Cuaderno de bitácora en Donostia Zinemaldia

64 Festival de Cine de San Sebastián – Donostia Zinemaldia 2016
Hasta el 24 de septiembre de 2016

El primer fin de semana del Festival de San Sebastián ha presentado su mejor elenco en esta 64 edición, con la calidad que merece un festival de categoría A como el de Cannes o Venecia. Por él han pasado las estrellas nacionales e internacionales más rutilantes, presentando sus películas para la nueva temporada.

En un ejercicio de agradecimiento infinito a la gente que dedica su vida a la cultura, os describiré a modo de diario las experiencias que se han vivido en este enclave, desde el punto de vista de una periodista entusiasta.

Viernes 16 de Septiembre

Empieza el día temprano: el vuelo sale a las 7.50h desde el Prat (Barcelona) con destino Fuenterrabia (Donostia). Hay que ducharse rápido, terminar la maleta, repasar que no se olvide el DNI y la tarjeta de embarque, y liarse la cámara al cuello para llegar una hora antes al aeropuerto.

Este es un día especial porque empieza el Festival de Cine de San Sebastián, donde veremos las películas que se estrenarán en los cines próximamente. Hay que prepararse para duras jornadas de visionados de películas, ruedas de prensa, redacciones, entrevistas, networking, prisas, y alguna que otra desorganización. Pero también es un día especial porque habrá luna llena con eclipse parcial -lo que puede significar algún estrés añadido involuntario (o no, ya se verá lo que destina el cosmos).

El vuelo llega puntual a destino, pero llueve. Y la previsión es que llueva aún más. Así que taxi hasta el hotel y bus directo al Kursaal (sede central del festival). Hay que llegar antes de las 10h a sacarse la acreditación porque a esa hora empieza la película inaugural, ‘La fille de Brest’. También hay que cerrar aún algunas entrevistas, no confirmadas aún, y pasarse por la sala de redacción a ver el tablón del día con los horarios de las proyecciones. En algún momento hay que hacer parada obligatoria para un café en el club de periodistas y desayunar un algo rápido para despejarse.

A las 13h empieza puntualmente ‘Orpheline’ (la huérfana), la película francesa de la que todo el mundo habla, en el cine Trueba 2. ¡Hay que correr con el paraguas, porque llueve a cántaros! Esperar, hacer cola, entrar agolpados, sentarse y concentrarse otra vez.

Instantes previos a una de las primeras proyecciones del Festival. Fotografía: Neus Flores.

Instantes previos a una de las primeras proyecciones del Festival. Fotografía: Neus Flores.

Esta peli es cruda, visceral, incluye un amplio muestrario de reality bites (cruda realidad) no apta para quienes desean ser padres/madres algún día, pero aconsejable, sin duda, para quienes nunca hayan pasado por una experiencia vital semejante.

La tarde se presenta diluviando. Hay que resetear la planificación, porque no se puede andar por las calles de Donostia sin empaparse… Así que hay que cobijarse, volver al Kursaal a reservar las entradas de las películas del sábado, comer unos pintxos con sidra en la calle mayor, y esperar a que empiece el visionado de ‘Neruda’, a las 22h en el Teatro Principal. Paciencia.

En menos de dos horas, la película sobre Neruda nos envuelve, nos atrapa en un mundo poético y a la vez mundano, con un desenlace paradójico y un sentimiento de ternura hacia el personaje que no desaparece incluso después de terminar la sesión.

Una vez en la calle ya no llueve, pero las nubes permanecen. La luna se esconde entre un algodón gris con aires timburtonianos. Está claro que ésta noche no se dejarán ver, ni ella, ni el eclipse.

Tras un día muy completo, hay que recogerse en la habitación, cargar el móvil, y descansar… o no, según lo que surja este viernes donostiarra. ¿Habrá suerte en la gala de inaugración?

Sábado 17 de Septiembre

Empieza otro día extenuante: el bus de prensa sale puntual a las 7.45h hacia el Kursaal porque se presenta ‘Los siete magníficos’ en la sala 1, y ¡está repleta hasta reventar!

Son dos horas de remake, con la clase indiscutible de Denzel Washington como protagonista y el saber hacer de Ethan Hawke (quien además será uno de los premios principales del Festival por su carrera profesional de más de 30 años (aunque él sólo tiene 46).

