‘El lenteja’, un superviviente de Mauthausen, a escena

‘Mauthausen, la voz de mi abuelo’, de Pilar G. Almansa, interpretada por Inma González (jueves 13 de agosto)
Festival Sagunt a Escena
Off Romà – Auditori Joaquín Rodrigo de Sagunt (Valencia)
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Sábado 15 de agosto 2020

Inma González protagoniza en el Festival Sagunt a EscenaMauthausen, la voz de mi abuelo, escrita y dirigida por Pilar G. Almansa, ya que entre las dos decidieron darle forma a la historia del abuelo de la primera -Manuel Díaz Barranco-, superviviente español del campo de concentración nazi de Mauthausen, en el que murieron unas 300.000 personas.

inma González en una escena de ‘Mauthausen, la voz de mi abuelo’. Imagen cortesía de Revista Godot.

González interpreta a Manuel en este conmovedor monólogo, en el que cuenta cómo un chiquillo de unos 15 años huyó de la sublevación franquista nadando desde La Línea de la Concepción a Gibraltar para después recorrer España con el ejército republicano. Posteriormente, cómo llegó el exilio y la dura estancia en el campo de refugiados francés de Argelès, cómo fue apresado por los nazis, y su llegada a Mauthausen el 30 de noviembre de 1940.

Allí relata de manera calmada y sencilla, incluso desde la ironía y la comedia, el frío de Austria, la comida llena de gusanos, los recuentos, los partidos de fútbol, el horror del campo de exterminio de Gusen, cómo sacaron los negativos de Francisco Boix, las muertes, las ejecuciones o la primera vez que vio a su futura mujer.

De este modo, un montón de zapatos, una escalera o unas guirnaldas de luces, con las que González interactúa, sirven para recordar a los desaparecidos y asesinados por el nazismo, el trabajo en las canteras o las alambradas del campo.

Escena de ‘Mauthausen, la voz de mi abuelo’. Fotografía de Irene Valdés.

Esta obra, dirigida a todo tipo de públicos, hace que el espectador se emocione, se ponga en los zapatos de esas personas y se deje llevar por la imaginación, llegando a Mauthausen en un abrir y cerrar de ‘focos’, ya que la iluminación -Jesús Antón y Sergio Guivernau- y los efectos sonoros y musicales -Luis Miguel Lucas- son óptimos.

“A mí me llamaban El lenteja en el campo de refugiados de Francia, porque cuando había lentejas para comer y alguien no quería su plato, me lo comía yo’’.

“A los que habían cruzado antes del 36 los consideraron franceses y los dejaron salir del campo, pero a los que entramos después del 36 nos consideraron comunistas y nos dejaron allí por lo menos dos o tres meses, hasta que llegó la Gestapo el 17 de octubre del 40’’.

Escena de ‘Mauthausen, la voz de mi abuelo’. Fotografía de Irene Valdés.

“En el sótano del gran castillo de Mauthausen se llevaban a la gente y les decían que se iban a duchar. Los colgantes, las gafas, los zapatos… Tenían que dejar todo y quedarse en cueros, los metían en el sótano del castillo y los encerraban. El susto venía cuando el agua no salía caliente, sino que era sustituida por monóxido de carbono. Yo me salvé de milagro. A mi me tocó otra cosa’’.

El monólogo acaba con la siguiente cita: “Yo he comido gato, he comido perro, he comido hierba, me he metido en muchas casas a robar, pero nunca he odiado a nadie. Si no hubiese ido a la guerra no habría tenido los hijos y nietos que tengo ahora. No cambiaría nada de lo que me pasó porque, si no, no habría conocido a mi mujer. En Mauthausen me salvé porque tuve suerte y, lo que hicieron, alguien lo tenía que contar’’.

Escena de ‘Mauthausen, la voz de mi abuelo’. Imagen cortesía de Revista Godot.

Irene Valdés

«Hay que reivindicar y redescubrir a Berlanga»

#MAKMAEntrevistas | Santiago Segura
‘Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra’
Cines Kinépolis Heron City
Avenida de Francisco Tomás Valiente, s/n. Paterna (València)
Viernes 31 de julio
Martes 4 de agosto de 2020

Tras el paréntesis que supuso la crisis sanitaria, los cines Kinépolis Valencia abrieron sus puertas el pasado viernes 31 de julio con el ciclo de presentaciones de las películas españolas más importantes del año. Un proyecto que arrancó en marzo de 2017 y que, desde entonces, ha acogido más de 40 eventos y ha contado con la presencia de prestigiosos cineastas e intérpretes de nuestra industria.

