El poder de la sombra de María José Moreno

Presentación libro ‘El poder de la sombra’
Editorial Versátil, María José Moreno
Librería Soriano
C/ Játiva, 15. Valencia
Jueves 12 de mayo 2016, a las 19.30h

El jueves 12 de mayo se presenta en la Librería Soriano la segunda entrega de la serie de libros ‘La Trilogía del Mal’, titulada ‘El poder de la sombra’. La autora es María José Moreno profesora de la Universidad de Córdoba que atiende a pacientes en su consulta psiquiátrica desde hace más de 30 años. Desde la ficción, María José Moreno aborda el asunto de los abusos sexuales a menores en el ámbito familiar. La tercera entrega de esta serie, ‘La fuerza de Eros’, se publica el 19 de septiembre.

Imagen del booktrailer de 'El poder de la sombra', de María José Moreno.

Imagen del booktrailer de ‘El poder de la sombra’, de María José Moreno.

Sinopsis del libro

‘El poder de la sombra’ es un thriller vertiginoso. La psicóloga Mercedes Lozano solo tiene 15 días para averiguar qué esconde la mente de Rosa María Luque, que se enfrenta a una doble acusación por asesinato y, aunque se cree inocente, tiene una defensa legal muy complicada: su ADN está en las escenas del crimen y ella no recuerda absolutamente nada.

Varios asesinatos con idéntico modus operandi señalan como sospechosa a Rosa María Luque, novia de un reputado político, famosa escultora y heredera de una familia muy conocida Córdoba. Aunque mantiene su inocencia con absoluta convicción, todas las pruebas recaen sobre ella y su hermetismo psicológico no es de gran ayuda.

¿Es cierto o fingido?¿Puede una mente aferrarse al vacío estando al borde de la cor- dura?¿Puede la mente olvidarse del ayer, vivir el hoy y no prever el mañana?

Rosa, acarrea un pasado bastante turbulento y lleno de mentiras e incógnitas. Su mente es un puzle incompleto, desordenado y al que faltan fragmentos de suma importancia. Tan solo recuerda tres palabras que aparentemente no tienen ningún sentido entre sí.

Su amnesia, su angustia y su inestabilidad emocional complican su defensa en el in- minente juicio por lo que su abogado defensor, Felipe Castilla, contrata los servicios de Mercedes Lozano, psicoterapeuta interpersonal, y Miguel Vergara, psiquiatra, con la intención de demostrar la inocencia de su cliente o su falta de cordura. Ante ellos se presenta la difícil tarea de reconstruir su pasado, para entender el presente y solventar el futuro de Rosa.

Portada del libro 'El poder de la sombra'. Imagen cortesía de la organización.

Portada del libro ‘El poder de la sombra’. Imagen cortesía de la organización.

Una idiotez no verla

El sopar dels idiotes, de Carles Sanjaime
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 27 de abril al 29 de mayo, en valenciano
A partir del 1 de junio de 2016, en castellano

En 1993 se estrenó la obra de teatro ‘La Cena de los Idiotas’ del dramaturgo francés Francis Veber. Aquella obra fue un éxito, hizo llorar de risa al más pintado, y no es para menos ya que el libreto está lleno de gags donde se descubre la miseria humana, el amor y la inocencia. Pronto se realizó la versión cinematográfica, está claro que el traslado al celuloide de la historia no afectó en absoluto a su capacidad de congregar las risas y el buen humor. Ambos fueron unos soberanos éxitos, de esos recordados dentro y fuera del país galo.

Tanto es así que en 2010 los americanos produjeron su propio remake del ya clásico título. El encargado de realizarlo fue Jay Roach, y en España se tituló ‘La Cena’. Ahora llega a Valencia la obra pero en versión nuestra. Y con ello no quiero decir que se haya trastocado el guión o nos lo hayamos pasado por el arco… por la Puerta del Mar, sino que hemos logrado que los puntos localistas de la obra francesa se adaptaran a ciudad del Túria.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Todos los miércoles Carles queda con unos amigos elitistas y desconsiderados para cenar, a dicha cena cada uno de los comensales tiene que llevar a un acompañante del que se podrán reír todos. El que lleve al más idiota, bizarro y extraño, ganará el beneplácito del resto. Carles, un fantástico Josep Manel Casany, a quien te crees en todo rato que sea un señorito de la Valencia carca y endiosada, ese miércoles no puede acudir a la cena debido a una lumbalgia, lo cual le produce una especial pena porque había encontrado a un idiota de órdago.

