Nueva Era de lo Fantástico

Literatura fantástica
Juan Miguel Aguilera, Sergio R.Alarte, Sergio Mars y María Tordera
Febrero de 2018

Lo fantástico es fantástico. Valga la redundancia para subrayar la vitalidad de un género que incluye varios subgéneros pese a ser denostado como una vía de escape de la realidad. “Para mí la fantasía no es un escape, es una ventana”, dice Guillermo del Toro al respecto. “Su propósito es la interpretación de la realidad, no huir de ella”. Y Ursula K. Leguin hablaba de esos dragones que nos definen: “Quienes niegan su existencia a menudo acaban devorados por ellos. Desde dentro”.

La literatura fantástica gana cada día más adeptos entre lectores de todas las edades y sexos, y Valencia no es ajena a este fenómeno. Hace seis años existe una editorial especializada, Kelonia, se ha creado el Proyecto Artemisa integrado por siete escritoras centradas en lo fantástico, y la Facultad de Geografía e Historia acaba de celebrar un congreso que lo analiza desde una perspectiva académica. Podemos presumir de tener tres grandes maestras del género en muy diversos registros: Pilar Pedraza, Elia Barceló y Laura Gallego. ¿Para cuándo un festival FantaVal?

Portada de 'Otros reinos', de Richard Matheson.

Portada de ‘Otros reinos’, de Richard Matheson.

No es fácil trazar un mapa completo de tan extenso territorio imaginario pero lo intentaremos a través de cuatro autores que lo exploran y reflexionan aquí sobre su evolución, la irrupción de una oleada de mujeres que han revitalizad la ciencia ficción y el influjo positivo de Juego de tronos. Por orden alfabético: Juan Miguel Aguilera, Sergio R. Alarte, Sergio Mars y María Tordera.

Aguilera es un artista polivalente, ilustrador y guionista con siete novelas publicadas.  “Es casi imposible trazar una línea que separe la fantasía de la ciencia ficción”, dice.  “Me quedo con la definición que dio el escritor Norman Spinrad: ‘Ciencia ficción y Fantasía es el género literario que se publica en las colecciones de Ciencia ficción y Fantasía’”. A causa de la crisis mundial y la falta de expectativas reales en la conquista del espacio, “la ciencia ficción que triunfa ahora es la distópica situada, normalmente en un futuro cercano y reconocible, y en este mismo planeta, aunque no tiene por qué ser así siempre”.

Portada de 'Shadow Show'.

Portada de ‘Shadow Show’. Cuentos en homenaje a Bradbury.

Resalta la importante aportación de las mujeres a este tipo de  literatura que se proyecta hacia el futuro. “La ciencia ficción la inventó una mujer, Mary Shelley, y el género estaría muerto de no ser por las escritoras estadounidenses que, a partir de los años setenta irrumpieron con fuerza renovándolo por completo y llevándolo a un nuevo nivel. Sin Ursula K. Le Guin, Joanna Russ, James Tiptree, Jr, Pamela Sargent, C. J. Cherryh, etcétera, la ciencia ficción anglosajona se habría estancado. Ellas aportaron un nuevo punto de vista y una sensibilidad diferente ante los problemas humanos”.

Sergio R.Alarte es filólogo, hace seis años creó junto a Carmen Cabello la editorial  Kelonia y está a punto de publicar su cuarto título, Sibilla, Hija del Viento y Esencias, #Fenómeno 2012. Piensa que el influjo de Juego de Tronos ha sido positivo y que “la especulación con base científica” es la frontera que separa la fantasía de la ciencia ficción. “Las mujeres tienen una perspectiva que aporta muchísimo, con numerosas nuevas voces como Nora K. Jemisin, Charlie Jane Anders,  Margaret Atwood y  la maestra del género Ursula K. Le Guin. En el tratamiento de la sexualidad,  sentimientos y nuevas especulaciones se han hecho imprescindibles”.

Portada de 'El niño que quería ser un goonie', de Víctor Blázquez.

Portada de ‘El niño que quería ser un goonie’, de Víctor Blázquez.

