La escritura asémica de Zirotti en la Fundación Frax

‘Pre-Texto’, de Claudio Zirotti
Comisaria: Natividad Navalón
Sala Pedro Delso
Fundación Frax
Paseo de las estrellas 3, L’Alfàs del Pi (Alicante)
Del 6 de octubre de 2017 al 7 de enero de 2018

La escritura es el asidero en el que tomar aliento en la travesía de la vida. Es el aliviadero que nos permite representar, dibujar, expresar ideas o pensamientos, sentimientos, rabia o dolor, el acontecer, a veces sin sentido, expresado por medio de palabras, números, notas musicales o trazos; grafías que recogen lo impreciso del ser humano. Ese pensamiento abstracto es el que nos consiente cambiar a voluntad de una situación a otra, el que nos consiente descomponer el todo en partes, el que nos permite analizar de forma simultanea distintos aspectos de una misma realidad.

Las obras que componen la exposición ‘Pre-Texto’ nos presentan la escritura como aparejo que transforma el lienzo, convirtiéndolo en el teatro donde el texto cobra vida, donde el texto entra en acción. Texto que ya no toma por modelo a la frase, pero sigue siendo el brote de sentimientos que supone los goces del lenguaje, texto que conforma las páginas de historia para cancelar, de las que, como nos señala Claudio Zirotti, sólo quedan mapas para contar, mapas para trazar un pensamiento abstracto que le permita planear y asumir simulacros, y pensar, y sentir, y actuar.

Las obras que presenta el artista para esta exposición se construyen en el paraíso de los signos, conformando un texto utópico sin lugar donde varar; donde todos los significantes están ahí, desafiantes, pero ninguno alcanza su fin porque todos son parte de un narración. Formas alfabéticas en continuo movimiento, que se encuentran y se funden, que se enfadan y separan, creando un espacio vivo, a veces saturado, otras veces sereno y calmo. En cada uno de los textos que el autor nos despliega en sus obras convierte la caligrafía en movimiento. En ella, la frescura del trazo, el equilibrio de la línea o la transparencia de la tinta, son partes de la coreografía que se desarrolla en la escena del lienzo. Ese texto se convierte en nuestra tabla de náufrago, en el lugar de la memoria.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición 'Pre-Textos'. Fotografía: Eduardo Peris.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición ‘Pre-Textos’. Fotografía: Eduardo Peris.

Cuando Zirotti proyecta esta obra la plantea y la razona desde un punto de vista semiótico. Desde una perspectiva semiológica, la narración se puede realizar con cualquier clase de signos, por ello, siempre trabaja con la visión real del elemento, del signo, glifos o personajes, como el autor los llama, que se podrían esculpir uno a uno. Y es en este contexto plástico en el que Claudio recompone la narración a través de recursos plásticos como el color, las formas, el tachado o lo huidizo, lo escondido, lo oculto o lo encubierto, disimulado, tal vez. Una manera de dibujar el discurso sin volverlo insensato.

La deconstrucción de la palabra en su obra, viene determinada por el metro, por la asonancia, por el ritmo prosódico de trazos caligráficos que nos dibujan las pinceladas como notas musicales en un pentagrama: blancas, negras, piano, crescendo, silencio. Es en esa danza en la que el espectador logra aprehender los signos y el espejismo del lenguaje que representan. Una escritura asémica que a modo de mantra lo mece en la cuna del recuerdo. Como nos evoca Rimbaud, no existe poesía sino cuando existe meditación del lenguaje, lo cual supone la ruptura de los cuadros fijos del lenguaje, de las reglas de la gramática y de las leyes del discurso. Y es en esa libertad del discurso en la que se mueve este artista italiano.

Lo que nos atrapa precisamente de los cuadros de Zirotti no son directamente las referencias, ni su estructura, sino más bien la percepción que nos ofrece el propio texto allí representado: colores, formas, personajes que aparecen y desaparecen, historias más allá de la narración. La visión de la coreografía y puesta en escena nos permite recorrer, saltar, descubrir, abstraernos y volver a sumergirnos en un profundo desgarramiento que imprime el propio lienzo y no la simple temporalidad de su lectura.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición 'Pre-Textos'. Fotografía: Eduardo Peris.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición ‘Pre-Textos’. Fotografía: Eduardo Peris.

En el espacio expositivo de la Fundación Frax, el artista nos presenta sus dos últimas series, ‘Alegoría de los signos’ (2015-2016) y ‘Pre-texto’ (2016-2017), que, en su devenir, nos muestran la metodología empleada por el artista en la génesis de las obras y en la libertad de creación que le permite la producción de las mismas. La obra de Zirotti, que nace con el Art Brut en sus comienzos en Italia, vuelve a retomar a través de estos dos trabajos el territorio de la escritura asémica. Si revisamos el arte contemporáneo, grandes personajes en el mundo artístico como Jean Dubuffet, Paul Klee, Twombly, Joan Miró o Zhang Xu se han adentrado en algún momento de su recorrido artístico en este interminable recurso y fascinante contexto. En este artista italiano, la práctica de la escritura asémica se afinca cada vez más en su obra y cobra así un protagonismo que tinta sus últimas series.

