Colección Valdepeñas, ¿ejemplo para Valencia?

Colección Valdepeñas. 75 aniversario
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de enero de 2015

Es el certamen artístico más antiguo de España. Nació en 1940 en Valdepeñas, fruto del empuje de un grupo de amantes del arte, recién finalizada la Guerra Civil. Un grupo de artistas que “frente a la oscura sotana del pecado antepusieron la penitencia del color”, cuando justamente “el color era el ocre de los escombros”, destacó Jesús Martín, alcalde de la localidad manchega. Se trata del Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, el único que cuenta con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Ahora que celebra su 75 aniversario, el Centro del Carmen acoge 45 obras representativas de su longeva trayectoria.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Felipe Garín ha sido el encargado de la selección de los trabajos, varios de los cuales pertenecen a artistas valencianos: sin ir más lejos, Tania Blanco y Calo Carratalá, sus dos últimos premiados. Garín presentó la muestra como parte ilustrativa de la Colección Valdepeñas y como “aviso para navegantes”. Dicho lo cual, se explicó: “Mantener un premio artístico al margen de los vaivenes políticos es un ejemplo a seguir”. Sobre todo en una ciudad como Valencia, donde “hubo en su momento premios, pero todos murieron por un exceso de localismo”. Luego se refirió al IVAM, cuyo nacimiento supuso “la entrada del arte contemporáneo en una ciudad donde hasta entonces apenas interesaba”.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

De manera que ahí están esas 45 obras ilustrativas de un premio cuya dotación presupuestaria es indiscutible en Valdepeñas. “Los partidos políticos lo discutimos todo, pero la Exposición es algo que no se toca”, explicó orgulloso Jesús Martín. Los 30.000€ destinados al premio pueden alcanzar los 200.000€ entre gastos de transporte, seguros y montaje. Da igual: el Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas es intocable. Lo ha sido a lo largo de sus 75 años de historia, incluidos los duros de la posguerra, la Transición e incluso los actuales de la crisis.

Obra de Antonio López de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

‘Desnudo en la playa’, de Antonio López, de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Como ejemplo del espíritu que desde sus inicios animó el certamen, Jesús Martín se refirió a una de las “joyas de la corona” de la Colección Valdepeñas: el cuadro de Antonio López, ‘Desnudo en la playa’. “Como no había dinero en el Ayuntamiento (año 1959), un concejal lo compró con dinero de su bolsillo por 15.000 de las antiguas pesetas. Luego tuvo la honradez de darlo al Ayuntamiento tras recuperar su dinero sin cobrar interés alguno”. Y una prueba más: “El Reina Sofía, que no tenía ningún cuadro de Antonio López, quiso comprarlo, pero hubo amenaza de todos los concejales de presentar la dimisión y el alcalde tuvo que negar su venta”.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Ese cuadro tan simbólico dentro de la Colección Valdepeñas, ‘Desnudo en la playa’ de Antonio López, está presente en la exposición del Centro del Carmen. Jesús Martín reconoció que era la segunda vez que esa obra salía de Valdepeñas, tras la Expo de Sevilla. Junto al artista que hoy vuelve a ser actualidad por su ‘Retrato a la familia de Juan Carlos I’, figuran en la muestra otros ilustres de la pintura como Agustín Úbeda, Juan Barjola, Pacho Cossío, López Villaseñor o Venancio Blanco. También hay una obra del dramaturgo Francisco Nieva, ganador del certamen de 1960, del que Felipe Garín desveló que firmaba como Francisco Morales Nieva.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

El director del Centro del Carmen destacó igualmente la numerosa presencia de artistas valencianos entre los premiados, a lo largo de los 75 años del certamen. Entre ellos, además de Tania Blanco y Calo Carratalá, cabe citar los nombres de José Quero, Joël Mestre, Gonzalo Sicre, Javier Garcerá, Juan Cuéllar o Antonio Gadea, casi todos ellos presentes en la exposición. Un repaso a la historia no sólo de la Colección Valdepeñas, sino del arte español desde la posguerra a la actualidad. Todo un “ejemplo a seguir” en Valencia.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Sala Russafa otorga sus Premios del Público

Premios del Público 2014
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia

Decenas de personajes, actores y actrices, han pasado por el escenario de Sala Russafa en lo que va de temporada. En cada una de las funciones, ellos han sido los protagonistas, pero ha llegado el momento de poner el foco de atención sobre los espectadores y más concretamente, sobre sus opiniones.

