Vigencia de Segrelles

José Segrelles & The Illustrated London News
Ayuntamiento de Potries
C / Boamit, 28. Potries (Valencia)
Hasta el 24 de Febrero de 2019

Hace ya medio siglo que falleció José Segrelles (Albaida, 1885-1969), un artista polifacético que podría considerarse antecesor de los ilustradores de hoy día, pero su huella en el arte sigue vigente inspirando la admiración de  creadores contemporáneos como Guillermo del Toro, John Howe o William Stout. “Segrelles pertenece a la más selecta lista de los grandes de la ilustración mundial, entre los que destacan Doré, Rackham y Dulac que se convierten en grandes creadores que enriquecen las historias que ilustran”, afirmó del Toro.

Con motivo del 50 aniversario de su muerte el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana  se suma a la iniciativa de la ciudad de Albaida y su Casa Museo para celebrar el Año Segrelles, con la exposición José Segrelles & The Illustrated London News, que se presenta en el Ayuntamiento de Potries hasta el 24 de febrero tras su paso por el Palacio Marquesal de su ciudad natal, y que tendrá carácter itinerante para que el público, sobre todo los jóvenes disfruten con la vitalidad de un clásico de nuestro arte. Pasará por Alcoi, Sagunto, Alicante y otras ciudades.

Obra de José Segrelles.

Obra de José Segrelles.

La exposición muestra el inicio de su carrera internacional, con las obras realizadas para la revista inglesa The Illustrated London News en sus números especiales de Navidad, desde 1927 hasta 1935. Cuando Segrelles vio publicadas sus ilustraciones por vez primera en la revista inglesa tenía 41 años y trabajaba en Barcelona. En febrero de 1927 viajó a París para firmar un contrato para esta primera colaboración. Once ilustraciones interpretativas de la música de Beethoven que se publicaron en las páginas centrales del número de navidad para Europa

“Con esta exposición queremos contribuir a una mejor estimación del creador de tantas obras de arte, que permitirá renovar el interés, que ya muchos de nosotros sentíamos por él, y descubrirá, para otros, a uno de los artistas más importantes del siglo XX”, dicen los los comisarios de la muestra: Susana Vilaplana y Juan Carlos.  “The Illustrated London News es una publicación de referencia en el ámbito cultural internacional, de gran interés, por ejemplo, para muchos cineastas. En aquella época, su distribución en Estados Unidos, constituyó el impulso decisivo para la carrera internacional de Segrelles quien se trasladó a Nueva York para trabajar en algunas de las revistas más importantes”.

“La muestra reúne 53 reproducciones de las acuarelas que se publicaron  y que hoy día están en su casa Museu de Albaida, en el Museo Reina Sofía y en manos de particulares, ya que el cedía por contrato los derechos de reproducción a la publicación pero se quedaba con las obras”, explica Vilaplana.  “También se incluyen las revistas originales, prensa de la época y algunos dibujos preparatorios de notable calidad”.

Obra de José Segrelles.

Obra de José Segrelles.

Las obras estaban dedicadas, en 1927, a Beethoven, la Divina Comedia de Dante, en 1928, Visiones de don Quijote en 1929, Noches de Arabia en 1930, Sueños famosos en 1932, la tetralogía wagneriana en 1933, los cuentos de hadas de Perrault en 1934 y el último de ellos se publicó en 1935, sobre uno de los escritores más sugerentes, Edgar Allan Poe.

La influencia de la obra de Segrelles en el mundo de la ilustración es indiscutible. Se publicaron más de cincuenta libros con su obras, entre los que destacan las ilustraciones para la colección Araluce, la Historia de España de Seguí, Las Florecillas de San Francisco de Vilamala, la Vida de San José de Calasanz, junto a Los sueños torturantes y La novela extranjera, El Cantar de los Cantares, La Celestina, el libro del V Centenario de la Canonización de San Vicente Ferrer, las dos entregas de los cuentos de Las mil y una noches y la edición de los dos volúmenes de El Quijote.

