«Todos los artistas hacemos autorretrato»

‘Embody’, entrevista a Elvira Carrasco
Galería Mark Hachem
28 Place des Vosges, París
Del 18 al 28 de diciembre de 2018

La artista Elvira Carrasco, nacida en Cuenca pero afincada en Valencia, proviene de una familia donde la influencia cultural fue una constante desde que era pequeña. Decidió estudiar Historia del Arte pero en los últimos años su faceta artística ha resurgido y, a partir de su formación fotográfica en Londres, entró en la escena artística con su característico ‘Faces project’. Este proyecto llama la atención por lo versátil y colorido, así como por la aplicación del “conócete a ti mismo”. Su obra puede encontrarse en distintas galerías repartidas por la geografía española e internacional. En Valencia, sus obras puedes encontrarse en la Galería Maika de Valencia. Si bien Elvira produce su su obra principalmente en Valencia, tiene una gran repercusión en el extranjero, contando con el apoyo de galerías extranjeras como Mark Hachem, donde se expondrá su obra con motivo de la exposición ‘Embody’. Makma contacta con ella para acercarse un poco más a su producción.

Sé que probablemente es una pregunta que te hacen mucho pero ya que me gustaría empezar por tus estudios, ¿cómo influye a la hora de tomar referentes en tu producción el hecho de ser Historiadora del Arte?

Influye de manera muy contundente. Por supuesto, un rico y amplio conocimiento de la Historia del Arte, te ayuda a poder crear algo nuevo partiendo de tus predecesores e incluso contemporáneos. Me he dedicado durante, los años previos a “Faces Project”, a estudiar a fotógrafos creativos que me dieron una visión totalmente diferente de lo que para mí, hasta entonces, había sido la fotografía. Descubrí un mundo nuevo, lleno de posibilidades y quise, por supuesto, añadir mi granito de arena al mundo del arte con un proyecto innovador, que aportase algo distinto a lo ya conocido y realizado. Trabajé con varios proyectos hasta decantarme definitivamente por el actual y darle mayor protagonismo en mi carrera. Sin embargo, a pesar de estar más focalizada en fotógrafos en estos últimos años, cierto es que durante la carrera aprendí muchísimo sobre artistas, sus épocas, vivencias y producción; llamándome la atención numerosos de ellos, aunque no fue hasta que terminé mis estudios cuando me di cuenta de que yo quería formar parte de esta apasionante historia.

'Panacea'. Imagen cortesía de la artista.

‘Panacea’. Imagen cortesía de la artista.

En tu obra podemos ver como unes diversas técnicas (body painting, fotografía, dibujo…) para lograr un resultado final que, en realidad, aparenta ser muy improvisado…

En cada autorretrato doy una parte de mí. Ciertamente parece improvisado y, hay que darle rienda suelta a la improvisación, al nervio que te corre por el cuerpo a la hora de enfrentarte al “lienzo en blanco”, en este caso, mi rostro. Antes de comenzar cada obra, analizo y pienso qué colores quiero emplear, qué quiero transmitir a través de ellos y, no nos olvidemos, del papel tan importante que tiene la mirada en mis fotografías, te lleva a sentimientos y sensaciones placenteras o inquietantes. Juego con bocetos, anotaciones, composiciones de color. Pienso qué quiero conseguir y a dónde quiero llegar y después, el “nervio” o comúnmente llamado “genio creativo” hace su trabajo. No sé cómo explicar lo que se siente cuando vas a pintar o a crear algo, incluso a recitar un poema que sientes que te atraviesa el pecho… Es energía, vibración, miedo, angustia, frenesí y, el conjunto de todas esas emociones y sentimientos, ayudan a la ejecución de la obra.

Recientemente has empezado a trabajar la escultura en ‘Faces Project’, ¿cómo te estás enfrentando a este nuevo reto?

Pues con muchísima ilusión. Era algo que llevaba bastante tiempo pensando, dándole vueltas en mi cabeza para encontrar el mejor modo de conseguir esculturas para poder pintarlas como hago actualmente. Como suelo decir, son mis pequeñas joyas que produzco como complemento para seguir investigando “Faces Project” y materializar algo que, en mi rostro, acaba siendo fugaz. Además, esta técnica me permite también añadir complementos (ramas, huesos, collage…) a las figuras, lo cual me resulta extremadamente creativo y revitalizante.

