Cinema Jove: ¡Qué horror!

Cult Fiction. Horror + Humor en el cine americano de los 80
Cinema Jove
Jardines de Viveros. Valencia
Del 19 al 26 de junio de 2015

En el marco de la 30 Edición del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, que se celebrará del 19 al 26 de junio, se va a realizar un ciclo de cine de culto de terror con una pizca de humor y sátira. ‘Cult Fiction. Horror + Humor en el cine americano de los 80’ formará parte de la programación de las Secciones Paralelas del Festival en la que los espectadores podrán disfrutar, en pantalla grande y al aire libre, de películas como Posesión infernal (Sam Raimi, 1981), Cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984), Gremlins (Joe Dante, 1984), Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984), Noche de miedo (Tom Holland, 1985) o Muñeco diabólico (Tom Holland, 1988).

El cine americano de los años ochenta está dirigido, en muchos casos, por cineastas que se convirtieron en tales a partir de su propia cinefilia, y este hecho se deja notar ampliamente en tramas que retoman y retuercen los planteamientos clásicos, filtradas a menudo por influencias que vienen de la televisión, del cómic y del cartoon. Es especialmente evidente en las producciones de terror, en las que los cineastas toman una distancia con respecto a las situaciones, y las muestran desde una posición irónica, e incluso satírica, cuando no las convierten directamente en comedias de lo grotesco.

Las películas seleccionadas en esta sección, como otras que también podían haber estado, responden ejemplarmente a estos modelos que impactan y transforman el panorama del género fantástico y de horror de la década. Sus directores, Carpenter, Raimi, Dante, Holland, Reitman, Craven, habían iniciado sus carreras en la década previa y con estos títulos su proyección crece o se agiganta.

Aunque estos filmes gozaron de gran promoción y espectadores en el momento de su estreno, desaparecido todo ese contexto décadas después, siguen contando con la admiración de nuevos y numerosos adeptos que acceden a ellas en formatos domésticos y convirtiéndolas, así, en películas de culto. En esta edición del Festival el público podrá disfrutar de ellas en pantalla grande, al aire libre en los Jardines de Viveros, en todo su esplendor.

Posesión infernal. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Posesión infernal, de Sam Raimi. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Evil Dead (Posesión infernal, 1981), de Sam Raimi, trata de cinco chicos que van a pasar el fin de semana a una cabaña perdida en un espeso bosque en las montañas de Tennessee. Mientras están cenando, la trampilla que da acceso al sótano se abre de golpe. Extrañados, deciden bajar a investigar. Allí encuentran un magnetófono, un extraño cuchillo ritual y un libro antiquísimo.

Fotograma de Christine. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Christine, de John Carpenter. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Christine (1983), John Carpenter, cuenta cómo después de reparar un viejo coche, un joven apocado, que era objeto de las burlas de sus compañeros, adquiere seguridad en sí mismo y muestra un carácter firme y violento. Su novia sospecha que el cambio se debe a su extraña relación con el vehículo.

Cazafantasmas. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Cazafantasmas, de Ivan Reitman. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Ghostbusters (Cazafantasmas, 1984), de Ivan Reitman, narra cómo tres expertos en parapsicología que están sin trabajo deciden fundar la empresa ‘Los Cazafantasmas’, dedicada a limpiar Nueva York de ectoplasmas. El aumento repentino de apariciones espectrales en la ciudad será el presagio de la llegada de un peligroso y poderoso demonio.

En Gremlins (1984), de Joe Dante, un padre regala a su hijo una tierna y extraña criatura llamada Mogwai. El inocente regalo, sin embargo, será el origen de toda una ola de gamberradas y fechorías en un pequeño pueblo de Estados Unidos.

Fotograma de Pesadilla en Elm Street. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Pesadilla en Elm Street. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Nightmare on Elm Street (Pesadilla en Elm Street, 1984), de Wes Craven. Varios jóvenes de una pequeña localidad están teniendo pesadillas en las que son perseguidos por un hombre deformado por el fuego y que usa un guante terminado en afiladas cuchillas. Algunos de ellos comienzan a ser asesinados mientras duermen.

