XXIII Mostra art públic / universitat pública

Convocante:

  • Convocante: Universitat de València
  • Dotación: seis premios de 2.000 euros cada uno
  • Modo de presentación: online
  • Plazo de admisión: hasta las 14h. del 24 de abril de 2020

Hasta el próximo 24 de abril de 2020 estará abierto el plazo de la vigésimo tercera edición de la Mostra art públic / universitat pública, una iniciativa que trata de transformar el entorno universitario del campus de Burjassot en un lugar de intervención artística abierto a la sociedad. Para asesorar las personas interesadas a presentar sus propuestas, la comisaria de la Mostra, Alba Braza, ofrecerá una sesión informativa el miércoles 1 de abril.

La convocatoria está dirigida a artistas visuales, de cualquier nacionalidad o lugar de residencia y sin límite de edad, que pueden participar de manera individual o colectiva con una obra site specific para el campus de Burjassot que tenga como propósito establecer un diálogo entre arte y ciencia, como ejercicio y reto de la cultura contemporánea.

El jurado de la Mostra seleccionará un máximo de seis proyectos que recibirán una dotación de 2.000 euros para su ejecución y formarán parte de la exposición que se inaugurará el próximo mes de octubre en el campus de Burjassot. Además, con las reproducciones fotográficas de las intervenciones expuestas, la Universitat editará un catálogo.

La XXIII Mostra está comisariada por Alba Braza, experta en proyectos culturales y mediación artística, que miembro del jurado que valorará los proyectos junto con Irene Ballester, crítica de arte y miembro del Consell Valencià de Cultura; Sergio Rubira, subdirector de colecciones y exposiciones del IVAM (Institut Valencià d’Art Modern), y Norberto Piqueras, responsable de exposiciones del Vicerectorat de Cultura i Esport de la Universitat de València.

Para explicar con detalle y aclarar las dudas de las personas interesadas en participar en la convocatoria, Alba Braza realizará una sesión informativa el miércoles 1 de abril, a las 17 h. Además, también se pueden resolver dudas en el teléfono 96 386 46 98 o en artpublic@uv.es.

La Mostra art públic / universitat pública está organizada por el Servei d’Informació i Dinamització de la Universitat de València con la colaboración del Vicerectorat de Cultura i esport.

Presentación de propuestas: hasta las 14 h del 24 de abril de 2020 a través de Entreu (Entorno a tramitación electrónica de la Universitat de València).

Enlace a las bases

Imagen de portada: Anja Krakowski, Artefacto (beyond us). 2019

«El blanco y negro tiene su propia latitud»

‘Bai Wen’, de Pep Aparisi
Fotolibrería Railowsky
Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 11 de abril de 2020

Inmediatez. Acumulación. Redundancia. Quienes practican la fotografía como una de las bellas artes huyen como de la peste de estos tres demonios que se han adueñado de las imágenes en virtud de lo digital. Para exorcizarlos practican distintos métodos y estrategias transformadoras. Los efectos artísticos que logra con sus manipulaciones Pep Aparisi (Alicante, 1953) se pueden apreciar en la exposición Bai Wen, en Galería Railowsky hasta el 11 de abril. También sus dos libros con el mismo título, alusión a los sellos de autor de los calígrafos japoneses, un guiño que se puede interpretar también como los vaivenes de la vida. Fruto de dos años de trabajo, la muestra incluye medio centenar de fotografías de pequeño formato (25 x 20 centímetros) para llevar en la mano o en el bolsillo. También un par más grandes y cuatro collages de 60 x 50 cm.

El tamaño reducido y la naturaleza como temática caracterizan esta fase en la trayectoria de un artista que se interesa por la proximidad de sus modelos y la complejidad del proceso que sigue para tratar sus fotografías a base de chorros de tinta y otras intervenciones que producen el efecto de envejecerlas al tiempo que las dignifican.

Fotografía de Pep Aparisi. Imagen cortesía de Railowsky.

Aparisi usa la fotografía para capturar representaciones que evocan recuerdos. Experimenta con diferentes superficies de impresión, tiñe, desgarra las diferentes técnicas y las combina para mostrarnos que cada impresión es parte de una realidad más extensa. Sus fotografías ensalzan la belleza de árboles, pájaros y otros objetos aparentemente insignificantes que cobran protagonismo bajo un aire de antigüedad y anonimato. El objetivo es que el espectador no solo pueda verlos y observarlos, sino también pensar y reflexionar sobre ellos.

Aparisi se inició en la fotografía a los 16 años, con la cámara Voigtländer que tomó prestada del puesto de trabajo de su padre, con la que inmortalizaba escenas familiares. «Fotografías en blanco y negro reveladas en un laboratorio comercial. Desde muy joven me ha atraído la fotografía, era un placer ver las pocas exposiciones que se hacían en aquella época. Me compré la primera cámara con objetivo de 50 mm. y poco después una ampliadora de blanco y negro». 

Con el equipo en casa empezó a participar en concursos ganando algunos premios, «aunque pronto me di cuenta que esto no me llevaba a  ninguna parte». Inició su colección de libros de fotografía, mientras seguía visitando con pasión exposiciones de otros artistas. El año 2006, se lanzó a la fotografía digital, una vez tuvo claro la calidad de los papeles y tintas de impresión, pues considera que, «únicamente se puede denominar fotografía lo que está sobre papel». En 2009 fundó Fotoespaigandía y actualmente trabaja en varios proyectos abiertos, a largo plazo  alrededor del concepto Proximidades y siempre en blanco y negro, «que para mí tiene su propia latitud, un espacio único en el cual me puedo mover».

Obra de Pep Aparisi. Imagen cortesía de Railowsky.

Kafka, Kerouac y Camus son sus referentes literarios desde el instituto y sus maestros en fotografía: Frank, Evans, Sudek, Sanders, Adams, Plossu, Garcia-Alix entre otros. Le inspira la música de Bob Dylan, se niega a desplazarse grandes distancias y se mueve entre Gandía y Terrateig.

«Pep Aparisi se sirve de la fotografía para capturar representaciones que evocan recuerdos, y experimenta con diferentes superficies de impresión», escribe Rafa Gomar con quién el fotógrafo colaboró en un libro sobre la playa de L’Ahuir. «Combina las diferentes técnicas para mostrarnos que cada impresión es parte de una realidad más extensa. Los temas que nos propone incluyen naturaleza, objetos, animales, paisajes terrestres o marinos y animan a los espectadores a rescatar sus propios y recuerdos y emociones ante simples y sugerentes recuadros individuales.

Estas fotografías que caben en la palma de la mano e en el bolsillo de la chaqueta son, principalmente, objetos que podemos tocar y manipular. A Pep le gusta la idea de que sus imágenes den la impresión de ser fotografías anónimas encontradas en un mercadillo o en una tienda de antigüedades .Que tengan el encanto y el misterio que fusiona el pasado y el presente, la realidad y la memoria», añade Gomar.

Obra de Pep Aparisi. Imagen cortesía de Railowsky.

Bel Carrasco

Ana Yturralde: la vida en un rectángulo

“Como si fuera un juego, cogí ese rectángulo y vi la vida a través de él, después empecé a interesarme por la fotografía”. Estos son los primeros pasos de Ana Yturralde, fotógrafa reconocida nacional e internacionalmente, con exposiciones, libros, proyectos y premios a su espalda, que nos muestran muchas de sus motivaciones y su manera de ver el mundo. Desde pequeña ha estado ligada al arte por su padre, pero su primer camino fue la abogacía, dedicándose más tarde a su mayor hobby, sintiendo una debilidad por la cámara analógica, pero teniendo presente la utilidad de la digital.