Sergio Mars es biólogo  y autor de medio centenar de relatos fantásticos publicados en diversos medios. También considera positivo el influjo de Juegos de Tronos y opina que los lindes entre fantasía y ciencia ficción no son una frontera rígida, sino “un continuo con límites brumosos establecidos más por tradición y segmentación de mercado que en función de características objetivas”. La fantasía actual más puntera escrita mayoritariamente por mujeres permite verificar  “que no tenemos porqué limitarnos a los esquemas tradicionales o incluso históricos en la asignación de roles. Por inercia o falta de imaginación, no estábamos aprovechando a fondo toda la libertad que concede el género fantástico para romper esquemas”.

María Tordera es farmacéutica en La Fe y una de las escritoras del proyecto Artemisa. “Las mujeres han enriquecido la literatura siempre, aunque se les ha prestado poca atención.  Esto ha cambiado y sigue cambiando muy rápido y Úrsula K Leguin representa ese cambio. Pretender ver el mundo solo desde un punto de vista masculino es como querer ver con un solo ojo”. La evolución del género es espectacular, comenta. “Martin imprimió un giro y luego vino el subgénero grimdark de la mano de  Joe Abercrombie y otros. Obras como la de Ted Chiang con su antología La historia de tu vida, cuyo relato más importante fue adaptado al cine en La llegada. En la actualidad autoras como Jemisin o Addison están cambiando los géneros de lo extraordinario” concluye Tordera.

Escritores de fantástico.

De izda a dcha, Serio R. Alarte, Juan Miguel Aguilera, María Tordera y Sergio Mars. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Segrelles y Pinazo en la gran pantalla

Segrelles Il.lustrador universal
Pinazo. De la ignorància en l’art
Ignacio Estrela y Laura Grande

José Segrelles (1885-1969) no es el único artista valenciano que ha triunfado en Nueva York, pero sí uno de los que ha dejado una huella más profunda y perdurable al otro lado del Atlántico. Todavía hoy, casi un siglo después de su estancia en la Gran manzana, donde permaneció durante cuatro años a partir de 1928, creadores americanos de la talla de Guillermo del Toro reconocen el influjo del pintor de Albaida.

La huella americana de Segrelles es uno de los aspectos que trata Segrelles. Il·lustrador universal, un largometraje documental en fase de producción. Ignacio Estrela y Laura  Grande llevan un año dedicado a este proyecto que inicia este otoño su fase final. Con 80 minutos de duración la versión original será en valenciano y habrá una en castellano y otra en inglés.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

La Casa Museo de Segrelles en Albaida ha sido el escenario de gran parte de las filmaciones ya realizadas en las que han sido entrevistados las máximas autoridades en el ilustrador: Bernardo Montagud, Susana Vilaplana y Mireia Ferrer autora del estudio,  ‘Segrelles. Un pintor valenciano en Nueva York. 1929-1932’.  “En la Casa Museo existe una gran cantidad de material sobre Segrelles que era muy meticuloso y lo guardaba todo”, dice Estrela. “Eso es una ventaja pero también un inconveniente pues nos ha obligado a una rigurosa selección”.

Los autores  firmaron un contrato de colaboración con este centro cultural para registrar la correspondencia del artista, que guardaba tanto las cartas recibidas como una copia de todas las que mandaba. Una amplia correspondencia con  familiares, colegas y personalidades diversas. También se refleja su rico archivo fotográfico, recortes de prensa, sus trabajos inéditos o inacabados y los esbozos y apuntes que hacía antes de emprender una obra.

En los últimos años  grandes artistas del mundo del cine de Hollywood, sobre todo dentro del género fantástico como Guillermo del Toro, se han interesado por el arte de Segrelles y se declaran  influenciados por él, sus fans y coleccionistas. “Nuestro trabajo permitirá conocer qué obras hechas por el ilustrador de Albaida en la primera mitad del siglo XX han influido en películas actuales de fama mundial como El laberinto del Fauno».