Tras la película y los aplausos entusiastas, Ethan Hawke hace una de las mejores ruedas de prensa a las que he asistido hasta la fecha. Se muestra agradecido, amable, simpático, guapo, elegante y muy inteligente en sus respuestas a los periodistas etéreos y a las periodistas diáfanas.

Destaca claramente su amor por el arte del cine, su enfoque de vida profesional, su interés por conocer otras culturas y su admiración por Denzel Washington (su compañero de reparto en esta película). Desea volver a Donostia habiendo dirigido una película propia y demostrando que su amor por este arte no tiene límites.

Si ya era una fan incondicional del actor desde que hiciera ‘El club de los poetas muertos’ en los 80′, ahora, además, le aprecio profundamente como persona. Es magnífico, sin duda.

El actor Eduard Fernández, protagonista de la cinta 'El hombre de las mil caras', durante su presencia en el Festival. Fotografía: (c) Fotos i Films.

El actor Eduard Fernández, protagonista de la cinta ‘El hombre de las mil caras’, durante su presencia en el Festival. Fotografía: (c) Fotos i Films.

Rápidamente, hay que volver a tomar café para seguir a las 12h en punto con ‘El hombre de las mil caras’. El cine nacional gana muchos enteros con este trabajo impecable de Alberto Rodríguez (director de ‘La isla mínima’), dirigiendo con maestría a Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos, Marta Etura y Emilio Gutiérrez Caba.

A quien no le suenen los nombres de Francisco Paesa o Luís Roldán debe verla obligatoriamente. Y a quien le suenen, también. No hay excusa para lo contrario. Nuestra historia se repite una y mil veces y esta película da fe de ello.

En el Festival también hay tiempo para la buena comida y apetece una tortilla de patatas con ensalada de kumatos en el Reina María Cristina. Anónimamente, me apoltrono en la butaca y permito que me sirvan con distinción y glamour de estrella -como a Gina Lolobrigida en su momento-.

Por los salones principescos del María Cristina andan sueltos, como por arte de magia, actores, directores, productores, gente guapa y hordas de fans incondicionales capaces de esperar eternamente bajo la lluvia a sus ídolos de póster adolescente.

Son casi las 16h y en la sala 2 del Kursaal hay rueda de prensa de la película de ayer, que aún me da vueltas en la cabeza: ‘Neruda’. Por suerte, el tiempo nos da una tregua y ya no llueve (de momento). Boli de lujo en mano, me oxigeno para volver a tomar notas y desgranar fotogramas festivaleros.

Gael Garcia presenta ‘Neruda’ en la rueda de prensa, donde, además, se le pregunta sobre el Premio al Cine Latino que le concede el Festival. Humildemente, nos muestra su lado más mundano, más cercano y más personal de sí mismo.

Y con el sábado casi completado, no puedo perderme una visita a la playa de la Concha y al monte Higueldo al atardecer, ahora que ya no llueve. Subo por el teleférico y Donostia me regala una de las visiones más inolvidables y conmovedoras de todo el fin de semana. El cielo añil y la luna aún tímida tras las nubes me ponen la piel de gallina.

Vuelvo a la ciudad obligada por los horarios de los maquinistas, pero embelesada por los aires norteños del ocaso, a la víspera de un sábado noche que se presenta algo ambivalente (Guinness en mano) en la Taberna Picachilla, mientras suenan hits ochenteros desgastados.

Domingo 18 de Septiembre

Que el domingo es día de descanso es algo que no se estila en el Festival.

En el cine Príncipe se sigue la programación establecida y a mediodía se presentan en exclusiva para prensa los primeros diez minutos de ‘198. Los útlimos de Filipinas’, dirigida por Salvador Calvo, que deja impresionados a los asistentes en la sala. En un alarde de alta tecnología, la película nos muestra imágenes rodadas con drones y helicópteros de paisajes tropicales de las islas que, más allá de la trama del guión, son de un valor incalculable.

Entre el elenco se encuentran actores de la talla de Luis Tosar, Emilio Palacios, Álvaro Cervantes, Javier Gutiérrez, etc., y también Ricardo Gómez (el conocido Carlitos de la serie ‘Cuéntame’) y Miguel Herrán (premio Goya al mejor actor revelación por ‘A cambio de nada’), a los que tuve el placer de entrevistar personalmente.

El actor Sergi López, durante su paso por el Festival para presentar 'Orpheline'. Fotografía: (c) Fotos i Films.