La serie ‘Alegoría de los signos’ empieza presentándonos cada una de las iconografías, cada uno de los signos que constituyen el alfabeto utilizado a lo largo de este trabajo. Signos que son abocetados, identificados, protagonistas, formas dotadas de personalidad y movimiento para después, en una danza con el resto de personajes, ir configurando cada uno de los textos que componen y organizan el discurso de los cuadros. La estructura del texto se transforma en iconografía, la iconografía en movimiento y el movimiento se expande por toda la tela. Signos que cobran vida y se transforman en personajes antropomorfos que interactúan entre sí. Iconografías que juegan en el espacio del lienzo libremente, sin un orden aparentemente lógico, tal vez, la incomodidad de la aglomeración las resitúe, provoque la necesidad de cambiar trazos, espesores o armonías, para llegar a una estética del equilibrio a través de la danza, de la musicalidad, de la expresión sin preconceptos en el instante de la creación. En el transcurrir del tiempo, el acto de escribir se convierte en una melodía cinética. A cada nota un trazo, repetición, tonos y colores, ritmos y sonidos. El lienzo es el escenario de cada una de las composiciones que plasma en sus cuadros, de cada uno de los textos que nos narra, para llegar a una comunicación que va más allá de la palabra.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición 'Pre-Textos'. Fotografía: Eduardo Peris.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición ‘Pre-Textos’. Fotografía: Eduardo Peris.

En la segunda serie titulada ‘Pre-texto’, que da nombre a la exposición, los signos se rebelan, sus personajes se reducen, juegan, son como duendes que aparecen y desaparecen y la caligrafía toma protagonismo dentro de un mundo donde prevalece la forma, el color, estructura, procesos gráficos y proporción. Inmerso en esa imagen abstracta, Claudio Zirotti incorpora una caligrafía donde la expresión adquiere más importancia que la legibilidad de las letras. En un intento de hacer fluctuar al espectador entre el leer y el mirar se apropia de una escritura no convencional, sin semántica, los manuscritos que nos deja leer no corresponden con alfabeto ninguno ni forma predeterminada, nos introducen en la escritura asémica. El espectador llega al entendimiento con la obra, no por la narración del texto sino por la forma caligráfica del mismo. En la escritura anémica no hay interpretaciones erradas, pues siempre está sujeta al ciclo comunicativo que se completa entre el artista-escritor y el lector-espectador. Como el mismo artista señala, la escritura que usamos para comunicarnos es estática, pero la escritura asémica siempre tiene un mínimo de movimiento, es creada desde el sentimiento, es arrojada por movimientos palpitantes descritos en la acción. El espectador desconoce el alfabeto; la lectura, muda, no tiene ningún significado, el artista solamente nos dibuja el relato del recuerdo, más allá de las palabras.

Poetas visuales como Tim Gaze y Jim Leftwitch, partituras de Jonh Cage u obras de Cy Twombly nos acercan también a una caligrafía propia, individual, sin significado pero sin error, sin contexto semántico específico, una escritura abstracta e inmaterial, no sonora e ilegible, una escritura que no se puede leer, sino observar.

Claudio Zirotti expresa sensaciones que si bien pueden ser armónicas y representativas nos apuntan hacia un discurso íntimo y particular mediante el cual transmite emociones, acciones y recuerdos, dudas y temores. Los cuadros plantean una escritura pensativa inmaterial que busca preservar su aliento primario de pensatividad, plantear la textura de las meditaciones entre azarosas y automáticas, donde cobra protagonismo el trazo en el borde del discurso, en un intento de dotar aura a la escritura. Textos que no se pueden leer, pero con una caligrafía perfecta. Textos que no se pueden recitar, pero se sienten en la impresión de la línea. Procesos que nos remiten a la frase del poeta Osvaldo Lamborghini “no leía, pero sus subrayados eran perfectos”, en el caso del artista italiano, textos llenos de pasión, imposibles de leer, pero con una caligrafía impecable.

La escritura asémica que nos presenta en sus cuadros va apoderándose del lienzo, comparte espacio con colores y formas, con grafismos y signos, con trazos y fuertes pinceladas que a veces quieren apartarla. La escritura asémica, sigue sigilosamente recuperando su lugar porque está acostumbrada a liberarse de los límites impuestos, aun así guarda una relación formal con los recursos plásticos que le acompañan.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición 'Pre-Textos'. Fotografía: Eduardo Peris.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición ‘Pre-Textos’. Fotografía: Eduardo Peris.

Es precisamente su aparición la que seduce al espectador porque está abierta a múltiples interpretaciones. La forma de la caligrafía y la estructura del texto sugieren un significado, más allá de las palabras, más allá de los objetos, más allá de los signos, connotaciones al dictado de la percepción y de la intuición de quien la hace y quien la ve. Esta intuición y esta percepción describen un mundo, un mundo que como apunta Eco adquiere una rica complejidad de significados a través de la sucesión de los signos, una obra abierta a la interpretación del espectador. Este sentido de la semiótica es el que Claudio Zirotti va desarrollando a través de estas dos series.

El espacio, a veces el color, a veces la incisión en una textura, tejen el intervalo entre los signos, dibujan los ritmos de la gramática que compone los cuadros. Tiempos, simetrías y tenores nos construyen la serie espacial en la que los términos se relacionan entre sí. En este caso, las frases, aunque ilógicas, continúan siendo frases. El diálogo entre los recursos utilizados por el artista es el pilar donde descansa la significación. Podría decirse que el método de trabajo utilizado por Zirotti coincide con el concepto intuitivo, en semiología, de caos. Cada uno de los textos, cada uno de los signos no se pueden decir, se ven pero son indecibles, como cuando un hombre recuerda lo que estuvo pensando en un momento anterior, o cuando continua pensando en algo.

