Colorido y originalidad de Marta Ezquerro

Nine to sky, de Marta Ezquerro
Espacio Lateral
C / San Fernando 16-A Entresuelo (Plaza de las Cervezas). Santander
Hasta el 2 de agosto de 2018

Espacio Lateral de Santander parece no cogerse vacaciones. El pasado viernes 6 de julio el estudio celebró la inauguración de la exposición ’Nine to sky’, de Marta Ezquerro, con la que viene a cerrar su temporada expositiva.

Obras de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro

Obras de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro

Esta artista riojana cursó Bellas Artes en el País Vasco y, tras pasar por la escuela de moda INEDI, ha centrado su trabajo en la moda y el diseño textil. Toda esta dedicación y esfuerzo se ha visto reflejado en el nacimiento de su marca ‘Nine to sky’ que, como ella misma afirma, es una “fusión de moda y arte”.

‘Nine to sky’ busca hacerse un hueco en el mercado gracias al colorido de sus ilustraciones y la originalidad de su creaciones. A punto de abrir su propio estudio de diseño y show room, la marca pretende, mediante la ilustración y la experimentación, realizar estampados para moda y calzado.

Ilustración de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro.

Ilustración de Marta Ezquerro. Fotografía: Néstor Navarro.

En la inauguración, los asistentes pudieron conocer de cerca la obra de Ezquerro y adquirir algunas de sus camisetas y sudaderas. Las ilustraciones de Marta Ezquerro se podrán contemplar hasta el 2 de agosto en Espacio Lateral.

Video realizado por Néstor Navarro

Espacio Lateral- Marta9Ezquerro from Makma on Vimeo.

Danae N

Splash, zambullida al mundo del cómic

SPLASH, Sagunt Comic Festival
Casal Jove del Port de Sagunt
Días 12, 13 y 14 de febrero de 2016

La tercera edición del SPLASH ya está entintada. Desde la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Sagunto se ha preparado toda una serie de actividades alrededor del mundo del cómic. Quieren que sea una divertida fiesta para toda la familia. Será los días 12, 13 y 14 de febrero cuando se tenga a entera disposición del público una maravillosa vorágine de bocadillos y viñetas aglutinadas en SPLASH.

Al igual que el año pasado, esta tercera edición contiene una gran diversidad de acciones creativas, una parte lúdica potente y por supuesto, los autores más destacados del panorama nacional. Se contará con la presencia del maestro Carlos Giménez, que será el gran homenajeado y recibirá de manos de su amigo Álvaro Pons el Premio Una vida de viñetas 2015.

Habrá dos exposiciones. La primera está dedicada al 35º aniversario de la editorial La Cúpula, con una representación de ilustraciones de portadas emblemáticas. Otra de las exposiciones será Sagunt Z: Living Zombieland, un repaso por el universo zombi en el manga y el anime, obra de los cachorros del Mangetsu.

También habrá cine para todas las edades. Charlas, videojuegos y una sección de Auto-editados e Ilustraciones, comandado por los más jóvenes. Más el rendido homenaje a la editorial La Cúpula con el pase de un documental sobre su historia.

Cartel de Splash Sagunt Comic Festival, obra de Laura Pacheco.

Cartel de Splash Sagunt Comic Festival, obra de Laura Pacheco.

Los galardonados del SPLASH 2016 asistirán para recibir sus premios. Carlos Giménez, Paco Roca, Daniel Torres, Nadar y Orgullo y Satisfacción. Para los más pequeños de la casa se han preparado juegos, talleres y zona de hinchables.

En la zona de stands, se contará con algunas de las más interesantes editoriales, librerías y fanzines que expondrán sus interesantes catálogos, y además, acompañados por sus artistas gráficos.

Los autores de SPLASH 2016 son: Carlos Giménez, Sento Llobell, Nadar (Pep Domínguez), Cristina Durán y Miguel Á. Giner, Daniel Torres, Ana Oncina, Mique Beltrán, Paco Roca, Álvaro Ortiz, Elías Taño, Anastasia Bengoechea, Sergio Bleda, Nathalie Bellón, Carles Ponsí, Laura Pacheco (autora del cartel), Toni Cabo, Richard Vilbor, Núria Tamarit, Xulia Vicente.

