George Méliès y el giro copernicano del cinematógrafo

‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900’
Obra Social La Caixa
Jardines del Náutico
Paseo Muro de San Lorenzo s/n, Gijón
Hasta el 20 de julio de 2017

Obra Social La Caixa implementa su habitual propuesta canicular citadina para los Jardines del Náutico de Gijón en torno de la ínclita figura del cineasta francés George Méliès, mediante la exposición ‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900’, comisariada por Sergi Martín en colaboración con el Ayuntamiento de Gijón y la Cinemathèque Française, que puede visitarse hasta el jueves 20 de julio de 2017, antes de reportar epílogo a su itinerancia en tierras alicantinas.

Postulada a través de un justificado acento didáctico, mediante la formulación de un recorrido sugerido ahíto de infografías, instantáneas y referencias contemporáneas audiovisuales, ‘George Méliès y el cine de 1900’ cumple con el cometido de acercar al gran público la otrora conspicua obra del ilusionista galo, erigida en excelso giro copernicano de la historia universal del cine, habiendo descubierto, a través de innovaciones metodológicas, el insospechado potencial que atesoraban entre manos los célebres Lumière, cuyo cinematógrafo parecía abocado a un horizonte de espuma y finitud decimonónica y quienes rehusaron colaborar con el director parisino en su pretensión de dotar de carácter escénico y dramático al registro de la imagen en movimiento, ya en sí una revelación huérfana de precedentes, con permiso del zoopraxiscopio de Eadweard Muybridge y el kinetoscopio de William Kennedy Laurie Dickson -en colaboración con Thomas Alva Edison-.

Maqueta del estudio que George Méliès hubo diseñado para la filmación de sus películas en la localidad de Montreuil. Fotografía: Merche Medina.

Maqueta del estudio que George Méliès hubo diseñado para la filmación de sus películas en la localidad de Montreuil. Fotografía: Merche Medina.

Planteada como un doméstico y civilizado galpón ferial de comienzos del siglo XX, la exposición permite adentrarse por la senda de las incipientes proyecciones del cinematógrafo, en particular, aquellas que formaron parte de la primera sesión de cine que tuvo lugar el 28 de diciembre de 1895, amén de transitar por el devenir biográfico y técnico de Méliès, incluyendo una maqueta de su estudio, en la localidad de Montreuil, que hubo diseñado reproduciendo con exactitud las medidas del teatro Robert Houdin y concibiendo la estructura como un ingenioso edificio de cristal con el que servirse del fulgor natural -que habría de regularse mediante un sistema de persianas que permitía el acomodo de un abanico de luz difusa-, además de completar la estructura con la construcción de fosos, trampillas, rampas y decorados de ingentes proporciones. Un complejo modo de traducir los elementos propios de la escena teatral al servicio de los primeros pálpitos de esta novedosa cosmogonía de la ficción.

Cumplidos los rigores propedéuticos, ‘George Méliès y el cine de 1900’ justifica su morfología expositiva proyectando una de las eximias películas de ineludible referencia en el dilatado cronograma de la historia del séptimo arte, ‘Le Voyage dans la Lune’ (1902), inspirada en las quimeras literarias de Julio Verne en ‘De la Tierra a la Luna’ y ‘Los primeros hombres en la Luna’, de H.G. Wells. Apenas catorce minutos de metraje (de generosísima extensión para la época), cuyas celebradas proyecciones internacionales marcarían un hito técnico y ficcional, amén de contribuir a la educación visual de los epatados espectadores del momento.

Panel de instantáneas que ilustran la exposición 'Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900'. Fotografía: Merche Medina.

Panel de instantáneas que ilustran la exposición ‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900’. Fotografía: Merche Medina.