Vicent Pinyol es un hombre que ama las maquetas, y además trabaja en Hacienda, y eso le transforma en el hombre perfecto para convertirse en la diana simplona de los ataques de esa panda de buitres. Vicent entra en casa de Carles en el momento justo, con lumbalgia, descorazonado por el abandono dotmail.com/e su mujer, y juntos emprenden un camino, lleno de risas, estupideces y confesiones descarnadas, hacia conocer el paradero de Cristina, la esposa de Carles. A la fiesta se une Ventura, el antiguo novio de Cristina…

La comedía acierta en tantas cosas que sería difícil mencionarlas sin destripar los gags. Es cierto que no añade nada nuevo al original, ni falta que le hace, pero sí demuestra que el humor, cuanto más cercano, mejor. Ferran Gadea en el papel del pesado y gaznápiro Vicent Pinyol (muy bueno haber valencianizado el apellido del protagonista François Pignon) llena el escenario en cuanto sale. Consigue transmitir con su gestualidad, su ropa y su andar patoso que estamos ante un personaje tonto en su ejecución social, pero delicado en su transfondo emocional.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Josep Manel Casany se mete en la piel de un repipi marchante de arte que no duda en utilizar su poder para seducir mujeres, estafar a Hacienda y reírse de miserables. Los dos personajes, convertidos en habitantes de nuestra Valencia, hacen referencia a cuestiones locales, como el partido del Valencia CF contra el Real Madrid que se juega la noche de autos. Ventura (Alfred Picó), el que fuera novio de Cristina, está presente en la desintegración del matrimonio de Carles, y alucina con cómo el idiota del que planteaba Carles burlarse se está vengando de todo el sufrimiento y humillación que han padecido sus congéneres idiotilines.

Una vendetta circunstancial que pone de relieve el refrán: a todo cerdo le llega su San Martín. El Talia no decepcionó y sus butacas estuvieron a punto de llenarse por completo, la obra se representará a partir del 1 de Junio en castellano, aunque dudo que sea más divertida, porque tanto Ferran como Alfred y Josep Manel parecen moverse mejor en la lengua de Ferran Torrent.

Una obra que nos habla, como ya hemos comentado, de las miserias del ser humano y de la altivez de los hombres que se creen por encima del resto, pero como la obra está escrita con maestría e inteligencia, asistimos a una evolución a medida que los personajes van creciendo y así el que era tonto e inseguro, se transforma en alguien resolutivo y valiente, y el que era seguro y tenía la vida resuelta, parece estar perdido en su propia maraña de confusión. Una obra para reírse y para reflexionar sobre lo mal que nos comportamos con quien creemos que podemos hacerlo sin salir dañados.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro

Sade y sus mujeres

Les dones de Sade, por Pep Sanchis
Assaig Grup de Teatre de la Universitat de València
Sala Matilde Salvador de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 9 al 11 de marzo, 2016, a las 19.30h

ASSAIG (Grup de Teatre de la Universitat de València) presenta la reposición de ‘Les dones de Sade’ hasta el 11 de marzo, en la Sala Matilde Salvador de La Nau. El montaje se enmarca dentro de la programación teatral de la Universitat, en conmemoración del 25 aniversario del grupo y de las actividades organizadas con motivo de la Semana de la Mujer.

Dirigido por Pep Sanchis, el espectáculo se estrenó en 1997 y representa uno de los grandes hitos en la historia de ASSAIG. Este montaje ha sido reconocido con premios, como el concurso de Teatre Vila de Mislata y con una gira que recorrió varias ciudades españolas, con presencia en grandes citas teatrales, como por ejemplo el Grec Festival de Barcelona. ‘Les dones de Sade’ vuelve a escena 19 años después con la participación de dos de las actrices de la representación original en la dirección y el reparto.

Escena de 'Les dones de Sade', de Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

Escena de ‘Les dones de Sade’, de Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

La obra, una versión libre de la obra ‘Madame de Sade’, de Yukio Mishima, está protagonizada por seis mujeres, seis representaciones del Marqués de Sade, seis formas de entender las relaciones humanas y sociales en la Francia de finales del siglo XVIII.

Cada una vive una relación diferente con el Marqués y, en un texto cargado de sentimientos y pasiones, se enfrentan al amor puro, la hipocresía, el odio, la injusticia, la frivolidad, la barbarie, la ternura, la inocencia y la corrupción.

ASSAIG, creado en 1990 para representar a la Universitat de València dentro de las artes escénicas, se ha convertido en una de las agrupaciones teatrales más importantes de la escena universitaria española. Junto con ‘Les dones de Sade’, el grupo celebra su 25 aniversario con la reposición de tres de sus espectáculos más representativos: ‘Per Sant Lluc, ‘El dia que Bertolt Brecht va morir a Finlàndia’ y ‘Parelles de fet’, escogidos por haber supuesto puntos de inflexión en la trayectoria de la formación.