Viaja con el deseo de aventura, de introducirse en las diferentes culturas y sorprenderse. Con sus fotos intenta tanto informar como remover el interior de las personas, perseguir la verdad como causar una emoción y reacción. Para ella, la fotografía tiene una gran capacidad documental, congela un momento y lo perpetua; el medio y el fotógrafo logran que no se nos escape un “efímero” de nuestras manos, mientras que “el instante decisivo” acuñado por Henry Cartier Bresson y muy presente en Ana Yturralde, consigue crear un momento mágico, donde todos los elementos que componen la imagen logran comunicar lo que está pasando de una forma creativa y organizada; Ana Yturralde es consciente de que la perspectiva que utilice el fotógrafo puede hacer que nosotros recibamos un mensaje u otro, por lo que analiza aquello que ocurre en el paisaje y establece una conexión con los sujetos, evitando así una mirada fría, fotos que podría hacer un turista. Además, casi siempre trabaja en blanco y negro, evitando distracciones.

Fotografía en picado de Ana Yturralde

Todas las obras de Ana Yturralde nos llevan a la fotografía documental humanitaria, pasando la cámara a ser una herramienta de cambio. Fotógrafos tan grandes como Josef Koudelka, Gerda Taro, Dorothea Lange, Kevin Carter… comparten esta concepción; pero las imágenes son peligrosas y, cuando unimos las ganas de cambiar el mundo con las desgracias, tenemos que tener mucho cuidado en cómo representarlas. Un fotógrafo tiene que saber como impactar, asustar, remover… al espectador, tiene que lograr llegar al sentimiento de este, informarle de lo que está pasando y no debería pasar, todo con un gran respeto hacia el retratado o el paisaje.

Fotografía de Ana Yturralde

Sus proyectos intentan ser siempre completos, compuestos por una serie de fotografías que entre ellas tienen un significado. Son muy personales, data a cada fotografía de una narración y elige las que ella considera mejor, tras un proceso de investigación.

A day with an african family, de Ana Yturralde

Si de algo se conoce a Ana Yturralde es de su concienciación con el albinismo. Hace unos años, Ana estaba por ir a Senegal para continuar realizando fotografías que captaban el alma de las personas, para estar con gente que era feliz con lo poco que tenían. Cuando ya estaba preparada para partir, la llamaron para proponerle un nuevo reto: hacer un libro con imágenes que hicieran visible al mundo una enfermedad que muchos no saben exactamente en qué consiste, el albinismo. Esta se caracteriza sobre todo porque quién la padece tiene una visión reducida, pudiendo presentar una evidente falta o ausencia de pigmentación en la piel, en los ojos y en el pelo. A todo esto sumamos el hecho de que, depende de dónde hayas nacido con dicha enfermedad, tendrás menos o más posibilidades de vivir. En el caso de África, las personas con albinismo sufren acoso, persecuciones, secuestros, mutilaciones y asesinatos; muchas de las creencias africanas presuponen que aquellos que tengan partes del cuerpo de un albino tendrán buena fortuna, creándose así un mercado negro de fragmentos humanos. De esta forma, Ana Yturralde se lanzó a esa nueva aventura para comparar el albinismo sufrido en Europa y el sufrido en África. Empezó un proyecto que seguramente le persiga en toda su carrera profesional, entrando desde el primer momento en su corazón, pues a ella también le impresionaron sus propias fotografías y se le instauró en la cabeza la idea de ayudar a partir de su arte. Entre las diferentes imágenes vemos heridas en el cuerpo por el sol, labios en carne viva, arrugas, manchas precancerígenas, deformaciones… Son imágenes duras tratadas con máximo cuidado y elegidas a conciencia. Además, en cada una vemos una historia, una frase, una anécdota del día.

Fotografía hecha para el proyecto de Casa África y la Fundación por los Derechos Humanos

Las fotografías de Ana Yturralde son pura poesía, cada una tiene una mirada, una esencia, una historia que la hace única. Las imágenes que más impresionan son las del albinismo, con esos rostros que parecen más mayores, llenos de heridas y manchas por el sol al no poseer cremas; pero su trabajo llega más allá que los proyectos relacionados con esta enfermedad: conecta diferentes culturas con niños que juegan o pintan, nos enseña las sonrisas más sinceras en un blanco y negro espectacular y consigue captar el esplendor del mundo cuando le deja espacio a los demás colores; retiene las notas de los músicos, los gritos en medio de un concierto, así como las pausas y los silencios. Ana Yturralde vive cada una de las fotografías que realiza, consiguiendo que nosotros también seamos partícipes de ellas.

Fotografía de una cantante por Ana Yturralde

Las flaqueantes piezas de ajedrez

Inocentes, García de Marina
Sala de exposiciones La Lonja del Pescado
Paseo Almirante Julio Guillén Tato, Alicante 
Hasta el 23 de febrero de 2020

La puesta en valor del objeto como obra de arte no es una novedad en la práctica artística, pero quizá sí la pausa que implica el fotografiar y observar detenidamente, hallando y construyendo el valor oculto en la poética del objeto. Esta sensación se potencia más aún si tras cada componente fotografiado existe una historia sobre los derechos humanos. ‘Inocentes’ son 48 historias que se van descubriendo a lo largo del recorrido expositivo. El número 48, al igual que el año en el que se firma la Declaración Universal de Derechos Humanos, es también significativo. El ser humano como mercancía, el maltrato a lo mujer, las limpiezas étnicas, intolerancias, xenofobias, abusos de poder… La interrupción del derecho humano intrínseco al ser y que se vulnera, desgraciadamente, en cualquier momento y en cualquier parte del mundo.

García de Marina trabaja la composición dentro de una estética muy apurada. El fondo neutro ayuda a mejorar esa concepción del objeto y centra en el espectador la capacidad de las lecturas posibles. El placer de observar el objeto casi pulido gracias al ojo experto detrás del disparo, se complementa con la nada arbitraria elección del elemento. Y a pesar de ese trabajo de imagen, refinado hasta casi el extremo, García de Marina no se olvida de la palabra, el diálogo o la historia. 

Panorámica de la exposición ‘Inocentes’ de García de Marina. Fotografía: María Ramis.

El simbolismo transmitido hace que no se focalice en la crudeza de la vulneración del derecho, no hay imágenes crudas, no son necesarias. Mostrando solamente el recuerdo o la transgresión intuida a través de la imagen, García de Marina ha querido subrayar la atemporalidad de las historias. Situaciones que se repiten a lo largo de la historia, que se denuncian y olvidan para que vuelvan a producirse. Son precisamente las piezas del ajedrez elegido las que claramente dignifican la vulnerabilidad del ser humano. Piezas de ajedrez en solitario se contraponen con aquellas representaciones masivas, una metáfora perfecta del panorama comunicativo actual donde la información voraz nos arrastra y nos recuerda que tras la pantalla solo parece existir soledad. 

José Luis Argüelles caracteriza la obra de García de Marina como “raras metáforas de lo cotidiano” en el catálogo de la exposición ‘Dialo2’, donde de nuevo la palabra – esta vez la del poeta Joan Brossa-, se entrelaza con la simbología del fotógrafo. En el caso de ‘Inocentes’ esa cotidianeidad deja paso a la crudeza que se plasma con la interacción con otros elementos: el hielo como base y altar de un peón, las pinzas de batería que conectan dos peones de bandos contrarios o la aguja hilvanada que atraviesa la superficie de otra figura idéntica. En resumen, un panorama que pudiera parecer desolador pero que también induce al agradecimiento, al repensar la actualidad desde una perspectiva crítica y sobre todo estimula la transmisión de conocimiento en un golpe de imagen sobria y enérgica. 

Panorámica de la exposición ‘Inocentes’ de García de Marina. Fotografía: María Ramis.

María Ramis.

Baldomero Pestana: retrato a la intelectualidad del s. XX

Baldomero Pestana
Castroverde, Lugo, 1917 – Bascuas, Lugo, 2015
Con motivo del quinto aniversario de su fallecimiento

Baldomero Pestana nació en Pozos, una aldea de Castroverde de la provincia de Lugo (Galicia) el 28 de diciembre de 1917. Hijo de madre soltera, con las dificultades que eso suponía, pronto emigró para Argentina junto a su abuela y sus tíos, pues su madre ya había marchado allí poco después de que él naciera. De aquella pequeña aldeita gallega guardará sus primeros recuerdos infantiles: el río, los mosquitos de colores, los prados verdes… Pestana decía que su infancia había sido como una novela de Dikens, y que todos sus tesoros cabían en una vieja lata que guardaba bajo el colchón. Allí escondía cualquier cosa que le resultara valiosa: ilustraciones de revistas, anuncios de artilugios etc.

