Las cruces de Corduente

Creus, de Teresa Herrera Corduente
Galería del Palau
C/ Palau 10, Valencia
Hasta el 27 de mayo de 2016

Las cruces son una de las formas más usadas en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, por su simpleza y utilidad. De la observación de la naturaleza el ser humano copió la forma hasta la saciedad, creando grandes cruces, artificiales, incluso componiendo auténticos símbolos identificatorios. La cruz es la forma mínima de intersección. Teresa Herrera Corduente presenta con ‘Creus’ los avances de su investigación artística aunque siempre fiel a sus figuras geométricas, de escondidos significados, y sobre todo con la técnica implacable de experimentación con distintas arenas de todo el mundo.

A pesar de que la formación geométrica de la cruz se puede intuir a lo largo de toda la trayectoria artística de la artista, es ahora, en la Galería Palau, cuando ha decidido dedicarle varias series relacionadas entre si. En un primer lugar, a modo de retrospección, comienza la muestra con piezas donde presiden los tonos terrosos. Estas piezas son de producción anterior pero sirven para dar pie a la nueva producción que ocupa la mayor parte de la exposición. Conforme avanzamos los marrones van desapareciendo, sirviendo de apoyo a las grandes cruces que se componen de negros y grises, aunque esos tonos terrosos vuelven a aparecer con más potencia al terminar el recorrido. Se genera así un recorrido cíclico para nada casual. Algunas piezas están colocadas directamente sobre el suelo con la intención de generar esa sensación de verticalidad. Las cruces se construyen en este caso desde el punto más bajo de la vista del espectador con lo que se consigue que, a modo de “objetos totémicos”, tal y como las define acertadamente Inma Boscà, hacen que las obras contengan ese tono de sacralización intrínseco al significado de las cruces.

Algunas piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Algunas piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Su formación artística es autodidacta algo que no deja de sorprender si atendemos al perfecto acabado de todas sus piezas. Tanto las formas como la texturas están conseguidas a través de arenas de diferentes lugares del mundo. Pensar que parte de esas playas, montañas o desiertos han viajado por todo el mundo para acabar formando parte de una obra de arte es un añadido a la observación de las piezas. En esta ocasión, la artista ha conseguido el blanco de Cayo Blanco, Cuba, los brillantes grises de Katmandú, Nepal, el negro de Agua Amarga, Almería y el marrón rojizo del desierto del Namib, Namibia.

‘Creus’ es sencillez en la reflexión, algo que en el lenguaje artístico resulta a veces complicado de conseguir. A pesar de que se pueden llevar a cabo tantas lecturas como observadores, en las geometrías creadas por Corduente no vemos una intencionalidad preestablecida, sino que parece dejarse guiar por la línea marcada, esa que la misma gravilla le indica. Esa misma que hace que sus solemnes cruces continúen la línea desde lo más bajo para coincidir en lo más alto.

Algunas piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Algunas piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

María Ramis

Viaje a la Valencia de los 80

‘Valencia’
Rafael de Luis y Bartolomé Ferrando
Sala de exposiciones Librería Railowsky
C/ Grabador Esteve, 34 Valencia
Hasta el 30 de abril

Esta exposición de fotografía y verso al mismo tiempo fue ideada allá por los años 80, cuando Rafael de Luis fotografió la ciudad de Valencia desde una curiosa perspectiva. Se concebió como exposición pero acabó convirtiéndose en libro, algo acorde con la parte literaria creada por Bartolomé Ferrando y que también forma parte de la exposición. El libro ha surgido gracias a la editorial valenciana Media Vaca, que lo publicó en 2009 incluyéndolo dentro de la colección ‘Mi hermosa ciudad’. La perspectiva desde la que los autores nos enseñan Valencia se construye a través del detalle, mostrando extrañas composiciones acompañadas de breves consejos que le dan sentido a la geometría que caracteriza las piezas.

Vista general de algunas piezas. Fotografía: María Ramis.

Vista general de algunas piezas. Fotografía: María Ramis.

La Valencia fotografiada por Rafael de Luis hace más de 30 años sigue siendo reconocible y las frases de Bartolomé Ferrando son completamente atemporales. Monumentos que no pueden faltar cuando se trata de mostrar la ciudad son La Lonja, las estatuas de los Santos Justo y Pastor, Santa Catalina, las Torres de Serranos e, incluso, la Malvarrosa.  Los autores nos proponen un ejercicio de reflexión a través del juego: observa la fotografía, lee y escucha el consejo y procede a llevarlo a cabo. Por ejemplo, «observe el horizonte de vez en cuando, arréglelo si no está recto», o «cepille la luz de Valencia, sáquele mucho brillo». Se trata de una puesta en escena que rememora el pasado pero que arroja claridad sobre el presente. ¿Ha cambiado tanto la ciudad en estos 30 años?

