Una exposición inolvidable

‘Por el olvido’
Pepita Lumier
Segorbe 7, València
Hasta el 10 de Noviembre de 2018

‘Por el olvido’ es el título que recibe la exposición actual de la Galería de arte Pepita Lumier, gran especializada en ilustración y cómic, que muestra esta vez las pinturas, collages y grabados del libro ‘Por el olvido’, publicado el pasado mes de Marzo por Paula Bonet y Aitor Saraiba.

Por el olvido- Paula Bonet y Aitor Saraiba

Título exposición escrito por Paula Bonet en pared expositiva. Fotografía: Cristina Tro Pacheco.

Paula presenta una larga y dilatada trayectoria artística, empezando a estudiar en València y completando sus estudios en Nueva York, Santiago de Chile y Urbino. Su preferente campo de trabajo es la imagen en distintas modalidades (ya sea grabado, ilustración o pintura al óleo). Además, es redactora de artículos así como realizadora de entrevistas en los medios de comunicación Jot Down y eldiario.es. Actualmente su trabajo se centra en ‘Roedores: Cuerpo de embarazada sin embrión’ (Literatura Random House, 2018) y en el diseño de las pinturas para ‘El año del pensamiento mágico’ (Literatura Random House, 2019) de Joan Didion.

Aitor Saraiba, tampoco deja margen de duda, ya que se presenta como un artista multidisciplinar. En su currículo destacan sus diversas exposiciones tanto individuales como colectivas realizadas en distintas ciudades de todo el mundo: Madrid (Twin Gallery, La Fresh, Galería Fúcares, Mad is Mad, Centro de Arte Dos de Mayo), en Lisboa (Fábrica Benetton), en Barcelona (MUTT) o en Puebla México (Galería Garco). Además, destaca también en sus acciones realizadas en Matadero (Madrid) o el MUSAC (León).

Detalle obras exposición 'Por el olvido'. Fotografía: Cristina Tro Pacheco.

Detalle obras exposición ‘Por el olvido’. Fotografía: Cristina Tro Pacheco.

Con estas destacadas trayectorias profesionales en el ámbito de las artes, Ambos se muestran  sólidos y capaces de crear una relación especial y directa entre sus respectivos trabajos, las ilustraciones de ella, y las palabras de él. Con esta recopilación, pretenden realizar una oda al amor que sienten por la literatura y, especialmente, a Roberto Bolaño y su novela ‘Los detectives salvajes’. Como bien dice la cultura popular: ‘Todos somos lo que leemos’ y, es que, no cabe duda que los escritores mencionados en su obra han marcado un antes y un después, tanto en sus vidas como en las nuestras.

Pared expositiva dedicada a escritores. Fotografía: Cristina Tro Pacheco.

Pared expositiva dedicada a escritores. Fotografía: Cristina Tro Pacheco.

Un ejemplo de éstos serían los componentes del primer capítulo de la novela de Roberto Bolaño titulada ‘Los sinsabores del verdadero policía’ (2011) como Luis de Góngora, Cernuda o Mario Benedetti, que protagonizan una pared expositiva repleta de dibujos realizados a lápiz y grafito líquido.

Unidos, consiguen realizar un recorrido en el cual se tratan temas tan cotidianos y tan eternos como pueden ser el amor, la amistad y la muerte.

Una exposición que no será fácil de olvidar en esta nueva temporada.

Cristina Tro Pacheco

After Old Masters

(Re)Mastered, de Eric Basstein, Florian Eymann, PichiAvo y Andrea Ravo Mattoni
Plastic Murs
C / Dénia, 45. València
Inauguración: viernes 21 de septiembre
Hasta el 31 de octubre de 2018

A principios del siglo XIX, Quatremère de Quincy —considerado el primer crítico del Louvre como institución— esgrimió un argumento demoledor: contemplar la reunión fascinante de tantas obras maestras en un mismo museo impide la creación de nuevas obras maestras. Esta declaración coincide temporalmente con la construcción de la historia del arte (como disciplina) y de los museos (en sentido moderno) que se esforzarán por establecer un canon cultural europeo en referencia al clasicismo que va del Renacimiento a la Ilustración, cifrando los nombres de los Grandes Maestros y atesorando sus obras como evidencia.

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

También a etiqueta de “obra maestra” aparece en este momento, con el museo, para señalar un hito, una realización extraordinaria (por absoluta) que guarda en su seno la idea de arte y de la historia del arte misma. Los Grandes Maestros irradian desde entonces —que es desde su tiempo— y a través de sus creaciones una influencia e inspiración que incita a imitarlas, de ahí que la formación artística académica sistematizara el estudio y la copia de las formas y técnicas de los Maestros como método.

La aparición de otra etiqueta, ater (después, a la manera de) codificará esta cadena de valor artístico marcando las aproximaciones parciales o la imitación total del estilo de un Maestro realizada por otro artista, por un aprendiz en el taller o por el copista en las salas del museo. Aunque en otro sentido, la interpretación, la cita y la apropiación como estrategias creativas seguirán la misma lógica hasta desembocar en el gesto posmoderno y las prácticas actuales.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

(Re)Mastered reúne cuatro propuestas que evidencian así la reversibilidad de la historia del arte y cómo las formas y técnicas clásicas (o no tanto) son asumidas y reinterpretadas conscientemente por artistas contemporáneos que reintroducen las creaciones de los Maestros actualizando su lenguaje.

PichiAvo (España) combinan la estatuaria clásica con las señas de identidad del grafiti callejero (tags, símbolos) en marañas de grisallas, veladuras y palimpsestos de fuerte colorido que dominan los grandes muros donde se pintan o se llevan al cuadro, los dos soportes tradicionales de la pintura.