Aunque la técnica cambie, el soporte siempre es el mismo: tu rostro. El uso del cuerpo y su experimentación en el arte está ligado muchas veces al concepto de identidad, ¿es este tu caso?

Considero que cuando un artista trabaja, ya sea consigo mismo o sobre un lienzo, está dándole al espectador (y por qué no, a sí mismo) un hilo del que tirar en cuanto a su personalidad se refiere. Todos los artistas hacemos autorretrato. Nuestras obras son parte de nosotros mismos, de nuestro interior y de nuestro propio mundo. Por supuesto que creo fielmente que los artistas nos cuestionamos cosas que para el resto del mundo seguramente pasen desapercibidas, tenemos dudas existenciales, cuestiones acerca de quiénes somos y por qué hacemos lo que hacemos para seguir vivos. El arte es un veneno que te ayuda a seguir hacia delante, es la mecha que enciende cada uno de nuestros días.

El autorretrato contemporáneo tiene muchas versiones. Por ejemplo, Cindy Sherman lo utilizó en su momento desde una perspectiva feminista, o Gillian Wearing con sus máscaras para mostrar la sociedad actual oculta; ¿te interesa explotar el autorretrato desde varias perspectivas?

Me interesa el autorretrato en todas sus versiones. Recuerdo que fui al IVAM de Valencia a ver la exposición que se hizo de Gillian Wearing y quedé realmente fascinada. Es una gran artista, me transportó a otro mundo, algo que grabo con gran ilusión dentro de mí. Incluso recuerdo la escultura de una de sus manos, también recuerdo los vídeos en los que la gente hablaba de sus miedos, inseguridades y preocupaciones, siempre dentro de una máscara que tapase su identidad. Creo que tanto Wearing como Sherman han abierto un gran debate en cuanto al autorretrato se refiere. Yo, sin embargo, podría hablar del autorretrato como soporte, como lienzo, dándole también valor a la obra de Yves Klein cuando utilizaba a esas mujeres llenas de pintura para sus creaciones. Lo tomo como el lienzo sobre el que expresaré con abstracción, forma y color, un mundo de posibilidades. Sin embargo, hay algo en lo que sí quiero hacer énfasis y es el uso de la mirada como referente, punto de encuentro entre el espectador y yo, de conexión mutua, como podría verse en los ojos de cualquier personaje de un museo, atravesando el lienzo.

'The Garden'. Imagen cortesía de la artista.

‘The Garden’. Imagen cortesía de la artista.

Hay algo de performático que, unido al concepto de lo efímero, hace que ‘Faces project’ pueda interpretarse desde lo multidisciplinar…

El proyecto abarca diferentes disciplinas artísticas. Se trata de una performance oculta al público, desde la soledad e intimidad de mi estudio, que se materializa en forma de fotografía. La pintura del rostro acaba formando parte del olvido, muy a mi pesar, y cambia de estado del propio cuerpo al soporte fotográfico. Sin embargo, todo este proceso, para mí, es un ritual, un momento en el que me encuentro sola conmigo misma, delante de diferentes pinturas, pigmentos y colores con los que realizaré un baile para conseguir mi objetivo final, el momento en el cual decido que la obra está preparada para ser fotografiada. A pesar de dicha soledad, sí que me planteo hacer performance delante de un público, algo que espero no tarde mucho en producirse.

¿Puedes adelantarnos algo de tus próximos proyectos?

Ahora mismo estoy ultimando detalles antes de empezar el nuevo año. 2019 viene cargado de viajes y nuevas exposiciones importantes para mi carrera, además de ferias de arte. Milán, Taiwán, Barcelona o Nueva York son algunas de las ciudades que puedo adelantar. En cuanto a ‘Faces Project’, sigo investigando cada día una nota nueva, sé que en mi cabeza todavía quedan miles de melodías por tocar y es eso lo que al final continúa moviendo mi motor.

¿Qué opinas sobre el panorama actual artístico?

El arte actual está colmado de sabiduría y experiencias. Los artistas más jóvenes nos movemos en los mundos de la tecnología y las redes sociales, lo cual nos permite exponer nuestro trabajo de forma eficiente. Miles y millones de personas estamos conectadas a través de aplicaciones en las que subimos nuestras creaciones para que un porcentaje elevado de gente pueda saber qué hacemos, cómo y por qué. El mundo está cada vez más globalizado, tendemos a unirnos cada vez más. Considero que, el estudio incansable de la Historia del Arte (desde sus inicios hasta hoy) llena de posibilidades una esfera que necesita artistas nuevos, apasionados y hábiles para llegar a las grandes galerías del mundo. Me considero afortunada por estar entrando en este bucle, tan importante a la vez que sufrido, en el que todo se convierte en una lucha constante del propio ser humano.