Antes de la representación del próximo viernes día 11, tendrá lugar un foro en torno a la obra, a las 18.00 horas, en las Aulas Seminario del Centre Cultural La Nau, de acceso gratuito hasta completar el aforo.

Escena de Les dones de Sade, de Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

Escena de ‘Les dones de Sade’, de Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

David Bowie en el Aula de Cinema de Valencia

‘La propiedad intelectual a través del cine’ e ‘Infancias siniestras’
Aula de Cinema de la Universitat de València
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Martes a las 18.00h
Palau de Cerveró
Plaza de Cisneros, 4. Valencia
Jueves, a las 18.00h

El artista recientemente fallecido David Bowie protagoniza una de las películas incluidas en el doble ciclo del Aula de Cinema de la Universitat de València. Se trata de El hombre que cayó de la tierra (The Man Who Fell to Earth, 1976), una historia de ciencia ficción en la que Bowie hace el papel de un extraterrestre. Se proyectará el 28 de enero cerrando uno de los ciclos, ‘La propiedad intelectual en la ciencia a través del cine’. Dirigido por Nicolas Roeg, el filme aborda el tema de las patentes desde una perspectiva ética, el dilema moral que plantea el monopolio de ciertos descubrimientos científicos cuando resultan vitales para el progreso social o la salud pública.

‘Infancias siniestras’, tres clásicos del cine de terror que revela el lado oscuro de la niñez es el otro ciclo. Las sesiones son gratuitas, con proyecciones en versión original subtitulada, presentación y coloquio final. Los martes, a las 18.00 horas, el Colegio Mayor Rector Peset acogerá la primera sesión de ‘Infancias siniestras’. La controversia en torno a las patentes científicas será la temática de los jueves, en el Palau de Cerveró, a la misma hora.

El pueblo de los malditos. Aula de Cinema de la Universitat de València.

El pueblo de los malditos, de Wolf Rilla. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Idealizada y edulcorada, la niñez se ha convertido en sinónimo de inocencia, un paraíso perdido hacia el que se vuelve la mirada con nostalgia. El cine de terror refuerza a veces esta visión idílica de la infancia, pero en otras ocasiones, la inversión de este mito ha producido algunas de las cintas más escalofriantes, protagonizadas por niños perversos y siniestros.

El ciclo se inicia el 12 de enero con El pueblo de los malditos de Wolf Rilla, un título de ciencia-ficción con tintes de pesadilla donde lo monstruoso se introduce en el seno de la propia comunidad, una pequeña aldea británica, gracias a unos misteriosos embarazos.

La mala semilla, de Mervyn LeRoy. Aula de Cinema de la Universitat de València.

La mala semilla, de Mervyn LeRoy. Aula de Cinema de la Universitat de València.

El 19 de enero, un magnífico relato de sabor victoriano, Suspense de Jack Clayton. Deborah Kerr protagoniza esta historia de fantasmas, donde lo real y lo sobrenatural se confunden, en la más famosa adaptación del relato breve ‘Otra vuelta de tuerca’ de Henry James, aclamado por su tratamiento de la técnica del punto de vista. El ciclo concluye el 26 de enero con La mala semilla, de Mervyn LeRoy, turbadora narración en torno a una niña de apariencia perfecta, que esconde otra naturaleza.

Ideas robadas

El origen de las patentes científicas es relativamente reciente. La concesión de monopolios sobre descubrimientos e inventos se remonta a la Italia renacentista, particularmente al Estatuto de Venecia de 1474, un reglamento emitido con la intención de proteger las nuevas invenciones de potenciales infractores y que sentó las bases actuales del Derecho de Patentes. Pese a la regulación sobre propiedad intelectual en el ámbito científico, no se han logrado evitar las más diversas prácticas de piratería.

A Trick of Light, de Win Wenders. Aula de Cinema de la Universitat de València.

A Trick of Light, de Wim Wenders. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Es famoso el caso del célebre inventor Nikola Tesla, ejemplo de este desdén del científico hacia el mundo de los negocios, lo que provocó que muchos de sus inventos no fuesen protegidos bajo patentes o le fuesen usurpados sin consideración alguna. Un interesante ‘biopic’ sobre su figura, El secreto de Tesla de Krsto Papic, inaugura el ciclo el día 14 de enero.

Las raíces del cine es el tema de A Trick of Light (Die Gebrüder Skladanowsky, 1995)  en la que  Wim Wenders relata la historia de los hermanos Skladanowsky, inventores del bioscopio y responsables de las primeras proyecciones cinematográficas con público. Wenders da su versión personal de la batalla por el ‘invento del cine’ y pone en tela de juicio su atribución a otra pareja de hermanos, los famosos Lumière.