Cuando relaciona cualquier elemento, cualquier signo uno detrás de otro, está creando una escritura, porque al dar un valor a cada signo, o un nombre a cada signo comienza a establecerse un diálogo. La abstracción del diálogo, de la palabra, la abstracción del lenguaje, la abstracción de la idea. El signo potencia en su obra una estructura abstracta. Una estructura formada por varios signos que representa el propio acto de comunicación. Si cuando leemos una palabra, cada una de las letras van configurándonos la imagen al que alude el significado. Cuando percibimos el texto creado por Claudio, cada una de las letras, cada uno de los signos, se transforman en personajes protagonistas de la escena, figuras en una narración, en el escenario de la acción. Su obra no ofrece mensajes unívocos, en este sentido hace referencia a la evasión del didactismo que nos relata Kafka y acepta múltiples interpretaciones. Se mantienen las leyes naturales pero el conflicto surge de la relación ente el mundo normal y los elementos descolocados. Alude más de lo que muestra.

A veces los lienzos son el PRE-TEXTO para presentar momentos vividos, momentos guardados en el lugar de la memoria hasta que el impulso de la escritura los hace aflorar. Una colección de recuerdos compartidos, una fusión de vivencias por la estética, un camino acompañado que no deja de enseñar, una mujer querida que marca el movimiento, una vida deseado que dibuja el equilibrio. El tiempo y la frescura siempre de la mano, en perfecta armonía son uno en el devenir de los tiempos. Es el momento para reencontrase con el placer de la madurez que concreta con simplicidad las ideas, que valora la esencia del ser, que entra en el intimismo. Como nos sugiere Jakobson, es el momento de dejar las palabras en libertad.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición 'Pre-Textos'. Fotografía: Eduardo Peris.

El artista Claudio Zirotti durante un instante del montaje de la exposición ‘Pre-Textos’. Fotografía: Eduardo Peris.

Natividad Navalón

 

Donostiartean celebra su tercera edición

III Feria Internacional de Arte Contemporáneo DONOSTIARTEAN
Palacio de Congresos Kursaal
Avenida de Zurriola 1, Donostia, Guipuzkoa
Del 12 al 15 de mayo de 2016

Coincidiendo con la Capitalidad Europea San Sebastián 2016, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo DonostiArtean celebra su tercera edición, que tendrá lugar, del 12 al 15 de mayo de 2016, en el Palacio de Congresos Kursaal de San Sebastián, centro de actividad cultural de la ciudad.

DONOSTIARTEAN. MAKMA

La III edición de la feria se celebra en un año decisivo para la ciudad de San Sebastián, en tanto que  Capital Cultural Europea 2016, lo que va a suponer, entre otras cuestiones, un incremento de 1.500.000 de visitantes, en una ciudad que ya atesora una habitual y relevante presencia de turismo. Por este motivo, se incorporan al proyecto novedades significativas:

NUEVAS PROPUESTAS 2016

• Programa de actividades paralelas a la feria.

• Convocatoria del Primer Certamen para Carteles ‘Feria Donostiartean’ de Pintura y Dibujo, del que ha salido el cartel publicitario de la feria. Se han seleccionado 34 obras de entre las presentadas, que han sido expuestas en un circuito de comercios de San Sebastián. En esta iniciativa colaboran Papelería Tamayo, Espacio Punto Creativo Iñigo Arístegui y San Sebastián Shops.

• Apoyo al proyecto por parte del Ayuntamiento de San Sebastián, implicado e interesado en la feria como actividad complementaria al programa de la Capitalidad Cultural 2016.

• La III edición de DonostiArtean cuenta, además, con el apoyo de San Sebastián Turismo, San Sebastián Capital Cultural 2016, Kutxa Fundazioa, San Sebastián Shops, Papelería Tamayo e Iñigo Arístegui Punto Creativo.

Pieza perteneciente a la instalación 'Vertebrados', de la valenciana Nanda Botella, presente en Donostiartean. Fotografía cortesía de los organizadores.

Pieza perteneciente a la instalación ‘Vertebrados’, de la valenciana Nanda Botella, presente en Donostiartean. Fotografía cortesía de los organizadores.

Uno de los elementos destacados de la presente edición es la participación de galerías de muy diversa procedencia geográfica, acudiendo de varias comunidades españolas y abriendo el abanico de concurrentes a galerías internacionales. Se contará, por tanto, con la participación de treinta y un expositores, de los que diez son extranjeros.

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo DonostiArtean apuesta por erigirse en una feria  multidisciplinar, dando cabida a propuestas de pintura, fotografía, escultura, dibujo o grabado, acogiendo la rúbirca de artistas de vanguardia y las firmas más consagradas, como Miquel Barceló, Joan Miró, Rafael Canogar, Antonio Saura, Antoni Tàpies, amén de artistas vascos como Eduardo Chillida o Jorge Oteiza, En total, más de 300 artistas con propuestas atractivas y cercanas para el visitante, en un escaparate perfecto para su difusión y adquisición.

Imagen de la obra 'Máscara', de Rafael Canogar, presente en el stand de la galería madrileña Aleseide. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de la obra ‘Máscara’, de Rafael Canogar, presente en el stand de la galería madrileña Aleseide. Fotografía cortesía de los organizadores.

DonostiArtean es un proyecto promovido por Scarpellini Proyectos S.L., empresa dedicada a la gestión cultural, que colabora con galerías de arte, fundaciones y organismos oficiales, con una trayectoria consolidada en la organización de ferias internacionales de arte contemporáneo.

Donostiartean nace con la intención de convertirse en una feria de referencia en el circuito del arte internacional, consolidándose de año en año con propuestas que acerquen el arte a la ciudad.

