorprende”.

Obra de Juan Olivares, segundo premio de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Juan Olivares, segundo premio de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

El segundo premio (7.000 euros) ha recaído en Juan Olivares Luque (Catarroja, 1973), con la obra ‘J’aime l’émotion qui corrige la règle III’, una pintura vinílica sobre papel de alto gramaje, enmarcada en metacrilato (166x248cm). Esta obra da título a su última serie de collages, técnica en la que ha centrado su búsqueda plástica en los últimos años. Todo su trabajo conforma un tejido poético que cuestiona los límites formales de lo pictórico y su relación con el espacio que habita.

Además de los dos premios económicos, se han otorgado dos accésits: a la obra ‘Flexible #5’, un acrílico sobre tela (160x160cm) de Carolina Valls (Valencia, 1980), y a una obra de la serie ‘BLOCK BLOCK BLOCK’ de Keke Vilabelda (Valencia, 1986), realizada con cemento, acrílico, silicona y transferencia fotográfica, enmarcada en aluminio (200x140cm).

En la primera convocatoria de la Bienal de Pintura Mª Isabel Comenge se presentaron un total de 122 artistas, de los cuales se seleccionaron 16, con una gran variedad de técnicas y materiales. Esta variedad de técnicas y lenguajes artísticos se debe a que los participantes tenían completa libertad temática. Las obras premiadas pasarán a formar parte de la Colección de Arte de la Fundación Juan José Castellano Comenge, que reúne alrededor de 145 obras de destacados artistas del siglo XX.

La Sala Estudi General del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge la exposición colectiva donde se podrán ver las 16 obras seleccionadas. El jurado ha estado integrado por Horacio Silva, catedrático de Pintura de la Universidad Politécnica de Valencia y pintor; José Luis Cueto, vicerrector de Alumnado, Cultura y Deportes de la Universidad Politécnica de Valencia; Antonio Ariño, vicerrector de Cultura y Deporte de la Universitat de València; José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Elena Gandía, patrona de la Fundación Juan José Castellano Comenge y técnica de museos del Museo del Prado y del IVCR+i i, y el presidente de la Fundación, Juan José Castellano Comenge.

Obra de Nelo Vinuesa, ganador de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Obra de Nelo Vinuesa, ganador de la I Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de La Nau.

Armengol, Heras e Yturralde donan cinco obras

Donación de obras a la Universitat de Valéncia
Cinco piezas de los artistas Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol
Sala Acadèmia de La Nau
Miércoles 28 de marzo de 2018

La Sala Acadèmia de La Nau ha acogido este miércoles 28 de marzo la donación a la Universitat de València de cinco obras de los artistas contemporáneos Artur Heras, José María Yturralde y Rafael Armengol. El acto ha contado con la presencia del rector de la Universitat, Esteban Morcillo; la rectora electa, Mavi Mestre; el vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño; y los tres artistas. Todas las obras donadas son de gran formato y han formado parte de exposiciones temporales realizadas recientemente por la Universitat de València, lo que demuestra el reconocimiento de la institución con los artistas valencianos contemporáneos.­­

El artista setabense Artur Heras ha donado dos de las obras de su serie ‘Executats’: ‘S.P.A. 2.3.74’, que corresponde al retrato de Santiago Puig Antich, el último ejecutado por el franquismo por medio de garrote vil en esa fecha, y ‘AOE 27.9.1975’, que ilustra a Ángel Otaegui Extebarria, uno de los últimos militantes de ETA fusilado por el régimen franquista. Ambas obras (150 x 120 cm) fueron producidas en 2016 y formaron parte de la exposición organizada por la Universitat de València en La Nau ‘Artur Heras. No ficció. Obsolescència i permanència de la pintura’. En esta muestra el artista reflexionaba sobre los conceptos de la no ficción en la pintura a través de más de 400 obras.

Durante el acto también se ha formalizado la donación de la obra de Artur Heras, ‘Diálogo recóndito’ (140,5×170 cm), un óleo sobre lienzo, tierra y papel, que se encontraba depositada en la Universitat desde 1965, fecha en la que el artista participó en un concurso de pintura.