Noche de miedo. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Noche de miedo., de Tom Holland. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fright night (Noche de miedo, 1985), de Tom Holland narra las vicisitudes de Charley, un adolescente aficionado a las películas de terror. Su vida es muy tranquila, hasta que se convence de que su nuevo vecino, Jerry Dandridge, es un vampiro. Nadie, y menos aún la policía, está dispuesto a creer que Dandridge es responsable de un montón de extraños asesinatos.

Fotograma de Muñeco diabólico, de Tom Holland. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Muñeco diabólico, de Tom Holland. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Tom Holland repite con Child’s Play (Muñeco diabólico, 1988). En ella, Andy Barclay, un niño de seis años, asegura que ‘Chucky’, su nuevo muñeco, ha arrojado violentamente por la ventana a su niñera, y nadie le cree. Pero una larga serie de horribles asesinatos conduce al detective del caso hasta el muñeco y, entonces, descubre que el auténtico terror no ha hecho más que empezar.

 

Temporada de cizaña, de Marcos García Martí

Temporada de cizaña, de Marcos García Martí
360 Grados Libros
Presentación en Microespaci M, de Jardines de Viveros
C / San Pío V, s/n. Valencia
Miércoles 29 de abril, a las 19.00h

‘Temporada de cizaña’, de Marcos García Martí, es el segundo lanzamiento de 360 Grados Libros, editorial y comunidad especializada en libros escritos por periodistas para periodistas y no periodistas. Eugeni Alemany, periodista y cómico, firma el prólogo de esta obra de ficción que gira en torno a las tramas y corruptelas de una televisión autonómica.

La novela sitúa a dos plumillas en el camino de la investigación del supuesto asesinato de una abogada que anda tras la pista de altos cargos de una televisión autonómica por varios casos de acoso sexual y corrupción.

El autor de ‘Temporada de cizaña’ fue durante ocho años guionista en Canal 9, en una época en la que el germen del entramado que se gestaba en el ente público y que le condujo a su cierre definitivo en noviembre de 2013 comenzaba a hacerse palpable en los juzgados. En este sentido, García Martí sostiene que “RTVV es la historia de un expolio en el que parte del patrimonio del medio se esquilmó hasta el hueso y lo que queda ya no sirve ni para hacer caldo”.

De la cizaña

Precisamente, la trama se centra en dicha “temporada” televisiva en la que la “cizaña dañina” creció al mismo ritmo que el “trigo de profesionales que sacaba adelante las emisiones y los programas a diario”, matiza García Martí. Unos hechos vividos en primera persona por el autor y que le han servido al periodista como inspiración para la creación de su obra de ficción, aunque ni los personajes ni las situaciones que se viven son reales.

RTVV, el desastre que “se veía venir”

Para el prólogo del libro, el escritor ha contado con las reflexiones de un compañero y también extrabajador de RTVV, el periodista y cómico valenciano Eugeni Alemany (reportero en el ya desaparecido Caiga quien caiga de Telecinco), que en la actualidad se ha hecho viral en la red por su periplo por Silicon Valley (San Francisco, Estados Unidos) con el objetivo de lograr que incluyan el emoji de la paella en WhatsApp.

“Se veía venir y fueron muy pocos los que se atrevieron a ponerse decididamente delante del carro para detenerlo”, comenta Alemany sobre la caída del ente público, a lo que añade que “en la pesadilla de RTVV hubo implicados que colaboraron, empleados que simplemente pasaban por allí y profesionales que desde el minuto uno de emisión de Canal 9 se pusieron el chaleco rojo (los afectados)”.

Portada del libro. Fotografías Marga Ferrer.

Portada del libro. Fotografías Marga Ferrer.

La novela salió a la venta la pasada semana bajo el sello 360 Grados Libros, que se lanzó al mercado de de la edición (en pape)l el pasado mes de octubre con su primera apuesta: Peláez. Historias de un periodista de provincias, de David Barreiro, con prólogo de ‘Gonzo’ y que puede adquirirse a través de la tienda online de la página web.

