Polification o la nerviosidad urbana moderna

Polification
Plastic Murs
C/ Denia, 45. Valencia
Hasta el 8 de abril de 2016

Vivimos en ciudades nerviosas -Roberto Arlt hubiera escrito epilépticas- que nos pueden. A veces es por su crecimiento extraño a través de planes generales de ordenación urbana haussmanizantes, a veces por costumbre, a veces por el modo en el que se superponen los sustratos de población, como capas de tiempo, en oleadas de emigración, como bandas organizadas, delimitando sus zonas de operación en barrios y arrabales.

Nuestro territorio, nosotros, nuestras ciudades de ahora, son la evolución post de la ciudad moderna que inventó la flânerie romántica del s.XIX y la vanguardia futurista del s.XX -siempre pienso en Metrópolis, el collage de Paul Citroën-, varias guerras mundiales y reconstrucciones postmodernas, todas las revoluciones (menos la próxima), la atención a fenómenos como la gentrificación y el sinsentido que gobierna este mundo mediático.

Polification. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Polification. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Cada uno en su casa y todos en nuestros distritos forzamos al límite las imposiciones de la ciudad. Empujamos las paredes de nuestros apartamentos y los mismos márgenes de lo urbano reinventando un mar de mampostería que es historia y recursos, tantas veces descuidados estúpidamente.

La pintura en cuadro de Manolo Mesa y Mohamed L’Ghacham muestran los escenarios, el espacio desgastado para la acción necesaria, fijando el lugar adecuado o las personas que lo habitan; la de Sebas Velasco traslada la potencia y urgencia del acto de pintar en la calle a través de su factura, subrayando la denuncia; por su parte, la estructuras geométricas de Alessandro Etnik construyen una visión abstracta, por ideal, de línea clara.

Los cuatro artistas anteriores desarrollan parte de su trabajo en la calle, y el contrapunto lo pone el hiperrealismo de Jessica Hess, que no interviene muros pero sí traslada al lienzo la belleza del horror vacui de una invasión total de tags y pintadas reales que, con su histeria, nos increpan contra el deterioro de nuestras ciudades.

Plastic Murs.

Polification. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Ricardo Forriols

Del análisis al desgarro: vanguardias en el IVAM

Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 10 de abril de 2016

José Miguel Cortés ha decidido, desde que se puso al frente del IVAM, airear sus fondos. Y como posee uno de los mejores, se trataba de dotarlos de coherencia argumental para exhibirlos a modo de brillante buque insignia del museo valenciano. Ahora le toca el turno a las vanguardias históricas, cuya selección de un millar de obras pertenecientes a la Colección del IVAM ocuparán durante todo un año las salas 3 y 4. Clasificada en torno a diez ejes temáticos, la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las Vanguardias Históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’ muestra las dos vías que las llamadas por Ramón Gaya “artes marciales de vanguardia” dibujaron en la primera mitad del siglo XX.

Obra de la serie Utopía y revolución en 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Obra de la serie Utopía y revolución en ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Cortés, que junto a Josep Salvador es a su vez comisario de la exposición, subrayó que la muestra no se presenta de modo cronológico, sino de forma sincrónica uniendo las piezas mediante cierta trama argumental. De manera que lo que les une a Marcel Duchamp y Man Ray, con los que se abre el recorrido, Raoul Hausmann, André Kertész, Moholy-Nagy, El Lissitzky, John Heartfield o Josep Renau no es la temporalidad, sino la experiencia que proyectan sus visiones hermanas.

Carteles de la serie 'Utopia y revolución' en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Carteles de la serie ‘Utopia y revolución’ en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Visiones que los comisarios de ‘Construyendo nuevos mundos’ dividen en dos: una más poética y onírica, y otra de orden más analítico, a las que acompañan otras creaciones relacionadas con el arte de propaganda o crítica social. Todo ello bajo epígrafes temáticos del tipo ‘Entre la experimentación y las sombras’, ‘Cuerpos soñados’, ‘La fascinación por las máquinas’, ‘Utopía y revolución’, o ‘El misterio de las formas’, hasta completar los diez capítulos argumentales que conforman el recorrido expositivo.

