El pánico al padre

Trayectos (des)esperanzados: de ‘París-Tombuctú’ (Luis García Berlanga) a ‘Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar)
Cátedra Luis García Belanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 8 y martes 9 de diciembre de 2019

Trayectos (des)esperanzados. Ese es el título que la Cátedra Berlanga, creada hace cinco años para promocionar la investigación y divulgación de la obra de Luis García Berlanga, propone en sus jornadas de cine que tendrán lugar en el Palacio de Colomina los próximos días 9 y 10. El diálogo entre la última película del cineasta valenciano, París-Tombuctú, y la de Pedro Almodóvar, Todo sobre mi madre, cuando ambas cumplen 20 años, permite abordar esos trayectos. Trayectos narrativos planteados de forma bien distinta, pero que giran en torno a un mismo problema: el pánico al padre.

Pánico que en París-Tombuctú adquiere tonos burlescos, mientras en Todo sobre mi madre adopta la tonalidad del más intenso melodrama. Y, en ambos casos, como consecuencia de la pregunta que se hacen los personajes, en determinados instantes, acerca del origen paterno. Se sabe, valga la redundancia, todo sobre las madres, poniendo en cuestión la paternidad, ya sea por ciertas dudas acerca de su ADN o simplemente por habérsela ocultado durante mucho tiempo a un hijo.

Toni Cantó (izda) y Cecilia Roth, en un fotograma de ‘Todo sobre mi madre’, de Pedro Almodóvar.

Para tratar de todo ello, siempre en torno a lo que puedan dar de sí esa y otras cuestiones implícitas en ambas películas, la Cátedra Berlanga cuenta con una serie de ponentes. Profesores y profesionales del cine que serán los encargados de ilustrar con sus intervenciones lo que universos fílmicos tan ricos como los de Berlanga y Almodóvar suscitan. Entre ellos, destaca la presencia del actor Toni Cantó, que encarnó al transexual Lola en Todo sobre mi madre, y que desvelará en las jornadas cómo trabajó aquel papel y cuál fue su experiencia durante el rodaje de un filme que logró el Óscar a la Mejor Película extranjera en 1999. 

Julián Núñez, ayudante de dirección con Berlanga en París-Tombuctú y con Almodóvar en Mujeres al borde de un ataque de nervios, añadirá su punto de vista con respecto al modo de crear que tenían ambos cineastas. Rafael Maluenda, que también tuvo oportunidad de trabajar con Luis García Berlanga en la película objeto del debate, se centrará en un aspecto llamativo, como son los “silencios en el bullicio berlanguiano”, tal es el elocuente título de su ponencia.

Michel Piccoli en un fotograma de ‘París-Tombuctú’, de Luis García Berlanga.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga vinculada a la Universidad CEU Cardenal Herrera, que cuenta con el patrocinio del Institut Valencià de Cultura (IVC), Fundación Aisge y Fundación Cañada Blanch, en colaboración con Á Punt Media, la Asociación Cultural Trama y Fondo y la revista de artes visuales y cultura contemporánea Makma, será la encargada de mostrar las similitudes y diferencias entre ambas películas, pero girando de nuevo en torno a la cuestión del padre.

“Si hay algo que atraviesa los dos filmes es la necesidad que tienen los tres hijos Puchades [Concha Velasco, Amparo Soler Leal, Javier Gurruchaga], en París Tombuctú, y Esteban [Eloy Azorín], el hijo de Manuela [Cecilia Roth], en Todo sobre mi madre, de saber quienes son sus respectivos padres. Los primeros fantasean con la posibilidad de que sea el famoso matador Manolete, despreciando que sea el enano Ramonet su legítimo padre, mientras el segundo solo quiere conocer a quien su madre le ha ocultado desde que naciera”, explica Siles. “Pienso que el padre, ya sea mediante la farsa burlesca o a través del drama, es la figura anhelada que sin duda falla en ambos relatos. De ahí los trayectos desesperanzados a los que aluden las jornadas, motivados por una búsqueda de la paternidad, tan pronto vilipendiada como fútilmente deseada”, añade.

Amparo Soler Leal, Michel Piccoli y Concha Velasco en un fotograma de ‘París-Tombuctú’, de Luis García Berlanga.

Javier Rioyo, director del Instituto Cervantes de Tánger y gran conocedor de la obra de Berlanga, se centrará en la mala españolidad del autor de El verdugo, por cuya película fue censurado en el franquismo. De ese hilo tirará Rioyo, valiéndose precisamente de lo que Franco dijera de él tras el visionado de aquella película en su sala del Pardo, y una vez escuchados los reproches de los censores, tachándolo de rojo y anarquista: “Es algo peor: es un mal español”.

En este mismo sentido, Luis Martín Arias, profesor de la Universidad de Valladolid, se referirá a París-Tombuctú como una película que trata “la idea de España como problema filosófico”. “No habla ni de París ni de Tombuctú, sino de lo que está en medio que es España. Y en el personaje de Concha Velasco, que para mí es el principal porque Michel [Michel Piccoli] no deja de ser un mero viajero francés marginal, se da un problema de identidad, al no saber quién es su padre. Un problema totalmente delirante, porque ella cree que su padre es nada más y nada menos que Manolete, que tiene que ver con la identidad española, taurina, la fiesta de moros y cristianos, en fin, lo de siempre en el cine de Berlanga. Concha Velasco y España tienen un problema de identidad, que es lo que aborda la película”.

Fotograma de ‘Todo sobre mi madre’, de Pedro Almodóvar.

París-Tombuctú es la última película de Berlanga y termina con un cartel en el que se pueden leer las palabras: “Tengo miedo, L.” “Termina su filmografía con una comedia que ya no lo es, por ese final de tengo miedo. Si algo no tiene que producir la comedia es miedo. Y qué es lo que le da miedo a Berlanga: pues está claro, la destrucción de España, con ese toro de Osborne finalmente derruido. La destrucción de la idea de España, ojo, no de su unidad, aunque haya también alusión a ello con esa pancarta en la que se lee “Todo por las patrias”. De manera que el problema de España no es tanto su unidad como su identidad”, puntualiza Martín Arias.

