Pluralidad específica y escénica en Dansa València

#MAKMAEscena | ‘Paradís’ (Gema Iglesias y Nacho Carrascosa), ‘Fukuoka’ (La Veronal) y ‘Young Blood’ (Arnau Pérez)
33 Dansa València | ‘Territoris singulars’
Miércoles 18 de noviembre de 2020

En una sala de cine, en el museo, a pie de calle… La danza puede disfrutarse desde lugares muy distintos, ofreciendo una experiencia singular tanto para el intérprete como para el espectador. En esta línea se ha construido la presente edición del festival Dansa València, apostando por la diversidad de montajes y de miradas. Un pequeño recorrido por tres de las piezas programadas resumirá, en cierta medida, el espíritu a transmitir por ‘Territoris singulars’.

El lunes 9 de octubre es estrenaba en la Filmoteca el mediometraje de videodanza ‘Paradís’, una producción del Institut Valencià de Cultura, dirigido por Gema Iglesias y Nacho Carrascosa. “Paradís es un gran acto de amor”, confiesa Roberto García, director adjunto de Arts Escèniques del IVC. Rodado en mayo de 2020 –en plena pandemia–, ‘Paradís’ consigue dar vida a un gran teatro, al estilo Frankenstein, conformado por fragmentos de 12 salas de toda la Comunidad Valenciana y habitado por 96 bailarines locales. Al igual que el festival que lo acoge, este mediometraje se constituye como una muestra representativa de la danza valenciana.

Identificamos tres generaciones de bailarines ocupando este no-espacio. Es fácil que nos invada la nostalgia. Aunque con cierta atmósfera de thriller, entre planos atravesando pasillos con esa tensión propia del contemporáneo, el tono general del filme resulta enternecedor, sobre todo para las personas cercanas a la danza contemporánea valenciana. Gema y Nacho han construido una casa que, aunque no existe físicamente, la llevamos dentro. ‘Paradís’ es un homenaje y no había mejor forma de arrancar la 33 edición Dansa València.

El martes 10 de octubre, La Veronal trasladaba su pieza corta ‘Fukuoka’ a una sala del Centre del Carme. “Un ejercicio de estilo”, según la descripción de la obra. ‘Fukuoka’ es una pequeña muestra, como un perfume en una revista de cosméticos, de la esencia de la compañía valenciana. Cuerpos rotos, articulados de maneras imposibles, el lenguaje ‘Kova’ (desarrollado por Marcos Morau y la propia compañía) se fusiona con elementos de la cultura flamenca en la música y las camisas de lunares blancos. Es un recurso recurrente en las creaciones de la compañía: la fusión de la cultura o el imaginario colectivo nacional con elementos surrealistas y extraños, empezando por los propios cuerpos.

En la multiplicidad de miradas que propone Dansa València, La Veronal constituiría una visión deformada, casi proveniente de una parálisis del sueño, sobre el territorio español.

‘Fukuoka’, de La Veronal. Fotografía cortesía de Dansa València.

Ya en el último día de festival, el domingo 15 tuvimos a uno de los coreógrafos más jóvenes de la programación, Arnau Pérez, con su pieza ‘Young Blood’ –premio a la mejor coreografía de 24 Masdanza y premio del público en el 32 Certamen Coreográfico de Madrid–. “Estamos preparados, pero… ¿lo estáis vosotros?”.

El trío interpretativo, conformado por el propio Arnau Pérez junto a Maddi Ruiz de Loizaga y Adrián Manzano, colma de frescura la Plaza del Patriarca, con una pieza joven que contagia su pulso a quien la observe. Desde espirales y cuerpos fluidos, siguiendo esa trascendencia de la cual peca la danza contemporánea, hasta paisajes urbanos con una postura mucho más despreocupada. Con ‘Young Blood’ vivenciamos una montaña rusa de emociones característica de esa sangre joven a la que alude su título.

Como en ‘Paradís’, Dansa València nos ofrece pluralidad de miradas, condicionadas por una cuestión generacional, por el espacio en que se desarrollan y por las especificidades de cada propuesta. Una apuesta segura por la diversidad. ‘Territoris singulars’ ha dibujado a lo largo de la semana un paisaje en constante cambio, un no-espacio formado por pequeñas partes de esos mundos tan particulares que cada día iban atravesando la ciudad de València.

Dansa València
‘Young Blood’, de Arnau Pérez. Fotografía cortesía de Dansa València.

Elsa Moreno

Dansa València: óptica singular del territorio

33 Dansa València | ‘Territoris singulars’
Diversos espacios de València
Del 7 al 15 de noviembre
Jueves 5 de noviembre de 2020

El festival Dansa València no se rinde y celebra su 33 edición del 7 al 15 de noviembre, después de haber sido cancelada en un primer momento debido a la pandemia. Aunque debiera haberse celebrado el pasado mes de marzo, gracias a la colaboración entre el Institut Valencià de Cultura y el Ayuntamento de València, junto a un intenso trabajo de gestión, finalmente Dansa València podrá celebrarse en condiciones óptimas.