Hoy día Segrelles es un autor de culto que cuenta con una legión de fieles seguidores.  “Sorprende la vigencia y la influencia de la obra de Segrelles en importantes ilustradores y destaca la admiración que le profesan directores y realizadores cinematográficos”, comenta Vilaplana. “Su trabajo ilustrativo alcanza visibilidad internacional y es admirado y estudiado detenidamente por sucesivas generaciones de ilustradores como John Howe, Alan Lee, William Stout, Al Williamson, Roy Krenkel, A.R.Tilburne, Wally Wood, George Evans, Jack Davis, Reed Crandall, Al Feldstein, William Gaines y Paul Chadwick, entre otros”.

Para entender la vigencia de la obra de Segrelles disponemos de las opiniones: Guillermo del Toro, William Stout, dibujante de la película  El laberinto del Fauno, que  siempre a manifestado su admiración por la obra del artista desde hace décadas y que incluso visitó la  Casa-Museo de Albaida en 2008, y John Howe,  re-ilustrador de los mapas de  El Señor de los anillos, El Hobbit y El Silmarilion, que también la visito en marzo de 2009, dos meses antes de que Guillermo del Toro contase con él para  El Hobbit,  junto a Alan Lee.

Walquirias, de José Segrelles.

Walquirias, de José Segrelles.

Bel Carrasco

Segrelles y Pinazo en la gran pantalla

Segrelles Il.lustrador universal
Pinazo. De la ignorància en l’art
Ignacio Estrela y Laura Grande

José Segrelles (1885-1969) no es el único artista valenciano que ha triunfado en Nueva York, pero sí uno de los que ha dejado una huella más profunda y perdurable al otro lado del Atlántico. Todavía hoy, casi un siglo después de su estancia en la Gran manzana, donde permaneció durante cuatro años a partir de 1928, creadores americanos de la talla de Guillermo del Toro reconocen el influjo del pintor de Albaida.

La huella americana de Segrelles es uno de los aspectos que trata Segrelles. Il·lustrador universal, un largometraje documental en fase de producción. Ignacio Estrela y Laura  Grande llevan un año dedicado a este proyecto que inicia este otoño su fase final. Con 80 minutos de duración la versión original será en valenciano y habrá una en castellano y otra en inglés.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

La Casa Museo de Segrelles en Albaida ha sido el escenario de gran parte de las filmaciones ya realizadas en las que han sido entrevistados las máximas autoridades en el ilustrador: Bernardo Montagud, Susana Vilaplana y Mireia Ferrer autora del estudio,  ‘Segrelles. Un pintor valenciano en Nueva York. 1929-1932’.  “En la Casa Museo existe una gran cantidad de material sobre Segrelles que era muy meticuloso y lo guardaba todo”, dice Estrela. “Eso es una ventaja pero también un inconveniente pues nos ha obligado a una rigurosa selección”.

Los autores  firmaron un contrato de colaboración con este centro cultural para registrar la correspondencia del artista, que guardaba tanto las cartas recibidas como una copia de todas las que mandaba. Una amplia correspondencia con  familiares, colegas y personalidades diversas. También se refleja su rico archivo fotográfico, recortes de prensa, sus trabajos inéditos o inacabados y los esbozos y apuntes que hacía antes de emprender una obra.

En los últimos años  grandes artistas del mundo del cine de Hollywood, sobre todo dentro del género fantástico como Guillermo del Toro, se han interesado por el arte de Segrelles y se declaran  influenciados por él, sus fans y coleccionistas. “Nuestro trabajo permitirá conocer qué obras hechas por el ilustrador de Albaida en la primera mitad del siglo XX han influido en películas actuales de fama mundial como El laberinto del Fauno».

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

En la próxima fase el equipo se desplazará a California (Estados Unidos) para entrevistar a William Stout, Guillermo del Toro y John Howe, “aunque probablemente entrevistemos también a algún otro artista americano que sea coleccionista o esté influenciado por Segrelles”, apunta Estrela. “Estamos intentando cuadrar las agendas para hacer solamente un viaje en el mes de octubre, aunque dependemos de la disponibilidad de los entrevistados por lo que se podría retrasar hasta diciembre. Todos han mostrado alegría al saber de la producción de una obra audiovisual sobre Segrelles y creen que interesará en EEUU. Otros artistas del mundo del cómic americano también están muy ilusionados con el proyecto,  deseosos de conocer más ilustraciones de Segrelles. He alucinado de ver el respeto y admiración que tienen muchos de ellos con los que he contactado por Facebook”.