Con respecto a Todo sobre mi madre, Jesús González Requena, de la Universidad Complutense de Madrid, señala que se trata de “una película curiosa, porque se proclama como un homenaje a todas las madres del mundo y, sin embargo, en el centro de la cadena de sufrimientos que afectan a las personajes está ese hijo quiere saber quién es su padre”. También destaca, en este sentido, el monólogo de la transexual Agrado [Antonia San Juan]: “Es un monólogo en el que dice que es muy natural ella y, al mismo tiempo, lo que está proclamando es el artificio completo de su esfuerzo por ser mujer”. Y añade: “Todos son mujeres u hombres que se han convertido en mujeres, en una especie de pánico con respecto a la posición del varón”.

“Toda la película es como una especie de alarido de sufrimiento rodeado de todo tipo de negaciones masivas de la masculinidad. Alarido de sufrimiento de un chico que hace una especie de suicidio loco detrás del deseo de la madre, porque a fin de cuentas Huma [Marisa Paredes] es lo que hubiera querido ser la madre”, remarca González Requena. Trayectos (des)esperanzados pondrá todo eso y más a debate en las jornadas de la Cátedra Berlanga, donde se proyectarán al inicio de cada sesión ambas películas.

Fotograma de ‘París-Tombuctú’, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

La habitación oscura e inquietante de Greta Alfaro

Premio Col·lecció Cañada Blanch
‘Tempus Quietare. Voluntat contemplativa i art’, comisariada por Ricard Silvestre
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 27 de octubre de 2019

El tiempo sereno y contemplativo frente a ese otro tiempo convulso de las prisas. Ricard Silvestre, como comisario de la exposición elocuentemente titulada Tempus Quietare, ha seleccionado obras de 18 artistas pertenecientes a otras tantas galerías valencianas de arte contemporáneo que conforman LaVAC, con el fin de someter a juicio esa temporalidad en sus dos registros opuestos. “El objetivo fundamental de la exposición es poner de manifiesto la necesidad de una voluntad contemplativa en el espectador, cuyo ejercicio se inscribe en la vivencia de un tiempo sereno frente a la inquietud del tiempo fugaz y consumible”, subraya Silvestre.

European Dark Room, de Greta Alfaro.

Y como símbolo de esa quietud inquietante, nadie mejor que Greta Alfaro, en quien ha recaído precisamente el Premio Col·lecció Cañada Blanch, que la Fundación homónima concede desde hace seis años a artistas que exponen sus trabajos en alguna de esas 18 galerías. Un premio de adquisición que la entidad presidida por Juan Viña otorga como muestra de su “firme compromiso con el futuro de la promoción artística, al dinamización del arte contemporáneo y el pensamiento crítico”. 

Un pensamiento crítico que Silvestre sintetiza en ese título de ‘Tempus Quietare’ por oposición a ese otro tempus fugit, al que se refirió el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, y sobre el que profundiza el propio comisario: “El del arte no es un tiempo utilitario, sino un tiempo por sí mismo y al cual se abandona el espectador”. La obra con la que Alfaro ha logrado el premio Cañada Blanch, correspondiente a la Galería Rosa Santos, ahonda en esta percepción, mostrando una oscura habitación bañada en un marrón oscuro, que parece detenida en el tiempo para observar con calma la parálisis a la que nos convoca esa estancia inquietantemente vacía.

Miembros del jurado, comisario de la exposición y responsables de Fundación Cañada Blanch y Centre Cultural La Nau. Imagen cortesía de La Nau.

“Fotografía y video, sin aditamentos formales, recuerdan lóbregos episodios, deteniéndose desde un encuadre fijo de brillos pringosos”, tal y como describe la obra el propio Silvestre, quien reclama del espectador “un pensar activo”, que subraya mediante la palabra con-templación. Un tiempo “liberado” y en el cual “se sucedan las ideas y sus relaciones para que la habitación no sea una mera caja oscura”. Tiempo detenido por efecto de ese color pringoso con aroma a chocolate, que mezcla lo dulce y lo amargo de un espacio inmóvil de tan viscoso.

El resto de piezas seleccionadas para la exposición ‘Tempus Quietare. Voluntad contemplativa y arte’, dialogan en este mismo sentido. Así lo hace ver Silvestre, que invita a surcar las obras y los artistas reunidos en la Sala Estudi General de La Nau, con el fin de acceder a ese “tiempo aquietado que entendemos dilata y prolonga la duración” de cada una de las piezas, ensanchando “su belleza a través del recogimiento estético más ocioso”. Artistas como Anna Bella Geiger, Antoni Tàpies, Helga Grollo, Nacho Carbó, Victoria Santesmases, Claudio Zirotti, Hamish Fulton, Cristina Almodóvar o Hugo Martínez-Tormo, por citar algunos de los seleccionados, se hacen eco de ese tiempo agitado de la contemporaneidad, ofreciéndose como resistentes del mismo a través de su obra como vehículo del sosiego contemplativo.

Dos de las obras finalistas del Premio Col·lecció Cañada Blanch. Foto: Makma

La exposición, organizada por la Fundación Cañada Blanch, el vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València y LaVAC (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana), en colaboración con la Universitat Politècnica de València, reúne tanto la obra ganadora de Greta Alfaro, cuyo galardón está dotado de 7.000 euros, como las de los 17 artistas restantes, permaneciendo en La Nau hasta el 27 de octubre. Seis ediciones de un premio que este año cuenta con la novedad de la identidad gráfica creada por Antonio Ballesteros, basada en una serie de puntos rojos, símbolos de la compra de obras en las galerías, agrupados “a modo de mecano” con el que poder jugar para crear diferentes composiciones. Una identidad “duradera, versátil, que transmita confianza y que no resulte aburrida”, según explicó el propio autor.