Editorial, tienda, y comunidad de periodistas escritores 360 Grados Libros es una editorial para periodistas creada por Soma Comunicación que persigue aglutinar en torno a su sello una comunidad de periodistas escritores, que encuentren la referencia para compartir recomendaciones, vender los libros que hayan editado o pertenecer a una red social de comunicadores con inquietudes literarias o investigadoras. Porque lo de libros escritos por periodistas para periodistas y no periodistas significa que abre la espita a poner en común con dicha comunidad libros que no necesariamente han de ser académicos de la cosa periodística, -aunque también pueden serlo- sino novelas, ensayos, o recopilaciones de artículos cuyo denominador común es que hayan sido escritos por un periodista.

Temporada de Cizaña se presenta en la Fira del Llibre de València mañana miércoles 29 de abril, a las 19 horas en el Microespai M de Jardines de Viveros como parte del programa de la 50ª edición de la Fira del Llibre de València. El evento está organizado por la Librería La Moixeranga y en él se celebrará una tertulia en torno a RTVV, entre el pasado del medio audiovisual y el futuro de una televisión pública valenciana de calidad. En ella participarán el propio autor, el prologuista, Eugeni Alemany, los editores Óscar Delgado y Javier Montes, y la periodista Lola Bañón.

 

Gonzalo Suárez: “Soy adicto a las teleseries”

Gonzalo Suárez en los ‘Cuadernos de rodaje’ de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 20 al 27 de junio

Gonzalo Súarez asegura que “ya no existe el cine clásico, el de hoy en día no perdura”. Ésta es una de las afirmaciones que ha pronunciado en el encuentro con los medios que ha tenido lugar en el marco del 29 Festival Internacional de Cine de Valencia- Cinema Jove y en el que participa como director invitado en la sección Cuadernos de Rodaje. La selección de películas que han marcado su vida y su carrera se estanca en el año 1972, y es que para el escritor y cineasta el cine de ahora no permite que actores y filmes se asienten.

Respecto a los actores, confiesa que le hubiese gustado trabajar con Montgomery Clift porque dirigía la secuencia con su mirada. “Ahora no da tiempo a mitificar y eso que los actores son mejores. Son una generación fuerte y potente como los atletas, más de verdad”. Sin embargo, si tuviera que elegir un papel que interpretar en su vida privada, no dudaría: “el de Cary Grant en ‘Con la muerte en los talones’ ya que es un personaje que huye continuamente, con una madre muy divertida y que viaja en tren-restaurante (con lo que me gusta comer)”.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez (centro), junto a Rafael Maluenda y Ana Álvarez, en un momento del encuentro con el público en el Hotel Astoria de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El responsable de títulos como ‘Remando al viento’, ‘Don Juan de los infiernos’, ‘Mi nombre es sombra’, ‘Oviedo Express’ o ‘El detective y la muerte’ descubre que últimamente está “enganchado a las series como ‘Mad men’ o ‘Juego de Tronos’ y “en ellas se demuestra que el director es superfluo (ya que cambian constantemente) y el actor es el que lleva el peso”. Volviendo a sus “clásicos” explica que también le gustaría haber incluido ‘El hombre tranquilo’ de Ford y que ‘El Portero’ tiene trazos de este western. Un western que –a juicio de Suárez- hoy sería políticamente incorrecto por el machismo y la violencia que refleja. Respecto a la inspiración nacional: cualquier película de Berlanga, ‘El año de las luces’ de Trueba o ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’ de Almodóvar o ‘Todo por la pasta’ de Urbizu –entre otras- tendrían cabida en su lista.

A pesar de beber en estas fuentes de inspiración, a Gonzalo Súarez le resulta difícil definir su estilo: “No sé si busco o huyo. Mi cine es una búsqueda que nunca alcanza el objeto. Sólo sé que me sigue gustando jugar, como en mi infancia”.