A los once años su tío Pedro lo inició en el oficio de sastre; aquello no le gustaba, le resultaba aburrido, una puntada siempre venía después de la otra dejando poco espacio para la imaginación. Cuando tenía algo de tiempo libre acudía a la librería “Fray Mocho” para ayudar; no le pagaban, pero le hacían un pequeño descuento en los libros que compraba; “Me llamaban el sastrecillo valiente; de día cosía y de noche leía, estaba en con gente culta y estudiaba”; y es que los libros siempre serían su salvación, tanto en la infancia como en la vejez.

A los 18 años ya trabajaba para grandes sastrerías, y con su perseverancia y su buen hacer consiguió independizarse de su tío Pedro. Un día, Ricardo Cela Rayan, un poeta amigo suyo, le dijo de apuntarse juntos a un curso de fotografía que impartían en Buenos Aires los mejores profesores; Baldo aceptó encantado. Después de dos año estudiando en aquella Academia resultó ser el alumno más brillante: “supe que mi salvación estaba allí, el artista que estaba escondido en mi pudo salir”.

En 1957 decidió dejar la Argentina peronista y marchar al Perú. En Lima por fin obtuvo el título universitario que lo capacitaba como reportero gráfico. Fue entonces cuando comienza su colección de retratos. En Lima su trabajo, sus relaciones, y su misma preocupación y amor por el arte, la literatura, la música y la política, lo llevó a conocer a esta intelectualidad de la que de algún modo él formaba parte. Casi diez años después, con su traslado a París, continúo su “silenciosa” colección.

Retrato realizado por Pestaña a Gabriel García Marquez y dedicado por el escritor.

Baldo no solo tuvo la intuición de escoger a artistas y escritores que después destacarían dentro de la élite cultural, sino que los retrató con un trabajo sumamente bello y de composición perfecta. Para él, meticuloso y detallista en lo que hacía, todo aquello que apareciera en la imagen tenía suma trascendencia, y no dejaba nada al azar “Yo ganaba en las composiciones. El sitio es parte del retrato, de la composición. La figura es para mi un complemento o al revés, a veces compongo la escena a partir de la figura en el lugar” Es el retrato siempre, un diálogo entre dos, en el que el fotógrafo se expresa a sí mismo a través de la imagen del otro, y al mismo tiempo, captura su esencia y personalidad. Por el contrario, el retratado se somete a una doble intención; la de mostrarse como es y la de mostrar que quiere que vean los demás de él. Como se conjugan todos estos aspectos en la foto es lo que crea ese diálogo, esa comunicación irrepetible entre dos.

El mismo Baldo reconocía como influencia los fotógrafos americanos como Irviang Penn, en el que se aprovechaba aquello que se tenía cerca, un rincón o la luz de una ventana. También manifestaba su admiración por Henri Cartier-Bresson, quien, con sus fotografías de exteriores, mostraban un ojo siempre atento al instante perfecto, el ojo entrenado que todo fotógrafo debía poseer.

En el estudio trabajaba con luz artificial; era fotografía comercial, pero en sus fotos personales prefería la luz natural. Recuerda con cariño la luz limeña, su forma de incidir en los objetos permitía que la cámara captara con precisión los matices de color, mientras que en Paris la luz era más seca, y no tan favorable para el retrato. Baldo llevaba siempre consigo, además de sus negativos, libros y música, sus cámaras Hasselblad, Linhof y Rolleiflex. La Rolleiflex fue una cámara muy popular en los 50, utilizada por Diane Arbus, Vivian Maier o Robert Doisneau además de por muchos otros fotógrafos de estudio, moda y viajes.

Retrato de Enrique López Albújar (Lima, 1963)

Uno de los primeros artista a los que retrató fue a Enrique López Albújar. Baldo aún recordaba entre risas lo primero que dijo el escritor al ver el retrato que le había echo: “si, acá estoy yo esperando la muerte”. Muchos son los retratos que conforman la colección de Baldo, que se fue creando prácticamente sin quererlo, sin la concepción de crear ninguna colección. Entre las más destacables está la de José María Arguedas, escritor, poeta, traductor, profesor, antropólogo y etnólogo peruano, gran estudioso de la cultura indígena. Para Baldo esta era “la foto”. Tan solo un mes después Arguedes se suicidó, y en la fotografía ya se percibe esa melancolía.

Retrato de José María Arguedas (Lima, 1964)

También retrató a Ciro Alegría, escritor, político y periodista peruano, que junto con Jose María Arguedes es uno de los máximos representantes de la narrativa indigenísta. Fotografío maravillosamente a la poeta peruana Blanca Varela, tan querida en su país, y a la escultora de la misma nacionalidad Cota Caballo. A Carlos Fuentes, escritor, intelectual y diplomático mejicano, uno de los autores más destacados de su país y de las letras hispanoamericanas. Retrató a Yuya de Lima, escritora venezolana y a Carlos Castasgnino, pintor, arquitecto y dibuante argentino.

Retrato de Blanca Varela (Lima, 1966)

Entre sus fotografías está también la de Mario Vargas Llosa, escritor peruano y uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos, cuya obra ha cosechado numerosos premios, entre ellos el Cervantes de las letras españolas y el Nobel de Literatura. A Pablo Neruda, poeta chileno, considerado entre los mejores y más influyentes artistas del siglo XX o a Severo Sarduy, que fue narrador, poeta, periodista y crítico de literatura y arte.

Retrato de Mario Vargas Llosa (Lima, 1961)

Junto a ello retrató a personalidades notables en el mundo de la política tales como los diplomáticos peruanos Álvarez Brun y Plascencia. También llegó a retratar al político y fundador del partido Aprista y candidato a la presidencia del Perú Víctor Raul Haya de la Torre, retrato que se ha acabado por convertir en un icono del país, incluso está en la sede del partido Aprista en Lima y cuando hay manifestaciones lo sacan a la calle.

Otra de las facetas de Baldo es la del fotógrafo viajero, atento a la realidad social de su tiempo. Es un fotógrafo capaz de captar la esencia de un instante, con un lenguaje que oscila entre su amor por lo clásico, que se traduce en la composición medida y sopesada, y su admiración por la vanguardia, en la que introduce el juego y la experimentación.

Lima, 1957-66.

Niños, viajeros y mendigos son constantemente retratados e inmortalizados por la atenta mirada de Pestana. Parece interesarle el tiempo discurriendo a toda velocidad, seres que están de paso. Se muestra siempre atento al pulso de las ciudades, esperando retener en su cámara la imagen precisa que refleje ese ritmo interno.

En la fotografía de Baldo, ese ojo entrenado de Henri Cartier Bresson que tanto admiraba, se manifiesta en unas imágenes que buscan la poesía de lo común, de la cotidianidad, de aquello que se repite en la vida una y otra vez. Se ha dicho que es un fotógrafo de susurros, de susurros que no temen plasmar evidentes denuncias.

Lima, 1957-66.

Un tema recurrente en la fotografía de Pestana es el de los niños; en ocasiones solos y otras con sus madres, que cargan con ellos en sus espaldas o al brazo. No importaba el tipo de encargo, entre la multitud, Pestana siempre distinguía a los pequeños. Los retrata con ternura, rechazando cualquier tipo de cursilería, mostrando su belleza e inocencia, pero también la dura vida de los niños, que en muchos casos está llena de violencia y de miseria. Al mismo tiempo, busca captar la dignidad de sus rostros, mostrando también su alegría, su cotidianidad, siendo fiel a lo que Cornell Capa pedía al fotoperiodismo: tratar de que el sentimiento humano genuino predomine sobre el cinismo comercial y el formalismo desinteresado. El propio Baldo decía: “Sus ojos (los de los niños) son una fotografía de inocencia pura y la inocencia pura es poesía pura (…) No dejemos de ser niños. Yo soy un poco niño también”

Paris, 1980.