 

Harddiskmuseum, el museo de arte intangible

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Los artistas visuales tienen un lugar destacado en esta sociedad, existen lugares y espacios donde pueden expresarse, decir lo que creen, lo que piensan: el mundo los mira, pero, ¿qué tipo de arte refleja nuestro tiempo?

Vivimos en una realidad en la que existe un sinfín tanto de intereses como de oportunidades; y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan. Como nos recuerda Nietzsche en su obra, necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad.

Los museos son una fuente inagotable de información donde podemos acceder a la contemplación y al disfrute de obras de arte únicas, genuinas, producto del pensamiento y la actividad de los artistas. En los espacios museísticos podemos contemplar el presente y el pasado de la historia humana a través del arte. Tenemos museos clasificados por temáticas, estilos, períodos de tiempo, etc.; de este modo podemos contemplar la línea de tiempo humana a través del arte.

Pero ¿dónde se expone el arte intangible? El Harddiskmuseum está especialmente creado para albergar obras de arte intangibles, un museo creado por un artista, donde el arte digital y lo efímero -efímero como puede serlo el concepto de un bit, que no tiene color, ni tamaño ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz- se expresan en toda su amplitud. Obras creadas por medio de un código, de tipo binario, a base de ceros y unos, donde bits y pixeles se combinan para crear nuevos conceptos artísticos ampliando las fronteras del arte. Esto es lo que se respira, por ejemplo, en las obras de Solimán López, que no por proceder -entre otras cosas- de un lenguaje en código binario, sus obras tengan frialdad ni sentido de lo humano, todo lo contrario.

Código binario.

Cereos y unos son parte del código binario. Imagen capturada de Internet.

En palabras de Solimán López http://solimanlopez.com/ -artista y director de ESAT LAB- el laboratorio de la Escuela Superior de Arte y Tecnología www.esat.es: “El harddiskmuseum no divaga en un desierto de propuestas alternativas, sino que se suma al arte urbano, efímero, net-art y otros soportes para dialogar sobre este organigrama del arte y la sociedad. Abrir una línea confusa entre la figura del artista, la del museo, la de los presupuestos de cultura, la de la sociedad del conocimiento, la de la memoria, el starsystem del arte y, por qué  no, entretejer nuevos modelos expositivos, participativos, creativos y productores de ideas y reflexión”.

En el Harddiskmuseum (HDDM) nos encontramos con obras de arte digitales, recientes -si contamos el poco tiempo que los artistas disponen de esta tecnología, más asequible que en sus comienzos-, obras creadas por medio de computadoras. Sabemos cómo finalmente internet ha cambiado el funcionamiento del mundo, pero antes de ello las imágenes realizadas con ordenadores también han influido en el mundo, en este caso, en el mundo del arte.

Las posibilidades que nos presenta la tecnología informática son infinitas, hoy día crear por medio de la combinación de software y hardware nos permite desarrollar un nuevo lenguaje visual donde los artistas se expresan. Lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas. En comparación con otros medios de expresión artística, el ordenador se ha convertido en un instrumento que ha transformado nuestra sociedad y cultura como no lo ha hecho ningún otro en las últimas décadas.

El Harddiskmuseum pretende además reflexionar al respecto de la idea de convertir un museo en sí mismo en obra de arte, en instalación interactiva y obra colectiva, donde cada individuo y actor del mencionado organigrama del arte, desarrolla su mismo trabajo en torno a una propuesta artística, porque el disco duro no entiende de contenidos, sólo abre su memoria para que sea impregnada de buenas o malas ideas. Según nos dice el creador del museo.

Harddiskmuseum.

Vista frontal del Harddiskmuseum.

La observación de las obras en el HDDM se realiza de forma presencial, física. Así como algunas obras de arte creadas por la humanidad viajan en satélites para exponer al universo la creatividad del ser humano, en el caso del museo de arte intangible, las obras se exponen en pantallas; el soporte natural de los artistas que crean por medio de ordenadores: los futuros Miró, Velázquez, Dalí o Goya.

Por medio de unas carpetas que el espectador deberá tocar se visualizará la obra; imagen que será proyectada en una pantalla, como si hubiera sido pintada en un lienzo. En este aspecto el museo es convencional: hay que ir hasta él para ver las obras que allí se alojen, pero la experiencia sensorial, la contemplación de la obra y la emoción que nos depare, será distinta, inédita, actual, moderna o futurista -moderna tanto como lo es la tecnología de que disponemos-. Aunque su contenido es digital, la estructura del museo -el disco duro- es analógica, está creado con átomos. Su arquitectura y sus partes están compuestas de acero, plástico, etc.

Según Gilles Lipovetsky, “en la era hipermoderna, ser artista no es sólo crear obras con la esperanza de que se reconozcan en el futuro, sino también comunicar una imagen, figurar en el “Kunst Kompass”, estar cada vez más presente y ser cada vez más hipervisible en el mercado mundial del arte”.

Manifiesto intangible.

Portada del Manifiesto Intangible de Solimán López.

Vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, sólo compuesto de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos. Lo digital ha convertido la imagen en un texto no convencional que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global. Sepamos cómo movernos en este mundo en el que los bits son los protagonistas.

Según la web del HDDM http://harddiskmuseum.com/ el equipo del museo está formado por artistas, diseñadores, pedagogos, críticos, comisarios y profesionales del mundo del arte, la cultura y la educación que ponen a disposición del mundo una nueva herramienta de apoyo y difusión.