‘Diphda’ (acrílico sobre lienzo, 170 x 187 cm, 2015) es la obra legada por el artista José María Yturralde en esta donación que enriquecerá el ingente patrimonio de arte contemporáneo de la Universitat de València. Esta pieza se mostró en la exposición ‘Yturralde. Cartografies del sublim’, una muestra organizada por la Universitat de València para visibilizar la producción más reciente de este referente de la abstracción contemporánea a través de once obras de gran formato que apelaban a la sensibilidad del público.

El artista Rafael Armengol ha donado la obra ‘Luis Vives II’. La pieza es un óleo sobre lienzo de 162×130 cm realizada ex profeso y se expondrá en la instalación ‘El juego del Color’, que ocupará el Claustro de La Nau a partir del día 12 de abril. En la actualidad, la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau acoge la exposición ‘Rafael Armengol. Parelles de Tiepolo’.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

De izda a dcha, Antonio Ariño, Artur Heras, Mavi Mestre, Esteban Morcillo, Rafael Armengol y José María Yturralde, durante el acto de donación de las obras a la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

Nace Music Port Fest, junto a La Nau de Sagunto

Music Port Fest
Entorno de La Nau del Puerto de Sagunto (Valencia)
6 y 7 de julio de 2018

Music Port Fest, presentado recientemente, es un nuevo festival que forma parte de las iniciativas culturales con las que se pretende revitalizar y dinamizar la zona industrial de la Nau, en Puerto de Sagunto, y que se celebrará los días 6 y 7 de julio en el entorno de La Nau, en el recinto de la antigua siderurgia valenciana de Altos Hornos del Mediterráneo.

Además de conciertos, el Music Port Fest acogerá propuestas artísticas y escénicas de vanguardia y contará con zonas de ocio y gastronomía para responder a todas las necesidades del público asistente. La intención de sus organizadores es ofrecer una experiencia vital singularizada a un público activo, consciente y con ganas de descubrir nuevas propuestas culturales. Una parte significativa de las actividades ha sido organizada en colaboración con artistas, asociaciones y colectivos locales.

Presentación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Presentación de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Este acontecimiento coincidirá con la Capitalidad Cultural Valenciana de Sagunto durante el periodo 2018-2019. El nombramiento es un reconocimiento de la Generalitat Valenciana a la apuesta por la cultura como instrumento de cohesión social y de fomento de la economía realizada por la localidad del Camp de Morvedre. Una ciudad que ya cuenta con importantes equipamientos culturales como el Teatro Romano, el auditorio Joaquín Rodrigo, la Casa de la Cultura y el Centro Cultural Mario Monreal, entre otros.

El Music Port Fest nace este año gracias al esfuerzo conjunto de las promotoras valencianas El Caimán Producciones, Metrònom y Sagarmanta con el Ayuntamiento de Sagunto, la Agencia Valenciana de Turismo y Turisme València (Diputación de València). Contará con más de treinta propuestas culturales que combinan música, artes escénicas e intervenciones plásticas con actividades culturales. En cuanto a la programación musical, ésta contendrá propuestas de pop y rock, hip hop, mestizaje y música electrónica, dentro del amplio abanico de la cultura urbana.

Kase O, en la programación de Music Port Fest.

Kase O, en la programación de Music Port Fest.

De esta manera, el evento contará con la presencia de Kase O, rapero zaragozano que formó parte del mítico grupo Violadores del Verso. Actualmente, el MC sigue con la gira de presentación del disco El círculo (2016, Boa). Mala Rodríguez, otra de las referencias del hip hop estatal, también actuará en Sagunto, donde seguro que se podrán escuchar algunas de sus nuevas composiciones. En el terreno del rap, el festival también contará con la presencia de la argentina Sara Hebe, una de las artistas revelación de este género en Latinoamérica.