El presupuesto del documental es 180.000 euros y en las próximas semanas se concretarán las ayudas solicitadas al Ministerio de Cultura, CulturArts y la Radiotelevisión Valenciana. “El año pasado CulturArts prefirió subvencionar un documental sobre Sara Baras, una bailarina de Cádiz antes que mi proyecto de Segrelles”, se lamenta Estrela. “Así nos va a los valencianos, mientras no conozcamos y valoremos a nuestros artistas estamos perdidos. Es una pena y una vergüenza que nadie antes se haya interesado en hacer una obra audiovisual de este gran artista”.

Imagen de 'Pinazo. De la ignorància en l'art'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Pinazo. De la ignorància en l’art’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Estrela y Grande están produciendo también, junto a la productora madrileña Morena Films, un largometraje documental sobre el pintor Ignacio Pinazo. “El productor madrileño, Álvaro Longoria, ganador de un Goya, quiso coproducir conmigo este proyecto porque es tataranieto del pintor”, cuenta Estrela. Se llamará Pinazo. De la ignorància en l’art en referencia a su discurso de ingreso en la Real Academia y servirá para conmemorar el Año Pinazo declarado por la Generalitat en el centenario de su muerte, en 2016. “Es una gran responsabilidad para mí intentar que en estos largometrajes queden bien reflejadas sus vidas y sus obras. Espero que tanto CulturArts como la nueva televisión autonómica valenciana se interesen y apoyen los proyectos de Segrelles y Pinazo”.

Anteriormente, Estrela y Grande realizaron un documental  sobre el pintor José de Ribera, El Españoleto: El jove Ribera. “Tampoco se había hecho nada sobre él y hasta que no estuvo totalmente rodado no recibí ninguna ayuda ni interés por parte de las instituciones valencianas”, comenta Estrela. “Si fueran artistas catalanes ya les habrían dedicado varios proyectos allí. Diez productoras catalanas han querido coproducir conmigo el proyecto de Segrelles ya que vivió 20 años en Barcelona y muchos creen que era de allí. Al final si la cultura valenciana no apoya el proyecto tendré que vendérselo a los catalanes”, concluye Ignacio Estrela.

Imagen de 'Segrelles. Il.lustrador universal'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Segrelles. Il.lustrador universal’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Bel Carrasco

El principiante Segrelles

Los dibujos académicos de Segrelles
Sala de Exposiciones de IberCaja
C / Barón de Cárcer, 17. Valencia
Inauguración: jueves 30 de abril
Hasta el 30 de mayo, 2015

Antes de alcanzar el éxito internacional, de ilustrar las portadas de publicaciones como The New York Times o la traducción de ‘Las 1.001 noches’ firmada por Vicente Blasco Ibáñez, mucho antes de convertirse en el artista que acabaría inspirando a cineastas como Guillermo del Toro, José Segrelles fue un niño de 8 años que demostraba un talento innato para dibujar en la escuela de su Albaida natal.

Un modesto centro de enseñanza primaria que un día visitó el Rector del Distrito Universitario de Valencia por aquel entonces, Francisco Moliner Nicolás, quien se quedó impresionado por el retrato que le hizo uno de los niños hasta el punto de insistir a su familia para que lo llevaran a la Escuela de Bellas Artes.

Fue así, por casualidad, como Segrelles llegó a la Academia de San Carlos en Valencia, donde de  1898 a 1903 tallaron a ese diamante en bruto con una formación cuyos frutos recoge la muestra ‘Los dibujos académicos de Segrelles’. Una exposición que se inaugura el 30 de abril y que puede visitarse hasta el 30 de mayo en la Sala de Exposiciones de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

La colaboración de coleccionistas privados ha permitido reunir un total de 34 piezas, la mayoría inéditas. Un extenso conjunto para trazar un recorrido por el aprendizaje del joven Segrelles en aulas que compartían talentos como Pinazo, Benlliure o Fillol, casi una escuela de genios en uno de los periodos más fértiles del arte valenciano.