El giro constante del planeta nos lleva a los artistas a producir, pensar, viajar, distribuir y, poco a poco, crear una atmósfera reconocible y seria que pueda ser entendida por el público en general.

'Rock Gold'. Imagen cortesía de la artista.

‘Rock Gold’. Imagen cortesía de la artista.

Con esta reflexión sobre la hiperconexión actual y su ya inevitable incursión en gran cantidad de producciones artísticas, Elvira Carrasco presenta su personal proyecto ‘Faces project’ haciendo hincapié no solo en la parte técnica, sino en aquella que explora sus inquietudes, profundizando en la historia de la retratística y siempre con nuevos proyectos en mente. Para más información, se puede consultar su web www.elviracarrasco.com

María Ramis.

La realidad sin máscaras de Gillian Wearing

Gillian Wearing
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de enero de 2016

Se negó a que la grabaran o filmaran. “Por timidez”, aclaró José Miguel Cortés, director del IVAM. Timidez que le viene de su más tierna infancia. “Siendo muy niña tenía dificultades para articular palabra alguna”, dijo en un apartado para la prensa. “Creo que es genético, porque mi madre también tiene dificultades con el lenguaje”. De esas dificultades para expresar lo más recóndito, oculto, de la condición humana habla su obra. El IVAM le dedica a Gillian Wearing (Birmingham, 1963) la primera muestra individual en España de los últimos 15 años. Demasiado tiempo para ver el trabajo de una de las artistas más sobresalientes del panorama internacional.

Obras de Gillian Wearing en la muestra individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Obras de Gillian Wearing en la muestra individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Diversas videoinstalaciones, fotografías e incluso alguna escultura sirven para mostrar su áspera, hiriente, descarnada realidad. Y, por paradójico que parezca, utiliza en muchos de sus trabajos máscaras precisamente para desenmascarar emociones ocultas. “Dales una máscara y dirán la verdad”, apuntó Wearing refiriéndose a todas esas personas que ella recoge en su obra. La dicen porque “al sentirse protegidas del juicio de la gente, se sienten libres”. Una libertad semejante a la que se establece entre analizante y analizado en una sesión de psicoanálisis pero sin psicoanalista.

Gillian Wearing interviene lo justo para lograr que la gente de la calle se exprese abiertamente, sin tapujos. A veces utiliza esas máscaras que, como sucede con la videoinstalación Secrets and Lies, se han convertido en marca de su inquietante obra. En otras ocasiones, deja que sean los propios individuos quienes manifiesten libremente lo que piensan en un papel, con el que luego aparecen fotografiados (Signs). O simplemente recoge a una serie de borrachos para grabarles en su estudio, mostrando su comportamiento bajo los efectos del alcohol, en la videoinstalación Drunk.

Video de Gillian Wearing en la exposición del IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Video de Gillian Wearing en la exposición del IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Hay más, mucho más, en la exposición del IVAM. Y todo ello igualmente oscuro, desabrido, punzante; entre sórdido e inquietantemente familiar. Como el álbum en el que la propia artista se pone en la piel de sus abuelos, sus padres o hermanos, recreando sus rostros mediante máscaras que retratan a su familia y a ella misma, que se oculta detrás. Ese bucle entre lo interior y lo exterior, entre lo inconsciente y la conciencia a punto de saltar en pedazos, domina su trabajo. De hecho, como explicó Wearing, “utilizo la máscara como multiplicidad de yoes”.

Rock ‘n’ Roll 70, sin ir más lejos, es una de las piezas, junto a Your Views, que nunca se habían exhibido hasta ahora, y en la que la artista británica explora esa multiplicidad tomándose a ella misma como ejemplo. Mediante un conjunto de fotografías, y tras consultar a científicos que exploran los cambios fisionómicos, se retrata mostrando cómo podrá llegar a ser en años futuros. Y en We are Here, recoge los remordimientos o culpas de familiares de fallecidos que, en pleno cementerio, parecen expiar sus pecados regresando de entre los muertos.