Las editoriales, librerías y fanzines que exponen su material son: La Cúpula, Astiberri Editorial, Cómics de Colección, Grafito Editorial, Librería El Puerto, Futurama, Arròs Negre, Dib.buks Editorial, Mis 3 Dragones, El Nadir Editorial, Inefable Tebeos, Jojimbo Cómics, Sección Autoedición e Ilustración.

Humor contra fanatismo

Dessins en liberté (Dibujos en libertad)
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 8. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2016

El Roto, Ulises, Ajubel y Kap son los cuatro viñetistas españoles o residentes en España que participan en la exposición itinerante Dessins en liberté (Dibujos en libertad), que conmemora en clave de homenaje a las víctimas de la trágica matanza de los periodistas de Charlie Hebbo hace un año en París.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Producida por el Instituto Francés y el semanario Courrier International, la inauguró el pasado jueves en la sede del Instituto Francés de Valencia el presidente de la Unión de Periodistas, Sergi Pitarch. En total son medio centenar de dibujantes procedentes de 45 nacionalidades distintas que, a través de sus obras, combinando el ingenio, el humor y la ironía levantan una sólida barrera contra el fanatismo y el terror.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Abierta hasta el 17 de febrero, esta muestra incluye una docena de paneles dedicados a una temática específica de plena actualidad relativa a la libertad de expresión: censura, internet, corrupción, derecho de la mujer, racismo, rebeliones, clima, etcétera.

En recuerdo a los acontecimientos de enero de 2015 contra la redacción de Charlie Hebdo, el objetivo de esta muestra es “ensanchar la perspectiva ilustrando la manera en la que la libertad de expresión se ejerce hoy en día en todos los continentes”.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

A partir de la conocida ilustración de los cigarrillos Gitane, Ulises hace un alegato contra el racismo, un tema que tratan también el canadiense Bado (El racismo es el otro), el argentino Langer o Glez de Burkina Faso y el mexicano Boligan. No es casualidad que en el panel dedicado a poner en solfa la corrupción aparezcan otros dos españoles: El Roto con una de sus imágenes que valen por millones de palabras y Kap con una viñeta de corte clásico que representa a un grupo de trajeados con los bolsillos rebosantes de billetes ante una caja fuerte vacía llena de telarañas: No sabemos lo que ha pasado…¡pero hace unos años la caja estaba llena!

El cubano Ajubel que residió varios años en Valencia, donde fue editado por el sello MediaVaca, opta por una imagen siniestra de un hombre barbado con y sin cabeza: Je pense…donc je ne suis plus!

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Haddad. Instituto Francés de Valencia.

Ilustración de Haddad. Institut Français de Valencia.

Bel Carrasco

David de las Heras: La ilustración como refugio

Refugio, de David de las Heras
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 14 de noviembre de 2015

David de las Heras, bilbaíno afincado en Barcelona, está de paso en Valencia, adonde ha venido a exponer su serie de ilustraciones en torno a la idea del refugio. Lo hace en la galería Pepita Lumier. Y para hacerlo utiliza el singular, Refugio, tanto para dar título al conjunto expositivo, como para ofrecer toda una declaración de intenciones de su propuesta. Porque David de las Heras no piensa en un solo refugio para referirse a esa sensación de protección que confiere el término y, por supuesto, la materialidad misma del espacio que lo propicia. Piensa en muchos, pero todos ellos terminan resumiéndose en uno: el propio proceso creativo en torno a la ilustración.

Ilustración de David de las Heras. Pepita Lumier.

Ilustración de David de las Heras. Pepita Lumier.

De manera que lo que propone en Pepita Lumier es un recorrido por algunas de sus últimas obras. Recorrido que le lleva a identificar el refugio “con el hogar en tanto sentimiento”, dice, para redondearlo así: “La ilustración como metáfora de ese refugio”. Ilustraciones que en el caso de ‘Hertog y Nassau’ le lleva a relacionar su obra con esa otra idea de frontera. “Hertog y Nassau son dos ciudades que se hallan entre Bélgica y Holanda”. De manera que su demarcación fronteriza, explica el ilustrador, complica la idea de conocer su pertenencia a uno u otro país. “La misma ciudad con fronteras repartidas”, subraya.

