Cine fantástico a escala en Lametro

Prop Art, organizada por el colectivo Awesome Props
Sala Lametro de la estación de Colón en Valencia
Hasta el 30 de enero de 2016

La sala Lametro de la estación de Colón de Metrovalencia ha ampliado los días de visita a la exposición Prop Art, organizada por el colectivo Awesome Props, hasta el próximo 30 de enero. La muestra dedicada al cine fantástico actual presenta numerosos personajes y objetos de producciones, como la saga de La Guerra de las Galaxias, Los Vengadores o Juego de Tronos y ha sido ya visitada por más de 3.000 personas desde su inauguración el pasado 10 de diciembre.

Vista de la exposición Prop Art en la Sala Lametro.

Vista de la exposición Prop Art en la Sala Lametro.

La exposición cuenta con 25 figuras a tamaño natural de personajes de Star Wars como Kylo Ren, Darth Maul, Boba Fett, Han Solo en Carbonita, Dengar, Stormtrooper Comandante y Wicket; Los Vengadores (Iron Man, Black Widow, Hawkeye y Miss Marvel); Kick-Ass (KICK-ASS e Hit Girl); Teenage Mutant Ninja Turtles (Raphael); Predator (Predator); Terminator (T-600); The Babadook (Mr. Babadook y Libro de Babadook); y Juego de Tronos (Guardia de la Noche en trono de Invernalia y Mesa con mapa de Poniente). Estas figuras están acompañadas por varias escenografías seleccionadas y numerosos objetos de utillería y atrezzo basados en las producciones cinematográficas más representativas del género.

La exposición ofrece un apartado destinado a los procesos técnicos, incluyendo la exhibición de los procesos de producción de los mismos, y una pequeña introducción al mundo de la creación de atrezzo, utillería y escenografía cinematográfica.

Imagen de Shaun Elay en la exposición Prop Art en Sala Lametro.

Imagen de Shaun Elay en la exposición Prop Art en Sala Lametro.

En la muestra participan Shaun Elay, joven artista experimental e ilustradora que presentó en primicia su exposición ‘Phobophobia’; José Gracia, el  autor del libro ‘Herederos de la Guerra de las Galaxias’; Víctor G. Prats, conocido artista eldense quien presentó una selección de sus mejores obras relacionadas en su conocida exposición ‘Star W-Arts’; y Tato Escriche, realizador y músico valenciano guionista, director y productor de varios capítulos de la serie de suspense paranormal Versión original y actual actor de doblaje de conocidas producciones de actualidad como Slow West.

Awesome Props es un colectivo de artistas fanáticos del cine, el comic y la ciencia ficción actual que realiza toda clase de utillería, atrezzo y escenografía cinematográfica como homenaje a dicho género.

Vista de la exposición Prop Art en Sala Lametro.

Vista de la exposición Prop Art en Sala Lametro.

La sala permanece abierta al público de lunes a sábado de 11 a 13 horas y de 17 a 20, cuenta desde su inicio con el patrocinio de Vossloh, empresa radicada en Albuixech y dedicada a la fabricación de unidades ferroviarias. Con esta sala de exposiciones, FGV quiere consolidar como habituales en el conjunto de las estaciones de la red propuestas culturales y otras, como actuaciones musicales o campañas de sensibilización como las que desarrolla Línea 0. Estas iniciativas se ofrecen con el objetivo de conseguir que las estaciones de Metrovalencia sean algo más que un simple lugar de paso.

Vista de la exposición Prop Art en Sala Lametro.

Vista de la exposición Prop Art en Sala Lametro.

 

Gonzalo Suárez: “Soy adicto a las teleseries”

Gonzalo Suárez en los ‘Cuadernos de rodaje’ de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 20 al 27 de junio

Gonzalo Súarez asegura que “ya no existe el cine clásico, el de hoy en día no perdura”. Ésta es una de las afirmaciones que ha pronunciado en el encuentro con los medios que ha tenido lugar en el marco del 29 Festival Internacional de Cine de Valencia- Cinema Jove y en el que participa como director invitado en la sección Cuadernos de Rodaje. La selección de películas que han marcado su vida y su carrera se estanca en el año 1972, y es que para el escritor y cineasta el cine de ahora no permite que actores y filmes se asienten.