Luego tuvo lugar en el Ayre Hotel Astoria Palace un encuentro entre el cineasta y el público. Alrededor de la mesa se sentaba también la actriz y amiga del cineasta, Ana Álvarez, y el director de Cinema Jove, Rafael Maluenda. Enfrente de ellos una gran afluencia de público esperaba sencillamente escuchar hablar a Suárez. Ya desde el principio los halagos dirigidos hacia el veterano director por parte de sus contertulios fueron directos, “si en los comienzos de Gonzalo hubiera existido Cinema Jove, nos hubiera encantado traerle, ya que es un cineasta fresco y vanguardista desde sus orígenes”, comentaba Rafael Maluenda.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus 'clásicos' en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, chaqueta oscura, agotado tras una larga noche de ver sus ‘clásicos’ en Viveros, junto a Rafael Maluenda. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Gonzalo Suárez, reconocido escritor además de cineasta, compartió profundas reflexiones acerca de la diferencia entre estas dos disciplinas que tan bien conoce: “Lo que destacaría del cine frente a la literatura es que la imagen roba el alma, a pesar de que el alma sea algo tan dudoso que ni siquiera sepamos donde está”. También resaltaba que la escritura es un trabajo que uno desarrolla en soledad, y el cine es un trabajo compartido con mucha gente en todo momento.

Hablando de la selección de películas que ha hecho para la sección ‘Cuadernos de rodaje’, que se puede disfrutar todos los días en los Jardines de Viveros, Gonzalo culpaba de nuevo al azar, igual que hizo en la Gala de Inauguración del Festival: “Ni siquiera recuerdo con claridad el argumento de todas esas películas, pero lo bonito es que a pesar de ello sé que me encantan”.

En el coloquio el cineasta ha tenido tiempo de narrar multitud de anécdotas de sus rodajes, la estrecha relación que le unió a Ana Álvarez a raíz de ‘Don Juan en los Infiernos’, cómo comenzó el idilio amoroso entre Hugh Grant y Liz Hurley durante el rodaje de ‘Remando al viento’, y un largo etcétera propio de una persona que vive de contar historias. También hubo momento para el humor cuando Suárez, contestando a una pregunta del público, declaró que su salto de la literatura al cine fue “más que un salto, un tropiezo”.

Tuvo ocasión también de recordar lo difícil y costoso que era hacer cine cuando el material grabado tenía que pasar inevitablemente por un laboratorio, a diferencia de lo que ocurre ahora con los medios digitales”. Al final de la tertulia le preguntaron qué consejo le daría a alguien que empieza en el mundo del cine, Gonzalo ha manifestado la poca utilidad que le ve los consejos pero, tras unos segundos de reflexión, concluyó diciendo que “las ideas nunca son de uno mismo, lo único que uno posee es la actitud; hay que tener las puertas abiertas a los estímulos y la misión de un director siempre debe ser la de no estorbar ni interrumpir cuando algo sucede”.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

El director de cine Gonzalo Suárez. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

 

Mira Bernabeu. Panorama social

Mira Bernabeu. Panorama social 1965 – 2007† – 2009* - 2014
Galería Rosa Santos
C/ Bolsería, 21. Valencia
Hasta el 18 de julio de 2014

Simbología de los espacios sociales

“Como la arquitectura misma, todo proyecto viario constituye un ensayo para someter el espacio urbano, un intento de dominio sobre lo que en realidad es improyectable”.

Manuel Delgado El animal público

Dos palabras aparecen de manera correlativa en el segundo tomo del Diccionario del uso del español de María Moliner, en concreto en su página 557: panóptico y panorama. La cercanía en este caso desvela una similitud, una misma raíz, el prefijo “pan” que deriva del griego y significa “todo, de todo(s)”. En el primer caso, junto con la palabra óptico (a su vez define las cosas “relacionadas con la luz, la visión, los aparatos, lentes, etc., destinados a perfeccionar ésta”) panóptico “se aplica al edificio construido de tal manera que su parte interior es visible totalmente desde un punto.” En cuanto a panorama, donde el sufijo griego -orama se traduce por “lo que se ve”, responde a aquel “paisaje pintado en una superficie cilíndrica, que se contempla como espectáculo desde dentro de ella”. La vinculación entre los dos conceptos viene dada entonces por la necesidad de situarse en una parte central, interior y a una cierta distancia, para observar el resto. El panorama necesita ser visto en su mayor parte para construir, a medias con lo que se ofrece e ilumina, a medias con lo construido por la mirada, un sentido de apariencia y totalidad. Dentro del edificio panóptico, la distancia es principal para que todos sus puntos puedan ser controlados desde la torre situada en el centro.