El encargado de poner de nuevo marcha estos encuentros fue Santiago Segura, que presentó ante la prensa su nueva comedia, ‘Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra’, continuación de la que fue la película más vista del cine español en 2019, un verdadero fenómeno que consiguió reunir a 2,3 millones de espectadores y obtuvo una recaudación de 14,2 millones de euros.

Berlanga, Santiago Segura
Cartel de la película ‘Padre no hay más que uno 2’, de Santiago Segura.

Huyendo nuevamente del consejo de Alfred Hitchcock de no rodar con niños, en esta segunda parte Santiago Segura multiplica la apuesta. En esta ocasión, el actor y director se atreve nuevamente con los cinco niños y añade a la ecuación un bebé y perrito (la segunda parte del consejo era no rodar con animales). Lo que sin duda ha resultado mucho más sencillo ha sido rodar con la gran Loles León, que se incorpora a la familia como la todopoderosa suegra.

Coescrita una vez más por Santiago Segura y Marta González de Vega, el guion de ‘Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra’ nos depara muchas sorpresas. El rodaje, que se desarrolló durante más de cinco semanas en Madrid, Guadalajara y Toledo, completó la grabación de las últimas imágenes hace apenas unas semanas, tras el confinamiento.

Santiago Segura, en el acto de presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Irene Valdés.

¿Pensaste o te viste frenado en algún momento por la situación que se aproximaba?

Ha habido muchos rodajes que se han quedado a la mitad y, obviamente, eso ha sido muy traumático. Sin embargo, nosotros habíamos rodado aproximadamente el 98% de la película antes del estado de alarma, y durante el confinamiento pude estar montando y editando la película. La verdad es que he notado diferencias abismales. Rodar después del confinamiento ha sido como una película basada en la novela de Richard Matheson, ‘Soy leyenda’ (1954), y en la adaptación a la película con el mismo título, de Francis Lawrence, cuyo protagonista fue Will Smith.

Era como rodar en un planeta diferente. Sitios desiertos, gente con mascarillas, manteniendo las distancias… Da pena, angustia y respeto. Llámalo como quieras, no es un sentimiento positivo, es más bien duro.

¿Habías rodado alguna vez con un perro y/o con un bebé?

Con perros, nunca. Había rodado con cabras en ‘El día de la bestia’ (1995), de Álex de la Iglesia. La primera vez que estuve en contacto con una cabra fue terrible porque no hacía nada de lo que se le pedía, pero la segunda vez, aunque también fue algo desastroso, la cosa mejoró un poco. Recuerdo que la cabra empezaba a topar y tuve que darle con el micrófono en la cabeza y fingir que se caía, era todo surrealista.

En este caso, pensaba que rodar con un perro sería fácil, y creo que lo es, pero un cachorro… Lleva mucho tiempo. Yo soy muy fan de los perros, me parecen seres adorables, el peligro de este perro es que aparte de ser un cachorro, era monísimo, y mis hijas me preguntaron que si nos lo podíamos llevar a casa al acabar el rodaje.

Por otro lado, con bebés nunca había rodado. Además, el bebé de la película era un encanto, es como que tenía algo especial. Tenía una sonrisa contagiosa, y eso era lo que yo quería captar. Por ejemplo, cuando íbamos a rodar había veces que se quedaba dormida, y se le veía enfurruñada, pero a mí no me importaba esperar porque lo que quería mostrar en pantalla era esa risa del bebé. A lo mejor tardé más de lo necesario en hacer esos planos, pero no me importó.

Fotograma de ‘Padre no hay que uno 2’, de Santiago Segura.

¿Cómo es escribir un guion dos personas? ¿Lo dividís de alguna manera? ¿Tenéis alguna técnica para hacerlo?

En esta película éramos Marta y yo, el famoso “a cuatro manos”. Yo no sé cómo se dividirían los grandes dúos de la comedia como Billy Wilder e I.A.L. Diamond, o Berlanga y Azcona. Nosotros intentamos hacer reír al otro, lanzamos ideas cada cual más loca, yo le freno a ella, y ella me frena a mí; le digo lo que funciona y lo que no, y viceversa. Es como un frontón, a mí me parece mucho más eficiente, es el triple de fácil.