Artes visuales, poesía, literatura, fotografía… Podría parecer un extraño conjunto, pero acaba conformándose un auténtico recorrido fotografico-poético a través del que se nos revelan 36 de las 50 fotografías publicadas en el libro. Durante el recorrido podemos reconocer lugares y paisajes, pero que han sido transformados bajo la mirada de la cámara. Este proceso de metamorfosis permite poner en valor ese rincón que casi siempre pasa desapercibido, ese escondido tesoro que nos traslada a una ciudad geométrica, quizá desconocida pero que seguro vagamente familiar.

Detalle de 'Pájaros' Rafael de Luis, 1980. Fotografía: María Ramis.

Detalle de ‘Pájaros’ Rafael de Luis, 1980. Fotografía: María Ramis.

Destaca en una entrevista que la editorial Media Vaca realiza a los autores, la pregunta “¿qué le llama más la atención, los edificios o los huecos?». Para ambos autores la respuesta es la misma: los huecos. Son precisamente estos huecos los que aportan extrañas perspectivas a las piezas, caracterizando así la ciudad pero haciéndola común al mismo tiempo. Consejos, advertencias e incluso órdenes, son formuladas por Bartolomé Ferrando creando la atmósfera perfecta, esa que que extrae una tierna sonrisa a los residentes en Valencia y una reacción de anhelo a los que todavía no conocen la ciudad.

María Ramis

Origami sudafricano en Bus Station Space

‘GEOMETRI(CO)COTOLOGÍAS. Investigaciones geométricas en origami textil’, de Pierre Louis Geldenhuys
BUS STATION SPACE
Plaza Camilo Díaz Baliño 17, Santiago de Compostela
Del 1 de abril al 11 de mayo

‘GEOMETRI(CO)COTOLOGÍAS. Investigaciones geométricas en origami textil’, exposición polarizada en torno de la obra del artista Pierre Louis Geldenhuys, se allega a Santiago de Compostela de la mano de los comisarios de arte Merche Medina y Jose Ramon Alarcón (Ecomunicam) y la galería BUS STATION SPACE.

Imagen de la obra 'Juego de Dominó II', presente en la exposición. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra ‘Juego de Dominó II’, presente en la exposición. Fotografía cortesía del artista.

El artista implementa y desarrolla una novísima acepción del término “cocotología”, gestada a partir del neologismo ideado por el literato noventayochista  Miguel de Unamuno, generoso diletante de la papiroflexia y singular occidentalizador de los rudimentos del origami asiático. La muestra pretende asentarse como un estudio cocotológico de resoluciones geométricas a través de diferentes técnicas de origami textil desarrolladas por el creativo sudafricano, fundamentadas mediante sus conocimientos y trayectoria como diseñador de alta costura y escenógrafo, sirviéndose para ello de diversos tipos de tela -algodón, lino y seda-, en conjunción con firmes materiales como el alambre, la madera o el nácar.

La obra de Pierre Louis Geldenhuys se solidifica como consecuencia de un dilatado y perseverante proceso de investigación de las múltiples posibilidades del origami oriental, en la que se advierten tres etapas diferencias: una primera, en la que la técnica se incorpora a modo de ornamentaciones en sus diseños y vestidos de alta costura; un segundo período particularizado por el desarrollo de obras origámicas exentas, mediante el empleo del cosido de técnicas mixtas y la superposición de múltiples elementos geométricos; y una tercera fase -su última serie- en la que Pierre Louis confecciona su obra a partir de una única pieza de origami, encontrando en los teselados -formas repetitivas bi/tridimensionles que encajan entre sí, desprovistas de espacio entre los bordes- y los estudios kinéticos -investigación del movimiento en espiral- el vehículo idóneo para reflexionar en torno de la matemática aplicada a la representación geométrica.

Imagen de la obra 'Cuadrícula I', presente en la exposición. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra ‘Cuadrícula I’, presente en la exposición. Fotografía cortesía del artista.

‘GEOMETRI(CO)COTOLOGÍAS’ propone una combinación de piezas transparentes, opacas y retroiluminadas (con la incorporación de la fortaleza de pigmentos e intensas tonalidades propios de su país de origen, en sus más recientes creaciones) que permiten revelar al espectador sus complejas formulaciones técnicas, auxiliando a trascender las composiciones sobre el plano y reportando al engranaje de recursos empleados un inherente valor estético, que termina por sumarse a la formulación de reiteraciones métricas que habitan la superficie.