De las Heras juega con ello, volviendo borroso el rostro que ilustra la obra ‘Hertog y Nassau’, al tiempo que otorga cierta duplicidad a la imagen. “Es como si fueran dos gemelos, que saben lo que es compartir espacio en el útero materno”. A David de las Heras esa idea le subyuga; ese sentimiento de pertenencia al que aluden las fronteras. Fronteras que el artista concluye “son relativas”. Lo que cuenta, siguiendo el hilo de Rilke que ubicaba la patria en la infancia, es “el lugar metafórico donde cobijarse”. Y David de las Heras lo encuentra en el interior mismo de su obra.

Obra de David de las Heras. Pepita Lumier.

Obra de David de las Heras en Pepita Lumier.

Una obra por la que tanto pronto transitan mujeres con flores en la cabeza, refiriéndose el artista a un verso de Gabriel García Márquez, como figuras sin esa misma cabeza de cuyo cuerpo vuelven a brotar flores, o su serie de cuerpos humanos con cabeza de pájaro (“forma parte del libro ‘¿Cómo se visten los pájaros?’ todavía por publicar”). Cuerpos metamorfoseados o gestando alguna transformación interna que convierten esos mismos refugios, a los que alude la exposición, como lugares cuando menos inquietantes. Espacios, pues, de cobijo, mas un cobijo inestable, nada seguro.

Obra de David de las Heras. Cortesía de Pepita Lumier.

Obra de David de las Heras. Cortesía de Pepita Lumier.

La joven que a caballo parece huir hacia algún sitio, y que sirve de tarjeta de presentación de la muestra, también ilustra lo que quiere transmitir el artista. “Es una alusión al viaje, al movimiento de búsqueda”. Una especie de transición, de refugio que no se encuentra en ningún lugar concreto (de nuevo la idea de frontera difusa), de cobijo que únicamente alcanza cierta condición fija en el acto mismo de ilustrar. También se suceden la alusiones artísticas: la mirilla de Duchamp, los objetos de Magritte. Todo ello para terminar dando forma a esa percepción quebradiza del Refugio como espacio metafórico del que únicamente puede dar cuenta quien sabe ilustrarlo, narrarlo, contarlo, como hace David de las Heras en Pepita Lumier.

Ilustración de David de las Heras. Pepita Lumier.

Ilustración de David de las Heras. Pepita Lumier.

Salva Torres

Moby Dick en el océano de la Sala Russafa

Moby Dick, de Herman Melville, dirigida por Marta Alonso, con ilustraciones de Manuel Marsol
Estreno en la Comunidad Valenciana
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 24 (17.00h) y domingo 25 (12.30) de octubre de 2015

Sala Russafa comienza la programación familiar de esta temporada trasladándose a la misteriosa isla de Nantucket. Desde allí, el centro cultural invita a espectadores a partir de 5 años a subir a bordo del ballenero Pequod, escenario de la gran aventura escrita a mediados del S.XIX por Herman Melville.

Este fin de semana, la compañía madrileña Vuelta de Tuerca estrena en la Comunitat Valenciana su versión de Moby Dick, un proyecto que nace de la Casa del Lector después de que el dibujante Manuel Marsol fuera galardonado con el III Premio Internacional de Álbum Ilustrado.

A través de sus ilustraciones, los espectadores surcarán el mar de día y de noche, soportando olas, avistando pájaros y animales marinos. Una original escenografía con proyecciones que refuerza la ambientación musical en directo y la interpretación de los actores Karlos Aurrekoetxea, Guillermo Llansó y Nacho Vera, dirigidos por Marta Alonso.

Un montaje de impactante puesta en escena para una aventura que ha marcado a lectores y escritores durante generaciones Sobre el escenario encontramos al capitán Ahab, quien busca sin cesar, en la inmensidad del océano, a una gran ballena blanca de tal fiereza que no hay barco que se acerque a ella sin resultar dañado, ni marinero que pueda darle caza. Bien lo sabe el capitán, al que, de un bocado, dejó sin la pierna que ahora sustituye por una prótesis construida con la mandíbula de un cachalote.

Ahab la tiene más cerca de lo que cree, pero su obsesión le ciega. Por ello, la complicidad y la ayuda del público serán fundamentales para que el Pequod se enfrente de una vez por todas con Moby Dick en el océano de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland

En la programación para adultos, Sala Russafa le da la vuelta a un clásico de la literatura infantil. Chema Cardeña es el autor y director de Alicia en Wonderland, una versión para adultos del clásico de Lewis Carroll que cumple 150 años y que, en este nuevo montaje, resulta perfecto para retratar ‘el país de las maravillas’ que nos rodea.

