El juego de contar verdades

‘Perfectos desconocidos’, dirigido por Daniel Guzmán
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, València
Hasta el 20 de septiembre
Viernes 11 de septiembre de 2020

Los siete intérpretes de ‘Perfectos desconocidos’ subieron el pasado miércoles por la mañana al escenario del Olympia para mantener el encuentro ritual con los representantes de los medios en una rueda de prensa. Todos ellos expresaron su ilusión y muchas ganas de retomar el encuentro con el público tras meses de obligado parón. Reivindicaron la cultura como espacio seguro y la importancia de que la gente pierda el miedo a los interiores. «La obra habla de las relaciones sentimentales, de distintos tipos de romances cuyo denominador común es la falta de sinceridad», comentó uno de los actores Juan Carlos Vellido. «El móvil es un pretexto para mostrar que no somos tan sinceros como deberíamos».

La cena de los siete amigos que en torno a una mesa, móvil a mano, participan en el juego de contar verdades, desencadenando reacciones en cadena y una especie de sesión de terapia colectiva, ha sido contada de muchas formas. Tres películas y numerosas adaptaciones teatrales que han conquistado a espectadores de diferentes países. En 2016, se estrenó la obra madre, el filme ‘Perfetti sconosciuti’, de Paolo Genovese; al año siguiente, la película de Álex de la Iglesia y, en 2018, la versión francesa, ‘Le Jeu’, de Fred Cavayé.

juego, Perfectos desconocidos
Cartel de ‘Perfectos desconocidos’, dirigido por Daniel Guzmán.

El secreto de este éxito universal es sencillo. Trata del eterno tema del amor y desamor, y de algo tan actual como las relaciones personales a través del móvil. Y sobre todo, parte de un argumento muy bien hilvanado como otros éxitos de taquilla similares: ‘La cena de los idiotas’ o ‘La jaula de los grillos’ por poner un par de ejemplos.

El montaje que se puede disfrutar en el Teatro Olympia es una adaptación realizada por David Serrano y Daniel Guzmán, dirigida por este último, producida por Pentación Espectáculos, Milonga, El Niño Producciones, Luis Scalella y Guillermo Francella. Una comedia muy actual de ritmo trepidante protagonizada por: Inge Martín, Álex Barahona, Olivia Molina, Juan Carlos Vellido, Elena Ballesteros, Bart Santana e Ismael Fritschi.

Tras ocho meses de éxito en el Teatro Reina Victoria de Madrid, ‘Perfectos desconocidos’ retoma su gira nacional en el teatro valenciano, donde estará hasta el 20 de septiembre. Tres parejas y un amigo single que se conocen de toda la vida quedan a cenar y, en el transcurso de la velada, deciden participar en un juego peligroso, leer en voz alta los mensajes y las llamadas que lleguen a sus móviles. De esta forma, todos sus secretos y su vida entera quedan expuestos ante los demás.

Escena de ‘Perfectos desconocidos’, bajo la dirección de Daniel Guzmán. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos y Teatro Olympia.

“Cuando me propusieron dirigir ‘Perfectos desconocidos’ en teatro, pregunté cuál era la premisa dramática de la que partía la historia y me interesó”, dice Daniel Guzmán. “Leí el texto original del autor italiano y me atrajo la historia de amistad de un grupo de amigos de toda la vida, la profundidad de los personajes, las situaciones disparatadas, los numerosos giros y la reflexión que sugiere el autor sobre el uso del móvil y el control que ejerce sobre nuestras vidas».

La línea argumental por la que transita esta obra y la cercanía de la historia hacen de esta comedia un viaje lleno de sorpresas con grandes dosis de humor, pero también contiene una gran humanidad y profundidad en cada uno de sus personajes”. ‘Perfectos desconocidos’ habla sobre lo hiperconectados que estamos actualmente y de la incomunicación que existe en realidad entre nosotros; entre los que tenemos más cerca o más nos importan, como nuestra pareja o nuestros mejores amigos.