De esta manera, el festival ha conseguido recuperar el 90% de la programación de su edición cancelada. Roberto García, director adjunto de Arts Escèniques del Institut Valencià de Cultura, recuerda que esto ha sido posible gracias al “compromiso con las compañías, con los creadores, con los programadores y con el público”.

Dansa València

En esta edición el festival toma el nombre de ‘Territoris singulars’ y mantiene como ejes temáticos “la creación y el diálogo creativo entre los diferentes territorios del Estado”. Con 14 compañías valencianas y 15 del resto de España, busca construir una programación diversa en lo que se refiere a la idea de territorio, un concepto especialmente ambiguo en el contexto de globalización. Este año se suman ocho comunidades más respecto a la edición pasada. En palabras de Mar Jiménez, directora del festival, “la danza es universal, pero el territorio de origen ofrece ópticas diversas”.

En cuanto a las “ópticas diversas”, se ha incidido mucho en la multiplicidad de miradas que acoge el festival, creando una edición “abierta para todos los públicos”. Mar Jiménez destaca, entre los ejes claves de Dansa València, la “diversidad identitaria de los montajes”, con propuestas tan dispares como el espectáculo de flamenco ‘Viva’, de Manuel Viñán, la pieza para calle ‘Meeting Point’, de Ertza, o el mediometraje ‘Paradís’, dirigido por Gema Iglesias y Nacho Carrascosa.

Por otra parte, ‘Territoris singulars’ propone una mirada hacia lo propio, una “cartografía del ecosistema coreográfico valenciano”, con la participación de Marcos Morau, Titoyaya Dansa, OtraDanza (recientemente galardonada con tres premios de las Artes Escénicas Valencianas) y Fil d’Arena , entre los más reconocidos, y compañías locales emergentes como Dunatacà e Inka Romaní.

Roberto García, director adjunto de Arts Escèniques del IVC, Mar Jiménez, directora de Dansa València, y Maite Ibáñez, regidora de Acción Cultural del Ayuntamiento de València, durante la presentación del festival. Fotografía cortesía del IVC.

Otra novedad que incluye esta edición es la vertiente ‘Moviments Urbans’, una propuesta que pretende “conectar con el público en las plazas”. Maite Ibáñez, concejala de Acción Cultural del Ayuntamiento de València, la plantea como una oportunidad para “recorrer, descubrir y conocer València mejor a través de la danza contemporánea”, así como “un punto de encuentro para acortar distancias”.

Entre las zonas que serán ocupadas por la danza durante los tres primeros días del festival se encuentran: la Plaça de l’Almòina, les Torres dels Serrans y la Plaça del Patriarca, como parte del centro histórico, y el barrio de Russafa, con el Parc Central y el Mercat de Russafa. Todo esto sin abandonar el apoyo a los teatros municipales, contando en su programación con el Teatre El Musical, La Mutant y la Sala Matilde Salvador, entre otros.

Asimismo, Dansa València presenta una programación expandida que da lugar a la formación, la reflexión y la experimentación. Por un lado, los coreógrafos Sharon Fridman, Marcos Morau y Manuel Liñán impartirán una serie de clases abiertas. Por otro lado, la Asociación Valenciana de Empresas de Danza (AVED) organiza ‘Missió Inversa’, una “rueda de negocios” con la intención de “fomentar la presencia de empresas valencianas de danza con el mercado exterior”.

‘Vigor Mortis’, de OtraDanza. Fotografía cortesía del IVC.

Por último, la Asociación de Profesionales de la Danza de la Comunitat Valenciana (APDCV) ha montado una jornada de reflexión sobre “la gestión colaborativa de las Artes de la escena”. Estas dos últimas actividades se desarrollarán de manera online. Con esto, Dansa València busca generar un espacio de comunicación, redes de contacto y de apoyo dentro del sector de la danza valenciana.

Por lo que respecta a la adaptación del festival a la situación de pandemia, se ofrecerá la posibilidad de disfrutar de todos los espectáculos de manera online, dentro del horario de la programación.

En esta edición tan singular, a pesar de todas las restricciones, Dansa València consigue ampliar su espacio de actuación. ‘Territoris singular’ no habría sido posible sin la colaboración entre entidades e instituciones culturales. Un gran ejemplo de que en situaciones tan complicadas debemos unir fuerzas para seguir adelante.

Como dice la última campaña lanzada por Acción Cultural y la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo (AVETID), #SinTiNoHayCultura, “hoy, las artes escénicas necesitan también nuestros aplausos”. Nosotros formamos parte de esta coalición para salvar la cultura.

‘Dance is may heroine’, de Cristina Gómez. Fotografía cortesía del IVC.

Elsa Moreno