 

 

Abstracciones geométricas de Joaquín Michavila

‘Michavila: Geometría y Ecología’, de Joaquín Michavila
Centre Cultural La Nau
Sala Martínez Guerricabeitia
Hasta el 22 de mayo de 2016

La Universitat de València rinde homenaje a la figura de Joaquín Michavila con la exposición ‘Michavila: Geometría y Ecología’, una monográfica que reúne una selección de 30 obras con las que su comisario, el profesor Pascual Patuel, se adentra en los principales periodos del artista contemporáneo valenciano: el geométrico (1968-1978) y el paisajístico con la serie de ‘El Llac’ (a partir de 1978). La muestra se puede visitar en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau desde hoy (inauguración a las 19 horas) hasta el próximo 22 de mayo.

‘Michavila: Geometría y Ecología’ muestra los dos periodos de mayor transcendencia en la trayectoria del artista valenciano, ambos a su vez complementarios. “Aunque el periodo geométrico comprende toda la línea de la abstracción geométrica de Michavila, él siempre tuvo una visión paisajística de esta obra. Llegó un momento en que todo lo veía de manera geométrica, incluso el paisaje; con lo cual en esta obra encontramos una premonición de lo que sería el paisajismo posterior”, señala Patuel.

Así se ha expresado el comisario durante la presentación de la exposición en rueda de prensa este martes en el Centre Cultural La Nau, a la que también han asistido el vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, Antonio Ariño; el director de Actividades de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia, José Pedro Martínez; y Carmen Michavila, hija del artista, quien ha anunciado que la familia donará a la Col·lecció Martínez Guerricabeitia la obra ‘Natura morta al capvespre’ (1980), 80×80, un acrílico sobre lienzo de la colección privada del artista que ha sido restaurado por la Col·lecció Martínez Guerricabeitia.

Asimismo, en este marco se ha hecho pública la entrega de la Medalla del Círculo de Bellas Artes de Valencia, que este año reconocerá a la figura de Joaquín Michavila.

Imagen de la obra 'Forma emergente', Joaquín Michavila. Fotografía cortesía de La Nau.

Imagen de la obra ‘Forma emergente’, Joaquín Michavila. Fotografía cortesía de La Nau.

El vicerrector Antonio Ariño ha destacado el “excelente magisterio” de Michavila, profesor de Dibujo de la Escuela de Magisterio de la Universitat de València, así como su “constructivismo dinámico” y su “retorno a la naturaleza con La Albufera”, lo cual se recoge en una exposició que ha calificado de “extraordinaria”.

José Pedro Martínez, por su parte, ha subrayado la importancia de inaugurar la temporada expositiva de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia este 2016 con una “retrospectiva” de Joaquín Michavila, cuya calidad pictórica “queda fuera de cualquier discusión”, ha dicho.

Esta ha sido una presentación emotiva por el vínculo afectivo que une al artista homenajeado y a la institución organizadora –Michavila fue miembro del Patronat Martínez Guerricabeitia desde su fundación–, pero también por la intervención de Carmen Michavila, quien se ha referido a su padre como un “magnífico artista e intelectual”. “Principalmente ha sido un maestro, un docente de vocación, vinculado desde siempre a la escuela y a la Universitat, y aquí es donde reside el valor que tiene esta exposición para toda la familia”, ha añadido. Carmen Michavila, además, ha señalado que es la primera vez que el artista no asiste a una exposición suya –sufre alzheimer y una recaída reciente se lo han impedido–, en cambio, “sabemos que él hubiera sido feliz celebrando con todos nosotros esta exposición”, ha concluido.

El proyecto expositivo

Pascual Patuel es profesor de Historia del Arte de la Universitat de València. Ha estudiado en profundidad el movimiento plástico valenciano de la década de los 50, lo que le ha llevado a forjar una sólida amistad con sus protagonistas, como es el caso de Joaquín Michavila, a quien, junto con la Universitat, quiere rendir homenaje en esta exposición. “Fue profesor de Dibujo en la Escuela de Magisterio, hoy ya Facultad. Esta ha sido su casa durante 40 años y a mí me gustaría que la exposición fuera un pequeño homenaje a su figura”, reconoce.