La Col·lecció Cañada Blanch, que viene creándose desde hace varios años, ahora en torno a los artistas que exponen en LaVAC, pretende fundamentarse en el criterio de los propios comisarios y las galerías, según dio a entender Juan Viña. De esta manera, frente a la más ecléctica selección de obras, se impone en los dos últimos años la argumentación de los comisarios, empezando por Ricardo Forriols, encargado en la pasada edición de dicha selección, y continuando con Ricard Silvestre, quien se refirió al “carácter reivindicativo” de las obras en el marco de esa temporalidad sosegada: “Que sea la contemplación la que te lleve a eso”.

European Dark Room, de Greta Alfaro.

Salva Torres

Greta Alfaro, Premio Col·lecció Cañada Blanch

‘Tempus quietare. Voluntat contemplativa i art’
Premio Col·lecció Cañada Blanch 2019
Sala Estudi General
Centre Cultural La Nau de la Universitat deValència
Universitat 2, València
Hasta el 27 de octubre de 2019

La artista Greta Alfaro, con la obra titulada ‘European Dark Room #4’, de la galería Rosa Santos, ha sido elegida como Premi Col·lecció Cañada Blanch 2019 –galardón dotado con 7.000 euros–. Una obra que forma parte de la exposición ‘Tempus quietare. Voluntat contemplativa i art’, que acoge el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

La obra premiada, escogida por unanimidad, está formada por una fotografía de gran formato y un vídeo de una antigua fábrica tabacalera en Madrid. Según Ricard Silvestre, comisario de la exposición, esta composición obliga al espectador a contemplar para entender la obra ya que con ‘mirar solo no vale, necesitas un tiempo para capturar qué sucede en ella’. Asimismo, añade que la temporalidad se refleja “no solo por los elementos que la conforman sino por el momento escogido por la artista para ubicar la obra puesto que se enmarca dentro de un periodo imperial de España”.

Imagen de la obra ‘European Dark Room #4’, de Greta Alfaro. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

De este modo, hasta el próximo 27 de octubre de 2019 podrá visitarse esta muestra ubicada en la Sala Estudi General de La Nau y que recoge las obras de las galerías de arte de la Comunitat Valenciana que componen la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (LaVAC). La exposición está organizada por la Universitat de València, Fundación Cañada Blanch y LaVAC, con la colaboración de la Universitat Politècnica de València.

El jurado de esta edición ha estado integrado por Lorena del Corral (crítica de arte), Luisa Espino (crítica de arte), Juan Viña (presidente de Fundación Cañada Blanch), Paula Sánchez (directora de Fundación Cañada Blanch), Manel Costa, miembro del Patronato de Fundación Cañada Blanch y coleccionista de arte y Norberto Piqueras (responsable de exposiciones Centre Cultural La Nau de la Universitat de València).

‘Tempus quietare. Voluntat contemplativa i art’ está concebida como un recorrido para conocer cómo las galerías participantes materializan esa percepción del tiempo y de la serenidad para la contemplación del arte de la que trata la exposición. Igualmente, es una crítica velada a la era digital y de la multitarea que ha creado espectadores “ausentes, fugaces y sin mirada”. La muestra está compuesta por una treintena de obras escultóricas, pictóricas, fotográficas y audiovisuales, en distintos lenguajes, soportes y formatos.

Miembros del jurado del Premio Col·lecció Cañada Blanch 2019 junto a la obra de Greta Alfaro. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La exposición cuenta con la participación de 18 galerías de la Comunitat Valenciana: Galeria Thema, La Mercería, Plastic Murs, Aural Galería, Galeria Vangar, Espai Tàctel, Alba Cabrera Art Contemporani, Espaivisor, Shiras Galería, Luis Adelantado, The Blink Project, SET Espai d’Art, Galería Punto, Canem Galería, Rosa Santos, Galería Cuatro, ISABEL BILBAO Galería de Arte y Galeria Benlliure.

Durante la rueda de prensa también se ha presentado la nueva marca del premio, una de las novedades de esta edición, obra del diseñador gráfico Antonio Ballesteros. La creación de esta identidad propia pone en valor la trayectoria del Premi Col·lecció Cañada Blanch. Ballesteros ha explicado que en el diseño se pueden identificar a las galerías que participan en esta edición ya que están representadas por los 18 puntos que lo conforman.

Imagen del vídeo ‘European Dark Room #4’, de Greta Alfaro. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

MAKMA

Premio Col·lecció Cañada Blanch, percepción y calma

‘Tempus quietare’
Premio Col·lecció Cañada Blanch 2019
Sala Estudi General
Centre Cultural La Nau de la Universitat deValència
Universitat 2, València
Del 26 de septiembre al 27 de octubre de 2019
Inauguración: jueves 26 de septiembre de 2019 a las 19:00

‘Tempus quietare’ es el nombre de la exposición que reúne las obras presentadas al Premio Col·lecció Cañada Blanch 2019. La muestra se inaugurará el próximo 26 de septiembre de 2019 en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València (Sala Estudi General, 19:00). A través de este título, Ricard Silvestre, comisario de su 6ª edición, reflexiona sobre la temporalidad e intemporalidad del arte: la importancia de la percepción de este y de la serenidad de su contemplación. Se convierte así en una crítica velada a la era digital y de la multitarea cuya consecuencia más directa es “un vagabundeo intelectual” y una “digitalización hiperexcitante” con la creación de espectadores “ausentes, fugaces y sin mirada”, así como “la confección sistemática de un tiempo sin contemplación”, según explica el comisario.

En palabras de Silvestre, el arte “no se basa solo en recibir imágenes”, por eso crea este espacio donde se asienta una colección en la que debatir “los síntomas de nuestro tiempo”, pero también donde disfrutar de la creación artística contemporánea. La exposición reivindica la necesidad de una voluntad contemplativa por parte del espectador. Se trata de perseguir la experiencia estética en un tiempo de quietud y sosiego, donde el público ejerza todos los sentidos y conecte desde su bagaje con la obra presentada.