Gillian Wearing, Premio Turner 1997, dijo aprovechar el “fantástico espacio” que le brindó el IVAM, “con techos altos, zonas oscuras y otras con luz natural”, para mostrar las variaciones de lo que reconoció como “trauma”: esa dificultad para articular el lenguaje que la emparenta con las personas reflejadas en su obra. De ahí el “cariño especial hacia esas personas”, del que habló José Miguel Cortés. Personas que hablan todas ellas de sentimientos ocultos, de la soledad que les embarga, de la sumisión, de la violencia. “Hay que escarbar para ver lo que hay detrás de esa capa o capas de su trabajo”, incidió Cortés. Wearing escarba, y de qué manera, para mostrar la verdad oculta tras las máscaras de la realidad. La verdad de lo real, allí donde el lenguaje muestra sus inquietantes fisuras.

Obra de Gillian Wearing en la exposición individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Obra de Gillian Wearing en la exposición individual que le dedica el IVAM. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Salva Torres

La gente vuelve al IVAM

Presentación del balance anual del IVAM
Lunes 11 de enero de 2016

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) duplicó el número de visitas en 2015 con la mitad de presupuesto que hace cinco años. José Miguel Cortés, director del museo valenciano, así lo destacó durante la presentación del balance de las iniciativas que ha desarrollado el museo a lo largo del pasado año: «El museo ha aumentado en casi un 48% el número de visitas con un total de 107.624 visitantes en 2015”. Estas cifras han sido posibles con la mitad del presupuesto que tenía el IVAM hace cinco años, que ha pasado de 10,5 millones de euros a los 5,6 millones de euros actuales. Cortés subrayó, no obstante, que “un museo no se mide sólo por el número de visitantes, pero estamos orgullosos de que la gente esté volviendo al IVAM”.

Albert Girona (izad) y Jose Miguel Cortés, durante la presentación del balance anual de actividades del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

Albert Girona (izda) y Jose Miguel Cortés, durante la presentación del balance anual de actividades del museo valenciano. Imagen cortesía del IVAM.

El secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, valoró muy positivamente el balance de gestión del IVAM ya que “se están cumpliendo los objetivos marcados”, dijo. Girona destacó la autonomía e independencia que debe tener un museo como el IVAM y anunció que “ésta se va a plasmar en la nueva Ley del IVAM que reflejará la voluntad del gobierno valenciano de dotar de mayor autonomía al museo”.

Un segundo objetivo cumplido, según el secretario autonómico de Cultura, ha sido abrir el museo a la sociedad: “En 2015 se ha llevado a cabo una política de puertas abiertas que ha tenido como consecuencia la apertura del IVAM al público, la apertura a las instituciones y la apertura a nuevos servicios”. Girona señaló que el IVAM ha mantenido la calidad expositiva sin que la merma del presupuesto le haya afectado.

Obra de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

El secretario autonómico de Cultura también incidió en que a lo largo de 2016 se intentarán solventar problemas históricos del IVAM como la apertura al barrio del Carmen a través de un jardín de esculturas. “Lo importante es que hemos recuperado el discurso del IVAM que se había perdido”, resumió.

En el año 2015 se ha programado un total de 10 exposiciones, una de las cuales dedicada a Gillian Wearing ha sido calificada como de las mejores exposiciones españolas del 2015 según un importante medio cultural. “Esto hacía muchos años que no ocurría”, apostilló el director.

Obra de Martha Rosler adquirida por el IVAM.

Obra de Martha Rosler adquirida por el IVAM.

El IVAM también ha dedicado un gran esfuerzo a la Colección del museo suscribiendo con tres coleccionistas privados el depósito de 242 obras de más de medio centenar de artistas contemporáneos. Asimismo, la colección del IVAM se ha incrementado en el 2015 con la adquisición de siete obras de los artistas Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol.

La importancia de la Colección del IVAM queda de manifiesto en las más de 300 obras que se han prestado a otros museos e instituciones como el MOMA de Nueva York. José Miguel Cortés incidió igualmente  en “el recorrido que están realizando las obras de Julio González por cuatro ciudades de Japón, entre ellas, Tokio, algo que no se había hecho nunca”.

El IVAM también ha potenciado las actividades culturales y didácticas organizando un total de 127 actividades diferentes, con más de 17.000 asistentes de iniciativas diversas. En el capítulo de convenios, el IVAM ha suscrito en el 2015 una decena de convenios, uno de los más relevantes firmado con la Fundación La Caixa.

Fachada del IVAM con obra de Sento Llobell.