El actor Sergi López, durante su paso por el Festival para presentar ‘Orpheline’. Fotografía: (c) Fotos i Films.

Después de un encuentro fugaz en el GU (el barco amarrado al final del Boulevard) con Sergi López, actor catalán a quien admiro desde hace tiempo y que aparece en la película ‘Orpheline’, (mencionada con anterioridad), hacía llegada finalmente al Festival el archiconocido actor inglés Hugh Grant, tras haber sufrido un retraso en su vuelo a Donostia. No sin evitar a los fans, ni a la subsiguiente rueda de prensa, ¡por supuesto!

Sin duda, una vertiente interesante reside en determinadas secciones, al margen de la oficial, donde se muestran películas de gastronomía, deporte, nuev@s director@s, perlas, etc. Un auténtico lujo. Igualmente, cabe destacar aquellas actividades desarrolladas en la ciudad, pararelas al Festival, como la exposición fotográfica de la visita de Hitchcock a Donosti en 1948, y la larga lista de personalidades y actores, actrices, directores que quedan aún por llegar a lo largo de la semana -como Sigourney Weaver, Richard Gere y Oliver Stone-.

Y tras todo lo que os he explicado ¿a qué esperáis para ir al Festival? Tenéis tiempo hasta el 24 de septiembre, cuando se hará la gala de clausura y la entrega de premios.

Agur eta eskerrik asko.

Panorámica del Kursaal, sede oficial del Festival de Cine de San Sebastián. Fotografía: Neus Flores.

Panorámica del Kursaal, sede oficial del Festival de Cine de San Sebastián. Fotografía: Neus Flores.

Neus Flores

Cine oriental en la Filmoteca

Ciclos de Cine Independiente Japonés 2000-2015 y Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas
Filmoteca de CulturArts IVAC
Del 6 de octubre al 4 de noviembre de 2015

La Filmoteca de CulturArts presenta el martes 6 de octubre en la sala Berlanga, dos ciclos distintos sobre el cine oriental contemporáneo. Mientras la retrospectiva Cine independiente japonés 2000-2015 inicia sus proyecciones, a las 18.00h, con A Stranger of Mine (2005) de Kenji Uchida; el ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas lo hará, a las 20.00,  con Vive l’amour (1994) de Tsai Ming-Liang.

Fotograma de A stranger of mine.

Fotograma de A stranger of mine, de Kenji Uchida. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Cine independiente japonés 2000-2015 es en esta ocasión el título de la retrospectiva que la Filmoteca de CulturArts IVAC programa cada año por estas fechas en colaboración con el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Conformado por una selección de doce películas de las 35 que se presentaron en la 63 edición del festival donostiarra, el ciclo propone un recorrido por el cine independiente producido en Japón en los últimos quince años. La retrospectiva se completa con una publicación coordinada por Shôzô Ichiyama, productor japonés y director de programación del Festival Internacional de Cine de Tokio Filmex.

Más allá de las películas surgidas de los grandes estudios, el fenómeno del cine independiente en Japón ha generado un importante foco de creatividad cinematográfica que se manifiesta en una serie de películas producidas fuera de la industria. En esta categoría se encuentran los primeros trabajos de jóvenes directores, pero también los de una serie de consagrados cineastas que encuentran, en este territorio al margen del cine comercial, una mayor libertad expresiva.

Fotograma de H Story. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de H Story, de Nobuhiro Suwa. Filmoteca de Valencia.

El ciclo se convierte así en un panorama de la producción independiente japonesa de los últimos 15 años, un recorrido que permitirá descubrir la vitalidad y energía de la cinematografía de este país a través de la obra de algunos de sus más notables cineastas.

Entre los títulos que conforman la retrospectiva se encuentran los trabajos de destacadas figuras del cine japonés contemporáneo: H Story (2001) de Nobuhiro Suwa, Bright Future (2003) de Kiyoshi Kurosawa, Canary (2004) de Akihiko Shiota; Bashing (2005) de Masahiro Kobayashi, o Love Exposure (2008) de Shion Sono. Además, se presentarán también las obras de una serie de nuevos talentos que debutaron a partir del año 2000: Cold Bloom (2012) de Atsushi Funahashi, Au revoir l’eté ( 2013) de Kôji Fukada, The Tale of Iya ( 2013) de Tetsuichirô Tsuta; o Sharing (2014) de Makoto Shinokazi.