La repercusión que ha tenido en prensa escrita, redes sociales, revistas digitales y medios de comunicación ha sido muy completa y amplia; El Mundo, Europa Press, Makma, Revista Gràffica, Arteinformado, Informativos Telecinco, Madrid Press, Yahoo, Bonart, Radio Onda Cero, etc. han sido algunos de los medios -entre más de 30- que se han hecho eco de la noticia difundida a mediados del mes de junio por la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) http://www.plataformadeartecontemporaneo.com

Muchas de las obras del HDDM nos invitarán a la reflexión y al pensamiento. El museo se presentó en sociedad en el mes de Septiembre del 2015 en la Galería Punto, Valencia. El nombre de la exposición sugiere la cualidad de su contenido: líquido.

Alejandro Macharowski

 

Los títeres ocultos de Joan Miró

Mori el Merma. Joan Miró Joan Baixas
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 13 de septiembre de 2015

No fue una rueda de prensa, sino una novela de aventuras. Porque la historia de los decorados, máscaras y grandes títeres creados por Joan Miró para el espectáculo teatral Mori el Merma, de la compañía Teatre de la Claca, lo requería. Más de 30 años llevaban encerrados en baúles de mimbre. Acumulando polvo y olvido. Hasta que la insistencia de algunos, entre ellos el artista alicantino Eusebio Sempere, Joan Baixas, que fue quien dirigió el espectáculo junto a Teresa Calafell, y Rosa Castells, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), lograron casi lo imposible: que aquel valioso material vea ahora la luz tras múltiples vicisitudes.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

El Centro del Carmen, tras su estancia en el MACA, expone los muñecos diseñados por Miró, felizmente restaurados por el IVACOR de la Generalitat, junto a litografías, documentos, apuntes, fotografías de Francesc Català-Roca y un video relacionados con el proceso creativo. Joan Miró, que desde hacía tiempo mantenía su obsesión por el Ubú rey de Alfred Jarry, volcó todo su talento en la construcción de unos personajes en tela y goma espuma que fueran la encarnación de la España negra que la Transición negociaba por dejar atrás.

Mori el Merma, estrenada en el Liceo de Barcelona en 1978, no fue, según recordó Baixas, teatro político, “sino un vómito”. Un vómito de celebración, y en esto corrigió las palabras de Rosa Castells, “no por la muerte del dictador Franco, sino por la muerte del régimen franquista”. Porque el franquismo “era una araña que se metió por todos los sitios, creando una atmósfera irrespirable”. El espectáculo de la Claca venía a oxigenar todo eso y lo hizo a lo grande, con Joan Miró a la cabeza.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

“Fue nuestro comodín, porque en plena Transición nadie se hubiera atrevido a prohibir una obra firmada por un artista tan reconocido”, explicó Baixas, quien recordó lo “delicado y divertido” que resultó su estreno. “La fila 0, destinada a las autoridades, la ocuparon anarquistas y travestis, mientras que a Tarradellas y demás políticos los ubicamos en el palco”. Y Tarradellas quejarse se quejó poco, porque “se durmió durante la representación”.

Mori el Merma, insistió Baixas, fue un espectáculo para que la gente se divirtiera: “Ese era el mensaje”. Felipe Garín, director del Centro del Carmen, señaló que más que una crítica a la dictadura, “es una crítica al abuso de poder”. De hecho, destacó el mérito de una obra que “convierte la crítica política en obra de arte”. Joan Miró prefirió, llegado el momento de elegir entre marxismo y surrealismo, combatir la falta de libertades con poesía, que es la que “vomita” en el diseño tanto del fondo teatral como de sus grotescos personajes: el Merma, la Dona y sus ministros de la Guerra y Finanzas.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

“Los títeres siguen la tradición de gigantes y cabezudos y fueron creados siguiendo la verticalidad de la pintura, más que la horizontalidad teatral, de manera que había un peligro real a la hora de manejarlos dada su altura, por lo que utilizamos artistas de circo, saltimbanquis y gimnastas”. Baixas, a medida que avanzaba en la novela de aventuras que ha supuesto el rescate de tamaño material, se congratuló del resultado expositivo. “Es una rara avis en este país donde la cultura está embarrada”, dijo refiriéndose a la colaboración entre instituciones públicas y privadas de diferentes lugares. También matizó que el mal estado de los muñecos no se debía únicamente a su encierro durante 30 años en cestos de mimbre: “Nosotros también los maltratamos en escena”. Los dictadores como Ubú o el Merma son, por lo que se ve en el Centro del Carmen, resistentes. La creación de Joan Miró para Teatre de la Claca, también.

Instalación de Mori el Merma. Centro del Carmen.

Muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Salva Torres

El entorno de Mont-roig en la obra de Joan Miró

Fundació Mas Miró
Proyecto casa del artista
Mont-roig del Camp, Tarragona
Ctra. de Mont-roig, km.16

La propuesta para el Mas Miró evidencia la importancia de la masía y del entorno de Mont-roig en la vida y la creación artística de Joan Miró. El equipamiento completa el triángulo de referencia sobre el artista, formado por la Fundació Joan Miró de Barcelona y la Fundació Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca. Los estudios RCR Arquitectes y Varis Arquitectes firman conjuntamente el proyecto que convertirá el Mas Miró en una casa de artista abierta al público.

Joan Miró en el taller de Mont-roig, 1965.  Archivo Successió Miró.

El proyecto se ha presentado en Mont-roig del Camp, Tarragona, en un acto que ha contado con la presencia de Ferran Pellicer, alcalde de Mont-roig del Camp y presidente de la Fundació Mas Miró; Joan Punyet Miró, nieto de Joan Miró y co propietario del Mas; Jaume Freixa y Rosa Maria Malet, presidente y directora de la Fundació Joan Miró, respectivamente; Ramón Vilalta, RCR Arquitectes; y Dani Freixes, Varis Arquitectes.