Las sombras del ocaso, el declive y la ruina, a causa de la preeminencia del nuevo curso de la industria cinematográfica, dibujan buena parte del epílogo de la muestra, transitando por el curso anónimo de un Méliès que, tras reencontrarse con una de sus actrices más distinguidas, Jeanne d’Alcy, comulga marital y laboralmente tras el mostrador de una tienda de juguetes en la estación de Montparnasse -celebrado y popular episodio de su biografía gracias a la abemolada recreación cinematográfica de Martin Scorsese en ‘La invención de Hugo’, título presente en la exposición mediante la proyección de una secuencia de la película-, lugar en el que es reconocido por el periodista Léon Druhot, quien auxiló a redescubrir su trayectoria fílmica -si bien numeroso material de su obra hubo desaparecido o fue destruido por el propio Méliès-, hasta verse recompensado con la Legión de Honor en los albores de los años treinta del pasado siglo.

‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900’ se completa con la colaboración de los directores Juan Antonio Bayona y Javier Ruiz Caldera, el guionista y director Oriol Capel, el escenógrafo Ignasi Cristià, la crítica de cine Desirée de Fez, el director de fotografía Óscar Faura, la actriz Greta Fernández, el productor Enrique López Lavigne, el director publicitario Fernando Mainguyague, el especialista en maquillaje y efectos especiales David Martí y el montador Jaume Martí, quienes se pronuncian acerca de la obra del director parisino y procuran iluminar la deriva metodológica de los diversos oficios que se concitan en una producción cinematográfica contemporánea, en comparación con las virtudes renacentistas de un excelso como George Méliès.

George Méliès y su esposa, la actriz Jeanne d'Alcy tras el mostrador su juguetería en la estación de Montparnasse. Fotografía: Merche Medina.

George Méliès y su esposa, la actriz Jeanne d’Alcy tras el mostrador su juguetería en la estación de Montparnasse. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

Más raro que una escalera verde

El rayo verde, de Fermín Jiménez Landa
La Gallera
C / Aluders, 7. Valencia

La Gallera, que de no mediar solución a su altísimo alquiler, puede cerrar como centro del Consorcio de Museos, aloja estos días una gran escalera de caracol de color verde. Ocupa todo el recinto, de parte a parte y tumbada en diagonal, porque de pie no cabía. Las desproporcionadas medidas, tomadas a conciencia, impiden su posición vertical. De manera que El rayo verde, como ha titulado Fermín Jiménez Landa su instalación de 13 metros de altura, aparece como un tótem caído al que rendir culto hubiera supuesto contravenir los deseos del artista.

Su intención no era levantar acta de la defunción de La Gallera (“ojalá no sea la última exposición para otros artistas”), sino advertir acerca de lo efímero de ciertas experiencias, como la de percibir el fenómeno atmosférico de ese rayo verde que da título a su propuesta. Rayo que únicamente se puede ver bajo condiciones poco frecuentes durante la refracción de la luz cuando roza el horizonte. “Es la atracción por lo que no podemos tener”, subraya Jiménez Landa, que incluye, como aspectos paralelos de esa atracción, la euforia y el fracaso.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación 'El rayo verde'. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación ‘El rayo verde’. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Euforia por haber logrado sostener, sin cables ni fijaciones, la gran escalera de caracol completamente recta, sin panza, entre ambos extremos del interior del edificio. Y fracaso porque, después de todo, aparece tumbada, que es de lo que se trataba. “Me interesa la inutilidad de una escalera que no sirve para ir a otro lugar, porque el peso del público no lo resistiría”. Una escalera rara como un perro verde, a la que Jiménez Landa ha dotado de un “aire industrial” tan pesado como ligero. Esa dicotomía entre lo enhiesto y lo caído, lo duro y lo frágil, forma parte del espíritu de un artista que utiliza su obra para provocar.

Obra, pues, excesiva, al tiempo que dada al guiño humorístico. Pero con matices, ya señalados cuando presentó su exposición 300,4 litros en la galería pazYcomedias: “Odio el exceso de intelectualidad, porque expulsa al público, pero tampoco me gusta que mi obra caiga del lado del chiste o del gag”. De manera que su rayo verde, siendo excesivo a simple vista e inclinado, sin llegar a caer, remite a esa reflexión de la luz y del propio pensamiento desprovisto de falsos aditivos y colorantes, para que el espectador se sorprenda a través de la pura emoción.

