La complejidad del ser…valenciano

‘No es fácil ser valenciana / No es fácil ser valencià’
Museu Valencià d’Etnologia (ETNO)
C / Corona, 36. València
Apertura de la sala permanente: martes 14 de julio de 2020

‘No es fàcil ser valenciana / No es fàcil ser valencià’ es la nueva exposición permanente de L’ETNO, Museu Valencià d’Etnologia de la Diputació de València. La muestra, comisariada por Joan Seguí, Asunción García y Josep Aguilar, con la colaboración de todo el equipo del museo, se abre de nuevo al público después de la reforma con un diálogo desde la perspectiva de la identidad cultural. Más de 1.500 metros cuadrados de colecciones vinculadas a la cultura tradicional y popular valenciana con un recorrido por tres ámbitos: la ciudad, donde se plantean cuestiones relacionadas con la tensión entre lo global y lo local; las Huertas y el Marjal, donde se tratan algunos de los imaginarios que se suelen proyectar en la cultura valenciana; y el Secano y la Montaña, donde aparecen las invisibilidades, aquello que no se ve o se conoce poco de las zonas de interior del territorio valenciano, y que sirven de hilo conductor a la visita.

Para el diputado de Cultura, Xavier Rius, con la nueva exposición «se trabaja con la relación de los objetos y las normas para hacernos reflexionar como pueblo. Respetando el objeto de la cultura popular se crea un discurso que lo analiza desde el presente». El director de L’ETNO, Francesc Tamarit, aseguró que el Museo y la exposición crean «la cultura que se mueve, que es dinámica, creativa, innovadora y con capacidad crítica de la sociedad y que se adapta a las nuevas realidades sociales y es útil para la ciudadanía». «Los tres pilares conceptuales de nuestro museo son: la colección propia, con más de 80.000 objetos; el discurso científico, los relatos y el valor simbólico de lo que presentamos; y el diseño que sustenta nuestra museografía», añadió Tamarit.

Cartel para la exposición de la sala permanente del Museu Valencià d’Etnologia. Imagen cortesía de l’ETNO.

El comisario Joan Seguí subrayó haber “actualizado nuestro discurso y nuestras visiones críticas para hablar de la complejidad de ser valenciano. Tratamos temas como la globalización, la gentrificación, los nuevos hábitos de consumo, los imaginarios colectivos y los tópicos, entre otros».

Los objetivos de este proyecto han sido dos: hacer una nueva museografía para la sala de Ciudad, que con 15 años de existencia había cumplido ya su papel; y actualizar el discurso de la totalidad de las salas permanentes dándole un cariz más contemporáneo. Por eso, el nuevo diseño se ha pensado en consonancia al que ya se planteaba museográficamente en las salas de Huerta y Marjal, y Secano y Montaña. Mientras el esqueleto discursivo construido por los ámbitos geoculturales (Ciudad, Huerta y Marjal y Secano y Montaña) se mantiene, la estructura discursiva hasta ahora disponible se ha cambiado totalmente.

De izda a dcha., Xavier Rius, Francesc Tamarit y Joan Seguí durante la presentación de la muestra. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de l’ETNO.

La idea base ha sido que en cada uno de los ámbitos se tratara un tema relacionado con las cuestiones de identidad cultural (la valenciana en este caso) en el mundo contemporáneo. Así, en la parte de las Ciudades se desarrollan cuestiones relacionadas con la tensión entre lo Global y lo Local (Glocal); en la sección dedicada a Huertas y Marjales se habla de los imaginarios relacionados con estos espacios (La Barraca, la Paella..) y que tan poderosamente define el “ser valenciano”. Finalmente, en el Secano y la Montaña, el discurso nos habla de las Invisibilidades en referencia a todo lo propio o habitual de nuestras tierras de interior y que no obstante permanece invisible a los ojos de muchos (valencianos o no).