El profesor Pascual Patuel ha contado en el comisariado de esta muestra con la estrecha colaboración de Carmen Michavila, hija del artista, y de la Galería Benlliure. Organizada por el Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, con el apoyo del área de gestión de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia (Fundació General de la Universitat de València), la exposición exhibe 12 obras del periodo geométrico y 18 de la serie de ‘El Llac’. Son 30 cuadros de gran formato procedentes tanto de instituciones públicas como de coleccionistas particulares, incluso de la colección privada del artista. Han prestado obra, entre otros, el Ayuntamiento de Valencia, el Fons d’Art i Patrimoni de la Universitat Politècnica de València, la Universitat de València, el IVAM, el Museo de Bellas Artes de Valencia, la Fundación Chirivella Soriano, el Museo Contemporáneo de Vilafamés y Fundación Bancaja.

Imagen de la obra 'Densidades II', de Joaquín MIchavila. Fotografía cortesía de La Nau.

Imagen de la obra ‘Densidades II’, de Joaquín MIchavila. Fotografía cortesía de La Nau.

 

Abstracción vs. Realismo

Joaquín Michavila pertenece a una generación luchadora, que nadaba a contracorriente, inmersa en un mundo plástico realista y, sobre todo, sorollista. Genovés, Andreu Alfaro, Salvador Soria, Vicente Castellano, el escultor Bayarri, el arquitecto Juan Estellés…, son algunos de los artistas que se definieron por su búsqueda incansable de la modernidad en un ambiente aún decimonónico. Michavila, formado en la Escuela de Bellas Artes, quiere superar esa barrera y se pone a la vanguardia de las artes plásticas valencianas a través de la fundación de iniciativas grupales, como el Grupo Los Siete (1949-1954) –antes fue miembro del Grupo Zeta–; el Grupo Parpalló (1956-1961), liderado por Vicente Aguilera Cerni; el Movimiento Artístico del Mediterráneo (1956-1961); o el Grupo Antes del Arte (1968-1969), vinculado al arte óptico y cinético. “Él estuvo en primera línea y no era cómodo; aquellos artistas eran vituperados, injuriados, y se tuvieron que enfrentar a una crítica verdaderamente destructiva en todas partes, especialmente, en la prensa de los años 50”, apunta Patuel.

Si bien es cierto que Joaquín Michavila empieza a pintar en los años 40 dando sus primeros pasos dentro del contexto postimpresionista, no es hasta la década de los 70 cuando alcanza su periodo álgido en la abstracción geométrica, un lenguaje ya muy investigado por entonces, muy codificado a nivel internacional, pero que el valenciano incorpora y adapta a la idiosincrasia local con una forma especial de ver el Mediterráneo, a base de luz y colorido enérgico a través de naranjas y azules. “Esta es la gran particularidad de la geometría de Michavila”, afirma el profesor y comisario. Una obra particular que, según indica Pascual Patuel, enlaza con la producción de los grandes representantes internacionales de este periodo: Wassily Kandinsky, Piet Mondrian, Theo van Doesburg o los constructivistas rusos.

‘El Llac’

Esta abstracción lleva consigo presente una visión paisajística, la que la exposición recoge con el sustantivo ‘Ecología’, que denuncia el maltrato medioambiental y reivindica el respeto por el paisaje y la biodiversidad. Es aquí donde el montaje de la exposición, que se inicia con el periodo geométrico, llega a un punto de inflexión proporcionado por el cuadro ‘El Palmar’, obra pintada en 1980, de 80×80. Esta pieza marca la transición entre la geometría y el paisaje valenciano, en el que se centrará el artista a partir de 1978.

Inspirado por el entorno de La Albufera, degradado en aquella época, Michavila descubre una visión inédita hasta entonces y pone en lenguaje artístico todo aquel paraje. Comienza con la serie de ‘El Llac’, pero continúa con ‘El Riu’ y sigue con otros paisajes que conoció en la niñez: la Valencia de los años 30-40, todavía provinciana y rural, que consigue reflejar en su producción artística.

Al abandonar la “geometría estricta”, Michavila se introduce en la “neofiguración”, “un paisajismo que no es académico, mimético o fotográfico, sino que busca asumir toda la herencia de la abstracción y vincularla al paisaje; por eso utiliza texturas que proceden del informalismo matérico y una serie de recursos que ya habían sido experimentados, pero que él asume, los hace suyos y los incorpora a su trabajo”, explica el profesor Patuel.

Destaca, por ejemplo, la pintura ‘Embarcadero’ (1980), 140×100, que se expone por primera vez. Según ha reconocido Patuel, ha sido un hallazgo para el comisario y para los organizadores de la muestra.