Respecto a los actores, confiesa que le hubiese gustado trabajar con Montgomery Clift porque dirigía la secuencia con su mirada. “Ahora no da tiempo a mitificar y eso que los actores son mejores. Son una generación fuerte y potente como los atletas, más de verdad”. Sin embargo, si tuviera que elegir un papel que interpretar en su vida privada, no dudaría: “el de Cary Grant en ‘Con la muerte en los talones’ ya que es un personaje que huye continuamente, con una madre muy divertida y que viaja en tren-restaurante (con lo que me gusta comer)”.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El responsable de títulos como ‘Remando al viento’, ‘Don Juan de los infiernos’, ‘Mi nombre es sombra’, ‘Oviedo Express’ o ‘El detective y la muerte’ descubre que últimamente está “enganchado a las series como ‘Mad men’ o ‘Juego de Tronos’ y “en ellas se demuestra que el director es superfluo (ya que cambian constantemente) y el actor es el que lleva el peso”. Volviendo a sus “clásicos” explica que también le gustaría haber incluido ‘El hombre tranquilo’ de Ford y que ‘El Portero’ tiene trazos de este western. Un western que –a juicio de Suárez- hoy sería políticamente incorrecto por el machismo y la violencia que refleja. Respecto a la inspiración nacional: cualquier película de Berlanga, ‘El año de las luces’ de Trueba o ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ de Almodóvar o ‘Todo por la pasta’ de Urbizu –entre otras- tendrían cabida en su lista.

A pesar de beber en estas fuentes de inspiración, a Gonzalo Súarez le resulta difícil definir su estilo: “No sé si busco o huyo. Mi cine es una búsqueda que nunca alcanza el objeto. Sólo sé que me sigue gustando jugar, como en mi infancia”.

Luego tuvo lugar en el Ayre Hotel Astoria Palace un encuentro entre el cineasta y el público. Alrededor de la mesa se sentaba también la actriz y amiga del cineasta, Ana Álvarez, y el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda. Enfrente de ellos una gran afluencia de público esperaba sencillamente escuchar hablar a Suárez. Ya desde el principio los halagos dirigidos hacia el veterano director por parte de sus contertulios fueron directos, “si en los comienzos de Gonzalo hubiera existido Cinema Jove, nos hubiera encantado traerle, ya que es un cineasta fresco y vanguardista desde sus orígenes”, comentaba Rafael Maluenda.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus 'clásicos' en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus ‘clásicos’ en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, reconocido escritor además de cineasta, compartió profundas reflexiones acerca de la diferencia entre estas dos disciplinas que tan bien conoce: “Lo que destacaría del cine frente a la literatura es que la imagen roba el alma, a pesar de que el alma sea algo tan dudoso que ni siquiera sepamos donde está”. También resaltaba que la escritura es un trabajo que uno desarrolla en soledad, y el cine es un trabajo compartido con mucha gente en todo momento.

Hablando de la selección de películas que ha hecho para la sección ‘Cuadernos de rodaje’, que se puede disfrutar todos los días en los Jardines de Viveros, Gonzalo culpaba de nuevo al azar, igual que hizo en la Gala de Inauguración del Festival: “Ni siquiera recuerdo con claridad el argumento de todas esas películas, pero lo bonito es que a pesar de ello sé que me encantan”.

En el coloquio el cineasta ha tenido tiempo de narrar multitud de anécdotas de sus rodajes, la estrecha relación que le unió a Ana Álvarez a raíz de ‘Don Juan en los Infiernos’, cómo comenzó el idilio amoroso entre Hugh Grant y Liz Hurley durante el rodaje de ‘Remando al viento’, y un largo etcétera propio de una persona que vive de contar historias. También hubo momento para el humor cuando Suárez, contestando a una pregunta del público, declaró que su salto de la literatura al cine fue “más que un salto, un tropiezo”.

