«El bodegón y el objeto son mi leitmotiv»

‘IVÁN ARAUJO’
Museo del Ruso. Espacio de Arte Contemporáneo
Capitán Julio Poveda 21, Alarcón (Cuenca)
Septiembre-octubre de 2018

Grabador, pintor y escultor, Iván Araujo (Madrid, 1971) muestra su obra más reciente en el Museo del Ruso de Alarcón y ultima ya las próximas presentaciones de sus libros de artista y libros objeto, que tendrán lugar en el Festival ConFusion de Benimaclet (del 19 al 21 de octubre en el espacio Doce Islas Benimaclet ‘Libros Inquietos’) y en el Festival del Libro SINDOKMA (del 25 al 28 de octubre en el Centre Cultural La Nau) en Valencia.

Talento desbordante, mucho trabajo en el estudio y una personalidad arrolladora que escapa a cualquier quiebro o desaliento son premisas que subyacen bajo una obra de fuerte arraigo, teñida de influencias elegidas y queridas, de rigor y coherencia, que nos acerca al lirismo más sutil por el camino del recuerdo y la nostalgia.

Hablamos en esta entrevista con el artista de sus comienzos en el mundo de la pintura, de sus influencias, trayectoria, pasión por el grabado… y de sus proyectos más inmediatos.

Iván Araujo. MAKMA

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del arte?

Cuando era pequeño, disfrutaba con mi padre de los ratos en los que él iba a pintar acuarelas al campo, hacíamos apuntes juntos y todo esto me permitió crecer en un ambiente de gusto por la pintura, el dibujo y por el arte en general. Disponía de materiales a mi alrededor y me pasaba las horas pintando en cuadernos y yendo a ver exposiciones de arte.

¿Tuviste claro siempre que querías estudiar la carrera de Bellas Artes?

Mi decisión de matricularme en Bellas Artes fue tardía, ya que en principio pensaba estudiar arquitectura por tradición familiar, pues mi padre y varios de mis tíos eran arquitectos. Justo en mi último año antes de comenzar la universidad decidí ingresar en Bellas Artes. Mi apuesta fue clara: desde pequeño había sentido la necesidad de hacer cosas con las manos y me fascinaba dibujar. Quería tener un contacto más directo con la obra que el que podía darme el mundo de la arquitectura, donde el proyecto y dirección de obra te alejan mucho de la creación pura; lo había visto miles de veces con mi padre. Con el tiempo descubrí que fue una decisión muy acertada, puesto que yo necesito tener un control de principio a fin del proceso creativo y concentrarme en una obra más íntima, cercana y abarcable como la que puedes realizar en tu taller. Además, me involucro mucho físicamente, para lo cual me es indispensable elegir la técnica y el material adecuado, dotándolos de las cualidades expresivas y conceptuales que deseo para cada pieza.

Elegiste la especialidad de grabado, que está presente siempre en tu trabajo, ¿qué te aporta esta técnica?

El grabado ha condicionado absolutamente mi forma de trabajar en cualquier disciplina artística, puesto que mi formación y posterior desarrollo profesional se han centrado, en gran parte, en esta técnica. Ya en la Facultad de Bellas Artes de Madrid, mientras estudiaba la carrera, trabajaba para pagarme los estudios en distintos talleres profesionales de grabado y estampación. Esto me hizo adquirir muchísima técnica y oficio. Cuando me licencié y mientras estudiaba mi doctorado en dibujo contemporáneo, trabajé cinco años en Ediciones Benveniste, donde realicé obra gráfica para grandísimos artistas nacionales e internacionales. Posteriormente me saqué una plaza de profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de la UCM (Madrid), en grabado calcográfico. Tras tres años dando clases decidí dejar la facultad y montar mi propio estudio de grabado. Desde 2001, realizo mi propia obra gráfica y la de otros artistas, compatibilizándola con la obra original. La forma en la que afronto la creación de un grabado me ayuda a conceptualizar mucho la idea de la imagen que persigo. El grabado te obliga a trabajar por capas y debes decidir muy claramente qué técnicas debes utilizar según los resultados que quieras obtener, con lo que el método ensayo-error en grabado no es válido como en ocasiones ocurre en la pintura; la gráfica te enseña a tomar elecciones y a posicionarte de forma activa ante el proceso creativo, asumes riesgos y debes estar siempre abierto a integrar aquello que el grabado te pueda ir ofreciendo en cuanto a las pequeñas desviaciones que surgen tras los complejos procesos de mordida y estabilización de la matriz.

Se perciben en tu trabajo ciertas influencias. ¿Quiénes han sido y son tus artistas de referencia?

En mis inicios me interesaba mucho el arte con un fuerte contenido simbólico; obra y artistas con un marcado contenido existencial, en los que su trabajo era un reflejo poderoso de su posicionamiento conceptual y estético ante la obra. Joseph Beuys y Paul Klee me fascinaban por su intensidad y la verdad que emanaba de su obra. Artistas muy apoyados en el dibujo, como fuente vertebradora de la obra y como estructura que sustenta sus creaciones. Me atraían también, por su fuerza poética, los expresionistas abstractos De Kooning y Rothko. Sin duda alguna, el cubismo, Juan Gris y Picasso han sido grandes influencias en mi obra, tanto por su forma de mirar y re-presentar el objeto, como por la propia forma ponderada y matemática de plasmar su pintura. El collage es otro recurso que utilizo muchísimo y que está muy presente en los cubistas o surrealistas, y también en algunos artistas de estética pop posteriores, que me resultan muy interesantes, como David Hockney.

Otra referencia fundamental en mi trabajo nace de mi amor por la pintura metafísica, De Chirico, y en general de toda aquella pintura que trasciende a la realidad, proyectándose en escenarios arcádicos y poéticos; la aspiración a lo mínimo y a la inclinación por el juego arte-juego de Torres García y, por último, cierto salvajismo simbólico y primitivo de la transvanguardia italiana, muy presente en Mimmo Paladino. Podría seguir y la lista no acabaría… soy muy revisionista, un mirón empedernido; son muchos y variados los artistas que me interesan, ya que mi trabajo se vale de cientos de miles de retales, de instantes capturados en mi cerebro y retina que llevo siempre conmigo.

Imagen de la escultura 'Casa-barco', de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Imagen de la escultura ‘Casa-barco’, de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Has ejercido de profesor en la universidad,sigues impartiendo cursos y talleres en distintos lugares de la geografía española. ¿Qué te aporta artísticamente la enseñanza?