La modificación ha permitido eliminar algunas barreras arquitectónicas de las antiguas salas. Así mismo, dentro de la museografía se ha considerado la idea de hacer unas salas que permiten la realización de actividades como presentaciones de libros, conferencias, actividades formativas, etc. Con la renovación de la permanente, L’ETNO pone en marcha una aplicación virtual (‘CULTURA ACCESIBLE’) que permitirá hacer una visita autónoma por familias -un juego de pistas- que se completará con las habituales visitas guiadas para escolares y público familiar.

La muestra incorpora 1.045 objetos, de los cuales 730 han sido restaurados por la Unidad de Fondo y Restauración del museo en los últimos dos años. La exposición se completa con donaciones de empresas privadas y se abrirá al público el martes 14 de julio.

Vista parcial de la exposición ‘No es fácil ser valenciana / No es fàcil ser valencià’. Fotografía de Raquel Abulaila por cortesía de l’ETNO.

Los pueblos indígenas, más allá de Hollywood

Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas
Museu Valencià d’Etnologia
C / Corona, 36. Valencia
Inauguración: jueves 28 de junio, a las 19.00h
Hasta el 2 de diciembre de 2018

‘Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas’ es una exposición que busca yuxtaponer, por un lado, las ideas estereotipadas sobre los pueblos indígenas norte-americanos creadas y propagadas por la industria cinematográfica de Hollywoood y, por otra, los conocimientos que estos pueblos nativos aún mantienen sobre ellos mismos. Esta confrontación permite plantear cuestiones relacionadas con aspectos como la identidad étnica, la diversidad, la representación cultural o la autodeterminación.

El arte y los objetos de diferentes tribus, con un especial énfasis en la de los Anishinaabe, de la región de los Grandes Lagos, son el vehículo que utiliza la muestra para narrar la historia de la diversidad cultural, de las creencias compartidas a lo largo de todo el continente, de las tradiciones vivas, de los cambios continuos, de la creatividad y de la resistencia nativa contemporánea.

Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 2 de diciembre, se inaugura el próximo 28 de junio con una conferencia a cargo de Shannon Martin, directora del Ziibiwing Center of Anishinaabe Culture and Lifeways de Michigan, donde se abordará el tema central de la muestra. Esta charla será la primera de muchas actividades culturales programadas alrededor de la exposición (conferencia, cine, visitas guiadas) que se realizarán a lo largo del otoño.

La exposición, comisariada por Joan Seguí, conservador del Museu Valencià d’Etnologia, y Tamara L. Bray, profesora de la Wayne State University (Detroit, Michigan), comienza con la obra del artista canadiense de la tribu de los Cree, Kent Monkman. Se trata de una pieza que desafía la imagen de los pueblos nativos que se plasma en la obra del conocido pintor del siglo XIX George Catlin.

Cartel de la exposición. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Cartel de la exposición. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

El cuerpo principal de la muestra se articula a través de cuatro ideas temáticas: Orígenes, Diversidad, Confrontaciones y Respuestas, jugando a oponer los puntos de vista nativos y occidentales. Para concluir, se examinan perspectivas Nativas-Americanas contemporáneas a través del prisma de la identidad, en un esfuerzo por mostrar la complejidad y la vitalidad actual de estas comunidades.

La exposición ha contado con el apoyo de un gran número de instituciones valencianas, francesas y norte-americanas, así como de asociaciones de nativos americanos, entre las que se encuentran Cranbrook Institute of Science. Gordon L. Grosscup Museum of Anthropology (Wayne State University); Saginaw Chippewa Indian Tribe of Michigan’s (Ziibiwing Center of Anishinabe Culture & Lifeways); Museum of Indian Arts & Culture; Monroe County Museum; Galerie Flak de Paris; Musée Départemental d’Art Contemporain de Rochechouart; el Museu de Ciències Naturals de València; el Museu Faller de València; el Museu de Prehistòria de València; el Museo Nacional de Antropología; y el Museo del Ejército.

Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Beyond Hollywood: Identidades Indígenas Norte-Americanas. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

El MuVIM, contra el pensamiento único

Presentación de los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia
Rafael Company y Francesc Tamarit
Diputación de Valencia

Xavier Rius, diputado de Cultura, presentó a los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia, Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente, como “personas de la casa”. Sus predecesores en el cargo, Francisco Molina y Joan Gregori, también lo eran. Al menos así fueron presentados en su momento. ¿La diferencia? Que ahora, según se desprendió de las palabras de Rius, los directores gozarían de total independencia, libres de las injerencias políticas habidas en muchos casos hasta la fecha. Rafael Company, al tomar la palabra, fue más lejos al señalar que el MuVIM impulsará el debate social, pudiendo incluso “resultar una entidad incómoda para los abanderados del pensamiento único”.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Company, que fue quien dirigió el MuVIM en su nacimiento hace ya 14 años, pretende volver a los orígenes de un museo caracterizado por la exposición de obra gráfica, carteles y fotografías precisamente enmarcadas en la Ilustración y la Modernidad de la que hace gala el nombre de la institución museística. De esta forma, Company, que fuera alumno aventajado de Román de la Calle, su sucesor en el cargo en aquellos tempranos días del MuVIM, parece igualmente querer recuperar lo que tantas veces promovió su mentor: que no hubiera exposición, sin reflexión.

Francesc Tamarit, director del Museu d'Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit, director del Museu d’Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit viene a reemplazar a Joan Gregori, quien a su vez reemplazó hace bien poco a Joan Seguí, al frente del Museu d’Etnologia. En este caso, navegará por aguas menos turbulentas que las del MuVIM, por cuanto Seguí ha gozado durante los ochos años que ha dirigido el museo de un reconocimiento al que se sumó el propio Tamarit. De hecho, desembarca con la idea de seguir interpretando la cultura popular valenciana, al tiempo que se profundiza en el estudio de sus valores vigentes. Puso un ejemplo: el planteamiento de una exposición acerca de si nuestros antepasados eran más ecologistas que los ciudadanos actuales.

Xavier Rius quiso dejar claro que la dirección de ambos museos estaba ahora en manos de “profesionales con experiencia” y, sin duda, “personas de la casa”. Y lo justificó diciendo: “No podemos buscar fuera lo que tenemos dentro”. Sobre todo después de responder a la pregunta de por qué no se han sacado ambas plazas a concurso público, alegando que la Diputación de Valencia no puede hacerlo porque “la tasa de reposición impuesta por el Gobierno central es cero”.

La presentación de Company y Tamarit vino acompañada de cierta declaración de intenciones acerca de la “transversalidad” entre los distintos organismos culturales de la Diputación, de “recuperar la valencianidad”, así como “redescubrir el riquísimo patrimonio artístico de la Diputación de Valencia”. También José Miguel Cortés, director del IVAM, apostó al tomar el cargo en sustitución de Consuelo Císcar por potenciar el valioso patrimonio artístico con el que cuenta el museo valenciano de arte moderno. La necesidad, por aquello de la crisis económica y, sin duda, de la propia convicción en lo que se tiene, transformándose en virtud.

De la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’, auténtica joya del MuVIM impulsada originariamente por quien ahora vuelve a tomar las riendas del museo, dijo Company que se abrirá “a la mayor brevedad posible”. Problemas derivados de la licitación pública destinada a renovar sus contenidos, han obligado a mantenerla cerrada más allá del tiempo previsto.

De izquierda a derecha, Rafael Company, Maria Josep Amigó, Xavier Rius y Francesc Tamarit.

De izquierda a derecha, Rafael Company (MuVIM), Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, diputado de Cultura, y Francesc Tamarit (Etnologia).

Salva Torres

15.000 valencianos a la conquista del Oeste

Barras y Estrellas. Los valencianos y los USA
Museu Valencià d’Etnologia
C / Corona, 36. Valencia
Hasta el 24 de mayo de 2015

“A principios del siglo XX un valenciano de la comarca de la Safor o de la Marina, vivía en un contexto socioeconómico desde el que la percepción de lo ‘norteamericano’ resultaba cuanto menos exótica”. Lo dice Joan Seguí, director del Museu Valencià d’Etnologia. Luis García Berlanga se hizo eco de ese mismo exotismo en su genial ‘Bienvenido Mr. Marshall’. Eran tiempos de penuria en España, que miraba hacia América como la “tierra de oportunidad” tantas veces mostrada en las películas del Oeste. Y hacia allí se fueron, hace un siglo, los 15.000 valencianos de los que se hace eco la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los Estados Unidos’.