Michel Foucault analiza en su libro Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, la morfología del panóptico diseñado por el pensador inglés Jeremy Bentham. La descripción de su funcionamiento crea interesantes metáforas entre la vigilancia del panóptico y el espectáculo del panorama:

“La construcción periférica está dividida en celdas, cada una de las cuales atraviesa toda la anchura de la construcción. Tienen dos ventanas, una que da al interior, correspondiente a las ventanas de la torre, y la otra, que da al exterior, permite que la luz atraviese la celda de una parte a otra. Basta entonces situar un vigilante en la torre central y encerrar en cada celda a un loco, un enfermo, un condenado, un obrero o un escolar. Por el efecto de la contraluz, se pueden percibir desde la torre, recortándose perfectamente sobre la luz, las pequeñas siluetas cautivas en las celdas de la periferia. Tantos pequeños teatros como celdas, en los que cada actor está solo, perfectamente individualizado y constantemente visible.”

(Ed. Siglo XXI, Madrid, 1979 (1975), p. 203)

La necesidad de una visión principal por quien vigila desde el centro la periferia del panóptico, se puede relacionar con la necesidad del público en un panorama. La actitud vigilante del primero se traduce en una mirada crítica del segundo, ambas juzgadores de aquello mostrado delante. Las reminiscencias de las siluetas cautivas en las celdas con las sombras proyectadas en la caverna definida por Platón no están exentas de lógica. Quienes miran la realidad a través de las sombras arrojadas por ésta y quienes son vigilados a contraluz desde un punto para ellos indefinido, aunque plenamente visible, están en ambos casos privados de un cierto grado de libertad.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 - 2007† - 2009* - 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 – 2007† – 2009* – 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

La similitud entre ámbitos en apariencia dispares viene a propósito del nuevo proyecto de Mira Bernabeu titulado Panorama social (1965 – 2007† -2009* – 2014) por una serie de elementos coincidentes o relacionables. En primer lugar, por tratarse de un panorama compuesto por 298 fotografías que circunda la sala superior de la galería Rosa Santos. Es el cuarto panorama que elabora el artista desde el realizado en Nueva York en 2001 y se presenta cruda y llanamente, con cada una de las piezas sin enmarcar, directamente enganchadas a la pared con puntas de acero e inmersas en un zócalo amplio, de dos metros de altura, pintado de un color gris verdoso. Asimismo, porque plantea el tema retratado –el viejo Zoo de Valencia en una fase avanzada de dejación y abandono– como elemento simbólico que puede extrapolarse a otros contextos y significar otras muchas cosas, como más adelante se indicará. Por otro lado, porque la presencia del espectador vuelve a estar en el centro del interés del autor que, en esta ocasión y sólo para el día de la inauguración, contrata un guardia de seguridad que controla la asistencia a las salas hasta un máximo de treinta personas al mismo tiempo, con un flujo de visitantes entrando y saliendo en idéntica proporción. La interacción del público ha sido un tema recurrente en el recorrido profesional de Mira Bernabeu, donde tanto de manera individual como colectiva ha determinado la interpretación de las obras, y su propio sentido ulterior. En términos generales, sus proyectos se presentan afectados de miradas sociopolíticas transversales y proposiciones estéticas arriesgadas que han escapado de las representaciones meramente artísticas, aunque hablando desde el propio medio artístico y desde una radical contemporaneidad.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 - 2007† - 2009* - 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 – 2007† – 2009* – 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Las 298 fotografías de pequeño formato (21 x 18 cm) se disponen en la sala como un panorama que se recorre de derecha a izquierda, aprovechando la morfología del espacio, en tres filas incompletas, presentando el espacio del antiguo Zoo de Valencia como si hubiera sido escaneado con exhaustividad. Determinados espacios exteriores y celdas se ofrecen examinados desde varios ángulos, y algunos de los objetos se repiten total o parcialmente en diferentes imágenes. La fotografía actúa como registro obsesivo de un lugar y un tiempo tendente a la transformación y el cambio perpetuo, pero del mismo modo, responde a una necesidad denunciadora: en cuanto a lugar inapropiado para la vida en cautividad de los animales y como espacio abandonado a su suerte desde el año de su cierre. Una línea cruzada impresa en la parte inferior de cada imagen, como si fuera un rayo de color, ayuda a generar tres niveles de profundidad: la fotografía en sí misma, encuadrada en la parte superior y presentada con margen; la línea de color, que va variando de tono conforme el panorama avanza, completando los colores resultantes de un rayo luz atravesando un prisma y casi rozando la esquina de la imagen; en tercer lugar, los datos de localización de cada escena, su ficha técnica.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 - 2007† - 2009* - 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Mira Bernabeu. Panorama Social 1965 – 2007† – 2009* – 2014. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