David Bowie en 'El hombre que cayó a la tierra'.

David Bowie en ‘El hombre que cayó de la tierra’, de Nicolas Roeg. Aula de Cinema de la Universitat de València.

Bel Carrasco

¡Espectacular, maravilloso mundo del Arte!

The First Day, de Dorotea Von Totó y Tod Hunter
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: Jueves 14 de enero de 2016, a las 20.00h

¡Señoras y señores, críticos y críticas, artistos y artistas, comisarios y comisarias de todas las edades, pasen y vean! ¡Bienvenidos al más grande, peligroso, increíble, espectacular y maravilloso mundo del Arte!

Si tienen a bien asistir a la representación, podrán conocer el trabajo de dos artistas emergentes, dispares y opuestos en sus planteamientos conceptuales y formales, insolentes o ilusorios, con los pies en el fango, o aupados sobre nubes, en un juego de espejos de feria donde la verdad se presenta como ficción y viceversa. Una exposición para aquellos que quieran no sólo ver sino también mirar.

Obra de Dorotea Von Totó. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Dorotea Von Totó. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Pasen y vean, señoras y señores, la obra de Dorotea Von Totó, joven artista gallega de sangre islandesa, una meiga del flúor que transita por senderos de baldosas amarillas haciendo de la carencias (físicas y económicas, en su caso), virtud. Sus trabajos se articulan a través del lenguaje plástico del collage, realizados con materiales básicamente adquiridos en bazares chinos, en un juego ‘apropiacionista’ como base de su delirio imaginativo.

La inocencia y la puerilidad, falsamente representadas, son sus realidades, pobladas de seres inexistentes pero que en parte conservan sus raíces humanas. Es difícil despejar la incógnita de si son humanos mutados, cíborgs o sencillamente seres venidos de otros mundos: ¡su mundo! La figura humana femenina tiene una evidente presencia en la obra de DVT. Siempre representada con una sonrisa, (a veces amarga, y en ocasiones infantil y absurda), que contrasta con los miembros amputados y sustituidos por prótesis. Podría deducirse de esta fórmula que estos personajes femeninos reivindican una belleza diferente, una anatomía alejada de los cánones y una falta de pudor en mostrar el “horror” de forma casi obscena.

Obra de Tod Hunter. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Tod Hunter. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Y eso no es todo. ¡Pasen y vean! Podrán conocer al también emergente Tod Hunter, artista californiano (pero residente en España desde hace años) cuya obra, aunque sea difícil de clasificar y vaya a contracorriente de modas y teorías, no lo convierte en ‘brut’ ni en ‘primitivo’. Y el hecho de que su trabajo sea solitario y onanista no tienen por qué hacer de él un outsider.

Eso sí: arte destroyer, arte gestual, protesta naïf de mimbres furtivos, arte de grafiteros, arte de chaperos, arte visionario, taleguerismo, talento revelado o puro escapismo, y hasta pintura de puertas traseras de los servicios de grandes superficies. Todo ello, y a la vez nada de ello, es Tod Hunter, que hace de su vida una permanente performance para desmontar las evidentes formas de control de lo políticamente correcto, no eligiendo sutiles ironías, sino burdas expresiones pictóricas.

A Hunter le interesa mucho cómo la construcción del pensamiento se da (por lo general) a través delsexo. Observa el sexo a través del quehacer de la pintura y el dibujo, tomando estas acciones como procesos orgánicos e impredecibles para volver a capturar la armonía y mística que el acto sexual otorga a quien lo observa. Tod Hunter, y es evidente, asume su carácter mundano, sus temáticas más o menos banales.

Obra de Tod Hunter. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Tod Hunter. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Porque sabe que en todo momento transmite, a quienes contemplan sus dibujos, el goce de la visión, el placer de ver. Dibuja haciendo aparecer una imagen que no es la de la apariencia natural de las cosas, pero que tiene la fuerza de la realidad. Porque Tod Hunter sabe lo que es sentirse excluido, marginado. Y su cuerpo se transforma en campo de batalla. En sus dibujos se resaltaclaramente que lo personal es político, y es en el propio cuerpo donde se libran las batallas cotidianas.

¡Pasen y vean! Y todos ellos capitaneados por el abajo firmante, aprendiz de brujo, de furrier y de rapsoda, de este retablo de las maravillas en que a veces deviene el arte contemporáneo y toda su parafernalia, volcando todo mi coraje en descubrir artistas escondidos en los márgenes de las redes sociales que encuentran difícil llegar a los cauces tradicionalmente expositivos.