Cuando escribes un guion tú solo es más complicado porque piensas: esto me hace gracia a mí, pero ¿le hará gracia al público? Al ser dos es más dinámico y fácil sobre todo teniendo en cuenta el ingenio de mi compañera. Cuando escribes con alguien a quien admiras y con quien te ríes tanto se facilita mucho el proceso. Enriquece mucho, no tienes una visión tan parcial, abarcas más con la mente de dos personas.

¿Los actores de reparto alguna vez han rechazado el papel que les has ofrecido?

En este caso concreto ha sido súper agradable. Por ejemplo, fui al estreno de ‘A Chorus Line’ de Antonio Banderas, en Málaga, y ya solo estando en el vestíbulo -cuando yo ya estaba escribiendo el guion- me crucé con Nuria Fergó y comentamos que nunca habíamos coincidido en ninguna película, así que nos pusimos de acuerdo y decidió participar en el filme. Al igual que me pasó con Ainhoa Arteta, que me encontré con su marido, y que, aparte de tener una visión cómica, es una gran cantante.

Quiero decir que solo con ir a un estreno puedes salir con muchas ideas de guion y de actores o actrices, y con otras sobre papel. Piensas: ¿quién podría hacer este papel para que hiciera gracia? Además, como yo tengo la suerte de tener amigos a los que admiro y que pienso que son grandes cómicos –llevo dos años de gira con Florentino Fernández y con José Mota–, pensé en ellos para que también participaran, porque les conozco muy bien y sé lo que pueden hacer; me parecería un desperdicio no incluirlos en la película.

Al igual que ‘El Cejas’, que hace un tiempo su representante me envió un vídeo suyo para participar en Torrente, y me hizo mucha gracia. Al final te comunicas con gente a través de diferentes vías, barajamos varios perfiles, buscamos en redes sociales como Tik Tok o Instagram, aprendes de las nuevas tecnologías… De hecho, como mis hijas están todo el día haciendo tiktoks hasta yo me tuve que crear una cuenta.

Santiago Segura, durante la presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Uiso Crespo.

¿Qué significa para ti que se vaya a celebrar el año Berlanga?

Recientemente, Fotogramas me dedicó el coleccionismo de cine, porque me encantan los blue rays, objetos, pósteres antiguos, ilustraciones originales, etc. Hace poco el hijo de Luis contactó conmigo y me dijo que como su padre me quería tanto, seguro que le habría encantado que me quedase las revistas bondage, así que acepté. La iba a poner como uno de mis grandes tesoros, pero no quiero perjudicar a Berlanga, porque, actualmente, todo se radicaliza mucho y la verdad es que Luis merece ser reivindicado, redescubierto, estudiado por las nuevas generaciones, y sería injusto intentar enfrascarle o etiquetarle. ¡Que viva el año Berlanga, que se merece todas las celebraciones posibles y más!

¿Tienes expectativas buenas sobre esta segunda parte?

Tengo grandes expectativas porque soy una persona muy entusiasta, que siempre pienso en lo mejor porque lo peor ya viene solo. ¿Para qué te vas a poner a pensar en lo peor si ya vendrá? Así que sí, yo confío en esta segunda parte y agradezco mucho que se hayan vuelto a abrir los cines, y deseo que estén llenos.

Santiago Segura (el padre), Toni Acosta (la madre), los niños Martina D’Antiochia, Calma Segura, Luna Fulgencio, Carlos G. Morollón y Sirena Segura, los cuñados interpretados por Leo Harlem y Silvia Abril, y ahora también Loles León, vivirán una nueva y divertida aventura en la que, nuevamente, se verán reflejadas muchas familias españolas.

Santiago Segura, durante la presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Uiso Crespo.

Irene Valdés

La Mutant reabre sus puertas pisando fuerte

Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020 (27 de junio)
La Mutant
Joan Verdaguer 22, València
Jueves 9 de julio de 2020

La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020, organizada por Redacción Atómica por tercer año consecutivo, volvió a abrir sus puertas el 27 de junio tras la emergencia sanitaria que provocó su cierre a mediados de marzo. El objetivo de la Mostra fue, como todos los años y como la propia palabra indica, “mostrar’’ las mejores piezas de cada uno de los creadores de lo realizado durante este año, siempre poniendo el foco en piezas artísticas y creativas producidas en València. Eso sí, teniendo en cuenta y cumpliendo todas las medidas de seguridad de esta nueva situación, de manera que todos los asistentes debían llevar mascarilla y mantener las distancias entre ellos. Además, el aforo se redujo al 50%, se proporcionaron mascarillas a quien no las trajera y había dispensadores de gel hidroalcohólico por la sala y fuera de esta.