Cartel del ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Cartel del ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Taiwán en la pantalla: cineastas nómadas

Con la colaboración de la Oficina Económica y Cultural de Taipei, el ciclo Taiwán en la pantalla: cineastas nómadas presenta una selección de trece películas de Tsai Ming-Liang (Malasia), Midi Z (Birmania-Taiwán), Lau Kek-Huat (Malasia) y Ho Wi-Ding (Malasia), cuatro cineastas asiáticos que iniciaron su trayectoria profesional en Taiwán atraídos por  el potencial cinematográfico del país.

El cine de Taiwán experimentó un notable desarrollo a partir de la década de los ochenta gracias a  una generación de cineastas muy brillantes como Hou Hsiao-Hsien, Edward Yang o Ang Lee, que fueron los impulsores de la Nueva Ola del cine taiwanés.

Desde entonces, Taiwán empezó a atraer directores de diferentes países, especialmente del Sudeste Asiático, que pretendían integrarse en la industria cinematográfica taiwanesa. A partir de la observación de este nuevo entorno, estos cuatro directores residentes en Taiwán proponen una reflexión crítica sobre la inmigración, el espacio urbano y las relaciones sociales y personales contemporáneas.

Fotograma de Vive L'amour.

Fotograma de Vive L’amour, de Tsai Ming-Liang. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

 

«La política de Wert es de las más nefastas»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La isla mínima, excelentísimo thriller policíaco español

La isla mínima, excelentísimo thriller policíaco español.

Menudo bofetón en la cara, metafóricamente hablando, ha recibido el cansino frente anti-cine español, ese que con cierta frecuencia enjuicia despiadadamente cualquier producto fílmico parido por aquí. Y ya no me refiero a la crítica más especializada, que imagino habrán estandartes de todos los colores, sino más bien al amigo, conocido o tercero en discordia que en cualquier debate, charla o conversación sobre el séptimo arte deja su impronta con un desprecio vasto y desmedido hacia todo el cine que nace en estas latitudes. Y esto viene a colación de que a ellos, principalmente a ellos es a los que les recomendaría “LA ISLA MÍNIMA”, la última peli de Alberto Rodríguez.

Pues eso, “La isla mínima” me ha parecido un thriller policíaco de un excelentísimo nivel, de esas películas que enganchan desde principio a fin manteniendo la tensión en todo su desarrollo. Sinceramente todavía estoy sorprendido y, aunque llevaba buenas referencias de amiguetes no me había aleccionado en críticas, por lo que de inicio me asaltaban unas dudas que rápidamente se disiparon hasta el punto de que la cinta ha superado sobradamente cualquier expectativa que en ella pudiera haber depositado.

Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo

Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo

Se podría decir que “La isla mínima” es real como la vida misma, está perfectamente documentada en la época y en los lugares (no conozco el entorno exacto del Guadalquivir de aquellos tiempos pero más o menos podría habérmelo imaginado así) donde circula la trama y donde se muestra inteligente en todos los detalles (como ejemplo esos métodos policiales de escuchas telefónicas que ahora podrían parecer tan primitivos). Para colmo el ritmo de su narrativa entre argumento y diálogos es de una agilidad pasmosa, mientras que la fotografía y la música resultan un complemento ideal.

En cuanto a los actores, todos y cada uno de los que aparecen me han parecido a una excelente altura en sus papeles, con especial mención por supuesto para los dos principales Javier Gutiérrez (me alegra mucho esa concha de plata en el Festival de San Sebastián) y Raúl Arévalo, siempre teniendo en cuenta que el protagonista realmente más distinguido es el mencionado punto geográfico del río Guadalquivir.

la isla minima 4

Es en ese entorno sórdido cual si estuviésemos en otro episodio de la España negra a pesar de que el argumento circule en unos tiempos donde la evolución socio-cultural pretendía quitar ese lastre, el que consigue atraer y repeler al mismo tiempo. Atracción porque nos mete de lleno en la película y repulsión por esas historias que leímos, oímos o nos contaron de adolescentes desaparecidas, violaciones, cadáveres en orillas fluviales,…, inevitable que vengan al recuerdo episodios muy tristes del pasado como por ejemplo el de las niñas de Alcacer.

