Marco y Barreiro: elogios de la sombra y de la luz

II Bienal Mª Isabel Comenge
Primer premio: Álex Marco, por su obra ‘Paisaje de Puerto Vallarta’
Segundo premio: Toño Barreiro, por ‘Flexia X’
Fundación Juan José Castellano Comenge
Atarazanas del Grao
Plaza Juan Antonio Benlliure s/n, València
Hasta el 10 de enero de 2021
Lunes 26 de octubre de 2020

Dice Junichiro Tanizaki, en su imprescindible ensayo ‘El elogio de la sombra’, que en Occidente el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz, mientras que en la estética tradicional japonesa lo esencial siempre ha sido captar el enigma de la sombra. Valga esta contraposición, para ubicar en fructífero diálogo los dos trabajos ganadores de la II Bienal Mª Isabel Comenge: el de Álex Marco, ‘Paisaje de Puerto Vallarta’, que ha obtenido el primer premio dotado con 15.000€, y el de Toño Barreiro, ‘Flexia X’, con 7.000€.

El Patronato de la Fundación Juan José Castellano Comenge, junto a la obra ganadora de la II Bienal Mª Isabel Comenge del artista Álex Marco. Imagen cortesía de la Fundación.

El paisaje aludido por Álex Marco en su obra está realizado con tinta china sobre papel Hahnemühle de 640 gramos. Un paisaje en blanco y negro que, siguiendo a Tanizaki, deja entrever, mediante una sutil combinación formal, el enigma del lugar digamos que cartografiado. “Lo bello no es una sustancia en sí, sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”, apunta el escritor japonés.

Barreiro
Toño Barreiro, junto a su obra ‘Flexia X’, galardonada con el segundo premio de la II Bienal Mª Isabel Comenge. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

En ‘Flexia X’, Barreiro, en este caso enmendándole la plana a Tanizaki, logra con su pintura sintética sobre aluminio, de un potente color rojo, devolver a la luz sus propiedades igualmente enigmáticas. “Una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz”, señala el autor nipón, al que Barreiro contraría con su refulgente ‘corazón’, cuyo vigor no se apaga a plena luz, sino que se enciende por efecto de una geometría pulcramente trabajada.

De manera que tanto el paisaje en blanco y negro de Marco, como la representación en sí misma del volumen rojo de Barreiro, dialogan entre sí, en ese pulso por celebrar el enigma de la vida desde puntos de vista aparentemente contrapuestos. El “inventario de grafismos”, con el que Marco dijo reproducir lo que sucedía en el jardín de las esculturas del IVAM, recientemente presentado, es la prolongación natural de estos otros grafismos ahora imaginados para reproducir el Puerto de Vallarta.

Vista de la exposición que reúne las obras de los 29 artistas seleccionadas en la II Bienal Mª Isabel Comenge, en Atarazanas. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

De mismo modo, el autor de ‘Flexia X’, con motivo de su exposición ‘Black Square Folded’ en la galería Shiras, afirmó que buscaba con su trabajo “algo que te haga vibrar”. Vibración que se puede percibir en la obra premiada por la Fundación Juan José Castellano Comenge, responsable de la Bienal Mª Isabel Comenge, que tiene como objetivo promover y difundir el arte en la Comunitat Valenciana. Las obras de Marco y Barreiro pasan a formar parte de la colección de la propia Fundación.

Junto a las dos piezas ganadoras, las Atarazanas del Grao del Ayuntamiento de Valencia reúne en su espacio las otras 27 seleccionadas, que podrán verse hasta el 10 de enero de 2021. Horacio Silva, como presidente del Jurado y comisario de la exposición, destacó la calidad de todas ellas y la dificultad que ha supuesto, dado el alto nivel, otorgar los premios. Valgan algunos nombres para constatarlo: María Aranguren, Sergio Barrera, Manuel Blázquez, José Luis Cremades, Volkan Diyaroglu, Inma Femenía, Carolina Ferrer, Oliver Johnson, Rebeca Plana, Nuria Rodríguez, Mery Sales, Carlos Sebastiá o Carolina Valls.