Cartela de La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Así pues, La Mutant, siendo el primer teatro de València que abre tras la pandemia, comenzó el acto de la mano de Rocío Tuset, de Redacción Atómica, quien, junto con Sergio Fernández, se basan, desde hace años, en la producción de conciertos y eventos culturales, y de la grabación audiovisual en distintos formatos (aftermovies, videoclips, sesiones de estudio, entrevistas…), sirviendo, así, de altavoz y apoyo a la música y la cultura de la Comunitat Valenciana. 

De esta manera, previamente a las proyecciones de esas piezas audiovisuales, se llevó a cabo una mesa redonda conducida por Rocío Tuset, antes citada, y en la que participaron Enric Albero, Karma Cereza (Mueveloreina) y Boris (Montaña Studio).

De derecha a izquierda: Boris (Montaña Studio), Rocío Tuset (coordinadora y miembro de Redacción Atómica), Karma Cereza (Mueveloreina) y Enric Albero (asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni). Fotografía: Irene Valdés.

Enric Albero es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universitat de València, con un Máster de Guion de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y formó parte de la primera promoción del Máster de Crítica Cinematográfica de la ECAM. Es asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni, miembro del Consejo de Redacción de Caimán Cuadernos de Cine y escribe semanalmente sobre ficción televisiva en El Cultural, a través del blog ‘En plan serie’. Además, a lo largo de su carrera ha trabajado para medios como Las Provincias o Cinemanía, además de ejercer como programador de la 9a edición del IBAFF-Festival Internacional de Cine Murcia.

Mueveloreina es un “proyecto mutante’’ con el que Karma Cereza y Joaco J Fox se divierten desde 2016. Esta pareja, que reside en València, se dio a conocer a través de sus videoclips y canciones con sonidos pegajosos. Son un dúo ecléctico y encasillarlos en un único género musical no tiene sentido para ellos. Tocan desde el reggaeton, la cumbia, el bakalao, pasando por el pop y jugando con el rap. Además, durante esta pandemia han sacado un total de 4 canciones con videoclip. ¿Parar? Sí, pero solo para repostar.

Finalmente, Boris comienza en el año 2005 su carrera como realizador audiovisual freelance, trabajando en algunos videoclips y documentales, como ‘Calle Real 70’ por el que obtiene varios premios entre los que se incluye el premio al mejor documental político en el Festival de Cine de Nueva York. Pronto centra su carrera en la publicidad y en 2013 funda Montaña Studio, un espacio para la creación publicitaria que trabaja para marcas como Joma, Nautalia Viajes o el equipo de F1 Alfa Romero Racing.

La mesa redonda se basó, principalmente, en destacar los aspectos más relevantes de las diversas piezas audiovisuales.

Fotograma de una de las piezas de La Mostra de L’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Los ponentes comentaron, de la primera de las piezas, de la autora Carmen Fortea -directora de fotografía y co-fundadora de Corinne Films junto a Paula Collado, y cuyo trabajo se caracteriza por tratar de encontrar siempre el equilibrio entre la realidad del guion y la estética pura-, que era muy redonda, y que estaba realmente bien hilada. Además, señalaron que se trataba de una pieza que, con la excusa de mirar a un gato, nos adentraba en los pequeños detalles de la cotidianidad; nos damos cuenta de que el mundo se ha puesto patas arriba, pero que son esas pequeñas cosas las que han hecho que conservemos la identidad y, al mismo tiempo, las que nos mantienen cuerdos. 

Fotograma de la pieza de Carmen Fortea. Fotografía: Irene Valdés.

En segundo lugar, ‘Perrea en la casa’, de  Mueveloreina, se trataba de “una pieza totalmente terapéutica, de muy buen rollo y de energía magistral, que nace de un confinamiento, convirtiéndose en un proyecto divertido y coherente». Para Mueveloreina, «el perreo es un estilo de vida, y si encima se puede llevar a la práctica en casa, ¿qué más se puede pedir?’’. Así valoró Boris, de Montaña Studio, el trabajo de Karma Cereza y Joaco J Fox.