De las fechas que ejercen de subtítulo, (1965 – 2007† -2009* – 2014), las dos primeras representan el tiempo de existencia del parque zoológico, un recinto que se abrió con carácter de provisionalidad y que se mantuvo 42 años activo; las dos últimas fechas indican el año cuando se realizaron las fotos (2009) y 2014, que es cuando se ha producido el proyecto y se presenta completo por primera vez. Con anterioridad, un selección de seis imágenes se publicó en el número 10 del proyecto expositivo-editorial (sic) societat i cultura, presentado en el MuVIM- Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat entre diciembre de 2009 y febrero de 2010. Desde ese momento, el proyecto aún no había sido presentado, ni había adquirido el aspecto definitivo que adquiere ahora para esta primera exposición del artista en la galería Rosa Santos.

La primera sala, la inferior, contrasta hábilmente con la ya descrita. No hay una razón única por la que comenzar la descripción por la planta superior, ni un motivo especial por el que no sintamos que el contraste entre ambos escenarios, unificados únicamente por el zócalo pintado, actúa como un auténtico y necesario contrapunto. En esta sala se dispersan objetos tomados del parque zoológico que sirvieron para muy variados usos. Por un lado Panorama social (1965 – 2007† -2009* – 2014) Reacción muestra las placas arrogantes de los políticos que reinauguraban y perpetuaron el suplicio animal; las señalizaciones de los diferentes pseudo hábitats y mensajes de prohibición de acciones concretas; una cámara de cine de 8 mm. cuyo hipotético funcionamiento evoca las acciones del film de Peter Greenaway A Zed and Two Noughts (Zoo, 1985); la escultura-surtidor con forma de tortuga; un altavoz camuflado bajo una apariencia rocosa y el proyector de diapositivas encendido que remarca este conjunto y lo separa de la otra parte de la instalación Panorama social Acción, formada por siete objetos, incluyendo el neumático y las cuerdas donde se colgaban los primates y varios troncos roídos por las fieras, que los convirtieron en sus juguetes… Una taxonomía de objetos inanimados que clasifican, de alguna forma a la contra, a sus propietarios.

Este zoo no presentaba forma de panóptico o de panorama, aunque las estancias de proporciones ridículas muestren sus paredes convertidas en trampantojos de gusto más que dudoso. Pero tiene un poco de cada elemento, en proporciones bastante equilibradas de ambos espectáculos y, ahora, con la distancia que ofrece el mapeado de esta serie, es posible analizarlo en términos políticos. Las fotografías muestran asimismo la exhuberancia estival de la naturaleza apropiándose de la arquitectura en decadencia, del modo como Marc Augé lo definía en su conjunto de textos El tiempo en ruinas, entendiendo las ruinas como una suerte de naturaleza en sí misma y donde su contemplación resulta la experiencia completa de un “tiempo puro”. En este caso, debido a que el Zoo se insertaba dentro de un jardín cuidado, a su vez una naturaleza inventada y construida que evoca paraísos originales perdidos, resuena con mayor eco si cabe el empoderamiento de lo natural frente a la arquitectura dejada a la intemperie, donde los restos de la vida de los animales intra muros es el registro de una existencia domesticada, pautada y constreñida.