Fachada del IVAM con obra de Sento Llobell.

 

El IVAM engorda su colección

El Consejo Rector del IVAM aprueba la compra de obras de cuatro artistas
Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol

El Consejo Rector del IVAM, presidido por el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, ha aprobado la adquisición de siete obras de los artistas Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol, a propuesta del director del museo, José Miguel G. Cortés. Esta aprobación se produce después de que el Consejo Asesor provisional designado por la conselleria, que se reunió el pasado 6 de noviembre, valorara favorablemente dicha propuesta.

El objetivo de la compra, que ascenderá a un total de 149.104 euros, es el de seguir enriqueciendo la colección del IVAM con obras que responden a los ejes del programa de la actual dirección, especialmente la realidad y sus crónicas y las cartografías urbanas.

Point and Shoot, de Martha Rosler. Imagen cortesía del IVAM.

Point and Shoot, de Martha Rosler. Imagen cortesía del IVAM.

Los trabajos que se adquirirán de Martha Rosler (Nueva York, 1943) son dos fotomontajes realizados por la artista norteamericana en 2008 y que se han exhibido este año en la exposición Tristes Armas. Josep Renau y Martha Rosler ante la guerra. Se trata de Invasión (2008) y Point and Shoot (2008), dos obras sobre la violencia y la guerra, que pertenecen a la serie de collage fotográficos digitales House Beautiful. Bringing the War Home, New Series, que Rosler inició en 1967 y que retomó en 2004. Suponen una actualización contemporánea de los ricos fondos de los que dispone el museo en cuanto a estas técnicas, como las obra de Josep Renau y John Heartfield, que se puede ver en la muestra dedicada a las vanguardias históricas Construyendo nuevos mundos.

Rock 'n' roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Rock ‘n’ roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

De Gillian Wearing (Birmingham, Reino Unido, 1963), premio Turner 1997 y una de las artistas británicas más reconocidas, el IVAM comprará Rock ‘n’ Roll 70 (2015), un trabajo sobre la representación de la mujer, que reflexiona sobre la identidad y los cambios en la persona por el paso del tiempo y las experiencias vitales. Es una de las piezas centrales de la exposición dedicada a la artista que puede verse actualmente en la Galería 1 del museo. Wearing ha donado al IVAM la intervención sobre la que se exhibe esta obra, con diferentes autorretratos de la artista a los que se ha aplicado técnicas forenses de envejecimiento.

Panorama social, de Mira Bernabeu. Imagen cortesía del IVAM.

Panorama social, de Mira Bernabeu. Imagen cortesía del IVAM.

El tercero de los artistas de los que se comprará obra es el valenciano Mira Bernabeu (Aspe, 1969). Panorama Social (1965-2007 / 2009-2014) (España III), de 2008, son 298 imágenes de 21 x 18 centímetros, que constituyen un proyecto social específico sobre la memoria de la ciudad, acerca de la realidad sociocultural, concretamente sobre el antiguo zoo de Valencia.

Av Caracas Bogotá 3, de Alexander Apóstol. Imagen cortesía del IVAM.

Av Caracas Bogotá 3, de Alexander Apóstol. Imagen cortesía del IVAM.

Por último, el IVAM adquirirá tres fotografías de 100 x 135 centímetros del venezolano Alexander Apóstol (Barquisimeto, 1969) pertenecientes a una serie de siete, que se completarán con la donación por parte del artista de otras cuatro imágenes. Las que comprará el museo son Av. Caracas. Bogotá 2 (2006), Av. Caracas. Bogotá 3 (2006) y Av. Caracas. Bogotá 7 (2006). Apóstol trabaja sobre la visión de los espacios urbanos y formula alegorías sobre la quiebra del progreso y la utopía.

Máscaras de identidad de Gillian Wearing

Gillian Wearing
IVAM, Centro Julio González
Galería 1
Guillem de Castro 118, Valencia
Del 24 de septiembre de 2015 al 24 de enero de 2016

Conversar en términos de intención y simbolismo o reflexionar en torno de la opacidad y la translucidez identitaria remite, ineludible, no sólo a la génesis de la conciencia como concepto de referencia para la psicología evolutiva, sino al desarrollo de extremidades conductuales del sujeto cognoscitivo. Uno de estos apéndices, alumbrado al calor primigenio de la identidad cultural y de criterios etnológicos, proviene como consecuencia/herramienta de la autoconciencia: la máscara.