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

En la próxima fase el equipo se desplazará a California (Estados Unidos) para entrevistar a William Stout, Guillermo del Toro y John Howe, “aunque probablemente entrevistemos también a algún otro artista americano que sea coleccionista o esté influenciado por Segrelles”, apunta Estrela. “Estamos intentando cuadrar las agendas para hacer solamente un viaje en el mes de octubre, aunque dependemos de la disponibilidad de los entrevistados por lo que se podría retrasar hasta diciembre. Todos han mostrado alegría al saber de la producción de una obra audiovisual sobre Segrelles y creen que interesará en EEUU. Otros artistas del mundo del cómic americano también están muy ilusionados con el proyecto,  deseosos de conocer más ilustraciones de Segrelles. He alucinado de ver el respeto y admiración que tienen muchos de ellos con los que he contactado por Facebook”.

El presupuesto del documental es 180.000 euros y en las próximas semanas se concretarán las ayudas solicitadas al Ministerio de Cultura, CulturArts y la Radiotelevisión Valenciana. “El año pasado CulturArts prefirió subvencionar un documental sobre Sara Baras, una bailarina de Cádiz antes que mi proyecto de Segrelles”, se lamenta Estrela. “Así nos va a los valencianos, mientras no conozcamos y valoremos a nuestros artistas estamos perdidos. Es una pena y una vergüenza que nadie antes se haya interesado en hacer una obra audiovisual de este gran artista”.

Imagen de 'Pinazo. De la ignorància en l'art'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Pinazo. De la ignorància en l’art’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Estrela y Grande están produciendo también, junto a la productora madrileña Morena Films, un largometraje documental sobre el pintor Ignacio Pinazo. “El productor madrileño, Álvaro Longoria, ganador de un Goya, quiso coproducir conmigo este proyecto porque es tataranieto del pintor”, cuenta Estrela. Se llamará Pinazo. De la ignorància en l’art en referencia a su discurso de ingreso en la Real Academia y servirá para conmemorar el Año Pinazo declarado por la Generalitat en el centenario de su muerte, en 2016. “Es una gran responsabilidad para mí intentar que en estos largometrajes queden bien reflejadas sus vidas y sus obras. Espero que tanto CulturArts como la nueva televisión autonómica valenciana se interesen y apoyen los proyectos de Segrelles y Pinazo”.

Anteriormente, Estrela y Grande realizaron un documental  sobre el pintor José de Ribera, El Españoleto: El jove Ribera. “Tampoco se había hecho nada sobre él y hasta que no estuvo totalmente rodado no recibí ninguna ayuda ni interés por parte de las instituciones valencianas”, comenta Estrela. “Si fueran artistas catalanes ya les habrían dedicado varios proyectos allí. Diez productoras catalanas han querido coproducir conmigo el proyecto de Segrelles ya que vivió 20 años en Barcelona y muchos creen que era de allí. Al final si la cultura valenciana no apoya el proyecto tendré que vendérselo a los catalanes”, concluye Ignacio Estrela.

Imagen de 'Segrelles. Il.lustrador universal'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Segrelles. Il.lustrador universal’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Bel Carrasco

«Star Wars marcó la historia del cine»

Memorias de una galaxia muy lejana
Pau Gómez
El Búho de Minerva

En el vasto espacio de la mítica saga Star Wars ha aparecido un cuerpo celeste acuñado en Valencia. De la Galaxia Lucas a la Galaxia Gütemberg, Memorias de una galaxia muy lejana, de Pau Gómez editado por El Búho de Minerva. Un proyecto cien por cien valenciano que, con profusión de imágenes, describe anécdotas y curiosidades del rodaje de la mítica saga de ciencia ficción y la opinión de una docena de cineastas sobre estos filmes.  El objetivo es doble. Describir su proceso de creación descubriendo algunos de los secretos mejor guardados, y presentar el  homenaje que un grupo de directores y guionistas brindan a unas películas que marcaron sus trayectorias.

Es una fórmula combinada que Pau Gómez (Valencia, 1978) ya utilizó en 29 miradas sobre Spielberg, basado en su tesis sobre separación familiar en la obra de este director. Fascinado por el género fantástico y el séptimo arte,  ha publicados sendos estudios sobre Christopher Nolan y David Fincher: Un mago en el laberinto (2014) y El viajero de las sombras (2015). Su último proyecto, Robert Zemeckis: El tiempo en sus manos (2015), se acaba de editar con motivo del 30 aniversario del estreno de Regreso al futuro.