La exposición cuenta con la participación de 18 galerías de la Comunitat Valenciana: Galeria Thema, La Mercería, Plastic Murs, Aural Galería, Galeria Vangar, Espai Tàctel, Alba Cabrera Art Contemporani, Espaivisor, Shiras Galería, Luis Adelantado, The Blink Project, SET Espai d’Art, Galería Punto, Canem Galería, Rosa Santos, Galería Cuatro, ISABEL BILBAO Galería de Arte y Galeria Benlliure. Cada una de ellas han presentado obras pictóricas, escultóricas, fotográficas o audiovisuales que estarán expuestas hasta el próximo 27 de octubre de 2019.

La exposición con motivo de este premio está organizada por Fundación Cañada Blanch, el Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat de València y LaVac (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana) en colaboración de la Universidad Politécnica de València.

El Premio Col·lecció Cañada Blanch

El Premio Col·lecció Cañada Blanch se elegirá entre las distintas obras de la exposición. El galardón está dotado de 7.000 euros y la obra seleccionada pasará a formar parte de la colección de Fundación Cañada Blanch. Un jurado compuesto por representantes del ámbito de la cultura, así como de las entidades organizadoras serán quienes se encarguen de tomar esta decisión.

Este premio es la muestra, un año más, de un firme compromiso con el futuro de la promoción artística, la dinamización del arte contemporáneo y el pensamiento crítico por parte de Fundación Cañada Blanch, la Universitat de València y LaVac. Asimismo, el galardón se ha consolidado como una apuesta única por las galerías de la Comunitat Valenciana y sus artistas.

MAKMA

Tras la brecha generacional de Echanove y Gómez

‘Dos miradas, dos generaciones’
Diálogos Cañada Blanch
Con Juan Echanove y Ricardo Gómez, moderados por Carlos del Amor
Centre Cultural La Nau
Universitat 2, València
Jueves 12 de septiembre de 2019

La solvencia en el trabajo para apostar por generaciones más jóvenes. Según el actor Juan Echanove, esa es la clave para derribar la brecha generacional en el escenario. “Cuando te subes a un escenario sabes quién es capaz de soportar la responsabilidad de crear un personaje que va a contar una historia con otros y yo sé que Ricardo Gómez lo es, aunque haya una diferencia de edad de más de 25 años’’; así lo ha explicado Echanove en el inicio de la temporada de Fundación Cañada Blanch, que ha tenido lugar en el Paraninfo del Centre Cultural La Nau ante más de trescientas personas.

Desde la mirada de Echanove, la generación de Gómez tiene una particularidad y es que está vacía de vanidad. Además, cuenta con un alto grado de libertad, portabilidad e información y sus integrantes son más responsables y creativos. Sin embargo, el actor más joven, aunque ha coincidido con su compañero, ha insistido en que “debemos esforzarnos el triple”, por lo que es complicado decir que no –principalmente en el ámbito laboral–, ya que “nos encontramos con demasiadas personas esperando a quedarse con nuestro sitio”.

El ciclo de #DiálogosCañadaBlanch ha contado con la presencia de los dos actores y del periodista cultural Carlos del Amor, que ha sido el encargado de moderar esta conversación. Del Amor ha señalado que, aunque es evidente la brecha generacional que existe entre ambos, viendo su relación “esa distancia desaparece”. Así lo han podido comprobar los asistentes en las proyecciones que han repasado su último trabajo juntos, ‘Rojo’, una obra teatral que los ha llevado por toda la geografía nacional, así como sus respectivas trayectorias.

Paula Sánchez, directora de Fundación Cañada Blanch, ha sido la encargada de presentar a los invitados. Durante su intervención, Sánchez ha querido subrayar el papel que, actualmente, juega esta institución como agente cultural. “Aprender a mirar es una de las posibilidades que nos ofrece un diálogo entre estos intérpretes. Por eso, desde Fundación Cañada Blanch apostamos por actividades como estas. Es innegable que nos enriquecen a todos”, ha comentado la directora.

De este modo, Juan Echanove y Ricardo Gómez se suman a la lista de personalidades con las que Fundación Cañada Blanch ha tenido la oportunidad de trabajar y que han permitido que uno de los objetivos de esta entidad se cumpla: impulsar la cultura y acercarla a la sociedad. Anteriormente, la directora de cine Isabel Coixet, la escritora Espido Freire y el actor Juan Diego Botto también han formado parte de las actividades de Fundación Cañada Blanch.

Ricardo Gómez, Carlos del Amor y Juan Echanove durante un instante de los Diálogos Cañada Blanch en el Centre Cultural La Nau. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

MAKMA

Viaje con Javier Reverte en #LetrasdelMediterráneo

Javier Reverte en #LetrasdelMediterráneo
Fundació Cañada Blanch y Casa Mediterráneo
Jorge Juan 4, València
Miércoles 17 de abril de 2019 a las 19:30

Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo prosiguen su programación conjunta #LetrasdelMediterráneo mediante un encuentro con el escritor y periodista Javier Reverte, que tendrá lugar el próximo miércoles 17 de abril, a las 19:30, en el Paraninfo del Centre Cultural La Nau. La actividad es gratuita con aforo limitado.

Javier Reverte es un conocido escritor, viajero y periodista, profesión que ha ejercido durante casi 30 años. Tres décadas de vivencias que acercará a los asistentes, dando unas pinceladas también sobre la propia evolución del periodismo. Moderará el encuentro la periodista Sonia Marco.

El autor hablará principalmente sobre sus viajes: “toda mi vida me ha gustado escaparme, ya en el colegio trataba de escaparme siempre”. Entre sus experiencias destaca su primer viaje, en el que “me impresionó mucho el mar, fui corriendo a ver si el agua era salada, a ver si no me habían engañado. Hoy todavía hay personas del interior de España que nunca han visto el mar”.