Andrea Ravo Mattoni (Italia) construye con sus intervenciones murales una “pinacoteca a cielo abierto” trasladando al espacio urbano y haciendo accesibles obras de Caravaggio o David que están encerradas en museos; utiliza para ello los espráis con los que también trabaja sobre lienzo.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Florian Eymann (Francia) juega en sus pinturas con la relación entre el toque de Rembrandt y la pincelada de Bacon, entre la representación y la evidencia de la materialidad de la pintura, entre la cita al Maestro y la mixtura abstracta de la pintura de hoy (óleo, espray, collage) que tanto le debe.

Eric Basstein (Países Bajos) genera en sus pinturas una suerte de puzles donde dialogan referencias clásicas y contemporáneas (publicidad, moda, cómic) como en una suerte de sampleado abstracto en el que descubrimos capas y fragmentos de la tradición artística, lo popular y lo familiar.

Para recrear mejor las salas de los museos de siglo XIX, propias de los Grandes Maestros, la galería se ha pintado de una suerte de azul real, el más propicio para la exposición y las transgresiones del aura benjaminiana.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Ricardo Forriols
Universitat Politècnica de València

César Sebastián diseñará el cartel de La Cabina

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 14 al 24 de noviembre de 2018

César Sebastián (València, 1988) diseñará el cartel de la undécima edición de La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València que se celebrará del 14 al 24 de noviembre en varias sedes de la ciudad.

El historietista, ilustrador y diseñador toma el relevo de Cachetejack, quienes realizaron el cartel de la pasada edición. La Cabina otorga a la imagen del cartel una gran importancia y siempre escoge a artistas jóvenes pero con un gran bagaje a sus espaldas. El cartel del festival en ediciones pasadas ha llevado la firma de autores de la talla de Escif, Paula Bonet, Carla Fuentes, Luis Demano, Jorge Lawerta, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez o Gloria Vilches.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

César Sebastián es un artista licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de València que ha desarrollado su carrera como ilustrador, realizando portadas de libros y discos, cartelería o story-boards publicitarios, y entre cuyos clientes destacan Le Monde Diplomatique España, El País, Amazon Studios, Norma Editorial y DC Comics; como historietista, su trabajo ha sido publicado en diversas antologías tanto en España como en EE.UU; y como diseñador, realizando la cartelería para el ciclo de conciertos Fuzzville Presenta, la imagen para el festival GetMAD! de este año y las cubiertas para la biografía Cash de Robert Hilburn.

“En contraposición a la explosión de color de la pasada edición, hemos apostado este año por la imagen sobria y cinematográfica que ofrece el trabajo de Sebastián, quien a pesar de su juventud ya ha trabajado para diferentes medios de comunicación y ha ilustrado cartelería de conciertos, revistas culturales, etc.”, comenta Sara Mansanet, directora de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

El artista, por su parte, dice sentirse “afortunado” por haber sido el escogido este año para la realización del cartel del Festival de Mediometrajes ya que ha seguido de cerca el trabajo que han realizado otros ilustradores en ediciones anteriores y porque confiesa ser un “apasionado del cine”.

Para la imagen de la XI edición de La Cabina, que se desvelará el próximo 10 de octubre en Nolich (C/ Dénia, 73) con la presencia de Sebastián y Mansanet, el ilustrador ha revelado algunas pinceladas de lo que podremos ver: “Desde el principio quisimos huir de elementos visuales muy manidos que remiten al cine, como cámaras o rollos de película. Mi primera idea fue crear una imagen de clara inspiración cinematográfica. Tras varios bocetos desechados, decidimos centrarnos en la idea del tiempo, que es lo que diferencia a este festival de otros: la duración concreta que poseen los mediometrajes. Desde un primer momento tenía claro que quería conseguir un diseño relativamente sobrio, con una paleta de color muy limitada pero con un alto contraste que diferenciara este cartel de años anteriores”.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

“Busco la elegancia, el humor involuntario y el misterio”

Cats are paradoxes, de Pablo Amargo
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 6 de julio de 2018

Combinación de elementos de diferentes contextos que encajan a la perfección. Generación de enigmas visuales que solo el ingenio es capaz de resolver. La enorme carga de contenido de sus trazos. Fusión de imágenes resueltas con sencillez. Paradojas con diferentes niveles de significación. Planteamientos que pretenden transmitir conceptos haciendo uso de la ironía y del humor gráfico.

Así es la narrativa artística de Pablo Amargo (Oviedo, 1971). Este consolidado ilustrador, Premio Nacional de Ilustración, expone por primera vez en la galería de arte contemporáneo Pepita Lumier. El título escogido para la ocasión alude al libro publicado el año pasado, ‘Cats are paradoxes’, proyecto por el que recibió el prestigioso galardón Gold Medal por la Society of Illustrators of New York, además de otros reconocimientos como el Award of Excellence, otorgado por Communications Arts Awards, o el Bronze Award, concedido por European Design.

Medio centenar de imágenes de esta galardonada y exitosa publicación -en la que el gato es el protagonista- se exhibe junto a otras ilustraciones inéditas realizadas posteriormente por el artista ovetense. Desde el 25 de mayo hasta el 6 de julio, podrá visitarse esta exposición procedente del Museo ABC del Dibujo y la Ilustración. Con motivo de este acontecimiento artístico, aprovechamos para conocer un poco más al autor de ‘Cats are paradoxes’.

Vista de la exposición 'Cats are paradoxes', de Pablo Amargo en Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Vista de la exposición ‘Cats are paradoxes’, de Pablo Amargo en Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Eres un ilustrador dotado de un gran ingenio y así lo avalan los más de veinte premios que has recibido durante tu trayectoria artística. ¿De dónde procede esa creatividad? 