Mostró además un gran interés por retratar el desnudo femenino. Siguiendo la rigurosa estela de Edward Weston, que ya en los años veinte había buscado la belleza que esconde el cuerpo desnudo y parcelado de la mujer y, en otras ocasiones, inspirándose en el trabajo de Man Ray, que había experimentado con la solarización y el desnudo femenino. Ya en Lima realizó algún retrato que posteriormente mostró en la exposición de 1966, sin embargo, el grueso de su estudio del desnudo lo realizó en Paris. Para este tipo de fotografías, la modelo principal, aunque no la única, sería su mujer Velia. Entre sus mejores piezas destaca un desnudo que parece un evidente homenaje a Magritte, en el que el cabello de la modelo le oculta el rostro. Del mismo modo, otra de sus fotografías parece ser un homenaje a la obra de Coubert “El origen del mundo”. Baldo siempre declaró su amor incondicional por las mujeres, especialmente por la mujeres libres que no temen serlo.

En sus fotografías, su ojo sabía introducirse amorosamente por cualquier rendija, también la del alma humana, y entonces retrataba algo que va más allá de la apariencia de las cosas. Se adentraba poco a poco en el otro, en lo otro, y captaba su misma esencia. Su respeto por lo frágil, por lo sencillo, se materializa en el inmenso cariño con el que están tratados sus niños o sus mendigos. Baldo tenía la capacidad de inferir alma a lo inanimado de la imagen, convocaba en sus obras una profundidad difícil de manifestar.

*Conocí a Baldomero Pestana en 2014, cuando a mis 15 años trataba de obtener la conocida beca que otorgaba la Ruta Quetzal. Acudía a nuestra entrevista algo nerviosa, imaginando que aquel artista, ya de avanzada edad, sería un hombre serio, tal vez severo, y con poco interés en lo que una jovencita quisiera preguntarle. La realidad fue muy distinta… me encontré con un rostro amable y sonriente, que hablaba en un melodioso castellano que aunaba su gallego natal, con los tonos sudamericanos de su residencia en Perú y Argentina, y un deje del francés, asumido en su larga estancia en Paris.

Sofía Torró Álvarez

XXV PREMIO DE PINTURA “CIUTAT D’ALGEMESÍ”

  • Convocante: Ajuntament d´Algemesí
  • Dotación: 6.000 euros
  • Modo de presentación: primera fase online
  • Plazo de admisión: hasta el 23 de noviembre de 2019

Bases XXV PREMIO DE PINTURA “CIUTAT D’ALGEMESÍ”

  1. Se establece un premio de 6.000 euros que será indivisible y se podrá declarar desierto.
  2. El jurado se reserva el derecho a sugerir la adquisición de más obras, en calidad de accesitos. A este efecto, regirá la valoración económica de la obra, que presentará el autor junto a la documentación que se le solicita más abajo.
  3. Será condición indispensable que las obras presentadas sean únicas y originales y que no hayan sido premiadas con dotación económica en ningún otro concurso. El tema y la técnica serán totalmente libres y no se admitirán trabajos protegidos con vidrios o realizados con materiales cuyo transporte y manipulación presenten un riesgo para la integridad de la obra.
  4. Cada autor podrá presentar un máximo de dos obras, las medidas de las cuales no serán inferiores a 100 cm ni superiores a 200 cm por cada lado. Las obras no deben ir firmadas.
  5. La obra premiada pasará a ser propiedad exclusiva del Ayuntamiento de Algemesí, el cual, como propietario, podrá reproducirla siempre que lo considere necesario en cualquier tipo de apoyo o técnica (fotografía, litografía, grabado, etc.).
    Las obras se presentarán en el registro telemático que habilitará el Ayuntamiento a la página web: http://premipintura.algemesi.net. La resolución mínima será de 3 megapíxeles y el tamaño máximo del archivo de 5MB y en formato .jpg. Se indicarán los datos de la obra y del autor (del autor: nombre y apellidos, DNI, dirección y teléfono; de la obra: título, año, técnica y medidas). El plazo de admisión de las obras en formato digital será del 28 de octubre al 23 de noviembre de 2019 a las 13 horas. El jurado no conocerá el nombre de los autores de las obras hasta haber emitido su veredicto definitivo. Una vez analizadas las obras enviadas en este formato, el jurado realizará una primera selección de 30 obras y convocará a los seleccionados para que realicen el envío físico de las obras.
    Los concursantes seleccionados podrán entregar las obras personalmente, debidamente embaladas, o por agencia mediante portes pagados con embalaje de cartón o caja de madera a la dirección siguiente:
    Sala de Exposiciones Municipal
    Casino Lliberal
    C/ Muntanya, 24
    46680 Algemesí
    Gestor: Álex Villar – exposicions@algemesi.net
    Los concursantes seleccionados aportarán un currículum, una fotocopia del DNI o pasaporte, que entregarán cuando registren las obras; y un sobre acotado con el nombre del autor, el título de la obra y su valoración económica.
    El jurado, la composición del cual se dará a conocer en su momento, realizará una selección de las obras finalistas entre las que se determinará la ganadora. Además, se elaborará un catálogo con todas ellas y se organizará una exposición. Por ello, los participantes cederán el derecho de reproducción de las obras para el catálogo que editará el Ayuntamiento y prestarán la obra seleccionada para la exposición, que tendrá lugar entre los meses de enero a marzo de 2020. Además, se comprometen a no recogerla hasta el final de la muestra.
    Los listados de seleccionados, el veredicto y la fecha del acto oficial de entrega de los premios se harán públicos en la web municipal del Ayuntamiento de Algemesí www.algemesi.es.
    Las obras presentadas y no seleccionadas podrán ser retiradas a partir de los 15 días posteriores a la publicación del veredicto del jurado. Lo podrá hacer el autor o una persona autorizada, personalmente, entregando el justificante de registro sellado en el momento de entrega de la obra. Transcurridos 30 días desde la publicación del veredicto, si no se recoge se entenderá que el autor renuncia a su propiedad y quedará al poder del Ayuntamiento. La entidad organizadora devolverá las obras seleccionadas para la exposición por el mismo sistema de embalaje en que las recibió.
    El Ayuntamiento velará por la conservación de las obras inscritas, pero no se responsabiliza de los desperfectos y las pérdidas que se ocasionen por transporte, robo, incendio, etc. mientras estén en su poder.
    El Ayuntamiento se reserva el derecho a realizar las modificaciones pertinentes en estas bases siempre que considere que puede contribuir a un mejor desarrollo y al éxito del certamen.
    La participación en este premio supone la aceptación íntegra de estas bases.
    Las decisiones tomadas por el comité de admisión y por el jurado serán inapelables.

Más información

Imagen de portada: «Museum Hall II (Purple)», 2017, de Pedro Peña Gil. Técnica mixta, serigrafí­a con tintas UVI y resina epoxi pigmentada sobre madera lacada, 180 x 180 cm, primer premio en la pasada edición

XXII Mostra art públic / universitat pública

XXII Mostra art públic / universitat pública
del 30 de septiembre al 31 de octubre de 2019
Campus de Burjassot

Organiza: Servei d’Informació d’Estudiants de la Universitat de València  
Colabora: Vicerrectorado de Cultura y Deportes de la UV
Comisariada por Alba Braza

Artistas:

Salva Serrano
Valentina Lapolla
M.I.D.A.S. (Iván Albalate i David Trujillo)
Raquel Planas Díaz de Ceiro
Anja Krakowski
Äther Studio (Audrey Lingstuyl i Michael Urrea)

Otro año más el campus de Burjassot de la UV vuelve a ser un lugar de experimentación y producción de arte contemporáneo. Desde su primera edición, Mostra art públic / universitat pública, ha querido mostrar cómo el espacio público puede generar nuevas capas de contenido a la obras una vez estas establecen un diálogo con el contexto. Se suma desde hace dos ediciones un nivel más de información en cada trabajo, una vinculación con la ciencia que no sólo potencie discursos abordados desde el campo de la crítica y teoría actual, sino que refuerce la calidad y coherencia entre el proceso de producción e imagen final de la obra.