“Más allá del contenido narrativo y del sentido del humor, esta obra cuestiona nuestra conducta y nos invita a la reflexión”, añade Guzmán. “¿Debemos compartir todos nuestros secretos? ¿Hasta dónde llega el límite de nuestra intimidad? ¿Las nuevas tecnologías nos ayudan o ejercen un control sobre nuestra vida?”.

Daniel Guzmán, director de ‘Perfectos desconocidos’. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos y Teatro Olympia.

El lenguaje dramático es muy distinto al cinematográfico y convertir el filme original en una función teatral no fue fácil. «La adaptación de una película como ésta, en la que hay mucho en juego en los primeros planos y en miradas que pueden perderse en el teatro, ha sido complejo y estimulante», dice David Serrano. “Hemos potenciado el humor y profundizado en las relaciones entre los personajes”.

Sobre la relación del montaje con la película de Álex de la Iglesia, gran éxito de taquilla, los actores comentaron en la rueda de prensa que el filme tiene un tono de suspense e intriga, mientras la función se desarrolla en un registró cómico y con la ventaja de observar a los intérpretes en conjunto como a través de una mirilla.

Ilusión de volver a las tablas y voluntad de hacerlo con la máxima seguridad. Son las claves en el esperado inicio de una temporada peculiar entre la vieja y la nueva normalidad. Distancia entre butacas, toma de temperatura y mascarilla obligatoria. A los periodistas asistentes se les regaló una muy elegante de color negro decorada con las máscaras emblemáticas del arte de Talía. “¡Y, viva el teatro!”. Con este grito liberador concluyó la sesión matutina con la prensa.

Escena de ‘Perfectos desconocidos’. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos y Teatro Olympia.

Bel Carrasco

Una idiotez no verla

El sopar dels idiotes, de Carles Sanjaime
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 27 de abril al 29 de mayo, en valenciano
A partir del 1 de junio de 2016, en castellano

En 1993 se estrenó la obra de teatro ‘La Cena de los Idiotas’ del dramaturgo francés Francis Veber. Aquella obra fue un éxito, hizo llorar de risa al más pintado, y no es para menos ya que el libreto está lleno de gags donde se descubre la miseria humana, el amor y la inocencia. Pronto se realizó la versión cinematográfica, está claro que el traslado al celuloide de la historia no afectó en absoluto a su capacidad de congregar las risas y el buen humor. Ambos fueron unos soberanos éxitos, de esos recordados dentro y fuera del país galo.

Tanto es así que en 2010 los americanos produjeron su propio remake del ya clásico título. El encargado de realizarlo fue Jay Roach, y en España se tituló ‘La Cena’. Ahora llega a Valencia la obra pero en versión nuestra. Y con ello no quiero decir que se haya trastocado el guión o nos lo hayamos pasado por el arco… por la Puerta del Mar, sino que hemos logrado que los puntos localistas de la obra francesa se adaptaran a ciudad del Túria.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Todos los miércoles Carles queda con unos amigos elitistas y desconsiderados para cenar, a dicha cena cada uno de los comensales tiene que llevar a un acompañante del que se podrán reír todos. El que lleve al más idiota, bizarro y extraño, ganará el beneplácito del resto. Carles, un fantástico Josep Manel Casany, a quien te crees en todo rato que sea un señorito de la Valencia carca y endiosada, ese miércoles no puede acudir a la cena debido a una lumbalgia, lo cual le produce una especial pena porque había encontrado a un idiota de órdago.