¡Pasen y vean, y tengan siempre presente que el Arte es un puñetero circo donde nada es verdad ni es mentira, sólo un hiperbólico trampantojo que nos deslumbra y fascina a partes iguales! ¡Es por ello por lo que aquí seguimos!

¡Pasen y vean!¡Este espectáculo artístico estará en su ciudad, en la Galería Mr Pink, a partir del jueves 14 de enero, y no se lo pueden perder!

Obra de Dorotea Von Totó. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Dorotea Von Totó. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Piguy Hellman

 

El controvertido Jeff Koons en el Guggenheim

Jeff Koons: Retrospectiva
Museo Guggenheim Bilbao
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 27 de septiembre de 2015

El Museo Guggenheim Bilbao acoge una amplia retrospectiva del artista norteamericano Jeff Koons, mostrándose por primera vez todas las series que ha realizado a lo largo de su carrera. En opinión del propio autor, algunas de sus obras “nunca han estado más elegantes” como en esta instalación bilbaína, según Europa Press.

La muestra recoge 35 obras de un artista “clave” en el arte contemporáneo que, en palabras de Juan Ignacio Vidarte, director del Guggenheim Bilbao, es además “muy especial” para el museo bilbaíno, ya que es autor de ‘Puppy’, una de las primeras obras que adquirió para su colección permanente y que se ha convertido en “un símbolo” del museo y “un icono querido para toda la ciudad de Bilbao”.

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

La retrospectiva del Guggenheim es “la más completa” realizada hasta el momento, ya que recoge por primera vez “todas y cada una de las series” que ha realizado a lo largo de su carrera, en la que ha desarrollado “una trayectoria muy coherente pero, sin embargo, sorpresiva porque los mismos conceptos que trata desde la primera de sus series los va traduciendo a través de materiales y lenguajes muy diversos”, según explicó la comisaria Lucía Agirre.

En sus obras se incluyen conceptos antagónicos como vida y muerte, pasado y presente, sexualidad e inocencia, lujo y austeridad, eterno y efímero, o femenino y masculino. El también comisario Scott Rothkopf destacó la “amplitud” de los temas tratados y el “dominio” de los medios utilizados. Jeff Koons explicó que, en sus trabajos, pretende “celebrar un diálogo del arte”, sobre “la vida interna y el mundo externo”, con “una mirada intuitiva”, con la que pretende “absorber el ambiente, reflexionar y avanzar en las cosas que me interesan”.

Koons repasó también sus referencias artísticas desde Salvador Dalí, al que conoció con 18 años, hasta el barroco y el rococó, al tiempo que consideró al “observador” como aquel que siempre es quien “acaba la obra de arte”. Además, restó importancia al valor que alcanzan sus obras en el mercado e insistió en que “la recompensa del arte es algo totalmente distinto” al valor económico.

'Tulipanes', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Tulipanes’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

Además de las obras recogidas en el interior del Museo, el Guggenheim cuenta en su colección propia con ‘Puppy’, que fue adquirida en 1997 para la Colección Propia del Museo Guggenheim Bilbao. Asimismo, la terraza exterior del Museo alberga ‘Tulipanes (Tulips)’, también expuesta de forma permanente.

La exposición del Guggeheimm comienza con ‘Hinchables, Antes de Lo Nuevo, Lo Nuevo’, donde se muestran las primeras obras de Jeff Koons, que en 1976 se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar el objeto escultórico “reflejando la vida de la ciudad”. En una segunda sala, se reúnen las obras de la serie ‘Equilibrio (Equilibrium)’, pertenecientes a la primera exposición individual que realizó en una galería, en 1985, y que abordan el tema del equilibrio personal y social.

La serie ‘Lujo y Degradación (Luxury and Degradation)’ fue presentada en 1986 por Jeff Koons con la intención de mostrar “cómo las campañas de publicidad de bebidas alcohólicas contribuyen a perpetuar los roles sociales”. Para la serie ‘Banalidad (Banality)’, Koons visitó diversos talleres europeos especializados en tallas de madera religiosas y estatuillas de porcelana y encargó la realización de una serie de esculturas sobre temas icónicos de la sociedad contemporánea y otras referidas a postales de felicitación comerciales, souvenirs de las tiendas de aeropuerto o de iconografía religiosa.

'Rabbit', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Rabbit’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

La muestra continúa con una serie de esculturas realizadas en acero inoxidable con acabado brillante, que Koons presentó en 1986 en la galería Ileana Sonnabend de Nueva York bajo el título de ‘Estatuaria (Statuary)’ y que reflejan arquetipos e imágenes de diferentes personajes de la historia. Dentro de ella, se encuentra una de las más reconocidas imágenes de Koons, ‘Conejo (Rabbit)’.