Vista general de 'El rayo verde', de Fermín Jiménez Landa en La Gallera. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Vista general de ‘El rayo verde’, de Fermín Jiménez Landa en La Gallera. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

En este sentido, casa perfectamente con el primer rayo verde descrito por Julio Verne y con el posterior cinematográfico de Eric Rohmer. Porque hay ciencia y un sesgo poético en su instalación. “Me gustan las cosas empíricas de la ciencia unirlas con aspectos distintos de la realidad”. De ahí que haya intentado a su vez “hacer un falso verde en el mar, pero no lo he conseguido, lo cual encaja con este espíritu de frustración”. Acostumbrados a que la realidad quepa en la red virtual que propicia la tecnología, la propuesta de Jiménez Landa viene a cuestionarlo con su inútil escalera: “La obra no es la escalera, sino la relación inadecuada entre el objeto y el espacio”.

Esa falta de adecuación se halla igualmente en El rayo verde que atraviesa La Gallera: “La obra tiene mucha presencia física y es al mismo tiempo fugaz”. A mitad de camino entre la arquitectura y la percepción sensorial de un fenómeno atmosférico, entre lo adusto y lo volátil, la gran escalera de caracol remite a la transición permanente entre dos estados que no terminan de ligar entre sí. Una especie de manierismo (“igual por el camino me he ido haciendo manierista”, dice entre risas), al que se adhiere cierto aire surrealista: “Me ha salido muy siglo XX, muy de vanguardia”. En todo caso, como apunta César Novella, comisario de la exposición, “es una reflexión sobre lo visual”. Reflexión inacabada que, tratándose de La Gallera, puede tener su punto y final con El rayo verde de Fermín Jiménez Landa.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación 'El rayo verde'. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación ‘El rayo verde’. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Salva Torres

‘Viva el Ciñe’ con Zipi y Zape

Viva El Ciñe
Estreno de ‘Zipi y Zape y la Isla del Capitán’, de Oskar Santos
Cines ABC El Saler
Centro Comercial El Saler
Avda. Profesor López Piñero, 16. Valencia
Viernes 29 de julio de 2016

Desde hace unos meses en Valencia se está realizando un evento muy particular, que la ciudad necesitaba y que el público agradece. ‘Viva El Ciñe’ recupera para Valencia los estrenos de cine nacional con sus protagonistas. Así, directores y actores se dan cita en el Cine ABC El Saler para charlar con los medios y también para que el público los pueda ver en persona y vivir más de cerca la magia del séptimo arte.

El pasado 29 de julio se estrenó en todo el Estado Zipi y Zape y la Isla del Capitán, y en Valencia se realizó una pequeña presentación con su director Oskar Santos, que ya había dirigido en  2013 la primera parte titulada Zipi y Zape y el Club de la Canica, y Toni Gómez, que en el film interpretaba a Zape. Antes de la charla con la prensa pudimos ver el metraje, el cual nos sorprendió por el estilo narrativo, y por la espectacular puesta en escena que habían sacado del film con los escasos cinco millones de euros que les había costado la producción.

Toni Gómez (izda) y Oskar Santos, en la presentación de 'Zipi y Zape y la Isla del Capitán', en Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Toni Gómez (izda) y Oskar Santos, en la presentación de ‘Zipi y Zape y la Isla del Capitán’, en Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Elena Anaya haciendo de Pam está a un nivel excepcional, ejecuta su papel bipolar de villana consagrada con mucha presencia, sabiendo que debe infundir miedo y respeto a partes iguales, siempre con un toque algo infantil. Aunque no es menos cierto que la adaptación del universo de Escobar, que es eso solo, una libre adaptación, no se pierde en los chistes fáciles y nos muestra a unos Zipi y Zape con un sentido del humor divertido y fresco, con un lenguaje cercano al actual, sin parecer fingido. Prueba de ello eran las carcajadas de los niños que estaban a mis espaldas, que no paraban de reír cada vez que el gorila aparecía en pantalla.