Tras cada pieza teatral, musical o de danza, el público ha tenido la oportunidad de puntuar el espectáculo que acababa de ver, quedando fuera de las votaciones los espectáculos de Arden Producciones y los coproducidos por la propia sala. Una manera de democratizar un reconocimiento al sector de las artes escénicas que es más necesario que nunca,  cuando la sostenibilidad del sector está en serias dificultades y las instituciones valencianas han dejado de ofrecer galardones que impulsen las producciones y difundan la labor de los profesionales de esta área cultural.

Foto de grupo de los premiados. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Foto de grupo de los premiados. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sala Russafa, desde su modesta posición, ofrece al público la oportunidad de hacer un pequeño homenaje a quienes hacen posible que las artes escénicas sigan vivas, en cada teatro y, más concretamente, en el del barrio de Ruzafa. En esta tercera edición de los “Premios del Público” promovidos por el centro cultural han participado cerca de 1.500 espectadores y el recuento de las puntuaciones que han ofrecido a los espectáculos que participaban en las distintas categorías ha conformado el siguiente palmarés de premiados.

‘Un entre tants’, de la compañía Perros Daneses, ha recibido el Premio al Mejor Espectáculo Valenciano. Un galardón patrocinado por Cartelera Levante que ha reconocido a esta joven compañía autóctona. Mientras que el Premio al Mejor Espectáculo Nacional ha recaído en ‘El rayo colgado y peste de loco amor’, una obra de Francisco Nieva llevada al escenario gracias a la colaboración de cuatro compañías de reconocido prestigio, coordinadas por la castellano manchega La Cantera Producciones.  Este premio ha sido patrocinado por la emisora iRadio.

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Espectáculo de Danza. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Espectáculo de Danza. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El público infantil también ha participado en esta edición de los Premios del Público de Sala Russafa. A través de sus votos, los espectadores más pequeños han elegido como Mejor Espectáculo Infantil un trabajo de la compañía Dinamo Producció Teatral, ‘Leonardo y el enigma de las matemáticas’, que se lleva este reconocimiento patrocinado por Chupa Chups.

El premio al Mejor Espectáculo de Danza, patrocinado por Coca-cola, ha recaído sobre ‘Oblig-acciones”, una pieza del bailarín Toni Aparisi que reúne sobre el escenario las coreografías de Aparisi, las artes plásticas de Claudio Zirotti y el flamenco en vivo  de José Santos ‘El minero’ y Javier Calderón ‘El Tete’.

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Colegio en Campaña Escolar otorgado al Colegio Santa María. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Colegio en Campaña Escolar otorgado al Colegio Santa María. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Además, este año Sala Russafa estrena un nueva categoría dentro de sus galardones, muestra de su consolidación como espacio para conciertos de todo tipo de estilos musicales pero apostando, mayoritariamente, por la escena local independiente. El primer Galardón al Mejor Directo Musical de los Premios del Público de Sala Russafa,  patrocinado por el bar-restaurante Los Pitufos, ha sido para el grupo Tórtel por el concierto de presentación de su trabajo ‘La Gran Prueba’.

El ganador del Premio del Público al Mejor Espectáculo Valenciano para la compañía Perros Daneses por 'Un entre tants'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El ganador del Premio del Público al Mejor Espectáculo Valenciano para la compañía Perros Daneses por ‘Un entre tants’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los pequeños también tienen su espacio en estos galardones. El Premio al Mejor Colegio en Campaña Escolar ha sido para el Colegio Santa María mientras que el Premio al Mejor Trabajo Escolar ha sido para Miriam Melgoso Marco de 1º A del Colegio Niño Jesús. Ambos galardones han sido patrocinados por Ediciones Bromera.

Y como no se entiende un espectáculo sin su público, Sala Russafa quiere agradecer a cada uno de los espectadores que han pasado por el centro cultural su confianza y asistencia. De entre las cerca de 1.500 papeletas correspondientes a los votos emitidos por los espectadores, una ha sido escogida al azar para otorgarle Premio Sala Russafa-Restaurante Lamaldo al Espectador. En esta ocasión, ha recaído sobre Paula Burirel, quien podrá disfrutar de una cena en dicho restaurante y de invitaciones para el estreno de la próxima temporada del teatro, tras el verano.