Fundació Mas Miró. FOTO: David Jiménez Guillemat.

Mas Miró recupera e integra los espacios originales del conjunto –la masía, el
estudio, la casa del masovero y la capilla– y construye otros para completar el
proyecto museográfico: una zona de aparcamiento, un pabellón de acceso, una
tienda, varios espacios polivalentes para talleres didácticos y propuestas
lúdicas, un restaurante y un espacio de evocación que conectará al visitante con
las sensaciones y las vivencias que tan profundamente marcaron a Joan Miró.

LaMasia

La Fundació Mas Miró ya ha iniciado las labores de adecuación que permitirán
la futura apertura del Mas.

Por su parte, Unió Corporació Alimentària ha desarrollado una línea corporativa
de productos locales para la Fundació Mas Miró, que podrá encontrarse, entre
otros establecimientos, en la tienda del museo.

Tiepolo y sus retratos de fantasía

Giandomenico Tiepolo
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 20 de abril, 2015

¿Pueden convivir las obras de arte sean de la época que sean? ¿El mural más reciente de Banksy o la última ilustración de Pawel Kuczynski por ejemplo con un grabado de Goya? Las afinidades y divergencias entre las obras podrían tener que ver, más que con el tiempo, con la manera de ver el mundo de los artistas. Miró puede ser más afín a un artista pictográfico de hace doce mil años que a cualquier expresionista de su época.

Los que se interesan sólo por lo último de lo último, o los que consideran que arte es sólo lo que hicieron los clásicos, o sea, que murió antes del impresionismo, creen en la idea de la evolución (o involución) del arte. Pero puede ser que no tenga nada que ver con eso. Que las obras simplemente coexistan.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Al fin y al cabo, la evolución es una idea que afirma la existencia de un punto fijo desde el cual arranca todo el proceso. Pero el caso es que aquí no hay ningún punto fijo, ningún centro sobre el que gire nada. Por tanto, no hay proceso lineal. Parece más bien que en el arte el punto es móvil y se desplaza con cada obra que se crea. Como si no pudiera parar quieto. Los estilos se suceden recogiendo elementos de los otros estilos, modificándose y envolviéndose continuamente. Es como un ADN en el que todo está en todo.

Por esas afinidades y divergencias, el tiempo, en el arte, se esfuma, y en su lugar aparece la simple comunicación entre las obras, que parecen hacerse confidencias, como invitados en una fiesta con ganas de conocerse, o que discuten y, al hacerlo, se revelan sus tensiones íntimas, como en una cena de navidad −aquello que más les preocupa o que precisamente mejor (o más dolorosamente) las define.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Bingyi, por ejemplo, con su pandemonium de luces y sombras, tendría mucho de qué hablar con Turner, pero también, por contraste, con su actual coetánea He Zhihong. Los poéticos paisajes de esta, a su vez, convivirían perfectamente con los de Constable, Friedrich o incluso Cézanne, pero se destacarían sobre todo si se encontraran con los de Van Gogh. O en fin, si los retratos en lejía de Barceló tuvieran delante los de Giandomenico Tiepolo que el Museo de Bellas Artes de Bilbao acaba de presentar en su nueva exposición, en colaboración con BancaMarch y Consulnor.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

No son retratos de personas concretas, sino de fantasía, es decir, son inventados. Y lo que Tiepolo ha inventado son tipos genéricos –tres hombres maduros con toque oriental y ocho mujeres jóvenes pintados con un estilo que recuerda a Rembrandt-. Están fechados alrededor de 1768 cuando aprovechó su estancia en Madrid, a donde había ido con su padre y su hermano para pintar al fresco varios techos del Palacio Real.

Al no representar a nadie en concreto, este artista se decide por pintar tipos, como si dijéramos a la manera de Jung, es decir, arquetipos. Su preferencia son los filósofos de la antigüedad, en cuanto a los hombres, y su ideal de belleza femenina en el caso de las mujeres (inocencia, austeridad, personalidad, decisión, bondad). Temas estos que, por sí solos, abren un sin fin de interrogantes.

Completa la exposición doce aguafuertes cedidas por la Biblioteca Nacional de España.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Ignasi Aballí: Premio Joan Miró 2015

Ignasi Aballí
Premio Joan Miró 2015
(Quinta edición)

Elisa Durán, directora general adjunta de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, y Rosa Maria Malet, directora de la Fundació Joan Miró, han presentado el artista galardonado con el premio Joan Miró 2015. Este año se celebra la quinta edición de esta distinción bianual, que en anteriores ediciones ha distinguido a los artistas Olafur Eliasson, Pipilotti Rist, Mona Hatoum y Roni Horn.

Los miembros del jurado, todos ellos profesionales de reconocido prestigio internacional en el campo del arte contemporáneo, seleccionan al ganador valorando la innovación y la libertad creativa, valores que también caracterizaron la obra de Joan Miró.

Teoria [Teoría], 2009. Hierro, vidrio, madera, pigmentos,polvo y serigrafías. Ocho piezas de 200 x 100 x 180 cm y una de 200 x 200 x 200 cm. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

Teoria [Teoría], 2009. Hierro, vidrio, madera, pigmentos,polvo y serigrafías. Ocho piezas de 200 x 100 x 180 cm y una de 200 x 200 x 200 cm. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

En su declaración, el jurado del Premio Joan Miró 2015 destaca de Ignasi Aballí «su reflexión constante sobre los límites de la pintura y la representación, su minuciosa atención a las importantes implicaciones de los más pequeños cambios en las estrategias de resignificación, así como su papel como mentor para los artistas más jóvenes».