De la época de profesor en la universidad no guardo especial buen recuerdo, ya que la relación con los alumnos, salvo algunas buenas excepciones, se veía condicionada por las calificaciones. Eran muy pocos los que realmente se volcaban con interés y pasión en el taller. Mi relación posterior con la enseñanza en cursos y talleres en distintos lugares, incluso en mi estudio, con los artistas que trabajan regularmente conmigo, es muy diferente. Se establece siempre una relación de necesidad mutua; a mí me gusta ofrecer al alumno las herramientas para que él pueda dar forma a su obra y, naturalmente, en ese proceso el intercambio de pareceres  y puntos de vista es extraordinariamente rico. Cuando trabajo con gente a la que al mismo tiempo enseño, vuelvo a someter todos mis conocimientos y bagaje artístico a un examen riguroso; en el terreno de la creación no se puede dar nada por sentado y los modelos y soluciones que a uno le sirven no tienen porqué valer a otro en otras circunstancias.

Esta condición multireferencial del hacer creativo permite que uno aprenda constantemente y en cada momento de su trabajo y del de los demás. Para mí, trabajar la obra de otros artistas me sitúa en escenarios diferentes a los de mi obra, enriqueciendo mi visión del arte y, lo que es más interesante, me fuerza a entender la obra que el artista quiere realizar desde sus propios parámetros. Este desplazamiento es siempre nutritivo, como lo es cuestionarse y actualizar los propios conocimientos.

¿Cómo es tu día a día en el estudio? ¿Eres un artista metódico, ordenado?

Yo trabajo a diario en mi estudio, sea cual sea la situación, tanto si estoy preparando una exposición de gráfica, pintura o escultura. Trato de ser muy sistemático en mis horarios y suelo trabajar en series largas de producción, en cualquiera de las disciplinas anteriores. Hacerlo así me permite dar distintas respuestas a un mismo problema; todas ellas se encadenan unas a otras y en conjunto, conforman un discurso coherente que pieza a pieza resulta complicado. Me cuesta mezclar disciplinas; si estoy con unas piezas de escultura o grabado, hasta que no las acabo no paso a otra técnica, por ejemplo, pintura. Cada disciplina requiere tiempos y una disposición ante la obra muy diferentes. Lo que sí pasa a veces es que al trabajar tantas técnicas diferentes, siempre hay vuelcos e influencias de unas a otras. No solo es inevitable sino que es lo más interesante. Además, al compatibilizar mi obra con la producción de obra gráfica de otros artistas en mi taller, hay contaminación, ideas bullendo, interferencias…

A veces es un poco agotador, pero tras muchos años trabajando así me he acostumbrado a filtrar toda esa información y a desarrollar más capacidad de concentración. No creo en la inspiración; creo en el trabajo diario y en pasar muchas horas en el taller, desarrollando una relación de necesidad e implicación con tu obra y los materiales y técnicas que eliges para llevarla a cabo. Los tiempos muertos, trabajo en pequeñas libretas y libros de artista que son el cajón desastre y, al mismo tiempo, el germen y semilla de muchas de las futuras producciones.

En la exposición que presentas en el Museo del Ruso, el bodegón es el tema principal en tus obras.

Sí, en efecto. El bodegón y el objeto han sido el leitmotiv de mi producción de estos últimos cinco años. Me interesaba la forma en que el bodegón, que ha sido un género artístico presente en todas las etapas de la historia del arte, suscita la mirada del observador. En el cuadro, la naturaleza muerta circunscrita al estudio del pintor reordena el espacio, creando una fuente de sinergias entre los diferentes objetos que lo rodean. Cada forma alude a su presencia y situación en referencia a sí misma y a los demás elementos, creando un microcosmos y, sobre todo, nos habla de una determinada manera de entender la ocupación del espacio de aquel que la ha depositado en ese lugar.

El diálogo que se establece entre las distintas formas-objetos me interesaba, puesto que nos relata una historia de necesidades, equilibrios, armonías y espacios. Esta exposición supone un fin de etapa, ya que ahora mi trabajo es decididamente más objetual y simbólico, recuperando iconos que siempre han estado ahí, en mi mundo, en mi territorio plástico. Pero lo que la hace especialmente interesante, además del magnífico enclave de la sala del Museo del Ruso, es que conviven varias series que están en transición a ese cambio hacia lo simbólico, sobre todo la serie de pintura de ‘La sonrisa del cazador’ y ‘AntarMouna’, y la serie de esculturas-arquitecturas presentadas en conjunto, que pertenecen a mi producción actual.

Marisa Giménez Soler, directora del Museo del Ruso, y el artista Iván Araujo, durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Marisa Giménez Soler, directora del Museo del Ruso, y el artista Iván Araujo, durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Háblanos de tu escultura, de esas casas soñadas, esos micromundos que unen infancia, nostalgia y utopía.

Las arquitecturas forman parte de una instalación que proyecté para mi última exposición en Madrid, el año pasado en la APPA Art Gallery, donde un grupo de arquitecturas se presentaban en la pared, dispersas, formando un conjunto, que a modo de constelación salpicaba de puntos la pared. Se titulaba ‘Todas las casas que hay en mí’ y al menos cuatro o cinco de esas piezas originales se exponen junto a las demás. Las hemos presentado en el suelo, formando una ciudad, un pequeño asentamiento, podríamos decir. Muchas de ellas son nuevas, pero siguen heredando el nombre que las originó. Son casas realizadas con maderas encontradas, dañadas, que recojo y restauro en el estudio. Les aplico decapantes y las lijo para sacarles la veta y con ligeras policromías las retoco, en las ocasiones que quiero cromarlas. Al contrario que las pinturas, se trata de colores deslucidos y transparentes que sugieren lo mínimo y silencioso y que recuerdan a los juguetes de la infancia. Tienen, en efecto, mucho de esto, de recuerdos, de pérdidas y nostalgia; hablan de la lluvia, del sonido del mar, de la añoranza de la madre, de los días lentos, de estrellas, constelaciones y de sueños por cumplir. La casa, etxea en la cultura vasca de mis antepasados, es la madre que acoge y protege y, en las diversas formas poéticas que la presento, adquiere una cualidad de metáfora visual que se potencia por la desnudez del material y la simplicidad en las formas.

Tus libros de artista y tus libros objeto son siempre requeridos y apreciados en ferias y convocatorias dedicadas a la edición. ¿Qué valor les concedes dentro de tu proceso creativo?