Otro atractivo paralelo es el choque de personalidades entre los dos compañeros policías en plena época de la transición, con uno que procede de una brigada franquista y el otro de asentados valores democráticos y que, sin embargo, encuentran puntos de conexión e incluso de oculta admiración mutua. Por supuesto emerge en todo ello ese trasfondo de un país con clases privilegiadas, con sus similitudes sociales a la actual pero diferente lógicamente en connotaciones culturales dentro de un espacio/tiempo.

Directamente, apuesto por ella como la peli española del año. Mucho, demasiado me tendría que gustar la que le quitara ese honorable y subjetivo puesto.

JJ Mestre

http://woody-jagger.blogspot.com/

“Tendremos carencias, pero la vocación es innegable”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director de Cinema Jove
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Rafael Maluenda jamás dirá una palabra más alta que otra. No, al menos, mientras asuma la dirección de Cinema Jove. Todo cuanto dice a micrófono abierto lo medita, lo rumia, lo valora concienzudamente. Sonríe a cada pregunta, tomándose el tiempo que haga falta antes de ser pasto de algún titular que afee el lugar que ocupa. Incluso cuando siente que alguna de esas palabras altisonantes ha podido salir de sus labios, la somete a deliberación delante del propio entrevistador.

-“¿Se conoce suficientemente el festival dentro de Valencia?”

-“Que pasen 24.000 espectadores por el festival me parece que está muy bien”.

-“Pero todavía hay gente que confunde la Mostra con Cinema Jove”.

-“Va por barrios, aunque efectivamente pienso que su difusión es mejorable”.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales españoles”

Dicho lo cual, Rafael Maluenda vuelve sobre sus pasos como queriendo borrar las huellas de ciertas pisadas. Lo suyo es el camino de baldosas amarillas que ha convertido el Festival Internacional de Cine de Valencia en un referente a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. “Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales especializados españoles”, afirma que reconoció públicamente Andrés Vicente Gómez, cuando estaba al frente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Y para corroborarlo cuenta la anécdota de su viaje al Festival de Berlín, donde acudió al stand de Corea interesándose por una película del país asiático y la responsable, tras conocer su identidad, exclamó: “¿Cinema Jove? ¡We know!” (Lo conocemos).

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

La causa del éxito de Cinema Jove tal vez se deba a lo que el propio Rafael Maluenda señala: “Tendremos otras carencias, pero la vocación es innegable”. Gracias a esa vocación, a prueba de recortes, el certamen valenciano puede presumir de esa imagen nacional e internacional, con el presupuesto más bajo de los festivales de su condición: alrededor de tres millones los de Málaga y Sitges, y por encima de los 800.000€ los de Gijón y Huelva, al margen de los festivales generalistas de San Sebastián y Valladolid, por los 540.000 de Valencia.

“Cinema Jove pervive gracias al Ayuntamiento”

Pero el presupuesto no lo es todo, aunque condiciona. Más importante resulta la capacidad de difusión. “Hay muchos factores que influyen a la hora de la divulgación: la disponibilidad de salas y, en una gran ciudad como Valencia, los numerosos eventos culturales que compiten con el festival”. Y cita los casos de Valladolid o San Sebastián donde la semana del festival “se vuelcan con él; es su semana”. También apunta la importancia de “generar eventos que te lleven gente, como pueden ser los conciertos de rock” insertos en la programación de Cinema Jove.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

A Rafael Maluenda, es asunto recurrente, se le ha preguntado por la posibilidad de incorporar secciones de la finiquitada Mostra a la programación del festival. ¿Por qué no la incorporación de parte del 1.700.000 euros que se ahorró el Ayuntamiento al clausurarla? “Cinema Jove, lo digo con sinceridad, pervive gracias al apoyo del Ayuntamiento, que se hace cargo de las proyecciones de Viveros, de gran popularidad, dando visibilidad al festival atrayendo numeroso público”. El Ayuntamiento de Valencia asume los gastos del montaje (cabina de proyección, sillas, seguridad y cesión del espacio), lo que supone un montante de 27.500€. “Además del alquiler del edificio de la Almoina, sede del festival, más los gastos de luz y agua”, agrega Maluenda.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“El ICAA paralizó su ayuda por que la Comunidad no tenía sus cuentas saneadas”