Fotograma de la pieza de ‘Perrea en la casa’ de Mueveloreina. Fotografía: Irene Valdés.

‘Manifiesto’, de Paula Collado, tal y como expuso Enric Albero, es una obra muy original, porque a la vez que es tranquila, es también íntima y contradictoria: “Me gusta encontrar esa contradicción de la sociedad donde descubrimos que lo que nos está pasando es lo que ya se veía venir, pero que nadie quería verlo venir’’. Karma apoyó las palabras de Albero dándole la razón en que lo que hemos vivido -y continuamos viviendo-, es muy malo para todos, pero que también está bien levantar el pie del acelerador, y “eso ha hecho Paula Collado, ha conectado los puntos del pasado con el presente, ha mirado hacia atrás y ha entendido por qué y qué ha pasado, dejándonos un mensaje del futuro, para ser mejores personas».

Fotograma de la pieza de Paula Collado, titulada ‘Manifiesto’. Fotografía: Irene Valdés.

‘Corazón partido’ es una pieza de Victoria Herranz- artista audiovisual, graduada en Bellas Artes- a quien le fascinan los VHS y los planos rectos y de elementos sencillos, muy metafórica pero etérea, que lanza un mensaje sobre “estos días’’ de incertidumbre, acerca del miedo de olvidar cómo son los abrazos, cómo es la cara de tu mejor amiga, la sonrisa de tus padres… Para ello, recurre al amor y a las personas, mediante planos cargados de belleza.

Fotograma de la pieza ‘Corazón Partío’, de Victoria Herranz. Fotografía: Irene Valdés.

Por otro lado, Joecar Hanna es un realizador y músico valenciano, y Build From The Roof es su marca personal de contenido audiovisual. Simultáneamente, lleva su carrera en el cine con un recorrido actual de tres largometrajes como montador (‘El Desentierro’), un largometraje como director (‘La Otra Educación’) y como Ayudante de dirección en otros dos largometrajes (‘Profes’, ‘Una mujer con alas tremendas’), y actualmente ha sido seleccionado por el prestigioso máster de dirección y guion de la NYU en New York. Además, forma parte de la promoción de este año como único representante español del 2020.

La pieza audiovisual de este talentoso valenciano se trata de un videoclip donde incluye aspectos de iluminación, de lo místico, en conjunción con la erupción de la naturaleza y el paso del tiempo, aproximándose a lo ecléctico y estético. 

Fotograma de la pieza audiovisual de Joecar Hanna. Fotografía: Irene Valdés.

Carmen y Nacho Herrando, de la productora ‘Enredo’, regalaron al público un videoclip llamado ‘Vigilantes del espejo’, del grupo musical Triángulo de Amor Bizarro, donde echan la vista atrás para recurrir a películas que rompieron barreras cinematográficas. 

Fotograma de ‘Vigilantes del espejo’, de la productora Enredo. Fotografía: Irene Valdés.

Asimismo, Marco Huertas, quien “ha dirigido algunos cortos que han viajado más que él’’, realizó un híbrido entre un documental etnográfico, la introspección de varios países de Asia y, por otro lado, encadenó la tradición oral, el hecho de contar historias y recuperar otra manera de contar mediante el audiovisual.

Fotograma de la pieza de Marco Huertas, ‘Navras’. Fotografía: Irene Valdés.

La mesa redonda continuó con un breve debate sobre el estado del audiovisual valenciano, en general, y en comparación con otras productoras de otras ciudades españolas como Madrid o Barcelona, en particular. Todos los ponentes coincidieron en que encuentros como La Mutant vienen muy bien para que diversas productoras, de mayor o menor tamaño, se conozcan y se creen sinergias para que, de ese modo, se cree un núcleo donde poder desarrollar un audiovisual más potente.

Boris, por su parte, opinó que es importante que antes de institucionalizar y crear esa unión, era fundamental que hubiera una base creativa y se tengan inquietudes para, así, generar un tejido industrial. Y añadió: “Me gusta pensar que esto no es un sector, sino una escena. Alegrarse por los demás en vez de ver la competencia’’.

Karma, por otro lado, dijo que esa esencia es la de “la germanor valenciana’’, y que hay que ser amigo de la competencia, pero nunca bajar la guardia. “Lo que nos falta es creérnoslo más, tenemos una tendencia a querer hacer esto y menospreciarnos de antemano por lo que pueda pasar’’.