El libro de artista me permite ensayar, escribir, proyectar y soñar con nuevos escenarios y, dado lo abarcable del formato, en ocasiones lo continúo realizando en casa o cuando estoy fuera del estudio. Vaya donde vaya, y más si me voy de viaje, siempre llevo un libro de artista conmigo. Suelen ser contenedores de ideas y proyectos que están por venir o bien tienen un carácter más experimental, como es el caso de libretas en las que trabajo composiciones de estudio. Estas segundas me sirven en muchas ocasiones para afrontar futuros trabajos, ya sea en gráfica o pintura, y, por lo general, suelo utilizar mucho collage y acuarelas, grafito y demás técnicas sobre papel. Como es natural, estos libros de artista no los suelo exponer, ya que me sirven como material de estudio y además no están concebidos para tal fin.

Por otro lado, está el caso de los libros de artista o libros objeto, que tienen un valor intrínsecamente artístico en sí mismos y son los que muestro en ferias y exposiciones como obra final. En muchas ocasiones son libros-cajas que he realizado en grabado y que presentan series de gráfica, como es el caso de ‘ArsBodegonia I y II’ (2015) o ‘Paisajes interiores’. La modalidad de libro objeto la he afrontado en casos como los de ‘Le petitpaysage’ (2016) y ‘Nuit et jour’ (2016), en los que la totalidad de la caja encerraba un grabado tratado volumétricamente como un bajo relieve con abundante collage de todo tipo de materiales. También se da el caso de libros de artista más complejos como este último, ‘La palabra pintada’ (2018), que expondré con Galería El Museo del Ruso para los festivales ConFusión y SINDOKMA 2018, en el que presento originales con sus respectivos textos. Este tipo de festivales, como el caso de SINDOKMA, suponen el encuentro feliz de una serie de creadores y editoriales con una fascinación común por el libro de artista, promoviéndose un clima muy interesante de intercambio de información, ideas y proyectos.

Tienes una consolidada trayectoria como editor, has colaborado con importantes artistas. ¿De qué trabajos estás más satisfecho?

Mi actividad como editor se remonta a estos tres últimos años en los que, como reacción a la apatía generalizada que se instaló entre las galerías y editores, con un descenso muy notable de las ediciones de autor de gráfica en el panorama artístico, me animé a intentar editar a artistas que me resultaban especialmente interesantes. Para ello diseñé una fórmula de coedición, en la que el artista podía animarse a editar asumiendo riesgos mínimos y en mi caso, como taller de edición y coeditor, controlar el proceso al máximo y realizar una inversión razonable.

Hasta la fecha he coeditado a la artista Ángeles Conde con dos suites, la ‘Serie Köln’ y ‘Skylines’ (2017), y a la artista Kristin de George, afincada en Montpellier, con el díptico de aguafuertes ‘Mediterranée: le rêve de Mages’ (2018). Fuera del contexto de la coedición me siento especialmente orgulloso de haber editado en mi estudio la carpeta ‘PRE-POSICIONES’, del artista Ángel Cajal (2016/2017). Una suite de diez grabados presentados en el Paraninfo de la Universidad de Valencia la pasada edición de SINDOKMA, en 2017. Otro proyecto que disfruté muchísimo fue la serie de cinco aguafuertes del artista Eduardo Barco, editada por Amara Gutiérrez en 2017. El procesado de planchas fue un trabajo muy experimental que realizamos Eduardo y yo en mi estudio y la estampación cuidadísima y muy técnica completó una edición de referencia.

Cuéntanos tus próximos proyectos

Mis proyectos futuros a corto plazo pasan por presentar físicamente el libro de artista, ‘La palabra pintada’, en SINDOKMA 2018, y en mostrarlo en todas aquellas ferias y eventos en los que tú, amiga y galerista del Museo del Ruso, decidas exponerlo. A mediados de noviembre participaré en el FIG de Bilbao 2018, la feria de obra gráfica más importante que hay en la actualidad en el territorio nacional, en la que expondré series de monotipos y gráfica de gran formato en el stand de la Galería de Arte Contemporáneo Espiral (Noja, Cantabria). A mediados del mes de octubre darán comienzo también los nuevos cursos que impartiré en el Museo ABC de Madrid de técnicas de grabado y estampación contemporáneas directas, en un taller que he creado especialmente para la ocasión. Pasadas estas fechas comenzaré a trabajar nuevas series de obra para mi próxima exposición individual, que se celebrará en la Galería de Arte Contemporáneo Espiral, en octubre de 2019.

Imagen de la obra 'Antar Mouna II. Silencio Interior', de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Imagen de la obra ‘Antar Mouna II. Silencio Interior’, de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Marisa Giménez Soler

 

Cañada Blanch presenta su programa de actividades

Fundación Cañada Blanch
Avance de programación
De septiembre a noviembre de 2018

Fundación Cañada Blanch comienza su programación de actividades con el Encuentro Cañada Blanch, ‘Teatro y compromiso’, con el actor y autor Juan Diego Botto. La cita tendrá lugar el próximo 19 de septiembre a las 19:30 horas en el Centre Cultural La Nau. El acceso para el público será libre hasta completar aforo.

El comprometido actor charlará con la periodista Mariola Cubells sobre su trayectoria profesional y su último proyecto: la nueva pieza teatral, ‘Una noche sin luna’, un texto sobre Federico García Lorca y la fatídica noche de su asesinato, que se estrenará a mediados de enero. También hablarán sobre su recorrido cinematográfico con algunas de sus piezas más significativas.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

La fundación empieza así una temporada más con nuevas energías y una agenda repleta de actividades para los próximos meses. Ejemplo de ello es la XVII edición del curso de Especialización en Turismo Cultural que se desarrollará hasta diciembre y que comenzará en breve. Una edición especial que forma parte del Año Europeo del Patrimonio Cultural y que cuenta con la colaboración de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte; Turisme Comunitat Valenciana y la Federació Valenciana de Municipis i Províncies.

El próximo 27 de septiembre a las 19:30 horas en el Paraninfo de La Nau volverán los Diálogos Cañada Blanch, charlas de debate y reflexión con profesionales de distintos sectores que en esta ocasión se centrará en el liderazgo, bajo el título ‘Necesidad de un nuevo liderazgo para humanizar la empresa’.

Caterina Ruiz de Ojeda se encargará de conducir la tarde con José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto e Irma Jiménez Guler, Directora de asuntos corporativos Hewlett Packard.