Fotograma de El Imperio Contraataca.

Fotograma de El Imperio Contraataca.

“La primera película de Star Wars significó un antes y un después en la historia del cine por muchos motivos, pero principalmente por la capacidad de George Lucas de combinar géneros clásicos como el western, el cine de samuráis o las aventuras de capa y espada bajo un envoltorio de ciencia-ficción”, dice Gómez, que ha publicado también un par de libros sobre Indiana Jones. “Podía haber sido una catástrofe, pero la apuesta acabó convirtiéndose en el mayor éxito de todos los tiempos. Lo que vino después es una obra monstruosa que en sus primeras continuaciones nunca perdió la calidad del original, incluso la superó en El Imperio contraataca, aunque en sus precuelas se esfumó aquel espíritu por culpa de la visión empresarial de Lucas. Ahora, con la franquicia en manos de Disney, ese universo se ampliará hasta más allá de lo que nunca pudimos imaginar. Al menos la cosa ha empezado bastante bien con El despertar de la Fuerza.

Las curiosidades de los rodajes que cuenta Gómez se refieren sobre todo a la trilogía original. Por ejemplo, que Lucas quería a Al Pacino para interpretar a Han Solo, que Harrison Ford trabajaba como carpintero cuando consiguió el papel, que los asteroides se hacían con patatas, y que Lucas estuvo a punto de arruinarse por querer financiar de su bolsillo El Imperio contraataca. “En las precuelas todo estaba mucho más controlado, y salvo las pataletas de Ewan McGregor por tener que rodar delante de una pantalla verde, no hubo anécdotas significativas”, comenta Gómez. “En cambio, la nueva película sí que tiene detalles bastante curiosos, como el hecho de que Daniel Craig interprete a un soldado de la Primera Orden en una escena clave en la que aparece la protagonista. Nunca llegamos a verle la cara, por supuesto”.

Making off de una de las películas de la saga Star Wars.

Making off de una de las películas de la saga Star Wars.

En el prólogo del libro Guillermo del Toro escribe: “Cuando vi Star Wars por primera vez, salí del cine –que estaba en un centro comercial–, di una vuelta a la manzana y acto seguido decidí volver a entrar. No lo había hecho nunca y no he vuelto a hacerlo desde entonces. Era el día del estreno en Guadalajara, México. Yo tenía trece años. Aquel mismo día la vi unas seis o siete veces”. Junto a Álex de la Iglesia y una decena de directores y guionistas rinde su tributo al gran maestro.

“La mayoría de los textos aluden a ese niño interior que todos estos directores recuperan cada vez que ven las películas de la saga, como reconoce Juan Carlos Fresnadillo”, dice Gómez.  Eduardo Chapero-Jackson firma un texto muy interesante en el que hace una lectura política de cada episodio de Star Wars en función de la época de su creación: la América desencantada de los setenta por la guerra de Vietnam o el Watergate. Paco Cabezas hace una oda al frikismo, mientras Álex de la Iglesia muestra su descontento por la trilogía de la precuela. Borja Cobeaga imagina a un J.J. Abrams adolescente que fantasea con dirigir algún día una película de Star Wars.

En España abundan los clubes de fans de Star Wars, especialmente en Madrid, Barcelona y Sevilla. En la Comunidad Valenciana funciona uno de los más activos: la Saga Skywalker. “Son una gente increíble, verdaderos apasionados de la saga”, señala Gómez. “Hace poco tuve la oportunidad de conocer personalmente a su fundador, Pedro Torromé, y a varios de sus miembros, y fue un inmenso placer compartir con ellos mis impresiones sobre estas películas tan emblemáticas”, concluye.

Licenciado en Periodismo y Doctor en Comunicación Audiovisual, Pau Gómez ha trabajado  en Ràdio 9, donde dirigió y presentó los programas especializados en cine Pati de butaques y Cinema Nou. Fue guionista, productor y locutor en los magazines Coses que passen. También ha sido presentador del espacio cinematográfico Ficcionari en Punt 2. Es autor de las novelas La estirpe del mal (2011) y El último sello (2013).