Liturgico-animista, osírica, dionisíaca o tragicoescénica, arquetípica y renacentista, romántica y grimaldina. Modos y formas de respirar tras la máscara con pretensiones ceremoniales, miméticas, reveladoras o lúdicas. Lo que otrora cobraba razón técnica a través de mimbre, barro, cuero, hierro, cobre o yeso, se materializa en látex y cera con la meticulosa compulsión diestra de una oriunda de los Midlands Occidentales, que transforma en discurso plástico su necesidad introspectiva de distinción psicosocial: Gillian Wearing.

'Self Portrait at 17 Years Old', Gillian Wearing. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

‘Self Portrait at 17 Years Old’ (2003). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Irrumpe así, huérfana de protocolos y subtítulos, parte de la obra  del último quindenio de la artista británica, tras casi década y media sin merodear por estos lares, con sorda virulencia y reiterados acentos de su inequívoco estilo (ya reconocible y divulgado más allá de la indústrica Birmingham, la generación Sensation o los YBA, tras su Turner de 1997).

Imágenes pertenecientes a la serie 'Album' (2003-2006). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Imágenes pertenecientes a la serie ‘Album’ (2003-2006). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Son sus máscaras las que reciben al espectador con un frontal de emulación de retratos familiares -diversas poses de estudio y un point&shoot doméstico conforman su serie ‘Album’ (2003-2006)-, cuya única y alevosa imperfección en el contorno de sus ojos permiten a Wearing revelar su presencia y transmutación para propiciar un ejercicio de cuestionamiento de la memoria, manejando conceptos de parentesco entre identidad y familia, veracidad y falsedad o evidencia y confidencia.

Fotograma perteneciente a 'Fear and Loathing' (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma perteneciente a ‘Fear and Loathing’ (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Si ‘Album’ nos sumerge en cuestiones de filiación y sinonimia de clan, las máscaras de sus películas ‘Secret and Lies’ (2009) y ‘Fear and Loathing’ (2014) -títulos que provienen de los filmes de Mike Leigh y Terry Gilliam, respectivamente- ofrecen testamento oral del almíbar catártico de la confesión bajo el amparo del anonimato, mediante la revelación de traumas, parafilias y episodios ocultos de una sucesión de voluntarios británicos y norteamericanos que auxilian, además, a poner de manifiesto las peculiaridades de su idiosincrasia y los arquetipos nacionales asociados al comportamiento social.

Empleo bien distinto de la máscara se encuentra en su obra inédita “Rock ‘n’ Roll” 70 (2015), cuyo tríptico central parte de una instantánea real de la artista a los cincuenta años. Un tratamiento informático de la fotografía permite simular, con perfección forense, su apariencia en 2034, a la espera de tener ocasión de confrontarse con su imagen dentro de dos décadas y completar la ventana vacía de la obra. “Este es mi Dorian Gray, que no está bajo llave en el ático, sino a la vista del público”.

Fotograma del vídeo 'Drunk' (1999). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma del vídeo ‘Drunk’ (1999). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

El montaje expositivo, comisariado por la crítica y curadora independiente Sacha Craddock, permite abordar otra parte inquietante de la trayectoria de Wearing, cuya inquietud por el individuo en su contexto social y familiar, la violencia y la inseguridad en el ámbito de la relaciones interpersonales, en los protocolos de interacción entre la esfera privada y pública o en el testimonio del punto de partida subjetivo para construir el entorno, se ponen de manifiesto en vídeos como ‘The Unholy Three’ (1995-96), ‘2 into 1’ (1997), ‘Drunk’ (1999), ‘Bully’ (2010), ‘We are here’ (2014) y el work in progress ‘Your Views’ (2014 en adelante).

Fotograma del vídeo 'We are here' (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Fotograma del vídeo ‘We are here’ (2014). Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Ocasión excepcional, con lejanos precedentes, la que el IVAM ofrece a los diletantes y a los ocasionales, para profundizar en las sugerentes interrogantes sobre lo genuino y lo artificial, guiados por la mano de esmaltes mondrianos de Gillian Wearing.