El catálogo

El catálogo, editado dentro de la serie ‘Trobades’, incluye textos de Pascual Patuel; del director de Actividades de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia, José Pedro Martínez; y de Carmen Michavila; y reproduce íntegramente la obra de la muestra.

Dirigido por el comisario de la exposición, pretende ser un puente entre el gran público y la producción artística de Joaquín Michavila, por ello compila reflexiones de críticos de arte y de expertos que permiten comprender el lenguaje del arte.

Imagen de la pieza 'Cases de la marjal'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de la obra ‘Cases de la marjal’, de Joaquín Michavila. Fotografía cortesía de La Nau.

Patrias de Nailon. Falla Mossén Sorell-Corona 2016

Presentación «Patrias de Nailon» de la Falla Mossén Sorell-Corona
Diseñada por Javier Jaén
Salón de Actos del IVAM

El pasado jueves 21 tuvo lugar en el IVAM la presentación del proyecto escogido por la Falla Mossén Sorell-Corona para su monumento en las próxima fiestas josefinas. Esta comisión se convierte, así, en la primera que celebra alguno de sus actos en el Instituto Valenciá d´Art Modern. La presentación ha estado abierta, por lo tanto, al público general, además de los propios falleros.
La llamativa propuesta, diseñada por el catalán Javier Jaén, será producida en el taller de José Lafarga, artista encargado también de levantar Na Jordana en 2016. Este proyecto de la Falla Corona contribuye una vez más al acercamiento entre el mundo de la Fallas y el del diseño y arte contemporáneos, en la línea de años anteriores. Recordemos a Escif con su inteligente y acertada propuesta «Tot el que sobra» el año pasado, o “El Joc de la Reinvenció” y “Ornament i Delicte” de los diseñadores Ibán Ramón + Dídac Ballester de 2013 y 2014 respectivamente.

Proyecto 2016 de Javier Jaén, "Patrias de nailon". Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

«Patrias de nailón» es el título de falla firmada por Jáen. Las banderas son telas divididas habitualmente en geometrías de colores. Son comúnmente rectangulares. Se aseguran por uno de sus lados a un asta y se convierten en la enseña de una nación, un país, una patria, un lugar delimitado, una frontera. La profanación o ultraje a una bandera es un término aplicado a diversos actos intencionales de su destrucción, como metáfora de lo que representa. Es un acto simbólico y político. Algunos países tienen leyes que prohíben métodos de destrucción como la quema, otros en cambio tienen leyes que protegen el derecho a quemar una bandera como libertad de expresión. La bandera blanca no diferencia entre pueblos, estados, culturas, lenguas o religiones. Es un símbolo internacional usado en periodos bélicos o de conflicto, posee varios significados: rendición, solicitud de parlamentar con el enemigo, alto el fuego o cese de las hostilidades entre seres humanos.

Cortesía de Falla Mossén Sorell - Corona

El diseñador Javier Jaén colabora habitualmente con publicaciones internacionales como «The New York Times», «Washington Post», «Le Monde», «The New Yorker», «El País Semanal» o diferentes editoriales españolas. La comisión Mossén Sorell – Corona sigue cumpliendo el compromiso adquirido con su público de conseguir ser un escaparate de arte visual contemporáneo en las Fallas de Valencia.
Su conocimiento del mundo de la comunicación ha convertido a Javier Jaén en un referente de trabajos cargados de fuerza visual e ironía, algo que le permitirá acercarse al lenguaje fallero con facilidad. La producción del trabajo correrá a cargo del taller de José Lafarga. Después de haber plantado durante varios años fallas en la primera línea del panorama fallero, ha demostrado un gran
cuidado de la técnica y un virtuosismo en los detalles, algo que, sin duda, serán un acicate para el cometido de hacer realidad el innovador proyecto que esta vez plantea Falla Corona.

Web de Javier Jaén
Web de la falla Corona

El intermedio de Ana H. del Amo

Entre la O y la Y, de Ana H. del Amo
Set Espai d’Art
Plaza Miracle del Mocadoret, 4. Valencia
Inauguración: viernes 15 de enero, a las 20.00h
Hasta el 5 de marzo de 2016

Bajo el título Entre la O y la Y, Ana H. del Amo (Cáceres, 1977) presenta en Set Espai d’Art una selección de sus últimos trabajos donde despliega una reflexión sobre la propia pintura, su materia y objetualidad. El «entre» del título señala esa condición de lugar intermedio, de estar en medio, en el interior, dentro, pero también marca el índice de cooperación y reciprocidad donde se quiere situar esta reflexión sobre y desde la pintura.