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Espectáculo Infantil por 'Leonardo y el enigma de las matemáticas' de Dinamo Producció. Imagen cortesía de Sala Russafa

Los ganadores del Premio del Público al Mejor Espectáculo Infantil por ‘Leonardo y el enigma de las matemáticas’ de Dinamo Producció. Imagen cortesía de Sala Russafa

Sala Russafa quiere agradecer el apoyo recibido por los patrocinadores de estos premios, que han colaborado aportando el galardón entregado en cada una de las categorías. También quiere reconocer a cada uno de los espectadores que han participado en estas votaciones, aportando su valoración sobre las piezas programadas y, sobre todo, siendo partícipes de una pequeña iniciativa que quiere reivindicar la valía del trabajo de los profesionales del teatro. La suma de unos y otros hace posible que cada día se alce el telón en Sala Russafa y en millones de escenarios del mundo.

Imagen del espectáculo 'Un entre tants' de la compañía Perros Daneses, Premio del Público al Mejor Espectáculo Valenciano de la Sala Russafa.

Imagen del espectáculo ‘Un entre tants’ de la compañía Perros Daneses, Premio del Público al Mejor Espectáculo Valenciano de la Sala Russafa.

Chus Tudelilla presenta su nuevo libro en Zaragoza

Chus Tudelilla: Mathias Goeritz. Recuerdos de España [1940-1953]
Edificio Paraninfo
Sala Pilar Sinués
Plaza Basilio Paraíso, 4. Zaragoza
Presentación del libro: 12 de mayo a las 20:00 h.

Chus Tudelilla, Mathias Goeritz. Recuerdos de España [1940-1953], Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2014

Mathias Goeritz. Recuerdos de España. Chus Tudelilla (portada del libro). Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathias Goeritz. Recuerdos de España. Chus Tudelilla (portada del libro). 

Uno de los nombres fundamentales en el proceso de normalización y renovación del arte y la cultura española durante los años de la inmediata posguerra fue Mathias Goeritz (Danzig, 1915-Ciudad de México, 1990); un protagonismo que nadie discute pero que, sin embargo, no ha ido acompañado de la correspondiente investigación. Con el ánimo de subsanar este vacío historiográfico Chus Tudelilla defendió en la Universidad de Zaragoza, en 2012, su tesis doctoral Mathias Goeritz. Recuerdos de España [1940-1953], atenta a la presencia de Goeritz en el Marruecos español (1942-1945) como delegado en el Consulado Alemán de Tetuán del Instituto Alemán de Cultura; a su estancia en España (1945-1949); y a la continuidad de sus proyectos en Guadalajara, Jalisco, donde residió desde octubre de 1949 hasta 1953, cuando se instaló definitivamente en Ciudad de México. El primer volumen de la tesis doctoral centra el libro que con el mismo título acaba de publicar, en su colección «De Arte», Prensas Universitarias de Zaragoza.

Nicolas Muller, Retrato Goeritz, 1948. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Nicolas Muller, Retrato Goeritz, 1948. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

De su investigación, escribe Chus Tudelilla: La historia de Mathias Goeritz en España es también la de quienes decidieron quedarse tras la Guerra Civil, aislados y vencidos, pero anhelantes por avanzar, y la de los más jóvenes que eligieron abrirse al futuro. Con ambas generaciones, Goeritz compartió sus proyectos editoriales y artísticos. Es así que en los recuerdos de Mathias Goeritz están adheridos fragmentos de la historia de Tomás Seral y Casas, Ángel Ferrant, Benjamín Palencia, Ricardo Gullón, Josep Llorens Artigas, Pablo Beltrán de Heredia, Sebastià Gasch, Rafael Santos Torroella y Eduardo Westerdahl, con quienes realizó sus proyectos más importantes: la colección «Artistas Nuevos» y la Escuela de Altamira. Junto a los nombres citados aparecen otros, decisivos también en la cultura española de aquel tiempo: Juli Ramis, Nicolás Muller, Eugenio d’Ors, Francisco Nieva, Ángel Crespo, el grupo Pórtico de Zaragoza, Antonio Saura, Luis Felipe Vivanco, Juan Eduardo Cirlot y Carlos Edmundo de Ory. Y Alfredo Sánchez Bella, Pablo Antonio Cuadra, Joaquín Reguera Sevilla, Abel Bonnard o Jean Mallon, tan influyentes políticamente en sus proyectos. Sin olvidar a los mexicanos Ida Rodríguez, Josefina Muriel y Alejandro Rangel a quienes Goeritz conoció en Santander, y cuya intervención fue crucial para su viaje a Guadalajara, Jalisco, una vez que Ignacio Díaz Morales decidió incorporarlo como profesor a la Escuela de Arquitectura del Instituto Tecnológico.