Portadas de algunos de los títulos más significativos del escritor y periodista Javier Reverte.

Portadas de algunos de los títulos más significativos del escritor y periodista Javier Reverte.

Estas y otras experiencias alrededor del mundo servirán para realizar un retrato personal sobre su enigmática trayectoria y por qué recomienda viajar solo para escribir y hablar con la gente de los pueblos que visita. Ejemplo del interés que suscita Reverte es el documental ‘Imprescindibles: Javier Reverte, el amigo de Ulises’, una producción de La 2 de RTVE que forma parte de una serie sobre personajes destacados de la cultura española del siglo XX.

Javier Reverte trabajó como corresponsal de prensa en Londres de 1971 a 1973, en París de 1973 a 1977, y en Lisboa en 1978. Articulista, cronista político y redactor jefe de prensa, Reverte fue enviado especial a numerosos países de todo el mundo, trabajando como reportero en el programa ‘En Portada’, de TVE, y subdirector del desaparecido diario Pueblo. En la última década ha publicado numerosos libros de viajes, como ‘El sueño de África’, ‘El corazón de Ulises’ y ‘Canta Irlanda’, donde recoge sus impresiones sobre el país y recorre la historia y leyendas de la isla.

Además, por todas sus aventuras en más de 70 países, la Sociedad Geográfica Española le ha nombrado miembro de honor; galardón que ha recibido recientemente de manos de Su Majestad el Rey Felipe VI.

Una personaje relevante de la cultura y sociedad que forma parte de la apuesta de Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch por auspiciar iniciativas para dar a conocer nuevas perspectivas a través del arte, la literatura y la música.

El pianista marroquí Marouam Benabdallh protagoniza el ciclo #Artesdelmediterráneo, que se celebrará el 22 de mayo en el Centre del Carme.

El pianista marroquí Marouam Benabdallh protagoniza el ciclo #Artesdelmediterráneo, que se celebrará el 22 de mayo en el Centre del Carme.

Actividades futuras

La programación de Fundación Cañada Blanch continuará en mayo con varias actividades, como el ciclo Conectalks, compuesto por cinco ponencias que comenzarán el martes 7 de mayo. La primera, bajo el título ‘El universo invisible: agujeros negros y el radiotelescopio ALMA’, estará a cargo de Rafael Bachiller, director del Observatorio Nacional.

Del 7 al 11 de mayo la Fundación invita al público a asistir al Festival Photon, evento que patrocina desde su primera edición y que por noveno año consecutivo continúa apostando por este proyecto que visibiliza y potencia a los fotógrafos.

La música será otra de las protagonistas dentro de la programación conjunta de Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo, con el concierto del pianista marroquí Marouam Benabdallh, dentro del ciclo #Artesdelmediterráneo, que se celebrará el 22 de mayo en el Centre del Carme.

Por último, continuando con la estela de Javier Reverte, en mayo estará en la sede de la Fundación la escritora Espido Freire dentro del ciclo #LetrasdelMediterráneo, el miércoles 29 a las 19:00.

Con esta fuerte apuesta, Fundación Cañada Blanch trabaja por incentivar el pensamiento crítico y profundizar en las experiencias del público programando una oferta cultural variada y diferente que pueda generar interés para la población.

El escritor y periodista Javier Reverte durante un instante del documental ‘Imprescindibles: Javier Reverte, el amigo de Ulises’, de RTVE.

El escritor y periodista Javier Reverte durante un instante del documental ‘Imprescindibles: Javier Reverte, el amigo de Ulises’, de RTVE.

Carmen Posadas en los encuentros de Cañada Blanch

Encuentro con la escritora Carmen Posadas
Fundación Cañada Blanch
C / Jorge Juan, 4. Valencia
Jueves 21 de marzo de 2019, a las 19.00h

La escritora uruguayo-española Carmen Posadas estará en la sede de Fundación Cañada Blanch el próximo 21 de marzo. Una actividad que se enmarca dentro de la programación conjunta de Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch en su apuesta por el impulso de la literatura y cultura entre los países de la cuenca mediterránea con el ciclo #LetrasdelMediterráneo.

Una oportunidad para conocer la vida y obra de la autora de ‘La maestra de títeres’, quien comenzó su carrera literaria en los años 80, escribiendo literatura infantil y juvenil. En 1986 escribió el libro de entrevistas ‘Escena improbable’ en colaboración con Lucrecia King-Hedinger. A partir de entonces no ha parado y ha ido alternando la publicación de cuentos con la de novelas, y también ha escrito guiones de cine y televisión, y dos ensayos satíricos. En total sus obras han sido traducidas a 24 idiomas.

Además, la actividad conjunta de Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch seguirá con un encuentro con el escritor Javier Reverte el próximo 17 de abril a las 19:30 horas en el Paraninfo de La Nau. Reverte es un conocido escritor, viajero y periodista, profesión que ha ejercido durante casi 30 años. Tres décadas de vivencias que acercará a los asistentes, dando unas pinceladas también sobre la propia evolución del periodismo.

El periodista aprovechará la ocasión para hablar también sobre sus viajes, tal como se retratan en el documental ‘Imprescindibles: Javier Reverte, el amigo de Ulises’, una producción de La 2 de RTVE que forma parte de una serie sobre personajes destacados de la cultura española del siglo XX.

Javier Reverte trabajó como corresponsal de prensa en Londres de 1971 a 1973, en París de 1973 a 1977, y en Lisboa en 1978. Articulista, cronista político y redactor jefe de mesa, Reverte fue enviado especial a numerosos países de todo el mundo, trabajando como reportero en el programa En Portada de TVE y subdirector del desaparecido diario Pueblo. En la última década ha publicado numerosos libros de viajes, como ‘El sueño de África’, ‘El corazón de Ulises’ y ‘Canta Irlanda’, donde recoge sus impresiones sobre el país y recorre la historia y leyendas de la isla.