Formada en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona en los años noventa, donde fue alumna de pintores de la talla de Joan Hernández Pijuan y Joaquim Chancho, Ana H. del Amo parte de la práctica de la «pintura pintura» para, en los últimos años, desarrollar una desarticulación el cuadro como objeto y soporte de la pintura, jugando con su estructura para ampliar las claves de su trabajo más allá del lienzo.

Obra de Ana H. del Amo. Galería Set Espai d'Art.

Obra de Ana H. del Amo. Galería Set Espai d’Art.

Por una parte, resultará clave la importancia del espacio, de una geometría intuitiva y de cierto carácter arquitectónico, en definitiva: la importancia de la forma y del diseño de las estructuras. Por otra, la importancia del color, que en estas obras se retrae o minimiza para poder explotar con toda su fuerza, con toda su luz, subrayando los cantos de los listones de madera que recuerdan al bastidor, un color texturado, denso, aplicado por capas. Claves que se perfilan y completan a través de una particular actitud de base conceptual en esa revisión de la pintura y de lo pictórico, su materialidad, que no olvida en ningún caso la sensualidad de lo plástico, su comportamiento.

La exposición se compone de varias piezas de pared donde se articula esa «reconversión» del cuadro hacia un nuevo paradigma de la pintura que se fundamenta en el reciclaje y ensamblaje de listones, y cuya construcción subraya la calidez de la madera al tiempo que sugiere una perversión de la geometría minimalista; una estructura central que obliga al espectador al juego, a girar a su alrededor descubriendo las aristas de un volumen vacío; y varios trabajos sobre papel, realizados con ceras y barras de óleo donde apreciamos la fuerza del color, la vibración del gesto y ese gusto de Del Amo por la «pintura pintura».

Obra de Ana H. del Amo. Set Espai d'Art.

Obra de Ana H. del Amo. Galería Set Espai d’Art.

Estefanía Martín gana el Premio de Dibujo DKV–MAKMA

Estefanía Martín Sáenz
Ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA

Estefanía Martín Sáenz ha sido galardonada con el Premio de Dibujo DKV – MAKMA. Las Ausentes, su propuesta para el certamen, se centra en los personajes secundarios femeninos de los cuentos clásicos, a los que reivindica a través del dibujo y el vídeo. El objetivo de su proyecto es, en palabras de la artista, “relatar todos esos cuentos que se crean de manera paralela al cuento ya escrito y dar vida a estos personajes ausentes”.

La propuesta de Martín Sáenz hurga en esas figuras femeninas que son importantes en determinados cuentos pero que, a su entender, tienen escaso protagonismo y de los que se sabe menos de lo que desearía, como ocurre en ‘Bruja del Este’, ‘Madre de Juan sin miedo’ o ‘Susana, Juana y Ana’. Títulos que inspiran su trabajo y con los que invita a la reflexión.

La bruja del este, del proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

La bruja del este, del proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

El premio, dotado con 3.000€, ha sido otorgado este lunes 5 de octubre, tras el veredicto de un jurado compuesto por: Alicia Ventura, comisaria de exposiciones y asesora del Proyecto Arteria DKV; Vicente Chambó, cofundador de MAKMA, director de El Caballero de la Blanca Luna y comisario de exposiciones; Óscar Alonso Molina, comisario y crítico de arte; Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC de dibujo e ilustración; Ricard Huerta, director del Institut Creativitat i Innovacions Educatives de la Universitat de València, y Juan Bautista Peiró, asesor de la Colección DKV.

El proyecto de Estefanía Martín Sáenz fue seleccionado entre las casi cuarenta propuestas presentadas, de todas las comunidades autónomas excepto de Ceuta y Melilla, y cuyos autores podían emplear cualquier tipo de técnica y cualquier tipo de soporte, siempre que su creación incluyese el empleo del dibujo en cualquiera de sus variantes. El proyecto debía acreditar su capacidad para llevar a cabo una exposición monográfica en el Centro del Carmen de Valencia, en donde Las Ausentes se mostrará a partir de diciembre de 2015.

La madre de Juan Sin Miedo, del proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

La madre de Juan Sin Miedo, del proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

Geometría, línea, figuración o ilustración, en base a collages o híbridos con material recuperado, han puesto difícil la decisión del jurado, máxime cuando detrás de cada candidatura había un proyecto sólido y con argumentos suficientes para contribuir a que el dibujo contemporáneo sea elemento de admiración y reflexión.