Algunos de los objetos incluidos en la exposición 'Barras y estrellas. Los valencianos y los USA'. Museu Valencià d'Etnologia.

Algunos de los objetos incluidos en la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los USA’. Museu Valencià d’Etnologia.

El “99’9%” de los que emigraron regresó tiempo después, porque como apuntó Robert Martínez, comisario de la muestra junto a Sunció García, el viaje tenía como objetivo lo que Woody Allen sintetizó en una de sus obras: “Coge el dinero y corre”. La tierra de oportunidad americana consistía en eso, algo que también recoge Dos Passos en su emblemático ‘Manhattan Transfer’: “Quiero llegar a algo en este mundo. Europa está podrida, apesta. En América uno puede abrirse camino”.

Una de las imágenes pertenecientes a la exposición 'Barras y estrellas. Los valencianos y los USA'. Museu Valencià d'Etnologia.

Una de las imágenes pertenecientes a la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los USA’. Museu Valencià d’Etnologia.

Y para abrirse camino, esos 15.000 valencianos no dudaron en cruzar el Atlántico y, a través de Ellis Island, entrar en los Estados Unidos en busca del sueño que destilaba tan exótico territorio. Comparado con otras migraciones, la valenciana fue como “una milésima parte de una gota de agua”, si, como apuntan los comisarios siguiendo al historiador James D. Fernández, las demás oleadas representan “una gota en un océano”.

Barras y estrellas. Los valencianos y los USA. Museu Valencià d'Etnologia.

Barras y estrellas. Los valencianos y los USA. Museu Valencià d’Etnologia.

El Museu Valencià d’Etnologia recoge la huella de su paso minúsculo por aquel inmenso país, mediante fotografías, cartas y diversos objetos personales, entre los que se encuentran visados, monedas, el baúl de Concha Piquer o multitud de gorras (“allá donde dejo mi sombrero, allá es mi casa”, como dice un proverbio anglosajón señalado por los comisarios). El montaje de la exposición tiene un marcado carácter escenográfico, lo que permite entroncar ese viaje de ida hacia el exotismo de los Estados Unidos, con el posterior retorno y la influencia de aquella cultura en la sociedad valenciana.

Instalación perteneciente a la exposición 'Barras y estrellas. Los valencianos y los USA'. Museu Valencià d'Etnologia.

Instalación perteneciente a la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los USA’. Museu Valencià d’Etnologia.

La segunda parte de la exposición ‘Barras y estrellas’ supone una reflexión acerca de esa “apabullante influencia cultural” (Seguí) de los Estados Unidos en nuestra sociedad más próxima. “Un reflejo poliédrico en el cual encontramos desde la emulación hasta la crítica, pero nunca la indiferencia”, destacan Robert Martínez y Sunció García. De la emulación se encargan los numerosos objetos que, a modo de iconos, representan aquella cultura del rock, el cómic, el cine y la televisión. Hay chapas de Coca-Cola y Pepsi, referencias a Elvis Presley, carteles con frases alusivas al universo mediático (“siempre nos quedará París”), la famosa sopa Campbell y hasta una Harley Davidson.

Pieza de José Sanchis en la exposición 'Barras y estrellas. Los valencianos y los USA'. Museu Valencià d'Etnologia.

Pieza de José Sanchis en la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los USA’. Museu Valencià d’Etnologia.

Y como reverso, la crítica acerada contra esa cultura tan omnipresente como avasalladora. Hay piezas de Equipo Crónica, de Josep Renau o de Rafael Calduch, dando paso a una instalación con disfraces tipo Superman y otra con hueveras, un sillón y diversas series de televisión, desde Mad Men a Equipo A. De manera que el viaje de aquellos 15.000 valencianos se torna agridulce. Aquella cultura exótica, de la que muchos regresaron con los bolsillos vacíos y una vieja maleta, dejando paso al seductor encanto de unas imágenes con el The End interminable sobre una pantalla.