Si algo me caracteriza, sobre todo, es la constancia. Dibujo cuando estoy en soledad, en mi estudio, y ahí pruebo una vez tras otra hasta que tengo la certeza de que hay originalidad en el resultado final. Es una especie de epifanía que no sé de dónde procede exactamente, pero esa búsqueda insistente me provoca una sensación eufórica que sigo experimentando diariamente desde hace veinte años. Tras esta exploración hay un trabajo que consiste en perfeccionar el dibujo y de hallar la mejor versión posible del mismo, pero la creatividad en sí proviene de esas ganas incesantes de querer repetir esa sensación de euforia.

¿Qué pretendes transmitir con tus ilustraciones al espectador?

Si algo tengo claro de mi obra es que debe haber siempre detrás una idea que apele a la inteligencia del espectador. Que esté repleta de diferentes significados y lecturas posibles. Que sea flexible. Para mí una imagen es buena cuando es capaz de generar estas posibilidades sin la necesidad de un texto que explique su contenido.

Espectadores ante la obra de Pablo Amargo en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Espectadores ante la obra de Pablo Amargo en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

En tu obra y, particularmente, en esta exposición, ‘Cats are paradoxes’, el protagonista es el gato. ¿Por qué escogiste este animal como elemento principal de este proyecto?  

Considero que los gatos tienen tres cualidades: elegancia, misterio y humor involuntario. Estas tres características son las que persigo en mis ilustraciones. En mis dibujos no solo pretendo encontrar una idea, sino también una belleza estética a través de una elegancia espiritual. El misterio se encuentra en ese proceso de búsqueda de la imagen, oculto en forma de idea y que tanto cuesta controlarla y reproducirla. Y luego está el humor como forma de diálogo con el espectador. No persigo la carcajada, más bien apelo a un humor involuntario. Me parecía interesante utilizar la figura del gato en este proyecto precisamente porque son animales cuya indiferencia producen una situación humorística involuntaria. Además, este animal genera la paradoja de mi proyecto, ya que su presencia nos invita a transitar por las habitaciones y las ruinas, pero al mismo tiempo, está ausente. Se convierte en actor y espectador, consciente de que existe una paradoja. Las ilustraciones de este trabajo son una especulación gráfica donde, por medio de la contradicción, pretendo que el espectador entre y salga del escenario. Que experimente las dos realidades y sea consciente de que un mundo es capaz de anular al otro. Así son las paradojas y, en medio de ellas, se encuentra el gato, sorprendido.

En tus ilustraciones empleas la fusión entre diferentes elementos formales generando que las formas se unifiquen en una sola unidad. ¿De dónde procede este interés?

Para mí no es tanto un ilustrador, sino más bien una obra. Hablo de un grabado del siglo XVIII, del británico William Hogarth. Fue uno de los primeros en mostrar este tipo de situaciones paradójicas que yo persigo. Su intención fue denunciar a los malos dibujantes, aquellos a los que consideraba que no sabían regirse por los cánones del dibujo, y en este grabado estableció un paisaje con diferentes situaciones donde todos los códigos estaban invertidos. Con este grabado anticipó las visiones vanguardistas, donde personajes en primer plano parecían estar relacionados con los del fondo, generando situaciones confusas y paradójicas.

Obras de Pablo Amargo de la exposición 'Cats are paradoxes', en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Obras de Pablo Amargo de la exposición ‘Cats are paradoxes’, en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Escuché en una entrevista que en muchos de tus dibujos juegas con la desmemoria; que acudes al recuerdo incompleto. ¿Cómo materializas esto en tu obra?

La desmemoria la aplico en dos niveles distintos. Por un lado, cuando tengo que ilustrar un texto que requiere una lectura previa. Ante tal exceso de información, las imágenes se encuentran muy ligadas al contenido, por lo que recurro al abandono de la lectura. Una vez desligado, acudo al recuerdo, los detalles comienzan a diluirse y comienza a emerger la originalidad visual. Es ahí cuando comienzo a plantear imágenes, fruto de la desmemoria. El otro nivel donde aplico la desmemoria es en el dibujo en sí. Yo recurro a fotografías para informarme visualmente, sin embargo, esas imágenes naturalistas tienen menos interés que las generadas a raíz del recuerdo. Opto por lo esencial de las formas y para ello acudo a la desmemoria nuevamente. Este proceso mental es el que logra proyectar la verdadera esencia del dibujo.

La revista Gràffica te concedió el Premio Gràffica 2016 y te definió como “un ilustrador que antepone la inteligencia a los fuegos artificiales, que bebe de referencias sin depredarlas”. ¿Cuáles son esas referencias?

Son muchas y dependen de cada época de mi vida. Pero desde hace mucho mis referencias no son los artistas, sino más bien las obras. Una pintura, un grabado, incluso una película. Yo persigo las sensaciones visuales y trato de ilustrarlas en ideas, sin importar el soporte de procedencia ni su autor. Actualmente, mi forma de trabajar me ha llevado a interesarme por la metafísica en un proceso de retroalimentación.

Vista de la exposición 'Cats are paradoxes', de Pablo amargo en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

Vista de la exposición ‘Cats are paradoxes’, de Pablo Amargo en la galería Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez.

El verano pasado denunciaste a través de las redes sociales que tu obra ‘The cow’ había sido plagiada. Se utilizó esta imagen para publicitar un producto alimenticio. ¿Suele producirse en el círculo de los ilustradores este tipo de casos?

Cierto, eso sucedió en China. Un ciudadano que conocía mi obra puso en mi conocimiento esta noticia. Se trataba de una bebida láctea que utilizaba como etiqueta la ilustración que has mencionado. Finalmente, el denunciante consiguió que la imagen se retirara del producto. Afortunadamente, hay personas que se implican en estos asuntos, pues el plagio es un fenómeno que sucede a diario. Hace poco me sucedió algo parecido, fue en un concurso de carteles. Un colega de la profesión me comentó que un cartel que había sido premiado en un certamen era de similares características a uno que yo había realizado anteriormente. Tras ponerme en contacto con las pertinentes instituciones, el premio fue retirado, también la cuantía económica que había recibido, además de una multa considerable y el desprestigio que conlleva un acto fraudulento de estas características.