Enric apoyó las palabras de la anterior, añadiendo que “hay gente realmente preparada en todos los formatos, climas y escenarios, y justamente hemos de aprovecharnos de ello y usarlo como incentivo; tenemos que reforzar la competencia. Lo que hay que hacer es sentarse, hablar y no menospreciar nuestra faena’’.

La miembro de Mueveloreina comentó a su vez lo siguiente: “Contextualizando, en Valencia somos cuatro gatos que se conocen, siempre te acabas alegrando por tus compañeros del sector. De hecho, algunos equipos los vas turnando, ya que al final esta red se genera así, los grandes magnates acabarán muriendo, y los que importarán serán los pequeños, con internet, porque somos la generación del compartir, del trabajo que habla por nosotros. En el preciosismo está la costumbre, y ahora tiramos no tanto al continente, sino al contenido». 

Finalmente, Boris cerró la charla dejando patente que a nivel creativo el confinamiento y esta pandemia, en general, han generado una forma de hablar, ha hecho que cada uno creamos proyectos muy guays. “Pero, por poner el contrapunto, mi productora y yo, dedicándonos más a la publi, hemos hecho el mismo spot veinte veces; los que somos creativos y contamos historias las hacemos por las necesidades del mercado, por lo que, en este caso, hemos utilizado imágenes de stick muy parecidas, las mismas cartelas bonitas y con el típico #QuédateEnCasa…Las marcas han acabado haciendo el mismo spot, y eso da bastante de que hablar, da rabia. Cuando no tengo ninguna marca detrás, se me ocurren cosas súper chulísimas, pero cuando he de seguir un guion establecido…’’.

Tal y como expuso una de las organizadoras y coordinadoras del evento, La Mutant reabrió sus puertas y lo hizo de una manera especial, aunque también única, y con mucha fuerza. «Hemos sido el primer teatro valenciano en abrir, introduciendo el audiovisual; dentro de unas semanas continuaremos con danza, después teatro e incluso también nos atreveremos a incluir conciertos en la programación». La Mutant empieza a soltarse, poco a poco.

Irene Valdés

«Las mujeres estamos encontrando el sitio»

#MAKMAEntrevistas | Carmen Machi (Premio de Honor del IV Festival de Cinema Antonio Ferrandis de Paterna, València)
Octubre de 2019

“Hoy por hoy, las mujeres estamos encontrando el sitio. En gerundio, porque el recorrido es largo’’

El trabajo actoral que lleva realizando Carmen Machi desde que era pequeña se ha visto reflejado en el galardón de honor que recibió el pasado 19 de octubre de 2019 en la IV edición del Festival de Cinema Antonio Ferrandis. “Una trayectoria llena de momentos de felicidad, de gloria en el mejor de los sentidos, por compartir con ciertos compañeros, por trabajar con ciertos directores, por viajar, por estar en un momento como el de hoy, recibiendo un premio que simboliza a lo que te dedicas, que te recuerda a qué has entregado tu vida porque has querido. Es difícil destacar un momento porque todos son especiales. Y hoy es uno de esos momentos’’, ha declarado la actriz madrileña.

El festival le pidió a la intérprete que eligiese una película importante para ella y, a ser posible, alguna que tuviera algo relativo a la Comunidad Valenciana, y así lo hizo. Eligió ‘La puerta abierta’ (Marina Seresesky, 2016), porque, además de ser una película con escenas en València y Cullera, está llena de momentos felices y tristes, esto es, emociones que le hicieron posicionarla en el pódium de sus películas favoritas y porque, visionándola como espectadora, le parte el alma, la deja demolida. “La película es optimista, pero hay algo asolador en la soledad de un vacío, de un no futuro. Rosa ha decidido plantear su vida como una prostituta y tú como espectador la ves y dices: ¡jolín, qué cosa tan triste! Pero ¡haz algo! ¡Espabila! ¡Muévete!’’.

Carmen Machi. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Porque, como la propia actriz comenta, “es muy complicado ponerse en la piel de cada ser humano’’, no se puede generalizar en la prostitución. Ese es el motivo por el que tanto le gustó el enfoque que le dio la directora y guionista de la película, Marina Seresesky, puesto que el público está viendo al ser humano que se pone tacones y falda por la noche y sale a conseguir dinero para comer, porque ser prostituta también es una manera de vivir.