Tostadora (Alemania, 1930) de la colección Alfaro Hoffman en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Tostadora (Alemania, 1930) de la colección Alfaro Hoffman en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Dos grandes vías o visiones, pues, de unas vanguardias artísticas que, como señala Jesús González Requena en ‘Occidente: lo transparente y lo siniestro’, tienen en común, a tenor de los mil manifiestos de sus diferentes movimientos, el rechazo de los discursos verosímiles, convencionales, en tanto faltos de autenticidad. De ahí el gesto de rebelión con el que los artistas vanguardistas construían su obra con radicalidad y vehemencia. En ese contexto de repulsa hacia el canon perfilado desde la Ilustración (de hecho el Romanticismo ya es un precedente de las vanguardias), los artistas seguirán esas direcciones apuntadas por Cortés y Salvador.

Cartel dadaísta en la exposición 'Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Cartel dadaísta en la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

En una, más analítica, los artistas afirman la “dimensión cognitiva de su tarea” (González Requena): poéticas de la deconstrucción entre las que pueden reconocerse al cubismo, el constructivismo, el funcionalismo, el informalismo y el arte conceptual, entre otros. En la otra, más pasional, frente al análisis se levantaría la expresión, de manera que la experiencia se enfrenta al orden sintáctico, al entendimiento científico y racional, como serían los casos del fauvismo, expresionismo, dadaísmo, surrealismo y cierto futurismo; poéticas éstas del desgarro.

Imagen del video 'El retorno de la razón', de Man Ray en 'Construyendo Nuevos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)'.

Imagen del video ‘El retorno de la razón’, de Man Ray en ‘Construyendo Nuevos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945)’.

Dos visiones sustentadas entonces por un Yo analítico, “que se quiere protagonista racional tanto de su discurso como de la eficacia ulterior en la arena social” (de ahí la alineación de esta corriente con los movimientos de revolución social), y por un Yo desgarrado, heredero del “lacerado gesto romántico”, que rechaza toda pretensión de control y eficacia “para volcarse a la expresión dramática de su experiencia subjetiva”. Así es como van desfilando por la exposición ‘Construyendo Nuevos Mundos’, Duchamp, Ray, Marinetti, Richter, Kertész, Rodchenko, la Bauhaus alemana, Grosz, Delaunay, Arp, Masson, Renau, Torres-García u Óscar Domínguez, entre un largo etcétera de artistas vanguardistas de cuya intensa conciencia de escritura se hace eco la colección del IVAM.

Obra de Óscar Domínguez en la exposición 'Construyendo Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945).

Obra de Óscar Domínguez en la exposición ‘Construyendo Mundos. Las vanguardias históricas en la Colección del IVAM (1914-1945).

Salva Torres

“Nos vamos digitalizando hasta en el amor”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Miguel Ángel Font, realizador audiovisual y uno de los pioneros del Fashion Film en España
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, dirección Makma

A Miguel Ángel Font no es que le entusiasme lo que hace: siente devoción. Tanta, que a veces parece emborrachado de palabras. Pero, al igual que le sucedía al hombre imaginado por José Luis Coll, cuanto más bebe de sus propias fuentes, más sobrio se mantiene. Diríase sumergido en ‘El trance positivo’ que quiere llevar a la televisión; un experimento audiovisual con hipnotizados que, como él, trascienden los límites de la realidad apelando a la energía que mana del inconsciente. Energía que le llevó a crear “sin yo saberlo” el formato Fashion Film, del que es uno de los pioneros en nuestro país. Con Eiénesis ganó el Proyecta 2010, al que siguieron Aeterna y Heraion, trilogía sobre la moda. Ahora está poniendo en marcha su último proyecto: Xmile. Entre medias, abordó el terror con Llagas y Sinnside.

Miguel Ángel Font, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Y es que Miguel Ángel Font es, por encima de todo, un narrador de historias. Por eso dice que le da igual el género e incluso el formato Fashion Film que le llegó sin querer, “simplemente explorando, investigando”. Hombre principalmente “de cine, no de publicidad”, entiende cada proyecto como una manera de meterse en la piel del receptor de su obra: “Como espectador qué quiero ver”. Por eso mezcla la moda con el cine, de ahí lo de Fashion Film: porque desea, sobre todo, “contar cosas, reflexionar acerca de lo que me rodea”.