Colaborador en revistas y prensa como The New York Times, The New Yorker, Jot Down Magazine, El País, La Vanguardia, National Geographic; has realizado carteles, libros; has participado en ferias, bienales. ¿Tienes algún proyecto en mente?

Nunca me he planteado hacer las cosas a priori, afortunadamente han ido llegando por sí solas. El siguiente libro no sé cómo va a ser y estoy ansioso por saberlo, sinceramente. Me gustaría probar la autoedición. El libro de ‘Cats are paradoxes’ está muy próximo a esta forma de trabajo, pues la editorial me permitió estar muy cerca en el proyecto. Pero me gustaría llevarlo más lejos, pues considero que los libros describen plenamente al ilustrador. Lo seguro e inamovible es que será en blanco y negro.

Pablo Amargo firmando un ejemplar de su libro, durante la entrevista con motivo de su exposición 'Cats are paradoxes', en Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez

Pablo Amargo firmando un ejemplar de su libro, durante la entrevista con motivo de su exposición ‘Cats are paradoxes’, en Pepita Lumier. Foto: Javier Martínez

Javier Martínez

Valencia, capital Viñeta

VII Jornadas del Cómic
Mercado de Tapinería
C / Tapinería, 15. Valencia
Del 25 al 27 de mayo de 2018

El cómic es para todos la principal puerta de entrada a la lectura y para muchos la lectura preferida durante toda su vida. La combinación de imagen y texto es una fórmula idónea para plasmar historias, historietas, en una zona intermedia entre el cine y la literatura. Hace ya muchos años que el cómic dejó de ser cosa de niños para convertirse en algo muy serio, con un rico filón de creadores, ilustradores y guionistas, entre los que cada vez tienen más presencia y peso específico las mujeres. En cuanto a la temática, lo social compite con los súper héroes y la pura acción.

Para disfrute de los comicadictos el fin de semana del 25 al 27 de mayo la ciudad del Turia ha sido Capital Viñeta con la celebración de las VII Jornadas del Cómic en su ya tradicional ubicación, el Mercado de Tapinería por el que pasaron en la edición anterior más de un millar de personas. Es la gran fiesta organizada por Asovalcom, asociación sin ánimo de lucro que promueve la cultura del tebeo a través de charlas, exposiciones, talleres, etcétera,  siempre de forma gratuita. José Vicente Pellicer, Carlos Ciurana y Gonzalo Torres integran el núcleo duro del equipo, todos ellos en la cuarentena y alimentados desde la tierna infancia por los héroes del comic, sus avatares y aventuras. Todos ellos coinciden en la voluntad de brindar un auténtico homenaje a su común pasión huyendo de los salones tradicionales, donde con frecuencia la estrella está más relacionada con el mundo del cine o del entretenimiento que con el genuino tebeo.

Cartel de las VII Jornadas del Cómic del Mercado de Tapinería.

Cartel de las VII Jornadas del Cómic del Mercado de Tapinería.

Entre los actos programados, a lo largo de tres días muy intensos, destaca la charla de David Lloyd, dibujante inglés creador de la serie V de Vendetta que por primera vez viene a España a hablar de su trabajo. También estará  el serbio R.M. Guéra, residente en Barcelona desde principio de los noventa, dibujante de Scalped y de la adaptación al comic del film de Tarantino, Django desencadenado, que presentará su último título, Los malditos.

En la Batalla de Dibujantes Carlos Azagra defenderá su título por tercer año consecutivo y el taller de comic para niños será más completos. También habrá una amplia oferta de productos a través de las más de veinte tiendas que asisten.

Señal de identidad que caracteriza a estas Jornadas son sus exposiciones de arte original, cuya calidad destaca en el conjunto de la Comunidad. Este año Paco Roca y Jose Manuel Cassany presentan su obra conjunta,  La encrucijada, y Agustin Guerrero su novela gráfica, Arde Cuba que recrea la estancia del actor Errol Flynn en la isla caribeña en los años cincuenta por la que ha recibido premios en el Heroes Comic Con de Valencia y el Salón del Cómic de Donostia. Ambas muestras serán presentadas por sus autores durante las Jornadas.

La Biblioteca Valenciana, Divina Pastora y Mercado de Tapineria subvencionan el evento que cuenta con el mismo presupuesto del pasado año, al que se le saca el máximo partido. Los organizadores están muy molestos con el Ayuntamiento que, además de ignorarles aportó una importante cantidad a Heroes Comic Con y a Splash. “Si nos trataran bien podríamos ser uno de los mejores encuentros en torno al comic del país”, dice Gonzalo Torres. “Lamentamos la falta de ayuda e interés de los representantes municipales, que nunca han venido a las Jornadas y, sin embargo han apoyado eventos que no tenían nada que ver con el comic auténtico y genuino. Les pediríamos que después de siete años nos tomen en serio”.

Los mininos de las historietas son los protagonistas del  cartel de esta edición, obra del valenciano Daniel Torres, autor de Roco Vargas, Opium y Tom que comenzó a despuntar en la denominada Nueva Escuela Valenciana que surgió en los ochenta. Ha escogido como protagonistas a pequeños felinos personajes de cómic, como Pumby de José Sanchis, Garfield, Doraemon, Don Gato, Krazy Kat, y otros de carne y hueso que pululan por el barrio del Carmen y la plaza del Mercado de Tapinería.

VII Jornadas de Cómic de Mercado de Tapinería. Imagen cortesía de la organización.

VII Jornadas de Cómic de Mercado de Tapinería. Imagen cortesía de la organización.