«Esta selección de obra permite asomarse a una de las etapas más desconocidas y curiosas de un artista, su formación, cuando empiezan a despuntar las claves de su estilo» comenta Vicent Vila, comisario de la muestra y director del Escalante Centre Teatral, que ya acogió esta temporada una exposición sobre el pintor.

Sandro Carbó, miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte y coautor del catálogo de esta exhibición, destaca el retrato que se realiza a través de sus obras tempranas de un periodo fundamental del artista cuando adquirió los sólidos fundamentos técnicos que le acompañarían el resto de su trayectoria, convirtiéndole en un ilustrador a la altura de maestros como Doré o Rackman. Pero antes tuvo que pasar por las aulas y someterse a las directrices de profesores como Antonio Muñoz Degrain o Sorolla, que llevaba a los alumnos a la playa para dibujar en movimiento.

Con solo 13 años, Segrelles recibió la Medalla de San Carlos por sus excelentes calificaciones, «aunque en sus trabajos de clase encontramos a un artista que intenta cumplir con las normas académicas al tiempo que va conformando su propio estilo» señala Joan Josep Soler Navarro, Miembro de ICOM-Unesco y otro de los autores del catálogo.

Una personalidad artística que, a medida que crece, va sintiéndose asfixiada por el ambiente académico. Sin embargo, su formación se verá truncada por la muerte de su hermano, que le obliga a regresar a su Albaida natal. Pero éste no es más que el cierre del primer episodio de una apasionante historia en la que Segrelles desarrolló una rica y fructífera carrera.

Una trayectoria a la que, paralelamente, se rinde homenaje en la muestra ‘J. Segrelles. El laberinto de la fantasía’, programada  hasta finales de mayo en el MuVIM. Una propuesta que se complementa perfectamente con este acercamiento al despertar del artista valenciano que realizan los 34 dibujos alojados en la Sala de Exposiciones de IberCaja, cercana al Mercado Central.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

El alienígena José Segrelles

José Segrelles. El laberinto de la fantasía
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 31 de mayo, 2015

H. G. Wells publicó ‘La guerra de los mundos’ en 1898. Por aquel entonces, José Segrelles tenía 13 años. Una edad tan tierna como propicia para ponerle imágenes al fantástico relato de la invasión marciana de la Tierra. Algo que sin duda fue madurando con el tiempo, en medio del aluvión de imágenes que hizo de Segrelles un pintor e ilustrador de fama mundial. Fama que consiguió primero en Nueva York, donde estuvo entre 1929 y 1935, y que luego fue ampliándose por Europa hasta alcanzar su Albaida natal, la Barcelona donde vivió y Valencia. Murió en 1969, año en que aquel cielo alienígena de su infancia era surcado por el Apolo IX.

Obra de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

Detalle de una de las obras de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

El MuVIM recorre todo ese espacio sideral del que se nutrió en vida José Segrelles, en la más amplia retrospectiva dedicada al artista valenciano que compitió en fama con Sorolla y Blasco Ibáñez. Recorrido que se inicia precisamente con pinturas e ilustraciones evocadoras de ‘La guerra de los mundos’. Una de ellas, prácticamente calcada por Steven Spielberg en una de las secuencias de su versión cinematográfica (2005) del clásico de Wells. Calco no reconocido, pero sin duda explícito en la comparativa de imágenes que sirve de arranque de la exposición ‘José Segrelles. El laberinto de la fantasía’.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Como sí reconoce Guillermo del Toro, “Segrelles es conocido y estudiado por creadores visuales de todos los países y todos los medios incluido, claro está, el del cine”. Creadores como Spielberg, John Howe, por ‘El señor de los anillos’, o William Stout y el propio Del Toro, por ‘El laberinto del fauno’. El director de ‘Mimic’ no escatima elogios hacia el artista de Albaida: “Segrelles pertenece a la más selecta lista de los grandes de la ilustración mundial: Doré, Rackham, Dulac”. Incluso va más lejos: “Es un creador total, un maestro de la narrativa y un tesoro mundial”.