A la salida y ante un nutrido número de curiosos y sobre todo de niños, nos pusimos a comentar los pormenores de la película con los dos protagonistas de la jornada que se habían pasado por Valencia. Oskar, orgulloso de este trabajo, más de lo que nos hizo entender de su ópera prima El Mal Ajeno, de la que nosotros hablábamos maravillas y él asentía no muy conforme. Y Toni, que estaba como en una nube, y no es para menos con un papel protagonista en una gran aventura, donde hasta el cartel se aleja de lo que solemos ver por estas tierras.

La primera parte fue un éxito, no solo nacional, entonces era previsible que se quisiera una segunda entrega. “A raíz del éxito de la primera, los productores son los que quieren una segunda parte –comenta Oskar- y vuelven a llamarme a mí y a Jorge Lara, y bueno, nosotros ponemos una serie de condiciones, que si querían hacer una segunda de Zipi y Zape había que cambiar a los niños y subirles la edad”.

Fotograma de 'Zipi y Zape y la Isla del Capitán', de Oskar Santos. Cines ABC El Saler de Valencia.

Fotograma de ‘Zipi y Zape y la Isla del Capitán’, de Oskar Santos. Cines ABC El Saler de Valencia.

Mientras se visiona el film uno ve que hay muchos guiños al cine de aventuras de los años 80, le preguntamos por estos, que suponemos más que intencionados para atrapar también a los padres. “Era como, voy a llevarme a Zipi y Zape a Indiana Jones, Regreso al Futuro o Los Goonies; la primera era sobre todo Los Goonies, en esta es sobre todo Regreso al Futuro y especialmente Peter Pan y Julio Verne, y la verdad es que con todo eso ha sido una gozada, ha sido un sueño hecho realidad”, explica el director.

La película se rodó en Hungría. ¿Cómo fue? “Teníamos la experiencia de la primera, éramos prácticamente el mismo equipo, con el mismo presupuesto y el mismo plan de rodaje, pero teníamos la experiencia adquirida, con lo cual ya sabíamos qué podíamos hacer y qué no podíamos hacer. En la primera no pudimos rodar nuestra gran secuencia de acción, equiparable a la que sería aquí el momento del calamar, la gran secuencia. No pudimos porque se nos iba de presupuesto y hubo que sacrificarla y reconvertirlo en algo más sencillo, y aquí puse mucho empeño para que todo el dinero estuviera concentrado en ese bloque final para que no faltara».

«La base para mí de una película -continúa Santos- es siempre el guión, el guión tenía que estar cerradísimo y ser muy sólido, unos muy buenos actores, tanto los chavales como los adultos y Elena Anaya y el equipo técnico, que son todos unos crack, y con el esfuerzo de toda esa gente y su talento la película sale adelante”.

Sin más nos vamos del cine viendo un enorme reguero de personas que estaban deseosas de entrar a la sala a disfrutar del film, porque con este tipo de propuestas, la de la película y la de ‘Viva El Ciñe’, es más sencillo que la gente se anime a ver cine hecho en nuestro país.

Fotograma de Zipi y Zape y la Isla del Capitán, de Oskar Santos.

Fotograma de Zipi y Zape y la Isla del Capitán, de Oskar Santos.

Javier Caro

Nacho Diago saca la luna de su chistera

Viaje a la luna, de Nacho Diago
Teatre Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Desde el 20 de marzo al 4 de abril de 2016

Selenofília: amor y fascinación por la luna. La luna siempre ha ejercido una especial fascinación entre los hombres. El único satélite de nuestro planeta ha sido estudiado por astrónomos y alquimistas desde tiempos inmemoriales y su influencia sobre la vida en la Tierra ha generado infinidad de mitos y teorías que van de lo cientifico-histórico hasta lo fantástico y sobrenatural. Todos los calendarios de la antigüedad eran lunares. Ha sido fundamental para la medición del tiempo, para marcar los meses y las estaciones, y para predecir el futuro.