Segunda semana en cartel para el regreso de esta coproducción de Sala Russafa y la compañía valenciana Arden que protagoniza una Alicia crecidita, harta de acumular títulos pero seguir siendo becaria a los 30 años. Iria Márquez interpreta a esta joven que, en su lucha por hacerse un hueco en el mercado laboral, descubrirá que hay un mundo al otro lado del espejo capaz de despertar el temido pensamiento crítico.

El teatro, la música en directo y la danza se reúnen en esta comedia cargada de mensaje, ironía y realismo, que permanecerá en Sala Russafa hasta el 8 de noviembre. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (al que sustituye Miguel Machado en algunas funciones) da vida al sarcástico gato Chesure de Cheshire; mientras que  Rosa López es una déspota y salerosa Reina de Corazones. José Doménech es el Sombrerero Loco; Darío Torrent, La Liebre y Miryam Garcés interpreta a una elocuente Condesa Muda. Jaime Vicedo es un apresuradísimo Señor Blanco  y el propio Cardeña se mete en la piel de un pasadísimo Señor Azul.

Versiones de grandes temas de Bob Marley, Lou Reed, The Police o Pink Floyd a cargo de la Naipes Band (dirigida por David Campillos y con la colaboración de Johnny B. Zero y José Montoro) ambientan esta disparatada comedia, un alucinante y alucinógeno retrato de nuestra sociedad de alto voltaje político, que invita al público su papel como ciudadano.

Escena de Moby Dick. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Moby Dick, de Marta Alonso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

La autenticidad siniestra de José Hernández

José Hernández
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 6 de septiembre, 2015

José Hernández, lo recordó Manuel Chirivella, era un pintor del “soñar despierto”. De manera que cabría entroncarlo con el movimiento romántico, allí donde éste se hace cargo de la irrupción de lo siniestro como fenómeno estético allá por el siglo XIX. Romanticismo que viene a su vez a dar voz a todo aquello que la Ilustración, en tanto discurso de la racionalidad científica, negaba. De ahí que José Hernández (Tánger, 1944, Málaga, 2013) pintara despierto los sueños que sin duda nos atemorizan. La objetividad exacerbada de la vigilia dándose paradójicamente la mano con la no menos intensa visión subterránea de los sueños. ¿O habría que decir, para ser más exactos, pesadillas?

Obra de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Obra de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Porque en José Hernández se aprecia el encuentro, después de todo, de ambas tendencias disociadas de la mente humana. Por un lado, cierto naturalismo extremo, que se puede ver en la proliferación de extraños bichos y monstruos tan propios de la literatura fantástica. Y, por otro, cierto desgarro existencial, sin duda proveniente de esa misma pasión por alcanzar las capas más profundas del inconsciente. No es extraño, por ello, que ‘La metamorfosis’ de Kafka sea uno de los libros ilustrados por Hernández y, sin duda, de los mejores.

Obras de José Hernández en el Centro del Carmen.

Obras de José Hernández en el Centro del Carmen.

Los artistas como José Hernández no se encuentran cómodos en los juegos de seducción y comunicación que ahuyentan lo real de la experiencia humana, para ofrecernos a cambio una visión reconfortante de nuestro paso por la tierra. Frente a esos otros discursos más amables de la lógica comunicativa o el glamour publicitario, Hernández contrapone el áspero acercamiento a la vida corrupta que el tiempo inexorablemente impone. Lo auténtico, parece decirnos José Hernández con su obra, se encuentra próximo a lo siniestro, nunca cerca de la almibarada realidad.

Ópera veneciana, de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Ópera veneciana, de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Esta práctica artística, que sin duda entronca igualmente con la prolongación del romanticismo que supuso la emergencia de las vanguardias, tiene mucho que ver con ese soñar despierto antes aludido. José Hernández, del que su viuda Sharon Smith dijo que trabajaba diez horas diarias en su estudio, se limitaba a plasmar lo que su mente afloraba durante su apasionada vigilia. De manera que más que interpretar los sueños que cristalizan en su premiada obra, lo que Hernández hace es dejar que estos emerjan a borbotones para captarlos al vuelo en estado de hipnosis.