Un año más se abre la convocatoria de candidaturas para obtener la beca Fundación Cañada Blanch-LSE. Un premio de 7.000 euros que se otorga para financiar una estancia formativa y de investigación a titulados superiores de la Universitat de València en la universidad inglesa LSE, a través de Cañada Blanch Centre for Contemporary Spanish Studies.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

Los Diálogos Cañada Blanch continuarán en octubre con el escritor Antonio Orihuela y Ana Santos Aramburo, Directora General de la Biblioteca Nacional. Una ocasión que servirá para hablar sobre el futuro de las pequeñas editoriales, conducido por el Vicerrector de Cultura y Deportes, Antonio Ariño, dentro del marco del Festival del libro SINDOKMA, que un año más se celebrará en las instalaciones de La Nau, del 25 al 28 de ese mes.

Ya en noviembre la fundación acogerá la presentación de Susana Chillida que hablará de la película sobre su padre, el artista Eduardo Chillida y del escritor Eduardo Iglesias quien dará a conocer su nueva novela. Además, para finales de ese mismo mes se están ultimando los detalles del Concierto Berklee-Cañada Blanch en Burriana, ciudad natal del fundador Vicente Cañada Blanch.

Y en noviembre también volverá a celebrarse el ciclo de divulgación Ciencia Cañada Blanch, conocido como ‘Conect Talks’, un interesante conjunto de charlas distendidas que sirven para introducir a la sociedad en los últimos avances en el campo de la ciencia.

Sobre Fundación Cañada Blanch

Fundación Cañada Blanch es una entidad independiente y sin ánimo de lucro que acerca la educación y la cultura a la sociedad. Promueve la innovación social a través del diálogo, la transmisión de valores y conocimiento, y la apuesta por el talento. Su actividad se extiende al Reino Unido donde su fundador, D. Vicente Cañada Blanch, inició su mecenazgo pionero y labor social.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

 

SINDOKMA y las Tierras Áridas

Festival del Libro SINDOKMA
Centre Cultural La Nau (Valencia)
Del 25 al 28 de octubre de 2018

El festival del Libro SINDOKMA, va tomando forma para consolidarse como destacado evento en el panorama cultural de otoño. Un año más, aportará una amplia visión del mundo editorial independiente y dando cabida a los trabajos más delicados y cuidados de entre los realizados habitualmente en una producción artística y contemporánea minuciosa. Por lo que hemos podido saber de SINDOKMA, -entre otras novedades- se incorporará la exposición ‘Tierras Áridas’, que seguirá siendo visitable  pasadas las fechas de encuentro entre editores, diseñadores, dibujantes, ilustradores, tipógrafos, encuadernadores y público previstos para los días 25, 26, 27 y 28 de octubre de 2018. Así, mientras el grueso de programación se celebrará entre las citadas fechas, ‘Tierras Áridas’ permanecerá abierta al público del 26 de Octubre hasta el 23 de Noviembre del presente año 2018, en la Sala Oberta del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, ubicado en el corazón de la ciudad de Valencia (España).

La exposición, ‘Tierras Áridas’ mostrará de manera individual, pieza por pieza, la obra gráfica sobre papel que conforma un proyecto común de Publicación Ensamblada, y donde cada obra, pone de manifiesto el sentimiento que invocan diferentes paisajes desérticos del mundo.

Hay una gran diversidad geográfica, son 25 los autores que provienen de diferentes universidades y editoriales, como Arizona, Phoenix (EEUU), Ciudad Juárez, Chihuahua, (México), Bristol y Londres (Inglaterra), Valencia, Jaén y Granada, (España), aunque pueden incorporarse algunos artistas más de otros países, que están organizados en 4 grupos de trabajo formados cada uno de ellos por 6 artistas.

El grupo de Jaén, cuyos componentes son los artistas, Antonio Alcaraz, Antonio Damián, Antonio Gómez, Antonio Terrada, Christian Walter, y Jim Lorena, se levanta en torno a la Asociación Cultural Librodeartista.info Ediciones. Iniciativa que vio la luz hace una década con una finalidad clara, poner en contacto a artistas interesados en la edición contemporánea y la creación en formato libro de los cinco continentes. Para ello se creó la red social redlibrodeartista.org, con la que vincular intereses y tejer dichos contactos, intercambiar conocimientos y desarrollar colaboraciones profesionales. La citada Red de libro de Artista fue fundada y conducida por Jim Lorena y Antonio Damián. Esta sería la génesis de un proyecto que desemboca en Tierras Áridas.

En cuanto al grupo de Ciudad Juárez, (Cuerpo Académico Gráfica Contemporánea, adscrito a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) está formado por: Hortensia Míguez, Ioulia Akhmadeeva, Ireri Topete y Carles Méndez Llopis, entre otros artistas todavía por revelar.

Imagen: Cortesía de Antonio Damián

Imagen: Cortesía de Antonio Damián

El grupo de Phoenix, en torno al Herberger Institute for Design and the Arts de Arizona, EEUU, está formado por: Heather Green, Miriam Del Saz, y Rogelio Gutiérrez entre otros.

De la ciudad donde se desarrolla Sindokma, Valencia, (España) encontramos el grupo formado en torno al Departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, con nombres como Agnieszka Marcelak, Alejandro Rodríguez León, Fernando Evangelio y José Manuel Guillem.

El listado de artistas para participar en Tierras Áridas no está cerrado, puesto que las propuestas colaborativas siguen abiertas en virtud de la calidad de propuestas y coherencia de nuevos equipos de otras nacionalidades que enriquezcan más si cabe el mensaje.

Cada grupo creado por seis integrantes, realizará un libro de artista compuesto por seis hojas de 60×30 centímetros, que se ensamblarán en una pieza a modo de libro de artista, siguiendo un modelo normalizado, y dando como resultado un total de dieciocho ejemplares (hasta el momento del cierre de redacción).

Expuestos lo parámetros técnicos, si nos paramos a reflexionar un segundo, descubriremos que una de las muchas características que hacen realmente cautivadora esta iniciativa, radica en la mirada condicionada por las circunstancias personales, culturales y geográficas de cada artista. Mirada que desentraña la nada, lo inhóspito, y lo convierte en algo tan grande y tangible como el propio desierto.