Gran parte de ese tesoro, con 260 obras originales y más de 300 ejemplares entre libros y revistas que recogen sus innumerables ilustraciones, se muestra en el MuVIM, haciéndose eco de tan brillante legado. Un legado que abarca desde sus ilustraciones más fantásticas, a las realizadas para editoriales como Araluce, ilustrando novelas como La Eneida, Fausto, La Divina Comedia, Lazarillo de Tormes, Cuentos de Edgar Allan Poe, algunas de Blasco Ibáñez y, por encima de todas, las del Quijote o Las 1001 noches. Ilustraciones que lejos de acompañar tan sobresalientes narraciones, disputan en calidad con ellas.

Boceto de 'El laberinto de los faunos', inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

Boceto de ‘El laberinto de los faunos’, inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

De nuevo, Del Toro: “Segrelles transforma el texto y crea imágenes que se vuelven definitivas; reclama para sí gran parte de la gloria de contar esas historias entrañables”. Todo lo que tocó Segrelles se elevó por encima del género que trabajaba, como se puede igualmente comprobar en los carteles publicitarios que realizó para numerosas revistas entre 1920 y 1939 e incluso para las Fallas. Hasta se le recuerda como cartelista oficial del Fútbol Club Barcelona.

Tras el desastre de la Guerra Civil española, Segrelles se dedicó a realizar encargos de pintura religiosa. Pintura, una vez más, que transforma el motivo en objeto de una singular percepción estética, de nuevo próxima a la ensoñación fantástica. Ensoñación que no abandonó hasta el final de su vida, atareada en reflejar la carrera espacial de la década de los 50. Fue la manera que tuvo José Segrelles de cerrar el círculo que le llevó de ‘La guerra de los mundos’ a la conquista del espacio. Espacio que sin duda conquistó con sus sobresalientes creaciones. El MuVIM, cual isla del tesoro, las acoge hasta finales de mayo.

Obra de José Segrelles.

Obra de José Segrelles, de ‘La guerra de los mundos’, en la exposición del MuVIM.

Salva Torres

El MuVIM se adentra en el pensamiento salvaje

Otras fronteras

Museo Valenciano de la Ilustración y Modernidad (MuVIM)

C / Quevedo, 2. Valencia

Hasta el 29 de septiembre

El delirio de la razón produce monstruos y el siglo XX tiene un amplio muestrario de ellos en forma de dictadores, ya sean nacionalsocialistas, fascistas o comunistas, incluso de rancio y más cercano abolengo racial. Pero puestos a denostar los efectos indeseados de la racionalidad ilustrada, nos podemos topar con su otra cara romántica, irracionalista, pasional y, en el linde, igualmente destructiva. Por eso conviene articular luces y sombras, mediante relatos simbólicos que canalicen los desvaríos de uno y otro lado.

La coleccionista de Amuletos, María Victoria Liceras, en la exposición Otras fronteras del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

La coleccionista de Amuletos, María Victoria Liceras, en la exposición Otras fronteras del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

El director del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM), Joan Gregori, habló de “la noche de los tiempos” para referirse a la natural tendencia de los seres humanos por los rituales, en tanto formas de “protección contra el mal”. Y Antonio Lis, director de Gestión Cultural de la Diputación de Valencia, señaló que en los momentos de crisis como el que ahora estamos padeciendo, “suele producirse una vuelta a esos mundos antitéticos”. Hastiados de un pensamiento racional que, en lugar de arrojar luz, parece devorado por las sombras de tanta sospecha, buscamos en el denominado pensamiento salvaje, primitivo, la esencia perdida de las cosas.