Luna y magia siempre han estado relacionadas, además de atribuírsele desde la antigüedad innumerables poderes mágicos, la luna esconde todavía indescifrables secretos que, como la magia, no pueden sernos revelados. Los cuatro cuartos de la luna, los cuatro palos de la baraja, 52 cartas de la baraja y 52 fases lunares, estar en la luna, estar hechizado, cosas que parecen lo que no son, crear ilusiones, hacernos soñar, volar, viajar a la cara oculta de la luna…

Nacho Diago, actor y mago valenciano, experimentó desde bien pequeño esa atracción que le hacía soñar con viajar a la luna. En una ocasión, en su fiesta de cumpleaños, cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas viajar a la luna. Inspiró profundamente y sopló las velas con una tremenda bocanada de aire. Recuerda que al abrir los ojos sonriente e ilusionado las velas apagadas prendieron de nuevo ante sus narices. Lejos de provocar la risa que aquellas velas de broma buscaban, Nacho creyó que nunca viajaría a la luna, que sus deseos no se verían cumplidos. Sin embargo aquellas velas prendieron su curiosidad y  le azuzaron el ingenio para desentrañar siempre cualquier misterio.

Viaje a la luna, de Nacho Diago. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Viaje a la luna, de Nacho Diago. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Con ‘Viaje a la luna’ Nacho Diago nos invita a viajar por el espacio, en el tiempo, por Tanzania, China o el salón de casa. Un espectáculo que nos lanza muchas preguntas y nos revela algunas respuestas con mucho humor sin artificios.

¿Sabías que… ya se ha plantado la primera lechuga espacial, o que en la luna no se ronca? ¿Sabías que el comandante Alan Shepard fue el primer hombre que jugó al golf en la luna lanzando la bola de un solo golpe al espacio por toda la eternidad? ¿Sabías que la diferencia de temperatura entre las dos caras de la luna puede oscilar de  123ºC a -153ºC? ¿Sabías que los trajes espaciales de los astronautas no fueron diseñados por ninguna empresa textil de última generación, sino que fueron hechos a mano por un equipo de ancianas costureras?

Estas y otras muchas curiosidades  se cuentan en ‘Viaje a la luna’, un espectáculo de magia en el que se podrá viajar de “aquí a allá” con parada en “asombro” y destino la Luna. Y todo con el mismo billete, el de la imaginación.

Julio Verne, Man on the moon, Apolo XIII, Dark side of the moon, documentales sobre las Teorías de la conspiración de los alunizajes del Programa Apolo y sobre todo ‘Viaje a la luna’ de Georges Méliès han sido algunos de los referentes en los que  Nacho Diago se ha sumergido para crear su nuevo montaje.

Viaje a la luna, de Nacho Diago. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Viaje a la luna, de Nacho Diago. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Méliès fue un ilusionista y cineasta francés famoso por liderar muchos desarrollos técnicos y narrativos en los albores de la cinematografía. Prolífico innovador en el uso de efectos especiales, descubrió accidentalmente el stop trick en 1896. Gracias a su habilidad para manipular y transformar la realidad a través de la cinematografía, Méliès es recordado como un «mago del cine». Dos de sus películas más famosas, ‘Viaje a la Luna’ (1902) y ‘El viaje imposible’ (1904), narran viajes extraños, surreales y fantásticos inspirados por Julio Verne y están consideradas entre las películas más importantes e influyentes del cine de ciencia ficción.

Nacho Diago fue Primer Premio de Magia en el XXVII congreso mágico nacional 2005.  Con sus anteriores trabajos para niños, ‘Días de nocilla y magia’ y ‘La Caja’ ha obtenido un gran reconocimiento profesional y ha recorrido la geografía española de punta  a punta, visitando Festivales y espacios de gran prestigio como FETEN, Umore Azoka,Teatros del Canal o  La Alhóndiga de Bilbao entre otros.

Sus espectáculos destacan por su cuidada dramaturgia teatral y una gran carga poética. Su especial cercanía y conexión con el público traspasan la cuarta pared y contagian la ilusión haciendo protagonista al espectador. Descubrimientos, curiosidades, magia, humor y ciencia te esperan en el Teatre Talía en un espectáculo para todas las edades que te “alunizará”.