Fotograma de la última película de Star Wars.

Fotograma de la última película de la saga Star Wars.

Bel Carrasco

El principiante Segrelles

Los dibujos académicos de Segrelles
Sala de Exposiciones de IberCaja
C / Barón de Cárcer, 17. Valencia
Inauguración: jueves 30 de abril
Hasta el 30 de mayo, 2015

Antes de alcanzar el éxito internacional, de ilustrar las portadas de publicaciones como The New York Times o la traducción de ‘Las 1.001 noches’ firmada por Vicente Blasco Ibáñez, mucho antes de convertirse en el artista que acabaría inspirando a cineastas como Guillermo del Toro, José Segrelles fue un niño de 8 años que demostraba un talento innato para dibujar en la escuela de su Albaida natal.

Un modesto centro de enseñanza primaria que un día visitó el Rector del Distrito Universitario de Valencia por aquel entonces, Francisco Moliner Nicolás, quien se quedó impresionado por el retrato que le hizo uno de los niños hasta el punto de insistir a su familia para que lo llevaran a la Escuela de Bellas Artes.

Fue así, por casualidad, como Segrelles llegó a la Academia de San Carlos en Valencia, donde de  1898 a 1903 tallaron a ese diamante en bruto con una formación cuyos frutos recoge la muestra ‘Los dibujos académicos de Segrelles’. Una exposición que se inaugura el 30 de abril y que puede visitarse hasta el 30 de mayo en la Sala de Exposiciones de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

La colaboración de coleccionistas privados ha permitido reunir un total de 34 piezas, la mayoría inéditas. Un extenso conjunto para trazar un recorrido por el aprendizaje del joven Segrelles en aulas que compartían talentos como Pinazo, Benlliure o Fillol, casi una escuela de genios en uno de los periodos más fértiles del arte valenciano.

«Esta selección de obra permite asomarse a una de las etapas más desconocidas y curiosas de un artista, su formación, cuando empiezan a despuntar las claves de su estilo» comenta Vicent Vila, comisario de la muestra y director del Escalante Centre Teatral, que ya acogió esta temporada una exposición sobre el pintor.

Sandro Carbó, miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte y coautor del catálogo de esta exhibición, destaca el retrato que se realiza a través de sus obras tempranas de un periodo fundamental del artista cuando adquirió los sólidos fundamentos técnicos que le acompañarían el resto de su trayectoria, convirtiéndole en un ilustrador a la altura de maestros como Doré o Rackman. Pero antes tuvo que pasar por las aulas y someterse a las directrices de profesores como Antonio Muñoz Degrain o Sorolla, que llevaba a los alumnos a la playa para dibujar en movimiento.

Con solo 13 años, Segrelles recibió la Medalla de San Carlos por sus excelentes calificaciones, «aunque en sus trabajos de clase encontramos a un artista que intenta cumplir con las normas académicas al tiempo que va conformando su propio estilo» señala Joan Josep Soler Navarro, Miembro de ICOM-Unesco y otro de los autores del catálogo.

Una personalidad artística que, a medida que crece, va sintiéndose asfixiada por el ambiente académico. Sin embargo, su formación se verá truncada por la muerte de su hermano, que le obliga a regresar a su Albaida natal. Pero éste no es más que el cierre del primer episodio de una apasionante historia en la que Segrelles desarrolló una rica y fructífera carrera.

Una trayectoria a la que, paralelamente, se rinde homenaje en la muestra ‘J. Segrelles. El laberinto de la fantasía’, programada  hasta finales de mayo en el MuVIM. Una propuesta que se complementa perfectamente con este acercamiento al despertar del artista valenciano que realizan los 34 dibujos alojados en la Sala de Exposiciones de IberCaja, cercana al Mercado Central.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

Dibujo de José Segrelles. Cortesía de IberCaja.