‘Hecho en el Cielo (Made in Heaven)’ es una de sus series más controvertidas, según recordaron sus comisarios, por su explícito contenido. Su origen está en la invitación que el Whitney Museum of American Art cursó a Jeff Koons en 1989 para crear una obra destinada a la exposición colectiva Image World, centrada en la relación entre el arte y los medios de comunicación. Koons concibió para la ocasión un gran cartel publicitario en el que Ilona Staller -más conocida como Cicciolina y con quien después contrajo matrimonio- y él aparecían como protagonistas de la película ‘Made in Heaven’, nunca realizada y cuyos temas continuó abordando en la serie homónima. En diferentes obras realizadas en impresión al óleo sobre lienzo, la pareja se muestra como “la encarnación de unos modernos Adán y Eva, en poses sexuales y rodeados de arquetipos que hablan de fidelidad y amor, de naturaleza humana y domesticación”.

La exposición, que podrá ver hasta el 27 de septiembre, fue presentada en el museo bilbaíno por Jeff Koons junto al director del Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, los comisarios de la muestra Scott Rothkopf y Lucía Agirre, y el director de la Fundación BBVA (entidad que la patrocina), Rafael Pardo. ‘Jeff Koons: retrospectiva’ está organizada por el Whitney Museum of American Art de Nueva York en colaboración con el Guggenheim Bilbao y el Centre National d’Arr et Culture Georges Pompidou de París.

Antiquity 3, en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Museo Guggenheim Bilbao.

Antiquity 3, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Museo Guggenheim Bilbao.

 

Los plegamientos barrocos de Javier Palacios

Shit Behind Beauty, de Javier Palacios
Galería Espai Tactel
C / Dénia, 25 B. Valencia
Inauguración: viernes 8 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 19 de junio

En las pinturas recientes de Javier Palacios (Jerez de la Frontera, 1985), el protagonista principal es una suerte de minucioso e infinito plegamiento de las superficies, el cual termina por apoderarse por completo de la escena, indistintamente de que ésta consista en el primer plano de una cara -anónima o conocida-, o, ya de manera autónoma, distintos materiales cuya naturaleza y origen deviene secundario en aras de resaltar, precisamente, su completo arrugado, abullonado, arrebujado, plisado…

Plásticos y envases, bolsas y blister, papeles metálicos, de aluminio, etcétera, son el repertorio iconográfico cuya notable técnica los aborda desde primeros planos que vuelven prácticamente irreconocible el motivo.

Beuys, de Javier Palacios, en 'Shit Behind Beauty'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Beuys, de Javier Palacios, en ‘Shit Behind Beauty’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La pintura, cuya inercia material (se arruga o se craquela) coincide aquí con los objetos representados, parece instalarse en un movimiento autorreflexivo muy de nuestros días. Pintura sobre las cualidades y los límites de la propia pintura, que indaga un doble límite frente a la abstracción: no sólo las “figuras” representadas tienden aquí, en las imágenes de Palacios, a rozar la frontera de lo irreconocible ahondando en el detalle de la reproducción, en la retórica de la mímesis (en algunos momentos hasta el borde del hiperrealismo), sino que a cada paso parece que lo que anima al pintor es cierta voluntad tautológica en torno a la capacidad de la disciplina de representarse a sí misma a partir de concentrar su figuración sobre los propios medios: el color, la materia, la unción, la capa, la adherencia…

Groov, de Javier Palacios, en la exposición 'Shit Behind Beauty'. Imagen cortesía de Espai Tactel

Groov, de Javier Palacios, en la exposición ‘Shit Behind Beauty’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

(…) El Barroco es el arte de lo informe por excelencia, y en esta línea, sólo que hoy ya con la ironía fría del distanciamiento, también podemos incluir a nuestro protagonista, quien por su parte ahonda en esa escuela de los pliegues de la materia ya sólo como paráfrasis e imagen-superficie.

Estas pinturas “impecables” de Palacios, que entre la abstracción y la figuración, pues, pero también entre la ventana y el espejo que ofrece tradicionalmente la vieja disciplina, nos dejan con la duda de si hablan del propio medio o se lanzan más allá.