El festival del libro, donde se enmarca la exposición, Sindokma, coorganizado por MAKMA, La Nau de la Universitat de València y La Generalitat Valenciana a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, cuenta con el patrocinio del Ajuntament de València y Gandía Blasco, así como con la colaboración de la Universitat Politècnica de València, el Colegi Mayor Rector Peset, ESAT, IVAM, EASD, Museu Joan Fuster, Masquelibros, El Caballero de la Blanca Luna, ECOMUNICAM, y Pinta Valencia.

Editores y colaboradores de SINDOKMA 2017

Imagen cortesía Makma: Editores y colaboradores de SINDOKMA 2017

SINDOKMA, conforme a lo referido anteriormente, propone la puesta en valor de proyectos editoriales poco convencionales, pero de una calidad excelsa en sus producciones. En este festival, se concentran ejemplares que dan minuciosa muestra de detalles especiales, en la mayoría de los casos, auto ediciones, foto libros, libros de artista, libros objeto, encuadernaciones y ediciones contemporáneas o revistas alternativas por citar algunos ejemplos.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma. La Zua. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma. La Zúa. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Arce de la Cage. Fotografía de Archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Arce de la Cage. Fotografía de Archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Canibal. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Canibal. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Barlin Libros. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Barlin Libros. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del  Festival del libro Sindokma 2017. ESAT. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. ESAT. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Escuela de Arte y Superior de Diseño. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Punto de Papel. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del Libro Sindokma 2017. Punto de Papel. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. L'horta gràfica. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. L’horta Gràfica. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Libros del Zorro Rojo. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Bizco Books. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del festival del libro Sindokma 2017. Grafito Editorial. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro Sindokma 2017. Grafito Editorial. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro SINDOKMA. Editorial Pensaré Cartoneras. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Algunos de los Stands del Festival del libro SINDOKMA 2017. Editorial Pensaré Cartoneras. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Imagen del montaje de la exposición Tipografía y Dadá libros de la pasada edición de SINDOKMA 2017. Fotografía, archivo Vicente Chambó

Imagen del montaje de la exposición Tipografía y Dadá libros. SINDOKMA 2017. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Como ya ocurrió en 2017, el festival SINDOKMA programa una completa relación de actividades, mesas redondas y presentaciones para todos los públicos. Sin olvidarse de los más pequeños, para los que prepara talleres didácticos gratuitos.

Una de las mesas redondas de la pasada edición del Festival del Libro Sindokma. Fotografía de archivo Vicente Chambó.

Una de las mesas redondas de la pasada edición del Festival del Libro Sindokma. Fotografía de archivo, Vicente Chambó.

Fuentes de la organización han indicado que la Sala Duc de Calàbria albergará además otra exposición de edición contemporánea del fondo de la UPV con lo que el Centre Cultural La Nau convertirá a Valencia en capital de interés internacional de la edición contemporánea.

El festival del libro Sindokma da el salto

Festival del libro Sindokma
La Nau de la Universitat de València
Del 27 al 29 de octubre de 2017

Las editoriales independientes y los sellos dedicados al libro de artista tuvieron un escaparate privilegiado en Sindokma, el festival del libro que celebró en Valencia su tercera edición del 27 al 29 de octubre. Lo hicieron dando un gran salto. Primero, porque se abrió a Iberoamérica teniendo este año como país invitado a México. Segundo, porque estrenó sede en La Nau de la Universitat de Valéncia, en cuyo claustro acogió los expositores y un buen número de actividades que dieron forma al festival. Y tercero, porque duplicó la participación, alojando a medio centenar de editoriales y sellos independientes tanto locales como nacionales y del extranjero.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

“Quien vino al festival pudo encontrar ejemplares y libros que es difícil ver en las librerías tradicionales”, subrayó Vicente Chambó, uno de los miembros del equipo organizador, junto a Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. “Sindokma cubre una parcela del mundo editorial que la gente no suele ver”, apuntó Medina. “Es una radiografía del mapa editorial independiente”, precisó Alarcón. “Los niños de la generación de la pantalla supieron a través de este festival que existe el papel”, agregó Teira.

Es ese papel, dado por muerto con atrevida antelación, el que protagonizó el festival del libro coorganizado por MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, la Direcció General de Cultura i Patrimoni de la Generalitat Valenciana y el Centre Cultural La Nau, y al que asistió un numeroso público durante los tres días que duró el evento. Un papel convertido en pieza de arte gracias al trabajo de editores que apuestan por él como medio de expresión distinto al estrictamente comercial. “Está destinado a los amantes del arte, porque quienes se acercaron pudieron ver piezas únicas”, destacó Chambó. También ha cumplido “una labor pedagógica”, señaló Alarcón, puesto que el festival está pensado para un público infantil semilla de futuros y singulares lectores.

Los surrealistas ya vieron en la modalidad del libro de artista fuente de inagotable creatividad. Lo mismo que después sucedió con el grupo Fluxus o el Pop Art. Robert Filliou teorizó sobre Fluxus diciendo que se trataba antes que nada de un “estado del espíritu”, de cuyo nacimiento nunca se supo, “luego no hay razón para que termine”, concluyó. Sindokma, en cambio, se sabe que nació hace tres años y sus organizadores apuestan igualmente por las razones que ya atesoran para pensar en su larga vida, tras el refrendo alcanzado en su edición recién finalizada en La Nau.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: José Cuéllar.

En el festival han colaborado las dos universidades públicas valencianas (UV y UPV), las escuelas ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) y EASD (Escola d’Art i Superior de Disenny), así como múltiples editoriales, entre las que cabe destacar Canibaal, Contrabando o Denes. El espíritu de Sindokma se caracteriza igualmente por su “carácter inclusivo”, según remarcó Chambó, como lo prueba el hecho de que haya participado Masquelibros, la feria de libro de artista de Madrid que cerró sus puertas y de la que vinieron a hablar Raquel de Prada, Malile Crespo y Ángel Cajal.

“Queremos que cada año sigue habiendo un país invitado”, señaló Chambó, quien subrayó la importancia que supone para el festival su apertura este año a Iberoamérica. Jim Lorena, Antonio Damián y Antonio Alcaraz acercaron la experiencia editorial de México mediante conferencia vía streaming, que se realizó en diferido permitiendo la conexión con más de 10.000 profesionales de la Red Libro de Artista. Alcaraz y Damián repitieron participación como responsables de la exposición Tipografía y Dadá Libros, que coordinó el propio Vicente Chambó y que ha permanecido en la Sala Oberta durante los días del festival.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

De izda a dcha, Vicente Chambó, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina e Ismael Teira. Foto: José Cuéllar.