Para ello, la convocatoria invita a las artistas a producir mirando al entorno en el que se situará cada obra, dando un paso más desde lo físico y formal para abarcar las inquietudes y prácticas propias de las ciencias. Además, se ha puesto en marcha en esta nueva edición un curso dirigido a formar a un grupo de estudiantes reforzando una de las líneas de trabajo del SEDI, formar al estudiantado en otras materias más allá de las específicas de los estudios matriculados.

Salva Serrano, Herbes algorítmiques

En este edición se ubican dos obras en el espacio exterior, dos en el Museo de Historia Natural de la UV y otras dos en dependencias de la universidad, y se ofrece con ello un recorrido que abarca obras que van desde lo digital a lo natural.

En el jardín exterior del Centro de Investigación se sitúa Herbes algorítmiques, de Salva Serrano. Se trata de una instalación que busca homenajear la larga tradición científica y artística de inspiración en las plantas, a partir de la construcción de un jardín artificial formado por siete especies vegetales generadas computacionalmente mediante el empleo de algoritmos recursivos (L-Systems) y la aplicación de proporciones geométricas (Regla de Leonardo). El proyecto explora la arborescencia como lugar de encuentro entre arte y ciencia, desdibujando la frontera entre estos dos campos y cuestionando las caducas dicotomías natural/artificial, orgánico/digital y naturaleza/cultura. El nombre de la obra hace referencia a la Cátedra de Herbes de la Universitat de València, vinculada a la fundación del Jardí Botànic y una de las más antiguas de la institución.

Äther Studio, Oscuridad visible

También en la zona exterior del campus, Äther Studio propone Oscuridad visible, una instalación compuesta por una impresión en PVC y vinilo recortado. La obra parte de la idea de que el tratamiento mediático de la contribución de las mujeres en diversos campos científicos ha estado históricamente marcado por dos aproximaciones, la invisibilización y el sensacionalismo. Los méritos científicos de mujeres como Mileva Marić o Katharine Burr Blodgett son directamente ocultados u olvidados, mientras que la difusión de los de mujeres como Jane Goodall viene acompañada de adjetivos como “joven”, “bella”, “hermosa”, “rubia”, “cuello de cisne”… Ambas aproximaciones peligrosamente oscurecedoras.

Oscuridad visible propone explorar la invisibilización u ocultación de las científicas a lo largo de la historia poniendo en evidencia su contribución en el campo del procesamiento de imágenes astronómicas. Para ello las artistas han seleccionado una imagen capturada y procesada por el Observatorio Astronómico de la Universitat de València, la cual posteriormente se ha intervenido mediante procesadores de texto sustrayendo las letras de los nombres de las científicas que forman parte del Departamento de Astronomía y Astrofísica. Finalmente han  obtenido una nueva imagen defectuosa —con efecto glitch—. La obra ha sido producida con la colaboración y el asesoramiento del personal del Departamento de Astronomía y Astrofísica, del Observatorio Astronómico y del Laboratorio de Procesado de Imágenes LPL de la Universitat de València.

Valentina Lapolla, YPJ – Jineology

Dentro del Museo de Historia Natural se sitúa YPJ – Jineology de Valentina Lapolla, en la sala del Meteorito y Ety/ento –mology de Raquel Planas Díaz de Cerio, en un antiguo armario de madera que formaba parte del mobiliario original de la antigua facultad de químicas y que hoy forma parte del Museu de la Universitat de València de Historia Natural.

YPJ – Jineology es una una instalación lumínica que pone en cuestión el modo de narrar de las ciencias sociales occidentales a través de un caso real creado en el contexto de la Universidad de Rojava, Siria, denominado Jineología.
La Jineología es una “ciencia de las mujeres y la vida libre», una forma de pensamiento que parte de de las mujeres combatientes del norte de Siria. La palabra se originó a partir de los términos kurdos Jin (mujeres), Jian (vida) y logos, palabra de origen griego que significa conocimiento. Dicha disciplina considera a las mujeres como el primer sujeto colonizado, un punto de partida con el que hacen una relectura del mundo que señala cómo la ciencia y el conocimiento, junto con las estructuras políticas, económicas y sociales, están sesgados por la estructura de poder de dominación sobre las mujeres subyacentes.
Analizar la Jineología (en el sentido foucaultiano) de las relaciones de poder entre hombres y mujeres, y en continuidad con los esfuerzos, la lucha y los logros del feminismo occidental, significa dar un paso más al afirmar la necesidad de construir una alternativa a través de la práctica, y no simplemente haciendo demandas.
Situar la obra en la sala del Meteorito del museo, lugar donde se reúnen conceptos como son inicio del mundo, museo y universidad, enfatiza la invitación a reflexionar sobre colonialismos y otros feminismos a través del software desarrollado específicamente que pone luz a la instalación.

Raquel Planas Díaz de Cerio, Ety/ento –mology

Ety/ento –mology es un ejercicio visual que traslada metodológicos del campo científico a la práctica artística. Así, el planteamiento de la obra parte de un acercamiento a la entomología y a la taxonomía para aplicarlo al lenguaje de la palabra escrita. Dicha traslación se formaliza en cinco cajas de coleccionista en las que se acumulan conceptos codificados y archivados que buscan evidenciar que estamos ante un discurso sujeto a una sociedad y a una historia concreta. 

Actualmente nombramos, definimos y clasificamos para intentar conocer y comprender el mundo a nuestro alrededor, un mundo que se ha diseccionado y parcelado en palabras para intentar abarcarlo. El lenguaje, entendido como discurso, se desarrolla dentro de las reglas culturales de la sociedad asimilando sus valores y juicios. Este mismo lenguaje nos proporciona el sistema de categorías con el que interpretamos la realidad, formando nuestra identidad individual y colectiva. Por esto, esta suerte de palimpsestos prueba a buscar estrategias de narración visual para situar al saber y al discurso como objeto de interrogación. (Producida con la colaboración y el asesoramiento del personal del Museo [UV] Historia Natural de la Universitat de València.)

Dentro de las dependencias de la universidad, se encuentra Artefacto (beyound us), de Anja Krakowski y My Identity Disclosed Art Space, de M.I.D.A.S. (Iván Albalate y David Trujillo).

Artefacto (beyound us) es una pieza escultórica reticular basada en los elementos estructurales de las ramificaciones radiculares del micelio. El proyecto se inspira en la La Teoría del Actor-Red (ANT), cuya importancia radica en que trata lo tecnológico en la explicación del mundo, de un modo equivalente a la manera en que se trata lo social, es decir considerando el conocimiento como una construcción en red en la que intervienen múltiples agentes y donde no se distingue entre humano y no-humano. La artista, en lugar de domesticar o de someter la fuerza orgánica, cede el protagonismo a los procesos y los tiempos de la naturaleza.

Anja Krakowski, Artefacto (beyound us)  

Se confronta una estructura geométrica estable con un procedimiento orgánico inestable: construyendo a partir del micelio se permite que el propio “agente” esté siendo representado, a la vez que interviene de un modo activo en su propia representación -más allá del control de la propia artista.

Artefacto (beyound us) podría funcionar como una metáfora que propone la superación de la noción de progreso como la línea temporal que define nuestra contemporaneidad y que en su lugar pone la atención en otras temporalidades coexistentes. Señalando a las “otras agencias” que intervienen en el proceso creativo, abogaríamos por el reconocimiento de lo que Donna Haraway llama  otredades significantes que son todas las agencias con todas sus formas de vida y sus diferentes temporalidades que en su coexistencia configuran el mundo tal y como es.