Ignasi Aballí (Barcelona, 1958) estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona. Su obra se ha expuesto en la Fundació Joan Miró, así como en numerosas instituciones de diferentes países como España, México, Bélgica, Brasil o China. Tras unos inicios pictóricos, Aballí se abre a otros actos y condiciones de producción: el efecto del polvo o el sol sobre los materiales, la colección de informaciones de periódico o de imágenes reproducidas hasta el infinito. Sus obras se rehacen con los materiales y también con las condiciones de percepción y de interpretación que llevan asociadas.

Correcció [Corrección], 2001 y Gran error, 1998. Corrector Tipp-Ex sobre espejo y corrector Tipp-Ex sobre pintura plástica sobre papel. 100 x 100 cm cada uno. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

Correcció [Corrección], 2001 y Gran error, 1998. Corrector Tipp-Ex sobre espejo y corrector Tipp-Ex sobre pintura plástica sobre papel. 100 x 100 cm cada uno. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

Con el prestigio de la institución organizadora, la Fundació Joan Miró, y el apoyo económico de la Obra Social ”la Caixa”, el Premio Joan Miró se ha convertido en pocos años en uno de los reconocimientos artísticos más importantes del mundo. Además de recibir esta dotación económica, el artista protagonizará una exposición monográfica en la Fundació Miró de Barcelona en 2016 que posteriormente itinerará. Completa el premio un galardón concebido por el reconocido diseñador André Ricard. Para crearlo se inspiró en el espíritu y la identidad de Joan Miró y de la Fundació. Con él, Ricard quiere reflejar la voluntad de innovación y el dinamismo del premio y del artista que lleva su nombre.

Carta de colors (Teoria) II [Carta de colores (Teoría) II], 2009. Acrílico y vinilo sobre tela. Diez piezas de 50 x 50 cm cada una. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

Carta de colors (Teoria) II [Carta de colores (Teoría) II], 2009. Acrílico y vinilo sobre tela. Diez piezas de 50 x 50 cm cada una. Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

www.ignasiaballi.net

 

Estudios de Arte en el Centro Cultural Bancaja

Ciclo de conferencias: Estudios de Arte. Descubriendo los talleres de los artistas
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Tendrá lugar los martes 12, 20 y 27 de mayo, y el 3 de junio de 2014

José Luis Pérez Pont y Martí Domínguez inauguran en el Centro Cultural Bancaja un ciclo de conferencias sobre la relación entre el artista y su estudio creativo. El presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte y el comisario de la exposición Estudios de arte hablarán sobre los estudios de pintores valencianos como centro de su universo creativo.

La Fundación Bancaja inicia el ciclo de conferencias Estudios de arte. Descubriendo los talleres de los artistas, que tiene como objetivo profundizar en la relación que se establece entre el creador y su estudio creativo.

La sesión inaugural de este ciclo, que tendrá lugar mañana 13 de mayo de 2014 a las 19 horas, correrá a cargo de José Luis Pérez Pont, presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte, y Martí Domínguez, comisario de la exposición Estudios de arte y profesor de periodismo en la Universitat de València, quienes abordarán la importancia del estudio en la conferencia El centro del universo. Los estudios de los pintores valencianos. Martí Domínguez realizará un breve repaso de las características principales de los talleres de los 44 artistas valencianos presentes en la exposición, combinando tres miradas sobre estos espacios artísticos: la literaria, la fotográfica (a cargo de Jesús Císcar) y la artística. Por su parte, Pérez Pont profundizará en cómo los estudios definen a quienes los habitan y revelan el carácter del artista y su obra.

Jesús Císcar, "Andreu Alfaro" (fotografía de la exposición "Estudios de Arte"). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Jesús Císcar, “Andreu Alfaro” (fotografía de la exposición “Estudios de Arte”). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Martí Domínguez Romero (Madrid, 1966) es escritor y articulista. Doctor en Biología, profesor titular de Periodismo de la Universitat de València y director de la revista Mètode. Escribe en diferentes medios de comunicación, como El País, El Temps, La Vanguardia y Ara. Una parte de sus artículos está recogida en las recopilaciones Peiximinuti y Bestiari. Como novelista, es autor de Las confidencias del conde de Buffon, El secreto de Goethe, El regreso de Voltaire y El fracasado, novela que retrata los años de formación del pintor Paul Cézanne. Como ensayista ha recibido el premio Carles Rahola 2013 por su libro El sueño de Lucrecio. También ha sido galardonado con el Premio Nacional de Periodismo por su labor como director de Mètode.

José Luis Pérez Pont (Alicante, 1972) es crítico de arte, comisario y abogado. Junto a esto, es co-director de MAKMA Revista de artes visuales y cultura contemporánea y presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA). En 2010 se incorporó como Vocal al Patronato Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València. Desde 2011 es miembro de la Comisión Asesora del Departamento de Arte del Instituto Alicantino de Cultura. Entre 2011 y 2013 fue presidente del Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales de España. Desarrolla proyectos de edición y comisariado desde un enfoque de análisis y prospección social, con instituciones públicas y privadas. En el ámbito del arte público, trabaja en diferentes convocatorias de intervención en el espacio público urbano.