Con esta programación, Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo trabajan por incentivar el pensamiento crítico y profundizar en las experiencias de artistas de diferentes disciplinas a través de la música, el arte y la literatura.

Carmen Posadas. Imagen cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Carmen Posadas. Imagen cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

«Sé lo que es valorar la libertad»

#LetrasDelMediterráneo con Nativel Preciado
Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo
Miércoles 6 de febrero de 2019

Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo continúan el año cultural con un encuentro con la escritora Nativel Preciado en la sede de la fundación. La periodista charló con el público asistente sobre su trayectoria profesional y algunas vivencias en épocas clave de la historia de España.

Nativel Preciado ha ejercido como cronista parlamentaria y ha sido una de las pocas mujeres presentes en el 23F. De niña soñaba con ser Pinito del Oro, fascinada por su historia deseaba unirse al circo. Pero, sobre todo, Preciado se siente una mujer privilegiada: “soy una privilegiada histórica, he vivido muchas experiencias y he tenido la suerte de ir, por ejemplo, a un colegio laico durante el franquismo”.

La escritora ha realizado un repaso por su historia personal, recordando que en su época universitaria era un poco radical. “Hoy día soy socialdemócrata. Trato de ser moderada y equilibrada. Y me llena de orgullo y satisfacción una frase que Ángel Gabilondo ha dicho hoy: ‘para ser moderado tienes que ser valiente’”.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch) y Marina Vicente (Casa Mediterráneo), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch) y Marina Vicente (Casa Mediterráneo), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Aunque su vida personal la ha contado en el libro ‘Hagamos memoria: Políticos y periodistas de la Transición a nuestros días’ (Fundación José Manuel Lara, 2016), la escritora no dudó en comentar anécdotas sobre sus inicios y cómo ya de muy joven quería ser escritora. “Soy grafómana, así que cuando quería ser escritora descubrí que la manera más sencilla era ejerciendo el periodismo, por lo que decidí dedicarme a ello, aunque también estudié Ciencias Políticas. Frecuentaba los cafés de la época, como el Café Gijón, y acabé en Diario de Madrid. Allí aprendí a escribir entre líneas”.

Preciado ha relatado cómo se podía superar la censura en una época en la que se ejercía de forma “desgarbada”. “Se escribía sobre problemas laborales, lo que hacía Francisco Camacho… pero sabíamos que no lo podíamos publicar a causa de la censura. Lo que hacíamos era contárselo a los corresponsales de Le Monde diplomatique o el New York Times y luego publicarlo nosotros”. Nativel Preciado recuerda con cariño que fue a “una buena escuela”.

Sobre estos inicios, sorprende que justamente sus primeros libros fueran unas biografías sobre boxeadores. La escritora no dudó en contar cómo había terminado escribiéndolas: “Los de arriba nos tenían algo de manía a los jóvenes y me enviaban a distintas secciones cada poco. En deportes, mi jefe me preguntó cuál era el deporte que menos me gustaba y dije el boxeo. Por lo que fui a combates y me hice amiga de grandes boxeadores de la época. Me hice una experta e hice las biografías de Cassius Clay y de Legrá”.

Preciado ha comentado en más de una ocasión que se siente una privilegiada por poder ejercer el periodismo en la época que lo ha hecho: “Tuve mucha suerte. No viví una guerra. He conocido lo que es una dictadura. Sé lo que es valorar la libertad, que no es solamente tener derechos políticos, sino reunirte con quien quieres, ir a conciertos y hablar de lo que te apetece. La gente no sabe el valor que tiene la democracia. La Transición fue un camino lleno de dificultades, quienes la critican creen que fue muy fácil, pero no. Todos los días había que negociar y calmar los ánimos, pero había muertos y montones de obstáculos. Me siento una privilegiada. No sé si se me acabará ahora, pero que me quiten lo bailao”.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Marina Vicente (Casa Mediterráneo), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Marina Vicente (Casa Mediterráneo), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Sobre el nuevo periodismo, Preciado opina que no le gusta hablar en términos generales, porque “en todas las profesiones hay minorías. Las cosas ahora están muy mal, pero hay jóvenes que lo están haciendo muy bien en pequeñas ciudades, jugándose el puesto para contar los problemas de corrupción que están aconteciendo allí, un robo, un problema en un hospital… Esa gente se merece todo el respeto del mundo, porque se la juegan. Sigo encontrando gente valiosa”. 

Sin embargo, afirma con rotundidad que la época actual se ha desmadrado, “donde el que más habla es el que más chilla e insulta. En las tertulias es un espectáculo”.

Uno de los puntos más candentes de la tarde fue el momento que la periodista narró los acontecimientos que vivió en primera persona durante el 23F: “En esa época había muy pocos periodistas. No había esa selva de micrófonos que empujan. El día del 23F ya había soñado que algo así sucedía. Estaba en tribuna y entró Tejero y el resto de la comitiva, pensé que si iba al despacho de Gómez Llorente podría tirarme del primer piso y escapar. Listos como yo eran los escoltas de los diputados, quienes tuvieron la misma idea. Pero no era viable aquella estrategia”.

La periodista pone los pelos de punta al público relatando aquella experiencia: “estaba allí tirada en el suelo, con Muñecas (Jesús Muñecas Aguilar, excapitán de la Guardia Civil) apuntando con el rifle. Pero ese día no hubo ningún tiro. Empecé a pensar y dije que me encontraba muy mal; alguien dijo que estaba embarazada y me dijo que me sentase al lado de una alfombra enroscada. Comenté que necesitaba ir al baño. El golpe fue tan chapuza que no sabían dónde estaba nada. Pasé por el hemiciclo y en el despacho estaba Tejero con Suárez. Tuve el privilegio de vivir un poquito más que los demás esa conversación. Y después de todo el periplo, conseguí salir gracias a un general golpista”.