M.I.D.A.S, My Identity Disclosed Art Space

Finalmente, My Identity Disclosed Art Space es una obra interactiva que tiene como objeto evaluar cuál es la configuración psíquica del público mediante una experiencia que conecta con cuestiones que constituyen nuestra propia identidad.
Formalmente la obra rescata la estética de las máquinas Arcade popularizadas en los años ochenta reforzando el aspecto lúdico de la interacción. Su estructura de jugabilidad se basa en una ecuación matemática específica y una programación informática (lenguaje Python) que permiten al usuario/público quedar expuesto a una carga de información visual y auditiva de gran intensidad perdiendo como consecuencia la capacidad de respuesta racional y accediendo su inconsciente.
En ese lapso experiencial, cuya duración es de once minutos, se invita a responder a diferentes cuestiones ubicadas en una pantalla y, dependiendo de las respuestas elegidas, la ecuación matemática calcula las posibilidades de respuesta generando un lógica dentro del caos. El resultado obtenido ubica a dicho sujeto interactivo en un rango particular que puede ser traducido en términos peirceanos, ubicándose su estructura psíquica en un cuadrante del diagrama de Peirce. 

Para ello se parte del concepto de paradoja condicional, es decir, aquella paradoja que funciona si se hacen ciertas suposiciones, la más conocida es la de El huevo o la gallina: El antiguo dilema sobre qué fue primero, ¿el huevo o la gallina? Que en Arcade se transforma en ¿qué es antes, la estructura psíquica o las tomas de decisiones? 

Así, la obra integra cuatro cuestiones fundamentales en la relación arte y ciencia: el arte como interfaz para una comprensión del mundo más objetiva, la ciencia, y en concreto la matemática, como reguladora de eventos a priori caóticos, el entretenimiento como medio para el avance en el conocimiento humano y el autoconocimiento y el terreno académico como contexto transgresor de sus propios límites heredados.

Las obras podrán verse hasta el próximo 30 de octubre y se recogerá en una publicación que será presentada próximamente.


Créditos imágenes: Miguel Lorenzo
Más información

Panayiotou y los límites de la marginación

‘Act II: The Island’, Christodoulos Panayiotou
Camden Arts Centre, Londres
Hasta el 5 de enero de 2020

El Camden Arts Centre, situado en el epicentro del barrio de Hampstead, en Londres, acoge la mayor exposición de Christodoulos Panayiotou en Reino Unido. En la muestra confluyen además de sus últimos trabajos, algunas de las obras realizadas en la última década y otras nunca vistas por el público inglés. Sin duda, una propuesta atrevida y atractiva que desde el 27 de septiembre de 2019 lleva recibiendo a un gran número de visitantes, que se aproximan a sus instalaciones con curiosidad y asombro, para participar del diálogo que las obras de Panayiotou establecen con el visitante, interpelándolo para reflexionar sobre todo aquello que negamos, lo marginal o pasado por alto. Aquello único y, al mismo tiempo, imperfecto.

Fachada principal del Camden Arts Centre. Fotografía: Andrés Herraiz.

Nacido en 1978 en Limassol, Chipre, Christodoulos Panayiotou ha realizado su obra entre París y Limassol. Su meteórica carrera profesional lo llevó en 2015 a la quincuagésimo sexta edición de la Bienal de Venecia como representante del pabellón nacional de Chipre. Entre sus exposiciones en solitario se encuentran la realizada en 2017 para la Casa Luis Barragán en México o la elaborada en Kitakyushu, Japón, en el mismo año, pasando por exposiciones en Estados Unidos (2012), Estocolmo (2013) o Bangladesh (2018), llegando hasta ‘Act II: The Island’, exposición que el artista presenta al mismo tiempo que ‘Dying on stage: chapter one, two and three’, actualmente en el Musée D’Orsay de París.

La obra de Christodoulos Panayiotou aúna tradición y vanguardia, adueñándose de cada superficie del Camden Arts Centre, transformando sus espacios e invitando al espectador a participar en una “yincana artística” donde las obras le interrogan y, a través de la cual, se aventura sobre mosaicos de inspiración greco-latina, pasando por improvisadas fontanas, zapatos de confección artesana y algún que otro cuarto invadido por las tinieblas, donde se proyectan juegos de fotografías tomadas por el artista, generando diálogos personales que satisfacen el placer escópico del visitante.

‘Bastardo’, obra de Christodoulos Panayiotou. Fotografía: Andrés Herraiz.

Sin duda, una de las obras que primero impactará al visitante será el imponente bloque de mármol que el artista adquirió directamente de la cantera de donde se extrajo y que, posteriormente, singularizó con la palabra ‘Bastardo’. A través de este sugerente título, el artista nos invita a repensar nuestra escala de valores y, para ello, remite al sistema de catalogación de los bloques marmóreos cuando estos son adquiridos. Improntados con marcas que verifican su calidad, procedencia y destino, Panayiotou subvierte este canon y rubrica con espray la pieza como espuria, poniendo, así, de relieve la impureza y lo imperfecto del material, motivo por el cual fue rechazado en su origen.

De lo sólido a lo fluido, la reflexión en torno a la practicidad en los límites de la marginación continua más allá de la pieza marmórea para acontecer en los márgenes de la fuente improvisada, que Christodoulos Panayiotou ha dispuesto en la sala número dos del Camden Arts Centre. Bajo el título prestado del dramaturgo Bertolt Brecht, ‘L’Achat du cuivre’ (‘The Price of Copper’), reflexiona en torno al valor añadido de las cosas. En su obra ‘Messingkauf Dialogues’ Brecht narra la historia de un hombre que se adentra en una tienda de instrumentos musicales, mostrando especial interés en una de las trompetas expuestas. Para el cliente, quien admite que no sabe ni tiene interés en aprender a tocar la trompeta, el precio del instrumento le parece bajo, mostrando tan solo atención al metal del cual esta compuesto. Con ello el relato del escritor alemán versa, al igual que la fontana de Panayiotou, sobre el valor añadido que el individuo infunde sobre los objetos, tan recurrente en el mundo del arte. La instalación, compuesta únicamente por una hoja de cobre en su estado más puro y una simple manguera, cobra un sentido totalmente diferente dependiendo del momento en que la visitemos. Si el agua corre por la superficie atezada de la pieza, esta será una fuente, mientras que en el momento que el agua deje de manar, tan solo una simple hoja de cobre.

‘The Price of Copper’, instalación de Christodoulos Panayiotou . Fotografía: Andrés Herraiz.

Texturas y materiales se dan cita en las diferentes salas del Camden Arts Centre, pasando de lo inhóspito a lo cotidiano, como atestigua la instalación ‘Independence Street’El artista irrumpe sobre el espacio museístico trayendo consigo los antiguos postes que conducían la electricidad en una de las calles más transitadas de su ciudad natal. Desechados y sustituidos por los actuales, los cinco pilares lígneos fueron víctimas del proceso de embellecimiento que algunas calles de la ciudad sufrieron en 2012. Con su caída desaparecieron también los carteles, las reivindicaciones políticas, los anuncios y los mensajes de amor. Todo ello ecos de la antigua Limassol que hoy reposan sobre el suelo de la sala número seis de la galería, donde el artista decide suprimir la presencia de luz artificial para que, con la penumbra del ocaso, el luto cubra todo el espacio.

‘Independence Street’, obra de Christodoulos Panayiotou. Fotografía: Andrés Herraiz.

La propuesta de Christodoulos Panayiotou se suma a la más que activa vida del barrio de Hampstead, donde contrasta con las pintorescas casas inglesas que acogen galerías de arte y anticuarios. El variado elenco de vendedores y vendedoras consiguen que salir un domingo se vuelva toda una aventura, en la que, sin duda, vale la pena dejarse llevar, ya sea tomando ‘Act II: The Island’ como punto de partida o como destino. En un mundo en el que Google Maps nos indica la mejor ruta a seguir, los espacios generados por la obra de Christodoulos Panayiotou nos enseñan que, en ocasiones, conviene perderse.