Presentaciones

En el acto inaugural participa  el valenciano Gerard Miquel, que ha publicado con Desfiladero Ediciones, también editorial valenciana, Yo fui guía en el infierno historieta histórica protagonizada por  el botánico Cavanilles, relato  inspirado en una novela de Fernando Arias.

En el apartado de las presentaciones figura un comic a beneficio de Save The Children sobre los refugiados de dos autores valencianos, Paco Zarco y Vicente Montalbá, que participan en el comic publicado por Spaceman Project. La Fundación Divina Pastora presenta a Zarva Barroso, ganador del Premio de Novela Gráfica Social por Don Barroso y patrocina el Premio Autor Revelación del Salón del Cómic de Barcelona.

Por su parte Cristina Durán y M. A. Giner presentan El dia 3, sobre el accidente del metro de la estación de Jesús, adaptación del libro de la periodista Laura Ballester. El dibujante valenciano Mikko presenta  Tu futuro empieza aquí, que aborda las escasas oportunidades laborales de los jóvenes, junto a Josep Rural y Amelia Navarro del fanzine Saxífono.

Varios autores españoles que  trabajan para el mercado americano ofrecerán una charla. Son: Natacha Bustos (Spiderwoman, Moon Girl & Devil Dinosaur), Daniel Acuña (X-Men, Capitán America) y Sergio Dávila (Conan The Slayer).

También participa en las Jornadas el madrileño Keko que empezó a dibujar en revistas como Madriz, Totem o Nosotros somos los muertos, publicando obra propia como Cuatro botas o La isla de los perros y ha dibujado guiones de Antonio Altarriba:  Yo, asesino y El perdón y la furia.

La editorial zaragozana GP Ediciones presenta sus novedades con  Azagra, Encarna Revuelta, Ertito Montana y Daniel Viñuales.

Y Anabel Colazo su obra, Encuentros cercanos, nominada en el salón del Cómic de Barcelona a mejor novela gráfica de autor revelación y mejor obra de autor español. El guionista Juan Torres y el dibujante Jaime Martínez hablan sobre la adaptación al comic de la serie El Ministerio del Tiempo.  Por último,  los valencianos Santi Selvi y el dibujante Zarzo presentan su obra didáctica, Gauss. El príncipe de los matemáticos.

VII Jornadas de Cómic de Valencia en el Mercado de Tapinería. Imagen cortesía de la organización.

VII Jornadas de Cómic de Valencia en el Mercado de Tapinería. Imagen cortesía de la organización.

Los versos robados con admiración por Moisés Yagües

Versos robados, de Moisés Yagües
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta el 12 de junio de 2018

Ha robado (“la verdad es que suena mal”) versos de grandes poetas: Miguel Hernández, Caballero Bonald, Luis Cernuda, Cristina Peri Rossi, Antonio Gamoneda, Juan José Téllez, Ana Merino… Aunque lo ha hecho “con buena intención”: la de trasladar a su particular universo creativo la hondura de sus admirados poetas. De hecho, Moisés Yagües reconoce en ellos su verdadera vocación: “Más que pintor, me hubiera gustado ser poeta”. Y la verdad es que viendo su obra, diríase impregnada de ese aliento poético que tanto anhela.

A veces confundo el amor con una escalera, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

A veces confundo el amor con una escalera, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Los Versos robados que dan título al conjunto expositivo que presenta en la galería Alba Cabrera le han permitido indagar en las relaciones humanas, con esa mezcla de profundidad e ironía que caracteriza su trabajo. Si comedia es igual a tragedia más tiempo, como dice uno de los personajes de Delitos y faltas (Woody Allen), la obra de Yagües estaría atravesada de esa vis cómica, bajo cuya apariencia emerge una sutil amargura. “La vida es un poco tragicomedia”, secunda el artista murciano, que el 15 de mayo inaugura en su natal Molina de Segura otra exposición, esta vez en torno a las fronteras, realizada con la ayuda de sus alumnos de primaria.

De nuevo la poesía y la realidad, en forma de drama migratorio, dándose la mano entre una exposición y otra, y en el interior de cada una de sus obras. Un conjunto de versos robados, de cuyo proyecto seleccionó Graciela Devincenzi, responsable de Alba Cabrera, las piezas que integran la muestra. “No soy un especialista en poesía, pero he ido anotando en una libreta ideas de los poetas que leía”. Ideas que ha trasladado a su pintura, a veces partiendo de los versos y otras simplemente dejándose llevar.

Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

“Jugar con el lenguaje es una de las cosas que más admiro”. Un juego en el que los poetas se la juegan de tanto buscar en el interior de las palabras su esencia. “Es una cosa que no está valorada. Ningún poeta vive de la poesía, ni siquiera los que tienen una gran trayectoria”. Por eso proclama Moisés Yagües: “Los poetas son gente admirable, porque trabajan verdaderamente por amor al arte”. Un arte basado en “contar tanto con tan pocas palabras”. A rebufo de ese espíritu lacónico, pero intenso, él también juega con los colores, sus entrañables personajes y las ideas que le pasan por la cabeza, destilando un sinfín de sugerentes historias.

“Siempre intento contar algo con las imágenes y los títulos”. Imágenes protagonizadas por unos seres que quieren comunicarse entre sí, pero que hallan dificultades para hacerlo, a pesar de las escaleras y los puentes trazados entre ellos. “La incomunicación está ahí y yo creo que, a raíz de Internet y la aparente comunicación existente, incluso ha empeorado”. Y agrega: “La tecnología puede ser maravillosa en un sentido, pero en otro empobrece”. De nuevo la faz amable y su envés amargo manteniendo un pulso en su trabajo.