El alienígena José Segrelles

José Segrelles. El laberinto de la fantasía
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 31 de mayo, 2015

H. G. Wells publicó ‘La guerra de los mundos’ en 1898. Por aquel entonces, José Segrelles tenía 13 años. Una edad tan tierna como propicia para ponerle imágenes al fantástico relato de la invasión marciana de la Tierra. Algo que sin duda fue madurando con el tiempo, en medio del aluvión de imágenes que hizo de Segrelles un pintor e ilustrador de fama mundial. Fama que consiguió primero en Nueva York, donde estuvo entre 1929 y 1935, y que luego fue ampliándose por Europa hasta alcanzar su Albaida natal, la Barcelona donde vivió y Valencia. Murió en 1969, año en que aquel cielo alienígena de su infancia era surcado por el Apolo IX.

Obra de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

Detalle de una de las obras de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

El MuVIM recorre todo ese espacio sideral del que se nutrió en vida José Segrelles, en la más amplia retrospectiva dedicada al artista valenciano que compitió en fama con Sorolla y Blasco Ibáñez. Recorrido que se inicia precisamente con pinturas e ilustraciones evocadoras de ‘La guerra de los mundos’. Una de ellas, prácticamente calcada por Steven Spielberg en una de las secuencias de su versión cinematográfica (2005) del clásico de Wells. Calco no reconocido, pero sin duda explícito en la comparativa de imágenes que sirve de arranque de la exposición ‘José Segrelles. El laberinto de la fantasía’.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Como sí reconoce Guillermo del Toro, “Segrelles es conocido y estudiado por creadores visuales de todos los países y todos los medios incluido, claro está, el del cine”. Creadores como Spielberg, John Howe, por ‘El señor de los anillos’, o William Stout y el propio Del Toro, por ‘El laberinto del fauno’. El director de ‘Mimic’ no escatima elogios hacia el artista de Albaida: “Segrelles pertenece a la más selecta lista de los grandes de la ilustración mundial: Doré, Rackham, Dulac”. Incluso va más lejos: “Es un creador total, un maestro de la narrativa y un tesoro mundial”.

Gran parte de ese tesoro, con 260 obras originales y más de 300 ejemplares entre libros y revistas que recogen sus innumerables ilustraciones, se muestra en el MuVIM, haciéndose eco de tan brillante legado. Un legado que abarca desde sus ilustraciones más fantásticas, a las realizadas para editoriales como Araluce, ilustrando novelas como La Eneida, Fausto, La Divina Comedia, Lazarillo de Tormes, Cuentos de Edgar Allan Poe, algunas de Blasco Ibáñez y, por encima de todas, las del Quijote o Las 1001 noches. Ilustraciones que lejos de acompañar tan sobresalientes narraciones, disputan en calidad con ellas.

Boceto de 'El laberinto de los faunos', inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

Boceto de ‘El laberinto de los faunos’, inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

De nuevo, Del Toro: “Segrelles transforma el texto y crea imágenes que se vuelven definitivas; reclama para sí gran parte de la gloria de contar esas historias entrañables”. Todo lo que tocó Segrelles se elevó por encima del género que trabajaba, como se puede igualmente comprobar en los carteles publicitarios que realizó para numerosas revistas entre 1920 y 1939 e incluso para las Fallas. Hasta se le recuerda como cartelista oficial del Fútbol Club Barcelona.

Tras el desastre de la Guerra Civil española, Segrelles se dedicó a realizar encargos de pintura religiosa. Pintura, una vez más, que transforma el motivo en objeto de una singular percepción estética, de nuevo próxima a la ensoñación fantástica. Ensoñación que no abandonó hasta el final de su vida, atareada en reflejar la carrera espacial de la década de los 50. Fue la manera que tuvo José Segrelles de cerrar el círculo que le llevó de ‘La guerra de los mundos’ a la conquista del espacio. Espacio que sin duda conquistó con sus sobresalientes creaciones. El MuVIM, cual isla del tesoro, las acoge hasta finales de mayo.

Obra de José Segrelles.

Obra de José Segrelles, de ‘La guerra de los mundos’, en la exposición del MuVIM.