Fitzjohn’s Avenue, Londres. Fotografía: Andrés Herraiz.

Andrés Herraiz Llavador

Novedades en la Biennal de Mislata 2019

Convocante: Ajuntament de Mislata. Regidoria de Cultura.

Dotación: 13.250 euros

Mode de presentación: online

Plazo de admisión: hasta el 27 de octubre de 2019

La Biennal de Mislata incluye ciertos cambios en la convocatoria de Premios Adquisición Mislata 2019 – Compromiso social en las artes. Si bien se sigue manteniendo tanto la misma cantidad de obras seleccionadas, premios e importes (diez obras, un 1º premio de 7.000€ y un 2º de 6.000€ y 250€ para las ocho obras finalistas); como las características de las obras, técnica y formato libre siempre que sean ancladas a la pared y con una dimensión mayor de 60 cm en al menos uno de sus lados. Se incluyen dos nuevos aspectos diferenciadores, el primero referente a la temática y el segundo a la metodología a seguir para la selección de las obras.

Tal y como se especifica en las bases en el punto 7.1 en relación con el tema, se tendrá “especial atención por aquellas obras presentadas que demuestren un compromiso social asociado a la memoria. Se entiende memoria como un concepto amplio en el que queda contemplada tanto la idea de memoria personal como colectiva, así como la memoria histórica, el archivo, la amnesia y también aquellas interpretaciones de la memoria desde una perspectiva de género”.

Igualmente, se dedica el punto número 11 a explicar el funcionamiento de la selección de las diez obras que conformarán la exposición y de cómo se procederá a la selección de qué dos de estas son las ganadoras. Se diferencian dos fases de trabajo dirigidas por la comisaria de la BMMN, Alba Braza, la primera centrada en un jurado profesional que se hará público en breve y la segunda que abre paso a la participación ciudadana con un proyecto basado en la educación y la mediación artística.

“11.3.  La Comisión de Evaluación o Jurado estará compuesto por: tres invitadas externas expertas en el ámbito del arte contemporáneo (…).

11.4.  Para emitir su veredicto y considerando que la puntuación máxima a otorgar a cada obra será de 10 puntos, se establece el siguiente baremo para la selección de las propuestas finalistas por parte de dicha comisión de evaluación profesional:

● Currículum Vitae del o de la solicitante (Anexo I). Máximo: 1 puntos.
● Calidad artística de la obra y claridad de su explicación en el dossier  presentado (Anexo II). Máximo: 6 puntos.
● Adecuación de la propuesta a la convocatoria (Anexo II). Máximo: 3 puntos.

11.5.  La Comisión de Evaluación Profesional estará facultada para resolver cualquier cuestión no prevista en estas bases. Su decisión será inapelable.

11.6. La Comisión de Evaluación Profesional o Jurado de personas expertas actuará como órgano colegiado a los efectos de elaborar los informes finales de valoración correspondientes debidamente motivados, así como el acta de propuesta de selección de las 10 obras seleccionadas que incluirá, a su vez, cuáles de entre ellas son las 4 finalistas (…)

11.7.  El acta de propuesta de selección con los correspondientes trabajos finalistas será notificada a las y los artistas interesados de forma individualizada, a fin de que puedan remitir las obras que formaran parte de la exposición de los Premios Adquisición Mislata 2019- Compromiso social en las artes visuales, de acuerdo con lo estipulado en estas bases. También se difundirá mediante la publicación en el Tablón de Anuncios y página web del Ayuntamiento: www.mislata.es.

11.8. Por otra parte, se constituirá, ex profeso y para la presente edición, una Delegación Ciudadana de la Biennal de Mislata Miquel Navarro. Su nombramiento se hará público en la página web del Ayuntamiento de Mislata (www. Mislata.es). Dicha delegación deberá estar formada por un representante de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mislata, que tendrá voz pero no voto y un máximo de 15 personas residentes en Mislata cuya formación profesional no esté relacionada con la gestión o la creación de artes visuales tanto a nivel profesional como amateur y  que no mantengan vinculación alguna con asociaciones, escuelas de formación en materia de artes plásticas o colectivos de estas mismas características de todo el territorio español. Su composición deberá ser representativa de diversos segmentos de edad de la ciudadanía del municipio y a título indicativo estará integrada por:

5 componentes cuya edad esté comprendida entre los 17 y 35 años.

5 componentes cuya edad esté comprendida entre los 36 y los 64 años.

5 componentes cuya edad esté comprendida desde los 65 años en adelante.

Desde la coordinación del certamen se velará por mantener la paridad en la configuración de dicha Delegación Ciudadana.

11.8.1 Las personas propuestas para formar parte de la Delegación Ciudadana de la Biennal de Mislata Miquel Navarro deberán asistir a tres sesiones/taller de formación y reflexión para adquirir las competencias correspondientes.

11.8.2 Las sesiones/taller de formación estarán a cargo de la comisaria de la bienal, quien velará por el consenso y la adecuación de los premios a los objetivos marcados en las bases de la convocatoria.

11.8.3 Las personas que conformen la Delegación Ciudadana de la Biennal de Mislata Miquel Navarro no recibirán remuneración económica ni deberán abonar ningún importe por su formación.  Para formar parte de ella será requisito no ser familiar de ninguno de las y los artistas seleccionados.

11.9. Será competencia de la Delegación Ciudadana de la Biennal de Mislata Miquel Navarro, 2019 extender una segunda acta en la que se proponga al órgano competente cuáles de entre las cuatro obras finalistas propuestas por el Jurado de Personas Expertas.  son merecedoras del Primer y el Segundo Premio. En la sesión de deliberación actuará como instructor del procedimiento el técnico de cultura del Ayuntamiento de Mislata.”

El plazo para la recepción de proyectos cerrará el próximo 27 de octubre. No dudéis en consultar aquella información necesaria (biennal@mislata.es), os mantendremos al día mediante las redes sociales.

Más info y bases completas.

Mujeres armadas de discurso en PhotOn 2019

‘Agitadoras de conciencia’
PhotOn Festival 2019
Diversas sedes de València
Hasta el 11 de mayo de 2019

La fotografía puede cambiarte la vida. Así lo creen en Photon Festival y así llevan demostrándolo desde los inicios del proyecto, hace ahora nueve años. Fragmentos de realidad que trascienden al tiempo y al espacio, relatos a golpe de imágenes, instantes encabalgados que narran el mundo sin necesidad de recurrir a las palabras. La existencia vista a través del objetivo de una cámara, ni más ni menos.

En 2019, ese terremoto visual que es Photon Festival llega a su novena edición y despliega una semana de encuentros y actividades bajo el lema ‘Agitadoras de conciencia’. Como explican desde la organización de la iniciativa, en este año la mayoría de ponentes que integran la programación son “mujeres poderosas” e inmersas en la tarea titánica de visibilizar los problemas de la sociedad que habitamos. Mujeres armadas con discursos potentes y muy personales, que aspiran tanto a ser quienes cuenten su propia historia como a reivindicar el papel femenino en el mundo de la fotografía. Mujeres que apuestan por mirar en lugar de ser el eterno objeto de las miradas. En este contexto, hasta el 11 de mayo de 2019 se sucederán conferencias, exposiciones y proyecciones nocturnas gratuitas y abiertas a todos los públicos. Por otra parte, también se realizarán los ya tradicionales visionados de porfolios.

Un instante de la rueda de prensa de presentación de PhotOn 2019. Fotografía cortesía del festival.

Esta nueva edición de PhotOn Festival fue presentada este martes 7 de mayo en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València (sede oficial del encuentro), durante un acto en el que estuvieron presentes Antonio Ariño, vicerrector de Cultura y Deporte de la UV; Juan Viña, presidente de la Fundación Cañada Blanch; Giuseppe Grezzi, regidor de Mobilitat Sostenible de l’Ajuntament de València; Armand Llàcer, director de comunicación de La Imprenta CG; Alfredo De Stefano, director del Festival Internacional de Fotografía de Monterrey y director de la revista Luz del Norte; y Tania Castro, directora de PhotOn Festival.