Sólo 81.000 de los 540.000€ del presupuesto es dinero privado, “del cual 35.000 viene de Europa Creativa de la Unión Europea”. Y hasta que el ICAA resuelva este mes la ayuda solicitada, en torno a los 20.000€, no hay más dinero que rascar. El pasado año se concedió esa misma ayuda, pero Hacienda paralizó el destino de esa cuantía porque la Comunidad Valenciana no tenía sus cuentas saneadas.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Todo lo contrario de Cinema Jove, que goza de excelente salud, a raíz sobre todo de convertirse en festival que presenta películas de riguroso estreno en España (2002) y tras haber incorporado las nuevas tecnologías en su comunicación (2007): “Fuimos pioneros a nivel estatal”, subraya Maluenda. Global Player, del alemán Hannes Stöhr, será la película que clausure Cinema Jove el viernes 27. Antes ya se sabrá la película ganadora de la Luna de Valencia. Rafael Maluenda apunta que será…

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

Cinema Jove, un amor en conserva

Premio Luna de Valencia Especial: Joachim Lafosse y Ferenc Cakó
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Chico Marx dice en Amor en conserva, última película de los Hermanos Marx: “Tengo algo que vale más de un millón de dólares”. “¿Y qué es?”, le preguntan. Su respuesta: “Amor”. El Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove vale ese millón de euros, pero se gestiona con poco más de la mitad: 540.000. El resto corre a cuenta de ese amor. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, lo destacó utilizando la anécdota del inspector de la FIAPF que, tras visitar por sorpresa el festival, exclamó: “Con ese presupuesto hacéis uno de millón de euros”. Manuel Tomás, director gerente de CulturArts, salió al quite: “También se puede interpretar a la inversa: que se puede hacer con 500.000 euros” y, agregó después, “a base cariño”.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Todo ello vino precedido del entusiasmo declarado por la actriz Ana Álvarez hacia Cinema Jove, un festival que considera “un tesoro que tiene la ciudad de Valencia”. Manuel Tomás lo corroboró: “Para nosotros es un tesoro, cuidado, mimado e impulsado”. Un tesoro valorado en 540.000€, porque los tiempos son duros y hay que acatarlo. La propia Ana Álvarez asumió la fórmula del crowdfunding o micromecenazgo vía redes sociales para poner en marcha proyectos cinematográficos, pero con matices: “Las instituciones públicas deberían fomentar las ayudas al sector”. “La sostenibilidad de la cultura es un tema que nos preocupa”, y Manuel Tomás dijo estar en ello. Entretanto…

Entretanto se siguió avanzando en la programación de la 29ª edición de Cinema Jove. Rafael Maluenda dio a conocer en la Sala Berlanga los nombres del Premio Luna de Valencia Especial otorgado al director belga Joachim Lafosse, de quien se proyectarán sus cinco largometrajes, y al director húngaro de cine de animación Ferenc Cakó. Del primero, Maluenda dijo que se trataba de un autor cuyas historias se apoyaban en “paradojas”. Por ejemplo, ésta: “Cómo las buenas intenciones pueden generar grandes desastres”. Hablaba, claro está, del cine de Lafosse, caracterizado en su mayoría por las “relaciones de autoridad y poder”.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De Ferenc Cakó apuntó Maluenda que se trataba de “uno de los grandes cineastas de animación en activo”. Su técnica de animación con arena protagonizará la gala de apertura del festival en el Teatro Principal el 20 de junio. ”Será un gran descubrimiento para el público no especializado”. De la presentación de esa gala se encargará precisamente Ana Álvarez, sorprendida, tras conocer otros festivales de la talla de los de San Sebastián, Málaga, Berlín o Moscú, de la enorme acogida de Cinema Jove por parte del público. “¡Es que llenan las salas, algo que no he visto en otros festivales grandes y pequeños”, recalcó.

La actriz de Don Juan de los infiernos, de Gonzalo Suárez, se refirió precisamente a la presencia de este director en la sección Cuadernos de rodaje del festival. “He hecho lo posible para que viniera, porque es muy amigo mío”. He ahí el espíritu, una vez más, de Cinema Jove: un festival que acerca grandes directores al público y comparte con él la pasión por el cine. Una pasión recompensada por los vínculos afectivos y profesionales que se generan entre los participantes y que Álvarez representa en una sección querida del festival: el Encuentro Audiovisual de los Jóvenes. Un tesoro más del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Fotograma de 'Lecciones privadas' de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Lecciones privadas’ de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Salva Torres