Es bonito el amor cuando se hace, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Es bonito el amor cuando se hace, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Hay alusiones a sus admirados poetas, pero también a la música (Serrat, Rosendo, Burnbury, Rafa Berrio) y el cine (La estrategia del caracol, de Sergio Cabrera). Y gustándole jugar con todo ello, una veces impulsado por la admiración y otras por la ironía (Enrique Iglesias y su spanglish I want to be contigo), insiste en lo difícil que es la comunicación, tanto en la vida como en su obra, reflejo de aquella. “Que dos personas lleguen a conectar y permanecer juntas es uno de los misterios de la vida”. Como misterioso, más bien trágico, es que no nos demos cuenta de lo que sucede en ese “Mediterráneo en el que nos bañamos en verano”. “Se están muriendo miles de personas y, a ese ritmo, va a ser con el tiempo una bestialidad que pasará a la historia como lo ocurrido con los nazis”. Eso sí, pese a todo, Moisés Yagües proclama: “Siempre son buenos tiempos para la lírica”. Sus Versos robados lo demuestra.

No dejes que tus ideas se pierdan en el fondo de tu cabeza, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

No dejes que tus ideas se pierdan en el fondo de tu cabeza, de Moisés Yagües. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres

El mundo visto con gafas azules

Azul intenso, de Daniel Montero Galán
Estudio 64
Carrer de Benicolet, 2. (Benimaclet) Valencia
Hasta el 9 de mayo de 2018

Todo el mundo sabe cómo se ve el mundo a través de unas gafas de cristal color de rosa. ¡Maravilloso! ¿Y si los cristales son azules como los de algunas gafas de nadar? A esta hipotética pregunta pretende responder el libro infantil ‘Intensamente azules’, del dramaturgo Juan Mayorga ilustrado por Daniel Montero Galán editado por La Uña Rota. Ambos autores se han aliado para contar una historia sobre cómo atreverse a ver la realidad de otra forma,  que hace sonreír y, al mismo tiempo, reflexionar sobre el orden y el desorden de las cosas y la manera que tenemos de percibirlas.

Así comienza el relato: “Esta mañana, al levantarme, encontré rotas las gafas normales y tuve que ponerme las de nadar. Elegí una corbata a juego -las gafas son intensamente azules- y, tras asegurarme de que no había nadie en el pasillo, salí de casa. En el ascensor coincidí con el presidente de la comunidad, el cual no manifestó sorpresa al verme. A la luz de la calle me di cuenta de que él llevaba puestas unas aletas carmesíes, pero conseguí mirar hacia otro lado. Pronto le saqué una buena ventaja, porque él caminaba con dificultad. Había una espiral de gente alrededor del camión de butano, que hoy repartía bombonas de submarinista. En el kiosco, las portadas anunciaban el diluvio”.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Una proyección o reflejo del libro es la exposición que se puede ver en la galería Studio 64 de Valencia hasta el 9 de mayo: ‘Azul intenso’ que incluye 21 de sus ilustraciones originales realizadas con rotuladores, además de algunos de los bocetos previos.  ¿Por qué el color azul?, le preguntamos a Montero. “Para responder a esta pregunta deberíamos consultar con Juan Mayorga, escritor y protagonista de ‘Intensamente azules’ que en el libro comienza a usar unas gafas de nadar de color azul para realizar todo tipo de tareas, desde ir a comprar leche hasta leer a Schopenhauer. A través de esta nueva percepción con estas lentes, todo cambia, y aprende a mirar el mundo como por primera vez. Aunque puede que la respuesta tampoco la conozca Mayorga, pues estas gafas de color azul, son un regalo que le hicieron sus hijos”.

Lo que más atrae a Montero del azul es que tiene un color complementario tan potente como el naranja y la tensión que se produce cuando los dos se encuentran. “¡Cuando se cruzan vibran!”, exclama. “A la hora de abordar las ilustraciones, quería diferenciar bien dos planos, el de la realidad y el que comienza a observar el protagonista a través de sus gafas de nadar. Y para ello los distinguí a cada uno de ellos con una gama de colores, uno en azules, el otro en naranjas”.

Materiales de 'Azul intenso', de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Materiales de ‘Azul intenso’, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Daniel Montero (Madrid, 1981) se auto define como ilustrador autodidacta, tonteólogo locurrente, experto en Zooilogía, soñador insomne, creador compulsivo.
Hace más de una década que trabaja como ilustrador en su propio estudio y en distintos campos: carteles, álbumes, viñetas, portadas, revistas, libros, etcétera. Especializado en el campo editorial, ha trabajado para prestigiosos sellos:  Penguin Random House, Edelvives, SM, Anaya o Santillana. Compagina encargos para el público infantil y juvenil con otros para adultos y en su recorrido como autor e ilustrador cuenta con más de una veintena de libros ilustrados. Sus preferidos: El gran Zooilógico (Jaguar 2015), Cartas en el bosque (Cuento de luz, 2016) y los libros que ha realizado junto al dramaturgo Juan Mayorga en la editorial La Uña Rota.

“Me encuentro en un punto y seguido de mi trayectoria”, afirma. “Mi carrera comenzó siendo algo molesta, como un punto negro, hasta que comencé a vivir de mis dibujos. Ya llevo  once años ejerciendo de  ilustrador, avanzando poco a poco y sin flaquear. Intento disfrutar lo más que puedo de mi vida, incluyendo la parte laboral, así que procuro ver mi oficio como un juego. Combino proyectos alimenticios, con otros menos rentables pero mucho más placenteros”.

Entre otros premios Montero Galán ha recibido la Mención de honor en los International Latino Book Awards de Los Angeles, en la categoría de Mejor libro ilustrado de ficción, por The Lonely Mailman, 2017.
Finalista en los premios International Book Awards de Beverly Hills, en la categoría de libros infantiles ilustrados de tapa dura, por The Lonely Mailman, 2017.
Mención especial en el Concurso Internacional de Álbum Ilustrado del Cabildo de Gran Canaria, 2016.
Finalista en el Premio Golden Pinwheel. CCBF China Shanghai International Children´s Book Fair, 2016

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Azul intenso, de Daniel Montero. Imagen cortesía de Estudio 64.