Durante la presentación del evento, Ariño resaltó el poder de la fotografía para “promover al cambio social”. Además, recordó que la Universitat de València, a través de La Nau, “forma parte del corazón de este proyecto”. En la misma línea señaló que ese emplazamiento emblemático de la historia valenciana “también es la sede de la Unitat d’Igualtat de la Universitat, por lo que no hay un espacio mejor para realizar el PhotOn Festival de este año, centrado precisamente en las mujeres”. Por su parte, Giuseppe Grezzi subrayó lo “emocionante” que resulta para la EMT poder participar en esta iniciativa e indicó que, mediante las imágenes del festival que serán expuestas en las marquesinas de los autobuses se crea “una ruta urbana que los ciudadanos pueden visitar en su día a día”.

En cuanto a Armand Llàcer, indicó que “es muy difícil sacar adelante proyectos tan interesantes y necesarios como PhotOn, proyectos capaces de movilizar conciencias”. En el mismo sentido, subrayó el gran valor de la Beca PhotOn, de la que La Imprenta CG es patrocinadora y responsable de imprimir en formato libro el proyecto ganador. Respecto a De Stefano, resaltó “el intercambio, las conexiones y la hermandad” que busca establecer entre su México natal y España “a través de la fotográfia”. “Es un buen vínculo, una buena forma de hacer que la fotografía trascienda y se entienda de una manera más global”, agregó. “La filosofía de PhotOn forma parte también de la filosofía de Cañada Blanch. Un valor muy importante en la edición de este año es la valentía, y, en especial, la valentía de las mujeres que integran la programación. A veces, esa valentía va aparejada de cierta soledad, pero vale la pena ser valiente”, indicó durante su intervención Juan Viña.

Una de las imágenes del proyecto ‘Agitadoras de conciencia’, de Nuria López. Fotografía cortesía de PhotOn.

“Hablamos de mujeres que se enfrentan a situaciones terribles, que luchan por la igualdad. Sentía que debía haber un espacio en el que se les pudiera dar cabida. Las protagonistas de PhotOn 2019 son mujeres con las ideas muy claras, a las que vale la pena prestar atención”, apuntó la directora del festival, quien reconoció que “todavía queda mucha batalla por dar para lograr la igualdad en los puestos de poder y responsabilidad”. Además, al finalizar la presentación también intervinieron algunas de las fotógrafas que portagonizan PhotOn 2019: Eva Máñez, Estela Sanchis, Raquel Ferreri y Liza Ambrossio, quienes compartieron su visión y experiencia como “agitadoras de conciencias”. Así, Máñez resaltó que “hasta ahora era muy complicado asistir a exposiciones de mujeres, de fotógrafas. Está clarísimo que se ha negado la mirada de las mujeres. Somos muchas, somos diversas y tenemos muchas cosas que contar. Por suerte, cada vez hay más interés por lo que tenemos que contar”.

6 exposiciones, 6 miradas al mundo que nos rodea

En concreto, esta edición de PhotOn cuenta con seis exposiciones: ‘Little Black Dress’, de Yolanda Domínguez; ‘DesTieRRRadas’, de Pedro Armestre; ‘Llano’, de Juanita Escobar; ‘PhotOn Worldwide’, de András Polgár + Eden Bernal; el proyecto colectivo ‘Agitadoras de conciencia’; y ‘Jarque, la cámara y la vida’. Esta última muestra se inaugurará en junio y ha sido llevada a cabo con la colaboración del Museu Valencià d’Etnologia. Media docena de miradas que hablan de todo tipo de universos, coordenadas y experiencias vitales. La entrega de 2019 es la entrega de las mujeres poderosas (y empoderantes), sí, pero también la de mayor proyección internacional hasta la fecha. Así, Photon Festival cruza el océano y suma a sus colaboraciones europeas un acuerdo el mexicano Festival Internacional de Fotografía NL-Foto en Monterrey. Ambas entidades han lanzado un premio que permitirá a la persona finalista disfrutar de una exposición en este evento. Este nuevo galardón se suma al premio de promoción europea que este año vendrá de la mano de Photo Romania Festival.

Conferencias, visionado de portfolios… y las míticas proyecciones nocturnas

Entre las actividades que componen la edición de 2019, se encuentran las conferencias de Liza Ambrossio, Anna Surinyah, Eva Máñez o Yolanda Domínguez, entre otras ponentes. Además, el festival acoge sus ya míticas proyecciones nocturnas al aire libre, una cita de atmósfera casi mágica que ya resulta imperdible para los amantes de la fotografía. En esta entrega, algunas de las sesiones que se celebrarán en el claustro de La Nau son “Jarque, Carta Blanca”, organizada por Jorge Alamar y Pablo Casino; “Geografías del dolor”, de la periodista mexicana Mónica González; o la “Noche Festivales y Revistas internacionales”. Además, tanto las ponentes que integran la edición como los aspirantes a la beca PhotOn darán a conocer su trabajo en sendas veladas de proyecciones. Otra de las grandes citas que se entroncan en el ADN originario del PhotOn es el visionado colectivo de portfolios. Y, obviamente, la edición de 2019 no iba a ser una excepción: en esta ocasión los encuentros en los que reconocidos profesionales del sector estudiarán la obra de autores emergentes seleccionados se realizarán los días 10 y 11 de mayo.

‘Ceremonia del vodoo‘, de Eva Máñez, perteneciente al proyecto ‘Agitadoras de conciencia’. Fotografía cortesía de PhotOn.

#BecaPhotOn 2019

Un año más, esta gran celebración de la fotografía ha puesto en marcha en 2019 su reconocida #BecaPhotOn, una de las más importantes de España y dotada con 8.000 euros. En esta edición la iniciativa ha recibido proyectos de proveniente de Italia, España, Francia, Argentina, Ecuador, Costa Rica, México, Brasil, Hungría, Bélgica, entre otros países. Además, por primera vez también ha participado en el certamen ciudadanos de Japón. El jurado de la presente entrega cuento con Alfredo de Stefano, director de la Revista Luz del Norte de México y director del Festival de fotografía contemporánea de Monterrey N.L (México); y Sebastian Vaida, director del festival de fotografía PhotoRomania Festival (Rumanía), además de a los responsables de PhotOn Festival. Este equipo de expertos han seleccionado como finalistas de la beca a los autores David Arribas (España), Dawid Zieliński (Polonia), Florencia Trincheri (Argentina), Ignacio Marín (España), Karl Mancini (Italia), Marco Panzetti (España), Simone Tramonte (Italia), Vasiliy Kolotilov (Rusia), Wayra Ficapal (España), Ciro Battiloro (Italia).

Las sedes

Decir PhotOn supone también hablar de cómo la fotografía inunda València durante un puñado de días luminosos. Así, el festival cuenta entre sus sedes con La Nau, el Centre Octubre de Cultura Contemporània, la Fnac San Agustín y la Sala Colón de Metro València, espacios que componen un particular circuito expositivo por las arterias del ‘cap i casal’. Además, las imágenes se apoderan también del transporte público de la urbe, pues las piezas que componen la muestra ‘Agitadoras de conciencia’ abandonan los centros tradicionales de exposición para colmar las marquesinas de los autobuses de la EMT y las vallas de Metro València. ¿No es acaso la fotografía un viaje definitivo a través de las pupilas de los creadores? La novena edición del festival se lleva a cabo gracias al patrocinio del Centre Cultural La Nau, sede oficial, la Fundación Cañada Blanch, Sigma, One Shot Hotels y La imprenta CG. Como colaboradores y mediapartners el festival cuenta con EMT València, Metrovalencia, Centre Octubre, FNAC y Cerveza Turia, un año más, es la cerveza oficial del festival.

Imagen de la obra ‘Little Black Dress’, de Yolanda Domínguez. Fotografía cortesía de PhotOn.

MAKMA