Vicent Pinyol es un hombre que ama las maquetas, y además trabaja en Hacienda, y eso le transforma en el hombre perfecto para convertirse en la diana simplona de los ataques de esa panda de buitres. Vicent entra en casa de Carles en el momento justo, con lumbalgia, descorazonado por el abandono dotmail.com/e su mujer, y juntos emprenden un camino, lleno de risas, estupideces y confesiones descarnadas, hacia conocer el paradero de Cristina, la esposa de Carles. A la fiesta se une Ventura, el antiguo novio de Cristina…

La comedía acierta en tantas cosas que sería difícil mencionarlas sin destripar los gags. Es cierto que no añade nada nuevo al original, ni falta que le hace, pero sí demuestra que el humor, cuanto más cercano, mejor. Ferran Gadea en el papel del pesado y gaznápiro Vicent Pinyol (muy bueno haber valencianizado el apellido del protagonista François Pignon) llena el escenario en cuanto sale. Consigue transmitir con su gestualidad, su ropa y su andar patoso que estamos ante un personaje tonto en su ejecución social, pero delicado en su transfondo emocional.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Josep Manel Casany se mete en la piel de un repipi marchante de arte que no duda en utilizar su poder para seducir mujeres, estafar a Hacienda y reírse de miserables. Los dos personajes, convertidos en habitantes de nuestra Valencia, hacen referencia a cuestiones locales, como el partido del Valencia CF contra el Real Madrid que se juega la noche de autos. Ventura (Alfred Picó), el que fuera novio de Cristina, está presente en la desintegración del matrimonio de Carles, y alucina con cómo el idiota del que planteaba Carles burlarse se está vengando de todo el sufrimiento y humillación que han padecido sus congéneres idiotilines.

Una vendetta circunstancial que pone de relieve el refrán: a todo cerdo le llega su San Martín. El Talia no decepcionó y sus butacas estuvieron a punto de llenarse por completo, la obra se representará a partir del 1 de Junio en castellano, aunque dudo que sea más divertida, porque tanto Ferran como Alfred y Josep Manel parecen moverse mejor en la lengua de Ferran Torrent.

Una obra que nos habla, como ya hemos comentado, de las miserias del ser humano y de la altivez de los hombres que se creen por encima del resto, pero como la obra está escrita con maestría e inteligencia, asistimos a una evolución a medida que los personajes van creciendo y así el que era tonto e inseguro, se transforma en alguien resolutivo y valiente, y el que era seguro y tenía la vida resuelta, parece estar perdido en su propia maraña de confusión. Una obra para reírse y para reflexionar sobre lo mal que nos comportamos con quien creemos que podemos hacerlo sin salir dañados.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro

Dos vigilantes multifacéticos

Dos, de Iria Producciones
Con Juanra Bonet y David Fernández
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 8 al 10 de abril de 2016

El Teatro Talia acoge  ‘Dos’, un espectáculo creado y protagonizado por los cómicos David Fernández y Juanra Bonet. Es un montaje de Iria Producciones, que podrá verse solo del 8 al 10 de abril en la sala de la calle Caballeros de Valencia.

Dos vigilantes jurados se ven obligados a entretener al público mientras esperan a los protagonistas. Gracias a su nutrida agenda de “artistas”, el espectador viajará al Polo Sur con una expedición olvidada, entrará en una comisaría de altísima seguridad, vivirá un romance gracias al iceberg más famoso de la historia… y mucho más.

Ésa es la sinopsis de un espectáculo alocado, en el que se juega con la idea de qué ocurre cuando los artistas no llegan a tiempo: sus personajes se ven obligados a improvisar.

Cartel de la obra 'Dos', de Iria Producciones. Imagen cortesía de Teatro Talía de Valencia.

Cartel de la obra ‘Dos’, de Iria Producciones. Imagen cortesía de Teatro Talía de Valencia.

Los creadores y protagonistas son David Fernández y Juanra Bonet, ambos muy conocidos por el gran público, que hacen en ‘Dos’ una declaración de amor a Faemino y Cansado, Martes y Trece, Los Morancos, Les Luthiers, Monty Python… «Es humor del siglo XX en el siglo XXI», dicen sus responsables.

David Fernández (Buenafuente, ‘La cena de los idiotas’ o Chikilicuatre) y Juanra Bonet (CQC, Lo Sabe No lo Sabe, Boom), protagonistas de la función, se conocen desde los tiempos de La Cubana.

Juanra Bonet y David Fernández son 'Dos' en el Teatro Talía.

Juanra Bonet y David Fernández son ‘Dos’ en el Teatro Talía.