El panorama revive doblemente la experiencia fotográfica. Las imágenes entendidas como partes de un todo de complejo engranaje son reiteraciones buscadas, acciones repetidas que actúan como performances ideados a partir de gestos cotidianos. Por otro lado la simbología del haz de luz que atraviesa un prisma (que de manera simbólica es la propia fotografía como lenguaje y fin en sí misma) permite todas las combinaciones posibles que otorga el azar. La denuncia de una situación concreta trasciende el campo político para asentarse en lo doblemente político: el arte que es representación de una circunstancia y construcción de realidad, ahora ya archivada. El Zoo es aquí un espacio despoblado que se rige por unas leyes urbanas que ya nada pueden legislar. La ausencia toma su lugar en la imagen, llega sin ruido y se instala para siempre.

 

Álvaro de los Ángeles

Fira ‘Fénix’

49ª Fira del Llibre de València
Jardines de Viveros
Hasta el 4 de mayo

Tocando fondo y tocando madera. Tras siete años de caída en picado en la venta de libros, un descenso que se estima de hasta el 40%, con los papeles mojados y la tinta al cuello, los libreros empiezan a ver una luz al fondo del túnel. Leves señales de recuperación, o al menos de no empeorar más, que se traducen en el clima de optimismo reinante en la 49 Fira del Llibre, inaugurada el pasado jueves 24 de abril, que se celebra hasta el próximo domingo en los Jardines de Viveros. Los libros despliegan sus páginas y reemprenden vuelo cual aves Fénix.

Cartel de la Fira del Llibre de Valéncia.

Cartel de la Fira del Llibre de Valéncia.

Otras percepciones generales del gremio son un menor interés por los best sellers y los grandes premios, y el auge de la novela ilustrada. Desde la histórica a la negra, pasando por la fantástica que vive un buen momento, el lector se enfrenta a un amplísimo catálogo de novedades, pues como cada mes de abril florecen los libros. El buen tiempo acompaña hasta ahora esta edición a punto de cumplir el medio siglo, aunque los libreros temen tanto la lluvia como un exceso de calor que lleve a la gente a las playas.

Señales de revitalización es el aumento del número de casetas, 82 expositores frente a los 75 del año pasado y 40 actividades más que en 2013. El presupuesto se incrementa en 18.000 euros hasta 142.000, aportados por la Consellería de Cultura, todavía pendientes de cobro los del pasado año, y la Diputación, y se suman nuevos patrocinadores, Caixa Popular y Cervezas Turia.

Imagen de uno de los talleres de la Fira del Llibre de València. Imagen cortesía de la organización.

Imagen de uno de los talleres de la Fira del Llibre de València. Imagen cortesía de la organización.

Mesas y autores

Corrupción, medios de comunicación, economía social, acción política, literatura fantástica, la I Guerra Mundial, las obreras de la historieta. Son algunas de las numerosas mesas redondas que se celebrarán a lo largo del encuentro. Entre los autores que acudirán a presentar y firmar sus libros: Juan José Millás, Paco Roca, Luis García Montero, Xavi Sarrià, Clara Sánchez, María García-Lliberós, Bel Carrasco, Gabriel Castelló y un largo etcétera.

Homenaje a Posteguillo

Este año la Fira brinda homenaje especial al escritor valenciano Santiago Posteguillo por su “promoción de la lectura, defensa de la importancia de las librerías en la sociedad y actitud frente al mundo del libro”.

La exposición anual de ilustración gira en torno al 75 aniversario de la muerte de Antonio Machado, ocasión para la que se ha pedido a los dibujantes que pongan en imágenes los versos del poeta.

En una carpa de 150 metros cuadrados, 40 editoriales valencianas presentan sus obras más destacadas.

Detalle del cartel de la Fira del Llibre de Valencia.

Detalle del cartel de la Fira del Llibre de Valencia.

‘Déjame entrar’ y CulturArts entró

Premio Luna de Valencia. Tomas Alfredson

28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Varios espacios

Del 21 al 28 de junio

Let the Right One in. Déjame entrar. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Let the Right One in. Déjame entrar. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Al cineasta sueco Tomas Alfredson se le conoce principalmente en España por sus dos últimas películas: Déjame entrar y El topo. Dos películas de temática diferente, pero atravesadas por una misma elegancia narrativa. El acoso escolar con trasfondo vampírico y las tramas ocultas del espionaje son tratadas por Alfredson de manera que terminan siendo una sutil disección de la subjetividad humana, más allá de la encorsetada recurrencia al tópico de los respectivos géneros. Que el vampirismo o la guerra fría sean el marco de su disección no deja de ser anecdótico, para un director que privilegia los estados de ánimo en detrimento de la carcasa artificial.