La muestra homenajeó al gran tipógrafo alemán Emilio Sdun, de quien Alcaraz recordó que formó “a un montón de gente” en los talleres que impartió en la Universitat Politècnica de València, “entre ellos a Marta Pina y Eva Mengual, a quien llegó a regalar gran parte de lo que ahora tiene”. “Muchos han conocido aquí la letra por él, letras que trabajaba de forma poco ortodoxa”, agregó Alcaraz. Esa heterodoxia forma igualmente parte del espíritu de Sindokma, al acoger editoriales y sellos que se caracterizan por su libertad creativa y singular propuesta dentro del mundo del libro.

La Plaza del Patriarca, por medio del proyecto La Plaza Se Mueve del restaurante Mar de Avellanas, acogió una serie de talleres destinados a ese público infantil al que se quiere atraer por su futuro potencial. Así, Pinta Valencia ofreció la oportunidad de crear sus propios libros a los niños mediante la práctica Una historia: papel-libro-artista: “A través de un recorrido por esa historia del papel, desde sus orígenes árabes a Xàtiva, hemos querido que los chavales terminaran haciendo su libro objeto que luego se pudieron llevar a casa”, comentó Ismael Teira.

El Museo Joan Fuster propuso también un acercamiento al modo en que trabajaba el escritor Joan Fuster, mediante una máquina de escribir parecida a la utilizada por el autor de Sueca. Y l’Horta Gràfica se encargó de enseñar a quienes participaron en su taller Huellas Frescas, y a través de una imprenta Minerva, el modo en que se compone letra a letra un texto, para que luego pudieran imprimirlo. Una experiencia única de elaboración artesanal de un libro.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

De izda a dcha, Salva Torres, Begoña Siles, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida y Áurea Ortiz, durante el encuentro sobre las teleseries. Imagen cortesía de Sindokma.

Hubo más actividades paralelas que vinieron a completar el carácter expositivo del festival. Además de las reseñadas que tuvieron lugar en la Plaza del Patriarca, hubo muchas otras en el Aula Magna de La Nau. Por ejemplo, el encuentro entre expertos en teleseries que abordaron el fenómeno de su eclosión en los últimos años. Hablaron de ello, Paloma Corpas, Carolina Hermida, Mikel Labastida, Áurea Ortiz y Begoña Siles.

Paz Fernández, directora de la Biblioteca Juan March, puso el acento en el tema digital, en una conferencia que llevó por título El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March, mientras que Sergio Guillem relacionó lectura y deporte infantil, dos ámbitos aparentemente alejados entre sí. Y del deporte a la música, especialidad de la que se hizo cargo Juanjo Mestre a la hora de presentar su libro 1040 discos cardinales, en el que repasa ese millar de temas que deben formar parte del espíritu humano.

Javier Valenzuela compareció en Sindokma para introducirnos en la corrupción que atraviesa su última novela Tánger. Isla Tortuga literaria, un viaje al fondo de uno de los males que aquejan las sociedades opulentas contemporáneas. Las revistas también tuvieron su hueco en el festival, con D(X)I Magazine, Eme Magazine, Revista Mètode, Revista Valenciana d’Etnologia (Museu Valencià d’Etnologia) y Canibaal, revista de arte, literatura y filosofía (del colmillo).

“El perfil vocacional del editor y su carácter emprendedor”, señaló Chambó, es figura clave de Sindokma, como lo es su público, del que Teira apuntó en tono bíblico: “Dejad que los niños se acerquen al papel”. Y lo hicieron llenando su taller. Un papel igualmente clave para entender lo que se juega en un festival del libro que se proclama altavoz de los resistentes a su desaparición. Umberto Eco llegó a decir: “El mundo está lleno de libros preciosos, que nadie lee”. Sindokma ha nacido también para enmendarle la plana al ensayista italiano.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

De izda a dcha, Jose Ramón Alarcón, Ismael Teira, Merche Medina y Vicente Chambó. Foto: Jose Cuéllar.

Salva Torres

Cita con el festival de libro Sindokma en La Nau

SINDOKMA. FESTIVAL DEL LIBRO
Centre Cultural La Nau
Carrer de la Universitat 2/Plaça del Patriarca, Valencia
Del viernes 27 al domingo 29 de octubre de 2017

El festival del libro acoge del 27 al 29 de octubre en La Nau a medio centenar de editoriales independientes y sellos de libro de artista.

El festival del libro Sindokma, que tendrá lugar del 27 al 29 de octubre en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València y contará con medio centenar de editoriales independientes y sellos de libro de artista, se abre a Iberoamérica. Será una de las novedades de la tercera edición (segunda bajo esta denominación, tras la génesis de Russafa Book Weekend en 2014), que busca de esta forma consolidarse como encuentro de referencia para el sector del libro.

Sindokma se abre a Iberoamérica

Sindokma reafirma su presencia anual emplazándose por primera vez en el Centre Cultural La Nau, histórica sede de la Universitat de València desde su fundación a finales del siglo XV, erigiéndose en un enclave arquitectónico y urbanístico estratégico que permitirá solidificar la apuesta del festival a la hora de visibilizar a sus expositores y asegurar la presencia de público heterogéneo allegado desde múltiples áreas de la ciudad, de la provincia y de España, tendiendo puentes con Iberoamérica en esta tercera edición.

En este sentido, Sindokma inicia un ciclo de presentación en abierto para reivindicarse como puerta de entrada de la edición contemporánea de Iberoamérica en Europa, y como puerta de salida de Europa a Iberoamérica. El primer contacto en la presente edición 2017 se establecerá con México y concretamente con Ireri Topete, Hortensia Mínguez, Ioulia Akhmadeeva y Alejandro Villalbazo, con los que Antonio Damián, Antonio Alcaraz, Jim Lorena, Agnieszka Marcelak, Alejandro León y Evangelio, realizarán comunicación virtual para abordar la actualidad del sector editorial, y mostrar fórmulas de colaboración a distancia, tomando como modelo el proyecto ‘Publicaciones ensambladas’, a la vez que se transmitirá la realidad del festival online vía streaming a diversos países de Iberoamérica.