Circo Gran Fele, de ‘Viaje a la luna’

Viaje a la Luna, de Circo Gran Fele
Auditori de Torrent
C / Vicente Pallardó, 25. Torrent (Valencia)
Domingo 18 de mayo, a las 18.00h

La compañía valenciana Circo Gran Fele, después de su gira interplanetaria por Navarra, Castilla-La Mancha y Extremadura, regresa a su tierra para seguir con su divertido y apasionante Viaje a la Luna. El domingo 18 de mayo, al Auditori de Torrent llega el exitoso espectáculo que dejó con la boca abierta a los espectadores del Teatro Principal de Valencia.

Viaje a la Luna es su espectáculo Especial XX Aniversario, en el que la compañía ha versionado las obras de dos grandes genios de la cultura: De la Tierra a la Luna de Julio Verne y la película Viaje a la Luna del ilusionista y cineasta Georges Méliès. Se trata de un Viaje a la Luna circense, arriesgado y muy divertido, con acróbatas, equilibristas y saltimbanquis, automatismos, danzarines, excéntricos, experimentos científicos, trucos, magia, retrofuturismo, surrealismo, proyecciones y transparencias, sombras, payasos, músicos, cantantes, cañones…

Una de las escenas de 'Viaje a la luna'. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

Una de las escenas de ‘Viaje a la luna’. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

El espectáculo comienza con los preparativos del Viaje a la Luna: decidir las características del cañón, trazar la trayectoria en base a complicadas fórmulas físicas y matemáticas, construir el cañón… Tareas encomendadas a tres miembros de un selecto club, el Gun Club. Se estrujan los sesos, intercambian impresiones, discuten… Entre tanto desentendimiento, se dispara un divertido duelo entre Barbicane y Nicholl, que se resuelve sin heridos, solo algún que otro muerto de la risa. Al fin unirán sus esfuerzos para disparar el cañón. ¿Conseguirán llegar a la Luna?

La compañía demostrará una vez más que es capaz de mandar a artistas de dos continentes y pico, y de más de cinco países, ¡hasta la Luna! Durante sus veinte años de historia, y muchos más de prehistoria, Circo Gran Fele ha ido construyendo un concepto diferente de circo, un espectáculo total, con acróbatas, con música en directo… con el humor de los insustituibles payasos Pla y Pla. Algunos de los galardones que han recibido a lo largo de sus años de andadura son el Premio Nacional de Circo 2008, el último Premio Max de las Artes Escénicas Especial de Circo o el Premio Programa Caleidoscopio de la U.E. como Proyecto Cultural de Gran Interés.

Una escena de 'Viaje a la luna'. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

Una escena de ‘Viaje a la luna’. Imagen cortesía de Circo Gran Fele.

La infancia recuperada en ‘Aventura de paper’

Aventura de Paper. Associació Profesional d’Il.lustradors de Valéncia
Facultat de Magisteri de la Universitat de València
Avinguda Tarongers, 4. Valencia
Hasta el 18 de noviembre

“Cuando Bataille habló de la literatura como la infancia al fin recuperada…no se refería ciertamente a historias suavemente pueriles, sino a la obra de ficción como experimento en el que corremos de nuevo un riesgo fundacional”. De ello da cuenta Fernando Savater en un libro que lleva precisamente por título La infancia recuperada. Siguiendo la estela de Bataille y la del propio Savater, la Associación Profesional d’Il.lustradors de València (APIV) ha decidido rendir tributo a esa literatura en la que uno se aventura en los múltiples interrogantes de la existencia, para dar muestra de una sobresaliente creatividad en la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Viaje alrededor de la luna, de Julio Verne, por Javier Gay, en la exposición 'Aventura de Paper' de la Facultat de Magisteri.

Viaje alrededor de la luna, de Julio Verne, por Javier Gay, en la exposición ‘Aventura de Paper’ de la Facultat de Magisteri.