Para adentrarse en ese pensamiento de otros mundos, que parece columpiarse entre lo pintoresco o exótico y lo atractivo, el MuVIM acoge cuatro exposiciones entrelazadas por el denominador común de Otras fronteras. Cuatro exposiciones repletas de objetos, figuras y ropajes directamente conectados con esos universos espirituales a los que, paradójicamente, volvemos nuestra mirada igualmente hipnotizada por el consumo material que prima en Occidente. Entre los mundos: el chamanismo en los pueblos de Siberia, Fotografiando el Far East, Las brujas y su mundo, y Amuletos son los títulos de unas muestras que permanecerán en el MuVIM hasta el 29 de septiembre.

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

La amplia colección del Museo Ruso de Etnografía, cuyos objetos salen por primera vez de sus vitrinas de San Petersburgo, permite la contemplación de tambores, baquetas, pecheras, gorros y vestimentas de chamán. Objetos todos ellos que vienen a cumplir una función ritual y simbólica para unos pueblos y sus habitantes que creen en su poder mediador a la hora de ahuyentar los malos espíritus. En ese sentido, se alejan de la estricta finalidad consumista de los objetos de nuestro más inmediato entorno, para transmitir una fuerza ligada a su carácter sagrado. La práctica de los chamanes en la zona de Siberia subraya, a juicio de Joan Gregori, la existencia esas “otras fronteras más allá de las que podemos ver físicamente”, y que entroncan con “la imaginación de los hombres”.

El Far East, siguiendo la estela dejada por el más conocido Far West, también señala esa otra dirección  que tomó el elemento eslavo con relación a Occidente en la conformación del Nuevo Mundo. Otra dirección y otra frontera, establecida por la migración de esos pueblos siberianos con sus rituales y prácticas religiosas diferentes. De nuevo la industrialización y modernidad racionalizadora, en contraste con el residual pensamiento salvaje.

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

Las brujas y su mundo, comisariada por Salvador Calabuig, es igualmente un acercamiento a esas prácticas asociadas a mundos ocultos, perseguidas por el saber oficial. Estampas de la serie Los caprichos de Goya, la obra de Francisco Mateos y Bernardo Ferrándiz, junto a las de Josep Estruch, Daniel Sabater y José Segrelles, permiten rastrear la huella de conductas asociadas con el diablo, la cara maligna indisociable de nuestra más amable condición humana. La exposición incluye brujas románticas, pero también brujas televisivas, como Averías, o cinematográficas, la de Blair, hasta llegar a la Bruixa d’Or que tantos premios ha repartido en la localidad de Sort.

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Foto: Pedro Hernández

Imagen de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Foto: Pedro Hernández

Para la muestra de Amuletos se ha contado con la colección de María Victoria Liceras, compuesta por 400 objetos que siguen evocando ese pensamiento primitivo alejado de la estricta racionalidad. De nuevo la protección contra el mal y, de nuevo, la necesidad humana de encontrar vías simbólicas al sinsentido de la vida. Quizás la crisis, expresión de ese caos de lo real que constantemente nos amenaza, sea momento propicio para el resurgimiento de prácticas que atemperen la angustia existencial. Otras fronteras que, desde luego, dan que pensar. Como da que pensar el lugar elegido para cuatro exposiciones de marcado carácter etnográfico. El Museo de la Beneficencia parece ampliar su radio de acción hasta el MuVIM. Pero esa es otra historia y otra frontera.

Uno de los objetos de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

Uno de los objetos de la exposición Otras fronteras, del MuVIM. Fotografía: Pedro Hernández

 Salva Torres

 

¡Fantástico! El arte se llena de agujeros

La imagen fantástica. Exposición colectiva
Centro del Carmen
C / Museo, 2
Hasta octubre

Resulta conmovedor el esfuerzo por definir lo fantástico en el arte. Carlos Arenas, comisario de la exposición La imagen fantástica, inicia así su aproximación al género: “Extraño, misterioso, grotesco, enigmático, fabuloso, monstruoso, onírico…Estos son algunos de los adjetivos que se nombran cuando hablamos de arte fantástico”. Para terminar reconociendo que definir ese arte “es una tarea compleja”. Y sin duda lo es, al menos para mentes tan razonables como las nuestras, las del ser contemporáneo magnetizado por el orden intrínseco del mundo que ha ido conformando la ciencia.