Jose Ramón Alarcón

 

Fire And Forget. On Violence

KW Institute for Contemporary Art
KUNST-WERKE BERLIN e.V.
Auguststraße 69. Berlin
Hasta el 30 de agosto de 2015

«Fire and Forget” (dispara y olvida) es un término de uso común de la jerga militar para sistemas de armas que se disparan a una distancia segura del enemigo, y que llegan a su destino de manera independiente. La exposición colectiva FIRE AND FORGET. ON VIOLENCE toma el término militar como un punto de entrada a un discurso sobre las ideas actuales de la guerra y la violencia en el arte contemporáneo. La exposición está dividida en cuatro complejos temáticos: ‘fronteras, afecto, memoria y eventos/acaecimiento.

James Bridle, DRONE SHADOW, proyecto en curso, realización según modelo de la sombra de unavión no tripulado, instalación. Fotografía de Timo Ohler.

James Bridle, DRONE SHADOW, proyecto en curso, realización según modelo de la sombra de un avión no tripulado, instalación. Fotografía de Timo Ohler.

Nuevas tecnologías de armas implican la pérdida del enfrentamiento corporal directo y con ello la pérdida del peligro o riesgo para la propia vida. Por eso se necesitan nuevas maneras de expresión de violencia sufrida, atestiguada o solamente temida. Uno de los lugares donde se busca estas maneras se encuentra en el arte. Aunque las armas en el ámbito artistico muchas veces ya estan connotadas como algo malo en si, sin dar referencia a posibles contextos sistematicos o historicos. La exposición se ve a si misma como el intento de mostrar que la complejidad de la violencia no puede ser justificada por sus cálculos lógicos o económicos ni siquiera simplemente por su afecto emocional y se enfrenta de manera autoreflexiva a las posibilidades y limites de lo que el arte puede ser capaz de contribuir hoy en día a esta discusión.

Julius von Bismarck. "POLIZEI", instalación, 2015.

Julius von Bismarck. «POLIZEI», instalación, 2015. Cortesía del artista.

Se presentan obras de Marina Abramovic y Ulay; Ron Amir; Julius von Bismarck; Roy Marca, Ori Scialom, y Keren Yeala Golán; James Bridle; Luis Camnitzer; Mircea Cantor; Jota Castro; Chto Delat; Marcelo Cidade; Jem Cohen; Martin Dammann; Öyvind Fahlström; Harun Farocki; Daniil Galkin; Rudolf Herz; Damien Hirst; Clara Ianni; Emily Jacir; Hunter Jonakin; Joachim Koester; Korpys / Löffler; Barbara Kruger; Armin Linke; Robert Longo; Jazmín López; Kris Martin; Ana Mendieta; Michael Müller; Timo Nasseri; NEOZOON; Katja Novitskova; Jon Rafman; Pipilotti Rist; Robbert & Frank Frank & Robbert; André Robillard; Julian Röder; Henning Rogge; Martha Rosler; Hrair Sarkissian; Santiago Sierra; Timur Si-Qin; Tal R; Javier Téllez; Sharif Waked; Gillian Wearing; Él Xiangyu; Amir Yatziv; Ala Younis.

Mircea Cantor, SHOOTING, 2005, Cortesia de la artista y Dvir Gallery.

Mircea Cantor, SHOOTING, 2005, Cortesia de la artista y Dvir Gallery.

Además fotografías de la colección de Martin Dammann /Archive of Modern Conflict in London (Archivo de Conflicto Modern de Londres) se extienden por toda la exposición como un motivo que la acompaña. Este elemento documental, junto con los enfoques artísticos, es una invitación a reflexionar sobre lo que imágenes artísticas en comparación a imágenes documentales son capaces de retratar – o no. La publicación que acompaña la exposición, así como su programa público y educativo iluminan el tema desde otras perspectivas: El libro FRIENDLY FIRE & FORGET (Matthes y Seitz Berlin) recoge textos literarios producidos para esta ocasión por autores alemanes e internacionales, entre ellos Schorsch Kamerun, Wladimir Kaminer y Kathrin Passig. En las fechas seleccionadas, algunos invitados que han sido afectados personalmente por la violencia guían a los visitantes por la exposición, o invitan para discutir posibles formas de tratar con el tema desde un punto de vista cinematografico, teatral o musical.

Obras de Kris Martin (en primer plano), Henning Rogge, Hrair Sarkissian y Martha Rosler en una de las salas de exposición. Fotografía de Timo Ohler.

Obras de Kris Martin (en primer plano), Henning Rogge, Hrair Sarkissian y Martha Rosler en una de las salas de exposición. Fotografía de Timo Ohler.