Salva Torres

Las 10.001 noches del Escalante

Les 1001 Nits, de Vicent Vila
Escalante Centre Teatral
C / Landerer, 5. Valencia
Estreno: lunes 13 de octubre
Hasta el 21 de diciembre, 2014

Para celebrar sus 30 años, el Escalante estrenará la producción propia ‘Les 1001 Nits’, un proyecto largamente deseado por su director Vicent Vila. Y ahora que han pasado más de 10.000 noches desde que el Centre Teatral de la Diputación de Valencia arrancará en 1985, la famosa recopilación de cuentos ve la luz con nueve actores en escena que dan vida a 72 personajes, apoyándose en el uso de marionetas.

Una escena de 'Les 1001 Nits', de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Una escena de ‘Les 1001 Nits’, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Para reforzar la magia del libro, y el milagro que supone contar con un teatro público reiteradamente premiado, el Escalante exhibe 87 dibujos de Josep Segrelles realizados en 1932 para ilustrar precisamente ‘Las 1001 noches’ que tradujo Vicente Blasco Ibáñez. Como recordó el comisario de la exposición, Joan Josep Soler, hablamos del artista plástico valenciano por el que sienten admiración (“son auténticos fanáticos de su obra”) Guillermo del Toro (‘El laberinto del fauno’) o John Howe, ilustrador de ‘El señor de los anillos’. Soler avanzó que el cineasta, de hecho, tiene previsto visitar en breve el Museo Segrelles de Albaida.

La efemérides se completa con una macro exposición en el MuVIM, que tendrá lugar en diciembre. Ocupando la Sala Parpalló, podrán verse los diseños, el vestuario, las escenografías y los carteles originales de ilustradores valencianos que han ido participando durante estos 30 años en las producciones y exposiciones del Escalante. Y para remate conmemorativo también se editará, en colaboración con Bromera, un anexo al libro que celebraba el 25 aniversario del teatro, con textos de las últimas producciones teatrales.

Escena de 'Les 1001 Nits', de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral.

Escena de ‘Les 1001 Nits’, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía de Escalante Centre Teatral.

¿Que por qué un teatro como el Escalante sigue vivo y coleando, pese a la sempiterna crisis del teatro y la más reciente pero devastadora crisis económica? La palabra la tiene Vicent Vila: “Es un secreto publico: porque nunca nos ha faltado el apoyo de la Diputación de Valencia y porque había un público que atender y una demanda por parte de los profesionales”. Lo cual ha hecho que el Escalante haya montado más de 40 producciones propias, obteniendo prácticamente otros tantos premios, para un total de 2.500.000 espectadores.

“Es un ejemplo de teatro público de calidad y sostenible”, que cuenta con “un 90% de ocupación en cada función”, destacó Cristóbal Grau, diputado de Teatres, encantado de poder ofrecer una buena noticia en tiempos de descrédito de la clase política. Una buena noticia que, en el caso del Escalante, “casi pasa desapercibida por lo habitual que resulta”, subrayó su director.

Actores y responsables institucionales, tras uno de los ensayos de 'Les 1001 Nits' ante los medios de comunicación. Imagen cortesía del Escalante.

Actores y responsables institucionales, tras uno de los ensayos de ‘Les 1001 Nits’ ante los medios de comunicación. Imagen cortesía del Escalante.

‘Les 1001 Nits’ que ha escrito y dirige Vicent Vila, cuenta con un reparto encabezado por María Almudéver, con sonido original del Premio Nacional de Música, Joan Cerveró, y dirección artística de Ana Garay, escenógrafa que ha trabajado con Pilar Miró, Adolfo Marsillach, Mario Gas o Josep Maria Pou, entre otros. La exposición de Segrelles se completa igualmente con esculturas de la ceramista Reme Tomás.

‘Las 1001 noches’ representa sin duda el espíritu del Escalante: un  teatro que se mantiene vivo, como Sherezade, porque el rey Shahriar (la Diputación) no puede dejar morir a quien embelesa con tanta narración ya vista y por venir. De nuevo Vicent Vila: “Es un homenaje al equipo técnico del Escalante, que se ha entregado al montaje con abnegación, amor y profesionalidad”. Y así durante ya más de 10.000 y una noches.

Escena de Les 1001 Nits, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía del Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Escena de Les 1001 Nits, de Vicent Vila, en el Escalante. Imagen cortesía del Escalante Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Salva Torres