Unido a la experiencia del 23F, el público le ha preguntado por su experiencia con Adolfo Suárez, al cual tuvo el privilegio de entrevistar. “Fui muy crítica con él. Un tipo con camisa azul era imposible que fuese demócrata. Con el tiempo lo entrevisté y lo valoré. Creo que fue muy consciente del ejercicio del poder y eso lo hizo mejor, porque creo que a partir de esa experiencia fue capaz de darse cuenta de que para lo que lo habían elegido le superaba y decidió dimitir a pesar de estar solo, los problemas con su partido y de salud que tenía.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Juan Viña y Paula Sánchez (presidente y directora, respectivamente, de la Fundación Cañada Blanch), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La periodista y escritora Nativel Preciado, en compañía de Juan Viña y Paula Sánchez (presidente y directora, respectivamente, de la Fundación Cañada Blanch), durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Preciado considera que su dimisión “fue un acto de generosidad para evitar un golpe y que los militares lograsen llevar a cabo un gobierno de concentración. En su ejercicio de poder fue consciente de que la democracia merecía la pena. Es algo que valoro. Al final, los políticos tienen que ser los instrumentos para conseguir los objetivos del pueblo. Y Suárez consiguió muchas cosas en poco tiempo, contra todo viento y desamparo. Valoré al personaje mucho después”.

Cambiando de tercio, pero continuando con la política, el público le preguntó sobre los debates televisivos. En cuanto a los debates comentó que no hay un escenario preparado. Ellos conocen los temas pero no las preguntas. Son debates acalorados en los que después algunos tertulianos se marchan a cenar juntos. “Nada que ver con los debates políticos de los jóvenes líderes, se odian y creo que estamos envenenados. Hemos luchado por una democracia imperfecta, porque lo es. Pero esta época da mucho miedo porque hay una sensación extendida de que los jóvenes no soportan ni confían en la política. Desde Felipe González, creo que estamos viviendo uno de los momentos más delicados. Me pregunto si no será posible ponerse más de acuerdo, más allá de la búsqueda de apoyos. Los jóvenes líderes de los partidos solo piensan que van a ser el próximo presidente del Gobierno”.

Para finalizar el encuentro, la periodista habló sobre la prensa escrita: “Creo que el papel no tiene mucho futuro. Los periódicos tal como los concebimos no tienen mucho sentido. Todo es muy vertiginoso, como los periódicos online. Pero tampoco creo que sea el envoltorio de la próxima década”. Sin embargo, “a mí me gusta escribir porque me hago responsable de lo que escribo, pero me encanta la radio y creo que es el medio con más futuro. Es muy directo y natural porque se ha de prestar atención a la palabra”.

Con todas las anécdotas y vivencias de Nativel Preciado, Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch cerraron una tarde de #EscritoresdelMediterráneo, que continuará con una nueva actividad el próximo 21 de marzo de 2019, mediante un encuentro con Carmen Posadas.

La periodista y escritora Nativel Preciado durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

La periodista y escritora Nativel Preciado durante un instante de #LetrasDelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Encuentro con Jorge Molist en Cañada Blanch

‘Canción de sangre y oro’, de Jorge Molist
#LetrasdelMediterráneo
Fundació Cañada Blanch y Casa Mediterráneo
Jorge Juan 4, València
Jueves 17 de enero de 2019 a las 19:00

Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo comienzan el año cultural con literatura. El primer encuentro será con el escritor Jorge Molist el próximo jueves 17 de enero a las 19:00, en la sede de la fundación. El autor de ‘Canción de sangre y oro’ (Planeta, 2018) charlará sobre su libro con el público asistente en una cita distendida y con entrada libre hasta completar aforo.

En palabras del propio Molist: “El libro es un relato real que cambió la historia de Europa y asombró al mundo”. Un relato sobre amor y libertad que narra cómo Pedro III el Grande, se enfrenta a los tres mayores poderes del siglo XIII: Francia, el Papa y Carlos de Anjou, convertido en emperador del Mediterráneo.

Jorge Molist. MAKMA

Jorge Molist ha sido recientemente galardonado con el Premio Fernando Lara 2018 de novela. El escritor ya tenía clara su vocación desde una edad muy temprana. Aunque ha desarrollado su actividad profesional ocupando puestos de responsabilidad ejecutiva en España, Estados Unidos y varios países europeos. En el año 1996 es cuando decide retomar su pasión por la escritura, publicando en el 2000 ‘Los muros de Jericó’, a los que le siguieron varias novelas y premios hasta llegar a ‘Canción  de Sangre y Oro’.

Por otro lado, la actividad literaria continuará durante enero, ya que el próximo lunes 28 a las 19:00  también se presentará en la sede de la fundación el libro ‘Comimos y bebimos’, de Ignacio Peyró, actual director del Instituto Cervantes de Londres.

‘Comimos y bebimos’ es un libro con el que el autor pretende dar continuidad a la gran tradición de literatura gastronómica, conjugando humor y hedonismo, y pasión por las letras y la mesa.

Con estas actividades Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo continúan con su labor, acercando la cultura mediterránea a través de la literatura y la música.

El escritor Jorge Molist protagoniza un nuevo encuentro de #LetrasdelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

El escritor Jorge Molist protagoniza un nuevo encuentro de #LetrasdelMediterráneo. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

«El lector ideal es el lector con orejas»

#LetrasdelMediterráneo con Benjamín Prado
Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch
21 de noviembre de 2018

Casa Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch han llevado a cabo el segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo, protagonizado por el novelista, ensayista y poeta Benjamín Prado. El autor se reunió con el público asistente en un diálogo distendido en el que hubo tiempo para hablar de libros, historia y diversas anécdotas emparentadas con el escritor madrileño.

El encuentro comenzó focalizando la atención sobre su polifacética escritura, acerca de la que comentó que “no soy polifacético, sino un humilde pluriempleado”. Con el público ya en el bolsillo, se habló de poesía. Prado confesó no tener una idea clara de qué es, aunque sí determinó que la concibe como “una manera de enfocar el lenguaje, al igual que el director de cine planta la cámara para crear un plano. Cambia la idea de leer las cosas, así como las odas elementales a la cebolla, los calcetines y las tijeras los hacen cambiar; al menos la idea que se tiene de ellas”.