SINDOKMA. ORGANIGRAMA

ACTIVIDADES EN EL AULA MAGNA Y CLAUSTRO DE LA NAU

Sindokma, festival coorganizado por Makma, la Generalitat Valenciana, a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, y el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, cuenta con una programación que se repartirá entre el Aula Magna y el Claustro de La Nau, y en la que destacan la presencia de Javier Valenzuela, que presentará su último libro, ‘Limones Negros’;  Paz Fernández, directora de la Biblioteca de la Fundación Juan March, que pondrá el acento en el tema digital, con la conferencia que lleva por título ‘El acceso digital a los catálogos de arte de la Fundación Juan March’; Malile Crespo, Angel Cajal y Raquel de Prada, coorganizadores de la Feria del libro MASQUELIBROS; y otra vez Angel Cajal, que también presentará su libro de artista Pre-posiciones; Juanjo Mestre, que presentará su libro ‘2020 discos cardinales’,  o Verónica Alarcón, Enrique Ferré y Andrea Familiar, que hablarán de ‘Los lindes del libro de artista’.

 TALLERES DE ‘LA PLAZA SE MUEVE’ Y SALA GONZALO MONTIEL

El festival del libro ofrecerá igualmente talleres infantiles gratuitos para el público en familia, que se llevarán a cabo en la Plaza del Patriarca en el marco del proyecto La Plaza se Mueve del restaurante Mar de Avellanas; ‘Joan Fuster i les máquines d’escriure’, elaborado por la casa Museu Joan Fuster, y ‘Huellas Frescas’ del colectivo L’Horta Gràfica de la mano de Andrea Familiar.

Igualmente, en la Sala Gonzalo Montiel se desarrollarán diversos talleres infantiles continuos enfocados en la elaboración de un libro de artista, titulados ‘Una historia: papel-libro de artista’ y realizados por Pinta Valencia.

Cronograma de actividades del Festival del Libro Sindokma.

Cronograma de actividades del Festival del Libro Sindokma.

 EXPOSICIÓN EN SALA OBERTA

La Sala Oberta del Centre Cultural La Nau acogerá la exposición ‘Tipografía y Dadá Libros’, que representa una formulación de contenidos del libro como espacio de creación y cuyo título lo dice todo. Muestra comisariada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián en homenaje al artista y tipógrafo Emilio Sdun.

Sindokma acogerá decenas de actividades paralelas, entre charlas, conferencia y talleres, erigiéndose así en un punto de encuentro entre los diferentes agentes del mundo de la edición especial, como tipógrafos, diseñadores, encuadernadores, grabadores, curadores, autores, editores y, por supuesto, ciudadanos, compradores y consumidores de libros.

Atendiendo a los índices de consumo cultural que se desprende de los últimos informes emitidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como son el ‘Anuario de estadísticas culturales 2016’ y la ‘Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2014-2015’, se antoja decisivo la consolidación de un cauce de colaboración entre iniciativas ciudadanas e instituciones públicas, en pro de la materialización de un corpus cultural que disemine y acerque sus contenidos al ámbito y radio de acción cotidianos de los individuos y diferentes colectivos que componen el mapa social de cada región de nuestro país.

El festival del libro Sindokma cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de València, Gandía Blasco y Cervezas Alhambra, así como con la colaboración de ECOMUNICAM, El Caballero de la Blanca Luna, Pinta Valencia, Universitat Politécnica de Valencia, Col.legi Major Rector Peset, ESAT, IVAM, Museu Joan Fuster, Tapinearte y Masquelibros.

Sindokma

 

La plaza se mueve

Plaza del Patriarca, Valencia
Premio de dibujo DKV MAKMA y
Festival del libro SINDOKMA
27 al 29 de octubre, y
diciembre-enero 2017-18

Marta Beltrán, ganadora de la III edición del premio de dibujo DKV MAKMA, tendrá obra en el marco del proyecto ‘La plaza se mueve’, coincidiendo con su propia exposición que acogerá el MuVIM entre el 14 de diciembre de 2017 y el 14 de enero de 2018. La obra de la artista granadina estará presente en uno de los eventos que tiene como impulsores al restaurante Mar de Avellanas, ubicado en la Plaza del Patriarca de Valencia y a Cervezas Alhambra, coincidiendo con las fechas navideñas.

Ejemplo. Una de las piezas de Marta Beltrán durante su montaje en Sevilla. Imagen cortesía Marta Dávila.

Ejemplo de una de las piezas de Marta Beltrán durante un montaje en Sevilla. Fotografía: archivo Marta Dávila.

‘La plaza se mueve’ es un proyecto que pretende dinamizar la citada Plaza del Patriarca mediante actividades relacionadas con la cultura. La reciente celebración del Festival Internacional de Cine Documental DOCS Valencia (del 11 al 21 de mayo pasado) en su área perimetral  es una muestra de ello.

Vista de la plaza del Patriarca desde el interior del Restaurante Mar de Avellanas.

Vista de la plaza del Patriarca desde el interior del Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía: Vicente Chambó.

En este caso, MAKMA y ‘La plaza se mueve’ han contactado con la Galería pazYcomedias, ubicada igualmente en la citada plaza, para que la obra de Marta Beltrán cuente con la colaboración profesional de una galería de acreditada programación en la ciudad y pueda complementarse con la citada exposición del MuVIM.

Los miembros del jurado de la III edición del premio de dibujo DKV MAKMA, después de una complicada comisión reunida en el MuVIM, en la que decidieron otorgar el reconocimiento a Marta Beltrán Ferrer (Granada 1977) por su proyecto ‘La vendedora de fósforos’, se dieron cita en el restaurante Mar de Avellanas para firmar el acta que daba como ganadora a la artista andaluza. Si bien los acuerdos de colaboración ya estaban avanzados entre MAKMA y ‘La plaza se mueve’, el hecho de que el proyecto de dibujo de Marta Beltrán esté relacionado con el cine aporta un ingrediente más al vínculo entre ambas entidades.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz y Alicia Ventura (miembros del jurado del premio de dibujo DKV MAKMA) Ismael Teira, asistente técnico. Salva Torres, y Vicente Chambó director y consejero de makma respectivamente,  Inmaculada Corcho y Óscar Alonso Molina, estos tres últimos también miembros del jurado. Fotografía María López.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz y Alicia Ventura (miembros del jurado del premio de dibujo DKV MAKMA), Ismael Teira, asistente técnico, Salva Torres y Vicente Chambó director y consejero de Makma, respectivamente, Inmaculada Corcho y Óscar Alonso Molina, estos tres últimos también miembros del jurado, en el Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía: María López.