Obras de Josep Renau en la exposición 'Barras y estrellas. Los valencianos y los Estados Unidos', en el Museu Valencià d'Etnologia.

Obras de Josep Renau en la exposición ‘Barras y estrellas. Los valencianos y los Estados Unidos’, en el Museu Valencià d’Etnologia.

Salva Torres

Las ‘Almas’ del ‘Himalaya’ en la Beneficència

‘Himalaya’, de la colección MEN, y ‘Almas’, de Óscar Catalán
Museo de la Beneficència
C / Coronas, 36. Valencia
Hasta el 9 de noviembre

Las exposiciones ‘Himalaya. Visiones de la alteridad en las colecciones del MEN’ y ‘Almas. Fotografías de Óscar Catalán’, organizadas por el Museu Valencià d’Etnologia, se enmarcan en la línea de producciones expositivas con museos internacionales que aborda la alteridad y la diversidad cultural. “Para los europeos el Himalaya es un lugar de referencia mítica, de profunda espiritualidad y por ello la Diputación de Valencia exhibe ambas muestras que pretenden profundizar en su significado”, explicó la diputada de Cultura, María Jesús Puchalt.

Las fotografías de ‘Almas’, realizadas por Óscar Catalán, ponen imagen a los objetos y conceptos expuestos en ‘Himalaya’, procedentes de la mayor colección del Reino de Bután del mundo donada por su propio rey -Jigme Dorji Wangchuck- al Museé d’Etnographie de Neuchâtel (MEN) a finales de la década de los 60 del siglo XX.

Piezas de la exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Piezas de la exposición ‘Himalaya’ en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Joan Seguí, director del Museu Valencià d’Etnologia, señaló que la exposición sobre Himalaya muestra también 25 budas conservados en el MEN procedentes de una colección privada. Es la primera vez que estas colecciones suizas se exhiben en España. Y agregó: “La exposición revela una aproximación al sujeto marca MEN, esto es, utilizando la museografía crítica, denominada también de la ruptura, de una intensidad inusual que ofrece una perspectiva caleidoscópica sobre la zona que permitirán al visitante descubrir diversos Himalayas”.

El director del MEN, Marc-Olivier Gonseth, elogió la adaptación expositiva realizada por el museo de la Diputación “por su sentido riguroso, lúdico, crítico y muy logrado estéticamente”. En este sentido, cabe señalar la pintura a gran escala realizada expresamente para la ocasión por Adrià Pina sobre las paredes del primer espacio de la exposición para recrear las míticas montañas.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición 'Almas' en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición ‘Almas’ en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

A partir de los objetos procedentes del museo suizo, que  datan de los siglos XII al XXI, el Museu Valencià d’Etnologia ha planteado una museografía en la que el objeto “exótico” forma sólo una parte de las visiones sobre el Himalaya, visiones que se completan con la presencia de otros objetos (material de montaña, objetos de inspiración budista, libros y alimentos) que nutren el caleidoscopio de significados sugerido por Seguí.

El Museu Valencià d’Etnologia ha completado la exposición del MEN con una muestra fotográfica en la que los objetos toman vida. “No es lo mismo ver el cuenco en la vitrina que comprobar cómo un monje lo toma entre sus manos”, ha comentado Óscar Catalán, el autor de las fotografías quien también habló sobre la dificultad, técnica y física, que acompaña a este tipo de trabajos.

Catalán realizó varios viajes a diversas zonas del Himalaya durante 2011, 2012 y parte de 2013 para tomar las fotografías que componen la exposición. “Hicimos estancias en alta montaña de más de 40 días enfrentándonos a dificultades geográficas -tuvimos que ser rescatados tras quedar atrapados en un collado a gran altura-, físicas -enfermamos de mal de altura al quedar atrapados a 5.600 metros de altitud- y también políticas, cuando nuestra estancia en una zona coincidió con el levantamiento de un estado de sitio por un problema religioso”, explicó.

‘Almas’ ya ha sido expuesta en el Palacio de Villahermosa de Huesca y en la Casa del Tíbet de Barcelona, cuyo líder espiritual se ha comprometido a entregar un catálogo de la exposición al Dalai Lama, según aseguró Óscar Catalán.

Exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fotografías de la exposición ‘Almas’, de Óscar Catalán, en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Ese oscuro ‘Objeto de deseo’ etnológico

Objeto de deseo. 50 piezas del Museu de la Pilota de Genovés

Museu Valencià d’Etnologia

C / Corona, 36. Valencia

Hasta el 15 de septiembre 

Pieza dedicada de Gomaespuma. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Pieza dedicada de Gomaespuma. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

En tiempos en los que toca apretarse el cinturón y racionalizar el gasto, ya sea público o privado, sorprenden ciertas elecciones a la hora de invertir tan escaso dinero. Objeto de deseo, la exposición recién inaugurada en el Museu Valencià d’Etnologia de la Diputación de Valencia, es un claro ejemplo. ¿Con tanta austeridad del gasto público no había exposiciones más relevantes que merecieran tal inversión? Incluso saliendo gratis, ¿no pueden ocupar ese espacio muestras de mayor rigor? Aceptando la importancia que desde el punto de vista antropológico, social e incluso psíquico tienen los objetos en tanto conformadores de cultura, mezclar la corbata de Julio Iglesias con un fragmento del muro de Berlín resulta, cuando menos, sintomático del grado de confusión actual. La frivolidad y el pensamiento, juntos y revueltos.

Foto dedicada de Gemma Mengual. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Foto dedicada de Gemma Mengual. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Hecha esta aclaración, vayamos a ese Objeto de deseo que hasta el 15 de septiembre se expone en el Museu Valencià d’Etnologia. Se trata de alrededor de 50 piezas del Museu de la Pilota de Genovés, cedidas y dedicadas por personajes y celebridades del mundo de la cultura, el deporte y la política. Objetos que son expuestos en paneles y vitrinas al modo de hallazgos fósiles que algún día servirán para entender nuestro mundo actual. Desde una pelota de tenis firmada por Rafa Nadal a una carta de la NASA o de Naciones Unidas, pasando por una batuta dedicada del maestro Enrique García Asensio, un ladrillo de la prisión de Carabanchel, una visera de Severiano Ballesteros, una serigrafía de Norman Foster o una maquinilla de afeitar, cuando no un dedal souvenir de Valencia.

Balón firmado por los jugadores del Barça. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Balón firmado por los jugadores del Barça. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Un bazar de objetos que Joan Seguí, director del museo etnológico, entronca con el bifaç hallado en Atapuerca. De manera que así, por los siglos de los siglos, tanto vale un hacha de piedra fósil que la gorra de Dani Pedrosa, en un ejercicio de síntesis antropológica que bien merece la correspondiente investigación sociológica. Objeto de deseo puede ser cualquier cosa que levante emocionadas expectativas de poseerlo. Una guitarra de los Beatles se ha vendido, de hecho, por 300.000 euros. Pero tomar en igual consideración la pasión coleccionista que la esforzada tarea investigadora, da que pensar.

Objeto de deseo es una exposición que, bien planteada, hubiera servido precisamente para discernir entre el glamour y la ciencia; entre las piezas más frívolas y las huellas de un pasado necrófilo. En el museo etnológico, juntas y revueltas, en alegre comandita, se dan cita libros firmados por Rosa Regàs, Antonio Gala o Isabel-Clara Simó, un IPhone 3GS, un plato dedicado de Ferràn Adrià, una camiseta de David Villa, dos monos de Jorge Martínez Aspar, una cinta de Roger Federer, un CD firmado por Sole Giménez, una fotografía dedicada de Gemma Mengual o una estatuilla de Felipe González. En las paredes, algunas frases alusivas a la “notoriedad” social que otorgan ciertos objetos y a la propia fama, según la define wikipedia. Objetos todos ellos de deseo, algunos ciertamente oscuros, si de lo que se trataba era de arrojar una luz antropológica que brilla por su ausencia.

Estatuilla obra de Felipe González. Objeto de deseo. Museu d'Etnologia

Estatuilla obra de Felipe González. Objeto de deseo. Museu d’Etnologia

Salva Torres