Shroud, de Javier Palacios, en 'Shit Behind Beauty'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Shroud, de Javier Palacios, en ‘Shit Behind Beauty’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

(…) El origen de este arrugamiento proliferante es múltiple: un síntoma de la senectud de la gran disciplina pictórica, cuya larga historia y experiencia, resabios y cuestionamiento, simulaciones y disimulos la han llevado al borde de la extenuación. Su cuerpo viejo es un campo estriado y profundo, de una densidad ya ilegible en su totalidad. Los rostros que presenta (y que la representan), ya no pueden aspirar a la inocencia, a decir las cosas por vez primera y con voz ingenua. Pero es también consecuencia de un movimiento de repliegue, que hace oscilar lo exterior frente a lo interior continuamente: la manifestación sucinta de que, casi como estroboscópicamente, lo profundo es la piel y viceversa. Lo más banal, los despojos, adquieren la forma suntuosa del drapeado, del envoltorio del cuerpo y, metafóricamente, incluso del alma; y así, los plásticos y celofanes de deshecho brillan con el tornasolado de los más suntuosos ropajes y telones, de telas damasquinadas, de la alta costura que sólo cubre un cuerpo ideal…

Lujo y luto, pues, como expresión última de cierto impulso barroco que Javier Palacios ha sacado al escenario desde el callejón trasero, donde se acumulan los desperdicios, y que haría las delicias de una sensibilidad como la de Caravaggio, tan atento a las texturas y los pliegues del mundo, de todos los rincones del mundo.

Origen, de Javier Palacios, en la exposición 'Shit Behind Beauty'. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Origen, de Javier Palacios, en la exposición ‘Shit Behind Beauty’. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Óscar Alonso Molina

Tiepolo y sus retratos de fantasía

Giandomenico Tiepolo
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 20 de abril, 2015

¿Pueden convivir las obras de arte sean de la época que sean? ¿El mural más reciente de Banksy o la última ilustración de Pawel Kuczynski por ejemplo con un grabado de Goya? Las afinidades y divergencias entre las obras podrían tener que ver, más que con el tiempo, con la manera de ver el mundo de los artistas. Miró puede ser más afín a un artista pictográfico de hace doce mil años que a cualquier expresionista de su época.

Los que se interesan sólo por lo último de lo último, o los que consideran que arte es sólo lo que hicieron los clásicos, o sea, que murió antes del impresionismo, creen en la idea de la evolución (o involución) del arte. Pero puede ser que no tenga nada que ver con eso. Que las obras simplemente coexistan.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Al fin y al cabo, la evolución es una idea que afirma la existencia de un punto fijo desde el cual arranca todo el proceso. Pero el caso es que aquí no hay ningún punto fijo, ningún centro sobre el que gire nada. Por tanto, no hay proceso lineal. Parece más bien que en el arte el punto es móvil y se desplaza con cada obra que se crea. Como si no pudiera parar quieto. Los estilos se suceden recogiendo elementos de los otros estilos, modificándose y envolviéndose continuamente. Es como un ADN en el que todo está en todo.

Por esas afinidades y divergencias, el tiempo, en el arte, se esfuma, y en su lugar aparece la simple comunicación entre las obras, que parecen hacerse confidencias, como invitados en una fiesta con ganas de conocerse, o que discuten y, al hacerlo, se revelan sus tensiones íntimas, como en una cena de navidad −aquello que más les preocupa o que precisamente mejor (o más dolorosamente) las define.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Bingyi, por ejemplo, con su pandemonium de luces y sombras, tendría mucho de qué hablar con Turner, pero también, por contraste, con su actual coetánea He Zhihong. Los poéticos paisajes de esta, a su vez, convivirían perfectamente con los de Constable, Friedrich o incluso Cézanne, pero se destacarían sobre todo si se encontraran con los de Van Gogh. O en fin, si los retratos en lejía de Barceló tuvieran delante los de Giandomenico Tiepolo que el Museo de Bellas Artes de Bilbao acaba de presentar en su nueva exposición, en colaboración con BancaMarch y Consulnor.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

No son retratos de personas concretas, sino de fantasía, es decir, son inventados. Y lo que Tiepolo ha inventado son tipos genéricos –tres hombres maduros con toque oriental y ocho mujeres jóvenes pintados con un estilo que recuerda a Rembrandt-. Están fechados alrededor de 1768 cuando aprovechó su estancia en Madrid, a donde había ido con su padre y su hermano para pintar al fresco varios techos del Palacio Real.

Al no representar a nadie en concreto, este artista se decide por pintar tipos, como si dijéramos a la manera de Jung, es decir, arquetipos. Su preferencia son los filósofos de la antigüedad, en cuanto a los hombres, y su ideal de belleza femenina en el caso de las mujeres (inocencia, austeridad, personalidad, decisión, bondad). Temas estos que, por sí solos, abren un sin fin de interrogantes.

