Drama de un rey gay

‘Eduardo II Ojos de niebla’, de Alfredo Cernuda, dirigido por Jaime Azpilicueta
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto (Valencia)
Sábado 29 de agosto
Domingo 22 de agosto de 2020

La magia del teatro produce extraños efectos. Como ver al actor que interpreta uno de los personajes más queridos de una famosa serie humorística entronizado en el papel de antiguo monarca. Es Jose Luis Gil, protagonista de ‘Eduardo II, ojos de niebla’, drama histórico escrito por Alfredo Cernuda, dirigido por Jaime Azpilicueta y producido por Pentación, que llega el 29  de agosto a Sagunt a Escena.

Tras su estreno, el 27 de agosto en el Teatro Auditorio Municipal de Torrevieja y después de una gira nacional, recalará en el Teatro Bellas Artes de Madrid, del 9 de septiembre al 25 de octubre. Junto a José Luis Gil, protagonizan este montaje: Ana Ruiz como la reina Isabel de Francia, Ricardo Joven como obispo Orleton, Carlos Heredia como barón Mortimer y Manuel Galiana en el papel del prestamista judío Tolomei. Como máximos representantes del poder político, económica y de la Iglesia las intrigas y maquinaciones entre ellos están servidas. Un ‘Juego de Tronos’ en la Inglaterra de los albores del Renacimiento, con el trasfondo de un amor homosexual.

Ana Ruiz, como la reina Isabel de Francia en ‘Eduardo II, ojos de niebla’. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos.

Hijo de Leonor de Castilla y Eduardo I de Inglaterra, Eduardo II (1284-1327) reinó entre 1307 y 1327, aunque existen dudas sobre la fecha y forma de su muerte. Llegó al trono tras la muerte de su hermano Alfonso y, a diferencia de su padre, gran político y guerrero, se reveló como un monarca mediocre que no supo granjearse el respeto de los suyos ni el amor de su mujer, Isabel de Francia con la que se casó cuando ésta tenía sólo doce años. Sus inclinaciones homosexuales con el consiguiente rechazo de la Iglesia contribuyeron a debilitar su figura y, en 1326, fue destronado tras un compló de su esposa, aliada con Roger Mortimer, un noble gales que escapó de la Torre de Londres. Sobre su muerte existen todo tipo de suposiciones y leyendas, como que fue torturado clavándole en el recto un atizador al rojo vivo.

A partir de los hechos históricos con sus lógicas lagunas debido al paso de los siglos, Cernuda ha escrito un texto que va más alla de la ficción histórica. «Lo que a simple vista puede parecer un drama histórico, con toda la carga cultural que ello representa, se transforma en algo más», dice el polifacético autor asturiano que, además de actor y dramaturgo, también es poeta y novelista. «Es una historia de amor, de odio, de pasión, de lucha por el poder, en definitiva, es nuestra historia».

Manuel Galiana, como el prestamista judío Tolomei en ‘Eduardo II, ojos de niebla’. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos.

‘Ojos de Niebla’ narra el amor de Eduardo II por Hugo Le Despenser, el resentimiento de su esposa, la reina Isabel, humillada por los amores que su marido le niega; el odio de Mortimer, Barón de Wigmore, que le empuja a conquistar a la reina en su afán de poseer algo más que la corona; las intrigas de la Iglesia para acrecentar su poder y coronar reyes que sean fieles a sus propósitos; la ambición de un banquero judío decidido a prestar dinero a amigos y enemigos con tal de enriquecerse; la lucha de dos religiones por permanecer a la sombra de los poderosos.

«Quizá lo más importante que refleja la obra es su tremenda actualidad», añade Cernuda. «La Iglesia continúa condenando el amor homosexual, las religiones continúan sembrando el mundo de fanatismo y dolor, y el poder del dinero somete más que nunca la voluntad de los pueblos. Es curioso que unos hechos ocurridos en 1327, siete siglos más tarde, tengan tanta vigencia. Cualquier periódico o programa de noticias nos asalta a diario con las deudas de los estados, con el atentado sangriento de alguna facción terrorista, o con la negación de derechos a personas que simplemente tienen gustos diferentes. La gente que ha leído ‘Ojos de Niebla’, resalta que podría ser un drama actual solo con cambiar los nombres de los personajes», concluye Cernuda.

«Es una trama de gran vigencia, que retrata a los que nunca pierden porque juegan a dos bandas», comenta José Luis Gil sobre este montaje que lo ha sacado de su registro habitual. «Yo interpreto a un rey ‘no conveniente’, homosexual, obligado a casarse, que se rebela contra su destino y los poderes fácticos; es un texto brillante», concluye Gil.

José Luis Gil encarnando al monarca en ‘Eduardo II, ojos de niebla’. Imagen cortesía de Pentación Espectáculos.

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