La metamorfosis del IVAM

Programación 2015 del IVAM
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia

Más que kafkiana y literaria, la metamorfosis del IVAM, anunciada por su director José Miguel G. Cortés, tiene que ver con la filosofía de la deconstrucción. “No es una orilla que se abandona”, ni tampoco “una corriente que arrastra y empuja”, sino que, en todo caso, son “muchos empujes y tracciones”, que diría Lyotard. O por decirlo en palabras del propio Cortés: “Se basa en el concepto fundamental de tránsito y de transformación en la manera de entender las prácticas artísticas”. Ninguna orilla a la que llegar, sino el permanente vaivén entre prácticas y lugares.

Obra de Gillian Wearing, artista que forma parte de la programación para 2015 en el IVAM.

Obra de Gillian Wearing, artista que forma parte de la programación para 2015 en el IVAM.

Y así, ‘En tránsito’, es como arrancará la programación del IVAM en 2015, con una exposición de 60 obras de la colección del museo (convertida en la fuente a exprimir), de artistas como Genovés, Yturralde, Richter o Cristina Iglesias y con formatos diferentes: pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, videos e instalaciones. Un gran cartel en la fachada del museo valenciano, anunciando con esas palabras de ‘En tránsito’ la “mutación” que irá produciéndose en el IVAM durante los 365 días del año, reflejará esa ‘deriva’ establecida por Cortés al frente del museo que hasta hace bien poco lideraba Consuelo Císcar.

Aprovechando la cita de Antonin Artaud, que Cortés utilizó para abrir su libro ‘Orden y caos’, “no hay nadie que haya jamás escrito, o pintado, esculpido, modelado, construido, inventado, a no ser para salir del infierno”. El tránsito, transformación o metamorfosis del IVAM pensado por su nuevo director no es que pretenda salir de ningún infierno, pero sí parece ideado para no tener que entrar en ninguna categoría específica, sino en todas a la vez. Por eso la programación se plantea en “cinco ejes básicos”, que van de lo global a lo local, de lo moderno a lo contemporáneo, de la colección a las más variadas exposiciones. “Diferentes lenguajes artísticos”, puesto que “no existe un lenguaje artístico superior a otro”. Siempre en tránsito, en transformación, a la deriva, entendida en el sentido deconstructor.

Obra de Martha Rosler, artista integrada en la Programación del IVAM para 2015.

Obra de Martha Rosler, artista integrada en la Programación del IVAM para 2015.

De la relación entre lo global y lo local se ocupará, de inicio, la exposición ‘Martha Rosler y Josep Renau’. Propuesta mediante la que se pretende contraponer la visión que de la guerra tienen ambos artistas: Renau, con respecto a los conflictos bélicos cuya perspectiva desarrolló en los años 60, y Rosler, en relación con la guerra de Irak. La obra de la artista británica Gillian Wearing se encargará de mostrar las vinculaciones entre lo moderno y lo contemporáneo, tal y como sucederá con la muestra ‘Colectivos artísticos en la Valencia bajo el franquismo’, con trabajos de Estampa Popular, Equipo Crónica o Equipo Realidad.

Obra de Josep Renau, artista incluido en uno de los ejes de la programación del IVAM para 2015.

Obra de Josep Renau, artista incluido en uno de los ejes de la programación del IVAM para 2015.

La mezcla de lenguajes artísticos irá de la mano de las exposiciones de Francesc Ruiz y de Rogelio López Cuenca. Del primero, Cortés destaca lo siguiente: “Me interesa por cómo se sitúa entre el dibujo, la pintura y el cómic para hacer una obra personal”. El segundo, que se encargará de realizar un mapa de Valencia, “específico y subjetivo”, es un artista crítico con las instancias del poder. El IVAM, ahora en tránsito, se amolda a ese carácter movido de su pensamiento multidisciplinar.

Profundizar en la obra de los artistas de la Colección del IVAM es otro de los ejes previstos. ‘Cuerpo y espacio en Bruce Nauman’ y ‘Antoni Muntadas y los mass media’ son dos exposiciones que irán en esa dirección. Como irán en la dirección de explotar la colección del museo, las muestras en torno a Julio González y las vanguardias históricas, ofreciendo una relectura a partir de una selección de trabajos. Cinco ejes para una programación en tránsito, en permanente transformación, alejada de cualquier orilla.

Obra de Martha Rosler, artista que forma parte de la programación del IVAM para 2015.

Obra de Martha Rosler, artista que forma parte de la programación del IVAM para 2015.

Salva Torres