Completa la exposición doce aguafuertes cedidas por la Biblioteca Nacional de España.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

La ciencia también es cosa de mujeres

Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias
Comisariado: María Carmen San Julián y Natalia Torres
Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero
Palau de Cerveró de la Universitat de Valéncia
Plaça de Cisneros, 4. Valencia
Hasta el 9 de enero de 2015

Para que la corrección política no convierta este tipo de exposiciones en un afirmativo cabeceo de incredulidad (¿cómo es posible que tal cosa suceda?), habría que seguirle el rastro a Zygmunt Bauman cuando se puso a analizar el fenómeno del Holocausto. De manera que, como expresó el sociólogo, “el examen de las culpas” no disfrace la “investigación sobre las causas”. Que la sociedad patriarcal sea culpable de buena parte de la discriminación de la mujer resulta, a estas alturas, insuficiente a la hora de abordar tal fenómeno. Salvo que lo que pretendamos sea levantar una venda para poner otra.

Una de las citas recogidas en el 'túnel de tópicos sexistas' de la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Una de las citas recogidas en el ‘túnel de tópicos sexistas’ de la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

Valga la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ como recordatorio de un hecho palmario: el silencio en torno a la gran contribución de las mujeres al progreso de las ciencias y la tecnología. Pero se hace ya necesario, cuando proliferan las muestras de desagravio, transformar el victimismo en análisis más profundos acerca de las múltiples causas que lo fundamentan. De no hacerlo así, caeremos en la complaciente empatía. Algo que mujeres como Marie Curie, Hannah Arendt, María Zambrano, Grace Murray Hopper, Barbara McClintock o Mary Wollstonecraft no perdonarían.

Y no digamos nada si hablamos de James Miranda Stuart Barry, cirujano del ejército británico, cuya autopsia reveló que en realidad era Margaret Ann Bulkley (1795-1865), que se hizo pasar por hombre para poder ingresar en la universidad, su gran sueño. Su lucha, como la de otras muchas mujeres que aparecen en la exposición del Palau de Cerveró, perdería fuerza si la rebajamos al complaciente recordatorio en lugar de, como hicieron ellas mismas, reivindicar la pasión por el conocimiento.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición ‘Trencant barrees. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

La exposición ‘Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias’, comisariada por Carmen San Julián y Natalia Torres, se hace eco de las numerosas mujeres que dejaron su huella en la ciencia. Y lo hace al modo de un paseo repleto de dificultades, las mismas que las propias mujeres debieron en su día sortear. Así, el espectador avanzará por entre una serie de barreras o instalaciones, para ir abriéndose camino de las oscuras frases pronunciadas contra las mujeres a la rotunda claridad de sus trayectorias profesionales. Fotografías y paneles que revelan el sobresaliente papel de esas mujeres en el terreno de la ciencia.

En el “túnel de tópicos sexistas”, según expresión de las comisarias, se pueden leer frases como ésta: “La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido, aunque agradable y gracioso” (Erasmo de Rotterdam), o el más coloquial “Eso es cosa de mujeres”. Brigitte Bardot, quien sabe si espoleada por esos tópicos, contraatacó en su día de esta manera: “Cuanto más conozco a los hombres, más me gusta mi perro”.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències', que acoge el Palau de Cerveró.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’, que acoge el Palau de Cerveró.

Tras el túnel oscuro de los comentarios despreciables, la exposición se abre a un bosque de imágenes que cuelgan como frutos de esa ciencia desarrollada por mujeres. Entre las fotografías, destacan las de Rita Levi-Montalcini, Nobel de Medicina, Hedy Lamarr, reconocida como actriz pero menos conocida por su faceta como ingeniera, Hipathia de Alejandría, una de las primera matemáticas, o las citadas Barbara McClintock, que descubrió el primer mapa genético del maíz, Marie Curie, dos veces Premio Nobel por sus contribuciones en física y matemáticas, Hannah Arendt y Simone Weil, como destacadas filósofas.

En la instalación de objetos colgantes, el espectador descubrirá las sorprendentes patentes del sujetador moderno obra de Mary Phelps, del limpiaparabrisas, inventado por Mary Anderson, del pañal desechable de Marion Donovan o del corrector líquido Liquid Paper que patentó Bette Nesmith, por citar algunos de los hallazgos. ‘Rompiendo barreras’ se completa con un audiovisual y un taller didáctico que sirven para hacer memoria del largo y tortuoso camino recorrido. Una muestra impulsada por la Universitat de Valéncia y el CSIC, en la que supone la última colaboración entre ambas entidades en el Palau de Cerveró.

Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición 'Trencant barreres. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Fotografía de Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Salva Torres