El ciclo de conferencias Estudios de arte se completa con otras tres sesiones en las que participarán diferentes expertos en la materia, como el escritor, historiador y crítico de arte Gérard-Georges Lemaire el próximo 20 de mayo, que aportará su visión sobre los estudios del panorama artístico francés; Juan Carrete, doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y profesor tutor de Historia del arte en la UNED, que el próximo 27 de mayo abordará el universo creativo de Picasso en su taller La Californie; y Joan Punyet Miró, miembro del Patronato de la Fundación Joan Miró y nieto del artista, que analizará la relación entre el pintor Joan Miró y el arquitecto Josep Lluis Sert el martes 3 de junio.

Este ciclo está vinculado a la exposición Estudios de arte, que se expone actualmente en el Centro Cultural Bancaja, hasta el próximo 8 de junio.

Jesús Císcar, "Carmen Calvo" (fotografía de la exposición "Estudios de Arte"). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Jesús Císcar, “Carmen Calvo” (fotografía de la exposición “Estudios de Arte”). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

De Sorolla a Equipo Crónica

Patrimonio artístico de la Diputación de Valencia
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Nada más entrar en la sala Alfons Roig del MuVIM el espectador se topa con el cuadro de Joaquín Sorolla ‘Pescadoras valencianas’. Y al fondo de la sala Parpalló, llamando poderosamente la atención del público, se yergue ‘El intruso’, obra del Equipo Crónica. Así se abre y se cierra el magno recorrido expositivo propuesto por el MuVIM para celebrar los 200 años de existencia de la Diputación de Valencia. En total, 122 imágenes de un patrimonio integrado por más de 2.000 obras de su fondo artístico, al que se suman los 147 documentos expuestos en el hall del museo pertenecientes a su archivo. De manera que el ente foral no ha sacado toda su vajilla para conmemorar el bicentenario, pero sí una amplia y brillante cubertería.

Paper cremant, de Artur Heras, en la sala Parpalló del MuVIM.

Paper cremant, de Artur Heras, en la sala Parpalló del MuVIM.

¿Una colectiva de obra propia para festejar tamaña longevidad en tiempos de crisis? Pues no, porque aprovechando la fiesta se han restaurado muchas de las obras expuestas, para regocijo de los finos paladares artísticos. Y así, la Diputación de Valencia se viste de gala, llenando las salas Alfons Roig, Parpalló y el propio hall del MuVIM con un centenar de imágenes de los más ilustres artistas valencianos. Desde los inevitables Sorolla y Pinazo, a los Ribera Berenguer, Albalat Iranzo, Barberá Zamora, Ribalta o Segrelles, pasando por Armengol, Cillero Dolz, Vicente Peris, Artur Heras, Miró, Michavila, Sempere, Boix, Genovés, Iranzo o el citado Equipo Crónica.

Vista de Valencia, de Juan Ribera Berenguer, en la sala Alfons Roig del MuVIM.

Vista de Valencia, de Juan Ribera Berenguer, en la sala Alfons Roig del MuVIM.

El cuelgue expositivo es majestuoso. Dividida en dos partes, la dedicada al Patrimonio artístico: dibujo y pintura, y la relacionada con el Patrimonio documental del Archivo General y Fotográfico, la muestra apabulla por tan deslumbrante pintura, que tiene el contrapunto pintoresco, valga la redundancia, de la documentación desplegada en el hall, con mapas, banderas y fotografías sepia de época. El lema que hizo famoso Román de la Calle durante su dirección en el MuVIM, “no hay exposición sin reflexión”, aguarda su turno para que tamaño despliegue pictórico no se quede en la tradicional muestra de obra colgada sin trasfondo teórico.

Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix, en la sala Parpalló del MuVIM.

Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix, en la sala Parpalló del MuVIM.

En cualquier caso, ahí están las 122 imágenes como prueba fehaciente del tesoro artístico que ha ido acumulando la Diputación a lo largo de sus 200 años de historia. Los ‘Juegos Icarios’ o ‘Las hijas del Cid abandonadas en el bosque’, de Ignacio Pinazo, darían para una truculenta historia de bizarras intenciones posmodernas. Y tanto las vistas de Cuenca como las de Valencia, de Agustín Albalat Iranzo y Juan de Ribera Berenguer, respectivamente, parecen sacadas del mejor expresionismo alemán cinematográfico. Todo ello en la sala Alfons Roig, que se nutre de gran parte de la pintura valenciana del siglo XIX y buena parte del XX. Metidos de lleno en la Parpalló, vamos encontrando ejemplos de la segunda mitad del pasado siglo, trufado de azules Yturralde, Malvarrosas Michavila, convites con moscas de la casa Armengol o los ‘Fumadores’ de Iranzo.

Convit, de Rafael Armengol, en la sala Parpalló del MuVIM.

Convit, de Rafael Armengol, en la sala Parpalló del MuVIM.

También destacan la serie ‘Escrituras’ de Carmen Calvo, la ‘Estructura’ en azul de Eusebio Sempere, ‘La escalera’ de Juan Genovés o el sorprendente ‘Paper cremat’ de Artur Heras, antes de toparnos con las ‘Primeras zanjas en Usera’, de Equipo Realidad, el Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix o la definitiva ‘El intruso’, de Equipo crónica, ya mencionada como colofón del recorrido por tamaño bicentenario. La Diputación de Valencia, por medio del MuVIM (que tan pronto se hace eco de Bruno Lomas y Nino Bravo como se sumerge en más hondas y profundas aguas artísticas), conmemora su efemérides a golpe de patrimonio sacando pecho en tiempos de penuria económica.

'El intruso', de Equipo Crónica, en la sala Parpalló del MuVIM.

‘El intruso’, de Equipo Crónica, en la sala Parpalló del MuVIM.

Salva Torres