Memoria meteorológica, de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Memoria meteorológica, de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

El Centro del Carmen del Consorcio de Museos y el Palau de Valeriola de la Fundación Chirivella Soriano han tenido que sumar sus espacios para acoger tamaña cantidad de seres monstruosos, a mitad de camino entre el sueño de la razón y su pesadilla siniestra. Más de 150 obras, entre las de su primera etapa (acogidas en Valeriola) y las realizadas a partir de los 80 (en el Carmen), que dan cuenta del desgarro existencial que provoca el encuentro de ambas exacerbaciones: la realista científica y la surrealista romántica.

Privilegios deshidratados, de José Hernández. Centro del Carmen.

Privilegios deshidratados, de José Hernández. Centro del Carmen.

Pinturas, dibujos, ilustraciones, carteles, esculturas y diseños de escenografías teatrales (conoció a Bacon, Buñuel, Ginsberg, Kerouac y Orson Welles, entre otros), que dejan espléndida huella del quehacer artístico del que fuera, con todo merecimiento, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1981. Un quehacer basado en la autenticidad que, al estar ligada al horror, daría pie a otra historia no menos apasionada acerca de lo siniestro como destino del arte vaciado de dimensión simbólica. José Hernández la promueve con su obra inquietante y sin duda fantástica en todos los sentidos.

Detalle de una de las obras de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Detalle de una de las obras de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

Wasted Youth: autorretrato generacional

Wasted Youth
Comisariada por Daniel Borrás y Marta Moreira
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Inauguración: jueves 5 de febrero
Hasta el 2 de marzo

‘Wasted Youth’ es una exposición de fotografía y videoclips concebida como un autorretrato generacional contemporáneo de las subculturas urbanas. Tomando como hilo conductor la escena musical valenciana, la muestra reúne a catorce fotógrafos que documentan su vida y su ambiente desde un punto de vista subjetivo.

Fotografía de Carmen Gray en la exposición 'Wasted Youth' de Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotografía de Carmen Gray en la exposición ‘Wasted Youth’ de Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

El proyecto incluye también ilustraciones y objetos de autoedición gráfica relacionados con la cultura del rock and roll y sus aledaños. A pesar de tener un claro carácter documental, la exposición no pretende contener a una generación, ni mucho menos etiquetarla. Más que un diario colectivo de juventud, lo es de un espíritu, una forma de crear, vivir y relacionarse al margen de los circuitos establecidos. En él aparecen retratados directa o indirectamente músicos y artistas de toda condición, pero también multitud de personajes anónimos e igualmente especiales y necesarios para completar este tableau vivant.

Fotografía de Julio Pardo en la exposición Wasted Youth comisariada por Daniel Borrás y Marta Moreira en Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotografía de Julio Pardo en la exposición Wasted Youth comisariada por Daniel Borrás y Marta Moreira en Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Los fotógrafos incluidos en la muestra son Carmen Gray, Julio Pardo, Borja Llobregat, Paula Prats, Fernando Gimeno Pol, Belinda Bono, Josu Kuro, Carles Prats, Héctor Pozuelo, Carles Rodrigo, Marta de Miguel Sansaloni, Pablo F. Serrano, Alejandro Escrich y Pau Roca.

Fotografía de Carles Rodrigo en la exposición 'Wasted Youth' en Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotografía de Carles Rodrigo en la exposición ‘Wasted Youth’ en Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

La sección de videoclips -todos ellos realizados por productoras y creadores audiovisuales independientes- servirá de hilo musical a la exposición con una pequeña representación de las bandas que conforman la escena local valenciana de los últimos cinco años: Siesta, Cuello, Antiguo Régimen, Teletexto, Las Rodilleras, Aullido Atómico, Ramírez, Coleccionistas, Oh Libia!, Polígono Hindú Astral, Tvnnel, Betunizer, La Moto de Fernán, Jupiter Lion y Tucán.

Fotografía de Paula Prats en la exposición Wasted Youth de Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotografía de Paula Prats en la exposición Wasted Youth de Las Naves. Imagen cortesía de los organizadores.

Se exhibirán carteles, ilustraciones y portadas de discos de Mik Baro, Lluis Sánchez, Luis Demano, Clara Iris, El Nerdo, Alejandro Escrich, Pablo F. Serrano, Jorge Parras, Raquel Aparicio, Martín El Alegre y Don Rogelio J. La exposición podrá visitarse en Las Naves (Espai d’Innovació y Creció de Valencia) del 5 de febrero al 2 de marzo.

Fotografía de Belinda Bono en la exposición 'Waste Youth' de la Rambleta. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Julio Pardo en la exposición ‘Waste Youth’ de Las Naves. Cortesía de los organizadores.