Miguel Ángel Font, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“LA MODA ES CULTURA, NO SÓLO VENDER TRAPITOS”

En Xmile, por ejemplo, se plantea una sociedad en el siglo XXII a la que se le acaba el oxígeno en la tierra. De manera que los individuos “nos metemos bioapp –bio aplicaciones- para suplir esa carencia y nos convertimos en cierta forma en smartphones andantes”. En este sentido, Miguel Ángel Font habla de cómo “la sociedad está tendiendo a digitalizarse hasta en el amor, con esa idealización del otro vía chat”. Y va más allá: “No vamos a crear robots, sino que nosotros mismos vamos a dejar de pensar para ser como robots”.

Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Hasta que tal cosa suceda, Font sigue a lo suyo, que es crear historias y romper tabús en relación con ciertos temas. “La moda es cultura, no sólo vender trapitos”. Por eso considera “fruto de la incultura” pensar la moda “como algo únicamente frívolo”. E insiste: “Yo vengo de la ficción pura y dura, y me interesa la moda en tanto aspecto de nuestra cultura que merece reflexión”. Fashion Film, al menos para Miguel Ángel Font, no es video clip, ni publicidad, sino “cine que habla de la moda”. La marca que pretenda tan sólo lucir palmito que se abstenga de acudir a él: “Me interesa más hacer lo que me da la gana, que hacer lo que me mandan”. La moda, pues, al servicio del cine; no al revés.

Un gesto con las manos de Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Un gesto con las manos de Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“INTENTO QUE EN MIS PELÍCULAS HAYA SIEMPRE REFLEXIÓN”

Ha trabajado con marcas de todo tipo, pero su forma de hacerlo ha sido siempre la misma. “Quiero hacer esto, te doy la idea y si te interesa la realizo”. Así llevó a cabo en 2010 ‘Eiénesis. In search of light’ (palabras estas últimas que lleva tatuadas en su brazo derecho). “Fue una película que hice con las tripas, muy orgánica, la que me dio el espaldarazo y me abrió puertas”. Un cortometraje en el que colaboró el estilista Tono Sanmartín, contribuyendo a crear la atmósfera de erotismo, sensualidad y reflexión en torno a las dificultades del acto creativo. Películas como ‘Sinnside’, presentado en la Sección Oficial del Festival de Sitges 2013, permiten a Font trabajar el otro lado de su faceta artística: la del terror. Lo bello y lo siniestro como marca de la casa.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, momento en que  el realizador muestra uno de sus últimos proyectos en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, momento en que el realizador muestra uno de sus últimos proyectos en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Intento ser plural, aunque me gusta crear atmósferas identificables con cierto estilo propio”. Estilo, queda dicho, que pasa por la idea de “que haya siempre contenido, reflexión”, producido “con pocos medios” y que “bebe de un montón de fuentes”. Así es como empezó “haciendo videos en Youtube” y así sigue. Ahora, con el hipnotizador Toni Pons preparando ‘El trance positivo’, cuatro capítulos de 20 minutos cada uno, es decir, una temporada completa, que pretende llevar a televisión.

Miguel Ángel Font, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“MI REIVINDICACIÓN ES TRABAJAR BIEN”

“Iba para Internet, pero seguramente se haga para una tele TDT”. El proyecto cuenta con la participación de público voluntario entregado a la hipnosis. Y aquí Miguel Ángel Font vuelve a romper tabús. “No es mentira, sino una meditación profunda que te hace llegar a tu inconsciente de manera que permite sacar lo positivo que llevamos dentro las personas”. Y nos muestra unas imágenes en las que se ve a gente en trance viviendo la experiencia de volar; experiencia traducida en imágenes aéreas de la ciudad de Valencia. Una experiencia, en suma, que resulta finalmente “terapéutica”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Y ya puestos, qué tiene que decir de Valencia, su ciudad natal. “Aquí muchos se quejan de que no se apoya el arte, pero habría que preguntar lo que ellos hacen”. Su postura está ligada más a la oferta que a la demanda. “Creo en la trayectoria personal y en que la cosas no son unívocas, sino mezcla de cosas”. De ahí que subraye: “No soy reivindicativo y, en todo caso, mi reivindicación es trabajar bien”. Y se cree tanto lo que hace que, una vez terminada la entrevista, Miguel Ángel Font seguía y seguía contando cosas. “Soy una persona orgánica: pienso y lo hago”. En medio de un aluvión de ideas, lo dejamos.

Miguel Ángel Font, tras los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, tras los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

En el siguiente video, cortesía de Miguel Ángel, se puede ver un resumen de su trayectoria:

Salva Torres