Vista de la exposición que reúne las obras de los 29 artistas seleccionados en la II Bienal Mª Isabel Comenge, en Atarazanas. Imagen cortesía de la Fundación JJ Castellano Comenge.

Nico Munuera, Carolina Ferrer y Volkan Diyaroglu recibieron tres accésits, respectivamente, de una convocatoria a la que se han llegado a presentar más de un centenar de artistas y cuyos premios de arte son los mejor dotados de la Comunitat Valenciana. “Muchos de los participantes son artistas de sobra consagrados”, resaltó Horacio Silva, que contó, a modo de anécdota, el susto que le dieron al ganador. Antes de comunicarle la concesión del Primer Premio, se le dijo que su obra había sido excluida por no atenerse a las medidas dispuestas en las bases. Del susto a la alegría pasó Álex Marco en cuestión de segundos.

Con ‘Paisaje de Puerto Vallarta’, Álex Marco muestra lo que se puede hacer con una serie de trazos a modo de signos, logrando, a base de ritmo, que el lugar imaginado emerja como sucede en los sueños. “Me gustaría hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible”, señala Tanizaki, cuyas palabras recuerdan la sensación que la pieza Marco produce en el espectador, reclamando su participación para que, a la inversa, lo visible hundido en las sombras alcance la superficie del papel.

Todo lo contrario le sucede a la pieza de Toño Barreiro. Se muestra exultante, ofreciéndonos el pálpito del corazón que la ha gestado, mientras deja entrever por sus pliegues el arduo trabajo geométrico. Su forma sólida engaña a unos ojos que la ven maleable, flexible, como si el aluminio del que está hecha fuera, en el fondo, el papel con el que también concibió Marco su obra. Elogio, pues, de la sombra y de la luz, con el que la Fundación Juan José Castellano Comenge se suma, a su vez, al enigma de la vida.

A la izda., la obra de Álex Marco ganadora de la II Bienal Mª Isabel Comenge, junto a la pieza ‘Flexia X’, de Toño Barreiro, galardonada con el segundo premio.

Salva Torres

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)
13 de mayo de 2020

Erigido en título imprescindible del ensayismo de entreguerras y –por su prevalente presencia en el orbe literario del pasado y del presente siglo– pieza fundamental de la literatura filosófica (que no ficción filosófica) contemporánea, ‘Elogio de la sombra’, del escritor japonés Junichiro Tanizaki (1886-1965), se revela en un deleitoso compenido de reflexiones estéticas en torno de la sombra (in’ei) y su influyente papel en el ámbito consuetudinario de la tradición arquitectónica, escénica, espiritual y costumbrista nipona, progresivamente sometida por la injerencia aséptica y refulgente de las predilecciones occidentales.

De este modo, Tanizaki refrenda la virtud de contemplar la turbiedad de los rudimentos domésticos, los objetos no bruñidos, que dejan de resplandecer, y encomia la pátina del tiempo, el sólido “lustre de las cosas manoseadas”, el shutaku (brillo de manos) –”la elegancia es roñosa (…) esa forma de elegancia que tanto nos gusta lleva en sí algo en cierta medida sucio, poco higiénico. Frente a los occidentales, dispuestos siempre a exponer a la luz la mugre y eliminarla de raíz, los orientales la atesoramos, la idealizamos en sí misma (…) y la fatalidad nos lleva a amar las cosas que portan esa mugre humana”–.

Quizás por ello, sumidos en un horizonte antiséptico y desinsectante, resulte tan tentador proceder con un desnortado inquirimiento de la belleza entre los acicalados fangales que configuran el envés de todos los dioramas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI) | Domingo 3 de mayo 2020

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida” (Alfred Hitchcock).

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Quinta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LII) | Lunes 4 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣2️⃣..(Alice) –“Mira”.(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.(Karl) –“¿Sí?”.(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.(Karl) –“Mientras sean felices”..Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico..? 'Little Joe' (2019), de Jessica Hausner..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LittleJoe #JessicaHausner #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 4 mai 2020

(Alice) –“Mira”.
(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.
(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.
(Karl) –“¿Sí?”.
(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.
(Karl) –“Mientras sean felices”.

Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico.

‘Little Joe’ (2019), de Jessica Hausner.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIII) | Martes 5 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣3️⃣..?️ –“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”..Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo..? 'Los páramos' (2019), de Jaime Puertas..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LosPáramos #JaimePuertas #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 5 mai 2020

–“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”.

Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo.

‘Los páramos’ (2019), de Jaime Puertas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIV) | Miércoles 6 de mayo 2020

“Apoyados en las barras, mirando el prodigioso manantial del agua y la frasca del mollate, nos hemos confesado muchas veces con el tabernero. (…) Siempre decíamos en las redacciones que la noticia estaba en los bares, pero los bares fueron algo más para los que llegábamos con gazuza. Fueron el cuarto de estar, la oficina de colocación, el sitio donde ligar y dar sablazos (…). Solo quedan los espectros” (Raúl del Pozo | ‘Las barras’).

Tornar con diligencia a los enmudecidos bares, las cantinas, el mesón vernáculo y la tasca regional; regresar, asépticos, a los silenciados cafés de cacofonías vespertinas, la cervecería uniformada de gambas y gabardinas de domingo, el enmoquetado pub y el ambigú…

‘El último pistolero’, de Raúl del Pozo (Círculo de Tiza, 2017).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LV) | Jueves 7 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣5️⃣.–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”..Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades..? 'Sátántangó' (1994), de Béla Tarr..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #Sátántangó #BélaTarr #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 7 mai 2020

–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”.

Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades.

‘Sátántangó’ (1994), de Béla Tarr.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVI) | Viernes 8 de mayo 2020

“Iba cruzándose con muy poca gente. La tradicional animación callejera de las noches de Madrid había desaparecido desde el comienzo del asedio franquista. Regía el toque de queda y los vecinos se refugiaban en sus domicilios a la caída del sol” (Javier Valenzuela | ‘Año Nuevo’).

Trazar un perforado mapa de la urbe a retazos de plomo, credenciales y anarquía. Madrid escollera y malecón, espigón machadiano de todas las prosapias, abolengos y linajes.

‘Pólvora, tabaco y cuero’, de Javier Valenzuela (Huso, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVII) | Sábdo 9 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣7️⃣..✒️ “Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de 'Roma' muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: 'Roma 340 km'. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. 'Ha escrito desde América', dice una mujer. '¿Y?', se pregunta otra. 'Allí toda la comida la venden en latas'. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse”. (John Baxter | 'Una ciudad que se llama así misma eterna: 'Roma')..Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar como una exorbitante impresión de lejanía..? 'Fellini', de John Baxter (Ediciones B, 1994)..? 'Roma' (1972), de Federico Fellini..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #Roma #Fellini #Biografía #LibrosPandémicos #mequedoencasaleyendo #yomequedoencasaleyendo #librosrecomendados #bookstagram

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 9 mai 2020

“Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de ‘Roma’ muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: ‘Roma 340 km’. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. ‘Ha escrito desde América’, dice una mujer. ‘¿Y?’, se pregunta otra. ‘Allí toda la comida la venden en latas’. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse” (John Baxter | ‘Una ciudad que se llama así misma eterna: ‘Roma’).

Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar con una exorbitante impresión de lejanía.

‘Fellini’, de John Baxter (Ediciones B, 1994).

‘Roma’ (1972), de Federico Fellini.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVIII) | Domingo 10 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣8️⃣..✒️ “Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” ['Las cuitas del joven Werhter' (1774), de Johann Wolfgang von Goethe]..Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo..? 'Los lobos' (2019), de Samuel Kishi..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #LosLobos #SamuelKishi #DAFilmFestival #Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 10 mai 2020

“Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” [‘Las cuitas del joven Werhter’ (1774), de Johann Wolfgang von Goethe].

Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo.