Pues bien, Tomas Alfredson estará en la 28ª edición del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove. Recibirá el Premio Luna de Valencia por su corta, pero interesante trayectoria cinematográfica, que será mostrada durante los días del festival prácticamente al completo, incluidas, claro está, sus muy galardonadas Déjame entrar (2008) y El topo (2011). Será, sin duda, uno de los platos fuertes del festival, que se celebrará del 21 al 28 de junio. Un festival que este año va de la mano de CulturArts, el holding creado por la Generalitat Valenciana para gestionar con mayor eficacia los recursos públicos. O eso, al menos, dicen.

Imagen de Buried. Rodrigo Cortés. Cinema Jove

Imagen de Buried. Rodrigo Cortés. Cinema Jove

Ha querido la causalidad que la entrada de CulturArts en Cinema Jove se produzca en compañía de Alfredson, ya que, puestos a dejar entrar, no cabe duda que el apoyo de CulturArts al festival se hace indispensable. De manera que no hay topo que valga a la hora de remar a favor del único festival de cine existente en Valencia, tras la desaparición de la vilipendiada Mostra. Así lo entiende Manuel Tomás, director general del recién creado holding: “Cinema Jove está beneficiándose de CulturArts”, cuya apuesta por el festival, agregó, “está siendo acertada”. Los 400.000 euros de presupuesto, prácticamente el mismo de la pasada edición, cuentan con un “suplemento” de 142.000 en concepto de subvenciones y colaboraciones externas. En tiempos de caída libre, es una buena noticia que Cinema Jove se salve de la quema.

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Otro nombre propio del festival es el de Rodrigo Cortés, que también ha querido la casualidad que, el mismo día en que se presentaba el certamen (viernes 31 de mayo) en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca, cumpliera 40 años. Pues bien, el director de películas tan aclamadas como Buried (Enterrado) será el encargado de la sección Cuadernos de Rodaje. Y entre las películas que han ejercido cierta influencia en su carrera como director, objeto de proyección en los Jardines de Viveros, estarán Los pájaros, de Alfred Hitchcock, Pink Floyd The Wall, de Alan Parker, El moderno Sherlock Holmes, de Buster Keaton o Uno, dos, tres, de Billy Wilder, según adelantó Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. El propio Rodrigo Cortés tendrá oportunidad de explicar las razones por las cuales esas películas han dejado huella en su cine claustrofóbico, plagado de concursantes atenazados por su paradójica mala suerte, de enterrados en vida o de personajes con extraños poderes.

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Imagen de El topo. Tomas Alfredson. Cinema Jove

Jonathan Hodgson también recibirá el Premio Luna de Valencia de Animación por su obra multidisciplinar, en la que utiliza todo tipo de técnicas para recrear mundos cercanos repletos de imaginación. El festival le dedicará la primera gran retrospectiva en España de su trabajo. Macarena García y Gorka Otxoa (Blancanieves y Pagafantas) serán los premiados en Un futuro de cine. Rafael Maluenda no quiso desvelar todavía los contenidos de la Sección Oficial, cuyos diez largometrajes a concurso serán, como siempre, estrenos en nuestro país. La Sección Oficial de Cortometrajes, Panorama Valenciano, Prime The Animation, De Valencia a Cannes, el Taller Vivir Rodando o El encuentro Audiovisual de Jóvenes completan el atractivo programa del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove. Una “cita ineludible”, según palabras de la consellera de Educación, Cultura y Deportes, María José Català, para un festival por el que ya pasaron en 2012 más de 24.000 personas. Déjame entrar, de Tomas Alfredson, se perfila como metáfora de ese creciente reclamo del público.

Imagen de El topo, de Tomas Alfredson. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Imagen de El topo, de Tomas Alfredson. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

 Salva Torres