No está claro si se puede aprender a pensar como un poeta: “Yo escribo para intentar saber lo que escribo. Los que somos polifacéticos también escribimos artículos, participamos en mesas de debate… pero siempre procuro saber lo que quiero decirme a mí mismo. Lo educado, lo responsable y lo honesto es prepararlo, y con los libros es exactamente lo mismo. Además, los libros deben enseñar algo”.

Benjamín Prado habló sobre el proceso de creación de sus personajes y el componente didáctico que cree que debe tener toda obra. Por ello, en ocasiones, procura que sus protagonistas  desempeñen tareas, oficios o profesiones que el escritor desconoce: “me lo tomé tan en serio que me hice macrobiótico cuatro años por uno de mis personajes”.

El escritor Benjamín Prado, durante un instante del encuentro organizado por Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch. Fotografía: Merche Medina.

El escritor Benjamín Prado, durante un instante del encuentro organizado por Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch. Fotografía: Merche Medina.

Además, el escritor tiene la creencia de que leer es escuchar por escrito y un libro es “un espacio en el que alguien tiene algo que contar y los otros algo que escuchar”. Por tanto, el creador expone todos sus sentidos.

De ahí que Prado confiese su predilección por el papel: “No se lee solo con los ojos; el sonido y el olor de las páginas forma parte del proceso. Escribir es como leer, pero de otra manera. Un libro siempre tiene que ser el camino a otros libros”, por aquel componente didáctico en el que ha insistido. “Juan Urbano es profesor de literatura porque así puede reivindicar a los clásicos que no se leen y, así, puedo escribir versos como los de Lope de Vega y comentar que este ya escribió sobre que ‘detrás de cada gran fortuna hay un crimen escondido’ mucho antes que lo hiciera Balzac”.

Entrando en un terreno más íntimo, Prado recuerda su amistad con Rafael Alberti, al que tuvo la suerte de conocer de muy joven: “Me enseñó mucho, quizás más de la vida que de literatura. Pero aprendí algunas cosas muy importantes de él. Por un lado, que el gimnasio de la escritura es la lectura. Si no lees, no puedes escribir. También su idea de la importancia de lo civil. Conocemos más de la Roma o la Grecia clásica por lo que escribieron Horacio, Homero o Aristóteles, que por los propios historiadores”.

El escritor utilizó una frase de Balzac a modo de síntesis: “La novela cuenta la historia privada de las ciudades”, pero sin olvidar el componente del entretenimiento. “No como lo entendemos hoy, como sinónimo de Belén Esteban, sino la idea noble de escribir sobre la historia de los negreros o la construcción del ferrocarril, y debe entretener. El lector ideal es el lector con ojeras”.

Continuando con los distintos formatos en los que se mueve su escritura, Prado no está muy seguro de por qué escribe una cosa u otra, en tanto que “escribo a partir de una idea y en el momento que la tengo ya sé si será una poesía, una novela o un ensayo. Cuando empecé con Juan Urbano dije que iban a ser diez libros, para acercarse cada uno a un género”.

Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch), Marina Vicente (Casa Mediterráneo) y el autor Benjamín Prado, durante un instante del segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo. Fotografía: Merche Medina.

Paula Sánchez (directora de la Fundación Cañada Blanch), Marina Vicente (Casa Mediterráneo) y el autor Benjamín Prado, durante un instante del segundo encuentro #LetrasdelMediterráneo. Fotografía: Merche Medina.

A partir de aquí, la cita se centró en ‘Los treinta apellidos’, una historia vertebrada, en este caso, por la aventura. Prado adelantó que la siguiente será de estilo gótico. “En esta quiero que la gente se lo pase bomba”. Sobre la idea de esta novela comentó que, en un encuentro de un empresario con periodistas hace unos cinco años, habló sobre el IBEX 35: “nosotros lo llamamos el 30+5, porque el cinco es lo que entra y sale como las gallinas de José Mota y los otros treinta son las familias que llevan doscientos años gobernando España. Pensé que tenía ahí una novela y, después de visitar varios palacetes, pensé que Juan Urbano debía tener una investigación siempre del pasado, con un pie en el presente en esta historia”.

Comenzó a surgir, así, una novela en la que el protagonista buscaba el abolengo de una familiar catalano-gallega, acerca de cuyo pasado desconocía si habían sido negreros, pero sí con raíces familiares en Cuba. En la novela aparecen, además, dos personajes reales, lo que dota de un contexto fidedigno a toda la aventura.

“Toda Europa está construida sobre el colonialismo y esto se refleja también en esta novela. Pero cuando ya tienes hecho el carácter de los personajes, también hay que hacerles evolucionar. Por eso la cronología es fundamental para construir una historia que sea posible. Y contar todos esos hechos reales a través de la ficción es maravilloso”.

La cita concluyó tras una conversación fruto de diversas interrogantes suscitadas por el público, rubricando una actividad que se enmarca dentro de la apuesta por la cultura mediterránea que promueven Casa del Mediterráneo y Fundación Cañada Blanch.

Programación conjunta

El primer acto de este espacio de encuentros tuvo lugar el pasado 15 de octubre con la presencia de la escritora israelí Galit Carlebach, y la intención es continuar, a lo largo del venidero 2019, con este tipo de actividades para dar a conocer a distintos creadores del mundo de la música, la literatura y de las artes. No obstante, la programación de 2018 atesora una nueva cita el próximo 14 de diciembre en Convent Carmen, con la celebración del concierto ‘Llum del Mediterráneo’.

Una acción de colaboración con la que se establecen vínculos, convirtiendo en referentes culturales a Fundación Cañada Blanch y Casa Mediterráneo para mejorar el conocimiento sobre España y los países mediterráneos.

Benjamín Prado. MAKMA