‘Los lobos’ (2019), de Samuel Kishi.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIX) | Lunes 11 de mayo 2020

“No, ya no deambulan por las lóbregas callejas del ‘Barrio Chino’ aquellos tipos de infra-humano pintoresquismo. Ni ‘Marieta enfarinada’, ni ‘el gran Gilbert’, ni ‘la Moños’, ni ‘la Bertini’, ni Ivonne ‘la francesa’… Los tenderetes y puestos al aire libre han desaparecido de allí para siempre. Y los garitos. Y los lupanares. Y las sórdidas tabernas. (…) Por ellas ya no corre ahora la sangre ni lucen las navajas. (…) Allí ahora ya no hay misterio alguno que pueda atraer la trasnochada curiosidad de nadie” (Augusto Parquer).

Fisonomía de apocadas semblanzas por un tiempo de cal nocturna, tahúres y peristas insomnes. Melancolía de camastros y mercados, de pensiones y casas de comidas, folclorismos y absenta portuaria.

‘Historia del Barrio Chino de Barcelona’, de Augusto Parquer (Ediciones Rodegar, 1962).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LX) | Martes 12 de mayo 2020

?️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰6️⃣0️⃣..?️ (Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”.Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos..? 'El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante' (1989), de Peter Greenaway. .#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #PeterGreenaway

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 12 mai 2020

(Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”

Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos.

‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (1989), de Peter Greenaway.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Tras la sombra origámica de Geldenhuys

‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’, de Pierre Louis Geldenhuys
Comisarios: Merche Medina y Jose Ramón Alarcón
Fundación Antonio Pérez
Centro de Arte Contemporáneo
Calle de Julián Romero 20, Cuenca
Del 15 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018
Inauguración: viernes 15 de septiembre a las 19h

El Centro de Arte Contemporáneo de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca acoge la exposición ‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’, un proyecto en torno de la obra del artista sudafricano, afincado en España, Pierre Louis Geldenhuys, comisariado por Merche Medina y Jose Ramón Alarcón (Ecomunicam), cuya inauguración tendrá lugar el viernes 17 de septiembre a las 19h.

Su génesis parte del concepto estético desarrollado por el escritor japonés Junichiro Tanizaki, quien, en uno de los ensayos más celebrados del siglo XX, ‘Elogio de la sombra’ (1933), se aproxima al concepto de la in’ei (sombra), en el que ésta no sólo asume un rol de obscuridad proyectada por un cuerpo opaco, sino que determina por completo el raquis de la perspectiva asumida por Tanizaki, para desarrollar una insólita argumentación estética del costumbrismo nipón -emparentado con lo telúrico-, y fiscalizar la irrefrenable injerencia tecnológica de Occidente, cuyo sentido clínico y refulgente de la armonía pervierte y metamorfosea los espacios de introspección y desnorta el territorio tradicional japonés tanto en la cosmogonía cultural como en la doméstica.

Imagen trasera de la pieza 'Kimono', de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Imagen trasera de la pieza ‘Kimono’, de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Las diferentes técnicas de origami textil desarrolladas por Pierre Louis Geldenhuys en la obra de su última etapa proponen una combinación de piezas transparentes, opacas y retroiluminadas, que permiten revelar al espectador sus complejas formulaciones geométricas, actuando como exentos shojis –paneles correderos de los vanos en la arquitectura tradicional japonesa- que proyectan sombras y trascienden las composiciones sobre el plano, cuya luz permite revelar, a modo de radiografía, el concepto de belleza matemática proveniente de las teselaciones -formas repetitivas bi/ tridimensionales que encajan entre sí, desprovistas de espacio entre los bordes-, suponiendo el vehículo idóneo para reflexionar en torno de la matemática aplicada a la representación geométrica, inspirada en las denominadas ‘Leyes de la Gestalt’, generosamente popularizadas por el eximio artista neerlandés Maurits Cornelis Escher, que deben ser entendidas como aquellas reglas que perfilan la génesis de la percepción a partir de los estímulos, cuyos principios elementales de organización perceptiva se sustentan en dos leyes generales y una teoría de contigüidad de la formas -decisivas para la comprensión teórica de la obra del grabador y dibujante holandés y, por ende, de la praxis de Geldenhuys-, denominadas ‘Ley de la figura y fondo’, ‘Ley de la buena forma’ y ‘Metamorfosis’.