Diccionario erótico valenciano

Figues i naps, de Rafael Solaz
Rom Editors

Cada generación cree que ha inventado la pólvora, sobre todo en lo que al sexo se refiere. Los jóvenes piensan que lo hacen más y mejor que sus viejos, pero a veces se equivocan. El caso de España es único, pues tras varias décadas de vivir con el cinturón de castidad del nacionalcatolicismo, llegó bruscamente el destape y la gente descubrió que tenía algo entre sus piernas. Desde los hierofantes en cueros que trepaban a la estatua de los héroes en la mítica plaza del 2 de Mayo, a la teta de Susana Estrada, icono erótico de la Transición, junto a Nadiuska o Ágata Lys,  o el desnudo de Marisol embarazada, fotografiada por César Lucas en la portada de Interviu.

Los tiempos cambian, y cada vez más rápido, pero la búsqueda del placer sexual perdura, aunque se disfrace bajo distintas máscaras y utilice soportes cada vez más sofisticados. La pervivencia histórica del erotismo se plasma en un libro del bibliófilo e historiador  Rafael Solaz que se presentó recientemente en la Universitat de València con el sustancioso título de ‘Figues i naps’ (Rom Editors).

Portada y contraportada del libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Rom Editors.

Portada y contraportada del libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Rom Editors.

Este diccionario erótico valenciano está plagado de términos que hacen referencia al mundo hortofrutícola y a la alegría de la huerta: Nap, figa, bacora, cotorra, pardal, piu, parrús. Es uno de los rasgos distintivos de la sexualidad mediterránea, que se practica entre naranjos y a la orilla del mar. Con  257 páginas y unas 300 ilustraciones, el libro incluye fragmentos de literatura erótica popular, canciones, refranes, poesías, sátira fallera, obras prohibidas, ocultas, etcétera.

“La literatura y el pensamiento popular van unidos a nuestras tareas cotidianas”, dice Solaz. “Un pueblo agrícola relaciona los productos que le rodean para aplicarlos al universo erótico. El glosario verde que acompaña la obra incluye muchos de ellos”.

El texto abarca desde el siglo XV a nuestros días, un recorrido por el erotismo cambiante según épocas, salpicado de prohibiciones y críticas moralistas. Recupera una parte de la literatura oculta, en ocasiones basada en la memoria oral, recuerdos transmitidos de generación en generación.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro 'Figues i naps' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las ilustraciones recogidas en el libro ‘Figues i naps’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Revistas eróticas y burdeles

Las revistas eróticas nacieron en el siglo XIX y en el XX este tipo de publicaciones experimentó una eclosión, sobre todo a partir de la segunda década. “Es muy conocido el libro de finales del siglo XIX titulado La Mancebía de Valencia, de Manuel Carboneres”, cuenta Solaz. “Otro libro que trató la historia y recorrido de la prostitución en Valencia fue La Valencia Prohibida, que publiqué en 2004. En los locales de la calle de Quevedo se vieron los primeros cabarets muy concurridos  y  se vendían revistas y postales eróticas y algunas pornográficas de importación”.

También en los locos años veinte se abrieron locales como Salón El Dorado, La Rosa, Bataclán o Edén Concert. “Eran cabarets unidos a salas de baile y a bares servidos por señoritas, o sea prostitutas, centros erótico festivos, con sesiones artísticas, frívolas y entretenidas. Un servicio carnal corriente costaba entre diez y veinte pesetas. Se editaron algunos folletos para preservar la salud, sobre todo orientados a evitar las enfermedades venéreas”.

Durante un bombardeo en plena guerra civil, en un local de la calle de Ribera se apagaron las luces. Al finalizar se iluminó de nuevo la sala de baile como si nada hubiera pasado. Una corista cantaba: ‘Tengo una casa con dos entradas, a la que se accede con facilidad, bien por delante, bien por detrás’. A buen entendedor pocas palabras bastan.

Una de las fotografías incluidas en el libro 'Figues i naps', de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Una de las fotografías incluidas en el libro ‘Figues i naps’, de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Callejero de la prostitución

Los orígenes del Barrio Chino de Valencia se remontan al siglo XIV con la instalación del Partit, situado en la actual Beneficencia, un lugar regulado, cercado por muros, con pequeñas casitas donde se ejercía la prostitución. Cuando a principios del siglo XVII se elimina el Partit, la prostitución se extiende por el llamado Bordellet dels Negres, entre la Universitat y el Teatro Principal.