Tuvo ocasión también de recordar lo difícil y costoso que era hacer cine cuando el material grabado tenía que pasar inevitablemente por un laboratorio, a diferencia de lo que ocurre ahora con los medios digitales”. Al final de la tertulia le preguntaron qué consejo le daría a alguien que empieza en el mundo del cine, Gonzalo ha manifestado la poca utilidad que le ve los consejos pero, tras unos segundos de reflexión, concluyó diciendo que “las ideas nunca son de uno mismo, lo único que uno posee es la actitud; hay que tener las puertas abiertas a los estímulos y la misión de un director siempre debe ser la de no estorbar ni interrumpir cuando algo sucede”.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

 

‘Juego de tronos’ a la valenciana

Las semillas del madomus, de Bel Carrasco
Presentación: Juan Miguel Aguilera
Librería Leo
C / Rinconada Federico García Sanchiz, 1. Valencia
Día 28 de mayo, a las 19.30h

Una enorme albufera por la que navegan piratas que secuestran niños para depravados sexuales y estrafalarias compañías de cómicos. Unas fiestas en honor al dios Foc que culminan con hogueras, fuegos artificiales y  apoteosis erótica. Una reina cruel que intriga para mantenerse en el poder por encima de todo, guerras y hambrunas  que devastan la población.

Lectora acérrima de literatura fantástica y adicta a Juego de Tronos, Bel Carrasco brinda en su segunda novela, Las semillas del madomus (Versátil) un homenaje al género en el que se siente como pez en el agua.  “No tengo ni el peso en kilogramos de Martin, ni sus toneladas de talento”, reconoce. “Pero sí una imaginación  calenturienta y me apetecía mucho  crear un mundo propio con su geografía, toponimia y mitología propia. Como es lógico llevé este mundo imaginario al terreno que conozco, el Mediterráneo, donde es más fácil sudar que pasar frío e impera la sensualidad y la corrupción”.

Portada del libro 'Las semillas del madomus', de Bel Carrasco.

Portada del libro ‘Las semillas del madomus’, de Bel Carrasco.

“Algunos consideran que la literatura fantástica es pura evasión, una forma de huir de la realidad”, añade Carrasco. “Pero yo creo que, además de dar una gran libertad al escritor,  es un vehículo perfecto para denunciar los males de nuestro tiempo que, en cierta manera, son los de todos los tiempos. Consecuencia del lado oscuro y destructivo de la naturaleza humana que necesita matar para sobrevivir”.

El mundo urdido por Carrasco es Ylliria, una isla con forma de guitarra o de cuerpo de mujer en cuyo centro se extiende un gran lago, el Damago, nombre del dios hermafrodita al que todos veneran. Un lugar idílico en el que no se conoce el invierno, que fue en origen un matriarcado gobernado por sabias mujeres: las matrix, con ayuda de las guerreras bélices y las dreidas o damas de los madomus, árboles mágicos en cuyo interior viven estas brujas benéficas, intermediarias entre los hombres y el furor de la naturaleza. Esa sociedad armoniosa es destruida por los hombres de hielo y los madomus destruidos.

“Las historia comienza muchos años después cuando Hanna, una chica huérfana que desconoce sus orígenes, emprende un viaje  con la intención de descubrirlos y saber quién es”, explica Carrasco. “A lo largo de este periplo se enfrenta a numerosos peligros y vive un sinfín de aventuras, hasta que descubre su verdadera naturaleza y su misión: localizar las últimas semillas del madomus”.

Además de Juego de tronos, Carrasco reconoce la influencia de El señor de los anillos, El nombre del viento, la película La princesa Mononoke y otras muchas grandes obras de un género “que en España sigue marginado, aunque los jóvenes demuestran cada vez mayor interés hacia él”.

Con un trasfondo feminista y ecológico, Las semillas del madomus es, sobre todo, un relato de aventuras de corte clásico que complacerá a quienes todavía conservan su capacidad de asombrarse ante lo maravilloso y que se puede leer a partir de los 14 o 15 años.

Bel Carrasco es periodista especializada en temas de cultura y sociedad, colaboradora de El Mundo y la revista digital makma.net. Ha publicado la novela El relojero de Real (Atlantis) y participado en un par de libros colectivos de cuentos editados por la Generación Bibliocafé.

Bel Carrasco. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco. Imagen cortesía de la autora.