Tras la llamada del jurado para darle la noticia, la artista se ha mostrado muy emocionada. “En este momento me viene a la cabeza ver el proyecto realizado y la curiosidad que pueda despertar en la gente”, comentó Estefanía Martín, que en estos momentos compatibiliza su trabajo como escaparatista en Madrid con el dibujo y la creación contemporánea.

Las princesas delicadas, del  proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

Las princesas delicadas, del proyecto Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

El objetivo del Premio DKV – MAKMA es recuperar la práctica del dibujo, poniéndola al servicio de los cuentos populares y las narraciones de tradición oral. Se trata de acercar el arte a los más jóvenes, precisamente a través de una disciplina que se halla en el origen mismo de la práctica artística.

Abordar el premio desde la temática de los cuentos populares, ya sean tradicionales o de invención reciente, permite acercar el dibujo, y por ende el arte, a las más jóvenes generaciones, tomando precisamente como base el carácter iniciático de esos cuentos para el niño y el adulto que comparten esa experiencia de la narración como vehículo de aprendizaje ante la vida.

Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Fotografía de Eduardo Sánchez.

Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Fotografía de Eduardo Sánchez.

 

Las geometrías depuradas de Rafa de Corral

La persistencia del vacío, de Rafa de Corral
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Inauguración: viernes 18 de septiembre, a las 20.00h

La obra de Rafa de Corral (Bilbao, 1967) ha evolucionado desde un panorama de edificaciones organizadas hacia una depuración arquitectónica, donde lo lineal cobra su máximo sentido.
Las estructuras razonadas de sus trabajos, que nos recuerdan a las obras de Mies van der Rohe, de la escuela de La Bauhaus, o a las arquitecturas de Le Corbusier, unen racionalismo, figuración y abstracción.
La depuración formal, arquitectónica y pictórica del trabajo actual de Rafa de Corral proyecta una síntesis que une lo geométrico al ilusionismo pictórico. Realiza una perfecta unión entre lo onírico y lo real, lo íntimo con lo personal.

Obra de Rafa de Corral. Cortesía de la galería Alba Cabrera.

Obra de Rafa de Corral. Cortesía de la galería Alba Cabrera.

En sus exuberantes escenas de arquitecturas geométricas, el color recalca su maestría. Los cielos brumosos, los contrastes entre las luces y las tinieblas y la intensidad de su color, nos guían al aspecto más íntimo del autor.
Se nos presenta un juego de sensaciones, donde la experiencia visual del espectador y la propia experiencia de Rafa de Corral, se unen en sus estructuras dramáticas, donde no solo la contemplación conduce hacia lo más íntimo del artista.
Un ejemplo de ello son los títulos de sus obras, que esconden historias y sensaciones, dejando la puerta abierta al espectador para profundizar en el interior y en el estado emocional del propio  autor.
Su trabajo actual se sigue sosteniendo sobre unas bases que han sido constantes a lo largo de toda su trayectoria artística. Rafa de Corral trabaja arduamente sus obras, realizando estudios previos sobre ellas, analizando cada detalle y manteniendo la arquitectura como tema primigenio. La ubicación de las escenas en un espacio atemporal, la sensación de inmensidad y el estudiado control de las formas,  también forman parte de dichas bases que tanto caracterizan al artista.
Rafa de Corral atraviesa actualmente una etapa de madurez artística, donde une lo posible con lo imposible y la realidad con la ficción, donde el vacío se expresa en su máximo exponente.

Obra de Rafa de Corral. Galería Alba Cabrera.

Obra de Rafa de Corral. Galería Alba Cabrera.

Rosa Santos, entre el rombo y el hexágono

Del rombo al hexágono hay dos líneas
Xavier Arenós, Ana H. Del Amo, Andrea Canepa, Juan López, Carlos Maciá, Kiko Pérez,
Rodríguez-Méndez y Diego Santomé
Galería Rosa Santos
C / Bolsería, 21. Valencia
Hasta el 10 de junio, 2015

En ocasiones nos excedemos cuando nos encontramos en la tesitura de explicarnos, de armar un discurso sólido que justifique el resultado de lo que tenemos ante nuestros ojos. En ocasiones esa justificación es de lejos mucho más consistente que el fin en sí mismo; otras veces nos encontramos ante una conjunción perfecta entre lo uno y lo otro o ante un desglose que habría sido más acertado obviar. ¿Qué es lo que importa cuando el proceso no nos incumbe? ¿Es acaso el proceso la cura de todo mal o la justificación el modo de mejorar lo que no se sostiene?