Mathias Goeritz, Cartel de las Cuevas de Altamira, 1948. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathias Goeritz, Cartel de las Cuevas de Altamira, 1948. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Las tres nociones defendidas por Dionisio Ridruejo para el inicio de un nuevo proceso en la vida pública española: integración, conciliación y diálogo, son las que, en opinión de Jordi Gracia y Domingo Ródenas, sustentan la convergencia intergeneracional que alentaría el proceso de restitución de la modernidad. Esas tres nociones están presentes en todos y cada uno de los proyectos realizados por Goeritz en España. Desde que se instaló en Madrid, a comienzos de 1947, apenas tenía tiempo de entrar en casa, atareado como estaba en resolver y poner en marcha las numerosas iniciativas que dieron voz a quienes no encontraban motivos para salir a la calle. En la librería-galería Clan del aragonés Tomás Seral y Casas, Goeritz tuvo acceso a las últimas novedades editoriales, celebró la primera exposición de sus pinturas, y conoció a Palencia y a Ferrant, con quienes dirigió la colección «Artistas Nuevos». Ferrant quedó prendado de la vitalidad de Goeritz y le permitió romper su silencio, descubriéndole obras y artistas, y compartiendo su memoria y sus inquietudes, que Goeritz no dudó en hacer suyas. Presentarse en nombre del maestro Ferrant era como llegar acompañado de una varita mágica, sobraban todas las explicaciones. Y Goeritz, consciente de ello, utilizó la varita mágica de Ferrant para reunir a quienes habían quedado aislados. Esa fue, sin duda, la mayor aportación de Goeritz a la cultura española de posguerra: trazar una cartografía del arte vivo con centros en Madrid, Zaragoza, Barcelona, Santillana del Mar y Tenerife.

Mathias Goeritz, Cóbreces, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco

Mathias Goeritz, Cóbreces, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco.

En el verano de 1948, en Santillana del Mar, Goeritz ideó el «Plan Altamira» que daba respuesta a uno de los temas que habían interesado a Ferrant y Palencia en los años treinta del siglo XX y que en la década siguiente volvía a estar de actualidad: la relación de la prehistoria y el arte moderno, motivo central de las discusiones de la Escuela de Altamira, de las pinturas y dibujos de Goeritz y de la programación expositiva y editorial de la galería Palma que, bajo su dirección, siguió editando la colección «Artistas Nuevos» -que Clan iniciara en enero de 1948 y retomaría, bajo la dirección de Seral y Casas, en marzo de 1949-, con títulos tan renombrados como Homenaje a Paul Klee, Niños artistas. Creaciones o Los nuevos prehistóricos, por estar en sintonía con las preocupaciones que en aquel tiempo ocupaban la atención del arte y de la cultura contemporáneos en el ámbito internacional.

Mathias Goeritz, En la montaña, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathias Goeritz, En la montaña, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

En octubre de 1949, Mathias Goeritz llegó a Guadalajara, Jalisco, donde su presencia causó auténtica sensación, pues era mucho lo que llevaba en su maleta de viaje. La experiencia vivida en España explica que en apenas dos meses Goeritz lograra transformar el ambiente cultural de la ciudad: además de profesor en la Escuela de Arquitectura, alentó la apertura de salas de exposiciones y galerías de arte cuya programación dirigió, coordinó numerosos proyectos editoriales, y expuso sus obras. Los ecos de su estancia en Guadalajara llegaron a Ciudad de México, donde Goeritz colaboró con la galerista Inés Amor y con Luis Barragán quien, como Ángel Ferrant, fue su maestro. La construcción del Museo Experimental El Eco, su particular cueva de Altamira, señala el final de una etapa y el comienzo de otra nueva en la trayectoria de Goeritz; lejos ya de España.

Mathias Goeritz, Paisaje fluvial, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathias Goeritz, Paisaje fluvial, 1948. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

El 12 de enero de 1954, Elena Poniatowska publicó en el diario Excélsior de Ciudad de México la charla que había mantenido con Mathias Goeritz, a propósito de la estancia en México de Henry Moore, allá por las calles de Sullivan, en El Eco «esa especie de sueño futurista y de cueva de Altamira, Mathias Goeritz se anima, gesticula, se sienta y se levanta sin cesar, como todo buen alemán, y pinta infatigablemente constelaciones, parejas de amantes y gallos definitivamente pitagóricos».

El Eco, Ciudad de México, 1954. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

El Eco, Ciudad de México, 1954. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathiaas Goeritz, Gran guiñol andaluz, 1947. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.

Mathiaas Goeritz, Gran guiñol andaluz, 1947. Colección Instituto Cultural Cabañas, Guadalajara, Jalisco. Imagen cortesía de Chus Tudelilla.