En el siglo XIX al final de la calle de La Nave y área del Parterre existían callejuelas que también contaban con la presencia de prostitutas. Poco a poco el tráfico sexual se fue desplazando hacia el céntrico barrio de Pescadores, entre las actuales calles de las Barcas y Roger de Lauria. Con el derribo del citado barrio, a principios del siglo XX, la prostitución se desplaza hacia la calle de Quevedo y adyacentes, hasta que la apertura de la avenida del Oeste traslada el comercio carnal hacia una zona inmediata, el barrio del Pilar o de Velluters.

Es entonces cuando a este lugar se le da el título de Barrio Chino. Tuvo su apogeo entre los años cuarenta al sesenta, y decayó en los ochenta. En la actualidad el barrio de Velluters y sus calles se han regenerado, lo que ha provocado que tan sólo quede una calle como recuerdo: la de Viana, con contados locales, un lugar considerado como la última frontera del Chino, un recuerdo que languidece.

Solapa del libro 'Diccionario erótico' de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Solapa del libro ‘Diccionario erótico’ de Rafael Solaz. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Mayor y Ramírez: diluvio imaginativo

El arca de No-es, de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez
Sala de la Muralla
Col.legi Major Rector Peset
Forn de Sant Nicolau, 4. Valencia
Hasta el 30 de agosto

Por alusiones: “El sueño es un depósito de objetos extraviados”. Y como guiadas por ese extravío apuntado por Gómez de la Serna, Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez han construido su particular Arca de No-es en forma de cuento poblado de personajes, objetos y animales cansados de habitar una monótona existencia. Mayor ha puesto ilustraciones a la historia de Ramírez, embarcándose ambas en un viaje repleto de los personajes, objetos y animales que ya poblaron el arca bíblica. Sólo que Mayor y Ramírez, nutriéndose del propio Gómez de la Serna, René Magritte o Gloria Fuertes, según su lista de brevísimos, utilizan el diluvio de su imaginación para salvarse de la rutina imperante.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en el interior de su propia exposición 'El arca de No-es'. Sala de la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en el interior de su propia exposición ‘El arca de No-es’. Sala de la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

‘El arca de No-es’, que permanecerá en la Sala de la Muralla del Col.legi Major Rector Peset hasta finales de agosto, lo componen alrededor de 20 obras, entre ilustraciones, paneles e instalaciones. Piezas todas ellas reclamando del espectador su participación en un insólito viaje, motivado por la necesidad de interpretar los sueños que, por ilógicos, reclaman nuestra atención al abrir otros caminos dentro del reconocible mundo. Y el más reconocible, para empezar, se halla en la propia casa que habitamos: ya sea el hogar o el mismísimo cuerpo.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición 'El Arca de No-es'. Sala la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición ‘El Arca de No-es’. Sala la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez, con todos esos mimbres (De la Serna, Magritte, Fuertes) y algunos otros de su propia cosecha y fértil imaginación, han construido ‘El arca de No-es’ para que naveguemos por los pasillos, salones y otros espacios de nuestra realidad cotidiana, permitiendo así la apertura de una mente proclive a la cómoda identificación de personas y lugares. “Alcánceme el delirio poético de cada día, y no me dejes morir de monotonía, que es de lo que se muere realmente”, recuerda Gómez de la Serna, en una oportuna cita que recogen las autoras en su itinerario viajero.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición 'El arca de No-es'. Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición ‘El arca de No-es’. Col.legi Major Rector Peset.

En ese arca de No-es, Mayor y Ramírez meten al propio No-es, su mujer y sus siete hijas, con sus siete maridos, para que, saliéndose de sus casillas, o mejor, para que sin salir de su casa la naveguen perdiéndose por ella, como se pierde uno en los sueños. La madriguera del conejo por el que se pierde Alicia en el País de las Maravillas, es en el caso que nos ocupa el arca que permite abandonar la realidad, fraguada como el cemento, para embarcarse en aventuras que tienen mucho que ver con la sorprendente cascada de imprevistas relaciones.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición 'El arca de No-es'. Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición ‘El arca de No-es’. Col.legi Major Rector Peset.