Impulsado por el director de cine Freddy Mas Franqueza (Pego, 1979), responsable del mencionado restaurante Mar de Avellanas, y respaldado por cervezas Alhambra, el proyecto ‘La plaza se mueve’ busca aliados en su objetivo de pulsar diferentes iniciativas culturales en torno al dinamismo de la plaza, y esto se nota en un local rodeado de una atmósfera de debates y tertulias que da cabida a caras conocidas del mundo del cine en particular, y del arte y la cultura en general.

Claudia Peris Balaguer, Catherine Dubois y  Freddy Mas Franqueza en la rueda de prensa de 'La plaza se mueve'. Fotografía: m3 note.

Claudia Peris Balaguer, Catherine Dubois y Freddy Mas Franqueza durante la presentación de ‘La plaza se mueve’. Fotografía: m3 note.

En este caso, MAKMA se suma también a la contribución de ese dinamismo por parte de ‘La plaza se mueve’, con la celebración del Festival del Libro SINDOKMA, programado para los días 27 al 29 de octubre en La Nau, antiguo edificio de la Universitat de València, que tiene acceso por la Plaza del Patriarca. Una plaza que, a base de tanto impulso, sin duda se mueve.

Uno de los talleres didácticos de la pasada edición del festival del libro SINDOKMA que del 27 al 29 de octubre se celebrará en La Nau. Fotografía, archivo José Ramón Alarcón.

Uno de los talleres didácticos de la pasada edición del festival del libro SINDOKMA que del 27 al 29 de octubre se celebrará en La Nau. Fotografía: archivo José Ramón Alarcón.

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres

Sindokma, festival del libro de editores independientes

Sindokma, Festival del Libro
Ruzafa Gallery
C / Pedro II el Grande, 11. Valencia
Del 18 al 20 de noviembre

El festival del libro Sindokma nace en Valencia “con la pretensión de dar visibilidad a los sellos independientes”, tal y como explicaron Jose Ramón Alarcón y Vicente Chambó, dos de sus organizadores, durante el acto de presentación en la Sala Russafa. Un total de 30 expositores y 40 actividades conforman lo que pretenden sea el escaparate de los “outsiders” de la cultura: librerías y editoriales pequeñas carentes de un espacio donde poder dar a conocer sus trabajos. Sindokma salta a la palestra con ese objetivo.

El festival tuvo su precedente en 2014 con Russafa Book Weekend, ahora rebautizado porque, según sus organizadores, nace con la vocación de “crecer, no sólo supeditado al barrio de Ruzafa, sino con la intención de abarcar nuevos escenarios de la ciudad en futuras ediciones”. En esta ocasión, el festival quedará ubicado en Ruzafa Gallery (Pedro III el Grande, 11), donde se celebrarán del 18 al 20 de noviembre la gran mayoría de actividades, salvando las dos que se llevarán a cabo en Ubik Café y Café 33 siempre dentro del barrio de Russafa.

El trapecista, fotografía de Jürgen Schadeberg, que hablará de su trabajo en Sindokma.

El trapecista, fotografía de Jürgen Schadeberg, que hablará en Sindokma de su trabajo.

El festival, coorganizado por Makma, la asociación Mostra LIJ y la Conselleria de Cultura, busca dinamizar el sector para que el talento pueda encauzarse y generar industria cultural, riqueza y empleo, sin por ello renunciar al entretenimiento a través de lo didáctico pensando en los más pequeños que en ocasiones “huyen de lo solemne en eventos relacionados con la cultura”, subrayó Chambó. “El perfil de pequeño editor independiente, intrépido, con iniciativa, aunque tenga muchas ganas de salir adelante, lo tiene difícil para hacerse ver y nosotros lo que hacemos es darles voz”, agregó.

El IVAM dispondrá de un espacio donde mostrar una selección de sus publicaciones, mientras que el estudio Pinta Valencia se encargará de una serie de talleres infantiles donde se realizará un libro de artista inspirado en la Ruta de la Seda y Valencia. “Por sus características y estructura, no hay otro festival igual en la ciudad y probablemente sea muy difícil de encontrar en ninguna otra capital a la hora de reunir géneros tan distintos en torno al libro”, esgrimió Chambó. “No pretende ser un festival que anule a las otras ferias, porque venimos a sumar”, «Cuando el binomio distribuidor pequeño editor no funciona, es necesario buscar vías para que lo registros de calidad lleguen al público», agregó.

Portada del número 7 de Canibaal, revista que será presentada en Sindokma.

Portada del número 7 de Canibaal, revista que será presentada en Sindokma.

“El objetivo final no es tanto la venta, que también, como la comunicación”, afirmó Alarcón, que fue luego desgranando el contenido de un programa que incluye charlas, conferencias, mesas redondas, cuentacuentos, exposiciones y performances. Gandía Blasco aporta el mobiliario del festival y Cerveza Turia el patrocinio junto al Ayuntamiento de Valencia y la Diputación, más el apoyo de 15 negocios del barrio de Russafa.

El aluvión de actividades (“no son contenidos blockbuster”) comenzará el viernes con la inauguración de la exposición de catálogos del IVAM, a la que seguirán presentaciones diversas, entre ellas las de Pol Coronado hablando de la revista ‘Dirty Valencia’, la literatura de ‘Contrabando’, la performance de Graham Bell Tornado y la presentación de «Impure», proyecto de la artista Anna Maria Staiano, el libro ilustrado y de diseño de ESAT o el Espai Joan Fuster, concluyendo el domingo con la presentación de otra revista, el número 7 de Canibaal.

Impure, de La Erreria (Anna Maria Staiano y Graham Bell Tornado), que será presentado en Sindokma.

Portada de «Impure», de Anna Maria Staiano, que será presentado en Sindokma. Imagen cortesía de La Erreria (Anna Maria Staiano y Graham Bell Tornado).

Sindokma, como destacó Alarcón, “pone el foco en el libro en todas morfologías posibles, vertebrado por una apuesta de contenidos y perfiles heterodoxos” y mediante “formatos poco convencionales”. Además, se rescatarán publicaciones “atemporales”, porque el festival “no está supeditado a la urgencia cronológica del mundo editorial”, añadió. Más que novedades, lo que el festival busca “es crear un espacio de encuentro entre sellos cuya singularidad apenas tiene espacios propios de difusión”, concluyeron sus organizadores.

Vicente Chambó (izquierda) y Jose Ramón Alarcón, en la presentación de Sindokma.

Vicente Chambó (izquierda) y Jose Ramón Alarcón, en la presentación de Sindokma en Sala Russafa.