Muchachito se encargará de hacer bailar a los asistentes al ritmo del rumboxing, la fusión de rumba y swing que él mismo inventó. El Niño de la Hipoteca se subirá al escenario del festival con sus canciones de crítica social cargadas de ironía. Por su parte, El Kanka ofrecerá al público las composiciones de su último disco, ‘El arte de saltar’ (A volar), editado hace pocas semanas. Además, el santanderino Ángel Stanich, el cantautor lisérgico, aprovechará su paso por Sagunto para desgranar su repertorio, sobre todo las composiciones de ‘Antigua y Barbuda’ (Sony Music, 2017), su trabajo más reciente.

Sexy Sadie, en Music Port Fest.

Sexy Sadie, en la programación de Music Port Fest.

Asimismo, el Music Port Fest albergará la actuación de Corizonas, banda surgida en 2010 a partir de la unión de Los Coronas y Arizona Baby. El festival vivirá un momento histórico con la reunión de Sexy Sadie. La banda, disuelta oficialmente en 2006, volverá a los escenarios para festejar el 20 aniversario de la publicación del álbum ‘It’s Beautiful, It’s Love’ (Subterfuge). Y los también mallorquines L.A. destilarán el pop-rock enérgico de composiciones como ‘Leave It All Behind’, ‘Living by the Oceans’ o ‘Stop the clocks’. Los almerienses Nixon presentarán su tercer álbum de estudio, Utopía.

El escenario del Port de Sagunt acogerá a una de las bandas de reggae con más seguidores del país: Green Valley. Por otro lado, el soul y el funk tendrán su representación con los madrileños Freedonia, con la poderosa voz de Maika Sitte al frente. Otra vocalista femenina, Núria Graham, dejará muestras de su pop acústico.

También se debe destacar que el Music Port Fest tendrá una importante presencia de bandas locales. Es el caso de Smoking Souls, referencia imprescindible del rock cantado en valenciano; El Diluvi, banda que fusiona el folk con la cumbia, el reggae y otros estilos; Ñekü, una propuesta de pop con ribetes electrónicos; Arcana Has Soul, formación saguntina que en su último disco se ha atrevido con la música disco; Candela Roots, punta de lanza del movimiento reggae autóctono; y Gener, abanderados del pop con pinceladas soul y psicodélicas.

Por último, se debe mencionar que el Music Port Fest participa en el concurso Morvedre Rock 3.0 en colaboración con la Concejalía de Juventud de Sagunto y la Asociación Viure Dignament. De esta manera, las bandas ganadoras del certamen actuarán en el festival.

El público del festival también podrá disfrutar de propuestas artísticas de primer nivel. Así, la compañía Xarxa Teatre presentará el espectáculo Papers! sobre un andamio de varios metros de altura. Esta obra utiliza los recursos del teatro de calle para abordar la importancia del dinero y el poder que éste proporciona.

Vic Pereiró en la programación de Music Port Fest.

Vic Pereiró en la programación de Music Port Fest.

Además, el artista Vic Pereiró (Puerto de Sagunto, 1971), cuyos proyectos han sido mostrados en museos internacionales de la talla del MoMA (Nueva York) o la Tate Modern (Londres), está preparando una intervención multiformato que contarà con la participación de los asistentes al festival y que guarda íntima relación con el concepto de regeneración del enclave industrial de Puerto de Sagunto.

También se fomentará la implicación de asociaciones y colectivos locales, tales como la Associació de Patrimoni Industrial Valencià (APIVA) o Ciudad Prohibida que desarrollarán actividades relacionadas con el turismo y la difusión de la memoria histórica de este lugar.

Las localidades para el Music Port Fest ya se pueden adquirir en la página oficial del evento en Internet: https://musicportfest.com/. Actualmente, los 500 primeros abonos cuentan con precios promocionales que oscilan entre 45€ (abono completo con zona de acampada); 35€ (abono completo); y 30€ (abono completo para personas empadronadas en Sagunto). Los precios cambiarán a partir del próximo 12 de marzo. El recinto cuenta con zona de acampada y autocaravanas, y con un litoral de más de 13 km de playas.

Responsables de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.

Responsables de Music Port Fest. Imagen cortesía de la organización.