Imagen de la pieza 'Metamorfosis 3', de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Imagen de la pieza ‘Metamorfosis 3’, de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’ dota de preeminencia a los fundamentos sistemáticos que, a la par de posibilitar el desarrollo tras la gestación del concepto, iluminan el horizonte de la razón metodológica que habita en el raquis mismo de la obra, reportando sentido concluyente al acervo técnico empleado por el creativo sudafricano y erigiéndose en sincronía con el lirismo propio de la razón estética, en sempiterno equilibrio y consanguíneo rumbo. No cabe, por tanto, desarrollar una estrategia reflexiva acerca de cuantos elementos se concitan en su tarea origámica sin el vigor simultáneo de ambas hechuras de la razón. Por tanto, methodus ergo aesthetica.

Pierre Louis Geldenhuys. Makma

 

Elogio de Satori a Tanizaki

‘El elogio de la sombra’, de Junichiro Tanizaki
Satori Ediciones
Colección Clásicos Satori
Prólogo de Yayoi Kawamura
Traducción y epílogo de Javier de Esteban Baquedano

En pleno curso conmemorativo del 130 aniversario del nacimiento del autor tokiota Junichiro Tanizaki y tras la efeméride, el pasado estío, del quincuagésimo de su fallecimiento -en la prefectura de Kanagawa-, el sello gijonés Satori, especializado en cultura y literatura niponas, hace eclosionar de entre el mapa de novedades editoriales la revisitación de uno de los títulos eximios de la letras japonesas, erigiendo la reexaminación en ineludible acontecimiento: ‘El elogio de la sombra’.

Portada de Satori para 'Elogio de la sombra', de Junichiro Tanizaki. Fotografía cortesía de la editorial.

Portada de Satori para ‘Elogio de la sombra’, de Junichiro Tanizaki. Fotografía cortesía de la editorial.

La peculiaridad más eminente de esta singular edición en cartoné reside en su traducción directa del original al castellano, proveniente de la pluma del japonólogo Javier de Esteban Baquedano, quien rubrica lúcidamente el epílogo (sobre el que se hará referencia inexcusable en párrafos ulteriores). En su prólogo, la profesora de Arte de la Universidad de Oviedo y académica de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Yayoi Kawamura, diserta con precisión acerca de esta excepcionalidad, entendida como progreso: “La madurez de la japonología en España nos brinda una generación muy prometedora de traductores y editores que nos liberan, por fin, de aquellas traducciones realizadas a través del inglés, francés o alemán, para que los lectores puedan acceder, sin el romanticismo de ciertas traducciones, a la sombra de Tanizaki, y para que esa sombra sirva como fuente inagotable de experiencias estéticas para muchos”.

Para aquellos profanos, inquietos por desentrañar qué papel desempeña la sombra en este celebrado texto -escrito en 1933-, baste sentenciar que no sólo asume un rol de obscuridad proyectada por un cuerpo opaco, sino que determina por completo el raquis de la perspectiva asumida por Tanizaki,  para implementar una insólita argumentación estética del costumbrismo nipón -emparentado con lo telúrico-, y fiscalizar la irrefrenable injerencia tecnológica de Occidente, cuyo sentido clínico y refulgente de la armonía pervierte y metamorfosea los espacios de introspección y desnorta la sustantividad pragmática de lo consuetudinario.

En ‘Elogio de la sombra’, Tanizaki reflexiona sobre notables o prosaicos temas, acerca de la arquitectura, la artesanía o los rudimentos domésticos, merodea estancias predeterminadas para el ejercicio social o se inmiscuye en espacios íntimos, refiere conclusiones sobre las artes escénicas, delibera sobre la belleza femenina, cavila sobre la mundología de los fantasmas y apostilla consejos culinarios; todo ello vertebrado por una omnipresencia determinante de la in’ei (sombra), en torno a la que, según el autor nipón, el resto de elementos que reportan morfología a la objetividad se polarizan. Preeminencia esencialista de la in’ei, cuya acepción en el popular diccionario japonés Daijirin -como bien registra Esteban Baquedano en ‘Las sombras (in’ei) y su significado’ (segundo apartado del epílogo)- apunta: “1) Parte oscura, donde no da la luz. Sombra. 2) Peculiar gracia que procede de sutiles variaciones en el color, el sonido o los sentimientos.”.