A través de 100 de las mejores novelas de aventuras, de autores como Julio Verne, Emilio Salgari, Lewis Carrol, Joseph Conrad, Rudyard Kipiling, Jack London, Mark Twain, Herman Melville, Robert Louis Stevenson, Homero, Cervantes o Joanot Martorell, otros tantos ilustradores valencianos dan vida gráfica a esas narraciones inmortales que evocan la “rebelión ante la necesidad ciega, ante el peso abrumador de circunstancias inhumanas que no parecen dejar lugar para lo humano, el libre coraje que se enfrenta con rutinas y mecanismos en los que no se reconoce y consigue afirmar el predominio de lo maravilloso, de lo inmortal”, a las que se refiere Savater en su libro.

Miguel Strogoff, de Julio Verne, por Carlos Ortín, en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

Miguel Strogoff, de Julio Verne, por Carlos Ortín, en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

Las 100 ilustraciones que, bajo el título de Aventura de Paper, se pueden ver en el hall de la Facultat de Magisteri hasta el 18 de noviembre, con el patrocinio de Centro Comercial Gran Turia, son obra de Carlos Ortín, cuyo Miguel Strogoff sirve de cartel anunciador de la exposición, Javier Gay, coordinador de la muestra, Sento Llobell, Illot, Cristina Durán, Verónica Leonetti, Alberto Alguero, Beatriz Martín, Ada García o Javier Lacasta, por citar algunos. Ilustraciones de un alto nivel gráfico y potencia visual que reflejan perfectamente el estado de ánimo al que alude esa infancia recuperada gracias a la novela de aventuras.

Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand, por Mar Ballesteros en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand, por Mar Ballesteros en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

“Por ser esperanzada y esperanzadora, la narración es incurablemente ingenua. Pero su ingenuidad es fundamentalmente etimológica: viene de aquel ingenuus latino que, según Corominas, significa ‘noble, generoso’ y, propiamente, ‘nacido libre’”. Y con esa libertad a la que alude Savater, si duda propiciada por la ingenuidad del creador que se enfrenta a su obra con la misma determinación heroica que sus referentes literarios, los 100 ilustradores de Aventura de Paper se zambullen y sumergen al espectador en un carrusel  de imágenes de hondo calado gráfico y narrativo. “Narrar es la posibilidad de reinventar la realidad, de recuperar las posibilidades frente a lo difícil o lo adverso” (Savater).

1984, de George Orwell, por Illot, en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

1984, de George Orwell, por Illot, en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Y como lo difícil y adverso es lograr, no sólo poner en pie la propia obra, sino conseguir el beneplácito de entidades dispuestas a financiar y ofrecer un espacio donde exhibirla, la APIV ha consumado su aventura con notable éxito. Además, como figura en su declaración de intenciones, se trata de “acercar el trabajo de los ilustradores al colectivo docente, encargado de proporcionar educación adecuada en materia de comunicación gráfica a las futuras generaciones”, que es para lo que está igualmente pensado el montaje de la exposición en la Facultad de Magisterio.

La guerra de los mundos, de H.G.Wells, por Miguel Ángel Giner en la exposición 'Aventura de paper' de la Facultat de Magisteri.

La guerra de los mundos, de H.G.Wells, por Miguel Ángel Giner en la exposición ‘Aventura de paper’ de la Facultat de Magisteri.

Con Aventura de Paper se matan, pues, dos pájaros de un tiro: dar a conocer y fomentar la vertiente gráfica del trabajo expositivo y, a rebufo de la sobresaliente obra mostrada, evocar el amplio catálogo de experiencias que la narración transmite. Porque, volviendo a La infancia recuperada, “lo que vuelve en la narración son los pilares de  nuestra condición humana: el encuentro con el mar y el bosque, nuestra definición frente al animal, la iniciación del adolescente en el amor y la guerra, la reinvención de la solidaridad, los merecimientos del arrojo y la de la piedad”. Por todo ello, Aventura de Paper, cuya exposición concluye el día 18, bien merecería un largo y fructífero viaje itinerante por otras facultades y escuelas. Que corra la voz, como corre el Miguel Strogoff de Carlos Ortín haciéndose eco de la noble aventura de APIV.

Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, por Verónica Leonetti en la exposición 'Aventura de Paper' de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, por Verónica Leonetti en la exposición ‘Aventura de Paper’ de la Facultat de Magisteri de la Universitat de València.

Salva Torres