Durante la entrevista para MAKMA tras la proyección, lanzo esta pregunta al aire: «¿Qué es más difícil para el equipo técnico y artístico de las películas, hacer reír o hacer llorar?»

Carmen Machi responde asegurando que ambas son igual de fáciles, o igual de difíciles, pero que lo importante está en el propio trabajo actoral; lo que de verdad importa es que el espectador se crea que lo que está viendo es real, que se introduzca en el mundo de los personajes que lo interpretan, que se emocione, porque por eso paga y ese es su cometido. Un actor, por regla general, no nace siendo cómico. Ni tampoco siendo dramático. Ambos extremos se trabajan con gran exactitud y dedicación, con un gran control sobre el tiempo, el ritmo, la escucha, el timing, el gag, el objetivo en ese momento, la pausa; la clave está en llevar a cabo un trabajo constante y diario que produzca emociones. Para constatar esto, acudamos a la regla que Machi comentó: «Hay una regla en teatro –que yo la creo hasta cierto punto– que es que ‘el actor que llora en teatro, mal actor cuando hace drama’. Tú no tienes que llorar, tiene que llorar el espectador».

Y es que, si nos paramos a pensar, la vida es risa y llanto todo el tiempo. Aunque a veces se haga algo de manera innata, siempre se hace caso a lo de dentro, el corazón manda, el cerebro manda, el ser humano es una bipolaridad continua, e igual pasa con la construcción de un personaje a la hora de actuar.

No obstante, Carmen Machi no necesita basarse en nadie, consigo misma se basta y se sobra, porque, como deja patente, eso te condiciona, te hace que te olvides de ti y de tus defectos, intentando seguir a otros. Mas por supuesto que tiene referentes personales y técnicos, porque, al fin y al cabo, son trabajos en sintonía con personas que se han quedado en su retina de manera permanente, tales como Amparo Baró o el mismísimo Antonio Ferrandis, de los que ha mamado y admirado mucho esa forma de trabajar de “tonterías las justas, vamos al grano y siempre con mucha verdad’’.

Carmen Machi e Irene Valdés en un momento de la conversación. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Esto lo apoya, por otro lado, con el argumento de que “querer logar la perfección es una estupidez; el ser imperfecto, el estar en el camino del aprendizaje es lo que te hace evolucionar, y si crees que ya has llegado a la excelencia, ¡menudo aburrimiento! Y esto, ¿quién te lo va a aportar? Pues fácil, gente muy mayor, con la sabiduría de decirte: ¡Equivócate!, y gente muy joven que se equivoca sin quererlo y hace arte’’. Eso para la actriz, esa mezcla heterogénea, le ha hecho enriquecerse tanto a nivel profesional como personal.

Para finalizar la entrevista se le planteó una difícil pregunta: “¿Cómo describirías en dos o cuatro palabras el oficio de ser actriz?’’. A lo que ella respondió: “Pasión, felicidad, amor a algo y ser un gran mentiroso, sin dejar atrás la timidez, porque hay que diferenciar bien la persona que actúa del personaje que se interpreta, hay que ser muy tímido para luego tener el arrojo de ponerte la máscara y ser valiente’’.

La penúltima pregunta y cuya respuesta fue la más escueta (no por nada, sino porque no necesita decirse nada más), fue dedicada a Luis García Berlanga, referente por excelencia del cine valenciano y español. Carmen Machi siempre tiene una sonrisa profunda, pero al nombrar a este increíble director se le iluminó la cara, ya que estamos hablando de palabras mayores. Ella cree –y, posiblemente, esté en lo cierto– que no hay ni habrá absolutamente nadie en el universo que pueda hablar mal a nivel artístico o que no hable con admiración del señor Berlanga, y que eso pocas personas lo han conseguido. «Berlanga y Dios están casi a la misma altura», prosigue, «porque es único, ha conseguido transcender a lo largo de la historia y lo seguirá haciendo en la vida. No hay nadie como él y todo el mundo quiere igualarse, siempre con mucho respeto».

Sabemos que a la actriz, ganadora del premio honorífico del festival de Paterna, le encanta València –sobre todo los restaurantes de Quique Dacosta–, y nos ha chivado que probablemente vuelva a la ciudad de la mano del teatro porque empezará gira el año que viene.

Carmen Machi en la entrevista con MAKMA
Carmen Machi e Irene Valdés durante un instante de la entrevista. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Irene Valdés