Tanizaki. Makma

Tanizaki, desde una pretendida posición displicente -”lo que hago no es más que pedir cosas ya imposibles, no es más que refunfuñar”- para con sus coetáneos -subyugados estos a los céfiros occidentales-, perfila su dietario de revelaciones domésticas tras los shojis (paneles correderos de los vanos) no sólo describiendo las insoslayables penurias para construir al más puro estilo japonés, sino aventurándose por territorios inopinados, el evacuatorio, verbigracia: “el chanoma (espacio del té) tiene, ciertamente, su encanto, pero es el retrete japonés lo que está de verdad concebido para solazar el espíritu”, prescribiendo que “estos lugares, como imaginábamos, conviene inundarlos de una luz vagamente penumbrosa, que difumine el límite donde termina la limpieza y empieza la suciedad”.

Se encuentran en ‘Elogio de la sombra’ lúcidas reflexiones que merodean la ucronía tecnológica -”hasta qué punto mostraría nuestra sociedad un aspecto diferente al actual si Oriente hubiera desarrollado una civilización científica propia, por completo independiente de la occidental”-, asociada a conceptos como la física, la química, el átomo, la electricidad, la cinematrografía -cabe señalar su ejercicio de ponderación acerca de cómo la fotografía de un filme asienta diferencias en el modo de registrar el diverso carácter de los países-, los gramófonos, las radios o la música -“lo que hacemos es distorsionar nuestras artes para adaptarlas a estos aparatos y no a la inversa”-.

Tanizaki se complace, además, de contemplar la turbiedad de los rudimentos domésticos, los objetos no bruñidos, que dejan de resplandecer, encomia la pátina del tiempo, el sólido “lustre de las cosas manoseadas”, el shutaku (brillo de manos) -”la elegancia es roñosa (…) esa forma de elegancia que tanto nos gusta lleva en sí algo en cierta medida sucio, poco higiénico. Frente a los occidentales, dispuestos siempre a exponer a la luz la mugre y eliminarla de raíz, los orientales la atesoramos, la idealizamos en sí misma (…) y la fatalidad nos lleva a amar las cosas que portan esa mugre humana”-.

Tanizaki. Makma

Amén de merodear el tokonoma -“espacio que llega del suelo al techo y tiene algunos decímetros de fondo. (…) A veces se presenta en Occidente como espacio sagrado” (n. del t.)- y otros territorios de lo doméstico, así como las bondades estéticas del metal dorado -”el hombre moderno vive en casas bien iluminadas y nada sabe de esta belleza del oro”-, el escritor japonés se prodiga en asentar una claridivente comparativa de las mírificas artes escénicas del teatro del Noh (drama lírico) -”la oscuridad que rodea al Noh y la belleza que de ella nace forman un peculiar mundo de sombras que solo es posible encontrar en un escenario”- y del kabuki (drama estilizado) -”el escenario del kabuki es un mundo absolutamente falso, no relacionado con nuestra belleza natural. (…) Todo ello se debe a la excesiva claridad”-.

Erigido en sencillo diagrama de una parte de la cosmogonía nipona, una de las razones que pueden argüirse para justificar el refrendo popular y la pervivencia contumaz del ensayo de Tanizki es perfilada por Esteban Baquedano en su colofón: “(…) ‘El elogio de la sombra’ no resulta tan escueto como habría podido serlo si el autor no lo hubiera mechado, por muy literarias razones, con anécdotas, digresiones e incisos rayanos en lo ocioso”, para concluir que “esos kilos de más que adornan su talle parecen cumplir la función de lastrar las reflexiones de Tanizaki para mantenerlas a ras de lo cotidiano, de lo prosaico. (…) Y no habrá que entender como una paradoja que pasados más de ochenta años desde que vio la luz (…) este atípico ejercicio intelectual (…) haya conservado su sentido y oportunidad”.

“¿Por qué será que solo los orientales tenemos una marcada tendencia a buscar, de esta manera, la belleza dentro de la oscuridad?”

Jose Ramón Alarcón