Bel Carrasco

El IVAM sigue apostando por el cómic

TBO IVAM, de Daniel Torres y Carlos Pérez
Panoràmica. Un passeig per l’IVAM, de Carlos Maiques
Diciembre de 2017

El IVAM ha reeditado el cómic ‘TBO IVAM’, que realizó el dibujante valenciano Daniel Torres (València, 1958) en colaboración con el pedagogo, escritor y experto en arte valenciano Carlos Pérez (València, 1947-2013) y ha publicado un nuevo libro sobre los espacios del museo ilustrado por Carlos Maiques (València, 1971). L’Institut Valencià d’Art Modern afianza así su apuesta por el cómic y la ilustración, disciplinas artísticas que comienzan a hacerse un hueco en la programación de los museos.

‘TBO IVAM’ es un cómic de 8 páginas creado en 1990 por el guionista Carlos Pérez y el dibujante Daniel Torres, que narra la visita al museo de un grupo escolar en el que las obras de arte aparecen referenciadas, empleando para ello el propio estilo que han desarrollado ambos artistas a lo largo de su carrera.

Portada TBO de Daniel Torres

La reedición de este cómic, que se distribuirá de manera gratuita a visitantes del museo y participantes en los talleres del IVAM, confirma el compromiso del museo con este género. Un compromiso que se materializó en las exposiciones ‘VLC. Valencia Línea Clara’ que reunió 200 cómics originales sobre la generación de autores valencianos de los años 80 y una exposición sobre la obra del dibujante valenciano Daniel Torres, recogido en la muestra ‘La casa. Crónica de una conquista’. Tiempo después el IVAM inauguraba la exposición ‘Fanzination!. Los fanzines de cómic en España’, una selección de un centenar de ejemplares fruto de la donación de más de 2.100 fanzines que ha realizado al museo el experto e investigador de cómic Álvaro Pons y que se concibió como el primer paso para la creación de una fanzinoteca en la Biblioteca y Centro de Documentación del IVAM.

Desde el pasado 14 de diciembre, la sala de la Biblioteca del museo acoge la muestra documental ‘Sueños ilustrados. Grandes ilustradores para pequeños lectores’, un recorrido histórico por los principales libros ilustrados dedicados al público infantil, incidiendo de manera especial en los trabajos que han supuesto una evolución estética en este ámbito artístico.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM también refuerza su apoyo a la ilustración con la publicación de ‘Panoràmica. Un passeig per l’IVAM’ de Carlos Maiques, una visión del dibujante valenciano sobre las distintas dependencias del museo y de la vida cotidiana que en él se desarrolla. A través de los espacios comunes del museo, en las galerías, las oficinas, los almacenes o durante las conferencias, conciertos, charlas y performances, el autor muestra una visión panorámica del IVAM. El libro reúne más de 80 ilustraciones realizadas en técnica mixta sobre papel por Carlos Maiques.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

La Transición sin palabras (casi)

En Transición, de Ana Penyas
Barlín Libros
Valencia. 2017

La Transición española se ha estudiado en infinidad de textos y desde múltiples perspectivas. Pero hasta ahora no existía una versión de esa etapa esencial de la historia contada en el lenguaje de la ilustración y desde un punto de vista crítico y comprometido socialmente. La ilustradora valenciana Ana Penyas y Alberto Haller, creador de la editorial Barlín, unieron sus fuerzas para hacer realidad un proyecto dedicado a la Memoria Histórica que se plantearon hace unos dos años. Contar el pasado reciente de forma distinta, con una óptica alejada del triunfalismo y  la autocomplacencia. El resultado es En transición, un paseo gráfico por casi un siglo de la historia española.

“La Transición no fue tan modélica y ejemplar como nos quieren hacer creer”, dice Penyas. “La herencia franquista sigue viva y existen muchas lagunas y claroscuros en torno a la memoria histórica, muchas fosas comunes sin exhumar. Queríamos poner en solfa los fallos de la Transición, el papel del Rey y del PSOE, la lucha de la gente en la calle por defender sus derechos. Reflejarla tal como la percibimos nosotros, los de nuestra edad y para explicarla bien había que remontarse más atrás de la muerte de Franco, hasta la II República”.

Portada de 'En Transición', de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Portada de ‘En Transición’, de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Lo más difícil fue concebir los 15 escenarios que sintetizan la evolución de un  periodo tan amplio y cambiante. “Lo que más  me costó fue concebir la última ilustración, la que cierra el libro, no se me ocurría cómo poner el punto final. Los acontecimientos del 1-O en Cataluña me sugirieron una escena que expresa la necesidad de hablar, de entablar diálogo”. La imagen representa una reunión de personas de distintas razas y nacionalidades sentadas en círculo en actitud dialogante bajo el lema, El futuro es una empresa colectiva.

Los protagonistas de este relato ilustrado no son los dirigentes políticos como es habitual en los trabajos que analizan la Transición, sino la gente de la calle. Penyas se ha inspirado en fotografías antiguas de manifestaciones y eventos públicos para crear un mosaico de rostros y personajes anónimos testigos de los acontecimientos. O no tan anónimos, pues entre ellos, a modo de guiño y un poco a la manera de ‘Buscad a Willy’,  se reconocen los rostros de personajes famosos. Desde Franco, el Rey Juan Carlos o Arias Navarro a Gloria Fuertes, Salvador Puig Antich, el  anarquista barcelonés ejecutado en 1974, y caras famosas de la Movida madrileña.

Penyas utiliza técnicas sencillas como el lápiz, la tinta china o la acuarela y el gouache, además de la transferencia fotográfica. Se mantiene fiel a su estilo costumbrista, su marca de fábrica, y sus personajes y escenarios experimentan una evolución muy realista. Las primeras viñetas muestran un país rural y uniforme en contraste con la España urbana y multicultural de hoy día.  Las páginas centradas en la Transición retratan el ambiente suburbano de las periferias fruto del cambio social que se produjo en los 60 y 70 debido al masivo éxodo rural hacia las ciudades.

Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Ana Penyas (Valencia, 1987) es diplomada en Diseño Industrial y graduada en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia. Estos últimos años se ha labrado una sólida reputación tras recibir varios importantes premios y distinciones. En 2015, fue seleccionada para realizar una residencia artística en Oporto y ese mismo año recibió una mención especial en Iberoamérica Ilustra. En 2016, ganó el VII Catálogo Iberoamericano Ilustra, que concede la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México (FIL), y este año el prestigioso Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic. Colabora, con la revista Píkara y colectivos como Hits with Tits.

La editorial independiente con sede en Valencia Barlín Libros es un joven sello independiente con sede en Valencia que publica no ficción. Hasta ahora ha lanzado títulos variados como La Europa negra de Mark Mazower, Magia cruda, una biografía de Sylvia Plath de Paul Alexander; La época victoriana en la literatura de G.K. Chesterton y En Éxtasis, un recorrido cultural por la ruta del bakalao de Joan M.Oleaque.

Cuenta con dos colecciones orientadas a comprender al ser humano desde diversos ángulos.  Barlin Paisaje contempla al ser humano en su totalidad y se compone de ensayos humanísticos, sociológicos y periodísticos en un sentido amplio. Por su parte, Barlin Recóndita explora la vertiente más íntima del ser humano retratando la psicología de personajes relevantes, audaces, pioneros o simplemente interesantes a través de sus biografías. Incluye, además, álbumes ilustrados por mujeres de temática social.

Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

“Me he posicionado en la tradición”

Quattrovento Muralis, de Pablo Auladell
Estudio 64
Plaza de Benimaclet. Valencia
Hasta el jueves 26 de octubre de 2017

El ilustrador Pablo Auladell vivió hace poco uno de esos momentos cumbres que dejan huella. El 13 de septiembre recibió el Premio Nacional de Cómic 2016 por su obra ‘El paraíso perdido’ inspirado en un libro de John Milton de las manos de los Reyes de España, en la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca.  “Sí, fue un día emocionante, porque los Reyes representan en este momento algunas cosas muy importantes”, comenta este alicantino enamorado de la luz de su tierra.

El importante galardón ha marcado un hito en su brillante trayectoria profesional. “Me ha dado cierta tranquilidad económica para trabajar más y me ha hecho viajar mucho, he tenido que atender muchos compromisos. Todo esto es muy agradable pero le aleja a uno del estudio, del silencio y de la concentración, de modo que debo regresar a mi celda de monje cuanto antes”.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Otro motivo de satisfacción es la muestra de sus obras que se exhibe en Estudio 64 de Valencia hasta el 26 de octubre. Quattrovento Muralis, una colección de 21 originales seleccionadas por él mismo de sus mejores libros, un grupo de obras que constituyen la respuesta gráfica a una serie de textos trabajados en los últimos años en los que renacen los mitos en su enésima encarnación: El Paraíso perdido, La puerta de los pájaros, Lacplesis, Pameos y meopas. Cuando Auladell dibuja así, lo llama modo Quattrovento Muralis.

La exposición se estructura en cuatro bloques, el primero contiene 11 originales del cómic El paraíso perdido, versión en viñetas del libro de John Milton que publicó la editorial Sexto Piso, en 2015. Son 11 páginas realizadas con grafito sobre papel. El segundo bloque incluye tres de las 12 ilustraciones originales que Auladell realizó para la novela titulada La puerta de los pájaros de Gustavo Martín Garzo, publicado por Editorial Impedimenta, realizadas con grafito y pastel sobre papel.

El tercer bloque reúne tres  obras  en grafito y pastel sobre papel para Lacplesis, encargo que recibió Auladell de la embajada española en Letonia para ilustrar una historia sobre Lāčplēsis, un mito nacional letón, en el marco de una serie de intercambios culturales entre ambos países. Por último, cuatro obras realizadas con grafito, lápiz de color y pastel sobre papel para una edición de poemas de Julio Cortázar,  Pameos y meopas, publicado por primera vez en 1971 y que Nórdica Libros ha reeditado este año.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Depurado y exquisito, el estilo Auladell es inconfundible. ¿Cómo lo ha ido forjando? “Trabajando muchísimo, por supuesto, libro a libro y fracaso a fracaso. Soy un ilustrador que se ha posicionado en una tradición. Me baño en las aguas de un río que viene de antiguo, lo que lentamente deja un sedimento en mi trabajo. Es justo lo contrario a trabajar en la corriente de las modas. Allí tendría que cambiar de estilo según cambiaran las tendencias. No es ni mejor ni peor. Es mi elección”.

El proceso de elaboración de cada obra “depende en sus detalles del proyecto en cuestión, pero siempre consiste en la búsqueda de un modelo, en realizar una metamorfosis para ponerme la máscara adecuada, en dibujar hasta encontrar la imagen semilla que contiene el código genético del proyecto entero en su interior y en establecer unas pocas leyes para el mismo y cumplirlas a rajatabla”.

Aunque estudió Filología inglesa y tiene una querencia especial por los personajes literarios, Auladell no ha pensado en escribir una novela. “Escribo a diario reflexiones, de vez en cuando poemas y también hay libros donde la palabra es de mi responsabilidad, como La Torre Blanca y La feria abandonada, por ejemplo. Lo que ocurre es que me interesa la palabra en relación poética con la imagen, y ahí entra el cómic y el libro ilustrado”.

En estos momentos trabaja en un par de álbumes ilustrados y un par de tebeos. “También un proyecto especial del que no puedo aún decir nada”, concluye Pablo Auladell.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Bel Carrasco