De pronto, la casa ya no es la casa en la que apenas nos fijamos de tan acostumbrados a ella, sino un espacio abierto y vivo. De manera que la mente, adormecida por la conciencia, también se abre por el empuje del inconsciente en tanto energía del sueño. Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez se dejan llevar por esa energía saludable y, a bordo de ‘El arca de No-es’, van proponiéndonos caminos alternativos al trillado sendero de la disciplinada laboriosidad.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición 'El arca de No-es'. Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición ‘El arca de No-es’. Col.legi Major Rector Peset.

También apelan al desaprender de Paulo Freire, invitando al espectador a que intervenga dibujando sus animales fabulosos o los objetos maravillosos que hayan aparecido durante el viaje que la exposición sugiere. Subirse al arca de No-es, con tan singulares personajes, incluido el hombre del bombín de Magritte, con su singular paraguas, y diversos objetos animados, es entrar en un mundo regido por la fantasía, el humor y el cuento como vehículo de conocimiento ajeno a los parámetros de la objetividad. Un mundo extraño al que conviene adentrarse para limpiar de vez en cuando las obstruidas cañerías de nuestra mente racional. Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez, dejando por sentado que la exposición no se basa en libro alguno, porque libro No-es, nos invitan a navegar en su arca para que cada cual se salve del naufragio cotidiano activando, como ellas, su fértil imaginación.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición 'El Arca de No-es'. Sala la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Carmela Mayor y Ana-Luisa Ramírez en la exposición ‘El Arca de No-es’. Sala la Muralla del Col.legi Major Rector Peset.

Salva Torres

‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

¿Por qué duele cuando no hay dolor?, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 22 de mayo al 1 de junio

Las carteleras rebosan de estrenos y propuestas para distintos públicos cada semana. Pero rara vez contienen alguna que incluya a personas con discapacidad auditiva. Los cines y los teatros no suelen contar con este tipo de público pero, para paliar este olvido, la joven compañía valenciano-colombiana Theatretk ha creado una pieza en la que dos intérpretes en lengua de signos se incluyen en la puesta en escena, interactuando con los personajes e involucrándose en la historia para contar las aventuras y desventuras de Adam, protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’

Harold Zúñigan es el autor y director de esta pieza que del 22 de mayo al 1 de junio estrena Sala Russafa. “Es el tercer espectáculo de nuestra compañía y cada vez tenemos más claro que queremos trabajar creando un teatro que incluya a todo tipo de públicos, donde la discapacidad no sea una barrera”, explica Zúñigan.

Para que cualquier espectador pueda disfrutar de la representación, el espectáculo propone una adaptación al lenguaje de signos “profesional y ligada a las artes escénicas, que no entorpece el desarrollo dramático, ni saca al resto del público de lo que está sucediendo en escena”, explica el autor y director de la pieza. Además, bajo demanda, se puede disponer de un sistema de audio-descripción para que discapacitados visuales también puedan seguir el espectáculo, lo que convierte a esta pieza en una propuesta única en la cartelera valenciana.

Theatretk no sólo innova elaborando una propuesta inclusiva, sino que crea un nuevo género: la “trauma-comedia romántica”. El protagonista de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’ es Adam, un dramaturgo que no tiene más remedio que reconocer que vive traumatizado por algunas relaciones, no necesariamente sentimentales, que ha tenido en su vida.

Para intentar remediarlo y limpiar su Karma, emprende un viaje al pasado cargado de buenas intenciones. Pero solo conseguirá enredarse en antiguos errores, reabriendo viejas heridas en situaciones en las que el humor y el dolor se combinan a partes iguales.

Sala Russafa estrena esta comedia, salpicada de pequeños traumas, que interpretan Ana Ulloa, Laura Martí, Lucía Sáez, Marina Font, Miryam Garcés y Nacho López Murria. El reparto se completa con los ilustradores Emanuela Tringliani y Óscar Sánchez, quienes realizan en directo y sobre el escenario los dibujos que simbolizan ese dolor antiguo, cabezota, que hasta resulta cómico cuando se empeña en reaparecer y seguir doliendo.

Una puesta en escena insólita, que estimula el paladar y los sentidos, para un espectáculo con un punto agridulce, digno de las propuestas más exóticas.

Escena de '¿Por qué duele cuando no hay dolor?', de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘¿Por qué duele cuando no hay dolor?’, de la compañía Theatretk. Imagen cortesía de Sala Russafa.