Vista general de la exposición 'Del rombo al hexágono hay dos líneas'. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Vista general de la exposición ‘Del rombo al hexágono hay dos líneas’. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

‘Del rombo al hexágono hay dos líneas’ no es una exposición acerca de la experiencia, sino acerca del resultado. Reunimos una serie de trabajos cuya solución halla en lo geométrico su lugar, sin que el proceso transite por los mismos paisajes, y encontramos en lo geométrico un eterno retorno. Del mismo modo que se vuelve a la pintura se vuelve también a la geometría y más allá de una fidelidad incuestionable al medio, artistas como Rodríguez-Méndez o Carlos Maciá llegan a este punto de un modo no premeditado. El uno, como manera de materializar la palabra del poeta Helberto Helder; el otro, como medio para atajar un problema formal.

Exposición 'Del rombo al hexágono hay dos líneas'. Cortesía de Galería Rosa Santos.

Exposición ‘Del rombo al hexágono hay dos líneas’. Cortesía de Galería Rosa Santos.

Plasticidad y abstracción para redundar en la formalización como fin de un proceso. Ana H. del Amo parte de pequeños esquemas para investigar tentativas de formas y cromatismos, del mismo modo que Kiko Peréz redunda en las líneas rectas, verticales u horizontales, como también lo hace el dibujo de Andrea Canepa y las arquitecturas semi ocultas de Juan López.

Xavier Arenós mezcla narración y pura geometría como resultado formal de una consecuencia histórica. Resulta curioso cómo este trabajo, junto al de Diego Santomé, conforma una solución de trazos rectos y formas mínimas y austeras. Dibujos hechos con líneas, trazos de circunferencias, conos y hexágonos.

Exposición 'Del rombo al hexágono hay dos líneas'. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Exposición ‘Del rombo al hexágono hay dos líneas’. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Defendía Konstantinos Kavafis referido a Ítaca: llegar allí es tu destino y, frente a la posibilidad de hallar ese destino pobre, fijaba en la experiencia el destino en sí mismo. ¿Qué nos lleva a hacer camino si el fin no nos ofrece a priori la satisfacción?

¿Afrontamos acaso el viaje aun sabiendo que el desenlace no puede sino causarnos una profunda decepción? Es más fácil mantener la ilusión cuando el desenlace se presenta propicio. ¿Qué otra razón si no nos asomaría al abismo como lo hicieron los marinos a los que Ernest Shackleton reclutó? Se buscan hombres para viaje peligroso.

Sueldo bajo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito. ¿Hubiesen subido al barco sin esa última frase? ¿Podría esta exposición ser en realidad otra?

Obra de Xavier Arenós. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Obra de Xavier Arenós en la exposición ‘Del rombo al hexágono hay dos líneas’. Imagen cortesía de Galería Rosa Santos.

Ángel Calvo Ulloa & Tania Pardo

 

Tactel Land en el Hotel Urban

Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero
Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban
Carrera de San Jerónimo, 34. Madrid
Hasta el 31 de diciembre de 2015

En vísperas de la inauguración de ARCO, el Hotel Urban, de Derby Hotels Collection, vuelve a apostar por el talento creativo de jóvenes artistas y transforma su fachada en una explosión de color con las ilustraciones de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Estas ilustraciones simbólicas y coloristas vestirán durante todo el año 2015 los ventanales del Glass Bar del Hotel Urban de Madrid.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la obra Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la obra Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.

De este modo, madrileños y turistas podrán admirar desde la calle o desde el interior del bar esta original obra de arte de los ilustradores valencianos, basada en la modernidad surrealista. ‘La Montaña Sagrada’, obra maestra de Jodorowsky – el máximo exponente del cine esotérico – ha sido la inspiración de las ilustraciones.

Titulada ‘Tactel Land’, la intervención sobre las amplias cristaleras del Hotel Urban refleja la riqueza de la diversidad técnica y la importancia del arte tribal, traducido a un lenguaje contemporáneo y elocuente. Los colores utilizados parecen sacados del videojuego arcade o del imaginario de Super Mario Bros. La obra enlaza con la decoración interior del Hotel Urban, donde predominan las máscaras de Papúa Nueva Guinea, integradas en un diseño sofisticado pero ligado a los orígenes.

En la obra destacan las figuras circulares y las siluetas triangulares que, a su vez, aluden metafóricamente a la localización del Hotel Urban, en el centro del triángulo museístico madrileño por excelencia: formado por el Museo del Prado, el Museo Thyssen – Bornemisza y el Museo Reina Sofía.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la intervención plástica Tactel Land de Ismael Chappaz y Juanma Menero.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la intervención plástica ‘Tactel Land’ de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.