La memoria abierta de Antonio Alcaraz

Memoria Abierta. Arqueología Industrial. Antonio Alcaraz
Fundación Antonio Pérez. Museo de Arte Contemporáneo
C/ Julián Romero, 20. Cuenca
Hasta el 1 de octubre de 2017

Con motivo de la próxima publicación del catálogo de la exposición Memoria Abierta. Arqueología Indrustrial de Antonio Alcaraz, presentamos un extracto de la entrevista realizada al artista por parte de la comisaria que llevó a cabo la propia exposición, Felisa Martínez Andrés.

F. M. A.: ¿Qué tienen en común todos estos lugares que usted pinta?

A. A.: Prefiero responder a través de las palabras de Paula Santiago y del arquitecto y filósofo Ignasi de Solá-Morales. La primera, directora del Centro de Investigación Arte y Entorno de la UPV, quien dedicó un capitulo de su libro «In situ: espacios urbanos contemporáneos», a los siguientes conceptos: «Lugares improductivos», «Tercer paisaje» y «Terrain vague». Este último, es un término francés que utiliza Ignasi de Solá-Morales para estudiar de forma objetiva los vacíos (ausencias) que se producen en la ciudades actuales generados por el abandono de espacios hasta entonces productivos y que pasan a ser obsoletos, improductivos o residuales. Llamando la atención y alertando del valor patrimonial que pueden tener estos espacios y sus edificios.

Y, en palabras de Solá-Morales, “Son lugares aparentemente olvidados donde parece predominar la memoria del pasado sobre el presente. Son lugares obsoletos en los que sólo ciertos valores residuales a pesar de su completa desafección de la actividad de la ciudad. Son, en definitiva, lugares externos, extraños, que quedan fueran de los circuitos, de las estructuras productivas (…) Son sus bordes faltos de una incorporación eficaz, son islas interiores vaciadas de actividad, son olvidos y restos que permanecen fuera de la dinámica urbana (…) exteriores mentales en el interior físico de la ciudad que aparecen como contra imagen de la misma”.

F . M. A. ¿Qué decir de la exposición Espacios Industriales. Patrimonio de futuro?

A. A. Espacios Industriales, es uno de mis proyectos más completos y tuve la oportunidad de compartirlo contigo. Tanto por la posibilidad de documentar nuevos espacios que se seleccionaron desde Patrimonio, como por los lugares en los que se presentó la muestra, que itineró por algunos de los principales centros de arte de la Comunidad Valenciana. Y que ahora, en versión reducida y revisada, llega a la Fundación Antonio Pérez en Cuenca.

Fue una exposición inaugurada en el Centro del Carmen de Valencia en los primeros meses de 2014, y organizada por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno Valenciano, precisamente con la intención de concienciar y poner en valor estos edificios. La muestra recogía algunas de las construcciones mas relevantes de la Comunidad Valenciana.

Una de las secciones de la muestra la dedicamos a las Instalaciones Portuarias. Tuve la oportunidad de documentar los tinglados fruteros del puerto de Gandía (conocidas como las naves de los ingleses), grúas y faros de otros puertos valencianos.

El proyecto original incluía tres faros: Columbretes, Valencia y Tabarca. De los que solo llegué a realizar una gran pieza del faro de Valencia, debido a los límites impuestos por la financiación de la producción.

Imagen: Detalle del faro de Tabarca. Cedida por Antonio Alcaraz

Imagen: Detalle del faro de Tabarca. Cedida por Antonio Alcaraz

La mayoría de los faros conservados en nuestro país datan de 1847, cuando el Gobierno construyó ciento cincuenta torres con el Plan General de Alumbrado marítimo. El abandono ha sido progresivo hasta finales del siglo XX en el que se declara el cuerpo de funcionarios fareros en extinción y se entrega las llaves de los faros a ingenieros portuarios.

En apenas veinte años, los faros habitados en España no llegan a la treintena, y ciento treinta poseen valor patrimonial relevante. Valor desde el punto de vista tecnológico, social y arquitectónico. Pero también otro tipo de valores como la importancia testimonial, la singularidad, la representatividad tipológica, la autenticidad y el grado de integración en su entorno.

Cinco faros de la provincia de Alicante se han integrado en el catálogo del Ministerio de Cultura como joyas del patrimonio. Y he tenido la oportunidad de fotografiarlos en repetidas ocasiones durante los últimos veinte años, son los faros de Tabarca, Santa Pola, Punta Albir en Alfás del Pi y los del Cabo San Antonio y Cabo La Nao en Javea.