Entiéndase bien: no se trata de culpabilizar a la ciencia de nuestra incapacidad para abordar lo fantástico, sino de poner en su justo lugar a esa razón que nada sabe de lo inabarcable. He ahí el delirio de la razón: suponer que todo es entendible, abarcable, hecho a nuestra medida. Cumple su función, sin duda, la de hacernos la vida más cómoda y amable. Pero, a pesar de todo, lo incognoscible sigue ahí, siendo territorio de lo fantástico. Es más, nunca ha dejado de estar ahí, por mucho que nos hayamos vuelto extremadamente razonables.

El caballero y la muerte, Chema López. La imagen fantástica. Centro del Carmen

El caballero y la muerte, Chema López. La imagen fantástica. Centro del Carmen

Y ahí sigue, golpeando nuestra conciencia, que se defiende para no querer saber nada de ello. Para aproximarnos a esos agujeros negros que son la marca de lo real, de lo fantástico, el Centro del Carmen ha montado una exposición con medio centenar de obras perteneciente a 26 artistas. Una magnífica manera de acercarnos  a La imagen fantástica, en tanto reflejo de esa energía ciega que tiende a la aniquilación. Energía que los artistas seleccionados no dudan en representar bajo formas diversas: calaveras de muerte, pasiones destructivas mediante aquelarres, guerras, cocaínas, saltos al vacío e incluso la propia irracionalidad.

El principio del placer que parece haberse instalado en nuestra sociedad contemporánea dificulta el acceso a lo fantástico. Lo vemos como algo destinado al propio consumo placentero de imágenes. Y, sin embargo, los artistas de La imagen fantástica no dejan de invitarnos a ir un poco más allá. Nos invitan a tomar conciencia de lo que acontece tras la malla protectora del lenguaje excesivamente codificado. De manera que, apelando a lo fantástico, nos descubren el universo caótico a partir del cual entramos en el mundo y al cual nos debemos enfrentar.

El irracional, Horacio Silva. La imagen fantástica. Centro del Carmen

El irracional, Horacio Silva. La imagen fantástica. Centro del Carmen

Los hay, como Horacio Silva, que sitúan lo real en la propia irracionalidad, en forma de cabeza canina desdoblándose del rostro humano. Chema López también sitúa la animalidad como reverso del sujeto, confrontando el caballo y la esquelética muerte. A Monjalés, el dolor de lo real le viene de cierta negrura interior, social, que el artista ubica en torno a los hijos de España, criaturas sometidas al pico y la destrucción. Benlliure, Segrelles y Sabater toman a la mujer como figura de lo fantástico, encarnación de sueños y pesadillas producto de pecados más o menos capitales. Y así hasta ir dando entrada a la crispación provocada por la guerra (Josep Renau, Equipo Crónica, Joan Castejón), los demonios interiores (Manolo Gil) o la monstruosidad de cierta degeneración humana (José Jardiel, Rafa Calduch, Juana Francés, Pepe Azorin).

Esa irracionalidad, en tanto sinsentido aniquilador, es la que llena de agujeros negros la malla protectora de la razón. Los 26 artistas de La imagen fantástica se hacen cargo de esa energía destructora volcándola en su obra. Es la única forma que tenemos los humanos de acceder a lo incognoscible, sin quemarnos, sin abismarnos en el vacío que proyecta lo real. Para ello se hace imprescindible tomarnos el arte en serio, hurgar en sus entrañas, que son las nuestras, en lugar de pasearnos apaciblemente por delante de las obras. Si el artista corrió un riesgo al pintar, movilizado por la energía que golpeaba su enardecida conciencia, el espectador también debe sentir ese pálpito conmovedor. De lo contrario, nada fantástico sucederá.

La cocaína, Daniel Sabater. La imagen fantástica. Centro del Carmen

La cocaína, Daniel Sabater. La imagen fantástica. Centro del Carmen

Salva Torres