En otro de los apartados del proyecto, Infraestructuras viarias ferroviarias, fue el hierro el elemento fundamental de la primera revolución industrial, el material que permitió proyectar obras hasta ese momento imposibles de realizar.

Puentes espectaculares, como el de Eiffel en Oporto, o la construcción de enormes espacios diáfanos como el Crystal-Palace de Londres, realizado por Paxton, o la sala de Maquinaria construida en 1889 por Dutert y Contamin en Paris.

Imagen: Detalle del puente de Oporto, Cedida por Antonio Alcaraz

Imagen: Detalle del puente de Oporto, Cedida por Antonio Alcaraz

Para Espacios Industriales, trabajé sobre dos puentes realizando obras de grandes dimensiones, que llegan a los tres metros y medio de ancho. Uno de los puentes de hierro se sitúa en Benissa sobre el rio Quisi, y también está atribuido a Eiffel o su escuela. Es un gran puente/viaducto para el tren de vía estrecha que comunica Alicante y Denia, que se encuentra en perfecto estado de uso. El otro se encuentra en Alcoy, denominado Puente de las siete lunas, fue construido con piedra y nunca llegó a a utilizarse.

Antonio Alcaraz, responde a más preguntas de Felisa Martínez Andrés en la inminente presentación del catálogo.

Antonio Alcaraz y sus espacios industriales

Antonio Alcaraz
Espacios industriales. De la arquitectura a la obra artística
Sala Pintor Rafael Calduch
Villar del Arzobispo (Valencia)
Hasta el 9 de octubre de 2016

De puertas cerradas y huecos rotos, descarnadas fachadas ocultas entre la naturaleza, levantadas junto a la fuerza hidráulica de los ríos; recónditos lugares, hábitats olvidados por el hombre y que el paso del tiempo devora ferozmente. Son así los espacios que retrata con pasión Antonio Alcaraz. Un pintor de arquitecturas, más preciso visualmente que el fotógrafo, más exacto que el proyecto de un ingeniero. Escarba las entrañas del ayer más reciente dejando de lado la pintura de paisaje puro, idealizada y llena de ensoñación para adentrase en un mundo mucho más real.

Ruinas transformadas en poéticos elementos que inmortalizan un mundo inerte, un pasado que hoy se cubre de polvo. Trasladando detalles tanto físicos, arquitectónicos, como las sensaciones de la atmósfera y el silencio que reina tras los muros que cierran campos de auténtica soledad. Telas que en definitiva documentan un pasado que no volverá. (…) Con sus propuestas artísticas relacionadas con la arqueología industrial se suma a los hombres que salieron en defensa del rico patrimonio industrial en la Gran Bretaña de los años sesenta, al grupo de intelectuales procedentes de diferentes campos que protestaron ante la desidia en la que se dejaba algunos monumentos levantados por la revolución industrial. Así fue como surgió esta disciplina a la que el pintor alicantino ha dedicado casi toda una vida artística.

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Más allá de discursos sobre el paso del tiempo o la inconstancia del hombre, la muestra Espacios Industriales. Patrimonio de futuro. Antonio Alcaraz se marca como objetivo principal mostrar el trabajo plástico más reciente del artista, pero, también, de llamar la atención sobre el importante legado patrimonial que ha generado el progreso industrial a través de los restos físicos generados por las actividades productivas de los sectores industriales, los destinados a la explotación de recursos naturales, a la producción de energía, industria química y bienes manufacturados, así como los referidos a transporte y a los bienes y servicios públicos.

En definitiva, su pintura pretende llenarse de otra utilidad que vaya más allá del hecho de pintar. Se trata de hacer reflexionar y debatir sobre la sostenibilidad de ese patrimonio industrial desde un punto de vista transversal e interdisciplinar, pensando en arte, en identidad histórica, en arquitectura y urbanismo, en explotación turística y paisaje. En definitiva, significa sensibilizar sobre la puesta en valor y reutilización de ese patrimonio del que somos herederos mirando siempre al futuro.

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Felisa Martínez

La sala municipal de exposiciones de Villar del Arzobispo, lleva el nombre del artista Rafa Calduch, y su programación  ha sido elaborada por el propio Calduch. En dicha programación, y durante la presente temporada, están previstas exposiciones de artistas como: Mau Monleón, Elias Pérez, Rubén Tortosa o Vicente Ortí, entre otros.